MEMORIAS DE GETXO

viernes, 16 de mayo de 2014

FÁBRICA DE HARINAS EN AREETA-LAS ARENAS


Sobre este tema, que ya he tratado en otras ocasiones, cuando he hablado sobre el “Molino de Esacerrota” o del “Edificio de Fábrica de Harinas al Vapor” en el barrio de “Los Arenales” (1852).
 
Aparece por primera vez en un escrito la construcción de un “Molino Harinero” en el barrio de “Los Arenales de Guecho”. Lo que me lleva a concluir que se trataba del molino llamado de “Esacerrota”, no obstante a pesar de aparecer esa denominación en el escrito, el plano que incluiré mas adelante hace pensar que se trata del mismo. 
 
En 1850 D. Andrés de Cortina y Arteaga, vecino de la anteiglesia de Getxo, navegante, que en 1760 había sido capitán del navío “Santo Cristo del Buen Viaje” (1760) y de otros bergantines como “Nuestra Señora de Begoña” (1784) y de la “Fragata Venturosa” (1802), que había surcado mares y atracado en lejanos puertos como los Saint Malo, Burdeos, Amsterdam, Brest y Cádiz. Habiendo trasportado en los barcos por él capitaneados innumerables tipos de mercancías tales como barricas de vino y aguardiente, jabones, harina en flor y sebos, pipas de chacoli, trigo y diversas lanas; tomó la decisión de acabar sus días de mar, dedicándose a la actividad industrial. Para ello idearía la construcción de un nuevo sistema de molienda, mediante un “Molino de Harinascon maquinaria movida por vapor
 
El 21 de Julio de 1852, fecha en la que D. Andres de Cortina se dirigió al Gobernador de Bizkaia, en un escrito en el que ya hablaba de que “...había presentado en el Ayuntamiento de Guecho un escrito solicitando un terreno y local en venta real, para la edificación de una Fabrica de Harinas, con los almacenes correspondientes, en el barrio de los Arenales...”. Para la edificación de aquel molino, el solicitante ya había comprado la maquinaria, y al parecer los permisos se dilataban, por lo que recurriría al Gobernador. 

 
Y precisamente como continuación a ese tema, se inició un expediente, por parte de D. Andrés de Cortina, para la enajenación de un terreno comunal, para la construcción de una fabrica de harinas. Esa propuesta se formalizó el 21 de Julio de 1852, con el escrito presentado ante el Gobierno Civil de Bilbao, por dicho vecino de Getxo, en el que solicitaba la “...enajenación de un terreno común para la construcción de edificios y Fabrica de Harinas...”, firmaba aquel escrito D. Juan Antonio de Zubiaga. 
 
Aquel edificio estaba previsto realizarlo, según el escrito en los “...terrenos contiguos a la playa de Las Arenas...”. El Ingeniero Jefe de Distrito de Vitoria en una comunicación del 19 de Junio de 1852, daba cuenta que para aquel terreno “...se determinaron las reglas convenientes para la enajenación, arriendo, y destino de las propiedades de este puerto...”, indicando que no le era dable establecer una opinión sobre dicho tema. Firmaba aquel escrito D. Julio de Uhagón. Por histórico y curioso por la grafía incluyo (debajo de este texto), la fotografía del sello de la “Ynspección de Obras Publicas” de Bizkaia en 1852. 

 
El 21 de Agosto de 1852 el responsable del Cuerpo Nacional de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos del distrito de Vitoria D. Antonio de Echanobe y Echanobe, se dirigía en un escrito al “...Gobernador de la Provincia de Vizcaya...”, en contestación a su consulta sobre la “...enajenación de un terreno común para la construcción de edificios y Fabrica de Harinas, en el barrio de los Arenales, jurisdicción de Guecho...”. En él informaba que con fecha del 21 de noviembre de 1851, había elevado una consulta al Gobierno de S.M., sobre la necesidad de acreditar la propiedad de los “...arenales y bajos de Guecho, Lejona y Asúa...”. Le indicaba que para determinar la propiedad de los terrenos, el solicitante D. Andrés Cortina, debía presentar “...un plano detallado y exacto de la situación de la nueva fabrica que se proyecta, respecto a todas las contiguas a ella y de todos los caminos de servidumbre anexos de ellas, y del edificio que se trata de construir...”. 
 
El 28 de Agosto de 1852 D. Andrés de Cortina, remitía un escrito al Ingeniero Jefe del Distrito de Vitoria, en el que le enviaba el plano detallado de la situación de aquella fabrica, y una certificación emitida por el Ayuntamiento de Getxo. En la misma informaba de que en el municipio existía un sistema de arrendamientos “...otorgado por la corporación, al barco del pasaje en la ria de Portugalete, que incluía habitación para el barquero..”. 

 
El 20 de Abril de 1853 el Secretario del Consistorio de Getxo D. Ignacio de Arias certificaba que D. Andrés de Cortina y Arteaga, había presentado el 13 de Abril de dicho año, una solicitud pretendiendo un terreno común, erial sin arbolado e improductible, para construir en él “...una Fabrica de Harinas, que tanto y tanto carece este vecindario y sus alrededores...”. En el advertía que desde el mes de Julio de 1850 tenía “...introducida en Bilbao la maquinaria para la elaboración de harinas, por un nuevo sistema desconocido en el país...”. Así como la recopilación de materiales que había realizado a pie de obra, además de la enorme cantidad de morteros de cales, que desde el mes de Octubre tenía parados sin poder iniciar aquella obra. 
 
Advertía de los posibles motivos de aquel retraso eran debidos a las dudas sobre la propiedad del terreno en litigio, propiedad que valoraba en “dos mil y pico reales”, además de solicitar poder elevar a más altas instancias aquel asunto, para que le dieran el visto bueno. Se refería al Gobierno de la Provincia. El 18 de Abril de 1852 el Ayuntamiento de Getxo informaba que no tenía inconveniente en que el solicitante elevara a la superioridad dicho asunto, dejando en el archivo toda aquella documentación. 
 
Parece que los planos que el interesado había remitido al “Cuerpo Nacional de Ingenieros de Caminos Canales y Puertos de Vitoria”, no se ajustaban a lo solicitado por dicha entidad, por lo que el 14 de Octubre, devolvían la documentación para que fuera cumplimentada de acuerdo a lo indicado. 
 
El 6 de Noviembre de 1852, el anteriormente citado Cuerpo de Ingenieros, daba su visto bueno, una vez recibido el plano corregido, para la construcción de aquel Molino para fabricar harinas. Pero en él se variaba la situación, siendo ésta un terreno propiedad del interesado. Se tomaba en consideración que dicho terreno, antes de construirse el muelle era bañado por el mar, existiendo en el mismo una casa taberna, no siendo aquel paraje de uso exclusivo municipal y estando destinado al pasaje a Portugalete. 
 
Se encontraba aquella Fabrica de Harinas a 40 metros sobre la perpendicular del muelle (ria), y estaba circundada por otros tres edificios y separada de ellos por un camino carreteril. Por detrás de ella estaba la “Casa de Ventas de Las Arenas”, adosado a ella se hallaba el “Deposito de Herramienta de Obras del muelle”. Por el extremo contrario había una extensión de campo libre. A la derecha de la “Casa de Ventas”, se hallaba otra denominada “Casa de Las Arenas”. A la izquierda de la fabrica, cercana a la habitación habilitada para los obreros, se encontraba una “Casa Almacén”. 
 
La fábrica de harinas de planta rectangular, tenía en su centro la “Torre de Maquinas” (lo que en las fotografías de la época le daba aspecto de Molino de Viento), estaba circunvalada por el despacho de harinas, un corredor y las habitaciones para los obreros (Ver plano de situación). 

 
El 19 de Abril de 1853 D. Andrés de Cortina, de 40 años de edad, escribió una carta al Ministro de la Gobernación, en ella le decía que habiéndose dedicado hasta entonces a la marina, había decidido dejar aquella profesión y dedicarse en su pueblo natal a trabajos de naturaleza industrial. Le explicaba que había tratado de crear una fabrica de harinas, mediante un método inventado en 1850, que no había sido ensayado hasta la fecha. En la misma expresaba “...cuando manifesté mi proyecto a mis vecinos, me suplicaron, hasta me acosaron, para que lo hiciera realidad...”. Por lo que necesitando un local, se había dirigido al Ayuntamiento de Getxo, para que “...me lo cediera previo abono de cantidades que fueran tasadas...”. 
 
El consistorio procedió a la tasación que se estimó en 2072,5 reales, y redactó las condiciones para efectuar la venta. Al remitir al Gobernador Civil aquella documentación surgieron dudas a cerca de la propiedad del terreno, a pesar de que el Ayuntamiento había afirmado ser suyo. Como consecuencia de aquellas dudas, el expediente se alargó en el tiempo. Lo que provocó que los 11.500 duros que costó la maquinaria introducida en Julio de 1850, estaban resultando improductivos, además de tener que pagar 16 reales diarios por el almacenamiento de ellas. 

  
En la misma se lamentaba diciendo que “...el hombre que pretende introducir en su país nuevas y útiles industrias, se ve teniendo que luchar contra inconvenientes y rémoras, que le alejan del fin apetecido...”, lamentándose que por aquella insignificante cantidad que suponía la tasación, que no ascendía ni al valor de la maquinaria, estuviera parado aquel proyecto. Se comprometía a depositar desde aquel momento el importe de la tasación, para que en el momento en que se supiera a quién pertenecía aquel terreno, le fuera entregado al Ayuntamiento o al Gobierno. 
 
Finalmente en Octubre de 1854, la Diputación de Bizkaia, daba el visto bueno a aquel expediente. Realizándose a partir de aquel momento las obras que darían finalmente vida a aquel Molino de Harinas, que me atrevo a afirmar fue el llamado “Esacerrota”. Estos datos están extraídos del expediente del Archivo Foral de Bizkaia: “Administración de Bizkaia / Régimen Municipal y Urbanismo / AR00140/005”.

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