MEMORIAS DE GETXO

miércoles, 3 de mayo de 2017

EL ANCLA DE JENARATXU



El ancla de Jenaratxu, y de como llego allí, es de lo que va a tratar esta entrada. Nunca antes un ancla había tenido un periplo tan agitado, normalmente se hundían con el barco y ya está. Pero esta no siguió ese curso, la fuerza del mar la acercó a la cala de “Tunel Boka” y ahí comenzó su pequeña historia. Cuentan que ya algunos la conocían allí depositada desde hacía más de cincuenta años, pues en las bajamares se la podía ver.

Más de 150 años de historias de naufragios en nuestro litoral, como decía un escritor vasco en “Nuestro pequeño triangulo de la Bermudas”, durante los meses de enero y febrero, cuando más azotaban las mares. Hasta cinco embarcaciones se cuenta que embarrancaron o hundieron en esas afiladas rocas de la Galea azotadas por un furioso mar Cantábrico.

¿Quizá esa ancla fuera de alguna lancha lemán o quizá se trataba de una embarcación de la guerra de convención del Siglo XVIII?. En cualquiera de los casos esa ancla quedó depositada por la marea frente a “Tunel Boka”.


En la semana santa de 1974, un grupo de aguerridos jóvenes, vecinos de Algorta, decidieron rescatarla y conducirla hasta el lugar con más tradición marinera, el “Puerto Viejo”. No uno sino varios fueron los intentos para rescatarla, cada uno de los presentes planteaba soluciones, alguna de ellas disparatada, como la de izar el ancla hasta la cumbre de esa cala. Los esfuerzos por levantarla, amarrada por una maroma a pulso, resultaron un fracaso. Así, entre discusiones, decidieron remolcarla hasta Arriluze por mar. Esperaron a que la bajamar facilitara las labores para reflotarla, lo hicieron amarrando a sus lados unos bidones, y con el “Ana” un barco de un viejo pescador del Puerto, Román Deusto “Faneka”, poco a poco fueron remolcándola hasta la rampa de esa ensenada de la Sociedad de Náufragos.

Una vez desembarcada procedieron a subirla, con una pequeña grúa al camión de otro vecino del Puerto “Matias”, este vecino tenía una tiendita frente a la plaza del Arrantzale, pero solo pudieron llegar hasta el final de la calle Aretxondo, así que el resto del recorrido, hasta llegar a “Jenaratxu”, que fue el lugar destinado a depositar el áncora, tuvo que realizarse arrastrándola por la calles empedradas del puerto. Resulto un trabajo engorroso y agotador, las aletas (mapa) de los brazos del ancla, carcomidas por el salitre y melladas por los golpes del mar, se iba clavando en los adoquines de las callejas, al llegar frente a el bar de “Carola”, aquel áncora que presentaba evidentes signos de fragilidad, tanto en la caña como en la cruceta, en la que se podían apreciar sendos cortes, se rompió por la caña. Dicen que aquellos cortes fueron hechos quince años antes por otro vecino de Algorta “Seco el Huevero” para venderla al kilo.


Así con menos peso al estar troceada, fue conducida hasta la cuesta de Usatategi, y depositada en el parque de “Jenaratxu” junto al bloque que en su parte superior tiene la placa que recuerda Jenara Echevarria, quien tenía allí su huerto y de quien recibió esa zona el nombre. Esta vecina del puerto era la madre de tres recordados vecinos ya fallecidos Carola, Miren y Eduardo Larrea “Karolo”. En ese lugar junto a las grandes placas de arenisca fue colocada, y sus trozos unidos, por Gil un soldador del barrio que trabajaba en “Talleres Uribarri”, quien le coloco una abrazadera.

En la fotografía que encabeza este artículo, obra de Emilio Zaldunbide, podemos ver al grupo de intrépidos rescatadores, entre ellos el promotor de la idea Joserra Elorriaga, quien aparece junto a los otros artífices de la “épica”: Roman Deusto, Joserra Elorriaga, Jaime Muniz, Jose Javier Basagoiti, Agustin Martinez “Tintxu”, Josu Elorriaga, Martin Landa, Gotzon Elorriaga, Santi Gezuraga, Bilbatua e Iñaki Elorriaga.



Hoy ese ancla, antes espléndida y erguida, ahora yace casi enterrada y troceada, duerme bajo los acantilados de Jenaratxu, escondida entre la tierra y hierba, ignorada por propios y extraños, igual que esa pequeña historia que narra el día que la trajeron desde “Tunel Boka” hasta el Puerto Viejo de Algorta.

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