MEMORIAS DE GETXO

lunes, 27 de marzo de 2017

EL BALNEARIO DE EREAGA



El Balneario de EreagaIgeretxe” que así se llamaba, fue obra del Arquitecto Antonio de Araluce y Ajuria, como así lo explicaba en mi entrada del 18 de abril del 2013. En él se celebraron grandes fiestas, siendo uno de los lugares de referencia de la Sociedad Bizkaina de principios del Siglo XX.

Era un lugar de esparcimiento al que acudía lo más selecto de la burguesía bilbaína y de otras zonas del Estado. Se accedía mediante un puente que conectaba la carretera con el edificio principal, en su primer piso. Ese acceso estaba circundado por palmeras. Tenía la función de evitar que en las grandes mareas el agua de mar obstaculizara la entrada al balneario.

La Planta baja, con su distribución cuerpo central y dos laterales, tenia en su cuerpo central la sala de maquinas, lavadero y secadero, 42 cabinas, cocina, despensa, departamento para material de salvamento y dos escaleras para acceso a los cuerpos laterales. En su zona frontal, el aparcamiento, en la temporada estival, albergaba algunas de las marcas de referencia, viejos Panhard, Renault y algún Chirsler, con sus chóferes uniformados esperando a los encopetados usuarios. El primer piso se reservaba para los baños fríos y calientes. Su zona central era ocupaba por la recepción disponiendo de un gran salón de reunión con mirador acristalado que daba a la mar. El segundo piso era el área de esparcimiento y estaba dedicado a la lectura, juegos de salón y gimnasio. En su parte superior y a ambos lados tenía unas amplias terrazas para que los bañistas, debidamente protegidos por vallas de madera, pudieran utilizar para su curación, mediante baños de sol, estando amparadas “...de toda discreción y dentro de una perfecta moralidad...”; también eran utilizadas para el secado e higienización de la ropa.


En algunas gacetillas mundanas de la prensa, no era raro ver noticias relacionadas con la llegada a Algorta de personajes de la época, acompañados como decían aquellas páginas de su “distinguida familia”. Esas ilustres damas cuyos sombreros y ropajes eran, en muchos casos, obra de las afamadas modistas, Madame Santos y Madame Cottret, que al comienzo del verano se hacían acompañar de una elegante colección de modelos del último chic, especialmente para carreras, casinos, balnearios y playas. Mientras en la prensa diaria ya se anunciaban albornoces y sabanas para el baño ¡había que cubrir aquellos alocados cuerpos!

De sus fiestas, de las que ya hablé en otras entradas, decir que eran afamadas veladas, que sobre todo se realizaban próximas a las fiestas locales, en los San Ignazios, pero también en los meses de agosto y septiembre, en ellas, las actuaciones musicales corrían a cargo de la Banda Municipal y un sexteto de nombre “Los Paulinos”. Para dar servicio a aquellos festejos, la compañía del tranvía ponía a disposición de los clientes del balneario servicios especiales desde el Puente Bizkaia hasta las instalaciones balnearias. La víspera de San Inazio, en 1919, se anunciaban fiestas en el “Balneario Erega” (Igeretxe), esta vez amenizadas por la Banda Municipal y el regimiento de Garellano. El mismo medio, “El Noticiero Bilbaino”, ilustraba en sus paginas la festividad, esta vez en el exterior, con los tiovivos abarrotados de público.


Pero me faltaba incluir algo sobre algunos servicios y las tarifas que prestaba el también llamado “Balneario Ereaga”. Entre ellos estaban las entradas a los conciertos, que tanto por la mañana como por la tarde se ofrecían. A primeros de julio de 1918 se habían vendido 25 entradas, siendo su precio de 0,20 pesetas; Los baños de agua caliente o ducha sin servicio costaban 2,25 pesetas, mientras que los que incluían servicio ascendían a 2,50 ó 3,50 pesetas, si este era especial, no obstante por estar la temporada muy al comienzo no había casi demanda de estos servicios. A mediados de agosto la demanda crecía y solicitaban su uso entre 20 ó 25 usuarios. Otros servicios como los baños de playa con servicio ascendían a 0,55 pesetas. Al parecer estos baños también tenían sus categorías, ya que los había de primera y segunda; algo tan sencillo como el cuidado de la ropa de un bañista ascendía a 0,15 pesetas. Los alquileres de departamentos de baño, para toda la temporada, de primera clase costaban 300 pesetas, mientras que las casetas costaban entre 0,10 y 0,30 pesetas. Algunos de los responsables del cuidado de aquellas cabinas fueron Manuel M.ª Pacheco, Félix Bolívar y José Escudero; la demanda de los primeros no parece que eran muy frecuentes, a principio de septiembre uno de sus usuarios fue Sir Ramón de la Sota, curiosamente con la temporada ya muy avanzada; para mediados del mismo mes el numero de demandantes se elevaba a 28 usuarios. Esa época, mediados de septiembre, era la de mayor demanda de usuarios tanto de conciertos (306 usuarios), como de baños de agua caliente (45 usuarios), mientras que los de playa comenzaban a decaer al finalizar el mes.


Esos datos eran registrados en un libro que hacía las veces de contabilidad, ejemplar que había sido encuadernado por la empresa “Bilbaína de Artes Gráficas”, cuyas oficinas estaban en la Gran Vía bilbaína y los talleres en Deusto. Los ingresos por aquellos servios desde el 1 de julio al 30 de septiembre de 1918 habían ascendido a 36.432 pesetas.

La lectura de aquellos documentos nos permitía conocer el tiempo reinante durante el verano de 1918, gracias a las anotaciones que el responsable de los libros realizaba en uno de los márgenes. Y es que empezaba el mes de julio con “mal tiempo” en su primer día del mes, y en el día festivo del barrio “San Inazio” con buen tiempo por la mañana empeorando por la tarde, fue un mes de julio que se caracterizó por días soleados, al menos durante 20 de sus días. El mes de agosto fue más irregular, empezaba con días lluviosos durante la primera semana, sucediéndose a continuación días soleados y nublados. Mientras que septiembre fue más regular respecto al buen tiempo, y eso que comenzó lluvioso y terminó igual.



Hasta aquí una reseña de las actividades del Balneario de EreagaIgeretxe” en el año 1918.

miércoles, 22 de marzo de 2017

“KAIOABIA”, EL NIDO DE GAVIOTAS DE ARRIGUNAGA



A pesar de que sobre este tema ya hablé en mi entrada del 6 de septiembre del 2012, al encontrar nuevos datos he decidido rehacerla, y con ello completarla.

En la ladera de Arrigunaga (Algorta) existía una edificación singular. Fue un edificio diseño del Arquitecto de Ondarroa, Pedro Guimón, a la que dio el nombre de “Kaioabia”. Tenía formas de castillo almenado, y mezclaba los estilos del caserío vasco con influencias del “Andalus”.

Pedro Guimón Eguiguren nació en Ondarroa (Bizkaia) a finales del siglo XIX, arquitecto bilbaíno de finales del siglo XIX y principios del XX. Antes de iniciar sus estudios de arquitectura en la Escuela de Arquitectura de Barcelona tuvo como maestros en Bilbao a Lecuona y a Anselmo Guinea. En 1902 finalizó sus estudios de arquitectura en Barcelona. El paso por la Escuela de Arquitectura de Barcelona y las enseñanzas del profesor de la Escuela Luis Domènech y Montaner, arquitecto catalán, precursor del modernismo y también del regionalismo marcó en gran medida la trayectoria profesional de Pedro Guimón.


Tras sus estudios de arquitectura en Barcelona e Italia, viaja por Bélgica, Holanda, Alemania, Austria, Suiza y Gran Bretaña. Dentro de la generación de arquitectos "expresionistas", experimentó nuevos estilos inspirados en la tradición histórica vasca y las tendencias decorativas y modernistas, creando un estilo denominado "vasco-andaluz".

Cuenta entre sus obras el Batzoki de Begoña, innumerables chalets y residencias particulares en Bizkaia y en Gipuzkoa (varias en Zumaia, entre ellas la de Ignacio Zuloaga), el casino de Artxanda, la Cofradía de Mareantes de Ondarroa, la iglesia de los Trinitarios en Algorta (1916), y el edificio central del Banco de Bilbao, entre otros. Autor de trabajos, artículos y conferencias sobre la arquitectura popular e histórica vasca, destacando estudios sobre la arquitectura del caserío. Participó en el II Congreso de Estudios Vascos, con la ponencia Casas Obreras en 1920.


Entre las construcciones más características de su obra están: Los Chalets y residencias particulares que realiza en Bizkaia y Gipuzkoa. Su Residencia particular en Algorta “Kaioabia” (Nido de gaviotas). La Residencia de Zuloaga en Zumaia y la “Casa Larreta” en Mar de Plata Argentina.

La Casa Torre de Arrigunaga fue construida en 1927, edificación singular, obra del Arquitecto de Ondarroa D. Pedro Guimon, a la que dio el nombre de “Kaioabia”. Esta edificación hoy desaparecida estaba en la bajada de Arrigunaga, en la zona denominada “Gaztelu-zarra” (El Castillo). Contrariamente a lo que algunos afirman, no estaba en las ruinas que se hallan junto a la “Pista de Skate”, sino bajo la calle Landene, debajo de la zona denominada “Kabiokabe”.

De esta edificación la prensa ya hablaba el 25 de septiembre de 1920. Los comentarios los recogía la Revista ilustrada madrileña “La Esfera” en su numero 352 bajo el titulo “La arquitectura vasca, Nido de gaviotas (residencia de Pedro Guimón)”. La describía como “...la morada de un artista, donde cuadros, esculturas, muebles, herrajes, tapices, azulejería y cerámica hermanan con carácter el edificio…, refinamientos, como el de colocar sobre el altar de la austera capilla, cuyos muros parecen del siglo XII, una imagen de la Virgen, tallada por el tosco cincel bizantino, como las que había en las viejas ermitas...”. Y ya en la misma decían: “...Resurge la arquitectura vasca con personalidad, con estilo, con espíritu propios, como ha resurgido la arquitectura andaluza en las manos de los prodigiosos alarifes hispalenses...”


Volvía a estar de nuevo en las páginas de la prensa bilbaína en 1922; lo hacía en el Diario “La Tarde” el día 2 de agosto de 1922. En su primera plana, el periodista D. José Iribarne dedicaba un amplio articulo al diseñador de aquella Torre-Castillo D. Pedro Guimón, de quien decía: “...el País Vasco es deudor de una gran estima por la labor que lleva realizada, ligada a las más trascendentales reformas urbanas de Vizcaya...” Para a continuación, en la misma pagina, hablar sobre la que llamaba “La Casa Torre de Guecho”, explicando el porqué Guimón eligió aquel lugar de Arrigunaga: “...Como todos los grandes artistas, soñaba desde hace muchos años en construir su retiro, su albergue, su nido, su mansión de paz a orillas del mar azul sobre la loma de un montecillo humilde...” Sobre la mansión decía: “...El arquitecto pensó armonizar la belleza de la Edad Media con la graciosa traza del caserío vasco y la riente fisonomía del estilo andaluz...”

Contaba que cuando visitaron la edificación en los últimos días de junio de 1922, dando al relato matices poéticos: “...el jardín que mira hacia Levante se hallaba cuajado de flores, entre las que predominaban las rosas en una abundancia desmedida. Sus racimos colgaban de los troncos como el fruto de las vides y por los senderos destacaban su plumaje, intensamente violáceo, los pavos reales...” Y nos explicaba cómo era el entorno de aquella mansión: “...En el centro, sobre una fuentecilla de mármol blanco, semejante a la copa que Safo alzaba en los festines para brindar por la buena estrella de sus amantes, lucía su graciosa serenidad una estatuilla griega. En el vestíbulo, a la izquierda, está la capilla-oratorio, y a la derecha el salón de visitas, en el que pende del techo una esfera de cristal dorado, donde aparece reflejada la estancia entera. Al trasponer eI umbral, al otro lado de esas paredes lisas y encaladas y de las floridas rejas andaluzas podíamos sentarnos sobre sus enfundados butacones y admirar cuadros de Murillo y de Zuloaga. La sala de referencia tiene una ventana que da al colgadizo. Por entre los hierros penetra la alegría del jardín envuelta en una luz adormecedora. Lindando con dicha estancia está el comedor, que tiene su ventanal al norte, desde donde se divisa el mar inmenso. Pero lo más peregrino de la planta baja es el patinillo andaluz, con su parra, su pila de arabescos, sus macetas de barro cocido con geranios dobles y sus arcadas orientales. La fachada Norte de la residencia es un alarde del más sobrio estilo renacentista, a la que va adosada una torre medieval, que bien pudiéramos llamar del Homenaje.


Aquella edificación, hoy desaparecida, de “Gaztelu Zaharra” fue una de las obras que el Arquitecto de Ondarroa dejó en nuestro barrio. Otra y no menos importante y vistosa es la Iglesia de la Santísima Trinidad (Trinitarios), que aunque originalmente fue diseñada por D. José María Basterra (1888), con estilo neorrománico, tras su incendio en 1926 por el que resultaría destruida, se reconstruyó y fue terminada en 1927, según los planos realizados por D. Pedro Guimón Eguiguren.


Sirva esta pequeña entrada sobre la mansión “Kaioabia”, para completar la historia sobre esa ladera que mira eternamente al mar, sobre una de las playa más bellas del municipio: Arrigunaga.

domingo, 19 de marzo de 2017

EL PARTE



Es probablemente casi inconcebible para los jóvenes de hoy pensar en un mundo sin radio o televisión, pero así era el mundo de los años 50 del Siglo XX. Al comienzo de ese siglo el único medio de comunicación a través de las ondas era la radio. La terminología de los años franquistas tenía muchas acepciones para esas emisiones, una de ellas era la denominada “El Parte”. Era un diario hablado que se emitía al mediodía y a la noche, y eran conocidos por el término antes mencionado. Su reminiscencia militar se hacía notar por el formato y su música de entrada (que de atención de un cornetín de órdenes) y al finalizar (otro toque de corneta militar) además de los gritos de rigor franquistas. Aquel “noticiario” recordaba los partes de guerra. Emisión fundada por José Millán-Astray en plena guerra, al que se obligaba a todas las emisoras a conectarse dos veces al día, en el se repetían los eslóganes del régimen: al finalizar el noticiario se oía un toque de cornetín con las arengas “¡Presentes”!, “¡Viva Franco!”, “¡Arriba España!”, que empezaban con una musiquilla característica, que a mi me sonaba a toque de corneta.

Los recuerdos se agolpan en mi mente, eran tiempos en los que la diversión se socializaba en la calle, no teníamos ni radio ni televisión, aún faltaban 10 años para que la caja tonta llegara a nuestros hogares. La radio era una de esas formas de compartir aquellas melodías que el régimen escogía para uniformar la “nación”, las entonces llamadas “andaluzadas” o las “coplas” eran las melodías preferidas por el creador de opinión.


En mi barrio, Romo, eran escasas las viviendas en las que existía un aparato de radio. La mayor parte de las escasas familias que disponían de radio solían escuchar aquellos noticieros !no había otra radio! El edificio en el que yo viví, en la Prolongación de Amaya, de un edificio de 8 viviendas tan solo una tenía radio. El aparato era compartido en las navidades de aquellos grises años 50 por sus dueños con el resto de los vecinos. Aquella vivienda, en la que tenían la fortuna de disponer del aparato, que no era si no una caja grande, con un enrejado como de pajilla en su frente y en su parte inferior con un dial para captar emisoras. Se emitía la llamada “EAJ Radio Nacional de España”. Incluso la radio oficial del régimen local “Radio España Bilbao” nos “deleitaba” todos los días con una programación que invariablemente incluía, al medio día y a la noche los himnos de rigor.

Recordar aquellos días de las navidades del los 50, en los que la escalera era todo un trajín, arriba abajo, con la musiquilla sonando a todo volumen, los bailes obligados con la vecina pegajosa, las tazas de café humeantes, y aquellas pequeñas copas de licor ¡para los grandes!, hacen que vuelva a mi recuerdo aquel tiempo de tonos grises de mi infancia.

Más tarde, a finales de los 50, llegaría el primer elemento que acercó las ondas sonoras a la intimidad de nuestros hogares ¡La Radio!, que generalmente se alojaba sobre una pequeña y rustica balda sobre la mesa de la cocina. En esos años los seriales fueron los auténticos protagonistas de las ondas, series como “Ama Rosa”, “Matilde Perico y Periquín”, “Diego Valor” o “Pepe Iglesias el Zorro”, iban dirigidos fundamentalmente, a las mujeres o a los niños. Las novelas o los seriales presentaban al oyente una realidad distinta a la de todos los días, edulcorada, en la que la miseria de aquellos años no se dejaba ver a través de las ondas.


La única información, distinta de la oficial, a la que se podía acceder eran una emisora que nació bajo la premisa de “Radio Euzkadi, la Voz de la Resistencia Vasca” en 1946, cuya emisión se realizaba desde Iparralde, y que más tarde en 1965, por las presiones del gobierno español, tras su cierre en 1954, empezaría a emitirse desde Venezuela. Otra fuente eran los informativos de “Radio España Independiente”, conocida como “La Pirenaica” (1941), una emisora creada por el Partido Comunista de España con sede en Bucarest (Rumanía). Estos diales, que costaba sintonizar por los barridos de la emisora del gobierno para provocar interferencias eran escuchados en algunos hogares por la noche, con el volumen bajo, por aquello de !Por si acaso!




Luego llegaron otras emisoras, incluso la televisión, pero aquellos días de la oreja pegada a la radio, con el tono bajo, con la emoción de las noticias de cambio, no se borrarán de nuestras mentes. Forman parte de una historia gris, que nunca debió de tener lugar.

jueves, 16 de marzo de 2017

EL BATZOKI DE ONDARRETA y -II-



En la anterior entrada veíamos el nacimiento del Batzoki de Ondarreta (Areeta-Las Arenas) en 1908 y su traslado a otros puntos del barrio. En esta veremos la inauguración de Juventud Vasca, la creación del frontón del batzoki de Ondarreta (Areeta-Las Arenas), así como algunos actos sociales celebrados en torno al mismo y su desmantelamiento tras el golpe de estado de 1936.

El domingo, 11 de julio de 1920, se inauguraba la sede de “Juventud Vasca” junto al Hotel Antolín. El diario “Euzkadi” anunciaba el evento el 7 de septiembre. En su segunda página decía: “...Pocas veces hemos visto una mayor animación para acudir a las fiestas como las organizadas para el próximo domingo en Las Arenas...” Para el sábado día 10 se anunciaba una kalejira por la calles del barrio; el programa del domingo, más amplio, anunciaba, por la mañana, desde regatas de botes y tinas, dantzas, concierto, banquete en el “Hotel Antolín”, por la tarde un mitin y a su terminación una “Gran Romeria”. En medio de la celebración del “Gabon”, se anunciaba para el jueves día 25 una reunión en el “Café del Abra” para aprobar el reglamento por el que se iba a regir el batzoki.

El domingo día 25 de enero de 1931 aparecía en el mismo diario la convocatoria para aquella misma mañana, en el “Café del Abra”, a fin de dar lectura al reglamento, recientemente aprobado por el señor gobernador civil, del “Ondarreta’ko Euzko Batzokija” (Centro Vasco de Las Arenas) y proceder al nombramiento en propiedad de la Junta de Gobierno. En la séptima pagina del diario se decía: “...Hoy tendrá lugar en el Café del Abra (plaza del Transbordador) una reunión de los nacionalistas de Ondarreta (Las Arenas) al objeto de designar la Junta directiva de! Batzoki local...” El domingo 22 de marzo de 1931 se anunciaba en el mismo diario la confección por la Junta Municipal del Partido Nacionalista Vasco de Las Arenas de la candidatura para las próximas elecciones municipales. La integraban D. Miguel de Gazteiz, D. Eduardo de Aburto, D. José María de Aldai, D. Marcelino de Zabala y D. Dionisio de Muruaga.


El día 20 de febrero se anunciaba en su diario de cabecera”Euzkadi”, en la sección “De Bilbao al Abra” el acto: “…Mañana, domingo tendrá lugar, después de misa mayor, la bendición de los nuevos locales de Ondarreta...” La bendición del batzoki de la calle Mayor tuvo lugar el domingo 21 de febrero de 1932, al acto acudieron las Juntas directivas del “Ondarreta’ko Uri Buru Batzar”, y la de “Emakume Abertzale Batza”. La bendición corrió a cargo del párroco de Nuestra Señora de las Mercedes, D. Manuel de Eskauriaza. Tras el lunch para los afiliados, por la tarde, acudieron al batzoki el presidente del Euzkadi Buru Batzar, D. Ramón de Bikuña y el diputado a Cortes por Navarra y alcalde de Getxo D. José Antonio de Agirre. En aquel Batzoki, en marzo de 1932, se solicitó permiso para la construcción de un frontón. El mismo se encontraba junto al edificio principal localizado en la calle Barria. Estaba ubicado a la izquierda del actual N.º 7 de la calle Mayor. En un expediente del Archivo Municipal de Getxo signatura 3975022 de marzo de 1932 se solicitaba el permiso para la construcción: “...en el solar de la parte zaguera del Batzoki de Las Arenas...” En la fotografía inferior podemos ver el plano de situación. El 31 de marzo estando a punto de terminarse las obras de construcción, se presentaba un escrito en el Ayuntamiento para solicitar la autorización del cierre en la calle Barria. El 13 de abril de aquel año se concedía la autorización; era presidente de la entidad nacionalista D. Julio Alvarez.



A pesar de no corresponder a las inauguraciones, quiero aprovechar el hallazgo de una fotografía de abril de 1933 de un acto religioso en Las Arenas. Corresponde a la primera comunión de un grupo de niños/as de “Euzko Ikatoal Batza”. El acto celebrado en la iglesia de Las Mercedes fue dirigido por el párroco D. Manuel de Eskauriaza. Contó con la participación de un coro de más de 200 niños de las “Ikastolas” de Bilbao, Barakaldo, Portugalete, Sondica y Algorta. Desde la iglesia se trasladaron al batzoki de Ondarreta, donde fueron homenajeados con apetitoso desayuno, tras el cual, en el frotón se hicieron la fotografía que aparece debajo de estas líneas. Este movimiento para la enseñanza en euskera creará los primeros centros de enseñanza en Algorta y Las Arenas (de ellas ya hablé en mi entrada del 29 de febrero del 2016 “Las Primeras Ikastolas de Getxo”).


El 3 de abril de 1933 se celebró una conferencia del Padre Donostia, en la Escuela Vasca de Ondarreta sobre temas religiosos. Al día siguiente lo hacía en el “Salón Rosa” de la calle Mayor de Las Arenas (Cine del que ya hablé en mi entrada del 17 de enero del 2013 “La larga sesión del cine en Getxo-IV-”), la conferencia trató sobre el txistu y las dantzas del País Vasco. Fue acompañada la exposición con la interpretación de diversas obras al piano. Incluyo un cartel de alguna de las películas que se proyectaron, con diferentes nombres del mismo cinematógrafo “Cine Rosa” y “Salón Rosa


En septiembre de 1933 se celebraron los veinticinco años de la inauguración del primer batzoki de Las Arenas. Los actos tuvieron una amplia difusión en la prensa, pero sobre todo en el barrio, ya que duraron una semana. La prensa recogía la noticia desde el sábado día 2 de de septiembre hasta el martes día 12. El sábado día 2 en el diario “Euzkadi”, en su primera plana, anunciaba el comienzo de los actos festivos, bajo el titular “Las Bodas de Plata del Batzoki de Ondarreta”. Fiestas que daban comienzo aquel mismo día por la noche con una conferencia de D. Alberto de Atxika Allende sobre el carácter vasco. La charla fue presidida por D. Javier de Gortazar, el secretario del batzoki D. Julián R. de Aguirre, el vicepresidente Sr. Elejoste, y el miembro de la Junta Municipal de Ondarreta Sr. Barandiaran. Quedaba desde aquel momento abierta una exposición de pintura vasca en los locales del Batzoki, con 124 cuadros. Entre las obras presentadas había acuarelas de Guinea y Regoyos y otras pinturas de Losada, Barrueta, Arteta, Urrutia, Tellaetxe y Aranoa entre otros; decía la prensa sobre aquella muestra: “…Constituye la exposición un alarde artístico sin precedentes...”

El día 8 junto a una conferencia sobre “Historia del Nacionalismo” dada por D. Adrian de Ugarte, quien mencionó en la misma a algunas figuras históricas del movimiento nacionalista en el barrio: Citó a las de Larrazabal, D. Valentín de Zelaya, D. Lucio Frías y D. Antolín de Urtiaga. A continuación, se constituyó oficialmente el “Ondarreta’ko Euzko Gastetxu-Batza”. Al día siguiente, por la noche, en el Gran Cinema de Las Arenas, se celebró una velada teatral, con canciones y dantzas a cargo del grupo de gaztetxus, seguida de una conferencia del ex-Alcalde de Getxo y diputado a Cortes D. José Antonio de Agirre con el título “Veinticinco años de lucha”. Le siguió la representación teatral de una obra de D. Manuel de la Sota titulada “La vieja que pasó llorando”. El domingo día 10 terminaban aquellos actos de celebración. Por la mañana se celebró en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de las Mercedes una misa mayor. Dos fueron los coros que participaron en aquel acto, uno del batzoki dirigido por el maestro D. Antonio de Garate y otro el del pueblo bajo la batuta de D. Iñaki de Ibarrondo, actuó al órgano el Sr. Elola. A continuación, en el frontón del Batzoki se jugaron dos partidos de pelota. Por la tarde se celebró en el frontón un mitin de afirmación nacionalista a cargo de los ponentes D. Julián Ruiz de Agirre “Ogoñope”, Dña. Sorne de Untzueta y D. Pedro de Basaldua. La semana de celebraron las bodas de plata terminó en medio de una lluvia torrencial.


Era como una premonición de lo que se avecinaba tras el golpe de estado de 1936, a la entrada de las tropas franquistas en la localidad, el Batzoki fue desmantelado. Uno de los miembros de la organización nacionalista de Las Arenas fue fusilado, se trataba de Alfredo Ugalde Zabalegui [1].

En el Cementerio Civil de Ciriego (Santander) se inhumaron los ejecutados durante el golpe de estado de 1936 [2]. En ese lugar los republicanos, que fueron fusilados contra la tapia del cementerio, figuraban como desconocidos en el registro y fueron enterrados en fosas comunes, unos sobre otros, en aplicación de la consigna de que: “...de los rojos no quedase ni rastro….” Las fosas comunes en el cementerio eran zanjas cavadas para 100 ejecutados: “...A los cadáveres se les acaldaba (se les echaba cal viva)...” Existen 12 zanjas con 100 cadáveres en cada una. En las fosas comunes de Ciriego (Santander) hay 1.207 cuerpos. A día de hoy en dicho cementerio existen nueve monolitos con los nombres de los ejecutados. En uno de ellos aparece nuestro vecino Alfredo Ugalde Zabalegui, al ser fusilado contaba con tan solo 26 años. Según los libros-registro del cementerio hay identificadas 827 víctimas. Según el libro “Rescatados del olvido” de Antonio Ontañón de esas 827 víctimas, 806 habrían muerto fusiladas y 21 sometidas a garrote vil. La fosa tiene monolitos de mármol con la inscripción de los fallecidos identificados por orden alfabético. Entre ellos aparece la de Alfredo Ugalde.


De aquel lugar, el Batzoki de Areeta-Las Arenas, tan solo quedaba años más tarde, en los 50-60, un frontón que todos los adolescentes asaltábamos para jugar a pelota mano; estaba tapiado y una puerta impedía el acceso. En la actualidad aquel local nacionalista esta ubicado en la calle Bidebarrieta de la localidad getxotarra.

Hasta aquí una noticia relacionada con nuestro barrio que saltó a las paginas de la prensa en mayo y julio de 1908 y 1911, que fue seguida de los hechos cruentos antes citados.

[1] Fue trasladado a Santoña, donde tras ser sentenciado por un tribunal militar fue excarcelado y ejecutado en Ciciero.

En el libro “Guerra Civil en Cantabria y Pueblos de Castilla” de Jesús Gutiérrez Flores, aparece su nombre en un cuadro de ejecutados y paseados, en la que su fecha de ejecución figura como sucedida el 24-11-1938, el lugar de la fosa, en la que aparece una lapida con su nombre es la población cántabra de Ciriego.

[2] Fuente: Ministerio de Justicia. Datos de la Fosa donde esta inhumado:


Número de Registro
265/2009 CANT
Comunidad Autónoma
Cantabria
Provincia
Cantabria
Término Municipal
Santander
Denominación
Fosa en el cementerio municipal de Ciriego

La mayor parte de los datos aquí recogidos provienen del diario nacionalista “Euzkadi” y corresponden al periodo de 1908 a 1937.

lunes, 13 de marzo de 2017

EL BATZOKI DE ONDARRETA -I-




Al iniciar esta entrada, tras encontrar una fotografía en la revista gipuzkoana “Novedades”, había pensado escribir solamente sobre la inauguración del Batzoki de Areeta-Las Arenas. A medida de que he ido consiguiendo nuevos datos he pensado en completar la misma, haciendo por un lado una pequeña reseña histórica de dicho centro y un suceso que ocurrió tras la Guerra.

El Batzoki de Areeta-Las Arenas, a lo largo de su dilatada historia, ya hace 109 años de la inauguración de su primera sede, ha estado situado en diferentes localizaciones del barrio de Areeta-Las Arenas. Su primer emplazamiento fue en la calle “La Estación” actual Andrés Larrazabal, casi en el encuentro con Zugatzarte. Más tarde se trasladó a un nuevo edificio situado entre las calles Barria y Amistad. Y es de esta localización de la que hablaré en esta entrada.

Pero antes haré una pequeña reseña histórica: De su primera sede, que como he dicho anteriormente, estuvo situada en la calle “La Estación”, ya nos habla la oferta de trabajo del semanario “Aberri” del 23 mayo de 1908 “...Se necesita persona competente y con buenas referencias para hacerse cargo del ambigú de este Batzoki. Quien desee enterarse del sueldo y condiciones diríjase al secretario del Batzoki...” Y a pesar de que en un semanario anterior, del 2 de mayo, no se hacía referencia a su inauguración, ya que en su primera pagina se detallaban todas las que se iban a celebrar durante los meses de mayo, junio y julio, un mes más tarde, el 27 de junio, en dicha publicación se daba la noticia de la inauguración. Aquel sábado a las ocho y media de la mañana veía llegar a la estación de Las Arenas, procedente de Bilbao, un nutrido grupo de miembros de “Juventud Vasca” de Bilbao, entre los que se encontraban los componentes del orfeón de la agrupación. A su llegada fueron recibidos por la Junta del Batzoki y una banda de tamborileros, mientras que una nube de volanderas anunciaba el acto; como era costumbre en la época, se dirigieron a la iglesia de Las Mercedes donde se celebró una función religiosa y para la ocasión se inauguro una bella araña donada por el joyero bilbaíno Sr. Romo; la función religiosa corrió a cargo del presbítero D. Antonio de Etxeberria acompañado por el diacono y subdiácono D. Manuel Morales y D. Jose Ordeñana, a quienes acompaño al Órgano D. Martín Pérez de Anuncita, el tenor Sr. Parada entonó el “Benedictus” del maestro Busca, al finalizar la misa se cantó la Marcha de San Ignacio con letra de Arana Goiri; acto seguido se dirigieron al Batzoki donde el presbítero bendijo la bandera del centro, al tiempo que se descubrían dos cuadros, uno del santo y otro de Arana Goiri, con los acordes del himno “Euzko Abendaren Erezerkija”; a continuación en una plazoleta cercana al Batzoki se bailó un aurresku de honor interpretado por jóvenes de la localidad; le siguió un banquete al que asistieron 1022 comensales. Por la tarde la fiesta continuó en medio de canciones y dantzas; el semanario resaltaba la presencia de algunas jóvenes locales, mencionando a: “...Juaristi, Langara, Rekakoetxea, Artetxe, Begoña, Unamunzaga, Aketxe, Jauregi, Aresti, Karrandi, Aretxabala, Arana y Retureta...” En aquellos años era Juntero por Getxo D. Pedro de Larrondo, de Algorta. Mientras se inauguraba este centro se desarrollaban las obras para la inauguración del Batzoki de la calle Mayor.


La inauguración del Batzoki de Ondarreta (Areeta-Las Arenas), se produjo el domingo día 2 de julio de 1911. El nombre venía de la denominación que muchos areneros daban a dicho barrio. Este acontecimiento fue recogido por la prensa local y alguna revista Gipuzkoana. Fue la segunda sede del batzoki de Ondarreta (Las Arenas). Funcionó entre los años 1911 y 1930.

Traigo esta entrada a estas páginas después de haber localizado una fotografía de la época en el semanario donostiarra “Novedades” del 9 de julio de 1911. Dicho acontecimiento local fue recogido también por algunos diarios bizkaínos en el mes de julio. Entre ellos estaban “El Noticiero Bilbaíno” de los día 2 y 3 , “El Nervión” del día 3, el “Bizkaitarra” de los días 1 y 8 , “La Gaceta del Norte” del día 3 y del semanario “Aberri,” citado al comienzo.

Las fotografías de aquella inauguración podemos disfrutarlas gracias al semanario Donostiarra citado al comienzo. En ellas podemos ver, en la fotografía que encabeza esta entrada, una imagen de dicha celebración en la cual se aprecia el balcón del Batzoki presidido por una Ikurriña y repleto de afiliados, que saludaban la llegada de otros nacionalistas llegados de pueblos vecinos y en la de abajo una imagen de la comida celebrada en un jardín próximo a la ermita de Santa Ana, ágape al que acudieron más de 200 afiliados.

El diario “El Nervión” del día 3 de julio titulaba en su segunda pagina “Los Nacionalistas” y a lo largo del artículo decía: “...Para celebrar la inauguración del Batzoki de Las Arenas…, desde Bilbao y otros pueblos cercanos se trasladaron al barrio muchos nacionalistas…, la banda de música de Galdácano recorrió el barrio…, en la iglesia de Las Mercedes se celebró una solemne misa, cantada por el Orfeón da la Juventud Vasca, dirigida por el maestro Perossi, a continuación se bendijo la bandera del nuevo Batzoki…, por la tarde se celebró una animada romería en las campas de Santa Ana...”

El diario “El Noticiero Bilbíno” adelanta la noticia al mismo día de la inauguración, en su sección “De Bilbao al Abra”, de su tercera pagina, en la cual decía: “...En el día de hoy dos trenes especiales saldrán de la estación de Bilbao. La banda de Galdácano saldrá a recibir a los expedicionarios, el programa de las piezas que ejecutará será: “Aupa Neska” marcha de N. San José, “Ecos de Basconia” de Mocoroa, “Juana de Arco” de Verdi y el zortziko “Arrantzaliak” de Azkue. Al día siguiente, lunes, completaba la noticia en su tercera pagina, dentro de la misma sección, aclarando que la citada bandera era un regalo de varias jóvenes de la localidad...”

El “Bizkaitarra” del 1 de julio titulaba “Fiestas Vascas en Las Arenas”, en dicha edición adelantaba el programa de actos previsto para el día siguiente, indicando que: “...la inauguración del nuevo local, bajo la dirección del Presidente del Consejo Regional, tendrá lugar mañana de acuerdo con el siguiente programa: a las diez solemne misa en Las Mercedes, cantada por el orfeón de la Juventud Vasca; Bendición de la bandera donada por jóvenes de la localidad; Recepción de la bandera en el Batzoki; de 11,30 a 12,30 concierto de la Banda de Galdácano en la plaza de Las Mercedes; a las 13 horas banquete en un local cerrado, junto a la ermita de Santa Ana; a las 15,30 recepción por la Banda de los expedicionarios en la Estación de Las Arenas. Le seguirá a continuación una romería en las campas de Santa Ana...” El día 8 de julio dicha rotativa confirmaba la celebración del acto.

El día 3 de julio, también, daba la noticia, el diario conservador y monárquico “La Gaceta del Norte”, en su segunda pagina, con el titulo “Los Nacionalistas, Fiestas en Las Arenas”. Aclaraba que la dirección del orfeón de la Juventud Vasca estaba a cargo del: “...joven organista Pérez de Anuncita…, a la comida asistieron más de 200 comensales…, se cantaron algunos zortzicos e himnos nacionalistas…, la romería en las campas de Santa Ana estuvo a cargo de la banda y tamborileros...” En dicho recogido anunciaba la rotativa la desaparición de la revista quincenal “JEL”, “...iniciada y sostenida por un grupo de jóvenes nacionalistas...”


Al parecer, otra de las sedes de esta organización municipal estuvo situada en 1931, en la Plaza de Alfonso XIII (actual Bizkaiko Zubia Enparantza), en el N.º 2, 1º, junto al Hotel Antolín, al menos eso se desprende del escrito entregado en el Ayuntamiento de Getxo el 11 de febrero de ese año, correspondiente al expediente signatura 3975023 del Archivo Municipal. En el mismo, en un escrito de D. Domingo Saribiarte dirigido a la Alcaldía se indica: “...El que suscribe, en nombre y representación de la entidad Nacionalista “Euzko Batzokija”…, habiendo obtenido el permiso del Excmo. Sr. Gobernador Civil…, para la constitución de una entidad de carácter Nacionalista en el barrio de Las Arenas, casa Café el Abra…, se digne a concedernos la autorización para la utilización de los locales y pueda por tanto tener efectividad su apertura, y colocar un rótulo con inscripción “Euzko Batzokija”…” El consistorio daba la autorización el 25 de febrero indicando “...para poder utilizar para la sociedad “Euzko Batzokija” en los salones donde ha estado establecido Café el Abra...”.


En la siguiente entrada veremos la inauguración de Juventud Vasca, la creación del frontón del batzoki de Ondarreta (Areeta-Las Arenas), así como algunos actos sociales celebrados entorno al mismo y su desmantelamiento tras el golpe de estado de 1936.

jueves, 9 de marzo de 2017

AUXILIO SOCIAL, LOS COMEDORES DE HAMBRE y -II-


En esta entrad seguiremos viendo como funcionaron aquellos comedores, y las actividades de quienes los promovieron.

El 10 de diciembre de 1938, siempre bajo la coletilla de “por orden de la Jefatura del Servicio Nacional”, se creaba un padrón de Beneficencia y obras sociales: “…en el que figuraran las personas que vienen en comedores o establecimientos análogos...” Para acceder a las prestaciones era preceptivo: “...realizar una declaración jurada, bien en las oficinas Municipales o en Auxilio Social...” Dichos servicios eran para huérfanos o miembros de familias en paro.

Aquel padrón para asistencia a los comedores de forma gratuita, de los posibles beneficiarios, estaba divido por barrios, de Getxo (Andra Mari) acudirían 22 niños; de Algorta eran (17 de Salsidu, 34 del Puerto Viejo, 8 de Andrés Cortina, 47 de Alango, 24 de Acacias); de Las Arenas lo harían (82 del barrio actual de Romo y 9 del de Las Arenas). Así de acuerdo con la normativa del Servicio de Beneficencia y Obras Sociales, del 7 de diciembre de 1938, se formaba en el Consistorio una comisión compuesta por D. Pedro Careaga (en finciones de Alcalde), D. Sebastian Sotomayor (delegado local de Auxilio Social), de la misma se hizo una criba, resultando que de los 243, en principio acreedores, solamante se concedieron 40 plazas.


Sin embargo era de exaltación a la obra, de lo que hablaban eufóricos en un “Romance del Auxilio Social” publicado en el diario “La Gaceta del Norte”, en plena época “triunfal”, el 9 de septiembre de 1939: “...La Patria esta soñando…, la raza que limpia y vela bruñidas armas de Imperio, para los que han hambre y sed tiene los brazos abiertos...” Mientras, celebraban henchidos de poder el “-III- Año Triunfal” con un día infantil. Como contrastaban aquellas soflamas con la realidad que se proyectaba, no solo en la prensa, que también, el mismo diario hablaba en Bilbao el 25 de mayo de 1944 de: “...Racionamiento de patatas para la capital, se pone en conocimiento del público en general que a partir del día 28 se racionará un kilo por persona contra el corte de cupones...” su precio era de 1,90 pesetas kilo.

!El hambre hacía acto de presencia!, ya que en esas fechas hasta los piensos para el ganado se racionaban. La escasez de alimentos, en una dura post-guerra hizo que se asignaran a cada vecino una cierta cantidad de productos básicos como el azúcar, arroz, aceite, pan y judías, además de otros alimentos de primera necesidad. La realidad era que el país estaba aislado del resto del mundo, durante la década de los cuarenta se vivió una situación de profunda depresión y miseria causada, fundamentalmente, por la autarquía practicada por el gobierno. El país era más pobre que las ratas y se carecía de todo; no había divisas para importar y se quería ahorrar tanto en alimentos como en divisas.

Para el acceso a los comedores era necesario presentar unos cupones, como el que enseño en estas paginas de 1944, y que aparece como válido para una comida en el comedor de Algorta. Su diseño muy elemental, aparecía rodeado de flechas, quizá una alegoría a las que la organización fascista utilizaba, y en su reverso representaciones al carboncillo de viejas viviendas rurales. Los sellos para la instalación de nuevos comedores se realizaba en un estanco de la calle Amistad de Las Arenas.


Uno de los lugares utilizado para las funciones de los comedores de esa organización, fueron las Galerías de Punta Begoña, que fue sede del Auxilio Social en la posguerra, precisamente en la obra “Arqueología de la guerra civil y socialización del patrimonio en Euskadi” de un grupo de investigación de la U.P.V., se hace mención a las mismas en las pinturas del comedor de dichas galerías: “...a la derecha de la chimenea central, una enfermera alza un vaso con el lema Auxilio Social mientras otra figura femenina hace el saludo fascista dirigiéndose al retrato laureado de José Antonio Primo de Rivera...” En dicho trabajo decían: “...Sabemos que el uso que hizo Auxilio Social de este salón fue efímero. Al poco tiempo, la mayor parte de instalaciones se trasladaron a la margen izquierda de la ría, a los grandes barrios obreros...” De hecho eran dos los espacios que tomaron nada más entrar en Getxo, quizá por su simbolismo, la casa de Sota (Lertegui) en el paseo de Zugatzarte y las Murallas de Punta Begoña (casa de Echevarrieta).

Otro de esos lugares, el que corresponde a los cupones de esta entrada, estaba situado en la Avenida Basagoiti a la altura del actual N.º 67, frente a la calle Juan Bautista Zabala, en los bajos de la casa de Antonio Araluze. Este local fue el primer Batzoki del PNV de Algorta, y fue confiscado por los falangistas a la entrada de las tropas franquistas en la población en 1937.


A lo largo de 1945 se tramitaron diversos expedientes para fijar el reglamento y las normas provisionales para el funcionamiento de los comedores escolares, aprobadas de acuerdo con la Inspección de Primera Enseñanza, para atender a los escolares que, sin llegar a estar en situación de indigencia, necesiten hacer uso de este servicio municipal.

Para sufragar los gastos de los Comedores Sociales se utilizaron unas pequeñas insignias de cartón o chapas, que cambiaban casi quincenalmente de lema, con nombres ciertamente curiosos “Lagarterana” o “Manises” y que se vendían obligatoriamente en los espectáculos públicos fútbol, cine. Estuvieron en vigor durante muchos años. De estos emblemas ya hablé en mi entrada del 18 de febrero del 2016. Recordar que todos los asistentes a espectáculos públicos, se veían obligados a comprar los símbolos que en forma de escudos de cartón o metal, eran expedidos en las taquillas de esos lugares públicos (campos de fútbol, bares, etc.) para “lucirla en la solapa”. Pero no solamente era en estos sitios, en 1943 se obligaba “lucirla” por las calles, así se desprende de un post incluido en aquel “periódico”, que durante muchos años, más que monárquico, parecía la hoja dominical de la Falange, que fue “La Gaceta del Norte”.


Una de sus herramientas para recaudar dinero o especies fue la llamada “Ficha Azul” que englobaba aportaciones en metálico, en un principio, y en especies que recaudaba la institución a costa de los simpatizantes con una periodicidad mensual. La función de propaganda de la Ficha Azul correspondía a las distintas Delegaciones Locales, aunque era la Delegación Provincial responsable del control absoluto sobre los movimientos de fondos. De estas actividades nos da una idea la recaudación que realizaba mensualmente en Getxo, la administración local de “Auxilio Social”; la responsable local rellenaba todos los meses un estadillo denominado “Acta Mensual de Ingresos y Atenciones”. Durante el mes de abril de 1945 el balance de suscripciones de la “Ficha Azul” era de 3.000,85 pesetas. Otra de las forma de obtención de dinero eran las cuestaciones, que en aquel mes se habían celebrado los domingos días 8 y 22, y que les habían generado unos ingresos de 1219,50 pesetas. Otra eran los festivales benéficos que en mayo de ese mismo año habían aportado por venta de sellos 11 pesetas, aunque a lo largo de los años 1945, 46 y 47 no habían tenido lugar más que una vez. La ayuda a través de “Junta de Beneficencia”, venía a solucionar los casos más sangrantes, que en general eran tratados en la Sala Cuna.


El Cine fue otra de las herramientas que los responsables de Auxilio Social utilizaron a la hora de la propaganda institucional. El “NODO” fue uno de los propagandistas de aquella organización, que nos asaltaba en todas las funciones de nuestros cinematógrafos. Pero también nuestros cinematógrafos locales servían para el adoctrinamiento, el 7 de agosto de 1937 eran elegidos el “Gran Cinema” de Las Arenas y el de Algorta, para proyectar infumables películas propagandísticas, como la producción Alemana, bajo el subterfugio del nombre “Por los derechos del Hombre” la película (Cascos de Acero).
Un expediente tramitado en 1945 por el Ayuntamiento de Bilbao, en virtud de informe presentado por Auxilio Social de la Delegación Provincial de Vizcaya de la Falange Española Tradicionalista y de las JONS, fijaba las condiciones, el reglamento y las normas provisionales para el funcionamiento de los comedores escolares, aprobadas de acuerdo con la Inspección de Primera Enseñanza, para atender a los escolares que sin llegar a estar en situación de indigencia necesiten hacer uso de este servicio municipal.
Quince años más tarde del inicio de aquella negra noche, ya en septiembre de 1953, se recordaba todavía a los alcaldes la obligatoriedad de que en Fiestas, espectáculos públicos, cines, tabernas y bares, confiterías y otros centros ondearan los símbolos del “Auxilio Social”. Para ello realizaron un envío masivo de cartas a todos los establecimientos del municipio, la lista era larga, estaba dirigida a los cines de la localidad, por ejemplo al “Cine Cervantes” de Algorta (Ver carta inferior); a confiterías como Ayarza de Las Arenas o Zuricalday de Algorta; a vinateros como Camiruaga o Hormaza de Algorta; el listado de bares del municipio era extenso “El Charlazo”, “Moncho”, “El Caserio”, “Viuda de Armenti” de Las Arenas y Romo; “Casino Algorteño”, “Ajuria”, “Tangora”, “Gurugu”, “Hotel Eguia” de Algorta; “La Venta” de Getxo, son unos pocos exponentes de aquellos mailing.


Ahora que el nuevo Capo del Mundo “se cierra” en su isla con una política proteccionista, aunque intervenga, como en aquellos años 50, lo hizo otro presidente americano, lanzándonos la llamada “Ayuda Americana”, así lo anunciaban en 1953 en las primeras planas de una prensa adicta al movimiento, que presagiaba la llegada de dicha ayuda al Puerto de Bilbao, y con ella unos asquerosos quesos y leche en polvo, que nos repartían a la hora del recreo, y que debía de ser solo para los pobres ya que se distribuía en las Escuelas Públicas, parece volver el ruido de las banderas al viento por las bravuconadas que aparecen nuevamente en la prensa.

Hasta aquí un repaso sobre algunas de las actuaciones de aquel cuerpo “Militar-Fascistoide” comandado por “Falange Española”, que durante los años 40 se dedicó a adoctrinar y cubrir las consecuencias y carencias que el golpe de estado había dejado en nuestro pueblo.