MEMORIAS DE GETXO

miércoles, 26 de febrero de 2014

EL TIRO PICHÓN DESDE LOS CAMPOS DE LAMIAKO HASTA AIBOA -I-


Con estas entradas voy a realizar un repaso por la historia de la actividad cetrera, referida al Tiro Pichón y más tarde al del tiro al Plato, ligada a nuestro municipio.

Sé que estará incompleta, pero es un apunte para cualquier aficionado que quiera completarla. No descarto que más adelante siga ampliándola si consigo localizar mas datos y testimonios de algunos de sus protagonistas.
 
La afición cinegética en Bizkaia nace en forma asociativa de la mano de los grandes personajes de la banca, navieros y financieros bilbainos. En 1892 en los campos de Lamiako (Leioa), nacerá una sociedad que sería denominada “Sociedad de Tiro Pichon de Lamiaco”. Esta sociedad mantendrá su actividad en este municipio, hasta la creación por parte de la “Sociedad de Terrenos de Neguri”, del complejo deportivo que iba a recibir el nombre de “Jolaseta”. 
 
Sin embargo, el “Tiro Pichón” tendría diferentes localizaciones: desde la Vega de Lamiako, pasando por Jolaseta y Fadura. Poco a poco iremos haciendo un recorrido por estos asentamientos.
 
En los inicios de lo que iba a ser el “Tiro Pichón”, aparece la figura de Máximo Agirre Ugarte, uno de los personajes que transformó la llamada “Vega de Lamiako”. Artífice de los cambios que sufriría toda aquella zona de marismas, encauzó los ríos Gobela y Udondo, comenzando a desecarlas y fijarlas. Y acondicionó los terrenos de Areeta-Las Arenas, Pinueta y Romo para su posterior urbanización. 

 
Pero sería tras la muerte de este personaje, en 1863, cuando vería la luz, gracias a sus hijos, el primer complejo deportivo de aquella zona. Aquellas instalaciones albergarían entre otras varios campos de futbol, un hipódromo, una campo de polo y lo que nos trae hasta esta entrada: un campo de “Tiro Pichón”. 
 
En 1892, la actividad de aquella sociedad, que nació a principios del Siglo XIX, se recogía en las “Reglas del Tiro de Pichones”, que se hallaba establecida en el Hipódromo de Lamiako. Aquellas normas habían sido impresas en la Casa de Misericordia de Bilbao en 1892. Permitían entre otras cosas a los socios: 
 
...llevar al lugar de tiro a personas ajenas a la Sociedad, abonando por día 2,50 pts., con la condición de no poder participar...” 
 
...las poules o apuestas podían ser a varios pichones o a uno...” 
 
...cada tirador que hubiera ganado en poules la suma de 250 pts., tendría que retroceder medio metro; si la cantidad ganada era de 500 pts., un metro; si la cantidad ganada era de 750 pts., metro y medio; y así sucesivamente...” 
 
...el calibre máximo autorizado era el 10, mientras que la cantidad de polvora y plomo no tenía restricciones...” 
 
...el tiro se realizaba a las voces de (Listo, Pájaro)...” 
 
...si se mataba al pájaro antes de levantar vuelo (parado), se consideraba tiro nulo...” 
 
...la mayor distancia reglamentaría era de 30 metros...” 
 
...se multaba a cualquier tirador, que tirara a cualquier ave de paso...”. 
 
Aquella sociedad estaba compuesta por una junta directiva en la que figuraban personajes de la nobleza como Pedro de Mac-Mahon, comerciantes y mineros como Juan Aburto, empresarios como Eduardo Aznar y Tutor, Alfredo Gorbeña, Pedro Zubiría y el abogado Adolfo Urquijo-Ibarra, entre otros . Entre los socios fundadores figuraban los anteriormente citados, además de los hermanos Gabriel y Mariano Vilallonga. Su presidente era D. José de Mendoza, (Ver fotografías inferiores). 

 
En 1984, cambiarían de Junta Directiva, pasando a formar parte de la misma las siguientes personas: 
 
Presidente: D. Domingo Arana.
Vicepresidente: D. Rafael Alonso.
Directores de Tiro: D. Ramón Coste y D. Carlos de Urcola.
Secretario: D. Justo Ortiz de Somonte.
Tesorero: D. Ignacio de Urcola. 
 
A partir del 3 de Marzo de 1894, decidieron llevar un libro de cuentas, en el que se detallaban los gastos y productos de cada tirada. El responsable de aquella contabilidad sería D. Santos Larrazábal. La lista de socios fundadores que se había establecido inicialmente en 45 personas, y que había llegado a engrosar su número hasta 54, sufrió de forma excepcional, un aumento, añadiéndose a aquella lista los nombres de D. Nicanor Diego y D. Antonio Comyu. Acordaron que en lo sucesivo aquella lista quedaba cerrada, con aquellas dos últimas incorporaciones. 
 
Se habían recibido varias ofertas para la venta de cartuchos, por lo que acordaron permitir la venta en campo de los mismos. Los señores Arana y Urcola recibían amplias facultades para la compra de palomas para tiro. 
 
En Junio de aquel año, se acordaba la compra de 1.000 pares de pichones al Duque de Veragua y se contrató la compra de 2.000 pares de pichones con el Sevillano D. Joaquin Gallego. Estos pichones eran para las tiradas de los meses de Agosto y Septiembre. Por el arrendamiento de aquel campo de tiro pagaban una renta anual de 500 pesetas. 
 
En 1895, el saldo de la sociedad era de 1.833,57 pts., los gastos ascendían a 257,25 pts., lo que les daba una liquidez de 1576,32 pesetas. 
 
A partir de aquella fecha decidieron realizar una tirada extraordinaria a 26 metros y a 5 pichones, con objeto de formar un grupo para posibles competiciones a las que fueran invitados.

 
El 1 de Agosto, se reunían en el “Club Náutico de Bilbao” para celebrar las próximas fiestas. Al igual que en años anteriores, se decidía celebrar dos tiradas, los días 22 y 23 (Jueves y Viernes) de aquel mes. Se estableció crear un premio para cada día, uno corría a cargo de la Comisión (Objeto de Arte) y otro de la sociedad consistente en 500 pesetas. El programa de tiradas para aquellos días era el siguiente: 
 
Para el primer día 22 de Agosto, la tirada se iba a celebrar a las 16 horas, y consistía en: 
 
Primer premio, consistente en una primera tirada, (tiro de prueba) “Shooting-out”. A un pájaro, a una distancia del handicap individual. La entrada al campo costaba 15 pesetas y la matriculación 5 pesetas. 
 
Segundo premio, donado por la comisión, era a 8 pájaros, con tiradas a diferentes distancias, 2 tiradas desde 23 metros, y otras tantas a 24, 25 y 26 metros. La entrada al campo costaba 30 pesetas y la matriculación 15 pesetas.
Según quedaran clasificados, el 1º obtendría el premio y el 40% de las entradas, quedando para el segundo clasificado otro 40% de las entradas. 
 
La tira del siguiente día (23) consistía básicamente en lo mismo que la anterior, salvo que el primer premio tenia el atractivo de las 500 pts., en lugar de objeto de arte, y de la distancia para el que se establecía el handicap excepcional de 26 metros. La subasta de escopetas se realizó en el mismo campo de tiro. 
 
En Octubre de aquel año, las bajas en el palomar, hecho que adjudicaban a las condiciones de abandono que tenia el palomar, culparon de ello a su responsable, a quien apercibieron de expulsión si no cambiaba de actitud, ya que había llevado a la muerte a 314 palomas y a la perdida de otras 85. El responsable del palomar sería finalmente despedido. 
 
En 1898, en una Junta Extraordinaria General celebrada en el Club Náutico de Bilbao, ante el déficit de 350 pesetas que acumulaba la sociedad, y a propuesta de la directiva, la asamblea de socios tomaría la determinación de cobrar por primera vez una cuota a los socios. Aquella cuota fue de 15 pesetas anuales. Tal era el malestar por la situación económica, que a su vez se acordaba dar de baja a todo aquel que no hiciera el abono de dicha cantidad. 
 
En aquella Junta aprovecharon para realizar el cambio de junta, quedando compuesta por los siguientes socios: 
 
Presidente: D. Juan L. Ibarra.
Vicepresidente: D. Maximo Coste.
Secretario: D. Enrique Aguirre.
Tesorero: D. Ignacio de Urcola.
Directores de Tiro: D. Domingo de Arana y D. Ramón Coste. 
 
En las últimas asambleas se venía acordando agradecer a los señores Coste y Aguirre la cesión desinteresada de los terrenos del campo de tiro. 
  
En 1901, el 31 de Diciembre, al comienzo de la Junta General, se daba a conocer algunos cambios en la junta, debido al fallecimiento de D. Máximo Coste. En ella la Junta proponía que debido al déficit acumulado, fruto de los costes y de la falta de afición que en los últimos tiempos arrastraba dicha actividad, prueba de ello era que en el último año solo se habían realizado dos tiradas oficiales, recomendaban el cese de la actividad. 
 
Finalmente se acordó, en aquella Junta general, dar por terminada la actividad de lo que había sido hasta esa fecha la Sociedad “Tiro Pichón de Lamiaco”, no sin antes proponer que todos los enseres existentes (jaulas, caseta y jaulas de tiro), quedaran a beneficio de los propietarios del terreno, que hasta esa fecha no habían cobrado alquiler alguno. 
 
El día 10 de Febrero de 1896 aparecía publicado en un documento interno la lista de Socios Fundadores con los handicap alcanzados. Siendo el de Ignacio de Urcola el máximo con una distancia de 26 metros. Acompañaba a aquel documento una placa circular, con una estrella roja de 5 puntas, anagrama de la extinta Sociedad “Tiro Pichón de Lamiaco”, (Ver en la fotografía inferior dicho documento). 

En agosto de 1906 se produjeron inundaciones que destrozaron las instalaciones de Lamiako. El agua convirtió el campo en un barrizal. 
 
En la próxima entrada veremos la irrupción en esta afición cetrera de “La Sociedad Venatoria de Vizcaya”.

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