MEMORIAS DE GETXO

viernes, 15 de marzo de 2013

GUERRA CIVIL EN GETXO -III-


Continuando con estas pequeñas historias sobre la Guerra de 1.936, hoy toca la tercera entrega, que nace con los Hospitales de Guerra.

HOSPITALES DE GUERRA

Cuando se produjo el golpe de estado militar de 1.936, el Gobierno Vasco movilizó a los médicos para los Hospitales de Sangre, nombrándoles Capitanes, en Getxo existieron varios “Hospitales de Guerra”, Los Rosales, Iñaki Deuna, Trinitarios de Algorta, Doriga de Getxo, Las Reparadoras (Cristobal Valdes), Hospital de Zubiria, Hospital de Romo, Hospital de Ampuero, Hospital de Arriluze, Hospital de Etxebarrieta, Hospital de las Adoratrices .

En uno de ellos “Los Rosales” estaban como medicos Jesus Iraragorri y Jesus Zabala, como enfermero Aniceto Prez Claret, como practicante Jose Maria Goiri, otros trabajadores eran Serafin Iparraguirre, Rosario Bakaikoa, Narcirso Marina, Miren Zenitagoya, Pablo Fernandez, Nicolasa Larrinoa, Elisa Arroyabe, Andresa Alarduya y algunos mas.


Eran muchos y de diversa procedencia, los milicianos que solicitaban ser trasladados a Los Rosales, a fin de realizarles implantes de articulaciones artificiales de piernas y brazos, llegaban personas de Madrid, Valladoliz, Donostia, Santurtzi, Bilbao, Valcarlos, entre los de Getxo se encontraba Fernando Duque Lorente de 23 años, del Nº 36 de Enlaces y Transmisiones de la C.N.T., herido el 29 de Mayo de 1.937 en Peña Lemona, habia sufrido una Anquilosis de la muñeca derecha,

En el Hospital “Iñaki Deuna” estaba como director Jose Arechederra, como medicos Diodoro Anduiza y Manuel Mendizabal, Tomas Echevarria como ayudante del administrador, Marcelo Ruiz de Beistegui como ayudante medico.

Hasta estos centros llegaban no solo los heridos de guerra, tambien lo hacian los que como consecuencia de los bombardeos, resultaban con heridas de diversa consideración, otros victimas del hambre, que se empezaba a cerbar en la población civil.


RACIONAMIENTO

El 19 de Noviembre de 1.936 el Presidente de la “Comisión de Compra de Ganado”, ante la gravedad que entrañaba el abastecimiento de carne, establecia que en sus facultades de compra de ganado en Euskadi y las provincias de Santander y Oviedo, a fin de evitar intermediarios y abusos, se establecian los precios minimos y maximos de compra de la canal de carne. Esperaban con ello paliar los graves problemas de abastecimiento a los Hospitales de Sangre y a la población civil. Autorizaba a los Ayuntamientos a la compra a aquellos precios, de ganado, fuera de las provincias mencionadas, para la atención de sus Hospitales, refugiados y población civil, racionando el suministro a 75 grs. por persona y día, haciendolo mediante libretas.

El 24 de Noviembre el Consistorio Getxotarra solicitaba la autorización para la compra de ganado lanar y cabrio, a fin de complementar el abastecimiento de carne a la población.

Ya durante el mes de Diciembre de 1.936, empezaban a aparecer los primeros sintomas de falta de abastecimiento, por lo que se empezaron a abrir expedientes de “Racionamiento”. Un vecino de Getxo que firmaba como “Un Vecino Leal”, Carmelo Maturana, firma un escrito dirigido al Ayuntamiento, en el que denunciaba la actuación de “Desaprensivos y logreros Comerciantes y Vendedores”, de los distintos barrios (Las Arenas, Neguri y Algorta), que teniendo puestos los precios sobre los alimentos, cosa que era obligatoria, por orden del Gobierno Vasco, pedian el precio que ellos querian, en general abusivos, no ajustandose a lo indicado en las tablillas, incluia en esta denuncia a la vendejeras que iban por los pisos.


El 2 de Diciembre de 1.936 el Consistorio convocó a una reunión a todos los industriales carniceros del Municipio, el 3 de Diciembre se celebró una reunión entre los “Tablajeros” (carniceros) del Municipio (Fermin Arteche, Juan Jose Arteche, Camiruaga, Mardaras, Zalbidea, Latorre, Zabala, Ateca, Larrazabal y Arteaga) y responsables del Ayuntamiento, a fin de resolver el problema de abastecimiento de carne. Los carniceros propusieron poner a disposición del Ayuntamiento sus locales, para que fueran administrados por el consistorio, siendo responsabilidad del mismo, la compra de ganado, los carniceros propietarios realizarian el papel de servidores.

El día 4 de diciembre de 1.936 el entonces Primer Teniente de Alcalde Justo de Zabala Sarria, hacia saber y recordaba a todos los vecinos las disposiciones al respecto dictadas por el G.V., advirtiendo que no se podian modificar los precios establecidos para los articulos, que serian sancionados severamente, tanto el vendedor guiado por afan de lucro, como el comprador, animando a que cualquier persona, que viera que se contravenia esta normativa, pudiera presentar una denuncia.

El 9 de Diciembre de 1.936 se establecian las Instrucciones para el “Racionamiento de Carne”, entre ellas estaba la de anotar en cada cuadernillo el numero de libreta y raciones suministradas, indicandose cuando se tratara de refugiados de otros pueblos la palabra “refugiado”, la localidad de procedencia, asi como los domicilios donde estaban alojados, las libretas tenian diferentes colores, según las necesidades evaluadas por los medicos, entraban en un sorteo para el cual debian presentarse previamente todas las libretas.


El 12 de Enero de 1.937 el Alcalde accidental se dirigia al medico titular Leandro Salazar, indicandole que se estaban dando muchos casos, de certificados de “alimentación reparadora”, incluso por medicos no autorizados, y que ni las atenciones debian ser de una amplitud extraordinarias, ni las cantidades, ya que la ración establecida por persona era de 125 grs., dadas las dificultades para el suministro de carne al vecindario.

El reparto de las libretas de racionamiento de carne se realizaba en los distintos barrios del municipio, en Algorta se repartian en las carnicerias de Fermin Arteche (en Cuatro Caminos), en la de Jose Arteche (en Andres Cortina) y en la de Angel Camiruaga (en la Avenida Basagoiti).

En Las Arenas de repatian en Las Escuelas Municipales (en Las Mercedes), en la Plaza del Mercado (calle Nueva) y en la carniceria de Matias Ateca situada en Romo.

Debido a la picaresca y al incumplimiento de la normativa de racionamiento, la alcaldia el 10 de Febrero de 1.937, establecia como plazo el 13 del mismo mes, para la regularización de las libretas, corrigiendo en las mismas el exceso de raciones.

Se editaba un listado de las personas autorizas a recibir, por enfermedad, raciones superiores a las establecidas, que iban desde los 125 grs. hasta los 500 grs, en los casos mas graves (tuberculosis), durante un tiempo de 8 a 30 dias, según las enfermedades, llamaba la atención en aquella relación algunas de las enfermedades (fimosis y empacho). Firmaban la adjudicación de las raciones por enfermedad, algunos medicos del municipo, (Pereiro, Bareño, Salazar, Goti).


A los niños y a algunos adultos se le realizaba un suministro de leche condensada, iban desde los lactantes a ancianos, el numero de beneficiados era alto, teniendo en cuenta el año del que hablamos 1.937, ascendia a 513 personas.

El 14 de Abril de 1.937 la situación de los habitantes de Getxo, en cuanto a los combustible (leña), era de extrema gravedad, por lo que de no remediarse, la industria panificadora se veria abocada al cierre, era tal la falta de suministros que los vecinos invadian jardines y pinares a fin de conseguir el suministro necesario, el Ayuntamiento a fin de paliar la escasez, adquirió en Somorrostro una partida de arbolado, pero un consorcio de Ayuntamientos de la otra margen de la ria impedia el suministro, por lo que se vieron abocados a obtener el suministro de la finca de Butron, el 11 de Abril de 1.937 el Ayuntamiento firmó un contrato con los administradores de dicha finca para la adquisición de los arboles, las entresacas se realizaron bajo la inspección del Departamento de Montes y Agricultura del Gobierno Vasco, el precio que se pagó fue de 30 pts/Tn., los propietarios de aquellas finas eran los Srs. Salabert y Arteaga.

En la proxima entrada recogeré la correspondencia en tiempos de guerra y los bombardeos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario