MEMORIAS DE GETXO

jueves, 28 de mayo de 2020

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -165-



En la anterior entrada veíamos cómo se trataba sobre las conducciones para la llevada de agua potable desde los manantiales de los montes de Berango a nuestra población.

El 1 de agosto de 1892 el Ayuntamiento de Getxo trataba sobre las aguas de un manantial que existía en Ereaga: “...Por aquellos días uno de los propietarios de la zona, D. Vicente Suárez, tenía la pretensión de que como las aguas de aquel manantial, según su opinión, procedían de su propiedad, le pertenecían...” El consistorio acordó que: “...Estas aguas son de propiedad pública y por lo tanto se consulte con el abogado de la Corporación para que se determine que debemos hacer, a fin de que por nuestro silencio no se haga dueño de aquellas aguas el Sr. Suárez...”

De las canteras para extracción de tierra o arenas, anteriormente ya he hecho mención, de las canteras de la zona de Azkorri también había hecho mención, y es de esta zona en la cantera de Arnabar, a la derecha del actual parking de Azkorri, de la que el 4 de agosto de 1892 se solicitaba: “...El regidor Sr. Azkorra informa acerca de la instancia presentada por D. Domingo Camiruaga, sobre la solicitud para explotar la cantera de tierra areniza en el terreno comunal del punto de Arnabar-Ondo...” El Ayuntamiento de Getxo concedía permiso: “...Para la extracción de piedra arenisca en aquel punto la zona de extracción deberá tener 60 metros de largo desde la parte trasera de la casa Arnabar a los 15 metros de ella hacía Ascorri, con la obligación de pagar por ella 25 pesetas al año...”

En el libro de actas del ayuntamiento de Getxo del 4 de agosto de 1892, en el apartado de pagos, aparecía una referencia al servicio de teléfonos que la Red Telefónica de Bilbao prestaba a nuestro consistorio: “...Se ha abonado al Gerente de la Red Telefónica de Bilbao 59,75 pesetas, por su servicio a este Ayuntamiento teléfonico desde el 1º de junio último hasta el 30 de septiembre próximo venidero...” (Libro de Actas Expediente 10713).


Para el 9 de agosto de 1892 ya se anunciaba en la prensa las próximas elecciones para Diputados Provinciales con arreglo al Real decreto del 5 de noviembre de 1890: “…El día 25 de agosto empezaría con la convocatoria en el Boletín Oficial, una vez realizada la convocatoria los alcaldes podían exponer las listas al público (Art. 7). Desde el día siguiente a la convocatoria hasta el 4 de septiembre se podían formular propuestas de candidatos (Art. 17). El día 4 de septiembre se reuniría la Junta Provincial del Censo, debiendo asistir por sí o por medio de apoderados los candidatos que lo hubieran solicitado o los propuestos por los electores (Art. 26). El día 5 de septiembre la Junta Electoral los nombramientos de interventores y suplentes (Art.24). El día 11 de septiembre se constituirían las mesas electorales (Art. 25). Antes del 15 de septiembre los Presidentes de las Audiencias Territoriales o Juntas de Gobierno de las Audiencias, debían designar a los que deberían de presidir las Juntas de escrutinio (Art. 44 y 45). El 15 de septiembre se constituía la Junta de Escrutinio en la cabeza del distrito electoral y en la sala principal del Ayuntamiento, realizando las actas con los candidatos electos, una vez realizada ésta el presidente declaraba disuelta la Junta de Escrutinio y concluida las elecciones. Los Diputados electos se reunirían en la capital de la Provincia para abrir el periodo legislativo el día 2 de noviembre (Art. 2)...”

Metidos en fiestas, para el día 10 de agosto de 1892 se anunciaban en “El Noticiero Bilbaíno”: “...Las carreras de caballo que se iban a celebrar los días 20, 25 y 28 de agosto en el “Hipódromo de Lamiaco”. En ellas solamente podrían participar caballos cuyos propietarios residan en las Provincias Vascongadas, Santander y Asturias…”

Y el Ayuntamiento de Getxo anunciaba, en el mismo diario, las fiestas que se iban a celebrar los día 11 y 14 de agosto (San Nicolás de Bari) en Algorta, días 12 y 18 de agosto en el puerto Viejo de Algorta y los días 15 y 16 de agosto (La Asunción de Nuestra Señora) en Santa María de Getxo. Las fiestas consistían en:

Las de San Nicolas de Bari el 12 de agosto comenzaban con un pasacalles, la diana que se anunciaba para las 4 de la mañana, ofrecido por la Banda de Música de Algorta y los tamborileros, a las 10 solemne función religiosas en las iglesia de San Nicolás, por al tarde romería en la campa del Castillo y por la noche a partir de la 22 horas en la plaza bajo la Casa Consistorial; Las de 12 de agosto comenzaban al igual que las anteriores con la diana y a las 9 de la mañana pasaban al Puerto con juegos de hombres ensacados, a las 20:30 pasaban al paseo de Maria Cristina donde se celebraban los juegos de la Samaritana, protagonizados por las mujeres, con cantaros en la cabeza, las romerías y bailes eran en los mismos lugares que los del día 12. El 14 de agosto Infraoctava de San Ignazio romerías por la tarde y noche en los mismo lugares que días anteriores. El día 18 de agosto se celebraron entre el Puerto y la Avanzada, por la mañana con cucaña y suelta de patos en el Puerto, a las ocho de la tarde en la avanzada con el juego de los Ciegos Inteligentes, a continuación romería en dicho paseo; al terminar los juegos, en el Puerto, quema de fuegos artificiales con un simulacro de combate naval. Los días 15 y 16 de agosto la fiesta pasaba a Santa María de Getxo, donde se celebraba la Asunción de Nuestra Señora, con misa solemne en al parroquia de Santa María, por la tarde romería en la campa de la iglesia y por al noche la verbena pasaba a los bajos de la Casa Consistorial de Algorta. Firmaba el programa festivo el Alcalde D. Santiago Diliz. El programa que anunciaba el diario podemos verlo en la fotografía inferior.


En el pleno del 10 de agosto de 1892 se notificaba la recepción de una circular del al Diputación Provincial: “...Sobre el repartimiento hecho por esta autoridad, entre los pueblos de la Provincia para cubrir el déficit resultante del presupuesto Provincial del ejercicio del 1892 a 1893, correspondiendo a esta Anteiglesia la cantidad de 8045,06 pesetas...”

A pesar de que en un pleno de julio de 1892, la Diputación Provincial y el Ayuntamiento de Getxo habían aprobado un expediente para la reparación de las cañerías de reunión de las aguas de los manantiales de “Jauncoerreca”, “Achabale” y “Basarte” en los montes de la jurisdicción de Berango que surten de agua a esta población, no parece que el consistorio getxotarra había quedado muy conforme con el presupuesto elaborado por el ingeniero Sr. Santamaría, ya que ordenó el 4 de agosto cursar una visita de inspección a las cañería de dicho suministro por personas “prácticas conocedoras” del terreno, siendo el informe presentado en el pleno del día 10 de agosto de 1892: “...Que tras la inspección se ha visto con mucho agrado que las tuberías de dichos manantiales, que surten de aguas potables a esta localidad, que hacen falta para arreglar las rotas de barro apenas llegan a la tercera parte de las consignadas en el presupuesto de D. Laureano Gómez Santamaría, porque las refractarias inglesas colocadas hace dos años se halla en muy buen estado y serán de larga duración casi igual que las metálicas. Tras una razonada meditación este Ayuntamiento acuerda: Que a pesar de haber aprobado el 28 de julio último sacar a pública subasta la adquisición de unas tuberías de material metálico, no es conveniente ni necesario hacer un gasto innecesario cuando con la tercera parte se podría conseguir el mismo resultado. No merece la pena sacar a subasta la adquisición de dichos material, por lo que usando las facultades que a los municipios confieren las disposiciones vigentes, acordamos dejar sin efecto lo acordado en el pleno antes citado, y que tanto la adquisición del material necesario como los trabajos se lleven a cabo por administración bajo la supervisión de esta Corporación, nombrando para la vigilancia del Sr. Alcalde y el Sindico Laca, así como por el capataz D. Martín Berasaluce que entiende de esta materia...”

En la próxima entrada de esta serie veremos cómo se trabajaba el las aceras de la calle Amesti de Algorta.

lunes, 25 de mayo de 2020

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -164-



En la anterior entrada veíamos cómo llegaba el verano y aumentaba la demanda de instalación de casetas de baño.

En el pleno del 28 de julio de 1892 se trataba sobre las conducciones para la llevada de agua potable desde los manantiales de los montes de Berango a nuestra población: “...La Diputación Provincial ha remitido un oficio, aprobando el expediente por esta corporación municipal para la reparación de las cañerías de reunión de las aguas de los manantiales de “Jauncoerreca”, “Achabale” y “Basarte” en los montes de la jurisdicción de Berango, que surten de agua a esta población, autorizando al Ayuntamiento de Guecho del pago de las obras cuyo importe presupuestado asciende a 15.331 pesetas. Así mismo este Ayuntamiento acuerda practicar las oportunas diligencias para la adquisición del material metálico para dichas obras, que según los cálculos del Ingeniero Director de las Obras ascendería a 9.897,58 pesetas...”

En esa misma fecha el propietario de la casa llamada “Mugaburu” D. Pantaleón Menchaca en la calle de la Caridad, solicitaba injertar las aguas de su fregadera al caño de propiedad municipal que existía en la calle llamada Peligro.

Por otro lado eran las obras para la construcción del ferrocarril de Las Arenas a Plencia las que causaban malestar entre los vecinos de Santa Maria de Getxo: “...Varios vecinos de la barriada de “Piñagas” de esta localidad, han presentado una instancia quejándose del contratista que realiza los desmontes para la construcción del ferrocarril de Las Arenas a Plencia, ya que tira barrenos en un gran trozo causando destrozos en los sembríos de los alrededores, lanzando piedras de bastante peso a gran distancia que pudieran provocar desgracias personales, que en algunos casos llegan hasta la carretera provincial…” El consistorio, como no podía ser de otro modo, apercibió al contratista advirtiéndole de las consecuencias si no tomaba medidas para evitar aquellos destrozos.

La apertura de nuevos negocios de alimentación seguía su curso en nuestro municipio, y esta vez era en el barrio de Las Arenas, donde D. Manuel Seco pretendía abrir una tienda de comestibles y bebidas, en los bajos de su casa.

También lo era la demanda de materiales para la construcción, por lo que D. Domingo Camiruaga solicitaba del Ayuntamiento: “...La concesión de la cantera de Arnabar-Ondo para extraer piedra con destino a edificaciones...”

La aplicación de las normas de construcción era otro de los seguimientos que el Ayuntamiento de Getxo realizaba en los barrios: “...Se ha recibido una solicitud de D. José María Aramberria para construir una casa provisional en un terreno de su propiedad en Las Arenas. El artículo 25 de las ordenanzas municipales de construcción estable que “No se permitirá en la zona urbanizada realizar ningún edificio que no llegue a los 6 metros”, por lo que le es denegada la solicitud ya que el que presenta en sus planos no llega a esa altura...”


A veces las reclamaciones al Ayuntamiento llegaban de forma solapada, a través de terceras personas o entidades. La necesidad que algunos veraneantes tenían de recibir comunicaciones a través del correo ordinario, en general personas pertenecientes a esferas de poder económico o cortesanos, provocó que en el pleno del 28 de julio de 1892 se tratara sobre un oficio remitido por el Jefe de Comunicaciones de la Sección de Bilbao: “...En el cual recomendaba que se ordenara abrir un buzón en la Estación Telegráfica de Las Arenas, para comodidad del público que asiste al establecimiento balneario, puesto que es extraño que en la oficina de correos falte buzón por ser necesario...” El Ayuntamiento de Getxo respondió a aquella demanda diciendo: “...Que esta corporación carece de facultades para abrir buzón en la referida estación telegráfica por ser el edificio que ocupa de propiedad particular, además de creer que no es de absoluta necesidad a causa de que ya existe uno en el edificio contiguo a dicha oficina...” Por otro lado el Alcalde de Getxo exponía que: “...Había sido llamado hace tiempo por dicho Jefe de Comunicaciones, y en la entrevista que mantuvimos acordamos un protocolo para mejorara la administración de correos de esta localidad. Conviniendo y pactando que: 1º) El Jefe de Comunicaciones, tan pronto como el Ferrocarril de Las Arenas a Plencia se ponga en explotación hasta la población de Algorta, establezca en horas convenientes para esta localidad los servicios de dos correos diarios con sus ambulancias correspondientes. 2º) Que el Ayuntamiento de Guecho facilitará sin pago alguno de alquiler al Administrador de correos la habitación del piso principal de la Alhóndiga, en cuyo edificio se halla instalada la estación telegráfica, a partir del día 1 de julio de 1893 por no poder facilitarla antes por estar ocupada por el rematante de arbitrios municipales. Para que el administrador pueda ejercer la debida vigilancia y tenga mayor seguridad para la custodia de los certificados y otros documentos, este Ayuntamiento ejecutara una pequeña división por medio de tabique en el local que ocupa la Estación Telegráfica para que el Administrador ponga una cama y duerma en ella...” El rematante de los arbitrios era D. José Ángel Aurrecoechea. Este acuerdo fue refrendado en aquel pleno.


El día 4 de agosto de 1892, tal y como marcaba la Ley de Ayuntamientos de 1877, se procedía al sorteo por secciones electorales de los Asociados que iban a formar parte de la Junta Municipal del Ayuntamiento de Getxo: “...Se dio lectura a las listas de las tres secciones, acto seguido se procedió al sorteo mediante por el que iban a quedar designados los candidatos, cuyo resultado fue el siguiente:

POR LA 1ª SECCIÓN: D. Máximo Llantada, D. León Landeta, D. Luis Lasa, D. José Libano Menchaca y D. José Bilbao.

POR LA 2ª SECCIÓN: D. Juan Bustingorri, D. Anselmo Uria, D. Amalio Muñoz y D. Domingo Zubizarreta.

POR LA 3ª SECCIÓN: D. Ramón Basauri y D. Ángel Cortina.

Tal y cómo ordenaba la Ley anteriormente citada se procedió a publicar los resultados para que al cabo de ocho días si no se producían reclamaciones quedaran designados los electos por sorteo...”

En la próxima entrada de esta serie veremos cómo las aguas de un manantial de Ereaga eran sujeto de reclamaciones.

jueves, 21 de mayo de 2020

LOS AVATARES DE LA TELEFONÍA EN GETXO -III-



En la anterior entrada veíamos cómo fue la difusión del teléfono durante 1877-1930. Con esta entrada finalizaré este recorrido por la implantación del teléfono en nuestro Pueblo, la cual abarca el periodo que va desde marzo de 1891 hasta la construcción de la central telefónica de la calle Barria de Las Arenas en 1928.

La instalación de la Red de Telefonía también tuvo como protagonistas a los amigos de los ajeno en Las Arenas. En el diario “El Nervión” del 14 de marzo de 1891 relataban: “...Esta mañana se ha descubierto en la estación del ferrocarril de las Arenas el robo de unos 180 kilos de alambre de cobre, pertenecientes a la compañía de la Red telefónica. Practicadas las primeras averiguaciones, se han descubierto dos rollos que estaban enterrados en las inmediaciones de la estación. Parte del robo había sido vendida a un herrero de Bilbao; se han recuperado 17 rollos con un peso de 156 kilos, los habían vendido a 39 duros, cuando el valor de lo robado realmente era de unos tres mil reales…” Para junio de ese año ya se hablaba de: “...El pensamiento de unir por medio de una red telefónica los 122 municipios de que se compone Vizcaya, una obra que debe llevar a cabo la actual Diputación...”

En el libro de actas del ayuntamiento de Getxo del 4 de agosto de 1892, en el apartado de pagos, ya aparecía una referencia al servicio de teléfonos que la red Telefónica de Bilbao prestaba a nuestro consistorio: “...Se ha abonado al Gerente de la Red Telefónica de Bilbao 59,75 pesetas, por su servicio de este Ayuntamiento a dicho teléfono desde el 1º de junio último hasta el 30 de septiembre próximo venidero...” (Libro de Actas Expediente 10713).

En 1900 la guía “Arco de Madrid”, libro que se titulaba “Guía práctica de Bilbao y Vizcaya”, recordaba algunas cosas de nuestro pueblo, entre ellas algunas referentes al teléfono: “...El servicio de teléfonos esta instalado en Las Arenas en la calle “La Estación” (Actual Andrés Larrazabal). Las tarifas por cable con Gran Bretaña era de 35 cts, con Francia de 54 cts.; con Estados Unidos y Canadá era de 1,60 francos oro por palabra...”


Respecto a los servicios, en Las Arenas en 1902, iba a ser el Hotel Ventura quien se adelantara en sus ofertas, ya que incluía en su propaganda: “Gran Hotel Ventura (Las Arenas), teléfono 3.133...”

Las primeras guías telefónicas estaban a punto de ver la luz, en noviembre de 1926, informaba “El Noticiero Bilbaíno” del 14 de ese mes: “...El Director del tercer distrito de la Compañía Telefónica, D. Benito Navarro nos ha escrito una carta muy interesante y de gran interés público, que dice así: “Visto el ruego que en su número del 5 del presente dirige a esta Compañía Telefónica, con respecto al reparto de las guías de abonados, me es grato participarle que, según me manifiesta nuestra Dirección de Publicidad, las guías telefónicas de Vizcaya y Álava están terminándose de editar y se procederá al reparto entre los abonados el próximo mes...”

En 1927, ya estaban en marcha el edificio de Las Arenas, este, según su diseñador D. Ignacio de Cárdenas, que explicaba D. Pedro Navascués en una publicación sobre los edificios de telefónica: “...Fue quien proyectó otros muchos edificios, contando con la colaboración de otros colegas que actuaron a modo de arquitectos de zona, tal y como sucedió en la central de Bilbao, cuyo proyecto aparece firmado por Cárdenas y Meana. En Las Arenas, en Vizcaya, haremos una Central que se asemejará a un pintoresco caserío vasco...” En dicha publicación recoge en una maqueta muchos de esos edificios, entre ellos el de Las Arenas, a quien adjudicaban el nº 22 (Ver fotografía inferior).


En la revista “La Construcción Moderna” de Madrid, en su número 2, del 30 de enero de 1928, en su pagina 30 se decía: “...Edificio de Las Arenas (Bilbao); arquitecto director, señor Meana; fecha de comienzo, 3 de junio de 1927, y fecha de inauguración junio de 1928...”

Por entonces ya habían comenzado a colocarse los postes de teléfonos, así como a tirar el tendido por Las Arenas. En la fotografía inferior podemos ver uno de aquellos postes en la confluencia de las calles Santa Ana con Gobela.


En ese mismo año, 1928, el servicio de telefonía llegaba al Ayuntamiento de Guecho, el día 19 de julio publicaba la noticia “El Noticiero Bilbaíno”, en su sección de “De Bilbao al Abra”: “...Una centralita telefónica en el Ayuntamiento de Guecho: En el nuevo Palacio municipal de esta anteiglesia han comenzado las obras de instalación, en el hueco donde ha de ir la gran escalinata principal, de una centralita telefónica, por medio de la cual podrán comunicarse con toda la red las diferentes dependencias del edificio...”

Para el día 26 de septiembre de 1928, ya aparecían publicados los primeros teléfonos de comercios de Las Arenas y Algorta en la prensa bilbaína. En el diario “Euzkadi” aparecían los siguientes: Las Arenas: “Hotel Antolín” n.º teléfono 8.197, “Hotel Continental” n.º 8.306, “Garage Prudencio” n.º 8.231 y en Algorta: “Garaje La Unión” n.º 7.167, “Hotel Eguia” n.º 7.074, “Hotel Ugarte” n.º 7.044. Por aquellos mismos días los “Hermanos Maristas” habrían un colegio de primera y segunda enseñanza en la calle Gobela n.º 15, en el chalet “Villa Encarna”.

El 18 de noviembre de 1928, en un anuncio publicado en el diario “Euzkadi”, referente al uso del teléfono automático se podía leer: “...Mesas de demostración: En Las Arenas Compañía Nacional de España (Edificio Nuevo)...”


Tras la inauguración del servicio telefónico automático el 1 de diciembre de 1928, fuera de Bilbao, los abonados pudieron establecer comunicación con Las Arenas, donde la Compañía Telefónica automatizó las líneas. Allí instaló una sede, en un edificio con forma de baserri, tras la Iglesia de Las Mercedes, en la calle Barria. Aquel mismo día ya se anunciaba en la prensa bilbaína que el teléfono automático empezaba a funcionar desde las doce de esa misma noche (Ver el cuadro de normas de uso en la parte inferior). La “Gaceta del Norte” del día 2 de diciembre de 1928 decía en sus paginas que: “...Sumando las instalaciones hechas de Bilbao a Las Arenas se han colocado 158 kilómetros de tubos de fibra, y los instalados en fachadas pasan de los 200...” En esa misma fecha, en un anuncio de “El Noticiero Bilbaíno”, se decía que: “...Para hablar con Bilbao desde Las Arenas y viceversa llamar al N.º 9...”

Sobre ese mismo tema de la inauguración del servicio automático decía el diario “Euzkadi” del 2 de diciembre de 1928: “...El teléfono automático: Inauguración oficial del nuevo servicio. Anoche comenzaron las comunicaciones automáticas. Ayer tarde tuvo lugar el acto de Inauguración oficialmente del teléfono automático instalado en Bilbao por la Compañía Telefónica Española. El nuevo servicio comenzó anoche mismo a funcionar oficialmente. El acto tuvo lugar en la nueva y espléndida casa construida por la Compañía, en la calle de Buenos Aíres para la Central y demás servicios. La presidencia del acto, en el vestíbulo, la ocuparon el gobernador civil interino, señor Cortés; el alcalde, Sr. Moyúa; el presidente de la Diputación; el gobernador militar, señor Souza; el delegado de Hacienda, el director general de la Compañía, venido a Bilbao especialmente; el director de este distrito, señor Abreu; el subdirector, señor Sancristóbal, y otros. Sumando las instalaciones hechas en Bilbao y Las Arenas, resultan colocados 158 kilómetros de tubos de fibra en 17.748 metros de canalización subterránea con 140 cámaras de registro. El desarrollo de los cables subterráneos y en fecha que se han instalado pasa de 200 kilómetros, que encierran más de 63.000 kilómetros de hilo conductor de cobre, y para su distribución a los domicilios de los abonados se han utilizado 2.000 cajas terminales...”


En el “Histórico de Informes Anuales” de Telefónica del 1 de diciembre de 1928, en su relación de “Centros Urbanos de Telefónica”, en un cuadro sobre los inaugurados a esa fecha, aparecía el de Las Arenas. Se decía: “...Relación de Centros Urbanos inaugurados desde el 1 de enero al 31 de diciembre de 1928: Fecha 24 de noviembre de 1928, centro de Guecho, Provincia de Vizcaya, distrito 4º, estimación fecha de inauguración 9...” Según un escrito que me ha remitido la “Fundación Telefónica” su inauguración fue el 1 de diciembre de 1928.

Otro de los fenómenos comunicativos que socializó la telefonía fue la llegada de las cabinas telefónicas, las primeras comenzaron a instalarse durante los primeros días de 1963 en Bilbao.

Los datos de esta entrada están obtenidos fundamentalmente de tres fuentes: Archivo Municipal de Getxo, los diarios El Noticiero Bilbaíno y El Nervión y la Fundación Telefónica (De esta última fuente quiero agradecer a Reyes Esparcia Polo por su diligencia y amabilidad en facilitarme algunos datos).

Hasta aquí una historia, que aunque incompleta, nos da una idea sobre la implantación del servicio de telefonía en nuestra área urbana, hasta mediados del Siglo XX.

lunes, 18 de mayo de 2020

LOS AVATARES DE LA TELEFONÍA EN GETXO -II-



Tras la entrada anterior en la que relataba los comienzos de la telefonía en nuestra provincia. En esta veremos cómo fue la difusión del teléfono que durante 1877-1930 tuvo lugar con un retraso relativo respecto a otros países europeos.

La difusión del teléfono en las ciudades españolas entre 1877-1930 tuvo lugar con un retraso relativo respecto a otros países europeos. Cuando el teléfono se convirtió de juguete mirado con suspicacia en un bien con alto valor comercial, empezaron a instalarse líneas que conectaban dos puntos relativamente próximos. Muy pronto aparecieron las primeras redes.

Es interesante comprobar la evolución del teléfono como fenómeno urbano desde 1886 a 1925, datos que facilita la Fundación Telefónica sobre los trabajos de Ángel Calvo sobre la evolución del servicio telefónico, en su obra “La difusión del teléfono en las ciudades españolas, 1877-1930”.


Las iniciativas para traer las comunicaciones telefónicas avanzaban a buen ritmo en Getxo. El 18 de septiembre de 1887 fue la fecha en la que el pleno municipal, tras una visita al concesionario de la estación telefónica de Bilbao para conocer las tarifas y bases para el enganche, decía: “...Con fecha del 15 del actual, y obligándose bajo las mismas bases a establecer una estación telefónica en esta población. Y teniendo en cuenta las ventajas que traería la instalación de dicho aparato a esta localidad, acordamos autorizar a los señores regidores Diliz y Aldecoa, para que presentándose ante la empresa concesionaria, traten de arreglar y concertar el medio más conveniente para el establecimiento de una estación telefónica en este Pueblo...”

El 18 de septiembre de 1887 fue la fecha en la que el pleno municipal, tras la vista al concesionario de la estación telefónica de Bilbao y conocer las tarifas y bases que para el enganche estipulaban, se decía en el pleno del Ayuntamiento de Getxo: “...Con fecha del 15 del actual, y obligándose bajo las mismas bases a establecer una estación telefónica en esta población. Y teniendo en cuenta las ventajas que traería la instalación de dicho aparato en esta localidad, acordamos autorizar a los señores regidores Diliz y Aldecoa, presentándose ante la empresa concesionaria, traten de arreglar y concertar el medio más conveniente para el establecimiento de una estación telefónica en este Pueblo...” El 22 de septiembre, los regidores encargados de entrevistarse con la compañía: “...Tras la entrevista mantenida con el Director de la red telefónica de la Villa de Bilbao, informaban en el pleno, acordando que cuanto antes se instalara dicha red en esta población...”

Para el día 2 de octubre de 1887 ya aparecía en ese mismo diario lo que seguro fue el primer listín de teléfonos de Bilbao en el que ya aparecía la Sucursal de Portugalete, que estaba en la calle santa María N.º 3 (Ver fotografía inferior).


El 20 de octubre de 1887 todavía seguía dando el consistorio vueltas a qué sistema de comunicación era más adecuado y económico para Getxo, si el teléfono o el telégrafo, tanto para el servicio municipal como del resto del público de la Anteiglesia.

En 1888, según la Fundación Telefónica, había 12 estaciones centrales principales, 2 auxiliares, 8 sucursales y 3.054 estaciones de abonados. Lo más significativo fue la aparición de redes en siete grandes ciudades (Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Zaragoza, Málaga, Bilbao).

El 12 de junio de 1888 se autorizaba a la empresa de la red telefónica de Bilbao para instalar una sucursal en Las Arenas. En noviembre de ese año Bilbao contaba con cuatro locutorios de telefonía desde los cuales ya se podía comunicar con todos los abonados de Las Arenas y Algorta.

El 24 de junio de 1888 se recibía en el ayuntamiento de Getxo un oficio del Director de Telégrafos de Bilbao. En el informaba del envío de 100 kilogramos de alambre y 20 aisladores para la línea telegráfica de nuestro municipio, material que el consistorio pedía fuera entregado al Subdirector de Telégrafos de Bilbao D. Esteban Urrestarazu, que había sido confirmado el 24 del pasado mayo como director de las obras. 


La concesión para la instalación de los postes de telégrafos en nuestro municipio había recaído en Echevarria Hnos. de Bilbao. El Ayuntamiento acordaba: “...Conceder autorización para clavar los postes en los terrenos y vías de este municipio en condiciones que no sirvan de estorbo ni perjudiquen el tránsito, con la obligación de variar la posición de los mismos siempre que lo solicitara la corporación municipal...” Por entonces ya se había presentado solicitudes al Gobierno para instalar estaciones de centrales auxiliares de la red telefónica en Las Arenas y Portugalete. La de Las Arenas se autorizaría el día 12 de julio de 1888.

El 12 de junio de 1888 se autorizaba a la empresa de la red telefónica de Bilbao a instalar una sucursal en Las Arenas; la prensa comentaba que aquella noticia sería bien acogida por los veraneantes que acudían a nuestro barrio.

El 12 de septiembre de 1888 aparecía publicado el “Diario Bilbaíno” el siguiente listín de teléfonos (ver fotografía inferior), en el que aparecían recogidos los de algunos vecinos de Las Arenas: José Vilallonga N.º 3013, Eduardo Aguirre N.º 3014, Carlos Jaquet N.º 3015 y Algorta: Andrés Isai con el N.º 3004.


Para el 4 de noviembre de 1888 ya se anunciaba en “El Diario Bilbaíno” la existencias de locutorios para comunicarse, entre otros lugares, con nuestra Anteiglesia: “...Locutorios: Hay establecidos cuatro, y desde cualquiera de ellos se puede pedir comunicación con todos los abonados de abonados a la Red de Bilbao, Portugalete, Desierto, las minas, Olaveaga, Las Arenas y Algorta. Se hallan situados: El primero en el Arenal, esquina Boulevard y calle Correos (Estanco). El segundo en la Plaza Nueva. El tercero en la Plaza Vieja, bajo los arcos, entre Artecalle y Tendería. Y el cuarto en la Plaza Circular, en el Nº1, en una tienda de ultramarinos...”

Para junio de 1889 algunas empresas de Algorta ya tenían su propio teléfono, tal era el caso de la Fábrica de Cementos La Algorteña, cuyo número era el 3.021.

En enero de 1891, el día 20, en un pleno municipal ya se hablaba de una solicitud para la construcción de una casa de nueva planta: “...Presenta una instancia D. Ramón Olabarria, vecino de esta, solicitando permiso para construir una vivienda, en la calle que partiendo de la de Govelas se dirige a la carretera de Algorta desde el barrio de Las Arenas...” Al parecer esa edificación distaba: “...Desde el vértice formado por la fachada de la casa, que se trata de ejecutar, una distancia de 16,50 metros desde el ángulo más próximo a donde se halla la Estación Central de Telefónica...”

En la próxima y última entrada de esta serie veremos cómo fue el periodo que va desde marzo de 1891 hasta la construcción de la central telefónica de la calle Barria de Las Arenas.

jueves, 14 de mayo de 2020

LOS AVATARES DE LA TELEFONÍA EN GETXO -I-



Esta entrada por su extensión la dividiré en tres partes, la primera arranca con los inicios de la telefonía en nuestro País. Le seguirá otra en la que veremos cómo fue la difusión del teléfono que durante 1877-1930 tuvo lugar con un retraso relativo respecto a otros países europeos. Y finalmente la tercera que abarca desde marzo de 1891 hasta la construcción de la central telefónica de la calle Barria de Las Arenas.

Los avatares de la llegada de la red de telefonía hasta Getxo se iniciaban allá por 1881, cuando todavía era Francia el país del que hablaba la prensa local para referirse al teléfono. Se decía en “El Noticiero Bilbaíno”: “...Las grandes capitales de Francia que cuentan con red telefónica son París, Marsella y Burdeos...”

Los primeros pasos para el proyecto de ese servicio, entre nosotros, aparecían recogidos en el diario “El Noticiero Bilbaíno” del 15 de diciembre de 1881: “...Ha sido recomendado a la Dirección General de Telégrafos, por el Sr. Ministro del ramo, el proyecto de “Unión telefónica Vasca”, presentado por el Ayuntamiento de Fuenterrabía. Sabemos que los señores diputados a Cortes por Guipúzcoa han dado en Madrid los pasos conducentes a activar este asunto, y es de creer que en breve comenzarán los trabajos de establecimiento de la red telefónica, que ha de unir por medio de estaciones en todos los pueblos de la costa, desde Fuenterrabía en Guipúzcoa hasta Santurce en Vizcaya...”

El 16 de junio de 1882, decía el mismo diario: “...El Senado acuerda declarar urgente la discusión del proyecto de red telefónica


Entre nosotros, el primer paso para la instalación de esa red de telefonía, aparecía recogido en el diario “El Noticiero Bilbaíno” del 8 de noviembre de 1882: “...La Gaceta del día 5 publica una Real Orden disponiendo que se proceda al anuncio del concurso para el establecimiento y explotación de una red telefónica en Bilbao...”

Pero el asunto no parecía dejar seguridad de que no se iba a dilatar en el tiempo, por lo que un viejo conocido de nuestro barrio de Las Arenas, el entonces Diputado D. Eduardo Aguirre, presentaba una interpelación en la sesión del Congreso del día 28 de marzo sobre el hecho, que era publicada en “El Noticiero Bilbaíno” del 31 de marzo de 1883: “…A principios del mes de Setiembre se anunciaron dos concursos para el establecimiento de redes telefónicas en Madrid y Barcelona. Un mes después se verificaron aquéllos, y en los primeros días de diciembre tuvo lugar el de la red telefónica de Bilbao. El Sr. Ministro de la Gobernación no ha tomado aún ninguna determinación, y según tengo entendido, en su deseo de proceder con mayor acierto, ha remitido los expedientes de los concursos de Madrid y Barcelona a informe del Consejo de Estado, con el objeto de que el dictamen de aquel alto cuerpo sirva al mismo tiempo de precedente para resolver el concurso de Bilbao y otras poblaciones. Ruego, por lo tanto, al Sr. Ministro que se sirva excitar a los Sres. Consejeros de Estado para que emitan su dictamen...” El Ministro de la Gobernación contestaba al Diputado Aguirre sobre la red de Bilbao: “...El expediente se halla pendiente del estudio, que ha de hacer el ministro de los informes que emita previamente el Consejo de Estado, con relación a los concursos que acabo de mencionar. El Consejo de Estado necesita invertir más tiempo en esta que en otras consultas; porque el servicio de redes telefónicas responde a una necesidad moderna, y la intervención que debe tener el Estado en este género de servicios, no está de terminada de una manera muy universal. Tan pronto como llegue a mi poder este informe, yo lo estudiaré, y después que haya establecido los principios genérales, con relación a la intervención que el Estado debe tener en estos asuntos, resolveré con mucho gusto el expediente relativo a Bilbao...” Terminaba el Sr. Aguirre diciendo: “...Ruego a S. E. que excite el celo de los señores consejeros para que lo emitan cuanto antes, y confío en que para el mes de Mayo estará resuelto este asunto, pues sería muy útil para Bilbao que la red telefónica pudiera establecerse este verano...”


Sin embargo, la prensa decía el 26 de junio de 1883 que: “...Se dice por Madrid que el Sr. Aguirre, que desea para su País, Bilbao, una red telefónica, es el único diputado que agita este asunto. Es realmente censurable lo que pasa: Ni se aceptan las proporciones del concurso, ni se publica la subasta, ni se concede la libre competencia, ni se encarga la explotación al cuerpo de telégrafos. !Sobran comentarios!…”

El diario “El Noticiero Bilbaíno” publicaba en su edición del día 13 de abril de 1884 la siguiente información en su apartado “Gacetilla”: “...Ayer pasaron a informe de la comisión de Fomento las siete propuestas presentadas para el concurso de la red telefónica que el ayuntamiento trata de establecer con destino al servicio de sus dependencias. Dichas propuestas van firmadas por los siguientes señores: Compañía Española y Americana de telefonía, D. Mariano de la Torre, D. Ramón Lavengen, D. Juan de Torre, D. Emilio Campuzano, D. J. Hervith y D. Antonio Roca y Villa...” El 19 de septiembre de 1884, en el mismo diario, se informaba de que: “...Por la Alcaldía se ha oficiado al señor director de la estación telegráfica de esta villa manifestándole que se halla ya funcionando en parte la red telefónica municipal...”

Y como muestra de aquella sociedad machista de 1884 la misma publicación dejaba un pequeño apunte: “...En Bilbao las primeras personas que ocuparon el cargo de telefonistas en la máxima institución de la ciudad, el Ayuntamiento de Bilbao, fueron los hombres...”


Todavía tardaría un tiempo en estar en marcha la red telefónica de la Provincia, el día 10 de septiembre de 1886, el diario “El Noticiero Bilbaíno” publicaba en su segunda pagina: “...La red telefónica de Bilbao: El servicio telefónico funciona regularmente y con grandes beneficios del comercio, la Industria y hasta la vida doméstica en todas las poblaciones importantes y verdaderamente cultas, así de Europa como de América. Este servicio era muy incompleto en Bilbao y su comarca, a pesar de la gran importancia Industrial y Comercial de esta localidad, donde ha mucho tiempo se viene anticipando a todas o casi todas las de España en la adopción de todo adelanto de verdadera trascendencia. Ya hemos dicho a nuestros lectores que por medio de Real Orden se ha adjudicado definitivamente, y como mejor postor, a D. Carlos de Orduña la explotación de la red telefónica de Vizcaya. El Sr. Orduña es un antiguo director de telégrafos, retirado del cuerpo; que vendrá a estudiar sobre el terreno la forma más adecuada de establecer la red, a fin de que puedan quedar unidos a ella, para disfrutar de tan importante medio de comunicación, el mayor número de pueblos y agrupaciones de vecinos que se hallen comprendidos dentro del radio de diez kilómetros, a partir del punto en que se establezca la estación central telefónica...” Al día siguiente publicaba el mismo diario: “...Según noticia que hemos adquirido con posterioridad a lo que ayer dijimos de la red telefónica de Bilbao, el plan del Sr. Orduña, hoy por hoy, y salvadas las modificaciones que el estudio práctico pueda aconsejar, es el siguiente: Establecer en Ugarte una estación a la que conectar los hilos de toda la red, por lo que se llamará Central. Esta estación estará unida por líneas generales a diversos conductores, y en número conveniente, a otras cuatro estaciones sucursales que estarán en Bilbao, el Desierto, Gallarta y Portugalete. A la estación de Portugalete irán todas las líneas de aquella Villa, Santurce, Las Arenas y Algorta...” Para el día 21 de junio de 1887 ya aparecían publicadas las tarifas de la red Telefónica de Bilbao en el diario “El Noticiero Bilbaíno” (Ver fotografía superior).

En la próxima entrada veremos cómo fue la difusión del teléfono en nuestro País, que durante 1877-1930 tuvo lugar con un retraso relativo respecto a otros países europeos.

lunes, 11 de mayo de 2020

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -163-



En la anterior entrada veíamos cómo llegaba el verano y algunos establecimientos se preparaban para recibir a los veraneantes.

El 21 de julio de 1892 en el pleno municipal se daba cuenta de una instancia presentada por D. Miguel París, vecino del barrio de Las Arenas y domiciliado en la calle Urquijo, en la que solicitaba: “...Permiso para extraer tierras en el monte comunal de Aiboa, junto a la casa perteneciente a D. Justo Ugarte, unos quinientos o seiscientos metros cúbicos para emplearla en un relleno de las obras del ferrocarril en construcción de Las Arenas a Plencia...” La única condición que puso el Ayuntamiento fue que debía dejar el piso de la saca en buen estado.

Por aquellas fecha el puesto de la Guardia Civil se encontraba en la casa perteneciente a D. Santiago Lecumberri en el barrio de Las Arenas. El alquiler de la misma era abonado por el Consistorio de Getxo.

La ocupación y la demanda de espacio para las casetas de baño se sucedían todos los años. En julio de 1892 la demanda de colocación de casetas de baño partía de D. Pedro Zubiaga, quien solicitaba la colocación de sus casetas en la playa de Ereaga, a quien se le adjudicó el lote nº 6 de la misma. Pero también algunas veces se producían abusos por parte de algún propietario de balnearios, como fue el caso del dueño de la Galería Balnearia de Las Arenas D. Eladio Berriatua: “...Los dueños de casetas de la playa de mar de Las Arenas de esta Anteiglesia, presentamos una queja por el uso que hace este propietario de Galería Balnearia, quien no cumple el artículo 10 del bando publicado para este servicio, porque para sus 72 casetas que ocupan siete lotes en la playa, no tiene si no un solo bañero. El Ayuntamiento acuerda que habiendo oído con disgusto su falta de lo prevenido en el articulo 10, le conminamos a que cumpla a la mayor brevedad lo indicado en el mismo, ya que de no hacerlo este Ayuntamiento se verá en la necesidad acordar lo que proceda para evitar prevenir toda desgracia irreparable...” Aquel año el Ayuntamiento de Getxo abonó a D. Antonio Rivero por seis trajes de verano para los alguaciles y vigilantes de las playas 102,95 pesetas.

La llegada del verano y la mayor afluencia de visitantes, los cuales ocupaban sus segundas residencias, balnearios y casas de alquiler en nuestro municipio aconsejaban darles servicios y mejorar las comunicaciones. Por ese motivo la corporación municipal acordaba el 12 de julio de 1892: “...Que siendo llegada la época acordamos autorizar al Alcalde para que practique las diligencias conducentes con el fin de establecer, lo mismo que en los últimos años, correo extraordinario o doble por cuenta del municipio...”


La banda de música del barrio de Algorta, algunas veces trasladaba sus actuaciones a otras localidades vecinas; el 21 de julio solicitaba permiso al Ayuntamiento de Getxo para poder actuar en las próximas fiestas de la Villa de Plencia. El Ayuntamiento le contestaba al director de la misma que: “...Esta Corporación será benévola y no exigente por algunas pequeñas ocupaciones que se les diere fuera de lo señalado en su compromiso con esta población, pero esta autorización no se concede al tamborilero y atabalero si no se ponen sustitutos...”

Y como de fiestas hablaba anteriormente, qué menos que recordar el anuncio que hacía el Ayuntamiento de Getxo el día 30 de julio de 1892 en “El Noticiero Bilbaíno”. El mismo se refería a las inminentes de San Ignazio de Algorta y a la repetición de las pasadas de Santa Ana en Las Arenas. Las de San Ignazio en Algorta, se iban a celebrar al día siguiente, 31 de julio, que amanecerían bien temprano según el anuncio, cosa por otro lado que no parece lógico por lo temprano salvo que fuera un error de impresión; en su programación recogía: “...A las cuatro de la mañana recorrerá las calles de la población, tocando la diana, la banda de música de esta localidad; por la tarde desde las cuatro hasta el anochecer, romería en la campa de la iglesia de San Ignacio; a las diez de la noche se quemaran vistosos y caprichosos fuegos artificiales del renombrado pirotécnico D. Juan de Anta, los intermedios de aquellos voladores serían amenizados por la banda…” Durante los días de fiestas de San Ignazio la Compañía del Tranvía aumentaba la frecuencia de los convoyes. Funcionaban cada cuarto de hora, solo que no tenían parada en María Cristina como lo hacían habitualmente.

Las de Santa Ana en Las Arenas, del 26 de julio, comenzaban en la víspera con actividad cinegética en el campo de Lamiaco, en el que se iba a celebrara la jornada inaugural del Tiro Pichón, en lo que llamaban el Hipódromo de Las Arenas. Lo anunciaba D. Manuel Castellanos, secretario de la sociedad. La romería del día 26 de julio, día de Santa Ana era relatada por el “Nervión” del 27 de julio, de la siguiente manera: “...La romería de Santa Ana celebrada ayer en Las Arenas se vio concurridísima. EL tranvía y particularmente el ferrocarril de Las Arenas transportaron infinidad de romeros bilbaínos. A las cinco de la tarde cayó una pequeña granizada, pero despejó el tiempo y la tarde quedó espléndida y hermosa. Tomó parte en la fiesta la banda de música de Algorta, en la que por cierto hemos encontrado muchas mejoras desde el año pasado al actual. La banda de música alternó con los consabidos pianos de manubrio y corros de ciegos. A pesar de la aglomeración de gente, ni en la campa donde se celebró la romería ni en los ferrocarriles ni tranvías ocurrió que sepamos ningún suceso desagradable. Solo oímos que a un caballero le hurtaron el reloj, pero no lo pudimos comprobar. La romería se repite el domingo siguiente en Las Arenas...” 


La repetición de la misma, que se iba a celebrar el día 7 de agosto, fue anunciada por el Ayuntamiento de Getxo en “El Noticiero Bilbaíno” del 30 de julio de 1892. Ofrecía el siguiente programa: “...Repetición de la romería de Santa Ana en la Campa del barrio de Las Arenas con asistencia de las bandas de música y tamborileros; contará con cucaña y patos a las tres y media de la tarde en el río, a las diez de la noche vistoso fuegos de artificio en la plazuela del barrio, que tendrá iluminación veneciana...” Como nota anecdótica: los usos que algunas familias pudientes hacían en el barrio de Las Arenas, recogida del mismo periódico: “...El médico de Las Arenas D. Guillermo Lanchoves es el encargado de informar sobre el deso de contratar a una Nodriza, primeriza, que tenga de 21 años de edad y ocho días de parida, para criar en casa...” Un barrio, que a decir de una extensa carta sobre la ría bilbaína, que escribía en ese diario el bilbaíno D. Francisco Ruiz de la Peña, era un lugar en el que: “...De tornar hoy a la vida López de Haro, con el ánimo resuelto de fundar la predilecta Villa que hizo nacer en su día, sin duda alguna la habría de dar cimientos en los bordes del mar, sobre la extensa planicie de Las Arenas y Lamiaco...”

En la próxima entrada de esta serie veremos cómo la Diputación Provincial autorizaba al Ayuntamiento de Getxo para realizar el pago de las obras de traída de aguas desde los manantiales de Berango.