MEMORIAS DE GETXO

jueves, 2 de mayo de 2013

LAS CASETAS DE BAÑO EN LA PLAYA DE LAS ARENAS




El concepto de veraneo el de las vacaciones, son creaciones modernas, desarrolladas y consolidadas en Europa durante el siglo XIX. Los orígenes del turismo costero que se desarrolló a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX, que pervivió durante las primeras décadas del siglo XX en el Euskadi, la utilización de las aguas con fines medicinales, no era algo nuevo, los baños de mar eran la vertiente marina de aquellas termas que ya utilizaban los romanos, que con el paso del tiempo, derivarian en los afamados y concurridos balnearios.



La creación de la red trasportes básica el tranvía de Bilbao a Las Arenas y Algorta se realizaría en 1877 (eléctrico desde 1896), el ferrocarril de Bilbao a Las Arenas en 1887, el ferrocarril de Las Arenas a Plentzia en 1893, y el Puente Bizkaia que unió ambas margenes de la ria en 1893, favorecería la llegada de verabeantes a nuestras playas.

 

En efecto, gracias a la notable mejora de los medios de transporte, surgieron nuevas pautas de ocio destinadas a un espectro social cada vez más amplio, de este modo, con la puesta en explotación de los mismos, se desarrollaron los servicios hosteleros, las Fondas y Hoteles daban covertura a los visitantes fundamentalmente Bilbainos, que se acercaban a nuestras playas.



En la sociedad victoriana mostrar el cuerpo era un tema delicado, incluso para nadar en un playa, por ello desde mediados del siglo XVIII, se hizo popular en los arenales británicos, un instrumento conocido como la máquina de baño, que permitía un cómodo desembarco a la orilla del mar y protección frente a la mirada de extraños. 

 

Una de las ciudades en las que pronto se realizaron estas construcciones fue Brighton que se convirtió en un popular destino turístico para los enfermos ricos cuando el Dr. Russell escribió su “Disertación sobre la utilización de agua de mar en enfermedades de las glándulas en 1750, abogando por los beneficios para la salud de bañarse en agua de mar, estas máquinas eran utilizadas tanto por hombres como por mujeres, que sin embargo no se mezclaban en estos momentos de ocio. Hasta 1901 existió segregación por sexos en las playas del Reino Unido.



Las instalaciones provisionales que se colocaban sobre la playa de Las Arenas y Algorta, casetas de baño, kioscos, estacas y maromas y la regulación sobre el orden y la moral quedaban bajo jurisdicción municipal, la cual tenia una fuerte influencia de la Iglesia Catolica. El año 1881 esta medida se completaría con la publicación de un bando sobre baños, que también regulaba las cuestiones de policía y moral en las playas y establecía un cuerpo de vigilantes.



Asi unas estrictas normas de conducta, tanto en lo que corresponde al vestuario, (bañador, gorrito, zapatillas y albornoz), se establecerian en Getxo, la primera reglamentación data de 1867, completada en 1881, mediante la división de la playa de Las Arenas en zonas con sus correspondientes licencias de casetas de baño.



Las obras del rompeolas y muelles de Santurtzi provocaron un desplazamiento de las corrientes y el oleaje que durante los primeros años de la década de 1890 socavaron rápidamente la gran playa de Las Arenas, arrastrando la arena y amenazando las construcciones más cercanas a la líneas de marea, la realización inmediata del muelle de Las Arenas terminó por consagrar la desaparición de la gran playa, que iba desde el actual Muelle de Churruca hasta la playa Balanar (La Bola).



Las casetas de baño en la playa de Las Arenas, aparecen por primera vez, en la documentación municipal en 1905, aunque antes ya venian siendo usadas, en aquel año Nicasio Roman Arnaiz, solititaba autorización para ocupar un terreno de la playa, durante la temporada veraniega.


Aunque no siempre estuvieron situadas junto al muelle de Churruca, tambien se colocaron a lo largo del muelle, en el paseo de Las Arenas, sobre unas estructuras de tablones, y sobre la propia arenas de la playa.



El 28 de Enero de 1905 solicitaba autorización a la Comandancia de Marina del Puerto de Bilbao, en la misma indicaba ser propietario de las casetas de baño, pedia ocupar un espacio de 13 mts. de longitud, desde lo que la marea en pleamar bañaba, y que iria adosado al petril del muelle.



Aquella autorización a su vez fue dirigida al Gobierno Civil, quien el 9 de Junio de 1905, la avalada desde el Negociado de Puertos, y permitia la instalación de un tablado, para colocar sobre el, las casetas de baño, aquella autorización se hacia con carácter provisional, y debia de cesar al finalizar aquella temporada de baños (Ver croquis del espacio ocupado en foto inferior).



El 28 de Agosto de 1906, dirigian un escrito al consistorio los dueños de las casetas de baños, en el indicaban, que habian tenido conocimiento, de que se habia acordado establecer un impuesto para las mismas, y que dicho impuesto venia a grabar la dificil situación por la que atravesaban, solicitando que no se hiciera efectivo. Sin embargo el Ayuntamiento mantuvo aquel impuesto.



Durante los siguientes años, se siguieron instalando aquellas casetas de baño, sobre aquel viejo tablado de madera, sin embargo el 13 de Julio de 1928 en Ayuntamiento, opto por la construcción de una estructura de hormigón que soportara aquellas casetas, pero con la novedad de que establecia la ejecución de un modelo unico para todas las playa del municipio, aquel acuerdo quedó ratificado el 18 de Abril de 1929 (Ver modelo de las casetas de baño en foto inferior).



En opinión del Ayuntamiento los particulares que veian explotando aquellas casetas (Julio Barrón, Jose Varela, Angela Pazos y Josefa Osa), tenian unas casetas que presentaban tal grado de deficiencias, que llegaban al descredito de una población, que cada dia mas, venia aumentando la afluencia a aquella playa, por lo que se hacia obligada la intervención municipal.



Se construyeron 30 casetas de baño, de pino blanco del norte, cuyo presupuesto ascendió a 13.554 pts., eran desmontables, y estaban pintadas al oleo, de ellas 10 fueron destinadas a la playa de Las Arenas, a la subasta para ejecutarlas se presentaron Mendia y Arrarte, Juan Jose Sarria, Damian Lasa y Lejarreta y Vda. de Gomez, siendo finalmente adjudicadas en 4.270 pts., a Juan Jose Sarria, construcción que finalizó el 3 de Julio de 1929, se mostaba un plano del proyecto del ensanche de Getxo, en el que se marcaba la situación en la playa de Las Arenas (Ver fotos inferiores).



Se tomó la decisión de aplazar la ocupación de las mismas hasta ver los efectos que producirian las mareas por arrastre de arenas, y modificación de las corrientes, para aquella obra presentaron presupuestos los constructores Marquijana y Zabala (5.200 pts.), Jose y Eduardo Anduiza (6.286 pts.), Zuaznabar y Ardanza Ltda. (5.138 pts), el arquitecto municipal se inclinaba por la de Marquijana y Zabala, ya que Zabala era Ingeniero y podia calcular aquella estructura, opción que finalmente fue acordada por el pleno municipal el 24 de Abril de 1929.



No seria hasta el 20 de Febrero de 1934, que se proyectaria el dotar a la Playa de Las Arenas de servicios sanitarios (W.C.), en aquellos momentos la Junta de Obras del Puerto de Bilbao, estaba realizando las obras de construcción del Monumento a Churruca, y tenia prevista la realización de aquellos servicios, no obstante la urgencia por dotar a la playa de los mismos era tan apremiante, que el arquitecto municipal, elavoró un proyecto de servicios y solicitaba al consistorio, que debido al elevado costo de dicha obra, y teniendo en cuenta que la Junta de Obras debia de realizar las escavaciones del muelle, que proyectaba construir, fuera ella misma quien las realizara en corto plazo.



El 6 de Marzo de 1934 en contestación a la carta enviada por el Ayuntamiento, la Junta de Obras daba su visto bueno a la realización de aquellos servicios, el presupuesto de aquella obra se ascendió a 16.535,25 Pts., el 10 de Abril se abrio la subasta, a la que se presentaron Francisco Baceta (13.199 pts.), Miguel D. Inchausti (14.880 pts.) y Gerardo Marquijana (13.200 pts.), la obra seria adjudicada a Francisco Baceta, aquellas obras finalizarian el 19 de Julio de aquel año, realizaron suministros para la misma, el Algorteño Juan Jose Sarria y el Areatarra Lorenzo Pelletier.


Las Bañeras, mujeres que tenían por oficio asistir en el baño a las señoras que requiriesen sus servicios, y hombres para los casos de clientela masculina, tuvieron sus años de gloria, mas tarde la asistencia se limitaba al alquiler de caseta y equipos de baño, durante algunos años más, continuaron utilizandose las casetas de baño, que eran complementadas con el alquiler de bañadores, una de las artifices de aquellos alquileres, entre los años 40-50, fue “Rita la bañera”, pero el uso de estos servicios fue decayendo desapareciendo en los años 60. Ya pertenecian a modas y costumbres que el tiempo se llevó por delante, hasta aquí una pequeña historia de las casetas de baño en la playa de Las Arenas.

1 comentario:

  1. veo q repartes informaciones sobre todos los rincones del municipio...m ha llamado la atención q s ha puesto de moda el término itzubaltzeta para referirse a romo...se sabe el origen de ambos términos?
    otro día hablamos de sarri...
    SARRIKOBASO

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