MEMORIAS DE GETXO

jueves, 22 de noviembre de 2012

LAS CASAS BARATAS


Los antecedentes de la Ley de Casas Baratas se hallan en La ley francesa de 30 de noviembre de 1.894 “Loi Siegfried”, la cual ejerció una importante influencia sobre la primera ley española de casas baratas que se produjo en 1.911.

Jules Siegfried (1837-1922). Político alsaciano que desempeñó el cargo de administrador de “Le Havre” antes de ocupar el puesto de diputado en la Asamblea francesa. Entre las innumerables iniciativas políticas y sociales en las que participó con un papel protagonista están la creación de la SFHBM (1.889), de la que fue primer presidente, y del Museé Social de París (1.894) y la elaboración de la Ley francesa de 30 de noviembre de 1894, primera relativa a casas baratas y a la que se reconocio como “Loi Siegfried.

En el estado el Instituto de Reformas Sociales publicó en 1.907 la primera edición de la Preparación de las bases para un proyecto de ley de casas para obrerosCasas Baratas. Este estudio sobre el estado de la habitación para obreros tenía como único objetivo fundamentar la primera ley española dirigida específicamente a regular la intervención pública en materia de vivienda, es decir, finalmente, la Ley de 12 de junio de 1.911, más conocida como “La primera Ley de casas Baratas”.

La Ley de Casas Baratas, y de la intervención del estado en materia de vivienda, se remontan a la real Orden de 9 de septiembre de 1.853. La piedra angular de la legislación sobre las Casas Baratas se puso en 1.907 con la Preparación de las bases para un Proyecto de Ley de Casas Baratas, la idea era “tenía como fines fomentar la construcción de habitaciones familiares, higiénicas y económicas y favorecer el acceso de las clases menos acomodadas a la vivienda en propiedad, tras largos años de debate se produce su aprovación el 12 de junio de 1.911,a propuesta del Instituto de Reformas Sociales, hubo una segunda Ley, propuesta por el ministro de Trabajo, Carlos Canal y Migolla, el 10 de diciembre de 1.921, que intentó ser más precisa que su antecesora, mejorando las condiciones de los préstamos y aumentando los presupuestos, si bien sus resultados tampoco fueron los deseados. 

 
En aquella época las casas en las que cohabitaban miles de familias de Obreros, se desenvolvian en un ambiente familiar que alguien definia como “dormitorios que daban a patios cerrados, lóbregos y sucios donde el aislamiento del hogar no existía y los vecinos del 2º piso respiraban los gases que se desprendían del primero y los secretos de la vida íntima, eran traídos y llevados a través de los suelos”, esto tuvo como consecuencia directa, que el índice de mortalidad experimentó a finales del siglo XIX y principios del XX un elevado incremento en las localidades de Baracaldo y Sestao, siendo especialmente dramático entre la población infantil. De la misma manera, la esperanza de vida en el área industrial de las dos poblaciones disminuyó conforme aumentaba la saturación de sus cascos urbanos, la mezcolanza de usos industriales y residenciales, la miseria, la criminalidad, el alcoholismo.

Estas carencias y necesidades de la clase trabajadora en materia de trabajo, alojamiento, sanidad, higiene,… chocaron con la opulencia de la burguesía, lo que suscitó numerosas protestas. El hecho de que estos altercados fueran a más, motivó que se identificara como “Problema Obrero y cuestión Social, lo que se intento solucionar mediante actuaciones individuales y disposiciones legislativas.

Se contruyeron casa baratas por todo Bizkaia, en Bilbao (Ciudad Jardín, Buena Vista, Obreros Panaderos, Lagun Etxea, etc.), Arrigorriaga (La Mutual), Zorroza (La Amistad), Portugalete (Villa Nueva), Sestao (Sociedad Propiedad Ciudad Albiz), y otras poblaciones de la provincia. Las formas varian van desde las de estilo Caserio, adosadas, las de hileras, estas fundamentalmente destinadas a los obreros. En su diseño intervienen distintos arquitectos como Santos Zunzunegui Echevarria, Faustino Basterra Zabalaurtena, José Murga Acebal, José María Basterra y Calixto Amann Amann.

En 1.913 “Altos Hornos de Vizcaya ponía en marcha un nuevo proyecto, la construcción de un barrio obrero, el 29 de diciembre de 1.914 se constituía en Barakaldo ante notario la “Sociedad de Casas Baratas de Baracaldo y Sestao S. A., con un capital social de 125.000 pesetas

 
Las Casas Baratas, una construccion caracteristica del Barrio de Romo, aunque no exclusivamente, situadas en el centro del barrio, ocupan el rectangulo conformado por las calles Kresaltzu, Ezequiel Aguirre, Urquizu y Caja de Ahorros, edificación que se remonta a 1924.
El Hogar Obrero fue la unica que partio de iniciativa colectiva, estuvo compuesta por por obreros y empleados del ferrocarril “Bilbao-Las Arenas” y por metalúrgicos.Para comprar los terrenos y ejecutar las obras, intentaron seguir el ejemplo de “Ciudad Jardin (Bilbao)”, pero las autoridades locales no quisieron participar, argumentando que no era función de ellas dar solución al problema de la vivienda. A pesar de estas trabas los Cooperativistas no desistieron y decidieron edificar 80 viviendas en la Vega de Santa Eugenia (Romo).

La parcela seleccionada fue de 7.829,97 m2 (100.850 pies2), era propiedad de Eduardo Kennet Lutton Earle, industrial vecino de Getxo, el precio de compra fue de 1,05 pesetas pie2.

Las Obras de la Cooperativa comenzaron a finales de Marzo de 1.924, con un presupuesto inicial de 1.093.083,97 pesetas, tuvieron problemas de financiación, no contaron con el apoyo de la Diputación, a pesar de haberla solicitado en dos ocasiones 1.929 y 1.930, tampoco la obtuvieron en la época de la dictadura 1.941. Las viviendas fueron diseñadas por el arquitecto Angel Libano Peñenori en los años 1.923-1.924. Las viviendas recibieron el permiso de habitabilidad el 2 de Junio de 1.925, el sorteo de las mismas se celebro en una campa de propiedad Municipal, amenizado por la Banda Municipal.

Teniendo en cuanta el momento en el que construyeron, la instalación de la cocina económica y el retrete en cada vivienda, supusieron un notable avance en la comodidad familiar, a estos dos elementos habria que añadirles el de los diferentes dormitorios, uno para los padres, otro para los hijos varones y otro para las chicas, además se tenian un espacio de recepción y uso común como era el comedor, esto supuso un notable avance comparado con las condiciones de vida que se tenía hasta esos momentos. 

 
Sin embargo se podia cuestionar el confort de las mismas, existían una serie de trabas que hoy haria dudar del mismo, almenos como hoy lo entendemos, de las sesenta barriadas de casas baratas estudiadas en Bizkaia, sólo tres fueron proyectadas con ducha y nueve con bañera.

Estas viviendas responden a unas iniciativas sociales de una época, pero que nuestro Ayuntamiento no ha considerado catalogarlas, para evitar una especulación sobre un solar tan gustoso para ávidos promotores, no seria malo que fueran catalogadas, a fin de preservarlas como patrimonio municipal.

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