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lunes, 6 de marzo de 2017

AUXILIO SOCIAL, LOS COMEDORES DE HAMBRE -I-


Para situar este organismo de la dictadura, previamente hay que ver como acontecieron los hechos, a la entrada de las fuerzas franquistas en nuestro municipio. El día 16 de Junio de 1.937 los facciosos escribían su primer acta en el libro del Ayuntamiento de Getxo, que titulaban “Saludo a Franco-Arriba España” y bajo la presidencia del Comandante de Estado Mayor Bartolome Barba de la Brigada “Flechas Negras”, a continuación formaron de forma interina una comisión gestora formada por Candido Arrola Aqueche, Jose Bautista Merino Urrutia, Ramon Ezcurra Arellano, Juan Ramon Amanm.

Y es de ese tema !EL HAMBRE!, del que en esta entrada, gracias a unos “Vales de Comida” de los “Comedores del Auxilio Social” de Algorta de 1944, que me han dejado, y de algunos expedientes municipales hablaremos, así como de las herramientas que este organismo utilizaba para financiarse. Alguno de esos menús consistía en (Estofado de macarrones, bacalao a la Vizcaina y caramelos).


El “Auxilio Social”, del que ya traté en mi entrada del 18 de febrero del 2016 “Los Emblemas del Auxilio Social”, fue una entidad oficial del régimen, encargada de cumplir unas funciones “político-sociales y benéficas”. Nace en una época en la que tras el golpe de estado de 1936, se iban a suceder una serie de ataques a la libertad, que no solo abracarían la desaparición de las instituciones democráticas. Fue creado por un decreto de la Jefatura del Estado el 17 de mayo de 1940, gozaba de personalidad jurídica independiente de la del Estado y dependía del Servicio de Falange Española Tradicionalista y de las JONS, a pesar de que ya venía funcionando desde la toma de Getxo por las tropas franquistas en 1937.

Los comedores infantiles fueron los primeros establecimientos que abrieron. Solían tener el retrato del niño Jesús, el yugo y las flechas, las banderas y los retratos de José Antonio Primo de Rivera y de Francisco Franco, en un ambiente de exaltación triunfal.


El periódico “La Gaceta del Norte”, que era controlado por la Falange, incluía constantemente noticias relacionadas con “Auxilio Social”. De hecho el 1 de septiembre de 1937, incluía en una de sus paginas una información relativa a las cuestaciones que realizaban en Algorta: “...En Algorta la hucha que mayor cuestación a logrado es la 326, perteneciente a las señoritas Maria cruz y Cata Martín...” incluso hablaban de la “minuta”: “...Almuerzo: Sopa, alubia agarbanzada con chorizo y tocino, patas guisadas...” A lo largo del año esas referencias a las huchas eran constantes, se iban amontonando felicitaciones, incluso en algunos casos de forma exprofesa en la prensa, el día 10 de octubre les tocaba el turno a otras dos vecinas de Algorta: “...nos complacemos en felicitar a las señoritas Africa Ayarza y Victoria Bidegorri por su cuestación...” El 6 de octubre de aquel año ya imponían los himnos oficiales, por el decreto, el N.º 226 decía: “...Se declaran himnos oficiales y serán acogidos con consideración, respeto y alta estima que a gloriosa campaña ha consagrado: los himnos de Falange Española, de Oriamendi y la Legión...”

En octubre de 1937 celebraban en Algorta el primer aniversario de la creación de Auxilo Social, a la población se le “sugirió, como se hacia en la época, que engalanara los balcones de sus casas. A las diez de la mañana, una manifestación de falangistas recorría la Avenida Basagoiti con destino a la Avanzada donde iban a celebrar una misa de campaña, de aquel cortejo formaban parte los Cadetes, Flechas y Pelayos (organizaciones juveniles de la Falange), seguidas por los pequeños asistentes a los comedores, banda de música y estamento militar. La misa fue celebrada por D. Ignacio Bilbao párroco de San Ignazio. Tras los himnos de rigor se dirigieron a los comedores sociales donde se sirvió una comida. Durante aquellos días se repartió por Algorta una hoja de exaltación de aquellos comedores, así como una tarjeta azul, !Todo era Azul!, invitando a suscribirse o a realizar aportaciones en especies.


Van a ser unos largos años en que se irán sucediendo los consejos de guerra sumarísimos. En nuestro Pueblo, según el Acta de Plenos del 17 de noviembre de 1937, acontecerán la destitución de funcionarios públicos, hasta la banda municipal se vio afectada (Ver listado inferior). Le siguieron el racionamiento de los alimentos, a solicitud del “Jefe de Negociados del Servicios Docente-Benéfico-Sanitario”, que pedía: “…se tome alguna disposición a fin de remediar a los que careciendo de recursos se dirigen a las oficinas en demanda de socorro...”, pero según decía la consulta que realizaron a la Junta de Beneficencia: “...no tiene fondos para ello...”



Incluso en marzo de 1938 el suministro de huevos escaseaba, tras algunas gestiones lograron traer al Pueblo 1000 docenas, más otras 75 de la granja de Olaso, aunque parte de ellas irían destinadas a otros municipios. Si embargo en marzo de 1938, a pesar de la penuria que afligía a algunos sectores de municipio, las partidas dedicadas a Beneficencia y Asistencia social no llegaban al 4,5% del presupuesto municipal.


El día 1 de abril de 1938, aquella corporación, quizá para poner a tono con la ideología de los promotores de aquella “obra social”, ordenaba la: “...adquisición de camisas azules para la Banda Municipal de Música, con boinas encarnadas, y los correspondientes correajes...” Y para completar el adoctrinamiento social, un día tan señalado como el 1º de mayo, acordaban: “...organizar actos y reuniones encaminadas a inculcar a los niños sentimientos patrióticos..., y a la celebración periódica de estos actos cada 15 días...” !Quizá era por aquella norma no escrita, pero llevada a la practica durante aquellos años, de “La letra con sangre entra”!. La Comandancia Militar, no ajena a aquellas decisiones, iba a organizar a finales de ese mes: “...unas sesiones “culturales y patrióticas” para los muchachos no comprendidos en la edad escolar...” No iba a estar ajena a estas normas su ideología religiosa, para ello acordaban a primeros de julio: “...establecer las siguientes las siguientes formulas como normas de la España Católica, con ocasión de actos públicos y solemnidades municipales..., se adopte la siguiente formula: Queda abierta la sesión en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo...” Y para terminar las sesiones: “...al ser nuestra España la nación Mariana por excelencia…, se diga: Se levanta la sesión…, Ave María Purísima…, a lo que los concejales responderán: Sin pecado Concebida...” !Y ya teníamos el adoctrinamiento completo!.



En la próxima entrada iremos viendo como se desarrollo aquella “obra” en nuestro municipio.

jueves, 18 de febrero de 2016

LOS EMBLEMAS DEL AUXILIO SOCIAL EN GETXO



El Auxilio Social fue uno de los elementos que la dictadura franquista utilizó para convencer a los ciudadanos de las bondades de la “Nueva España que empezaba a amanecer”. En esa actividad participaron la Falange Española y la Iglesia Católica pilares fundamentales del nuevo régimen. Creado por Decreto de la Jefatura del Estado de 17 de mayo de 1940, Auxilio Social se convirtió en una entidad oficial del régimen, encargada de cumplir unas funciones “benéficas y político-sociales” determinadas. Franco ordenó que se creara el 9 de octubre de 1937 el Servicio Social de la Mujer bajo los auspicios del Auxilio Social. Al principio se llamaba “Auxilio de invierno” siguiendo el modelo del Auxilio de invierno de la Alemania nazi.

Otro de sus rasgos fue la abrumadora presencia de mujeres tanto en la cúpula como en la base. Repleto de activistas de talante “enérgico, más bien autoritario”, que impulsaran proyectos asistenciales de tipo fascista. Uno de ellos fue el “Servicio Social” que todas las mujeres tuvieron que cumplir, para poder trabajar o salir al extranjero, hasta el desmantelamiento de la dictadura. El Auxilio Social falangista contó con un Asesor de Cuestiones Morales y Religiosas desde el verano de 1937, un cura de Valladolid, cercano a círculos falangistas, que llevó el control mediante un archivo para registrar “...las conquistas y actividades cristianas de Auxilio Social en España...”. 

La recatolización de la sociedad por el régimen franquista fue otra de sus obsesiones. Suponía entre otras muchas cosas, eliminar el matrimonio civil y el divorcio, permitidos durante la Segunda República. Una vez terminada la guerra, creó un sistema de “fichas religiosas”, en las que figuraban los antecedentes de los padres y de la familia de los niños, con datos sobre si estaban bautizados o habían recibido otros sacramentos, si los padres estaban casados por la Iglesia o implicados en “actividades rojo-separatistas”. El Auxilio Social en el decreto de 23 de noviembre de 1940, establecía la protección de los huérfanos de la Guerra, lo que dejó a sus dirigentes las manos libres para entregarlos en adopción a familias afines al régimen.



Tan obsesionados estaban con su omnímodo poder, que en múltiples ocasiones recordaban a los alcaldes la obligatoriedad de que en Fiestas, espectáculos públicos, cines, tabernas y bares, confiterías y otros centros ondearan los símbolos del “Auxilio Social”. Así en un expediente, recogido por el negociado de Gobernación del Ayuntamiento de Getxo del 19 de septiembre de 1953, alcaldía se hace eco de un escrito de la “Delegación Provincial del Auxilio Social” de la Falange Tradicionalista y de las J.O.N.S., en el que le recuerdan al Alcalde, al que tratan de “Estimado Camarada”, lo siguiente: “...Habiendo observado en repetidas ocasiones que se celebran festejos públicos en los cuales se cobra un precio por la entrada de los espectadores al mismo, he creído conveniente recordar la orden ministerial que obliga a ostentar el emblema de Auxilio Social a cuantas personas acudan a ellos y ha centros de recreo..., por lo que le ruego ponga la mayor diligencia en el cumplimiento de esta orden ministerial..., y en caso de contravenir la misma algún dueño de los citados establecimientos, me lo comunique, dando nota del nombre del establecimiento y del propietario, para inmediatamente ponerlo en conocimiento de la Autoridad...”. Esa forma de delación era la habitualmente utilizada para que el respectivo Gobierno Civil sancionara a los infractores. Cerraba el escrito con “un saludo Nacional-Sindicalista”.

El consistorio pasó dicho escrito, firmado por el Alcalde Juan Bautista Merino, el 3 de octubre de aquel año, a una serie de establecimientos del municipio entre los que se encontraban: En Areeta-Las Arenas (Confitería Zuricalday, Confitería Ayarza y Confitería Aberasturi), en Romo (Bar el Caserío, Bar Armentia “Kolas”), en Algorta (Bar Tangora).



Como final a esta corta entrada, recordar que todos los asistentes a espectáculos públicos, se veían obligados a comprar los símbolos que en forma de escudos de cartón o metal, eran expedidos en las taquillas de esos lugares públicos (Campos de Futbol, Bares, etc.) para “lucirla en la solapa”. Uno de aquellos emblemas del Auxilio Social, el llamado “Varela”, se vendía en dos versiones, una de 0,30 y otra de 1 peseta, eran unas placas de 3x4 centímetros, que el 20 de septiembre de 1953, en la sección “De Bilbao al Abra” de La Gaceta del Norte, anunciaban, algo que ya venían realizando a lo largo de los meses para su postulación en la vía pública con diferentes nombres. Algunos de esos símbolos, al igual que el descrito, aparecen a lo largo de esta entrada.