MEMORIAS DE GETXO

viernes, 17 de agosto de 2012

CUANDO EL GIPUZKOA NAUFRAGO EN EREAGA


El 24 de Enero de 1910, el Vapor Gipuzkoa, buque de 2.052 Tn de registro bruto, que pertenecia a la casa armadora “Blas de Otero y Compañía”, con matricula de Montevideo, llegó a Castro en lastre procendente de Gijón, con la intención de cargar mineral de hierro con destino a Bayona.

Mientras su Capitan Carlos Eguia se dirigia a tierra para realizar el despacho del buque, las condiciones del viento y mar empeoraron, impidiendo el regreso del capitan al buque, pocas horas mas tarde, la fuerza del temporal, obligó al piloto Jose Andonegui a levar anclas y dirigirse a buscar refugio al Puerto de Bilbao.

Cuando en la tarde del dia 24 de Enero de 1910, el buque trataba de llegar a puerto, para fondear al abrigo del puerto exterior, al aproximarse a la embocadura, tuvo que realizar una maniobra apara evitar abordar a otro vapor, dando maquina atrás, al realizar esta maniobra detectaron una averia en el sistema de gobierno, por lo que dieron fondo mediante dos anclas, el buque empezó a garrear, siendo arrastrado hasta la playa de Ereaga, en donde quedo varado.

La noticia corrio como la polvora por todo Algorta, a pesar de la inclemencia del tiempo, frio y con garnizo, los habitantes de este barrio de Getxo, corrieron hasta el murallon del Puerto Viejo para ver lo que sucedia y para tratar de socorrer a los naufragos, un grupo de personas provistos de faroles hicieron señales al buque, estos respondieron de inmediato con bengalas.


El entonces Alcalde de la localidad Idelfonso Arrola y Roman Pereiro Medico de la localidad, se unieron al grupo de salvamento formado por los hermanos Joaquin y Juan Ardanza, Martin Palacios, Alejandro Bilbao, Placido Allende, Irineo Icaza y otros, intentando llegar algunos de estos al buque, tras varios intentos, debido a las malas condiciones de la mar, tuvieron que volver al Puerto sin conseguir su objetivo.

Como esta expedición no disponia de material adecuado de salvamento, y mientras esperaban a que se lo tarjeran, el Vapor San Miguel trató en vano de realizar el salvamento.

Desde Portugalete se formo una expedición del personal de la Junta de Salvamento que encabezaba el Ayudante de Marina Amando Ponte y numerosos voluntarios, los caules disponian de material de salvamento adecuado, junto a varios voluntarios de Las Arenas, cogieron el tranvia hasta Algorta, dirigiendose a la playa de Ereaga.


Realizaron un primer intento de lanzar un cabo pero resulto fallido, con la luz del alba volvieron a intentar lanzar un cabo, fracasando todos los intentos.

La inclemencia del tiempo, frio, con agua y viento junto a los envites de la mar provocaron gran nerviosismo en la tripulación del buque, por lo que los tripulantes trataron de arriar un bote para ponerse a salvo por sus propios medios, aunque desde tierra se les dio ordenes, mediante grandes letras, que esperaran, continuaron la maniobra, seis hombres aporovechando un claro en el temporal empezaron a bogar hacia la playa, sin conseguirlo, ya que una ola hizo volcar la pequeña embarcación.

Ante esta peligrosa situación desde tierra varios hombres trataron de ayudar a los naúfragos, entre las personas que pusieron en riesgo sus vidas para tartar de ayudar a aquellos desgraciados, estaban Echevarria de Getxo, Manuel Hormaza de Portugalete y el propio Ayudante de Marina Amando Ponte, de los seis desafortunados tres pudieron ser rescatados, otro Ricardo Gonzalez fue arrebatado por una ola que le hizo desaparecer, de los otros dos que estaban agarados al bote, uno de ellos se salvó y el otro Camilo Souto perecio ahogado.

Fueron horas de mucha tensión, desde tierra realizaron inumerables labores para tratar de rescatar al resto de los naufragos, el buque resistia bien los envites de la mar, por lo que los naufragos que continuaban a bordo, decidieron esperar a que mejoraran las condicones metereologicas, a media noche, mediante banderas y a traves del Codigo Internacional de Señales, se les indicó que se procederia al salvamento al dia siguiente.

Mientras que los de abordo encendian la cocina para cenar los de tierra montaron una guardia, por personas provistas de faroles y antorchas, cosa que tranquilizó momentaneamente a los tripulantes del buque.

El temporal arreció durante la tarde del dia siguiente, provocando nuevamente la intranquilidad de los naufragos, para poner las cosas mas al limite, la tormenta arreció con gran aparato electrico, viento y fuertes olas, que producian grades ruidos en el casco del buque, fue una noche que mantuvo en vela a toda la tripulación y a los vecinos de Algorta.

Al amanecer la fuerza del temporal habia amainado, el bote salvavidas Vizcaya estaba en Arriluze, mientras que se preparaba esta operación de salvamento, los vecinos de Algorta deseosos de acudir al rescate, mediante tablones, consiguieron llevar hasta la orilla la lancha San Jose, para prevenir posibles accidentes amarraron dos cabos a popa, para poder ser rescatados en caso de peligro, todos ellos iban provistos de chalecos salvavidas.


La lancha sufria los envates de la mar, desapareciendo en una ola y volviendo a aparecer en la siguiente, poco a poco logarron arrimarse y abarloarse al buque siniestrado, los primeros en bajar fueron un hombre y una mujer, tras unos momentos de tensión, para evitar una desgarcia se dirigieron a tierra con estos dos naufragos, al dia siguiente consiguieron, tras largos esfuerzos, rescatar al resto de los tripulantes del Gipuzkoa.
 
Esta versión del salvamento, fue confirmanda por la revista de la época “Novedades”, en ella se afirmaba que “tras intentar socorrer a los naufragos varias veces sin conseguirlo, debido a la violencia del temporal, finalmente, el miercoles por la tarde, una trainera y un bote consiguieron acercarse al Gipuzkoa, trayendo a tierra a todos sus ocupantes, el inmenso gentio que presenciaba la acción desde tierra, aplaudio la acción de los valerosos marineros que aun a riesgo de sus vidas lograron salvar a los naufragos.

No fue este el unico buque del mismo nombre que naufrago en la playa de Ereaga, el 7 de Septiembre de 1889 el Vapor Guipuzcoa, procedente de Gijon tambien en una mala maniobra encallo en Ereaga, aunque el salvamento fue mas facil que el anteriormente descrito.

1 comentario:

  1. me conmueve la historia de esta gente que tanto ah luchado y sufrido, espero que en esta época pronto nos deshagamos de tareas tan penosas.
    Gracias por lo que pones, es muy interesante y me eh entretenido mucho leyéndote.
    Un saludo!

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