MEMORIAS DE GETXO

lunes, 28 de octubre de 2013

LOS VELOMARES DE AREETA -II-


Cuando el pasado miércoles 2 de octubre de 2013, hablaba en estas paginas de Claren Velasco, introducía una fotografía alegórica, del año 1956. En ella aparecían, junto a un grupo de jóvenes de Areeta-Las Arenas, un municipal de Getxo, con su impoluto traje, de color blanco, traje que utilizaban durante los veranos, la policía municipal de nuestro pueblo. El motivo para incluir esta fotografía, no era otro que dicho agente municipal, al igual que a nuestro personaje, también le faltaba un brazo.

Como mi amigo Ignacio Perez Aldecoa hacia observar, en la misma aparecían otros personajes de la época. El barquillero, personaje popular, sobre todo entre los mas jóvenes, siempre acompañado por su bombo de ruleta, lleno de aquellos deliciosos barquillos, que cargaba cual mochila sobre sus espaldas. Mas tarde llegaría el vendedor de “parisién”, con su bandeja llena de aquellos barquillos, con forma de abanico, cubierta por un plástico, que evitaba que el viento los llenara de arena. Personaje que con sus gritos de !!!Al rico parisién, hay parisién rico!!!, recorría la playa, bajo el sol abrasador.

En la misma aparecía a lo lejos, el barco el “El Chupón” de la Junta de Obras del Puerto que, en alternancia con la draga, limpiaba los fondos de La Ría y El Abra. Mas cerca de la playa se veían los siempre solicitados botes de remos, en los años 50-60, muchos veraneantes llegados de pueblos cercanos, sobre todo de la margen izquierda de la ria, tenían por costumbre alquilar uno de aquellos botes de remo, en el dique de Portugalete.


Por la orilla, vigilantes, algunas señoras, vestidas, algunas de riguroso negro, con el bolso bajo el brazo, vigilaban la evoluciones de sus retoños, con aquellos sombreritos de paja a la cabeza, para protegerlos de la canícula.

Pero el objeto de esta nueva entrada, sobre todo, es presentar al personaje objeto de aquella entrada, “Claren" el hombre que gestionaba aquellos velomares, siempre provisto de su sombrero de paja. Gracias a su familia, he podido conseguir unas fotografías de los años 50. Aquellos velomares, casi como coches de agua, con su banco de madera, provistos de pedales y timón, para guiarlos, llevaban en su proa un salvavidas.

Como el aquiler se realizaba por un tiempo limitado, iban numerados, lo que facilitaba que Claren advirtiera conductor al hidropedal, mediante un silbato, de que su tiempo estaba a punto de terminar, y que se acercara a la orilla. Eran muy solicitados aquellos viejos coches de agua, para recorrer la ensenada, bañarse, y como no lucirse, en algunos casos, !!seguro que mas de uno así lo pensaba!!, ante las chicas.


Claren Velasco, tuvo ademas durante los años sesenta y parte de los setenta un pequeño taller al lado del que hoy es numero 22 de la calle Los Puentes de Romo; en este taller hacia mantenimiento y carpintería de las piezas de madera de la parte de abajo de los pedalos flotantes, también los pintaba de color verde; el vivía en el numero 27 de la calle Lope de Vega de Romo. 
Hasta aquí una pequeña ampliación de aquella entrada, que gracias a su familia podemos disfrutar, con una visión de como eran aquellos veraniegos días en nuestra playa.

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