MEMORIAS DE GETXO

viernes, 21 de junio de 2013

LA SALUD DE LOS GETXOTARRAS EN EL SIGLO XIX


El estado sanitario de los Getxotarras, era algo que preocupaba a los miembros del Consistorio desde mediados hasta finales del Siglo XIX, buena prueba de ello es la sistematización en los informes médicos, que mensualmente se realizaba, probablemente para evitar epidemias, que en aquellos años asolaban nuestros pueblos.

Por ese motivo el 2 de Diciembre de 1854, en un escrito que titulaba “Circular Confidencial”, Ramón Salaberria se dirigía al Alcalde de Getxo, en aquel entonces Juan Ignacio de Sarría del Partido Carlista Unitario, en el mismo hacia observar que pese a que en las últimas 60 horas no se habían producido casos de cólera, por lo que el que escribía ni la Junta Provincial de Sanidad, consideraban necesario hacer ninguna declaración Oficial.

Aquel responsable de sanidad decía “...la salud es buena según los partes que recibo, el hombre no debe descansar, así como yo velo por el País...”, parece que el hombre encomendaba a dios la continuidad de aquella epidemia, en la casa de Misericordia de Bilbao, parece que se había producido algún pequeño brote, por lo que habían decido desperdigar a los internos para evitar su propagación, al menor síntoma de diarrea los presuntos enfermos eran enviados al Hospital.


El Gobierno de la Provincia de Bizkaia advertía el 2 de Septiembre, de la salida desde Santander, de lanchas con personas procedentes de zonas infectadas hacia Getxo, por lo que pedía solicitar información a los Alcaldes de Plentzia y Armintza, de si había llegado a sus puertos alguna embarcación procedente de aquel lugar, en cuyo caso se debería aislar a pasajeros y equipajes.

El 3 de Diciembre 1859 se dictaba un bando sobre medidas sanitarias para evita la propagación de epidemias, Manuel de Azcorra Alcalde de Getxo, dictaba lo siguiente:

...Dentro de 8 días a contar de hoy, se procederá por los vecinos a la limpieza de zaguanes y depósitos de basura, manteniéndolos en buen estado...”

...se prohíbe la limpieza de pescado y verduras en las fuentes públicas, limpiándose la ropa en las corrientes donde no escasee el agua y haya piedras destinadas a ello...”.


El 14 de Noviembre de 1885, por la noche, el Medico de Las Arenas, acompañado del también miembro de la Inspección Sanitaria Jose Maria Aispiri, por orden del Alcalde Andres Larrazabal, y con la compañía del mismo, habían pasado revisión a las viviendas de dicho barrio, hallando las mismas en un estado deplorable, sanitariamente hablando, las cloacas de dicho barrio, estaban en las mismas condiciones, incluso los pozos de agua potable, de los que solo había dos, se hallaban a escasos metros de la fuente de infección, y al ser su suelo un terreno arenoso, se producían filtraciones, presentado los mismos sustancias nocivas para la salud.

El informe sobre el estado sanitario del barrio no podía ser mas demoledor, por lo que recomendaban se tomaran medidas, cuanto antes, para corregir los errores y evitar la propagación de epidemias. El 6 de Noviembre el Gobierno de la Provincia emitía un escrito en el cual decía “...para conciliar los intereses del Comercio y de la Industria con los menos atendibles de la Salud Publica...”, se habían establecido unas inspecciones rutinarias en diferente puntos de la provincia (Las Arenas, Erandio, Burceña, Abando, Galdames y Somorrostro).

Para controlar las posibles epidemias se repartían unos estadillos, por parte del Gobierno de la Provincia, de los que los alcaldes eran responsables de que se cumplimentasen, y que semanalmente debían ser remitidos a dicho Gobierno.


Entre las enfermedades registradas en alguno de aquellos estadillos durante Junio de 1867, las enfermedades mas comunes habían sido de Viruela y Disentería; en el mes de Abril de 1879, aparecía una epidemia de gripe, que había afectado a los niños; durante el mes de Mayo las afecciones eran estomacales; en el mes de Octubre empezaban a aparecer algunos casos de escarlatina.

El 1 de Julio de 1880 se rellenaba el resultado mensual de uno de aquellos, el cual recogía los fallecimientos (la edad de los fallecidos, las enfermedades infecciosas, enfermedades mas frecuentes, si se habían producido muertes violentas o naturales), los nacimientos si habían sido legítimos o naturales, y una comparativa entre nacimientos y defunciones, se habían producido en Getxo que contaba con 2634 habitantes un total de 57 defunciones y 99 nacimientos, de los fallecimientos 1 había sido por accidente y otro por suicidio. No estaba nada claro que tenia que ver el hecho de la forma de los nacimientos para la situación sanitaria.

Entre los fallecidos en el mes de Septiembre de 1880, que se recogían en aquellos estadillos, aparecían niños de diversas edades, niños de 0 a 1 año (1 fallecido), de 2 a 5 años (2 fallecidos), de 6 a 10 años (1 fallecido); las causas de aquellas muertes infecciosas respondían a Coqueluche (1), Disentería (1) y otras causas sin determinar (2). Mientras que los nacimientos respondían a 1 varón y 3 hembras (ver foto inferior). 

 
Eran tiempos de contrastes, en un entorno casi idílico, el paisaje casi no había sido alterado, los seres humanos estaban casi indefensos contra enfermedades hoy consideradas casi erradicadas, o de fácil tratamiento, sin embargo hay que destacar la gran importancia de las enfermedades infecciosas que, afectando a todas las edades, especialmente diezmaban a la infancia y juventud.

La mortalidad infantil de finales del XIX era alarmante, entre la enfermedades que atacaban a aquella población aparecían la viruela, el sarampión y el tifus que causaron numerosas muertes; pero el mayor azote lo constituyeron las diarreas de la infancia y la tuberculosis en la juventud. Detrás de ellas se encontraban las durísimas condiciones en que vivía la población, que contaba con escasos ingresos, (el hacinamiento, hambre, carencia de los más elementales servicios de higiene, agua potable o saneamiento), eran responsables, que no únicos, de aquellos fallecimientos.

Hasta aquí una pequeña visión de la sanidad en nuestro pueblo en aquellos años del final del Siglo XIX, que fue combatida por nuestros médicos con la colaboración de los responsables municipales y provinciales, a través de aquellos viejos métodos de control de epidemias.

3 comentarios:

  1. AUNQUE ESTÉ "FUERA DE LUGAR"...
    LAS CASAS CON AZULEJO AZUL...
    si no me falla la memoria, había AL MENOS CUATRO CASAS EN EL MUNICIPIO CON RÓTULO AZUL ANUNCIANDO "ALGORTA":
    1) en la subida desde salsidu-los puentes-el instituto
    2) en la zona de las uves (VV)-barrio la humedad, desde fadura hacia venancios
    3) subiendo por sarrikobaso antes de llegar a la cadena-las barreras
    4) tra subir desde ereaga por la cuesta de txomintxu, cerca de san ignacio-ayuntamiento

    lo cual acota bastante la primigenia algorta urbana del siglo XX

    sarriko basoa

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  2. Me encanta este blog!!!. ES realmente genial :D

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