MEMORIAS DE GETXO

miércoles, 3 de abril de 2013

LOS SERENOS O VIGILANTES NOCTURNOS


Los serenos o vigilantes nocturnos de Getxo fue un cuerpo que se creó en 1.892, su reglamento se aprobaba el 24 de Febrero de aquel año, para tan temprana fecha, el mismo recogia ampliamente sus funciones, durante aquellos dias, era su alcalde Santiago Díliz y Arana de la (Asociación Fuerza Vizcaina).

Era aquella la norma por la que se iban a regir los serenos y vigilantes nocturnos de la Anteiglesia de Getxo. En sus inicios constaba de dos secciones, la primera tenia 1 Cabo y de 5 Serenos, la segunda por su parte tenia 1 Preferente y 2 Serenos.

El Cabo acudia al Ayuntamiento, todas la noches, para recibir las ordenes del Alcalde, antes de iniciar las rondas nocturnas, el Preferente lo hacia en caso de enfermedad del primero y las ordenes las recibía del Teniente de Alcalde, estaban organizados por numeros y las rondas las realizaban por parejas.

Las ofensas a cualquier miembro del cuerpo de serenos era considerada como una falta grave, siendo castigada de acuerdo con las leyes del momento. Las faltas cometidas por cualquiera de sus miembros suponia la expulsión del cuerpo y en su caso la entrega a la justicia de quien la cometiera, si la falta era considerada como leve acarreaba una sanción de tres días de suspensión de sueldo o bien multa de 5 pesetas. Si la sanción era de suspensión de sueldo, el importe de la misma, iba destinado a un fondo para premiar a quienes se distinguieran por el buen cumplimiento de sus funciones.


Los uniformes de aquel cuerpo eran: el del Cabo se componia de capote ruso, que llevaba como distintivo las insignias del cargo que ostentaban, una gorra que distinguia a la primera de la segunda sección, tambien disponian de un impermeable negro, un revolver con su funda de cuero, cordon y cinturon, cincuenta balas para el mismo, un machete espada, un silvo, y un ejemplar del reglamento y otro de las ordenanzas municipales. El Preferente vestia igual que el cabo pero con las insignias de su rango, salvo el machete, ademas llevaba corneta y lanza. Los uniformes de los Serenos eran iguales a los anteriores pero sin insignias.

Las condiciones para poder incorporarse a aquel cuerpo eran: ser fuerte de constitución fisica, gozar de buena salud, no tener defecto fisico, ser de intachable conducta, saber leer y escribir.

Todos los accesorios que utilizaban, incluido uniformes, armamento, aceite y linternas eran de propiedad municipal, por lo que al terminar su servicio o dejar el cuerpo, debian ser devueltos en perfeto uso al cuerpo.

Quedaban todos los individuos del cuerpo de serenos, sujetos a prestar servicio diurno, cuando sucedieran casos de alarma, siendo su trabajo remunerado extraordinariamente, los días de festivos solo realizaban esos trabajos de carater extra por la tardes, el Alcalde se reservaba la función de pasar revista a aquel cuerpo, en un lugar previamente designado, fijando día y hora, por lo que como era habitual se reservaban las sanciones correspondientes para quien incumpliera el llamamiento, se podia decir que de alguna manera era un cuerpo, conceptualmente, casi militarizado.


Dentro de las funciones del Cabo y el Preferente estaban las de la vigilancia nocturna, verificando el cumplimento de las funciones de cada miembro del cuerpo, informar al Alcalde o Teniente de Alcalde toda las mañanas de las incidencias registradas a lo largo de la noche, impedir “reuniones sospechosas” y disolverlas con la yuda de los serenos.

Hacer cerrar tabernas, tiendas y cafes, a la hora establecida, reunir a todos los serenos para pasar revista, todas la noches, de ropa y armamento, y realizar el sorteo, de acuerdo con su numero, para asignarles las calles y lugares de patrulla. Proteger a personas y bienes, prender a ladrones y malhechores, que fueran pillados infraganti, y a toda persona que perturbara el orden.

En aquellas normas tambien habia citaciones curiosas como la de “...recoger a los niños y mujeres perdidas por las calles...”, no tanto por lo de los niños, si no por las mujeres, que raramente tienden a perderse.

Alguna de sus funciones importantes era la de controlar en perfecto estado del alumbrado público y en caso de incendios, llamar mediante toques de corneta, avisando del lugar del siniestro, asi como la de avisar al campanero para que realizara los “toques a fuego”, teniendo en cuenta que la estructura de las casas era de madera, se entendera la importancia de dicha llamada.


Se decia que debian de comportarse en publico “...de la manera mas amable y grave posible...”, como signo de su autoridad, absteniendose de entablar polemicas públicas, identificando a personas desconocidas, requiriendo su documentación.

Debian de tener buena memoria o bien llevar apuntadas las direcciones de Concejales, Medicos titulares, Cura Párroco y Coadjutores.

Sus horarios de trabajo eran los que se muestran en el cuadro que aparece debajo de estas lineas:


Este fue un cuerpo que veló por la seguridad de nuestro vecinos en aquellos año de finales del Siglo XIX, que ademas de lo anteriormente citado tenían la obligación de gritar las horas diciendo el tiempo que hacía, desde las 11.00 horas de la noche hasta el alba. Además de dar luz al vecindario que lo demandara, despertar a las personas que lo requerían, llamar al médico, a la comadrona, al cura en caso de necesidad e ir a la botica.

Con el paso del tiempo, al igual que otros trabajos de la comunidad Getxotarra, este cuerpo desapareció, en 1.950 se jubiló el último subjefe de serenos del Ayuntamiento de Getxo Jose Bilbao Goitia.

Alguna de la fotos del presente articulo no corresponden a este cuerpo, no he encontrado fotos de la época, pero para adornarlo he considerado conveniente incluirlas.

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