MEMORIAS DE GETXO

lunes, 29 de abril de 2019

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -93-



En la anterior entrada veíamos cómo los planes de prevención de las temidas epidemias (cólera, viruela, etc.) estaban entre las principales preocupaciones del consistorio de Getxo.

El 13 de septiembre de 1888 se daba cuenta en el pleno del Ayuntamiento de Getxo de la recepción de un oficio del Director General de Correos y Telégrafos, fechado el 28 de agosto, en la que se indicaba que desde el día primero de septiembre la estación telegráfica se denominara de “Algorta”. Pero resultaba curioso que en esas fechas el diario “El Noticiero Bilbaíno” realizaba la siguiente crítica respecto al servicio de correos y telégrafos: “...El servicio telegráfico es aquí muy defectuoso, no por culpa de los que lo desempeñan, sino por culpa de la administración central de la que depende. La estación de Bilbao es la quinta de España por el número de despachos que trasmite, y sin embargo, el personal de que está dotada apenas seria bastante para el desempeño de la vigésima. Y lo que pasa aquí en cuanto a las comunicaciones telegráficas es mucho menos deficiente que lo que pasa en las comunicaciones postales. Pondremos un par de ejemplos de la deficiencia a que nos referimos, y aluden a dos zonas opuestas de Vizcaya, las cartas de Elgoibar tardan en llegar a Bilbao 24 horas, a pesar de que entre ambos puntos se hace en 3 el viaje en ferrocarril; las cartas y periódicos de Bilbao a Algorta tardan tanto como en llegar de la Villa a Madrid...”

El 15 de septiembre de 1888 se inauguraba el Casino de Las Arenas y la compañía del ferrocarril de Bilbao a Las Arenas ponía esa noche a las nueve y media un tren especial par conducir de regreso la Villa a las personas que hubieran asistido a dicha inauguración. El miércoles día 19 de septiembre se celebró el primer baile para niños en dicho casino.


En esa misma fecha solicitaba D. Juan Dourte, quien fuera director del colegio “San Bernardo” de Algorta, permiso para la construcción de una casa en el punto llamado de Amestiondo de dicha localidad.

Arrigunaga y Aiboa, dos puntos utilizados a mediados de septiembre para la extracción de piedra y arena. El primero para la extracción de piedra fue explotado por D. José López Ortiz, el segundo para sacar arena por D. Esteban Landaburu, vecino de Sestao.

El pesaje de artículos sometidos a arbitrios en Las Arenas era una necesidad que los rematantes venían demandando en septiembre de 1888. D. Benigno Zarranz fue de los interesados en poder pesar el vino y otras bebidas que eran introducidas por los mercaderes en nuestro municipio. Uno de los lugares que el consistorio de Getxo se planteó colocar una bascula fue en una caseta de madera situada en la “Plazuela” (Actual Bizkaiko Zubia), pero su estado al perecer dejaba mucho de desear, por lo que acordaron estudiar la posibilidad de construir una nueva en: “...Un punto aparente del barrio...”.


Los gastos de los presos o detenidos en el “Deposito Municipal de Corrección” requerían de reparación en la que se invirtieron en obras 110 pesetas.

Pocos días faltaban para que fuera colocada la primera piedra del puerto exterior del Abra, el inicio de los contramuelles, que se produjo un viernes 21 de septiembre de 1888, en las que iba a haber regatas en la ría como parte de la celebración y el vapor “Progreso” iba a realizar un viaje saliendo desde el Arenal, por un precio de ida y vuelta de 8 pesetas, los billetes se despachaban el escritorio de D. Teodoro H. de Maruri en la calle La Estufa de Bilbao (Pero este asunto formará parte de una entrada que en breve publicaré en mi Blog).

Ya estábamos en la festividad de Las Arenas, que había aumentado en cuanto a celebraciones religiosas, pasado a ser “Santa Ana”, por entonces fiesta de gran atracción de romeros, a incluir “Las Mercedes”, cuya iglesia todavía era aneja a la de San Nicolás de Bari de Algorta, por lo que el Ayuntamiento decidía el 20 de septiembre de 1880: “...Se proporcione un sacerdote para predicar en la misa mayor, que tendrá lugar el día 24, y se celebre la romería con asistencia de tamborileros y banda de música, por lo que el Alcalde D. Pedro de Amezaga ordenaba incluir un anuncio en “El Noticiero Bilbaíno” y comprar cohetes o voladores para su celebración...” El sacerdote encargado de pronunciar el sermón fue un miembro de al Compañía de Jesús. El 24 de septiembre de 1888, festividad de Las Mercedes era un acontecimiento por parte doble, ya que en el otro lado de la ría (Portugalete) se inauguraba en ferrocarril de la Villa de D. Diego hasta la Villa Jarrilera. A pesar de que aún no aparecían en el programa de fiestas de Getxo, y la prensa bilbaína las ignoraba por incipientes como decía con anterioridad, fueron seguidas por los vecinos con mucho júbilo.


En aquellos meses una nueva plaga venía a atemorizar a los compungidos vecinos ya que según se decía en el Estado se habían producido varios casos de “difteria” o “garrotillo”, incluso con cinco fallecimientos en Madrid y 8 en Bilbao. Llegaban noticias sobre su cura, que se referían a un sencillo tratamiento que en Inglaterra practicaba el doctor Field consistente en: “...El doctor llevaba consigo simplemente una flor de azufre, y un cañoncito de pluma, pone una cucharadita de flor de azufre (cuchara de té) en una copita de agua, lo revuelve bien con el dedo, y cuando ya esta bien mezclado hacía al enfermo realizar gárgaras, y en diez minutos se hallaba el atacado fuera de peligro. En los casos extremos, cuando le llamaban en el periodo en que el hongo se había desarrollado hasta obstruir casi la garganta, con objeto de facilitar el gargarismo introducía el azufre en la garganta, poniéndolo en un cañón de pluma y soplando; y cuando las fungosidades se habían contraído, entonces daba el gargarismo mencionado. Si algún paciente no podía hacer gárgaras, tomaba un ascua y espolvoreaba la cantidad de una cucharilla pequeña de azufre, a veces dos, y hacía al momento al enfermo aspirar el humo. De este modo las fungosidades eran destruidas...” Otros tratamientos que se aplicaban en 1888 eran la ingestión de aceite de trementina purificado o uno curioso por sus componentes, consistente en un emplasto de almendras amargas sin mondar y asta de ciervo, rociado con vinagre puro, el cual se aplicaba en la parte posterior del cuello. La difteria ahora es poco común en muchas partes del mundo y con un sencillo tratamiento es atajada. Pero es simplemente una historia del Siglo XIX, por lo que no es recomendable realizar esa práctica a nadie hoy en día.

El 28 de septiembre de 1888 resultó en Algorta un día bastante sobresaltado ya que según relataba el diario madrileño “Justicia”: “...Estando bañándose en la mañana del 28 varias señoras y otros bañistas vieron cerca de Algorta un pez extraño de un tamaño al parecer bastante grande. A los pocos momentos vieron que el pez avanzaba hacia la barra; pero como iba bastante lejos de la playa, creyeron que no le sería fácil llegar hasta donde se encontraban bañando. Repentinamente y cuando menos lo esperaban, vieron salir del fondo y a unos tres metros de donde se estaban bañando al cetáceo, el cual, por sus dimensiones extraordinarias, debía ser algún ballenato. Las señoras se asustaron de tal modo que algunas de ellas llegaron a perder el conocimiento, y a todos, incluso a los bañeros, les sobrecogió la inesperada aparición...”

En la próxima entrada veremos cómo la caseta a la que me refería anteriormente no disponía de espacio suficiente para la colocación de una báscula.

miércoles, 24 de abril de 2019

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -92-



En la anterior entrada veíamos cómo los veranos de 1888 resultaban, musicalmente hablando, muy divertidos y los conjuntos musicales se prodigaban por nuestro Pueblo durante toda la estación de baños.

A finales de agosto de 1888 la línea telegráfica, que ya era una realidad en nuestro municipio, ofrecía en el pleno del Ayuntamiento datos de gastos. Dentro de ellos aparecían: “...La cuenta última de los gastos ocurridos durante la construcción de la línea telegráfica de esta localidad que asciende a 995,42 pesetas, así como otras referidas al material empleado y las pruebas de aislamiento…” Por otro lado se daba cuenta de la recaudación obtenida en dicha estación desde el 12 al 30 de agosto que alcanzaba las 42,05 pesetas. Para aquella estación telegráfica se trajeron desde Bilbao varios materiales necesarios para su uso y mantenimiento: Sellos, un quinqué, un plumero y gamuza, un reloj y goma arábiga todo ello valorado en 71,40 pesetas.

El 6 de septiembre de ese año se daba cuenta en el pleno del Ayuntamiento de Getxo de la presentación por parte de D. Juan Bautista Cortina, vecino de Bilbao, y testamentario de su hermana Dña. Rogelia Cortina, una instancia en la que presentaba los planos para: “….La construcción de un convento para Trinitarios en un terreno comprado en el punto de “San Martin-Ondo”, cerca de la casa llamada “Miragaray” en esta población de Algorta...”


En esas fechas el puente que daba paso al Fuerte de las Canteras de Aiboa estaba en mal estado, por lo que se decidía repararlo para facilitar el acceso a este punto de extracción de piedra para arreglo de calles y viviendas del municipio.

Los planes de prevención de las temidas epidemias (cólera, viruela, etc.) estaban entre las principales preocupaciones del consistorio de Getxo. Por eso se establecía en septiembre de 1888 un plan de vacunación para todos los niños de “ambos sexos” del municipio, así como de revacunación para todos los vecinos que lo solicitaran. Para ello se ordenó traer cuatro tubos de cristal que contuvieran dichas vacunas. Años más tarde, en 1903, se establecería la gratuidad de la vacuna, así como la obligación de llevar un libro de registro en el que constatara la fecha, edad y vecindad de cada uno de los vacunados y revacunados. De la temida viruela se habían producido dos fallecimientos en la calle San Nicolás de Algorta el 3 de agosto.

En septiembre de 1888 se producía un hecho de gran trascendencia económica para la provincia de Bizkaia, el gobierno de la Nación adjudicaba la construcción de tres cruceros de faja blindada (Infanta María Teresa, Vizcaya y Almirante Oquendo) a la casa “Martínez Rivas Palmer y Compañía”. En Bilbao la noticia fue recibida según relataba “El Noticiero Bilbaíno” del 6 de septiembre: “...Con un repique general de campanas y el disparo de multitud de voladores anunciando, poco después de las diez de la noche la noticia, iluminándose a continuación los balcones de la “Sociedad Bilbaína”, “El Sitio”, la “Euskal-erria”, el “Club Náutico”, el de “Regatas y la Amistad”, así como numerosas casas particulares…” Aquel acontecimiento iba a suponer la creación de la factoría “Astilleros del Nervión” para cumplimentar la adjudicación antes citada. Aquel acontecimiento ocupó amplios espacios en la prensa local de la época “El Noticiero Bilbaíno” y en otros de tirada madrileña “La Época” y “La Ilustración Española y Americana”, durante los meses de agosto y septiembre de aquel año. El consistorio de Getxo, ante aquel evento, decidía el 6 de septiembre de 1888: “...Se remita a la prensa de Bilbao un telegrama haciendo pública la grandísima impresión y alegría que ha producido la noticia de la adjudicación para la construcción de los tres cruceros. Así mismo se haga una demostración al referido Sr. Rivas, presentándose ante él este Ayuntamiento en corporación con la banda de música, en unión de algunas personas de la localidad en representación de artes, oficios y la clase acomodada de la misma, para darle a entender un testimonio de alegría y júbilo que se profesa en este pueblo por la gloria obtenida...” 


En aquella celebración se lanzaron voladores de D. Juan Barrena Charlen. Decía en su edición del 7 de septiembre de 1888 “El Noticiero Bilbaíno”: “...Uno de los pueblos que con más entusiasmo han recibido la noticia de la adjudicación de los cruceros ha sido el de Algorta, donde el miércoles por la noche se hicieron grandes demostraciones de regocijo. Reunidos por la tarde en sesión el Ayuntamiento acordó ir hoy en corporación a felicitar solemnemente al Sr. Martínez Rivas en su casa de Las Arenas…” En 1889 comenzaron la construcción del astillero, y a pesar de que más tarde los trabajos de estas factoría quedaba paralizada, el 30 de agosto de 1891 la Regente botaba el primero de los cruceros (ver foto superior de la Ilustración Española y Americana). En abril de 1892 D. José Martínez Rivas anunciaba la imposibilidad de continuar con el proyecto por lo que Gobierno rescindió el contrato y ordenó la incautación de los astilleros. La construcción de los buques continuó bajo la supervisión de la Armada.

Se decía en aquellos días al referirse a la actividad industrial: “...El espíritu de empresa que existe en Vizcaya está produciendo resultados tan satisfactorios, que la ponen a la cabeza de las demás de la nación en riqueza industrial y comercial; pero tomarían aún estos elementos de prosperidad mayores proporciones, si muchos capitales que hoy se emplean en operaciones de bolsa o en otras imposiciones que ningún beneficio reportan a las clases trabajadoras, se dedicasen a varías industrias que son aún susceptibles de explotación en mayor escala que la que hoy se hace. Una de ellas, y cuyos beneficios están palpables, es en la fabricación de cal hidráulica. El comienzo de las obras del puerto, que en breve será un hecho, abre a esta industria un vasto y seguro campo, para la construcción de blocks para todas las obras que tengan relación con el citado puerto. En esto ramo industrial podría decirse que nos hallamos en el prólogo, porque no otra cosa puede llamarse a las dos fabricas hoy existentes: una en Algorta, propiedad del Sr. Uria, y otra en Barrica, propiedad del Sr. Aramberria...”


En septiembre de 1888 el Ayuntamiento de Getxo acordaba: “...Conceder permiso a los vecinos para cortar argoma en el monte comunal de la Galea, desde el punto de la casa o barrera de la jurisdicción de Dilizandi hasta enfrente de la entrada del caserío Cortiñe; en el barrio de Baserri y si no fuera suficiente en todo Aiboa o canteras de Algorta. El corte de la argoma se realizo desde el día 17 de septiembre debiendo terminar el trabajo el 16 de octubre. El horario de trabajo era de 6:30 de al mañana hasta la puesta del sol. Solamente se autorizaba a realizar el tajo a un vecino por día, no pudiendo extraer más de seis carradas durante las fechas señaladas...” Cómo ya he relatado en anteriores ocasiones la argoma era un bien muy apreciado por los agricultores, la cual era depositada en un lugar de almacenaje, y durante el otoño junto a paja, helecho, hojarasca, y otras materias, se pudriera durante el invierno, transformándose en materia apta para el abono de los campos.

En la próxima entrada veremos cómo se daba cuenta en el pleno del Ayuntamiento de Getxo de la recepción de un oficio del Director General de Correos y Telégrafos, en el que se indicaba que desde el día primero de septiembre la estación telegráfica se denominaría de “Algorta”.

sábado, 20 de abril de 2019

ABERRI EGUNA 2019



Como todos los años, tras aquel primer Aberri Eguna de 1932, la mayoría del Pueblo Vasco celebrará con diferentes actos. en diversos lugares del mundo, esa fecha tan señalada de reivindicación de la Nación Vasca. Lo harán desde posicionamientos políticos diferenciados pero con un mismo anhelo para quienes consideran que los Vascos de un lado y otro de la frontera formamos parte de una única Nación. 

Para recordar esa efeméride haré un repaso de algún acontecimiento de su historia: La primera edición se celebró en Bilbao, la segunda en Donosti, a la tercera le toco el turno en Gasteiz, fue un 1 de abril de 1934. En esta ocasión recoradar como fue el de Gazteiz de 1934, a pesar de que el recuento de asistentes siempre resulta discutible, citaré para hacernos una idea el ambiente que había en esa fecha, lo que decía la prensa que ya desde la víspera hablaba de la gran animación que la conmemoración suscitaba en el mundo nacionalista, y de alguno de los discursos en ella pronunciados: “...Muchas personas se dirigen a pie desde diferentes puntos a la capital arabarra. En muchos pueblos la sensación de ayer tarde era la de una gran fiesta...” La acogida en la prensa bilbaína fue desigual, mientras que algunos diarios la ignoraban en sus paginas, era el caso de “El Liberal” que limitaba la noticia a un simple accidente de trafico. Otros la trasladaban a su interior, era el caso de “El Noticiero Bilbaíno” quien decía en su segunda página: “...El domingo, desde primera hora, empezaron a llegar autobuses, autos de turismo, motocicletas y bicicletas de todos los pueblos de las cuatro provincias vascas. Se calcula que habla en Vitoria más de treinta mil forasteros. Cálculos que es posible que hayan sido hechos por bajo de la realidad, fijaban en trescientos los autobuses llegados, y en unos dos mil los coches de turismo…”

Mientras que rotativas cómo el diario “La Tarde”, “Euzkadi” y “Excelsius”, la llevaban a sus primeras planas. El diario “La Tarde” decía en su primera pagina: “...Jamás Vitoria ha conocido a lo largo de su historia un día de bullicio, de movimiento, de ajetreo, como el que ayer sintió desarrollarse dentro de su perímetro municipal. Aquéllo era un deambular de gente imponente, un oleaje humano que a contra corriente hacía imposible andar...”


El periódico deportivo “Excelsius” decía al referirse al ambiente de dicho día: “...De siete de la mañana en adelante y hasta el mediodía todas las carreteras del País Vasco que conducen a Vitoria ofrecían el impresionante espectáculo de una interminable caravana de automóviles, autobuses, autocares, motocicletas, bicicletas... de todo género de vehículos utilizables para el viaje. Y por los caminos de hierro también llegaron numerosos trenes especiales, cada uno de ellos con varios centenares de viajeros. El número de autobuses rebasó de 170, de Guipúzcoa fué un número similar el de autobuses. De los pueblos de Alava llegaron 68 y también de Navarra gran cantidad de ellos. Unos 450 fueron los autobuses que llegaron a la capital. Coches de turismo se citan hasta más de dos mil. No es aventurado señalar que en Vitoria había una concurrencia de más de cuarenta mil forasteros...”



El diario de Araba “La Libertad” decía refiriéndose al acontecimiento: “...La ciudad ofreció un aspecto de animación como no recuerdan los vitorianos viejos haber visto nunca. Según cálculos serenos se supone que entraron en la ciudad al pie de treinta mil almas, siendo utilizados unos trescientos autobuses, dos mil automóviles y varios trenes especiales...”

El diario bilbaíno “Euzkadi” abría la primera pagina con unas palabras de D. Luis de Arana y Goiri: “...Porque si es verdad que la República no nos ha devuelto lo que nos arrebató la Monarquía con su inicua ley del 39, y aún añade atropellos a nuestros sentimientos religiosos, debemos reconocer que la República no desconoce, cuando menos, que la patria natural de los vascos es Euzkadi...” En su tercera pagina hablaba también del ambiente que se respiraba en aquella fecha en Gasteiz: “...Trenes ordinarios, trenes especiales, servicios de linea, autobuses coches de turismo, motos y bicicletas volcaron el domingo sobre Gasteiz cincuenta mil patriotas. Pasaron de cuatrocientos los autobuses y no sabemos el número por el que habría que multiplicar el de éstos para alcanzar el de coches particulares y de alquiler que acudieron a la capital arabatarra...”

En aquellas fechas, al igual que en la actualidad, algunos caciques hablaban de disgregar el territorio de Araba, decía el Diputado por ese herrialde Sr. Landaburu al referirse a ese hecho: “…En estos momentos en que sus enemigos la quieren desgarrar de la integridad vasca, queremos reclamar vuestro auxilio para que podamos librar a nuestra querida región de los peligros que la acechan...” De aquella fecha recordar otra frase del entonces vecino de Getxo D. José Antonio de Aguirre y Lekube: “...Cuando un Pueblo dice con ansia que quiere libertad, que quiere ser libre, nada pueden caciquismos ni opresiones de nadie...”

Un año más, los que creemos que Euskadi es la Patria de los Vascos, celebraremos con distintas convocatorias ese día. Algunos siguiendo las consigna de los partidos, otros por no ser convocatorias unitarias lo harán en sus hogares. !!Ojala llegue el día en que todos podamos reunirnos bajo una sola llamada!!.

!!GORA ABERRI EGUNA!!

jueves, 11 de abril de 2019

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -91-



En la anterior entrada veíamos cómo el día 19 de agosto de 1888 quedaba abierta al público la estación telegráfica establecida en Algorta. Pero sobre el hecho más transcendente para la vida del Municipio, cómo quedaron sentadas las bases, el 18 de agosto de ese año, que evitaron que Las Arenas de segregara de Getxo.

Los músicos de la banda municipal tenían al parecer mucha aceptación por otras poblaciones, el 23 de agosto de 1888 eran reclamados para tocar en las fiestas de San Juan de Somorrostro.

Los trajes de verano de la policía municipal eran elaborados por el sastre Martínez, Parra y Compañia. Aquel verano de 1888 confeccionó tres trajes y dos gorras por un importe de 55,50 pesetas. Y los machones de piedra de los faroles del alumbrado público lo era por el cantero D. León Landeta.

Aquellos veranos de 1888 resultaban, musicalmente hablando, muy divertidos. Los conjuntos musicales se prodigaban por nuestro Pueblo, durante toda la estación de baños, En el salón de bailes del balneario “Baños de Mar Bilbaínos” de Las Arenas tocaba un sexteto diariamente los días de verano, dentro de la población también actuaban agrupaciones musicales como “La Armonía” o “La Unión Artística”, que se repartían para amenizar los jueves y domingos. Por su parte la banda de música de Getxo tocaba en Algorta los días de verano. Los pianos de manubrio, los corros de ciegos, los acordeonistas y otras formas musicales llenaban de ambiente a nuestras plazas durante los días del estío y las fiestas. Y es que en ese verano de 1888, durante las fiestas de Algorta (San Ignacio), sonaron valses y otras piezas musicales entonadas por músicos ataviados con trajes blancos con listas encarnadas. Para amenizar las fiestas se contrataron los servicios de dos tamborileros y un redoblante, durante las romerías de la festividad de San Nicolás, a quienes se le incluyó el hospedaje en una vivienda de Algorta, por ello el consistorio abono 45 pesetas; también se utilizaron el servio de lancheros para las fiestas acuáticas en el Puerto, por ello abonaron otras 30 pesetas.


Sin embargo, las fiestas de San Ignacio no resultaron tan lucidas debido al mal tiempo reinante, tanto el día 31 como el domingo 5 de agosto (Infraoctava de San Ignacio) la lluvia impidió el lanzamiento de los fuegos artificiales. Para no perder aquella atracción, que ya había sido adquirida, decidieron hacer una romería el día siguiente a Santiago y lanzar los fuegos en la plazuela de San Ignacio, tras los cuales tuvo lugar una animada romería hasta las 12 de la noche. Aquel año las volanderas habían sido adquiridas al pirotécnico bilbaíno D. Julio Barrena Charlen, y probablemente fueron de lo más vistoso que hasta entonces se había visto, ya que dichos fuegos fueron Aéreos (Culebrillas, cometas, rodetes y serpentones) y de Percha (Capricho de las damas, canastillo, jardineras, aspas de tornillo sinfín, torbellinos, paraíso y finalmente la Gran Portada en la que dentro de un abanico de luces de colores aparecía el nombre del Santo). Se avisó al público asistente del comienzo mediante varios voladores bomba (Txupinazo).

Y a pesar del mal tiempo, tanta fama iban adquiriendo las fiestas, que hasta D. Ramón Cortina en “El Nociero Bilbaíno”, se atrevía a escribir unos sonetos dedicados a “Las Fiestas de Algorta”:

...¡Qué tres días, lectores, qué tres días allá pasado hemos de bailes,
de saraos y jolgorio! Casi ni contar puedo.

El sábado, once de Agosto y cuando aún en la cama se hallaban
los moradores de Algorta, preciosa diana llegó alegre a sus oídos.

Tocan los tamborileros en tan risueña alborada
sus silbos y tamboriles, ora entonando dianas, ora bellos zortzicos.

Después la solemne misa con maestría cantada;
más tarde, la romería tradicional en la Plaza,
y un gran baile en el Casino.

Al siguiente, que era el segundo de zambra, de todo hubo,
grandes regatas animadas por la música, los tamboriles, las gaitas,
y los cientos de cohetes que hacia el espacio se lanzan
al zarpar los atletas en velocísimas lanchas.

El tercer día lectores, fué la fiesta en “La Avanzada”, planicie pintoresca
que allá cerca y destaca cubierta de verde césped , y de castaños sembrada.
El alegro tamboril con la música alternaba, y los ambulantes “ciegos”,
(como por acá se llaman) armados de violines, de bandurrias y guitarras, entonaban mil canciones, unas verdes y otras blancas,
enardeciendo el espíritu de “motiles y nescachas”

Un concurso de elegantísimas damas y de galantes donceles
discurrían por la “campa” en animados coloquios,
formando bellas guirnaldas las flores, cintas y plumas
que en los sombreros flotaban...”

Terminaba, no sin elevar un tanto la exagerada imaginación de los días disfrutados, diciendo: “...En los bailes de sala, estuvo lo más granado, es decir, la flor y nata de Algorta, Bilbao, Plencia y hasta de la Tierra Santa...”

El servicio de correos municipal veía conveniente en agosto de 1888 la creación de una administración subalterna en Getxo, por lo que el propio Alcalde se responsabilizó de realizar las gestiones para hacer una realidad dicho servicio.


Las opiniones acerca de la calidad que hasta fechas no muy lejanas habían tenido los servicios y playa de Algorta, que a veces eran puestos en cuestión por algún observador, aunque a la vez también ensalzaban las mejoras que se estaban produciendo en el barrio, así lo atestigua una carta remitida el 24 de septiembre de 1888 por D. Vicente de Arana, que fue publicada el día 26 del mismo mes en el diario “El Noticiero Bilbaíno”: “...Algorta puede, si los algorteños quieren y para conseguirlo trabajan con fe y perseverancia, llegar a figurar entre los primeros puertos de baños, incluso de Europa. Desgraciadamente, hasta hace poco eran proverbiales la apatía y el abandono de los habitantes de aquel pintoresco barrio; los veraneantes que un año y otro pasaban allí la temporada estival, veían con extrañeza que allí no se introducía ninguna mejora, que cada año era pero el estado del barrio...” Pero cómo decía al principio las criticas se tornaban elogios al observar cómo por fin el Ayuntamiento y sus gentes habían tomado la iniciativa para revertir ese estado de hechos: “...Gracias a Dios, los algorteños han salido de su marasmo, y empiezan a dar muestras de los que saben y pueden hacer. Han mejorado el servicio postal y establecimiento telegráfico...”

Precisamente en el pleno del 25 de agosto de 1888 se acordaba nombrar a D. Antonio Cortina Esesumaga como ordenanza para la Estación Telegráfica de Algorta, con la retribución anual de 90 pesetas, y 25 céntimos más por cada telegrama que fuera entregado a domicilio. Acordaban darle alguna prenda de vestir y distintivo que le identificara.

Continuaba aquella carta relatando otras mejoras que se estaban produciendo en el barrio: “...Han dotado al barrio de ricas y abundantes aguas potables; han construido un bello y bien dispuesto balneario, y han hecho otras no despreciables mejoras, como por ejemplo, la nueva, bella y suave bajada a la playa de Ereaga, y el lindo aunque pequeño paseo de María Cristina…” También relataba en aquella misiva obras relacionadas con uno de los templos de culto católico del barrio: “...La nueva iglesia de San Ignacio, no concluida aún; pero bastante avanzada en su ejecución. Situado en la plaza de su nombre, obra del distinguido arquitecto D. Narciso de Goiri que se realizó bajo su dirección, y la del aparejador D. Martin Guridi…”


A pesar de que los precios parecían locos, los alimentos subían y en el mercado daban cifras cómo: “...El tocino salado, que según su grueso oscilaba entre 75 a 80 céntimos el kilo y la manteca derretida que costaba de 75 a 80 céntimos; la carne de cebón, sin hueso, que iba desde los 60 hasta 70 céntimos; los corderos y cabritos de leche, vivos, que oscilaban entre 7 y 8,5 pesetas; las gallinas, el par, de 7 a 10 pesetas; la merluza de 75 a 80 céntimos el kilo y la docena de txipirones de 2,5 a 4 pesetas. Mientras la fruta, la docena de peras, oscilaba entre 25 céntimos y una peseta...” Y de que no había pasado una semana desde la firma del acuerdo, que daba por finalizado el conflicto suscitado por la propuesta de segregación del barrio de Las Arenas, seguramente para templar ánimos, el consistorio de Getxo decidía: “...Mostrar aprecio y demostración de agradecimiento, a varios señores que prestaron servicios desinteresados en el Congreso y fuera de él, así como a otros que han sido causa para conseguir el convenio concertado para conseguir que no tuviera lugar la segregación. Se haga una comida oficial el día 30 del actual en la Fonda San Ignacio, invitando a ella a los siguientes señores: Diputados a Cortes D. Francisco Lastres, D. Ernesto Zulueta, D. Luis Landecho Y d. Eduardo Aguirre; Senadores D. Martín Zabala y D. Bruno López de la Calle, además a D. Manuel Zalduondo, D. Constantino Careaga...” El encargado de dar aquel banquete fue el fondista D. Antonio Ugarte, quien cobro por la misma 250 pesetas.

Durante la próxima semana en la que muchos buscarán el descanso lejos de sus hogares, dejaré también descansar estas paginas, para continuar a partir del martes día 23 de abril. !!ONDO PASA!!

lunes, 8 de abril de 2019

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -90-



En la anterior entrada veíamos cómo a principios de agosto de 1888 saltaba la alarma por la epidemia de mildiu que atacaba a las viñas en buena parte de las provincias vitícolas, principalmente a las de Alava y Logroño. Y cómo en ese mes ya se hablaba en la prensa bilbaína de las dos obras de mayor relevancia, próximas a comenzar en nuestro litoral, el Puerto y el Puente Palacio.

El 18 de agosto de 1888 se recibía una telegrama en el Ayuntamiento de Getxo, del Director de Telégrafos de la sección de Bilbao, notificando que a partir del día 19 de dicho mes quedaba abierta al público la estación telegráfica establecida en Algorta. El Ayuntamiento acordaba que la misma se inaugurara: “...Con alguna demostración y un refresco, el día 20 del actual a las cuatro y media de la tarde. Quedando invitados al acto el Ayuntamiento, Director y Subdirector de Telégrafos, Diputados a Cortes D. Francisco Lastres y D. Ernesto Alzueta y a D. Constantino Careaga, todos ellos por haber contribuido a traer esta estación telegráfica a nuestro Pueblo…” El mobiliario de la estación telegráfica fue adquirido por el Ayuntamiento de Getxo. También corrió de su cargo un joven ordenanza.

Por esos días se acordaba reparar las fuentes: “...Llamadas “Umano” y “Sarri” de Santa María de Getxo por encontrarse en mal estado...”

El 18 de agosto de 1888 el Ayuntamiento de Getxo acordaba ratificar las bases del acuerdo alcanzado el pasado 30 de junio con los propietarios y vecinos del barrio de Las Arenas, motivado a decir del consistorio: “...Por la presentación del Proyecto de Ley para la segregación del barrio de Las Arenas del Municipio de Guecho y la constitución de otro nuevo. Para que en todo tiempo conste que este Ayuntamiento ha puesto en juego todos los medios lícitos y honrados de que podía disponer para evitar a todo trance la separación de aquel barrio y para atenuar o moderar, hasta donde ha sido posible, las peticiones o aspiraciones de los vecinos y propietarios, para evitar un mal mayor. Porque según noticias autorizadas el hecho de la segregación ya era inminente...” En aquel pleno municipal se recogía el acta de la reunión celebrada por los propietarios y vecinos del barrio de Las Arenas: “...Presentes todos los señores que componen dicha comisión bajo la presidencia del Sr. Aburto, y animados como siempre, acordaron por unanimidad por las facultades que les fueron concedidas en la Junta General del 20 de junio último, aprobar definitivamente las bases de arreglo con la Municipalidad de Guecho con las modificaciones introducidas en las mismas. Por lo tanto se aprueban las siguientes bases:


1ª) - Se levantará un empréstito por el Ayuntamiento de Guecho con destino a reformas o mejoras del barrio de Las Arenas. Dicho empréstito se hará al tipo del 9% de interés anual para ser amortizado en el espacio de 29 años, y a él quedará afecta la cantidad de 9.000 pesetas anuales con cargo a la recaudación por arbitrios en Las Arenas, respondiendo siempre esta barriada a la completa amortización del empréstito con dicha garantía, aún en el caso que obtuviera su segregación del Municipio en cualquiera que fuese el tiempo que llegaran a este resultado, entendiéndose que si llegara antes de la amortización del empréstito la segregación del barrio de Las Arenas, en ese día cesará completamente la obligación del Municipio de Guecho referente al mismo, y quedarán sujetos a su cumplimiento exclusivamente los arbitrios de aquel barrio a donde deberán concurrir los tenedores de las obligaciones del empréstito para el cobro de sus respectivos haberes. El importe del empréstito se destinará a obras de Las Arenas, propuestas e iniciadas por una comisión de vecinos y propietarios del barrio elegida por ellos; bien entendido que la adjudicación de aquellas se hará necesariamente por subasta. La Comisión del empréstito en los periodos al mes de aprobada por la Exma. Diputación de quien se solicitará inmediatamente por el Ayuntamiento la aprobación. Si a los dos meses de anunciado el empréstito no pudiere conseguir su aprobación el Ayuntamiento, encargará a los vecinos y propietarios de Las Arenas, o a una comisión que los represente, las gestiones necesarias para conseguirlo.

2º) - Para emprender las obras de carretera de Las Arenas, a cuya ejecución viene obligado el Ayuntamiento por una R.O. solicitará de quien corresponda inmediatamente a la aceptación del convenio, el oportuno permiso, obligándose a terminarlas dentro del plazo de seis meses a contar desde la fecha en que se obtenga la autorización, en la inteligencia de que los gastos que ocasione la ejecución de la obras serán de cargo del presupuesto de gastos generales del Municipio. Teniendo en cuenta uno de los “considerandos” en la sentencia del Consejo de Estado o sea la real Orden ya citada, se adoptará para la rectificación de la carretera de referencia el proyecto formado por el Ingeniero Jefe de Obras Públicas de esta demarcación D. José Lequerica.


3º) - Teniendo en cuenta la imposibilidad de determinar con precisión la cantidad que representa el ingreso anual de dicho barrio, se computará como ingresos de Las Arenas el 33% de lo que el Ayuntamiento recaude todos los remates de arbitrios del municipio, de cuyo ingreso se hará la distribución siguiente: 5.000 pesetas anuales para el pago de interese y amortización del referido empréstito que se expresa en la base 1ª, y el resto se dividirá en dos partes iguales, una que se destinará a los gastos generales obligatorios del municipio, y la otra para satisfacer los gastos de policía rural y urbana, alumbrado público, escuelas o instrucción primaria e instituciones de beneficencia de aquel barrio, aplicándose el remanente a obras y mejoras del mismo.

4º) - Que el barrio de Las Arenas se compromete a contribuir a las cantidades que proporcionalmente le correspondan en caso de que el Estado, Provincia o cualquier otro concepto se le exigieran al Municipio cantidades superiores a las actualmente consignadas en los presupuestos ordinarios.

Terminada la lectura de estas bases y de conformidad con el acuerdo unánimemente tomado antes, se resolvió además:

1º) - Que se ponga este acuerdo en conocimiento del Señor D. Eduardo Aguirre a los efectos oportunos.

2º) – Notificar su nombramiento para formar la Comisión a la que se le hace referencia en estas bases a los señores Aburto, Arellano, Olabarri, Uribarri, Nieto, Lorente y Ajuria elegidos en la Junta General del día 20 de junio último.

3º) – Dar por terminado su cometido a esta Comisión y que se entregue a la nueva nombrada los papeles, y haciéndose este cargo de cuantos asuntos pudieran quedar pendientes al Presidente: D. Juan de Aburto; Secretario: D. Severiano Lorente. Y como dichas bases tienen relación con la hacienda municipal, y además hay en ella algunos puntos o extremos que necesitarán de la aprobación Superior para hacerse efectivos, se ordena que se convoque a la Junta Municipal a cuyo examen y aprobación se sometan las expresadas bases, y que cuando llegue el caso de su ejecución se forme para cada caso el oportuno expediente respectivo a los puntos y extremos que se deben someter a la aprobación superior.


También acuerda el Ayuntamiento se convoque para el día 23 de agosto a las cuatro de la tarde a la nueva asamblea de vocales asociados designados para el año actual económico con el fin de darle posesión, así como una vez instalada la Junta Municipal, acto seguido presentar a su examen presentar a su aprobación las bases que se consignan en el presente acuerdo.

Firmaban el acta del pleno por parte de la corporación municipal: D. Pedro Amezaga, D. Pedro Bonifacio Sarria, D. José María Aizpiri, D. Irineo Ramón Diliz, D. León Beitia y D. José de Abarrategui.

En la siguiente entrada veremos cómo el 25 de agosto de 1888 D. Juan Bautista Cortina, vecino de Bilbao, solicitaba permiso para construir un convento cerca de la casa llamada “Miragaray” en la calle San Nicolás de Algorta, entre el lavadero público y la cuadra de Menchaca.

jueves, 4 de abril de 2019

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -89-



En la anterior entrada veíamos cómo el telégrafo ya avanzaba desde Bilbao hacía nuestro pueblo. Metidos en la vorágine del verano, habría sus puertas la “cervecería inglesa” de Mr. T. Curling y Wells en el barrio de Las Arenas.

Terminaba el pleno del 2 de agosto de 1888 aprobando el servicio de dos correos diarios, los cuales habían empezado a funcionar desde el día primero de agosto. El funcionario responsable de aquel servicio fue D. Froilán Domínguez, quien percibía por el servicio extraordinario 1 peseta al día.

A principios de agosto de 1888 saltaba la alarma por la epidemia de mildiu que atacaba a las viñas en buena parte de las provincias vitícolas, principalmente a las de Álava y Logroño. La gravedad de la situación vitícola no limitaba estas zonas, sino que alcanzaba también a otras de Francia, Italia, Portugal, Hungría y Argelia. A pesar de que la viticultura no constituía en Bizkaia una industria tan importante como en la Rioja, como en nuestra provincia la cosecha prometía ser abundante, la Diputación Provincial enviaba un oficio al Ayuntamiento de Getxo en la que incluía un manual de instrucciones: “...Para combatir la enfermedad de las viñas conocida con el nombre de “mildew”, aconsejando dar la máxima difusión a la misma entre los agricultores del municipio...” Por entonces una caja de 20 botellas de vino de mesa de 1884 costaba en el mercado 25 pesetas; una barrica bordelesa de 230 litros 150 pesetas.


El 9 de agosto de 1888 ya se hablaba en la prensa bilbaína, en “El Noticiero Bilbaíno”, de las dos obras de mayor relevancia próximas a comenzar en nuestro litoral, el Puerto y el Puente Palacio: “...El puerto exterior de Bilbao, cuya realización está próxima a emprenderse, y el puente móvil proyectado por D. Alberto de Palacio, que también está próximo a pasar de proyecto a realidad. El puerto estudiado y proyectado por el ingeniero D. Evaristo de Churruca no es ya un bello ideal capaz de entusiasmar y esperanzar sólo a las inteligencias y a los corazones optimistas, es casi una realidad. Ya están vencidos todos los obstáculos esenciales para dar principio a esta gran obra, cuya ejecución probablemente comenzará antes de terminar el presente año. El gran puerto de refugio y de comercio en el litoral Cantábrico con que soñaba ha mucho tiempo la náutica y el comercio, ha de ser realidad acaso antes de terminar el presente siglo. Otra obra, aunque de proporciones no tan vastas y transcendentales como la del gran puerto en el Abra de Bilbao, esta próxima a llevarse a cabo en la parte interna de la misma localidad marítimo terrestre de nuestro puerto. Nos referimos al puente movible, cuyo proyecto hemos citado, para poner en comunicación segura, fácil y económica las dos riberas opuestas de la embocadura de nuestra ría, osea las de Portugalete y Las Arenas. La cuenca en que se va a emplazar el puente movible del Sr. Palacio encierra una población que excede de 100.000 habitantes, y es de tal importancia la Industria naval en la misma cuenca, que en el ultimo año ascendieron a 4.301 los buques que ingresaron en el puerto de Bilbao...”


Para el 11 de agosto se anunciaban en la anterior rotativa las fiestas de Getxo: “...En el pueblo de Guecho y sus barrios de Las Arenas, Algorta y Santa María. Competentemente autorizada, y según costumbre de años anteriores, ha dispuesto la Comisión de Festejos de este Ayuntamiento llevar a cabo el siguiente programa:

Día 11- San Nicolás, a las 10 de la mañana solemne función religiosa en la parroquia de San Nicolás de Bari de Algorta; a las cinco de la tarde romería en la campa del Castillo; a las doce de la noche baile campestre bajo la casa Consistorial.

Día 12- A las nueve de la mañana, en el Puerto, cucaña giratoria y hombres ensacados en botes; a las tres de la tarde regata de lanchas traineras y botes, y por la tarde noche romería y baile como en el día anterior...”

El día 14 de agosto de 1888 se aclaraba porque en ciertas localidades de Bizkaia se celebraban con gran efusión algunas festividades religiosas y su motivación: “...Casi puede decirse que al llegar los días 15 y 16 de agosto en toda Vizcaya hay fiestas religiosas que sirven de pretexto para las profanas. Los historiadores del Señorío hacen notar el gran número de iglesias parroquiales que están dedicadas a la Virgen María. Pero añadiremos a esto que apenas hay pueblo en Vizcaya donde el santo peregrino de Montpelier no tenga o haya tenido hasta tiempo cercano al nuestro, culto en templo especial siquiera fuese humilde. La explicación de esto último es muy sencilla y fuera de toda duda. Siendo San Roque abogado especial cerca del que todo lo puede de los fieles amenazados de pestilencia, en los siglos XVI y XVII que tanto afligieron a Europa con terribles pestes, entre ellas la llamada del “sudor inglés”, casi todos los pueblos imploraron la protección de San Roque…” Una de las iglesias dedicadas al culto a la Imagen de la Virgen María y al santo de Motpelier fue la de Santa María de Getxo, celebración esta última que se mantuvo en los programas del barrio como festividad desde 1883, aunque no es descartable que se celebrara ya con antelación. La última mención, la fiesta de San Roque en un programa festivo es 1945. En 1928 se mencionaría dicha festividad con festejos en los que se incluía: “...Misa solemne en el altar del Santo, a la que asistió el Ayuntamiento en Corporación, diversos festejos populares y romería tarde y noche...”

A mediados de agosto de 1888 la extracción de arenas y piedra en nuestro municipio era algo demandado por diversos industriales. La extracción de arena era solicitada por el vecino de Bilbao D. José López Ortiz y se efectuaba en la cantera de Aiboa. Mientras que la de piedra era solicitada por el vecino de Getxo D. Antonio Arechavala y se efectuaba en una cantera próxima al Molino de Aixerrota. El precio por la extracción de dicho material era de 25 pesetas por metro cúbico.

En esa misma fecha, 16 de agosto, se acordaba sacar a subasta pública el alumbrado del barrio de Las Arenas, cuya fecha de ejecución se fijaba para el día 19 de ese mes.


Uno de los ilustres invitados por el Ayuntamiento de Getxo a participar en el pleno del 16 de agosto de 1888, fue el Diputado a Cortes D. Francisco Lastres, a quien se concedió asiento junto al Presidente del pleno D. Pedro Amezaga. Este Diputado había participado activamente a favor de los intereses del Ayuntamiento de Getxo, junto a otros Diputados, en el asunto de la proposición de ley solicitando la Segregación del barrio de Las Arenas como municipio independiente, la cual había sido realizada por el Diputado a Cortes por D. Eduardo Aguirre en el Congreso de los Diputados. A continuación con la venia de la presidencia tomó la palabra pronunciando frases alagüeñas por el convenio realizado con el barrio de Las Arenas, en el que había tomado parte en Madrid: “...Gestionando a favor del Ayuntamiento para que no tuviera efecto la pretensión de la segregación de dicho barrio. Pasando a explicar lo que valen los pueblos que unidos siguen haciendo progresos para su prosperidad, siendo este municipio el llamado a conseguir un gran prestigio y engrandecimiento, siendo la envidia de otros de mayor vecindario…” Seguidamente ponderó la marcha de la administración de este municipio manifestando : “...Que si así continúa llegará en una época no muy lejana, a ser nombrado y visitado en la época de verano por muchas familias de alta categoría que todavía no lo hacen...” El pleno del Ayuntamiento de Getxo expresó su voto de gracias por la acogida de dicho diputado para interceder a favor de esta corporación y por las palabras pronunciadas.

En la próxima entrada veremos cómo a partir del día 19 de agosto de 1888 quedaba abierta al público la estación telegráfica de Algorta.