MEMORIAS DE GETXO

jueves, 20 de febrero de 2020

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -145-


En la anterior entrada veíamos cómo tomaba posesión el nuevo Ayuntamiento salido de las elecciones del 10 de 10 de mayo.

Con la llegada del estío la actividad en Getxo se incrementaba notablemente, todos los negocios adquirían mayor pujanza, la llegada de forasteros deseosos de dedicarse a la holganza después de un largo invierno de trabajo, hacía que llegaran dispuestos a disfrutar de los baños de mar y de la suave brisa en nuestras playas, gozando de la actividad lúdica que las bandas de música y otras actividades traían con la llegada de esa estación a nuestro Pueblo. Los transportes públicos aumentaban sus horarios: El día 1 de julio de 1891 comenzaba el horario de verano para el ferrocarril de Bilbao a Las Arenas: “...Los horarios de salida de las unidades desde ambas poblaciones empezaban por al mañana a las 5:20 terminando por la tarde a las 21:00. Dentro de los compartimentos se establecía la 3ª clase, ya existían las otras dos; los precios de los abonos de año eran en 1ª, 2ª y 3ª de 60, 40 y 30 céntimos...” La Compañía del Tranvía anunciaba también su servicio de verano, con salidas cada cuarto de hora.

Las competiciones deportivas también venían a llevar atractivo a los veraneantes: Se anunciaban las carreras de caballos”...Que se iban a celebrar durante los meses de agosto y septiembre en el Hipódromo de Lamiaco, las cuales iban a comenzar el 27 de agosto...”

Los servicios de hostelería renacían en nuestros barrios: La Fonda San Ignacio de Algorta, regentada por Dña. Josefa de Uribe, anunciaba su apertura desde el 1 de julio. Y el resto de establecimientos hosteleros y balnearios comenzaban a ver la llegada de sus huéspedes, que como refería un diario bibaíno: “...Los establecimientos balnearios van ya llenándose de forasteros de fuera y de forasteros de dentro, que así los clasifica un estadista bilbaíno para distinguir a los del Ebro allá, de los del Ebro acá...”

El 9 de julio de 1891 se daba lectura en el pleno a una carta de: “...D. Antonio Loma dando cuenta del estado de tramitación de los expedientes de suministros a metálico y fortificaciones, obrantes en la intendencia militar...”

En esa misma fecha, 9 de julio de 1891, se decidía dividir el pueblo en tres secciones: “...De conformidad con la regla 4ª del artículo 60 de la vigente Ley, acuerda este Ayuntamiento dividir este pueblo en tres secciones para la designación de Vocales Asociados de la Junta Municipal, para este año económico...” Daba cuenta en el pleno el Alcalde que como resultado de sus gestiones: “...Tenía conocimiento de la pronta instalación de un puesto de la Guardia Civil en esta Anteiglesia, compuesto por cuatro números...” Se acordaba la formación de la Comisión de Festejos para la elaboración de los programas festivos. A la vez que eran nombrados para vigilantes de las playas, para la de Las Arenas a D. Manuel Hernández y para la de Algorta a D. Dionisio Osticoechea.


Incluso la venta ambulante veía ampliar la oferta alimentaria: Algunos de aquellos servicios alimentarios fueron regentados por algunos vecinos de Getxo y otros comerciantes bilbaínos: Por los barrios aparecían vendedores cómo: “...D. Juan Barrio, vecino de Bilbao, quien solicita permiso para la venta y confección de churros en el barrio de Las Arenas, junto a la playa...” También lo hacía “...D. Juan Callizo, de esta vecindad, solicitando se le autorice a establecer un puesto de venta de frutas, junto a la casa de D. Albaro García, en el barrio de Las Arenas, junto a la fuente que existe en la misma...” La venta de verduras en esas fechas tenía gran demanda pues otros dos vecinos solicitaban la colocación de puestos. Se trataba de: “...D. Regino Rodríguez y D. Sinforiano Palomar...”

También las comunicaciones mejoraban su oferta: servicios como el correo también veían crecer la demanda por parte de algunos vecinos: “...D. Benigno Zarranz solicita autorización para colocar un buzón en su expendeduría de tabacos en Las Arenas...”

Ofertas de divertimento y actividades recreativas venían a ampliar las actividades veraniegas: El día 12 de julio de 1891, según contaba “El Noticiero Bilbaíno” en uno de lo locales de moda en Las Arenas: “...Desde el día 15 de julio se abrirá en el Casino de Las Arenas una sala de esgrima bajo la dirección del Sr. Camy Sarthy, profesor de Bilbao e individuo de la Academia de Armas de París...” Tres días más tarde, en el mismo diario, anunciaban: “...La apertura de un Depósito de Nieve que abrirá en la calle Mayor de Las Arenas, la acreditada Fonda de D. Marcos Zamacona, donde se expenderá dicho producto al por mayor y menor...” De él se daba en la prensa “El Noticiero Bilbaíno” hasta el número de teléfono, que era el 3.029. Durante la temporada de 1891 los precios de admisión para un mes eran: “...Caballeros 10 pesetas y 20 por temporada, Señoras 5 y 10. La entrada para un día costaba: En días de labor caballeros y señoras 1 peseta. En días festivos los caballeros 2 pesetas y las señoras 1 peseta. Precio que aumentaba en los días en que había carreras de caballos en Lamiaco, pasado a ser para caballeros 5 pesetas y para señoras 2 pesetas...”

Por otro lado el ferrocarril también participaba de la mejora en los servicios: “El Consejo de Administración de la Compañía del Ferrocarril de Bilbao a Plencia saca a subasta el último lote de trazado, el que iba desde Sopelana a Plencia...”

El 15 de julio de 1891 animados por el ambiente festivo y los visitantes que acudían a nuestros barrios, el diario “El Noticiero Bibaíno” anunciaba: “...Ha salido para Navarra la comisión de la Plaza de Toros de Algorta, con objeto de comprar toros que se han de lidiar en dicha plaza el día 31 del corriente y el 9 del próximo mes de agosto...”


Los servicios en las playas era otra de las actividades que mejoraba la oferta: se anunciaban casetas de baño en Las Arenas: “...Evaristo y Ángela, bañeros de Las Arenas “Castas Verdes” expenden bonos en el estanco el Boulebard, al precio de 3 pesetas...” Otro de los bañistas que instaban sus casetas en la playa de Las Arenas era el vecino de Bilbao D. Andres Zulaica. No siempre todos los servicios eran bien acogidos por nuestros mandatarios, era el caso de otra solicitante: “...Dña. María Ruiz, que también solicitaba permiso para instalar sus casetas en la playa de Las Arenas, instalando una cuadra para guardar un caballo, que pensaba utilizar para el arrastre de las misma hasta el mar, el Ayuntamiento accedía a que pudiera instalar las casetas, no así la cuadra pues la normativa sanitaria prohibía ese tipo de instalaciones en las playas...”

Las actividades festivas eran preparadas por nuestro Ayuntamiento: El 16 de julio de 1891 la Comisión de Festejos de Getxo decidía contratar para tocar en el barrio de Las Arenas, durante las fiestas del barrio, a la banda de música “La Bilbaína” de Bilbao. La banda estaba compuesta por 12 músicos. Además acordaba traer una banda de tamborileros para tocar en nuestro municipio en las tres romerías que se celebraban por San Nicolás los días 11,12 y 13 de agosto. Para los festejos que se iban a celebrar se establecieron unos premios en metálico: “...En Las Arenas de iba a celebrara una cucaña y el premio que se acordó fue de 15 pesetas. En el Puerto, para la cucaña también se iban a pagar 15 pesetas, y para el juego de la Samaritana con cántaros en la cabeza se establecieron 4 premios de 5, 4, 3 y 2 pesetas; para los hombres la diferencia de premios era notable, en el juego de carrera de sacos el premio, se acordaron 2 premios de 10 y 6 pesetas...” Para completar las actividades festivas y ayudar en su celebración la Compañía del Ferrocarril de Bilbao a Las Arenas decidía: “...Que los músicos contratados para tocar en el barrio de Las Arenas los días festivos y el segundo día de romería de Santa Ana, podrían circular libremente en los coches de la Compañía...” Y como colofón festivo, ante la petición por parte de los empresarios de la plaza de toros de Algorta: “...De alguna ayuda que aliviara los crecidos gastos que deberemos hacer para dar dos corridas, el día 31 de julio y 9 de agosto...” El Ayuntamiento acordaba darles 250 pesetas de subvención.

El 16 de julio de 1891, en el pleno municipal, se daba cuenta de un oficio: “...Que remitía el primer Jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Vizcaya, acompañando la dotación y menaje que era necesario dotar al puesto de la fuerza de dicha comandancia en Las Arenas de Lamiaco, según lo dispuesto por el Inspector General de dicho cuerpo. Y preguntaba “Si este municipio estaba dispuesto a costearlos...” El Ayuntamiento de Getxo contestó afirmativamente y decidía poner a la disposición del puesto la dotación que se le indicaba, reclamando que: “...El puesto que se establezca se denomine en todos sus actos oficiales y escritos “Guardia Civil del puesto de Las Arenas de Guecho” y no de Lamiaco, porque el barrio de Las Arenas pertenece al Ayuntamiento de Guecho...”


La familia Mattern procedente de Minfeld (Alemania), que se instaló en Las Arenas en 1885, trató el 16 julio de 1891 de arrendar unos terrenos al Ayuntamiento de Getxo en la Galea: “...Se da cuenta de una instancia del Sr. Suly José Mattern, de este vecindario del barrio de Las Arenas, solicitando el arriendo de 20 hectáreas de terreno comunal de la Galea para instalar una vaquería y dedicar una parte al cultivo...” El Ayuntamiento desestimo aquella petición porque aquellos pastos comunales se dedican a pasto para el ganado de los agricultores de Santa María.

En esas fechas el arriendo de los arbitrios de diversas actividades comerciales eran tratados por el pleno municipal. Se procedía al otorgamiento de las escrituras con los rematantes de los servicios municipales de esta Anteiglesia: “...Se subastaba en público los arbitrios impuestos a los vinos, aguardientes y otras bebidas, los artículos de abacería, carbón mineral y vegetal, arbitrio que fue otorgado como mejor proponente a D. José Angel Aurrecoechea, vecino de Bilbao, en la cantidad de 63.945 pesetas. Así mismo se sacó a remate el arriendo de la casa matadero, para despacho de carnes frescas que recayó en D. Juan Learra, de esta vecindad, en la cantidad de 17.076 pesetas…”


En la próxima entrada de esta serie veremos cómo el Ayuntamiento, a petición de la empresa de la plaza de toros de Algorta, ordenaba al arquitecto municipal que revisara la instalación para en su caso o expedir la certificación de que la obra estaba de acuerdo con las condiciones exigidas por el consistorio.

lunes, 17 de febrero de 2020

HISTORIA DE UN GOLFO QUE PASÓ POR GETXO


El cine, desde sus inicios, utilizó imágenes de nuestros pueblos para algunos de sus primeros rodajes. Sobre las películas que se rodaron en Getxo ya he hablado en algunas de mis entradas. Al referirnos al inicio del cine mudo se puede hablar de títulos como “El puente del Arenal” de 1897, producida por José María Obregón; o de Fructuoso Gelabert quien llegó a ser uno de los fundadores de la industria cinematográfica catalana, que en 1906 rodó “Portugalete y los Altos Hornos”, documentales del cine mudo.

A lo largo de los años, esta industria eligió nuestro municipio como imagen animada de muchos de sus rodajes. En esta ocasión hablaré sobre el rodaje del film “El Golfo”, algunos de cuyos exteriores se rodaron en Las Arenas y Algorta.

En 1917 José de Togores realizó la película “El Golfo”, basada en la novela de Ernesto Vilches “El último beso”, película perteneciente a la época cine mudo (1894-1920). Película que según la “Filmoteca Vasca”: “...Se puede considerar como uno de los primeros trabajos del cinematógrafo en el País Vasco...”


Largometraje de estilo folletinesco, que ofrecía una visión sobre conflictos sociales, en el que se contaba las peripecias de un golfillo, un vagabundo al que le faltaba el calor de unos padres y hogar en el que cobijarse, que incluso en su adolescencia llegó a robar el monedero a la madre de su enamorada, que más tarde lucharía por labrarse una fortuna, y así ganar la mano de esa rica heredera. La duración del film fue de 81 minutos. Los exteriores de la película se rodaron en Bizkaia (Las Arenas y Algorta), Donosti y Valencia.

Este filme del cine mudo de principio del Siglo XX contó con la participación de Ernesto Vilches, Irene López de Heredia y José Olózaga. Los intérpretes de “El golfo” fueron, aparte de las dos figuras centrales: Ana Navacerrada; la esposa del propio Togores, director del film; José Olózaga, que hacía de traidor; Manuel Arbó y José Calle. Entre los personajes que participaron en el film estaban otros menos conocidos en el mundo del celuloide como: “...Un actor alicantino de menuda estatura llamado Artemio. En unas escenas rodadas en el Hipódromo de Lasarte y el Club Náutico de Algorta intervino de forma accidental el príncipe Pío de Saboya, formando un curioso contraste la estatura reducida de Artemio con la extraordinaria del personaje real...” Seguramente cuando hablaban del Club Náutico de Algorta se referían al Marítimo del Abra de Las Arenas. Otro de los intérpretes en el film fue Mariano Ozores que interpretaba un papel de policía.


La película, que habían pensado realizar en un mes debido al carácter irritable de su protagonista se dilató más de lo esperado, por lo que el rodaje que comenzó en agosto de 1917 no terminó hasta los primeros días de 1918.

La “Filmoteca Nacional” guarda copia de este film. Visualizando unos cortes de la misma, que me ha facilitado un amigo (Jon Angeru Lo Iza), he podido tirar del hilo de la película. En los mismos podemos ver los rodajes realizados en nuestro municipio:

En el primero se ve cómo en el paseo de Zugatzarte, nuestro golfo conocerá a una niña vestida de blanco, que mientras salta a la comba se cae al suelo y se daña en una la rodilla.

En el segundo aparecen dos peripuestas señoras mientras hablan distendidamente esperando la llegada del transbordador para pasar a Portugalete. Una vez dentro de la barquilla, vemos algunos detalles de los ocupantes: una vendéjera dirigiéndose al mercado de Portugalete, un jumento seguramente utilizado para transportar verduras.


En el tercer corte observamos a un grupo de niños que chapotea en la orilla de la playa de Ereaga y al fondo de la imagen, en el contramuelle, se puede divisar la grúa Titán; mientras un pequeño fumador, nuestro protagonista en su etapa de juventud, un autentico Golfillo, pasea por el muelle; tras el se ve por la carretera pasar a un tranvía dirigiéndose hacia Las Arenas.

En el cuarto corte vemos a los dos enamorados en el paseo del muelle de Las Arenas, al fondo se divisa un embarcadero con escasas embarcaciones, cuando de repente un individuo dispara a nuestro protagonista que cae sobre el paseo del muelle. Unos viandantes acuden en su ayuda, el pistolero emprende la huida perseguido por gentes que han contemplado la agresión, mientras dos viandantes y la enamorada ayudan a incorporarse a nuestro protagonista.

Para completar esa historia de comedia dramática recojo una parte del argumento relatando como acontecen los hechos y lugares del rodaje: “...En las primeras escenas aparece el paseo de Zugatzarte, lugar en el que nuestro protagonista conocerá a una niña vestida de blanco, la cual va saltando a la comba e inesperadamente cae al suelo dañándose la rodilla, el pequeño golfillo acudirá en su ayuda, siendo retirado despectivamente por la madre y la institutriz de la pequeña, a quienes se les cae un pequeño monedero de color blanco, que el pequeño recogerá del suelo, entonces es retenido por unos paseantes quienes le increpan “...¡Devuelve ese monedero, ratero!...” Saliendo la pequeña en su defensa pidiendo que regalen el monedero al pequeño que acudió en su ayuda. Más tarde el golfillo ingresará en un asilo, protegido por una dama de la beneficencia, donde demostrará sus aptitudes para la mecánica. La niña ya adolescente, durante su veraneo en Donosti, recordará a aquel golfillo de noble corazón que acudió en su ayuda en Zugatzarte. Pero aquel niño había dejado atrás su época de raterillo callejero viajando a las américas, instalándose en Nebraska donde llegará a ser director de una fábrica de Altos Hornos. De nuevo regresa a Las Arenas, para tomar a su cargo los asuntos financieros de la familia de su enamorada. Finalmente durante un paseo por Zugatzarte con su enamorada, mientras ella recuerda aquel accidente de su niñez en el que el pequeño le auxilió, Ernesto duda de si descubrir que el pequeño ratero y el son las misma personas. Entre tanto el traidor que había sido desdeñado por la bella Irene, espía a la pareja, y toma su venganza disparando al enamorado protagonista en muelle de Las Arenas, al grito de “...¡Tu vida por mi deshonra!... ¡estamos en paz!...”


Según contaba una revista de cinematografía de la época: “...Las dificultades para encontrar un lugar donde filmar los interiores fueron innumerables. Por fin, y después de mucho buscar, se rodaron en los locales de una fábrica en construcción que había en el camino de Las Arenas a Bilbao...” Algunos de ellos también fueron rodados en alguna de las mansiones de Zugatzarte.

La Película no parece que recibiera de la crítica cinematografía grandes halagos, ya que sobre ella, la revista madrileña “Cinegramas” decía en 1936: “...El libreto era malo, verdaderamente; su conflicto dramático resultaba inocente y cursilón y pertenecía al género que entonces se llamaba de “alta comedia”, mezcla pretenciosa de drama psicológico, con los tintes melodramáticos del teatro francés y la poesía estomagante y trasnochada de las películas italianas...”

Precisamente sobre esta película, en mayo de 1995, escribiría D. Alberto López Echevarrieta, quien fuera director de “La Hoja del Lunes de Bilbao”, en un libro que publicó titulado “Bizkaia, plató de cine”, editado por “Bizkaiko Gaiak, sobre temas vizcaínos”: “...“El Golfo”, una película cuyo presupuesto se desbordó sumiendo a la productora Dessy Films en la más completa ruina…, filme que ofrece unos impagables planos rodados a pie del “Puente Vizcaya” apreciándose claramente las características de la primera barquilla y el trabajo de algunos de sus operarios...” Libro por otra parte de gran interés para seguir la relación de películas profesionales realizadas en Bizkaia desde 1905 hasta 1994.

Hasta aquí una nueva reseña de los rodajes que el cinematógrafo realizó por nuestras calles allá por 1917. Y de lo interesante que es a veces tirar de un hilo para llegar a conocer cómo se desarrollaron los hechos a pesar de haber pasado más de cien años desde que se produjeron los mismos en nuestras calles.

miércoles, 12 de febrero de 2020

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -144-



En la anterior entrada veíamos cómo los chatarreros de Las Arenas hacían negocio con los restos de los naufragios ocurridos en nuestra playa

El 16 de junio de 1891 el diario bilbaíno “El Nervión” recogía en sus páginas los avances de las obras del Puerto del Abra, en concreto se referían al del rompeolas (contramuelle) de Santurtzi. En el diario decían: “...La inmensa mole de piedra que ha de constituir el futuro rompeolas, parece que va surgiendo por momentos de las profundidades del mar. Un trozo de muelle como de veinte metros sobresale aún en marea alta, en la parte de tierra, que es por donde se ha empezado la construcción del rompeolas, en la bajamar se ven muchos más metros...”

El día 17 de junio de 1891 se anunciaba en “El Noticiero Bilbaíno” la apertura del “Hotel Larrazabal” de Las Arenas: “...Magnífico Hotel establecimiento, situado en uno de los mejores puntos y próximo a la playa, montado con arreglo a los últimos adelantos, tanto en lo que concierne al gusto, a la elegancia e higiene, cómo a la economía y los precios...” Aquel Hotel decían que estaba montado con un esmerado servicio de diferentes tendencias, tanto local, como francesa e inglesa. Para recabar información y realizar reservas había que dirigirse a los responsables de cocina y repostería que eran los dueños, quienes anteriormente habían trabajado en el establecimiento de Baños de Mar Bilbaínos de la familia Aguirre. Mientras que se anunciaba la apertura de este último establecimiento de baños, regido por D. Ándres Larrazabal, para el día 1 de julio.

Otro de los establecimientos de Las Arenas que anunciaba su apertura para la temporada era el “Casino de Las Arenas”, establecimiento que se encontraba junto al muelle, próximo a la playa. Disponía el casino de grandes salones, restaurante, café, billares y salón de baile. Todos aquellos que deseaban disfrutar de sus instalaciones podían adquirir entradas quincenales, mensuales y de temporada. La apertura se iba a efectuar desde el día 15 de junio al 15 de octubre.

Se anunciaba también el nombramiento por el Presidente de la Audiencia de Burgos de los jueces municipales de Bizkaia, nombramiento que en el caso de Getxo recayó en el Juez D. Remigio Anchia Fano.


El 20 de junio de 1891 el Ayuntamiento de Getxo se daba por enterado de la comunicación recibida del encargado de la Estación Telegráfica de Las Arenas, en la que informaba que pasaba a hacerse cargo del servicio de Correos y telégrafos a partir del día 17 de junio. Se daba cuenta también de la solicitud, que el Ayuntamiento aprobaba, del nombramiento como ordenanza de la Estación Telegráfica Municipal de Algorta a D. Manuel Fernández Blanco.

El 27 de junio de 1891 el Gobernador Civil de la Provincia ordenaba le fuera remitido por los ayuntamientos el censo de población, y aunque no se precisara en el acta municipal cuántos vecinos habitaban la anteiglesia, ya que en 1887 Getxo contaba con 3.781 habitantes y en 1897 la población de hecho era de 5.211 habitantes, se puede extrapolar que podrían ser en torno a los 4.500 habitantes, ya que el Instituto de Estadística en aquellas fechas estimaba que en Bizkaia se había producido un incremento de población del 24,06%.

Por esos días la persona encargada del suministro de carbón piedra para las estufas municipales era Dña. Timotea Larrauri. Y D. Francisco Ibatao, de Santa María, el encargado de la poda y arreglo del arbolado público.

El día 1 de julio de 1891 tomaba posesión el nuevo Ayuntamiento salido de las elecciones del 10 de mayo: A las 10:40 de la mañana se constituyó nuevamente el Ayuntamiento quien fue recibido por los miembros cesantes. El Ayuntamiento quedaba formado por:

Los elegidos el 10 de mayo los cuales eran: D. Saturnino Azcorra Maidagan, D. Asencio Inchaurtieta Gorrondona, D. Santiago Diliz Arana, D. Juan José Camiruaga Mota, D. Braulio Ajuria Ajuria, D. Román Uribarri Bareño y D. Sabino Laca Orbeta.

Y los que quedaban (continuaban) de la anterior corporación: D. Juan José Unzaga Campo, D. Juan Bautista Carrandi Arrigunaga, D. Sebastián Sainz Garcia y D. Pedro Icaza Aguirre.

Tras dar posesión al nuevo Ayuntamiento se dió posesión a sus miembros, bajo la presidencia interina de D. Saturnino Azcorra, tras ese tramite se procedió a la elección del Alcalde. Fue elegido por unanimidad D. Santiago Diliz Arana. Seguidamente se procedió a la elección de los dos Tenientes de Alcalde quedando como Primer Teniente de Alcalde D. Asencio Inchaurtieta y como Segundo teniente Alcalde D. Braulio Ajuria. Todos ellos recibieron sus correspondientes bastones de mando. Para Síndico, con sus obligaciones de defensa de los intereses municipales en juicios y revisión de presupuestos y cuentas municipales, fue elegido D. Sabino Laca.

Se decidía de acuerdo con lo preceptuado en artículo 57 de la Ley, celebrar las sesiones ordinarias todos los jueves a las nueve de la mañana, y cuando cayeran estos en festivo, hacerlo los miércoles.

A continuación se eligió por sorteo el orden de los regidores para en los casos de que no estuviera el Alcalde, poder ocupar interinamente su puesto. La elección dio el siguiente resultado:
1º)- D. Juan José Unzaga.

2º)- D. Juan Bautista Carrandi.

3º)- D. Pedro Icaza.

4º)- D. Sebastián Sainz.

5º)- D. Saturnino Azcorra.

6º)- D. Juan José Camiruaga.

7º)- D. Román Uribarri.

Por último en función de las facultades que le confería el artículo 58 de la Ley hizo los nombramientos de los Alcaldes de barrio, nombrando a los siguientes vecinos: Por Las Arenas d D. Pedro Llona y por el Puerto a D. Manuel Ignacio Ugarte. Al día siguiente, 2 de julio de 1891, se procedía al nombramiento de las Comisiones que iba a tener la Anteiglesia:

Para la Comisión de Hacienda se nombraba a D. Sabino Laca y D. Román Uribarri.

Para la Comisión de Obras Públicas, caminos y vías se nombraba a los Tenientes de Alcalde D. Asencio Inchaurtieta, D. Braulio Ajuria y los regidores D. Juan José Unzaga y D. Saturnino Azcorra.

Para la Comisión de Fomento, Policía Urbana, Rural y Deslindes se nombraba al 2º Teniente de Alcalde regidor y Síndico D. Sabino Laca y a D. Pedro Icaza y D. Juan José Camiruaga.

Para la Comisión de Reconocimiento de leche, pan, carne, frutas y Pesas y medidas de los establecimiento Públicos se nombraba a dos concejales diferentes cada mes comenzando por D. Asencio Inchaurtieta y D. Sabino Laca.

Quedando cómo Regidor Interventor D. Juan Bautista Carrandi.


La afición a los baños de mar en la playa de Ereaga llegaba desde fuera de nuestros limites geográficos y era demandado, incluso, para la utilización de casetas de baños, así un 2 de julio de 1891: “...Se ha presentado una instancia por D. Javier Huarte, vecino de Madrid, solicitando autorización para instalar una caseta de baños con destino privado en la playa de Ereaga...” El Ayuntamiento accedía a condición de que: “...La misma se instalará fuera de la zona asignada para la colocación de los lotes de casetas de baños, dejando libre el paso de acceso y servicio de las mismas...”

El Ayuntamiento de Getxo acordaba: “...Autorizar al Alcalde Presidente para que gestione ante quien corresponda y en su representación, gestione la instalación de un puesto de la Guardia Civil...”

La actividad académica tenía también su reflejo en las actas municipales: El día 3 de julio se iban a celebrar los exámenes de francés y comercio. El día 4 de julio los de música. A la vez que se organizaba el reparto de premios para los niños de ambos sexos de todas las escuelas de la Anteiglesia, que iba a tener lugar en la Casa Consistorial el día 12 de julio. El Colegio de Francés y Comercio estaba situado, daba a las calles San Nicolás y Rivera, según recogía el inventariado de bienes de 1889.


Varias eran las obras de reparación de calles que se iba a acometer en el municipio ese 2 de julio: “...Reposición y resebo de la calle en Las Arenas que se dirige de la estación de Ferrocarril al Hotel de Baños de Mar Bilbaínos; en Algorta la parte degradada de la bajada a Ereaga, el trozo de la calle Mayor comprendido desde el Casino Algorteño a Altamira y el callejón existente entre la casas de los señores Benguria y Juan Luis Uriarte...”

Y se comisionaba al concejal Sr. Uribarri para contratar una banda de música que tocará, al igual que el año anterior, durante la estación del verano en Las Arenas.

En la próxima entrada de esta serie veremos cómo se recibía una carta de D. Antonio Loma sobre el estado de los expedientes de fortificaciones y suministros militares de la última guerra.

lunes, 10 de febrero de 2020

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -143-



En la anterior entrada veíamos cómo el consistorio de Getxo trataba en el pleno sobre al situación de las obras de embaldosado de la calle Mayor (actual Avenida Basagoiti).

Como no hay mal que por bien no venga, los chatarreros de Las Arenas hacían negocio con los restos de los naufragios ocurridos en nuestra playa, como el sucedido con el “Vapor Bilbao”, que el día 19 de diciembre de 1890, había naufragado tras chocar contra la escollera del muelle de hierro de Portugalete. Uno de esos chatarreros fue nuestro vecino D. Benigno Zarranz quien el 31 de mayo de 1891 anunciaba en”El Noticiero Bilbaíno”: “...Se halla a la venta chatarra superior, procedente del Vapor Bilbao naufragado en la bahía de Las Arenas, dirigirse a Benigno Zarranz en dicho barrio...” Mientras en nuestro mar Cantábrico se dejaba ver una de las escasa ballenas, que tras su persecución por la industria aceitera se habían visto casi confinadas en los mares del Norte, ese hermoso ejemplar aparecía frente a las costas de Ondarroa.

El 4 de junio de 1891 el director gerente del Tranvía de Bilbao a Algorta solicitaba al Ayuntamiento de Getxo: “...Permiso para colocar 12 asientos de piedra en los grandes terraplenes que está ejecutando en Las Arenas...” Las tapas de aquellos asientos fueron construidas con las losas que se habían quitado en la calle Mayor de dicho barrio.

Algunos galenos de nuestro municipio desde hacía años venían atendiendo a las familias pobres, era el caso del médico de Santa María de Getxo D. Ezequiel Anitua, ya que en ese mismo pleno solicitaba: “...Que como licenciado en medicina residente en esta población, se me nombre como médico titular para la asistencia a enfermos y pobres, debido a la renuncia del que desempeñaba hasta hoy el cargo D. Gabriel Goiri...” El consistorio decidía: “...Nombrar a dicho señor Anitua como médico titular de la parroquia de Santa María de Guecho y parte de la población de Algorta, es decir, del mismo vecindario que tenía el expresado señor Goiri, con la dotación anual de 250 pesetas...” Cantidad por otro lado chocante, teniendo en cuenta que era la misma que percibía el cantor que acompañaba al organista de la Iglesia de San Nicolás de Bari de Algorta, y que nuestro galeno debía de evacuar todas las consultas y diligencias, acudiendo a domicilio, en un área bastante extensa de la población.


En esa misma fecha se recibía la contestación desde Madrid referente a la petición realizada por el Ayuntamiento para evitar que el Ferrocarril de Las Arenas a Plencia quien proyectaba realizar el trazado pasando por el centro de Algorta: “...Se da lectura a dos cartas recibidas de Madrid referidas a la cuestión suscitada con la Compañía del Ferrocarril de Las Arenas a Plencia sobre la variación del trazado por la población de Algorta, en su informe el Ingeniero Jefe del Ferrocarril del Norte dice que no es aprobable la propuesta de la empresa de variación del trazado en la parte que va por dentro del pueblo...”

Y eso que hoy consideramos como normal, el descanso dominical, aún estaba pendiente de regulación. En el Senado Madrileño se discutía en esas fechas sobre el descanso dominical: “...Ha empezado a discutirse el proyecto de Ley sobre el descanso del domingo. La comisión ha introducido en él importantes modificaciones, de acuerdo con el gobierno y con los deseos de los prelados que tienen asiento en la Alta Cámara...” Alguno de los artículos que se estaban tratando de introducir decían así: “...Art. 1ª: Queda prohibido el trabajo en los domingos y días festivos a los menores de 18 años de ambos sexos, en establecimientos industriales y mercantiles, puestos ambulantes, en las obras de construcción y reparación de edificios. Art. 2º: Las estipulaciones en contrario carecerán de fuerza civil de obligar, salvo en el caso de que las partes contratantes no profesen la religión del Estado...” A continuación venía una larga retahíla de excepciones la regla, que casi hacían inútil el articulado” “...Razones técnicas de la producción, suministros públicos de primera necesidad...” . Pero eso sí, los prelados dejaban claro que: “...Estas excepciones no serán obstáculo para que las autoridades eclesiásticas ejerciten libremente las facultades que les son propias. Se otorgará a los trabajadores en los domingos y festivos el tiempo necesario para el cumplimiento de sus deberes religiosos...”

En esa fecha del 4 de junio de 1891 el Ayuntamiento de Getxo realizaba oficialmente la compra de los terrenos de Dña. Basilisa Aresti para construir en ellos el Hospital Hospicio de Algorta: “...En un documento firmado por los señores Alcalde y Síndico, el cual copiado literalmente dice así: Préstamo de 4.750 pesetas a 5%. El Alcalde y Síndico en representación legal del Ayuntamiento de esta Anteiglesia de Guecho, en virtud de la autorización conferida por dicha corporación en sesión ordinaria celebrada el día 23 de abril último, confesamos que recibimos en este acto de Dña. Francisca de Unzaga vecina de esta la cantidad de 4.750 pesetas para hacer pago con ella a Dña. Basilisa Aresti, viuda de esta vecindad, de una heredad de su pertenencia de 13 peonadas aproximadamente en el punto de Bastinchuena, con el fin de emplazar en parte en la misma el Hospital Hospicio que el municipio tiene proyectado construir. Expedimos el presente documento en Guecho a 1 de junio de 1891...” Firmaban el acta el Alcalde de Getxo D. Eladio Sustacha y el Síndico D. Bautista Carrandi.


Y se habría al público la vaquería “La Prusiana” en Las Arenas: “...Donde se expenderá leche por vasos y a domicilio...”

El 11 de junio de 1891 se daban por terminadas las obras de reposición de la taberna del Ángel que había realizado D. Higinio Cereceda. El importe de aquellas obras ascendió a 620 pesetas.

El Reglamento del Cuerpo de Serenos fue impreso por D. Gerónimo Albizua, quien realizó 100 ejemplares por los que percibió la cantidad de 15 pesetas.

En esa misma fecha se decidía nombrar como responsable del servicio de serenos en el barrio de Las Arenas a D. Gumersindo González Sánchez, a quien se aumentaba el salario de 2 a 2,25 pesetas al día. A la vez que se acordaba por la autoridad municipal: “...El cobro de la suscripción abierta en el vecindario para el sostenimiento de los serenos de Algorta...” Dicho cobro se hizo en proporción a la mensualidad con la que cada vecino estaba suscrito.

El 14 de junio de 1891 se decidía sacar a subasta pública, el día 21 de junio, el servicio de los alumbrados públicos de Algorta y Las Arenas, así como la barredura de los desperdicios de este ultimo barrio.

En ese pleno el Arquitecto Municipal D. Eladio Iturria daba por terminadas las obras de embaldosado de la calle Mayor (Actual Avenida Basagoiti) y aceptaba recepcionar provisionalmente las mismas, Dichas obras habían sido realizadas por el contratista D. Matías Aldazabal.


Por otro lado era las actuaciones musicales veraniegas las que ocupaban un apartado de aquel pleno municipal, en el que se daba lectura al ofrecimiento de: “...D. Román Ibisate, quien solicitaba como director de la Banda Municipal continuar con sus servicios para la temporada de verano próxima, con mayor instrumental...”

El rematante de carnes frescas de la localidad D. Juan Learra cedía dicho arbitrio a D. Emeterio Camiruaga.

Los asuntos del encuadernado de documentos municipales, así cómo de los impresos de las elecciones a Diputados a Cortes y Municipales, corrieron a cargo del encuadernador Sr. Emperaile.

En el mismo pleno se acordaba: “...Enviar un oficio al hijo de General Loma a fin de que se interese en la averiguación del estado de los expedientes instruidos e influya ante la Intendencia General de las Provincias, por el de, suministros para fortificaciones, de metálico y créditos creados con motivo de la última guerra civil...” Se trataba de D. Antonio Loma Barcena, hijo del General José María Loma Arguelles quien tuvo un importante papel en la guerra entre Carlistas y Liberales.

Por esos días la sequía afectaba nuestro Pueblo por lo que el Ayuntamiento decidía: “...Con motivo de la escasez de agua por la sequía y mucho consumo que se viene notando, acordamos se cierren hasta nueva orden los lavaderos los jueves y viernes...”

En la próxima entrada de esta serie veremos cómo el diario “El Nervión” recogía en sus páginas los avances de las obras del Puerto del Abra.

miércoles, 5 de febrero de 2020

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -142-



En la anterior entrada veíamos como se trataba sobre el Proyecto del Hospital Hospicio de Algorta.

El 3 de mayo de 1891 aparecía el estado comparativo de los movimientos del Ferrocarril de Bilbao a Las Arenas:

Mientras que en abril de 1890 el número de viajeros había sido de 52.408, y las mercancías transportadas ascendieron a 494.715 kilos, que habían producido a la compañía un total de 8.742,21 pesetas.

En abril de 1891 el número de viajeros había sido de 46.199, las mercancías transportadas ascendían a 563.094 kilos, lo que había producido a la compañía un total de 10.053,89 pesetas.

Ofrecía el dato de que el número de viajeros de un año a otro, en es mismo mes, había disminuido en 6.209.

Era notablemente mayor el número de viajeros que había transportado el ferrocarril de la margen izquierda, el de Bilbao a Portugalete en las mismas fechas: En abril 1890 había transportado a 148.673 viajeros y en abril de 1891 lo hizo a 189.451 viajeros.

El 6 de mayo de 1891 el consistorio de Getxo trataba en el pleno sobre la situación de las obras de embaldosado de la calle Mayor (actual Avenida Basagoiti), obra era prioritaria para la Corporación Municipal ya que era una de las vías más solicitadas por veraneantes y visitantes: “...Siendo conveniente y de utilidad pública el que las obras de embaldosado de la calle Mayor sean terminadas, se avisa al rematante D. Matías Aldazabal y al arquitecto municipal D. Eladio Iturria, que poniéndose de acuerdo, concurran con premura a esta localidad, para acordar la forma de terminar dichas obras...” También otros vecinos de Algorta solicitaban se colocaran aceras en el barrio: “...D. Juan Libano y otros vecinos solicitan se coloque una acera desde la casa que construye D. Tomás Urquijo, en la calle Mayor, hasta la de Alango-Valle y Alangüetas...”


La iluminación nocturna de Algorta era contemplada en aquel pleno que acordaba colocar vario faroles: “...Uno en la fuente de Alango; otro frente a la casa de Andicoeche, detrás de la iglesia de San Nicolás; sí como instalar otros cuatro desde la casa de Dña. Leona Larrazabal hasta la plazuela de María Cristina, en este caso la colocación era solamente para los tres meses del verano...”

El vecino de Portugalete D. Pedro Langara recibía la autorización municipal para construir una casa doble: “...En un solar que posee en Las Arenas, en el ángulo formado por la calle de “La Estación” y la carretera de Las Arenas a Algorta...”

Para atender a los miembros de las mesas electorales para las elecciones a concejales que se iban a celebrar el domingo día 10 de mayo de 1891, el consistorio ordenaba: “...Se preparen y suministren comidas a las dos mesas del municipio, para la del primer distrito Casa Consistorial en el Casino Algorteño y para la segunda en la Casa Hospital de Dña. María Ugarte...” Como si de casualidad se tratase en la plaza del mercado de Bilbao se desembarcaban 3.000 kilos de merluza que se vendieron a 5 reales el kilo.

El día 8 de mayo el Boletín Oficial de la Provincia publicaba la noticia de un Real Decreto: “...Por el que se declaraba de necesidad la ocupación de una finca de D. Simón de Maturana, en el termino municipal de Las Arenas de Guecho, con destino a la construcción del Puente Colgante otorgado a D. Alberto del Palacio...”


El único dato que ofrecía el resultado electoral, que de Bilbao era muy minucioso por parte de toda la prensa, aparecía en 12 de mayo en el diario “EL Noticiero Bilbaíno”: “...Los datos de algunos pueblos arrojan en el caso de Guecho los siguientes datos: Han salido elegidos 2 independientes y 5 adictos. Los datos de toda la Provincia de Vizcaya arrojaban los siguientes datos: 246 adictos, 122 independientes y 46 de oposición, aún faltaban por contabilizar 28 Ayuntamientos...” La adscripción conservadora y adicta era la que sustentaba la mayoría en el gobierno de Canovas.

Algunos cambios en las costumbres religiosas de acompañamiento se produjeron el 14 de mayo de 1891: “...Desde el 1º de julio de 1891 se suprimirá la dotación de 250 pesetas anuales que viene recibiendo D. Pablo Mujica por la asistencia a las funciones religiosas que por cuenta del Ayuntamiento se celebran...” Y se aprovechaban esos recursos para una nueva actividad: “...Señalar que las 250 pesetas anuales se abonarán a un cantor como acompañante del organista de la Iglesia de San Nicolás de Bari de Algorta para mayor solemnidad del culto...”

El día 14 de mayo de 1890 el Ayuntamiento ponía un aviso para que los serenos o vigilantes nocturnos se presentaran el día 20 a las cuatro de la tarde para iniciar su servicio.

También se acordaba colocar un buzón en la casa de D. Francisco Arana en la calle Mayor de Algorta.

El día 21 de mayo de 1891 el consistorio de Getxo, para cumplir con lo ordenado por el Gobernador Civil de la Provincia, decidía nombrar a la Junta Municipal de Sanidad para el bienio 1891-1893, y proponía la siguiente composición: “...Médicos Cirujanos: D. Manuel Hormaeche, D. Guillermo Lanchares. Farmacéuticos: D. Miguel García-Salazar. Veterinario: D. Juan Cruz Mezo. Vecinos: D. Juan Antonio Acha, D. Manuel Inchaurtieta, D. José González, D. Juan Barasorda, D. Martín Berasaluce, D. Eulalio Madariaga, D. Isidoro Iruretagoyena y D. Juan Libano...”

Eran días de nombramientos y se procedía a la vez a formar la Junta Local de Primera Enseñanza, la cual quedaba compuesta por: “...Cura Párroco: D. Ángel Amunategui. Padres de familia: D. Irineo Ramón Diliz, D. Martón Berreteaga Arana, D. Pedro Amezaga, D. Robustiano Larrondo, D. Higinio Cereceda, D. Pedro Benguria, D. Pedro Bonifacio Sarria, D. Juan Libano y D. Antonio Trabada...”

Por esas fechas un nombre que curiosamente se daba a la playa de Ereaga, más concretamente a la esquina de Punta Begoña, aparecía en los libros de actas municipales: “...Se dio cuenta de un oficio del Comandante Militar de Marina, con fecha del día 18 del corriente, manifestando haber autorizado a D. Antonio Mendieta y D. Ricardo Ayarza para extraer arena de la playa de “Sorguinsulo”...” El Ayuntamiento decidía que en vista de la gravedad del hecho: “...Y ya que el 17 de junio de 1887, el Comandante de Maria, autorizó a este Ayuntamiento para prohibir dichas extracciones de la playa de Ereaga destinada a baños, y teniendo en cuenta que “Sorguinsulo” no es una playa, si no un punto del monte o costa confinante con la playa de Ereaga, llamado así por el escondite o revuelta que allí hace el ribazo de esta playa, en cuyo frente suele bañarse mucha gente en verano. Teniendo en cuenta que por las diferencias de las corrientes de agua en dicha playa, algunas veces las arenas se amontonan en frente al punto llamado “Sorguinsulo” y en otras ocasiones se esparraman en toda la citada playa dejando esta en buen estado. En el caso de conceder autorización para extraerlas quedaría poco a poco descarnada toda la playa, con grave peligro para el público que acude a darse baños de mar, aprovechándose unos pocos particulares en su exclusivo beneficio. Además de que teniendo en cuenta que en esta población existen las playas de Ascampe y Arrigunaga, de donde se extrae arenas para todas las obras que se ejecutan en ella, y de donde también pueden extraerla dichos señores. Considerando que de conceder permiso para la extracción de arenas de esta playa, única de la población de Algorta, se ocasionarían graves prejuicios a este municipio ya que la concurrencia de bañistas de otras latitudes sería insignificante...” Por todo ello solicitaban al Comandante de Marina que dejara sin efecto dicha concesión. A la vez que se decidía dividir dicha playa en 7 lotes para instalar casetas de baño, uno de los lotes era concedido a D. Ramón Bilbao Zubiaga, se trataba del lote N.º 2, que fue marcado sobre la arena con pintura encarnada, su anchura era el de las paredes de la propiedad de D. Vicente Suárez.


El 27 de mayo de 1891 se acordaba realizar el nombramiento de serenos-vigilantes para el barrio de Las Arenas, tres plazas que iban a ocuparse desde el día 1 de julio del mismo año, las personas a quienes se nombró para cubrirlas fueron: D. Apolinar Muñoz, D. Gumersindo González y D. José Larrazabal, su vestimenta fue igual a la de los serenos de Algorta.

La limpieza de la plaza del mercado contigua a la iglesias de San Nicolás, que estaba debajo del Ayuntamiento (Actual Biblioteca San Nicolás), requería de un servicio de limpieza y mantenimiento para el que fue nombrado D. Juan Bautista Larrazabal: “...Es conveniente que se halle al frente de la plaza del mercado tanto interior como exterior una persona, quien deberá limpiar ambos locales la víspera de todos los días festivos, así como los días de romerías; la parte de afuera de la plaza por lo menos una vez al mes. Por este trabajo percibirá 125 pesetas al año...”

Finalmente acordaba el Ayuntamiento asistir en corporación a la misa mayor y procesión el día del Corpus que se iba a celebrar en al parroquia de San Nicolás de Bari de Algorta.

En la próxima entrada de esta serie veremos cómo el director de la Compañía del tranvía se dirigía al consistorio para solicitar permiso para colocar unas gradas en Las Arenas.