MEMORIAS DE GETXO

lunes, 16 de septiembre de 2019

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -114-



En la anterior entrada veíamos cómo el 26 de septiembre de 1889 se procedía a la bendición del Edificio de la Escuela de Párvulos de la Fundación Cortina (en el Puerto Viejo).

El 24 de octubre de 1889 el Ayuntamiento de Getxo acordaba entregar al Club Náutico de Bilbao dos subvenciones: “...Una de 125 pesetas como ayuda para las regatas Internacionales de Vela celebradas en el Abra en el mes de agosto, y otras 125 pesetas como subvención para las carreras de caballos celebradas en los campos de Lamiaco...” En las regatas de agosto habían participado balandras y lanchas de lemanaje; en las carreras de caballos, que se desarrollaron durante los días 22, 25 y 29 de agosto en el nuevo hipódromo de Lamiaco, participaron caballos, potros, potrancas y yeguas; las del día 29 se desarrollaron en medio de un calor tropical. En esta carrera participó un caballo de menor alzada y peso que los de las carreras principales y tuvo como novedad que corrió un caballo de nombre “Chico” propiedad de D. Andrés Larrazabal, montado por su hijo Jesús, que lo hizo a pelo quedando en primer lugar. Fueron las últimas carreras de la temporada.

Pero convendría recordar cómo fueron los comienzos de las carreras de caballos en la Vega de Lamiko y de la propia Vega. Desde algunos años antes la prensa bilbaína venía hablando insistentemente de los hipódromos de París y Madrid. Incluso al comentar las fiestas de Bilbao recordaban que en la plaza de toros de Vista Alegra de la capital bilbaína: “…Se realizaron carreras al estilo del hipódromo de París, ejecutadas por diez jóvenes de esta capital...” Por lo que no era raro que dicha afición calara en nuestro entorno. Dicha actividad iba a nacer en unos arenales de Lamiako, que en algunos momentos fueron llamados de Las Arenas en los anuncios de las carreras de caballos que eran insertados en la prensa, probablemente porque este barrio de Getxo tenía más predicamento que el de Lejona. Esta vega: “...Se hallaba Frente a Portugalete y era una inmensa extensión de arenales conocida entonces como “Las Junqueras de Ondiz”. La misma adquiría el nombre de “Lamiako” debido a que en la zona existía un caserío perteneciente a la familia Ugarte cuyo nombre era “Lamiko”...”

Se puede decir que dichos terrenos vieron nacer varias actividades, tras su venta motivada por la Ley de Desamortización de Mendizabal:

En 1856 todo ese terreno fue sacado a subasta y fue adquirido por D. Máximo Aguirre quien la transformó en un gran pinar, al estilo de las Landas francesas.

En 1863, a la muerte de Máximo Aguirre, se creó la sociedad “Viuda de Máximo Aguirre e Hijos”. Parte de las tierras se vendieron en lotes y la granja agropecuaria fue convertida en un complejo deportivo.


Junto a ellos transcurriría la línea del ferrocarril de Bilbao a Las Arenas, el 18 de septiembre 1887 se inauguraba el campo deportivo de Lamiako, del que D. Eduardo Aguirre Vildósola fue impulsor del proyecto.

Aquellos terrenos albergaron un hipódromo que fue inaugurado en agosto de 1889. Además de esa actividad la vega tuvo campos de fútbol, tiro de pichón, campo de polo y un pequeño aeródromo.

El 1 de marzo de 1889 en el diario madrileño “La Época” aparecía recogida la primera referencia del que iba a ser el primer hipódromo de la Vega de Lamiaco: “...En Bilbao se ha constituido la “Sociedad de fomento de la cría caballar vizcaína”, con un capital de 75.000 pesetas, distribuido en 150 acciones. El hipódromo se instalará en el punto conocido como las Vegas de Lamiaco, en la orilla derecha del Nervión y a cinco minutos de las Arenas; tendrá una pista llana de 2.000 metros por 1,5 de anchura, y otra de 1.950 metros para steeplechases; las tribunas podrán contener 1.200 personas. La primera reunión se celebrará en agosto próximo, y habrá en ella carreras para caballos de pura sangre y cruzados para los naturales del país y para los pertenecientes al ejército. La junta directiva se compone de los Sres. Marqués de Villamejor (presidente); Olano (vicepresidente); Augusto Levison, (secretario); como vocales los señores Zubiria, Urquijo, Gortazar, Urcola, Vilallonga y García (D. Romualdo)...” La pretensión al crear aquella sociedad, además de fomentar la mejora de la cría caballar, era ir introduciendo algunos deportes ecuestres como el polo y otros que atrajeran a las élites económicas hacía la nueva urbe de Las Arenas y ser centro recreativo, de entretenimiento y ocio de la nueva burguesía que iba a residir en ella. Y casi seguro que la de coadyuvar a revalorizar los terrenos en los que muchos de aquellos patricios habían invertido una parte de sus capitales.

Por fin la primera noticia relacionada con el “Hipódromo de Lamiaco” saltaba a la prensa un 21 de mayo de 1889 mencionando: “...Las carreras de caballos que han de celebrar durante las fiestas de agosto en el hipódromo de Lamíaco...” Y el 23 de junio de 1889 se entregaba a la prensa bilbaína el primer programa de las carreras de caballos en castellano y francés: “...Hemos recibido el programa en castellano y en francés de las carreras de caballos en el hipódromo de Las Arenas, organizadas por la Sociedad de Fomento de la Cría Caballar Vizcaina para los días 22, 25 y 29 de agosto...” Mientras que el 24 de agosto decían en el diario madrileño “La Época”: “...Ayer por la mañana gruesas nubes, que descargaron una intensa lluvia sobre la comarca. A medio día empezó a circular la noticia de que se había suspendido las carreras de Lamiaco. El Hipódromo dista de Bilbao cerca de una hora en coche y veinte minutos en ferrocarril; está situado en la margen derecha de la ría, poco antes de las Arenas...” A continuación nos hablaban de cómo era físicamente: tienene tribunas provisionales y en su centro se levantan unas casuchas que afean algo el panorama y no permiten ver toda la pista. Esta es casi horizontal en toda su extensión, y con piso cómodo para los caballos; tiene un desarrollo de más de 2.000 metros…” Para hacernos una idea de la importancia de sus dimensiones, el hipódromo de Madrid tan solo tenía 1.300 metros.


Pero volviendo a los libros de actas, decir que el 24 de octubre de 1889, el Ayuntamiento de Getxo aprobaba la confección de un plano general de la población. Y encargaba el trabajo al ingeniero de canales y puertos D. Laureano Gómez Santa María. Se estimó un coste aproximado de 12.500 pesetas.

A finales de octubre de 1889, el día 20, las conexiones telegráficas avanzaban en nuestro Pueblo. En esa fecha se daba cuenta d la recepción de un oficio enviado por el Director de Telégrafos de la sección de Bilbao, informando que: “...La superioridad ha dispuesto la prolongación de la línea aérea de la Estación Telegráfica del Semáforo de la Galea para empalmarla con uno de los hilos del ferrocarril de Las Arenas, siendo necesaria la colocación de 29 postes para realizar dicha conexión...”

En la próxima veremos cómo se abrían nuevas calles en Las Arenas y las normas que se establecieron a partir de aquel momento.

jueves, 12 de septiembre de 2019

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -113-



En la anterior entrada veíamos cómo algunas zonas de Algorta se veían colapsadas por el paso de carros y carruajes, por lo que se iba haciendo necesario ensanchar las calles.

Ante la proximidad de las fiestas de Las Mercedes de Las Arenas, el Ayuntamiento acordaba: “...Que siendo el 24 del corriente día de Las Mercedes, patrona de la iglesia de Las Arenas, aneja a la de San Nicolás de Bari de Algorta, se proporcione un sacerdote para predicar en la misa mayor, y que asista el organista de la expresada parroquia e esa misa, así como la banda de música de esta localidad, celebrando romería por la tarde en aquel barrio, con la asistencia de dicha banda y los tamborileros...”

El 26 de septiembre de 1889 se procedía a la bendición del Edificio de la Escuela de Párvulos de la Fundación Cortina (Del Puerto Viejo) del que se haría cargo la congregación de las “Hijas de la Caridad”. Acto al que se sumó el Ayuntamiento de Getxo, y que se celebró el día 27 de septiembre de 1889: “...En vista de la invitación verbal que en el pleno de esta fecha hace D. Juan Bautista Cortina, como testamentario de su hermana Dña. Rogelia Cortina ya difunta, el Ayuntamiento nombrará una comisión para que asista en su representación...”

Pero no todo eran inauguraciones. El cementerio de San Nicolás presentaba ruina, sobre todo en una de sus paredes que dejaba al aire algunos nichos: “...Se acuerda sin levantar mano, construir un trozo de pared del cementerio San Nicolás de Bari de Algorta, que amenaza inminente ruina, teniendo en cuenta su mal estado, debiendo avisar a los propietarios de los nichos contiguos para que acudan al lugar, a fin de apuntalar sus respectivos nichos, para evitar incidentes desagradables...” Se supone que se referían a que pudieran quedar algunos cadáveres al aire al realizar las obras. Y una de las figuras de aquellos tiempos, el sacristán de San Nicolás D. Juan Bautista Larrazabal se lamentaba de su penosa situación porque los vecinos al parecer no cumplían con la cuota que tenían asignada para el mantenimiento de la parroquia y solicitaba que el Ayuntamiento fijara una subvención que ayudara a mitigar su precaria situación, cosa que el consistorio denegó por no ser de su competencia. Dicha obra fue realizada por D. Juan Arrieta.

También en esa fecha cursaba su solicitud D. Eustasio Zalduondo para hacer una casa contigua a la plaza del mercado. Dña. Francisca Acha tomaba posesión de la casa Marcotena (al parecer esta casa se hallaba situada en Alango).


En el pleno de octubre de 1889 el Ayuntamiento de Getxo trataba sobre el Real decreto del 30 de agosto de ese año en el que se legislaba: “...Sobre la necesidad de fijar los límites provinciales y municipales tras las reformas introducidas en la administración: el decreto de 23 de diciembre de 1870 y el Real Decreto de 30 de agosto de 1889...” El día 3 de Octubre de 1889 en sesión plenaria, se daba cuenta de aquel Real Decreto del Ministerio de Hacienda, por el que se ordenaba que todos los ayuntamientos debían de renovaran los hitos y mojones que determinaban sus líneas divisorias: “...En Getxo se acordó nombrar una comisión que quedó compuesta por tres concejales: los ediles D. Pedro Bonifacio Sarria, D. José María Aizpiri y D. Irineo Ramón Diliz. Estos ediles fueron ayudados en aquel cometido por los peritos conocedores del término municipal D. Jose Maria Ibarra y D. León Beitia. Lo hacían bajo la presidencia del Alcalde D. Pedro Amézaga...”

En ese mismo pleno el Ayuntamiento de Getxo mostraba su extrañeza por una cuenta remitida por la empresa “Altos Hornos de Baracaldo Guriezo”: “...En vista de una cuenta remitida por el Jefe Facultativo de la empresa “Altos Hornos de Baracaldo Guriezo”, la cual nos ha causado sorpresa por su importe 350 pesetas, ya que la misma corresponde a una fuente de hierro fundido para colocar en el barrio de Las Arenas, y sin embargo dos fuentes iguales que fueron suministradas este año para el barrio de Algorta costaron ambas 498 pesetas...” Unos día más tarde, el 21 de septiembre de 1889, aparecía en el Boletín Oficial de la Provincia la Real Orden concediendo a esa factoría: “...La autorización para construir un muelle de madera a lo largo de la margen del río Galindo y dos plataformas en la ensenada de Portugalete...”

El día 10 de octubre el correo peatón de Getxo D. Francisco Valdivielso, que venía realizando el reparto de conducción y traída de la correspondencia desde el día 31 de julio, era el servicio denominado de “correo doble”.

Alguno de los puentes sobre el río Gobela estaba en mal estado por lo que el Ayuntamiento decidió: “...Se proceda a la reposición de los puentes de paso para Lejona y viceversa de Cresalchu y Comporte sobre el río Gobelas...”

El día 15 de octubre de 1889 se había recibido otro oficio, este del Alcalde de la Villa de Plencia: “...Solicitamos consentimiento para establecer el telégrafo con el fin de comunicarse rápidamente con la capital de la Provincia, empalmando con el de Algorta...” El Ayuntamiento de Getxo acordó poner el tema en manos de una comisión que estudiara los pros y contras de dicho asunto. Pocos días más tarde, el 17 de octubre de 1889, se recibía una comunicación del Gobernador Civil de la Provincia, transmitiendo un oficio del Director General de Correos y Telégrafos, referente a: “...La solicitud del Ayuntamiento de Plencia como base extrema del ramal de Bilbao a Algorta, siempre que se establezca un convenio entre Guecho y dicha Villa…”

En esas fechas dos eran las peticiones que vecinos de Algorta realizaban al consistorio, una de D. Luis Lasa solicitando permiso para realizar obras de reforma en su casa llamada “Cortiñena” situada en la calle Mayor de Algorta; y otra de D. Antonio Arechavala solicitando construir una tejavana en la playa de Ereaga de Algorta para guardar las casetas de baño.

Los ingresos por derechos municipales por la casetas de baño colocadas en las playas, durante el verano de 1889, ascendieron a 606 pesetas.

Al parecer, el organista de Algorta D. Pablo Mujica, que daba clases de solfeo en la escuela de música municipal, cuando tenía funciones religiosas en las que tocaba el órgano, no acudía a dar las clases, por lo que el consistorio le reclamó que cuando las funciones religiosas en la iglesia terminaran antes de las 11:30 no dejara de acudir a dicha escuela.


El 24 de octubre de 1889, D. Juan Arteche comunicaba al consistorio que el próximo día 18 del corriente mes iba a abrir un despacho de carnes frescas en el numero 19 de la calle Mayor de Algorta.

En esa fecha se acordaba abonar a los miembros de la banda de música municipal las cantidades que les debían por sus actuaciones durante las fiestas del verano, para lo que el consistorio accedió, previa solicitud de éstos, a hacer efectiva la misma a dos representantes de la banda: D. Pablo Arzuaga y D. Saturnino Azcorra.

En la próxima veremos las subvenciones que el Ayuntamiento de Getxo daba al Club Náutico de Bilbao para las regatas del Abra y las carreras de caballos celebradas en los campos de Lejona durante el mes de septiembre de 1889.

lunes, 9 de septiembre de 2019

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -112-



En la anterior entrada -111- veíamos cómo algunos ilustres visitantes acudían a Las Arenas para descansar y tomar baños de mar.

En agosto de 1889 algunos de los instrumentos musicales de la banda municipal fueron adquiridos al parisino instalado en Bilbao, químico y litógrafo, D. Luis Ernest Dotesio, quien además de instrumento musicales y partituras en su tienda de la calle la Cruz de Bilbao, se dedicó a la venta de velocípedos y triciclos.

Muchas calles en mal estado en Algorta necesitaban repararse. Se decidió “...Que era necesario colocar aceras nuevas en parte de la calle Mayor, por entonces la más pública y transitada, para colocar desde frente a la Iglesia de San Nicolás hasta Jardingana y desde la casa que habita D. Juan Luis Uriarte hasta la plaza de San Ignacio, baldosas hidráulicas de la fabrica del Sr. Uria...” También se trabajaba “...En el adoquinado de diferentes cruces de callejones, cómo el del frente de la casa Amesti y en la plazuela que existía en el mismo; además de en los andenes y caminos peatiles que iban desde la casa del finado D. Juan Bautista Cortina a la de D. Dionisio Zubiaga y orillando las cerraduras de la propiedad de Dña. Dominica Berreteaga, en la calle Carreras del Castillo...” Quedó encargado de dicho proyecto el arquitecto D. Eladio Iturria.

Algunas zonas de Algorta se veían colapsadas por el paso de carros y carruajes, por lo que se iba haciendo necesario ensanchar las calles: “...Se está haciendo necesario el ensanchamiento de la carretera desde la casa Mariandresena (que estaba junto al garaje la Unión) hasta Calvetena (que estaba en el nº 13 de la calle Mayor), para que el gran movimiento de carros y carruajes que se ve va en aumento progresivo desde que se abrió el camino a Plencia permita pasar sin peligro porque su anchura sea suficiente...” (1) Pero a pesar de que la carretera, de propiedad municipal pero su conservación de la Diputación Provincial, el consistorio de Getxo decidía “...Trasladar a la Diputación provincial la solicitud de que emprenda cuanto antes el ensanchamiento de dicha carretera en el tramo indicado...” (1) Datos extraídos del callejero de Getxo de 1887 (Expediente 4622-4).


Finalizaba agosto de 1889 y era ya llegado el momento de la corta de argoma, la cual era depositada en un lugar de almacenaje para que durante el otoño junto a paja, helecho, hojarasca y otras materias, se pudriera durante el invierno, transformándose en materia apta para el abono de los campos. Por ese motivo y para facilitar que los agricultores pudieran obtener esa retama espinosa, el Ayuntamiento de Getxo decidía “...Conceder permiso para cortar argoma en el monte de la Galea desde la propiedad de Dilizandi hasta enfrente del caserío Cotiñe, en línea con dirección al mar. En la zona de Baserri en el mismo lugar del año pasado y si no fuera suficiente, en otro que se fije pegado a aquel y en todo el monte de Aiboa o cantera de Algorta...”

A primeros de septiembre de 1889, el colegio San Bernardo de Amesti, dirigido por D. Juan Dourte, como todos los años ofrecía e invitaba al Ayuntamiento al reparto de premios al alumnado de su escuela pública, aquel año: “...Tras la misa mayor, tendrá lugar el acto de entrega de premios, seguido de una obra de teatro a cargo de los alumnos del centro...” Unos días más tarde comentaba el diario”El Noticiero Bilbaíno”: “...Algunos aficionados ejecutaron con notable maestría varias obras musicales y los alumnos una piececita cómica en verso. El director y su esposa hicieron los honores a la concurrencia. Algunos se preguntaban -¿Por qué no habrá en Algorta con más frecuencia reuniones similares?-...”

Había un servicio de carruajes entre Bilbao, Algorta y Plencia regentado por D. Fermin Gorordo con salidas de ambos puntos entre la 6 y 7 de la mañana.

Los vecinos del barrio de Sarri en Santa María de Getxo y de sus inmediaciones solicitaban al Ayuntamiento: “...Que se reponga la fuente de Sarri o bien se instale una en un punto céntrico donde podamos surtirnos de agua...” Dicha fuente fue repuesta por D. Juan Arrieta.

Las obras de edificación en Algorta iban a buen ritmo: en esas fechas D. Vicente Suárez solicitaba permiso para construir una casa en su propiedad de Ereaga. El contratista de obras D. Juan José Sarria realizaba las obras de cantería de D. Santiago Diliz en la calle San Nicolás de Algorta, se refería a la casa llamada “Gabrielena Vieja”, que estaba en el número 59 de dicha calle.


Acababa de recibirse el Real Decreto sobre amojonamiento del suelo el 28 de agosto de 1889, el cual recogía todo tipo de servidumbres (Medianería, paso, luces y vistas, desagüe de los edificios, de las distancias para obras y plantaciones, dominios de aguas). Incluso en aquel decreto se incluía la comunidad de pastos en terrenos públicos, pertenecientes a los Municipios y al Estado. Por lo que se procedía también al amojonamiento y deslinde del monte de Baserri, que debido al mal tiempo de aquel invierno pasado no se había podido realizar. Para dicho acto, que iba a verificar el arquitecto municipal, se invitaba a los vecinos colindantes.

El 21 de septiembre de 1889, tras no haberse presentado ninguna reclamación, quedaban conformadas las listas para la elección de los concejales de esta Anteiglesia. El número de electores elegibles era de 458, el de no elegibles era de 114 y el de capacidades no legibles ascendía a 17 vecinos. Firmaba el acta municipal la comisión formada por D. Pedro Amezaga y D. Idelfonso Arrola, definiendo a Getxo como entidad perteneciente a la: “...Provincia de Vizcaya=Ayuntamiento de Guecho=Partido Judicial de Bilbao=Colegio Único Casa Consistorial...”

Las fuerzas de artillería volvían a tronar los cielos de Getxo: “...Mediante un comunicado del Gobernador Militar de Vizcaya informaban que la Fuerza de la 4ª Batería del Regimiento de Montaña se halla actualmente acantonada en esta población...”

Tras el cobro de las cedulas personales de esta Anteiglesia, la misma había ascendido a 1.397,50 pesetas.

Desde el Ayuntamiento se acudía puntualmente a los pagos de los servidores públicos así como a los socorros de los pobres. El consistorio acordó: “...Se pague desde la caja especial de la Provincia los sueldos y retribuciones de los cuatro maestros de ambos sexos de las escuelas de públicas municipales, así como lo correspondiente al material de dichas escuelas y la casa del maestro, disponiendo que a los auxiliares de las escuelas de Algorta se paguen sus sueldos en lo sucesivo, directamente por medio de libramientos desde la secretaría del Ayuntamiento. Igualmente se acordó el pago del trimestre corriente a todos los empleados municipales según costumbre, así cómo el socorro a los pobres...”

En la próxima entrada veremos la llegada de las fiestas de Las Mercedes de Las Arenas.

jueves, 5 de septiembre de 2019

CUANDO PROMETEO ROBÓ EL FUEGO DEL CIELO EN GETXO



Esta corta entrada quizá sirva como dato histórico para conocer cómo fue la llegada de la luz eléctrica a nuestras calles. Parece que el milagro sucedió hace mucho tiempo, pero sólo han pasado 124 años. Fue el día en que Prometeo robó el fuego y lo dejó caer sobre Algorta, uno de los barrios de Getxo. Así lo titulaba el diario “El Noticiero Bilbaíno” el día 3 de marzo de 1895.

Fue el 1 de marzo de 1895, de noche, cuando las gentes del barrio de Algorta se acostaban maravilladas por un acontecimiento inédito. Ya no era necesario el petróleo para iluminar las oscuras calles del barrio !Había llegado la luz eléctrica! Fue ese día cuando se realizaron las primeras pruebas para el suministro de ese bien hoy tan caro, que dieron como resultado tal cómo decía la prensa bilbaína: “...A un gran entusiasmo que se desató el viernes en Algorta con motivo de la inauguración de la luz eléctrica...” Los primeros lugares en ver esa llama incandescente fueron en las Oficinas de la empresa de electricidad “La Eléctrica de Guecho”, en algunas calles y en el Casino Algorteño del que era presidente el Sr. Arrarte.


Expresaba el diario bilbaíno las sensaciones que el vecindario tuvo al ver aquel milagro por el que una chispa daba paso en una pequeña bola de cristal a la hasta entonces desconocida luz en los faroles del barrio: “...El vecindario mostró su hilaridad ante aquellas luces límpidas y refulgentes y su satisfacción por el adelanto y el atractivo que la novedad lleva en sí...”

Ya quedaba poco para que la luz eléctrica inundara los hogares de Getxo. Pero antes, el 17 de Febrero de 1894, fue cuando bajo la Alcaldía de D. Santiago Diliz, se estableció el servicio de alumbrado público para los barrios de Algorta y Areeta-Las Arenas, mediante corriente eléctrica, por primera vez, siendo su suministrador la empresa “Electra (Electrica de Getxo)”. En esa fecha la compañía solicitaba la construcción de una fábrica de electricidad en el barrio de Areeta-Las Arenas (Hoy Romo), a orillas del río Gobela. La escritura de contrato se firmó en 1895 dando paso a la electrificación de nuestras calles. También tuvo oficinas en la calle de la Carretera (actual Algortako Etorbidea), en el nº 47.

Curiosamente unos años más tarde, en 1902, el suministro eléctrico se realizaba con iluminación “de noche entera” o sólo “de media noche” entre las calles y plazas iluminadas: En la Plaza San Nicolás había una en la estatua de la plaza (noche entera) y otras dos a ambos lados de la Casa Consistorial (media noche). En la Avenida Basagoiti una en frente de la casa de Arteche, junto al Casino, que era de noche entera, otra en la casa del Sr. Isasi, frente a la antigua botica (media noche). En la calle Carretera (actual Algortako Etorbidea) había una frente a la casa de D. Domigo Zubiaga (media noche), otra frente a los chiqueros de los hijos del Sr. Ugarte (media noche) y otra frente a la casa de D. Francisco Aldecoa (media noche). En total había en Algorta 49 luces de encendido durante toda la noche y otras 42 de media noche.


La llegada de la luz eléctrica produjo una agradable impresión entre las personas que inesperadamente se vieron inundadas por una claridad tan intensa, de la que decían: hacían de la noche un nuevo día. La iluminación supuso un verdadero cambio social en los hábitos ciudadanos. Algunos empleos, como cada vez que se produce un adelanto industrial, se vieron perjudicados: ya no hacían falta los faroleros y el suministro de petróleo se hizo innecesario. Hasta los insectos vieron alterados sus biorritmos y el ser humano se entrometía en el curso natural y amenazaba con eliminar la noche.

lunes, 22 de julio de 2019

VACACIONES DE VERANO 2019



Como todos los años al llegar la época del estío toca coger unos días de descanso para cambiar el chip y coger nuevas ideas.

Días dedicados a disfrutar de nietos, familia, amigos y de esos lugares llenos de recuerdos que por diferentes motivos cada uno guardamos en nuestra memoria. Seguro que muchos tendrán que ver con la mar, montaña y esos pueblos que forman parte del acervo familiar y que nunca les perdemos de vista.

De largos paseos, atardeceres increíbles con sus puestas de sol, baños de mar en ese lugar preferido que evita embadurnarse con la molesta arena y, ¡cómo no! algún que otro agasajo culinario, aunque luego habrá que hacer dieta.

Cuelgo alguno de mis lugares preferidos en este collage que incluyo. Os dará una idea de mis lugares más queridos, no de todos, pero sí de los más disfruto durante el verano.

Así que a solazarse y pasarlo bien:


NOS VEMOS EL PRÓXIMO 3 DE SEPTIEMBRE

!ONDO PASA!



domingo, 21 de julio de 2019

PAELLAS DE AIXERROTA 2019



Como todos los años, al acercarse los días de finales de julio, una ola de fiestas invade las campas de Aixerrota (antes se celebraron en Azkorri) y una multitud se dirigirá a las landas cercanas al molino para disfrutar de uno de esos días, que por diferentes motivos para cada uno, quedan señalados en nuestra memoria.

En 1956 una cuadrilla de amigos iniciaron una fiesta, que ni ellos mismos sospecharon la importancia que a lo largo de los años iba a tener. Se ha celebrado sin interrupción en Azkorri (1956-1969) y a partir de 1970 en Aixerrota.

En primer lugar dedicar un pequeño recuerdo al grupo de amigos, algunos de los cuales desgraciadamente no estarán ya con nosotros: Damián Ayo, Antonio Bilbao (+) y Félix Yurrebaso (+). Cuadrilla que formaba la sociedad “Irurena”.

Desde que inicié mi Blog “Memorias de Getxo” el 17 de octubre del 2011, todos los años he dedicado a esta fiesta algún recuerdo de las ediciones pasadas. Este año quiero referirme a los distintos titulares que la prensa dedicó al evento hasta su traslado a las landas de Aixerrota en 1970.


En 1962 la “Gaceta del Norte” hablaba del “Concurso de Paellas que da lugar a una Romería Vasca del mejor estilo”. Calculaba la rotativa que la asistencia había llegado a 7.000 personas; en su quinta página ofrecía una imagen del vicecónsul americano Mr. Jhon Oleson probando una paella que un grupo yanqui había confeccionado en las landas de Azkorri. A este concurso se presentaron 150 paellas y el primer premio fue para la cuadrilla “Los trece”, de Algorta. En el espacio dedicado a las choznas el primer premio se lo llevaron “Maidagan Zarrak”. Aquel fue el último año en que la fiesta de Paellas contó con la animación del txistulari de Sarri, nacido en Gatzaga, Gerardo Zubillaga.


Las de 1963 llevaban a la pagina nº 8 la noticia de la fiesta de paellas con una panorámica de las landas de Azkorri; en los titulares se podía leer “Peñabeco, primer premio de cocina y Eguiguren de aurreskularis”, la asistencia la cifraban en más de 5.000 personas. Se presentaron más de 200 paellas, y el jurado estuvo compuesto por expertos chef bilbaínos: Gabriel Echevarria del Hotel Excelsior, Fernando Robledo del H. Torrontegui, y por parte de la organización (Itxas Argia) Angel Arriola.


Las de 1964 también fueron llevadas a la pagina n.º 8 y el titular era “Ayer, un ejército de paellas ocupó totalmente las landas de Azkorri”. En los aparcamientos que la organización había dispuesto se podían ver matriculas alemanas, francesas e inglesas, además de las locales. El número de paellas fue similar al del año anterior, clasificándose en primer lugar la cuadrilla “Los Silenciosos”, de Deusto y en choznas “Los Tretosos,” de Algorta.

Las de 1965 también fueron llevadas a la pagina n.º 8 y el titular era “239 paellas, en el concurso de las landas de Azkorri”. De ellas decían: “...La Paellada es un fenómeno que crece, al amor de los organizadores, los del Itxas Argia...” Al mediodía intervinieron los bertsolaris Valentín Enbeita con su nieto y Eusebio Zubiaga; también interparticipó el aizkolari “Txato de Ceanuri”. Aquel día se emplearon 16 toneladas de mecanotubo para armar las choznas. El primer premio fue para el reportero gráfico del Diario Vasco de Donosti, Aygués.

Las de 1966, esta vez ocuparon la pagina n.º 3 y el titular era “Más de 15.000 personas, en la paellada del domingo en las landas de Azkorri”. Se habían instado choznas para más de 3.000 personas. Nuevamente contaron con la presencia de Valentín Enbeita y otros dos bertsolaris. El primer premio recayó en la cuadrilla “Txiki Anai Bat”; el de choznas nuevamente recaía en la cuadrilla de Algorta “Los trece”, que esta vez realizaron, a decir de la prensa: “...Una originalísima construcción de pinos, con la enorme paellera sobre ellos, de los que colgaban telas rojas asemejando lenguas de fuego...”


Las de 1967, esta vez la noticia avanzaba a la pagina n.º 2 y el titular era “Los Algorta´ko Scouts primer premio de choznas”. Se celebraba la edición número XII, y arrancaba la mañana con el desfile de los del “Erreka-Ortu” de Retuerto. Mientras empezaban los primeros fuegos, el pastor del Gorbea “Sagarna”, hacía un demostración de cómo asaban el cordero en Arratia; un grupo de Santurtzi ofrecía a los asistentes 30 kilos de sardinas que habían llevado para la ocasión. Entre el jurado estaban Gabriel Echevarria del Hotel Excelsior y Arriola del H. Avenida. El aparcamiento aparecía colapsado por los mas de 2.000 coches, furgonetas, motos e incluso carros tirados por burros. El primer premio volvía a caer en el reportero gráfico del Diario Vasco de Donosti, Aygués, que a partir de esa edición se declaró por voluntad propia fuera de concurso. Las Choznas ese año vieron una preciosa estructura de cuerdas obras de “Algorta´ko Scouts”, con la que ganaron el primer premio.


Las de 1968, esta vez la noticia iba a la pagina n.º 5 y el titular era “La Paellada del Norte”. A la cita acudieron entre 20.000 y 25.000 personas y se presentaron 318 paellas. Y se la empezaba a conocer como la “Olimpiada de las Paellas”. Acudían gentes de otros lugares del mundo, escoceses, americanos, ingleses, franceses y suizos. El primer premio fue para la cuadrilla “Las Capotinas” de Bilbao. Se repartieron setenta premios y más de 2.000 kilos de arroz.

La de 1969 fue la última edición en que se celebraron las Paellas Azkorri, de allí irían a las landas de Aixerrota. La noticia iba a la pagina n.º 4 y el titular era “XIV Concurso Internacional de Paellas de Azkorri”. Se hablaba de la llegada de 28.800 asistentes y la participación de 390 concursantes. Las toneladas de mecanotubo también habían aumentado. Esta vez eran 22 toneladas las empleadas, que se cubrieron con 3.000 metros cuadrados de toldos; el consumo de leña fue de 4 toneladas, 400 kilos de arroz e igual cantidad de aceite. En esta edición el primer premio fue para el bilbaíno, Fernando. Y aunque decía de forma errónea, en esa edición el diario bilbaíno “...El año que viene el XV Concurso de Paellas en Azkorri...”, al año siguiente las landas de Aixerrota se vieron abarrotadas de visitantes.


Durante esos años el origen de los visitantes había aumentado. Llegaban desde Alemania, Austria, Bretaña, Catalunya, Dinamarca, Escocia, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Galizia, Noruega y Singapur. La fiesta de paellas se iba adquiriendo cada vez mayor carácter Internacional.


Este año “Las paellas” volverán a las landas de Aixerrota, y ya vamos por la 64 edición. Todos deseamos que siguiendo las directrices de Itxas Argia, la fiesta transcurra, al igual que en la mayor parte de las ediciones, sin incidentes, en medio de ese ambiente que contagia a toda la campa de amistad y alegría, tan difícil de explicar en otros tipos de concentraciones multitudinarias. Y algo muy importante:


EZ ESETZ DA!

Non c´est Non!

No means No!

!No es No!


NOS VEMOS EN AIXERROTA
!ONDO PASA!


jueves, 18 de julio de 2019

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -111-



En la anterior entrada veíamos cómo las instancias del Ayuntamiento de Getxo a las más altas autoridades se tramitaban a través del Gobernador Civil de la Provincia.

Entre los visitantes ilustres que acudían a Las Arenas para descansar y tomar baños de mar, tal y como relataba el diario “El Euskaro” del 20 de agosto de 1889, si es que eso fuera necesario por su condición, estaba el arzobispo de Sevilla Fray Ceferino González.

En el pleno del 29 de agosto de 1889 se acordaba realizar un plano de edificación de Algorta desde San Martín hasta la Avanzada, que fue encomendado al ingeniero D. Laureano Gómez Santa María.

También se autorizaba a D. Francisco Elorriaga para que pudiera extraer “piedra movediza” de la playa de Ereaga para reponer carreteras con la condición de que: “...El trabajo ha de realizarse de sol a sol, de día, y solamente desde la alcantarilla de la plazuela hasta el punto conocido con el nombre de Sorguinsulo, en la misma playa...”


Al parecer el consistorio de Getxo no veía con buenos ojos los efectos colaterales que la obra del Puerto exterior iba a tener sobre las propiedades de la costa de Getxo. El Ayuntamiento, en agosto de 1889, por indicación del Regidor D. Eladio Sustacha, acordaba presentar por parte del Alcade y el propio Sustacha, al ingeniero D. Evaristo Churruca las razones de la queja que habían remitido al Ministerio de Fomento: “...Haciendo comprender la obligación imprescindible en que se ha visto la Corporación Municipal para presentar ante el Ministerio de Fomento la oportuna queja o protesta acerca de los prejuicios que han de sobrevenir a la propiedad de la costa de Algorta por las obras del nuevo Puerto exterior del Abra…”


El Presidente de la Comisión de Obras de la Iglesia de San Ignacio, D. Andrés Isasi, informaba al Ayuntamiento que trataban de colocar un caño desde la propia Iglesia que pasara bajo la plaza hasta injertar en la alcantarilla municipal. Solicitaba que les eximiera del pago del canon establecido. El Ayuntamiento acordó hacerlo por ser un edificio público. No sucedía así con el resto de los vecinos ya que sus demandas dependían del informe de la Comisión de Fomento y de la Policía Urbana.

Por aquellas fechas era director de la Banda de Música el tamborilero D. Pablo Arzuaga, quien al parecer por problemas de salud solicitaba se le concediera permiso para trasladarse a tomar baños de aguas nitrogenadas-bicarbonatadas al Balneario de Urberuaga en Markina (Bizkaia). El Establecimiento termal de Urberuaga de Ubilla se hallaba situado en la anteiglesia de Jemein, a dos kilómetros de esa villa, en la margen derecha del río Ubilla. Empezó su construcción en 1869; se inauguró el primer edificio en Junio de 1870. El mismo disponía de capilla, incluso casino y estación telegráfica. Tenía una fuente denominada de “Santa Águeda” en la planta baja a la que llegaba agua del manantial del mismo nombre. La galería de baños disponía de seis gabinetes con pilas de mármol jaspeado, un departamento de chorros móviles de diferente orientación (horizontales, laterales y oblicuos), otro de chorros circulares (descendentes, ascendentes y laterales). Incluso disponía de un salón de pulverización que permitía tomar chorros laríngeos, faríngeos, nasales y auriculares. En el se trataban enfermedades cómo la Laringitis catarral, Bronquitis crónica, coqueluche (tosferina) y otras de mayor gravedad. En aquella temporada habían sido tratados en ese establecimiento un total de 1304 pacientes. Entre los visitantes del Balneario se pueden citar al bilbaíno D. Enrique de Huagón, D. José Luis de Villabaso y el sevillano D. Rafael Tuñon de Lara.

Los trajes de verano de los vigilantes de las playas de Las Arenas y Algorta fueron elaborados por Dña. Norberta Gaueca y Dña Isabel Uriarte, cada uno de ellos costaron entre 34 y 20 pesetas.


La playa de Arrigunaga, la cual se utilizaba como cantera para los caminos y obras del Pueblo, tenía un camino de acceso estrecho, lo que hacía difícil el tránsito de los carros de bueyes para sacar dichos materiales. El 29 de agosto de 1889 el consistorio decidía ensancharlo: “...Para poner en un estado regular y transitable para carros el camino de la bajada a la playa de Arrigunaga era necesario ensancharlo, para ello se hace necesario cortar parte del ribazo y poner por la parte inferior unos cordones de piedra para su seguridad, y poner piedra martillada o menuda en su caja...” Aquella operación supuso un montante de 450 pesetas para las arcas públicas.

Llegado el tiempo de proceder a la elección de los concejales del municipio, el 30 de agosto, y para cumplimentar las regla n.º 4 de la Real Orden del 4 de mayo de 1889, el Ayuntamiento de Getxo expuso públicamente la lista de electores y elegibles. Encabezaba la lista los vecinos elegibles de Algorta: “...Por la calle Mayor, su Alcalde D. Pedro Amezaga Abaroa, en la misma calle y a continuación le seguían, D. Juan Antonio Aldecoa Piñaga y D. Feliciano Ansoleaga Aldecoa. Por la calle San Nicolás aparecían D. Isidro Achondo Saitua y D. Antonio Libano Goñia. Por Alangüetas aparecían D. Manuel Aguirregaviria Lazcano y D. Gregorio Arzubuaga Madariaga. Por la calle el Puerto aparecían D. Joaquin Ardanza Uria y D. Pedro Larrondo Bilbao. Por la calle del Castillo aparecían D. Antonio Basterrechea Villamonte y D. Miguel Ibatao Arana. Por la calle Achecolandeta aparecían D. Juan Jusé Libano Menchaca y D. Miguel Uria Zalduondo...” Elegibles por Santa María de Getxo: “...D. Elías Francisco Aguirrechu Maruri, D. Eusebio Azcorra Urteaga, D. Miguel Astica Basauri, D. Juan Arrieta Larrabeiti, D. Juan Antonio Guerediaga Ugarte y D. Vitoriano Izcoa Ibatao...” De los elegibles del barrio de Las Arenas aparecían: “...D. Pedro Arbulu Arriaga, D. Juan Manuel Bereciartua, D. José Larrazabal Telleria, D. Evaristo Martínez Talledo, D. Luis Peña Zabala, D. José Puialto Casas, D. Fructuoso Sagredo Melo, D. Román Scala Lera, D. Antolin Urtega Juaristi y D. Marcos Zamacona...” Curiosamente entre los no elegibles aparecía algún nombre de personajes de relieve económico, como en el caso de Las Arenas: D. Eduardo Aguirre Labroche. En aquella larga lista, que obviamente incluía a muchas más personas, de las que he incluido un pequeño grupo, había otro apartado dedicado a “Capacidades no elegibles” que sumaban un total de 17 vecinos.

En la próxima entrada veremos cómo algunos de los instrumentos musicales de la banda municipal fueron adquiridos al parisino instalado en Bilbao, químico y litógrafo, D. Luis Ernest Dotesio.