viernes, 20 de abril de 2012

MANUEL MARIA SMITH IBARRA UN DISEÑADOR EN GETXO


Manuel Maria Smith Ibarra, a pesar de haber nacido en la calle Ronda de Bilbao, bien puede ser considerado como un Getxotarra de cuna, ya que gracias a su ingenio se desarrollaron en el Municipio grandes obras de arquitectura que aun hoy podemos admirar por su belleza.

Descendía de John Smith Fitz, uno de los muchos irlandeses llegados a Bilbao en 1726, su esposa también era de la misma nacionalidad, se conocieron en el mismo barco que les condujo hasta nuestra tierra. A lo largo de los años su familia adquirió lazos con otras de Bilbao. Así su padre Jose Maria Smith Arangüena, casado con Alejandra Ibarra Aldape, era un hombre muy culto, propietario de una fabrica de curtidos, herencia familar, situada en la denominada Isla del Nervión.

Los primeros estudios de Manuel Maria Smith Ibarra se desarrollan en unas escuelas cercanas a la Plaza Nueva de Bilbao. Desde su mas tierna infancia demostró una gran habilidad con el dibujo lo cual definió su vocación por la arquitectura. Los estudios de bachillerato los realizo en el Colegio de los Jesuitas de Orduña.


En el año 1876 se traslada, para continuar sus estudios a Madrid, en la Escuela de Arquitectura, fue compañero de estudios de Jose Luis de Oriol, amigo personal y en cuya casa estuvo viviendo. Uno de sus profesores fue Federico Aparici Soriano (1832-1917) uno de los grades diseñadores del neomedievalismo español, con quien mantuvo una gran relación, fruto de ella fue la delegación para que llevara la dirección de las obras de remodelación del la Casa de Loyola en Gipuzkoa. Termino su carrera el 30 de Junio de 1903 y regreso a Bilbao en 1904.
Hombre amante de la música fue fundador de la Abao (Asociación Bilbaina de amigos de la Opera) y socio propietario de la Sociedad Filarmonica. 


Juan de Aranoa, de quien ya hable en otra entrada, realizo un retrato en 1904 que definía a la perfección su porte delgado y de extraordinaria elegancia. Se caso en Mayo de 1904 con Maria Dolores Prado Mathurin, tuvieron una gran descendencia 9 hijos, Jose Maria, Carmen, Concepción, Maria Dolores, Maria Luisa, Rosario, Isabel, Manuel y Juan Carlos.


Entre sus principales obras en el Municipio de Getxo se hallan, el Palacio de Arriluze de Fernando de Ibarra, colaboración que desarrollo con Jose Maria de Oriol autor del proyecto, la Sociedad de terrenos de Neguri (1904),la casa de campo de Pedro Celis en Santa Ana (1904), la casa de Mac Mhon y la de Salazar, realizaciones hechas después de 1916, la casa de campo de la familia Uribe “los Rosales” (1917), el Palacio de Lezama Leguizamon (1920), la casa de Restituto Goyoaga, y un sinfín de diseños como la realizada en Algorta, en la calle Isasi, para Antonio Sagarminaga (1909) y en 1914 el Palacio de Artaza para Victor Chavarri, y en 1909 la casa de Luis Arana (casa Cisco).


El 16 de Agosto de 1956 falleció repentinamente en su casa de Neguri. El 4 de Diciembre de 1957 el Ayuntamiento de Getxo le dedico una calle en el Barrio de Las Arenas.


jueves, 19 de abril de 2012

JUANA LA RECADISTA


Siguiendo con las gentes del Puerto Viejo de Algorta, hoy traigo a este Bolg a una de aquellas mujeres que dieron personalidad a este barrio de pescadores.

Juana Real de Asua Bilbao nacida el 21 de Agosto de 1884 en el Puerto Viejo de Algorta se caso con Isidoro Bueno Bidea nacido el 12 de Mayo de 1883 tambien en el Puerto, se quedo viuda con 40 años y seis hijos, trabajo muy duro toda la vida, era una mujer de mucho carácter, su hijo mayor Isidoro fue Ertzaina y murio despues de la guerra, su otro hijo Manolo estuvo en el Maqui en Francia, y el otro, Aita de Joseba Bueno, estuvo tras la guerra 8 años preso.

Suele contar su nieto Joseba Bueno, de la "Auto Escuela San Ignacio",  que -“no habia un café con leche tan rico como el de mi amama en todo Euskadi”-, solia echarle una gota de sal en algun momento de la cocción, que le daba ese sabor tan caracteristico. La casa de Juana la recadista estaba situada en la calle Calleja Nº 3 del Puerto Viejo, actualmente es el Nº 9.

Juana hacia recados para toda la gente del Puerto, iba a Bilbao a comprar lo que le encargaban y cobraba por ello. Por ese motivo solia llevar un delantal muy grande, con unos bolsillos igualmente grandes, para llevar los cambios, que en esa epoca solian consistir en perras y pesetas, para poder dar las vueltas a quienes le habian echo los encargos.

Durante el invierno en la parte izquierda de su casa hacian “Zaborra”, asi se denominaba al carbon pequeño, que recogian con un redeño en la esquina de la playa de Ereaga, en esa misma esquina habia una polea con la que subian los sacos, y con un carricoche que se hacia con tablas de madera y ruedas a base de rodamientos de bolas, trasladaban los sacos a su casa, con esa “Zaborra” calentaban la casa durante todo el invierno.

A su nieto Joseba le contaba muchas historias y canciones, de la epoca, dice que tenia mucha gracia para cantar, ”cuenta Joseba” que cuando hicieron el contramuelle tenian que picar primero la base para allanarla, y para que la gente no trabajara de cualquier manera, y dieran todos los golpes a la vez, solian cantar canciones que rimasen, una de ellas tenia diez puntos y decia -“ Una era una, una era las ruedas de la fortuna”-, canción que continuaba con otras estrofas similares, y otra que decia -“tres puñetero Ingles, que haces en la cama durmiendo al reves”-, que igualmente repeta estrofas para el acompañamiento de los golpes, asi hacian todos al unisono el golpe sobre la roca.
Era una vida dura, pero a la vez llena de satisfacciones, con gentes que se entendian, eran amigas, siempre dispuestas a ayudarse y con conciencia de a que clase pertenecian, era El Puerto Viejo.

miércoles, 18 de abril de 2012

UN BARCO DE ALGORTA EN TIERRA FIRME


La Casa Barco, construccion de 1901-1914, fue una edificación que se realizó en los llamados (Antiguos Campos Eiiseos), en el solar original de la calle Arkotxa.
 

La construcción de tan particular edificio fue encargada al arquitecto bilbaino Atanasio de Anduiza y Uríbarri, autor también del Ayuntamiento de Portugalete (1883) y del Palacio de Chávarri (1894) en la Plaza Elíptica de Bilbao, uno de los primeros edificios construidos en el Ensanche de Bilbao, por Felix Chavarri y Salazar.


Felix Chavarri y Salazar fue miembro de una estirpe distinguida (que inició su abuelo, como propietario de minas, pero venida a menos, con su padre). Industrial vizcaíno hermano de Víctor y de Benigno. Forma parte del primer grupo gestor de Altos Hornos de Vizcaya en 1901. 

Al comenzar el turismo en el Abra (hacia 1870) la villa de Portugalete rivalizaba con la incipiente barriada de Las Arenas en captar veraneantes que buscaban la playa y la brisa marina. A comienzos del siglo XX Portugalete dejó de ser un destino turístico, en beneficio de los nuevos barrios de Getxo.

También algunos empresarios portugalujos se asentaron en Getxo, en distintas mansiones como la de Víctor Chávarri en Zugazarte o José Mª Martínez Rivas en Aiboa.


Un caso especial es la Casa Barco, una de las construcciones más curiosas de comienzos de siglo XX. En 1901 la afición y el gusto por los barcos impulsaron a Félix Chávarri y Salazar (hermano pequeño del recientemente fallecido Víctor, el célebre empresario de Portugalete) a hacerse construir una vivienda que rememore el puente de mando de un barco, incluyendo los ojos de buey y que ofrezca una vista sobre su Portugalete natal.



Félix Chávarri falleció tempranamente en 1907. Durante unos años la Casa Barco es habitada por otros miembros de la familia Chávarri hasta que más adelante, hacia 1930, pasa a ser la residencia veraniega de los duques de Medinaceli.

Además de los Chávarri otras familias portugalujas que se afincaron en mansiones de Getxo con vistas a la margen izquierda fueron las familias Martínez Rivas desde Santa Clara en Aiboa y Galíndez desde Aitzgoien en Atxekolandeta.

La pintoresca Casa Barco fue derribada en 1974 y el nombre se conserva en la urbanización de viviendas construidas en el solar original de la calle Arkotxa. Otra de las edificaciones que desafortunadamente no se conservaron, cuyas caracteristicas merecieron pasar a futuras generaciones.

martes, 17 de abril de 2012

JON BILBAO, UN GETXOTARRA DEL CASERIO OSABENE

Jon Bilbao Azkarreta, mas conocido en el ambito cultural Vasco como Jon Bilbao, nace el 31 de Octubre de 1914 en Cayey (Puerto Rico). Es uno de los Getxotarras a los que se puede definir como Vasco Universal y aunque no nacido en el Municipio, tanto por su ascendencia, por el amor demostrado hacia su pueblo y por el ingente trabajo que desarrollo en el mismo adopción se hizo acreedor del nombre de Gexotarra.


Era hijo del Getxotarra Juan Bilbao que marcho en 1870 con tan solo 12 años a Cayey, he hizo lo que se llamaba “las Americas”, sus negocios en Cayey le fueron muy bien y pronto con 45 años retorno a su Getxo natal, estableciendose en su viejo Caserio “Osabene”. Se caso que la mundakatarra Matilde Azkarreta, poco después, el matrimonio vovio a Cayey donde nació su único hijo, Juan Manuel (Jon), que en 1917 con tansolo 3 años, llegó con sus padres a Euskadi donde pasó su infancia y juventud.


Curso estudios de bachillerato en el colegio de los PP. Jesuitas en Bilbao y en el centro "Martínez Rivas" obteniendo en 1932 el título de "Bachiller en Ciencias" por la Universidad de Valladolid. Entre los años 1932 y 1936 vive en la "Residencia de Estudiantes" de la Universidad Central de Madrid donde conocio a Julio Caro Baroja. Aquí cursó la carrera de Filosofía y Letras, en la especialidad de Historia, obteniendo la licenciatura en Historia Medieval de España, con latín y árabe como requisitos lingüísticos.

Jon Bilbao vivió con ilusión la época republicana porque soñaba que con el Estatuto de Autonomía llegaría la deseada Universidad Vasca.

Tuvo como profesores a M. García Morente, X. Zubiri, J. Ortega y Gasset, C. Sánchez Albornoz, J. Besteiro, Fernando de los Ríos, etc., este último, a la que fue ministro de Educación de la II República Española, le anima a profundizar en sus raíces vascas con las siguientes palabras: "Si Ud. quiere ser universal, métase en el alma de su pueblo". 
 
Esto le motivó a bucear en la Historia Crítica de Vizcaya y de sus Fueros (1924) de Gregorio Balparda, por consejo del profesor José Mª Lacarra. Esta época queda truncada el 18 de julio de 1936, se alisto en "Eusko Gudarosteak" y marcho como voluntario al frente de Otxandiano (Bizkaia) tomando parte en la contienda como teniente de zapadores en los años 1936 y 1937.


Al día siguiente de la caída de Bilbao, 20 de junio de 1937, Jon logro huir, de noche en la lancha-motora "Sagrada Familia", desde Zierbena (Bizkaia) a Baiona. Dos meses más tarde, embarca en Burdeos para arribar a la isla de Guadalupe (Caribe), llegando más tarde a Puerto Rico. Durante los diez primeros años de su exilio, no podrá ver a sus padres que han quedaron en Getxo.

En la Universidad de Puerto Rico toma contacto con profesores exiliados como María Zambrano, y en 1938 opta por matricularse en la Universidad de Harvard (Boston) para obtener una licenciatura. 
 
Jon Bilbao, de carácter polifacético (periodista, editor, etnólogo, historiador, investigador, bibliógrafo, profesor, viajero incansable, dedicó más de medio siglo a su monumental Eusko Bibliographia. Esta magna obra, en realidad, fue comenzada como base necesaria para la disertación doctoral en la Universidad de Columbia en Nueva York. Una vez concluidos estos estudios, comenzaría la recogida sistemática de citas bibliográficas relacionadas con temas vascos. En definitiva, una tarea ingente de viajes, consultas, análisis, investigaciones, correspondencia y recogida de todo tipo de material relacionado con lo vasco, desde aspectos sociales, humanistas, lingüísticos, económicos, científicos, geológicos, etc; incluso recortes de periódicos y revistas, tanto nacionales como extranjeras.



Desde 1938 hasta 1947 tuvo un gran periplo por Boston, New York, Berkeley,etc., en 1943 logra la ciudadanía estadounidense, inscribiendo en adelante su nombre vasco Jon en el pasaporte.

Jon Bilbao formo parte de las delegaciones del Gobierno Vasco, en Boise (Idaho) (1939-1940) y de Nueva York en las que participo junto a Jon Oñatibia y Pedro Beitia (1956-1966).

En 1944 su actividad se multiplica en New York, su participación como representante vasco en la Oficina Belga para Iberoamérica en la lucha con el Fascismo, publicando dos revistas: La Revista Belga (1944) y Ambos Mundos (1945-46). Finalizada la II Guerra Mundial, Jon Bilbao fue condecorado como Caballero de la Orden de la Corona Belga. 


El 10 de febrero de 1945, Jon Bilbao se casa en La Habana con Marta Saralegui con la asistencia del Lehendakari J.A. Aguirre como padrino de boda. De este matrimonio nacerán en 1948 la hija Amale en Biarritz y en 1953 el hijo Jon en La Habana. Jon Bilbao tras divorciarse del primer matrimonio, volvió a casarse en 1985 con la estadounidense Sra. Gayle Slavin en Reno. 
 
En 1947, tras una larga década de exilio (1937-1947), Jon Bilbao pudo volver a Euskal Herria avecinandose en Sara (Laburdi) donde colaboró durante tres años (1947-1950) con el etnólogo J.M. Barandiaran ejerciendo de secretario en la redacción de las revistas Eusko-Jakintza. Revista de Estudios Vascos e Ikuska En 1949, gracias al pasaporte americano, puedo pasar la frontera y viajar a Madrid donde trabaja unos meses procesando sus fichas e investigando en las hemerotecas.

En 1954 retorna a Getxo con su familia, por razones de preparación de su bibliografía, trabaja desde 1957 en Bilbao donde es detenido en 1958 por la policía franquista. Gracias a su pasaporte americano no es encarcelado pero en 1960 se le declara "persona non grata" y es expulsado del país. Dejando la familia en Getxo, fija su residencia en Biarritz, pero, al cabo de un año, es expulsado también por la policía francesa. Por ello, el 8 de diciembre de 1960 decide volver a EE UU y pasa ese año investigando en la prestigiosa Biblioteca del Congreso de Washington. 

 
El año 1968 es una fecha clave en la vida de Jon Bilbao, es invitado por el director del Basque Studies Program de Nevada, el antropólogo W.A. Douglass, quien un año antes había inaugurado este centro. Entre sus obligaciones universitarias consta la enseñanza de un curso de Historia del País Vasco como profesor de Estudios Vascos, y, sobre todo, el establecimiento de las bases de la "Basque Collection", la mejor biblioteca en la diáspora vasca.

En 1970 fue nombrado director de los "Cursos de Verano de Estudios Vascos", en la década 1970-1980 organizó cinco de ellos entre Ustaritz, Arantzazu, Loiola, Gasteiz y Oñate.


Tras su jubilación en la Universidad de Reno en 1980 es distinguido como "profesor emérito" en 1981. Vuelve al País Vasco para emprender dos nuevos proyectos: el Instituto Bibliográfico de Estudios Vascos y el Instituto de Estudios de la Diáspora Vasca. Durante los dos primeros años los vientos le fueron favorables gracias a las ayudas de varias entidades vascas: las tres Diputaciones, el Gobierno Vasco, las Universidades de Reno y del País Vasco y la Caja de Ahorros Municipal de Gasteiz que generosamente le permitieron ubicarse en la Institución Sancho el Sabio. Se establece en su caserío-biblioteca de Getxo y semanalmente va alternando la jornada laboral entre su pueblo y Gasteiz.

En 1987 funda también la "Asociación Harrilucea de Estudios de Historia" con el deseo de abrir un museo y una biblioteca en Getxo, planes que quedaron sin acabar.

El 30 de marzo de 1994 J. Bilbao sufrió el primer derrame cerebral mientras trabajaba en Gasteiz y fue ingresado en el Sanatorio de Górliz. Tras un segundo ataque del que no pudo restablecerse, falleció el 23 de mayo a los 79 años de edad.

Su labor fue reconocida por las instituciones vascas siendo distinguido en varias ocasiones: en 1981 profesor emérito de UNR, en 1973 como miembro correspondiente de Euskaltzaindia y socio de honor desde el 19 de junio de 1987, desde el 20 de noviembre de 1981 como socio de número de la Sociedad Bascongada de los Amigos del País; en 1988 como miembro del Hall of Fame por la Sociedad de Estudios Vascos en USA; desde el 9 de noviembre de 1995 como doctor honoris causa por la UPV/EHU.

Jon Bilbao dejo tras de si una extensa bibliografia, Eusko Bibliographia 1970-1981, Anuario de Bibliografia 1981, Vascos en Cuba 1958, y un largo ect.

lunes, 16 de abril de 2012

ROMO VISTO DESDE LOS OJOS DE UNA FARMACEUTICA

Marisol Silvano Prados, nacio en Bilbao en 1949, y vino a vivir a Andra Mari (Getxo) en el Barrio de Sarri, donde vivian sus Aitites. A los 7 años en (1956) trasladaron su residencia a Romo.


Empezo a bailar en el grupo de Datza Zasi Eskola con 10 años (1959), el grupo entonces lo dirijia como preparador Santi Marin, por aquellos tiempos ensayanban en los Oblatos, aunque mas tarde pasaron al patio que esta entre la Iglesia y la entonces Sociedad Gobela (actualmente Aula de Cultura de Romo), ensayaban en el primer piso donde ahora esta el Euskaltegi.


Entre las chicas del grupo recuerda que estaban entre otras, Begoña Loiti, Yolanda Vega, Pili Uria, Maria Jesus Otegi, Begoña Txopitea.


Los ensayos eran durisimos, Santi no pasaba ni una, la ropa la heredaban de otros dantzaris que habían pasado por el grupo o se habían echo mayores, a las pequeñas, que llevaban las faldas de cuadritos, la ropa se la hacían la madre de Jesús Andres y una vecina, a algunas que podían se las hacían sus madres.


Marisol, recuerda que estuvo bailando en el grupo hasta los 18 años (1967), para entonces ya trabajaba en la Farmacia de la calle Ibaiondo.

En la Farmacia de la calle Ibaiondo, empezó a trabajar a los 14 años (1963), dice que el apellido Silvano era en realidad nombre, pero que algún escribiente lo puso como apellido, en realidad ellos son Lejarraga, son parientes de Petiso, primos carnales, su Amama Eustaquia yel Aita de Petiso eran hermanos. 

 
A Marisol opina que seria interesante que se recogiesen datos sobre aquel Romo, para evitar que se pierdan, barrio que tal y como ella dice era un barrio diferenciado del de Las Arenas, muy dinamico y asociativo, y  que se recogiesen los distintos nombres de aquellos que compusieron en algun momento el Grupo Zasi Eskola, para el recuerdo.

viernes, 13 de abril de 2012

LA IMAGINACION EN GETXO TIENE FORMA DE PAELLAS

Siguiendo con el Concurso Internacional de Paellas de Aizerrota organizado desde el día 25 de Julio de 1956, como ya relate en otra entrada anterior, lleva celebrandose durante 53 ediciones, por la sociedad Itxas Argia de Getxo, es una una cita obligada en el calendario de todos los Getxotarras.



Ademas de la cita gastronómica a tenido a lo largo de sus años otros aspectos no menos reseñables, quizá el mas impactante, a parte de las paellas en si, habrá sido el de Txosnas, durante los años 1967 al 1976, algunos auténticos Artistas de la construcción, desarrollaron Obras ingeniería de gran precisión, que ayudaron a dar, mas si cabe, esplendor a la fiesta mas concurrida del verano en Getxo.


Así ya en 1969 un periódico Madrileño refería “Que en el concurso de Paellas de Aizkorri, una estructura vanguardista, construida por los Boys Scouts de Algorta, bajo la dirección del estudiante de Aparejador Eugenio Gandiaga, había obtenido el primer premio de Txosnas, utilizando dos puntales de pino de 12 metros y otros cuatro de 8, así como 4000 metros de cuerda, construyendo a modo de red un tejado” hacia referencia a que el segundo y tercer premio lo habían alcanzado el Grupo Bidebitarte, con una casa de Juntas de Gernika, árbol incluido, y el Grupo Itxas Gane, con una representación de una cocina y caserio vascos, ambos grupos de Algorta.



Durante esos años la imaginación se desbordo y las representaciones se sucedieron en belleza e imaginación, dando lugar la Virgen del Txalazo, la Ermita de Santa Coloma, un barco pesquero Malakate y otros de gran imaginación.



Estos “monumentos” arquitectónicos han sido creados por el cariño que han desplegado por su entorno sucesivas generaciones de Getxo, Algorta, Neguri, Areeta y otros llegados de otros Municipios limítrofes.








jueves, 12 de abril de 2012

TAL COMO ERAMOS


Tal y como eramos, niños de una época ya casi extinguida, una época en la que los conceptos modernos de cambio climático, ecología, aun no se nombraban y no conocíamos casi su significado, vivíamos su plenitud, y sin embargo eran y son extremadamente necesarios de defender y preservar.

Vivíamos, corríamos como salvajes, el medio casi lo era, abrazábamos todo y lo asaltábamos, aun no había llegado la “civilización”.


En nuestras humildes casas, no existía mas que lo mínimo necesario, no habían entrado ni la radio, ni esa cosa que luego trastoco las relaciones familiares la televisión.

Nuestras vidas corrían junto a la naturaleza en estado casi puro, nuestro entorno estaba aun sin modificar, la imaginación y la necesidad hacían virtud de nuestras correrías. Se podía decir que eramos naturaleza en estado puro, faltaban tantas cosas que casi no teníamos nada, aunque esto siempre se podrá decir. Y aun así teníamos mucho mas de lo que cualquier ser humano de África y otras zonas sin “desarrollar” tendrán nunca.


No habíamos visto, en ningún programa de Tv, ni oído en ninguna radio como utilizar, hacer sufrir, a otro ser vivo, y sin embargo eramos capaces de matar lagartos, para con una simple cuchilla quitar su piel y ponerla a secar en unas tablillas.

No teníamos nada con lo que jugar y si embargo eramos constructores de juguetes, torneábamos, con las uniones de la bajantes de las casas, los cristales rotos, que nuestras familias tiraban a la basura, unos iturris que eran autenticamente obras de arte, cada uno con un corredor, famoso en la época.

En la vías del tren eramos capaces de colocar, estrategicamente, los clavos largos y convertirlos en hinques que luego participaban en nuestros juegos.

Nuestros juegos eran simplemente ocurrentes, participativos, en algunos casos crueles, casi siempre cargábamos en los menos hábiles nuestras fobias, “chorro morro pico tallo que”, “marro”, “salto el oso” y un largo etc. de juegos.

 
Utilizábamos las estaciones del año, tanto para crear objetos, güitos de melocotón, calabazas, esa cosa rancia que hoy en día se ha puesto de moda “Halloween, ya la practicábamos nosotros, eso si como casi muchas de las que inventábamos a costa de los baserritarras de la zona. También los elementos de uso diario, billetes de tren, botes de conservas, pocas casi no había y menos de uso diario, para darlas formato de juego.

Colecionabamos multitud de cromos, ciclistas, jugadores de fútbol, artistas de cine y un sin fin relacionados con películas de aquellos años.

Eramos artistas de los desechos, cualquier goma era susceptible de ser utilizada como elemento de caza “tiragomas”, los cristales los convertíamos en lupas para hacer fuego, las varillas de los paraguas las convertíamos en arcos y flechas, cualquier tubo de plomo de conducciones eléctricas podía ser un cañón cargándolo con azufre y potasa.

Nuestras vecinas eran objeto de bromas, a veces, muy pesadas, colocábamos botes llenos de agua recostados en las puertas y llamavamos a los timbres, colocábamos alfileres en los timbres de la calle y un sin fin de travesuras, hoy imposibles de realizar, somos menos permisivos en esto que en otras cosa de peor defensa.

Eramos niños y como tal vivíamos y nos comportábamos, el medio aun no estaba tan degradado, aunque estábamos en camino de conseguirlo. Solo hacia falta la Tv para inducirnos al individualismo y al consumo salvaje, el resto estaba hecho.

miércoles, 11 de abril de 2012

AÑOS 40-50 EN LAS ESCUELAS PUBLICAS DE LAS ARENAS


En Las Arenas existieron varios colegios, aunque Publico solo era el de la “Plaza de las Escuelas”, su construcción se realizo entre los años 1899 – 1903.


El primer maestro de Las Arenas fué Dn Paulino Mendivil, nacido en Gatika en el año 1858, que se casó con Dn Dolores Ituarte natural de Markina, vivieron en el nº 6 la calle Amistad, ejercio como maestro durante 34 años, falleciendo el 3 de enero de 1918.

Era la escuela de transito para casi todos los niños de los años 50 al 60, de ella iban directamente a otros centros ( San Agustin en Santa Ana, Santa Maria de Portugalete o bien a academias como la de Estivariz en Santa Ana o Mari Paz en Romo, en contados casos algunos fueron a Gaztelueta en Leioa).

La Escuelas situadas, en la denominada “Plaza de las Escuelas”, que algún advenedizo luego llamo “plaza de los enanos”, aunque este nombre no llego a cuajar afortunadamente los Pueblos mantienen su toponimia, entre las calles Paulino Mendivil y Las Mercedes, tenían la entrada por esta ultima calle.

Para acceder a ellas había que subir por una escalera, ancha casi en forma de caracol, con una barandilla con el pasamanos de madera y los montantes metálicos, todos los pisos incluidas las escaleras eran de madera.


En la primera planta estaban las aulas para las niñas, entonces había división por sexos, también en esta planta existió un aula de parvulario para niños, por aquella aulas pasaron varias maestras (Dn Amalia, Dn Pilar, Dn Vicenta, Dn Ines).


En la segunda planta estaba a la derecha según se subía por las escaleras, el vater, y a continuación el aula de los “pequeños”, en la misma actuaba de profesora Dn Maria Mulero, casi en el centro del aula había una vieja estufa para calentar el local, los inviernos solían ser mas fríos que los actuales, y al que le tocaba encenderla casi era un premio para el, entrando por la misma, al fondo,  se pasaba a la de los medianos en la cual el profesor era el marido de la anteriormente citada Dn Agustín Estivariz, un hombre corpulento que fue Teniente del Ejercito llamado “nacional”, que gastaba algunas veces muy mal genio, a mas de un chiquillo le propino algún mamporro, a la izquierda del edificio estaba la clase de los “mayores” de la que era profesor Dn Samuel Gonzalez era una persona delgada y seria, pero muy buen profesor.

En aquella época eran muy habitual los castigos físicos, golpes con la regla en la manos, creíamos, ilusamente, que untándolas con ajo los golpes dolían menos, también te ponían de rodillas con los brazos en cruz y en ambas manos te colocaban libros, con lo que al de poco tiempo el dolor en los brazos era enorme, tirones de orejas, de pelo y algunas otras habilidades de aquella filosofía de que “la letra con sangre entra”, aunque debo decir que conocí otro centro en Romo en el que repartían “leña” a veces de una forma brutal.


Los hábitos de la época tampoco desmerecían ya que a la entrada por la mañana nos obligaban a ponernos firmes y cantar aquella cosa horrible llamada “cara al sol”, el adoctrinamiento era cuartelario, nos solían hacer leer un libro, decían que para aprender lectura, en el que contando las vicisitudes de dos huérfanitos de guerra, aprovechaban para explicarnos lo malvados que eran los “Rojos” y lo “valientes y beatíficos que eran los nacionales” y que bello y apacible era el territorio español.


Un día a la semana, no recuerdo si eran los jueves, solían venir unas señoras que les llamaban “las señoritas de canto”, eran de la Falange y ademas de enseñarnos canciones fascistas utilizaban eso que ahora llaman “adoctrinamiento”.  Se tenía que festejar el Día del Caudillo, la Fiesta de la Raza o de la Hispanidad, los aniversarios de la muerte de José Antonio Primo de Rivera, el Día de la Victoria, San Pedro y San Pablo, la Consagración del Sagrado Corazón de Jesús, el Domund, el Día del Párroco…, lo del Domund tenia su allá, solía consistir en una especie de campeonato para ver quien salvaba a mas chinitos o negritos, eso si se trataba de dar dinero, que se iba reflejando en un grafico tipo escalera para ver quien llegaba mas rapido arriba. Lo del queso amarillo y la leche en polvo de la ayuda americana, ademas de tener sabor asqueroso, debía de ser solo para los pobres ya que se distribuía en las Escuelas Publicas. Afortunadamente no le sirvió para nada.


Estas Escuelas hoy son la “Escuela de Idiomas”, aunque este edificio es mas moderno que aquellas, tenían las mismas alturas que las actuales.

martes, 10 de abril de 2012

LAS GALERIAS DE PUNTA BEGOÑA


Las Galerías de Punta Begoña, son unas construcciones que se realizaron en el año 1918 por el arquitecto Ricardo Bastida, como muro de contención de la ladera de Arriluze, en la que se emplazaba la mansión Etxebarri de Horacio Echevarrieta, miembro de la familia Echevarrieta, una de las más adineradas de la época.


Ricardo Bastida y Bilbao (1879-10953) fue un Arquitecto natural de Bilbao, titulado en la Escuela Superior de Arquitectura de Barcelona en 1902, casi la totalidad de su Obra se realizo en Bilbao, sus obras más importantes en Bilbao son la Alhóndiga Municipal (1909), la Casa Cuna (1912), el Colegio Félix Serrano (1918), la Casa Lezama (1921) y los bloques de viviendas Torremadariaga (1941-1943), junto a Germán Aguirre y Emiliano Amann.


Esta Galerías fueron construidas por Horacio Echevarrieta Maruri (1870-1963), heredo de su padre Cosme Echevarrieta Lascuráin, una de las mayores fortunas de Bizkaia amasada en dos décadas, en base a su actividad relacionada con la minería y la especulación de terrenos, formando parte de un conjunto con su chalét situado justo encima. 

Durante varios años fueron escenario de lujosas fiestas, eventos sociales, bailes e incluso partidos de tenis, en su inmenso salón, cayeron en el olvido cuando su propietario decidió derribar la vivienda. 

 
Esta mansión, cuyo proyecto inicial fue de 1910 y que fue firmado por el Arquitecto Gregorio de Ibarreche costo en su día 470.000 pts, sin embargo las Galerías se son de Diciembre de 1918. Fue así mismo quien diseño el Palacio de Ibaigane,construido en 1900 por encargo de don Ramón de la Sota, importante naviero e industrial de la época, y el Chalet de Lertegi, casa de campo de Sir Ramón de la Sota, en la actualidad sede de la ingeniería SENER, que fue proyectado desde Inglaterra por los arquitectos ingleses Chatterton y Couch. Pero que fue el arquitecto Gregorio Ibarreche quien dirigió las obras.

Estas Galerías restos de una vida de lujo y opulencia, hoy abandonadas conservan en su interior las huellas del paso del franquismo, quedando restos de mensajes franquistas en el techo: «¡Arriba España!», «¡España, una, grande y libre!» o «¡Franco, Franco, Franco!» son algunos de ellos.


Después de años de discusiones sobre su futuro y siendo en los últimos tiempos la cadena hotelera Barceló quien pensaba convertirla en un hotel de lujo. Edificación cuestionada por los vecinos que no compartían los argumentos de quienes no aceptaban del binomio proyecto-negocio. Parece que finalmente serán abiertas al publico como elemento turístico, tras su reparación ya que se encuentran muy deterioradas.