Después
de las entradas, dedicadas a las discusiones de la estación en la
línea de Areeta-Las Arenas a Plentzia, me he decidido incluir otras
dos dedicadas a recordar, simbólicamente, a algunos de los
trabajadores de aquella línea, junto a sus viejas máquinas de
vapor, y a las estaciones desaparecidas.
Espero
que con estas fotografías, recuerdo de algunos de los que trabajaron
en esta línea, sirvan de muestra y evocación de las personas,
estaciones y apeaderos, de Areeta-Las Arenas, Gobela, Neguri, Aiboa,
Algorta y Getxo (Andra Mari); así como de algunos de los elementos,
que de alguna forma, fueron utilizados en dicha línea por los
revisores del tren y maquinistas. Recordar por otro lado que en la
construcción de la línea de Las Arenas a Plentzia, las estaciones
de Neguri y Getxo (Andra Mari), fueron consideradas como apeaderos,
aunque con el paso del tiempo pasaran a ser consideradas estaciones
de pleno derecho.
En
primer lugar veremos algunas fotografías de las estaciones ya
desaparecidas, junto a algunos de los ferroviarios, que en diferentes
puestos tomaron parte de la vida del ferrocarril de Bilbao-Las
Arenas-Algorta-Plentzia:
LA
ESTACIÓN DE AREETA-LAS ARENAS:
A
lo largo de su vida tuvo dos localizaciones: La primera de ellas
estaba situada en la calle Mayor. Eran los tiempos de la Y, en los
que el ferrocarril Bilbao-Las Arenas, (esta línea se inauguró el 1
de julio de 1887), el ferrocarril tenía que entrar hasta la esquina
de la calle Santa Ana, retrocediendo hasta la altura de Santa
Eugenia. Seis años más tarde, esta línea había movido, a los
largo del año 1983, un total de 863.882 pasajeros. En 1921 se coloco
la vía doble entre Bilbao y Neguri y en 1929 se procedió a la
electrificación de todo el ferrocarril.
El
otro ramal, el de Las Arenas a Plentzia, tuvo que esperar hasta el 5
de septiembre de 1893. Contaba con tan solo una vía y fue en 1926
cuando inauguraron la doble vía entre Areeta-Las Arenas y Algorta.
La doble vía entre Algorta y Berango vería la luz en 1970.
En
la línea Bilbao-Las Arenas-Plencia operaban dos compañías
independientes, la Compañía del ferrocarril de “Bilbao
a Las Arenas”
y la de “Las
Arenas a Plencia”.
Eso suponía que Las Arenas era el punto más conflictivo de la red,
concebida como estación términi, en forma de fondo de saco,
obligaba a continuas inversiones del sentido de marcha. Por lo que se
proyectó unir ambas líneas con la creación de una nueva estación,
a la que podríamos llamar “Romo-Las
Arenas”.
Para ello fue necesario trasladar los talleres que ocupaban el
espacio destinado a la nueva estación a Lutxana-Erandio.
El
21 octubre de 1956 un diario bilbaíno anunciaba la pronta
desaparición de la estación de Las Arenas en la calle Mayor. De esa
estación se cuentan muchas anécdotas. Una de ellas era la utilizada
por algunos adultos para advertir a los pequeños de las
consecuencias de no portarse debidamente: “...si
no os portáis bien el tren se marchará a Bilbao...”,
y efectivamente el convoy retrocedía marcha atrás, volviendo por
donde había llegado.
La
nueva estación de Romo-Las Arenas, actualmente desaparecida, no
entraría en servicio hasta el día 21 de junio de 1958. Tenía una
cúpula semicircular que iba longitudinalmente en el sentido de
circulación de los trenes y otra similar hacia la entrada de Las
Arenas. Esta estación unía ambas poblaciones mediante un paso
interior elevado. Las taquillas y servicios se encontraban en el lado
de Las Arenas. En las tres fotografías superiores podemos ver la
estación de Las Arenas cuando las vías llegaban hasta la altura de
la calle La estación (actual Andrés Larrazábal); en las
fotografías inferiores podemos ver la también desaparecida estación
de “Romo-Las
Arenas”.
EL
APEADERO DE GOBELA:
En
el intermedio entre Areeta-Las Arenas y Neguri se encontraba dicho
apeadero, cuyos andenes estaban siguiendo el curso de la actual vía
del Metro, a la altura de la calle Los Puentes. No disponía de
tejavana para guarecerse de la lluvia.
Tenía al final del apeadero
un pequeño paso a nivel, que comunicaba las calles Negubide y
Errekagane, y a través de un puente desembocaba frente al campo de
Gobela.
LA
ESTACIÓN DE SAN IGNACIO (NEGURI):
Esta,
al igual que la de Getxo (Andra Mari), nacieron como apeaderos. La
Cía del Ferrocarril de Santander a Bilbao, de la que Amann había
sido nombrado director gerente en 1900, adquirió al año siguiente
las dos compañías que explotaban la línea de Bilbao a Las Arenas y
Plencia, que contaba con un solitario apeadero (San Ignacio) delante
de los terrenos. Más tarde estos apeaderos se convertirían en
estaciones. La primera “San
Ignacio”,
cambiaría su calificativo de la mano de la “Sociedad
de Terrenos de Neguri”.
El 30 de marzo de 1903, el Director de la “Compañía
de los Ferrocarriles de Las Arenas a Plencia”,
empresa que había adquirido los terrenos inmediatos al apeadero,
solicitaba al consistorio getxotarra que: “...puesto
que al pueblo o barriada que se forme, se le dará el nombre de
Neguri, solicita se denomine de igual modo al apeadero de San
Ignacio...”
El 2 de abril de 1903 El Ayuntamiento en pleno acordó por
unanimidad: “...autorizar
la sustitución que se solicita del nombre del apeadero de San
Ignacio por el de Neguri...”.
Como se puede apreciar en la fotografía el edificio destinado a tal
fin estaba sin urbanizar, los andenes eran de tierra batida.
Este
tramo contaba en 1.913 con una derivación a las canteras de Neguri,
situadas en la proximidades de Jolaseta, que fue suprimido en 1.924.
EL
APEADERO DE AIBOA:
Estaba
a continuación. Se construyó en 1.956 para dar servicio a una
urbanización cercana. Era una pequeña edificación, con un reducido
habitáculo con tejavana situado en el lado izquierdo sentido Las
Arenas-Algorta; ambos lados de la vía tenían dicha tejavana con
bancos, donde guarecerse de la lluvia.
LA
ESTACIÓN DE ALGORTA:
Siguiendo
ruta hacia Getxo (Andra Mari), estaba Algorta, que en su momento,
antes de continuar hacía Plentzia, fue estación términi. Contaba
con un bello edificio construido en 1.893, con almacén, cantina y
aparcadero para trenes. En su paso a nivel hacia la calle
Sarrikobaso, disponía de un cierre con cadena, que daría lugar a su
popular nombre “La
Cadena”.
Años más tarde sería sustituida por unas barreras, que se
controlaban desde una pequeña chabola cercana.
En
1957 se construyó un cocherón, con dos vías en su
interior, para aparcar las unidades. En los años 70 se construyó
un paso subterráneo que evitaba el peligroso cruce de vías, hasta
entonces obligatorio; el acceso desde Villamonte se realizaba por ese
paso inferior, y a su vez se utilizaba para acceder a ambos andenes,
tanto dirección Bilbao como Plentzia.
LA
ESTACIÓN DE GETXO (ANDRA MARI):
Era
la última del municipio. Esta estación, al igual que la de Neguri,
cuando se construyó en 1.893 fue considerada como un apeadero. Años
más tarde adquiriría su condición de estación. En ella la familia
de José Zabala, jefe de estación, a quien vemos sentado en la
fotografía inferior junto a dicho edificio, tenía su domicilio. Su
entorno como puede apreciarse en la fotografía superior disponía de
un pequeño huerto. Y su grafía era la castellanizada de “Guecho”.
Contaba con un ramal de vía con un aparcadero, construido en 1.919,
para dar servicio al Sindicato Agrícola Católico de Maidagan, para
la descarga de sacos de piensos y demás artículos agrícolas.
Esa
estación tuvo varios cambios a lo largo de su vida. Uno de ellos, en
los años 60, la remozó dotándola de una estructura más moderna,
pero perdió su encanto de pueblo. Era todo cemento, más fría y
distante, hasta los bancos eran duros y oscos. Sus muros, de
hormigón, eran fuente de inspiración de grafiteros. Las barreras,
antes de funcionamiento manual, fueron sustituidas por otras
automáticas, incluso un túnel subterráneo permitía cruzar de un
anden a otro, junto a las taquillas, sin atravesar las vías.
Más
tarde, en 1995, aquella histórica estación, que tomaba nombre del
barrio, desaparecería bajo el martillo neumático perdiéndose para
siempre el nombre de “GETXO”.
En
la próxima entrada veremos a esos trabajadores del ferrocarril de
Bilbao-Las Arenas-Getxo, sus máquinas y elementos auxiliares de
trabajo.
Muy interesante sobre las estaciones del ferrocarril. Conocía muy bien la estación de Algorta que estaba cerca de donde vivía hace muchos anos!!
ResponderEliminarInteresante como siempre.
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