MEMORIAS DE GETXO

miércoles, 21 de enero de 2015

LOS INTENTOS DE SEGREGACIÓN DE AREETA-LAS ARENAS -II-


Como ya mencionaba en mis entradas del martes 22 de enero del 2013, que titulaba “Un himno independentista en el barrio de Las Arenas” y en la del lunes 18 de noviembre del 2013 que titulaba “Los Intentos de Segregación de Areeta Las Arenas”, en los que se trataban de las ansias de segregación del barrio del resto de Getxo, debido, según decían en el lejano 1888, “...por la poca atención que se prestaba por parte del Ayuntamiento a sus moradores...”. Otros creyeron ver en aquel intento intereses especulativos por parte de una adinerada familia del barrio. 
 
La marejada segregacionista surge el 23 de enero de 1888, de manos de Eduardo Aguirre Labroche, hijo del industrial bilbaíno Máximo Aguirre Ugarte, impulsor de la transformación de las Vegas de Areeta-Las Arenas y de Lamiako, cuando su hijo Eduardo Aguirre Labroche Diputado a Cortes, presentó la propuesta de la segregación del barrio de Las Arenas para constituirse en un municipio independiente. 
 
Para los concejales que más tarde citaré, la propuesta fue a su decir: “...de una gravedad inusitada, injusta y fundada solamente en acusaciones gratuitas...”. Lo que les llevó a solicitar el amparo de la Diputación Provincial de Bizkaia, pues argumentaban que “...de llevarse a efecto crearía perturbación y desquicio en todos los municipios de la provincia...”. Los munícipes que firmaron aquella petición fueron: Idelfonso Arrola (Regidor), Irineo Ramón Diliz (Síndico), Pedro Bonifacio Sarría, José María Aizpiri, Mateo Ajuria, León Beitia, José Camiruaga, José de Bilbao, Eulalio Madariaga, José Antonio Icaza, Juan de Arrieta, Victor Aresti y José de Abarrategui. 

 
El 15 de Marzo el consistorio getxotarra se dirigía en un escrito firmado por el síndico municipal, a la Diputación Provincial de Bizkaia, solicitando que se expediera una certificación que constara lo siguiente: “...que a pasar de lo dispuesto en en el artículo 7º de la la Ley Municipal de 1877, ni esa comisión ni la Excelentísima Diputación Provincial de Vizcaya han intervenido ni tiene conocimiento oficial de ningún expediente relacionado con la segregación del barrio de Las Arenas del Municipio de Guecho...”, agregaban a continuación: “...toda vez que, como V. E. no ignora, estos hechos son indiscutiblemente exactos y pueden indicar que las atribuciones de la Excelentísima Diputación han sido desconocidas, probablemente por ignorancia, pues el barrio de Las Arenas ha hecho caso omiso del citado Articulo 7º de la Ley Municipal...,...no dudando que V. E. accederá a nuestro deseo, que es el que unánimemente tienen los barrios de Guecho y Algorta...”. La Comisión Provincial tomaba el acuerdo de expedir aquella certificación el 2 de marzo de 1888. 
 
El 4 de mayo la denominada “Junta de Reformas de Las Arenas”, en un escrito remitido al Ayuntamiento por Adolfo G. de Urquijo en calidad de presidente de la misma, solicitaba que se llevaran a cabo una serie de mejoras en el barrio, las cuales indicaba en un documento adjunto, con su correspondiente presupuesto.
El 30 de junio de 1888 en una reunión celebrada por la Comisión de Vecinos y Propietarios, bajo la presidencia del Sr. Aburto, y según decían: “...animados todos por los mayores deseos de conciliación...”, acordaron por unanimidad, en virtud de las facultades que les fueron concedidas en la Junta General del 20 de junio, aprobar las bases de un arreglo con la municipalidad, por la que reformaban otras ya aprobadas con antelación y que incluían los siguientes términos: “...Se levantará un empréstito por el Ayuntamiento de Guecho con destino a reformas y mejoras del barrio de Las Arenas de 70.000 pesetas...”. Dicho empréstito sería amortizado en el espacio de 25 años, en el quedaba afecta la cantidad de 5.000 pesetas anuales con cargo a la recaudación de arbitrios en Las Arenas. Del mismo debía responder aquel barrio hasta su completa amortización, aún el caso de que obtuviera su segregación, entendiéndose que en caso de llegar la misma antes de su amortización, cesaría completamente la obligación del Municipio de Getxo, y quedarían sujetos a arbitrios exclusivamente los vecinos de aquel barrio. 
 
Tras la lectura del acta, acordaron: 1º Que se pusiera el mismo en conocimiento de Eduardo Aguirre; 2º Notificar el nombramiento de la Comisión para aquellas bases a los Sres. Aburto, Arellano, Olabarri, Uirbarri, Nieto, Lorente y Ajuria, elegidos por al Junta General del último 20 de junio; 3º Se establecían unas obligaciones, en base al empréstito, por las que los tenedores de las mismas pudieran hacer uso, contra el barrio de Las Arenas. 

 
El 18 de agosto de 1888, en sesión ordinaria, daba cuenta del expediente formado a consecuencia del Proyecto de Ley presentado en las Cortes del Reino para la segregación del barrio de Las Arenas del Municipio de Getxo, y del acta comprensiva de las bases acordadas por la comisión de vecinos y propietarios de dicho barrio el día 30 de junio de 1888. En la misma, tras tener en cuenta los antecedentes, las bases referidas y tras una amplia discusión, hacían constar lo siguiente: “...este Ayuntamiento ha puesto en juego todos los medios lícitos y honrados que podía disponer para evitar a todo trance la separación de aquel barrio y para atenuar o moderar hasta donde ha sido posible, las aspiraciones de los vecinos y propietarios del mismo, que pudieran traer perturbaciones a la administración municipal y por evitar un mal mayor cual se considera el de la separación...”. En aquella sesión se hacia constar el acuerdo alcanzado. El Consistorio de Guecho, tomaba nota de aquella protesta suscitada por lo que aparentemente era una desatención hacia el barrio de Las Arenas, mediante aquel empréstito se disponía a realizar en el barrio diversas obras de caminos peatiles y/o andenes.

En la próxima entrada veremos la continuación de aquellos impetus secesionistas, que se volverían a reproducir en 1905, aunque quizá sea más correcto decir que continuaron con más fuerza.

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