MEMORIAS DE GETXO

jueves, 3 de mayo de 2012

EL EMBARCADERO DE LAS ARENAS


En sus inicios, a principios del siglo XX, no fue tal y como lo conocemos hoy en día, era simplemente una pasarela que arrancaba desde donde esta actualmente la grúa, pasarela que se soportaba sobre pilotes de traviesas de madera, bordeado por una barandilla en ambos extremos y que finalizaba en una escalera, lugar desde el que se podía acceder a las embarcaciones que se aproximaban para recoger pasajeros. Ya en 1910 adquirió la forma de estructura hormigonada que conocemos actualmente.


El embarcadero de Las Arenas ademas de un lugar para fondear los botes, gasolinos y algún que otro yate de la época, era también un lugar de pesca y divertimento. En el entre otras cosa estaba la caseta de la Junta de Obras del Puerto de Bilbao, justo en la esquina que hace la “L” que forma la plataforma hoy existente, esta caseta, perfectamente blanca, tenia una zona acristalada con un banco corrido, desde la cual por las tardes muchas esposa esperaban la llegada de sus maridos después de un día de pesca, era también un buen lugar para protegerse cuando el tiempo empeoraba y se producia algún chubasco, también sirvió para que mas de un habilidoso mozalbete hiciera sus pinitos de salto, desarrollando mil piruetas, salto del ángel, picados, etc., con el aliciente de ser perseguidos por los guardas. Siempre tuvo el servicio de unos botes de atraque.


Isidro Aguirrezabalaga, tenia en el una chabola, propiedad del maritimo, en la que preparaba sus aperos de pesca, se la dejaban porque en el verano hacia el servicio al Sporting Club (también llamado gabarra de baños); estuvo de marinero con Aznar. 


En el embarcadero había un guarda de la Junta de Obras del Puerto de Bilbao, hacían tres relevos, casi todos eran de Urduliz y Leioa, el encargado era de Lamiako, un hombre pequeñito, se llamaba Leoncio Atxalandabaso “Txikerra”. 

 
En el embarcadero se colocaba en los veranos entre la parte recta, que es paralela al muelle, y la antigua isla, un flotante que era una balsa con suelo de madera con rendijas y unas cámaras llenas de aire, que eran las que le daban la flotabilidad, este flotante durante los inviernos era llevado por un remolcador a la dársena de Axpe, donde quedaba a resguardo de las inclemencias de los temporales; era este flotante un lugar que hacia las delicias de los niños de la época, bajo el con las aguas mas frescas por estar protegido del sol, se podían ver mojarras, doradas y las piernas de algunas señoras de Neguri cuando desembarcaban de sus yates. Para el traslado del flotante levantaban las cuatro guiás metálicas, que había en los dos extremos, en la parte fija a tierra y en la isla, tenian cuatro guiás una a cada lado del flotante, las levantaban con una grúa, estos topes estaban rellenos de grasa consistente para permitir que las guiás del flotante deslizasen y permitieran subir y bajar al mismo con las mareas, las pasarelas de acceso, que también deslizaban sobre unas guiás situadas en el propio flotante, para instalar estas pasarelas una iba a la zona fija y la otra a la isla, en la bajamar colocaban entre los extremos de en unas cajoneras de hormigón que aun hoy existen, una vigas de raíl de tren que atravesaban hasta el lado de la isla y cuando subía la marea colgaban y colocaban las pasarelas, de esta manera quedaban comunicados ambos lados mediante el flotante, que tenia unos bancos donde cantidad de tardes las gentes de Las Arenas disfrutaban de la brisa del mar.


Sobre un machon desde el que en su día arrancara el viejo embarcadero de madera, estaba instalada una grua manual, la cual servia para izar las embarcaciones para su reparación o pintado, asi como para bajar a los botes los muertos (losas de Hormigon armado) que servian para fondear las mismas.

El embarcadero también sirvió de fuente de financiación para la propia instalación, el Bar Artajo de la calle Ledesma de Bilbao tuvo, durante los años 40-50 la concesión para coger los mejillones que se criaban en sus pilotes, mejillones que en sacos llevaban a Bilbao donde tenian gran demanda en ese establecimiento hostelero.

La Isla del embarcadero de Las Arenas debido al mal estado que presentaba fue derribada por la Autoridad Portuaria en Agosto del 2009, para ello vino una grua de santurce, con una pala retroescabadora, le puso la pala encima y se derrumbo toda la plataforma.

2 comentarios:

  1. Muy interesante como todos las entradas de este blog. Respecto al párrafo "...el encargado era de Lamiako, un hombre pequeñito, se llamaba Leoncio Atxalandabaso “Txikerra”, recuerdo que hacia 1960, en el gasolino del astillero la Naval, que hacía servicio entre el muelle del astillero y Axpe, trabajaba como ayudante del patrón un señor (que en aquella época ya tendría sus 50/60 años), que era pequeñito y le llamaban Txikerra. ¿Sería la misma persona?
    Gracias por sus estupendas informaciones.

    ResponderEliminar
  2. Tratare de informarme, por ahora no me consta que fueran la misma persona.

    ResponderEliminar