lunes, 13 de enero de 2020

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -138-



En la anterior entrada veíamos cómo el mal tiempo, del comienzo de un año 1891 con falta de trabajo para los más humildes, provocaba sufrimientos en esa capa de población.

Siguiendo con las invitaciones religiosas a nuestros ediles, el día 12 de marzo de 1891, se recibía un oficio del Mayordomo de la Cofradía de San José de San Nicolás de Bari, invitando a la corporación a asistir a la función religiosa que se iba a celebrar el día 19 de ese mismo mes. Invitación que fue aceptada acordando asistir en corporación a dicho acto.

Por esas mismas fechas se recibía en el Ayuntamiento de Getxo un oficio del Gobernador Civil de la Provincia para que emitiera un informe relacionado con la intención de la “Compañía del Tranvía de Bilbao a Las Arenas y Algorta” que deseaba cambiar el trazado de la vía en el barrio de Las Arenas: “...Deseamos trasladar la vía hoy establecida sobre la carretera de su municipio que conserva la Provincia, en el tramo que va desde la casa de la Sra. viuda de Anduiza en Las Arenas a la Avanzada de Algorta, a la vía de treinta metros de anchura dejada a la derecha de la citada carretera, para poder correr el apartadero existente cerca de la caseta de amarre del cable Inglés, construyendo un nuevo apartadero en Arecheta, junto a la Fonda de San Ignacio. Solicitamos igual autorización para prolongar la vía desde el Casino Algorteño, donde hoy termina, hasta la Iglesia de San Nicolás o Casa Consistorial contigua a dicha iglesia...” El consistorio de Getxo tras valorar las ventajas que dicha obra tendría para los vecinos acordó: “...Se conceda a la Compañía del Tranvía de Bilbao a Algorta una zona de ocho metros y medio de anchura paralela a la carretera de Las Arenas a Algorta, con la condición de que en ningún tiempo pueda reclamar su propiedad. La zona de 8,50 metros quedará distribuida de la siguiente manera: Tres metros para el talud, uno y medio para la vía, quedando a uno y otro lado dos paseos de dos metros de anchura. Será por cuenta del Tranvía la conservación de la zona destinada a paseos, manteniendo dicha vía siempre reservada y limpia. La Compañía plantará por su cuenta una línea de tamarices a medio metro del margen de la nueva vía. Respetará los paseos o cruces de las calles transversales, afirmándolos convenientemente para que los carros puedan cruzar sin peligro. Entendiéndose que esta concesión no dará derecho de propiedad a la Compañía del Tranvía...”


Ese 12 de marzo de 1891 el municipio sufría alguno cambios de carácter electoral: “...En cumplimiento de lo que indica la 2ª disposición transitoria del real Decreto de 5 de noviembre último y con arreglo al artículo 38 de la Ley municipal vigente, creemos necesario dividir esta Anteiglesia en dos distritos y fijar los concejales que en cada uno se han de nombrar conforme al número de habitantes, debiendo tener presente que según el censo aprobado el 31 de diciembre de 1887 consta todo el termino municipal de 3.686 habitantes de derecho y le corresponden por consiguiente 11 concejales. Acordamos que por lo tanto la línea divisoria de los distritos sea la misma que la de las secciones empezando en el callejón que existe entre las casa habitadas por D. Antonio Trabada y Dña. Concepción Aguirre hacia el de Amesti que sigue la dirección de las cañerías de agua hasta encontrarse por entre las casa de Zubilleta-Aurrecoa y Salsidu, en jurisdicción de Berango, quedando por lo tanto toda la parte de la Anteiglesia comprendida al N. O. de dicha línea como Distrito N.º 1 y la parte S. O. como distrito N.º 2 por ahora en la Casa Hospital. El Distrito N.º 1 según el censo oficial consta de 2012 habitantes de derecho y le corresponden 6 concejales, y el distrito N.º 2 de 1.674 habitantes por lo que le corresponden 5 concejales...” Aquel acuerdo se publicó en los lugares de costumbre para conocimiento del vecindario.

Algunos gastos que se producían en el municipio eran debidos a trabajos de mantenimiento de calles y playas: “...Se pagaron 180,32 pesetas por los jornales y raciones de pan y vino suministrados con motivo del mantenimiento de caminos rurales, con prestaciones vecinales, durante los meses que iban de octubre a diciembre. También se abonaron 300 pesetas a D. Francisco Elorriaga por los trabajos realizados en la playa de Ereaga desde julio a septiembre para dejar la zona de baños de mar libre de piedras...”

La vigilancia nocturna de la población de Algorta era demanda y el Ayuntamiento acordaba: “...Tratándose de establecer un grupo de seis hombres, de buena conducta, para la vigilancia nocturna de la población de Algorta, se solicita autorización al Gobernador Civil de la Provincia para que los elegidos puedan hacer uso de armas durante el citado servicio…” El 21 de marzo el Gobernador autorizaba dicho servicio de vigilancia: “...Pudiendo utilizar armas durante el tiempo de su servicio...” Por lo que el Ayuntamiento encargó al Regidor Sr. Ajuria para que elaborara un Reglamento para dicho cuerpo y ordenara la compra del vestuario y armamento de los mismos.

El día 13 de marzo se publicaba en “El Noticiero Bilbaíno” que el día 11 de abril de 1891 iba a salir a pública subasta las obras del Hospital-Hospicio de Algorta.


El 21 de marzo de 1891 el Ayuntamiento de Getxo recibía una circular de la “Diputación de Vizcaya” ordenando: “...Suministrar al Sr. Coll los datos que pida para formar una Guía de Vizcaya...” Esa guía fue publicada por el impresor bilbaíno D. Juan B. Eustaquio Delmás con el título “Guía Histórico-Descriptiva del Viajero en el Señorío de Vizcaya”. En su pagina 385 hablaba sobre nuestro municipio al que definía como: “...Una Anteiglesia de la merindad de Uribe, que comprende el populoso barrio de Algorta de donde habitan 2.156 almas; tiene dos iglesias una dedicada a la Virgen María y otra a San Nicolás, la primera de 1789. En su playa de Lamiaco, propiedad de la viuda e hijos de D. Máximo Aguirre, se esta formando una población que muy pronto será uno de los centros más elegantes del país Vascongado. Este municipio es atravesado por un concurridísimo camino de carruajes que va de Bilbao a Las Arenas, ; se ha vendido ya por sus propietarios una infinidad de solares, que sometidos a un plan de construcción bien meditado, convertirán muy pronto los antiguos y extensos pantanos en una población saludable y uniforme...” Hablaba en dicho libro de que: “...Vemos levantarse, una tras otra, bonitas quintas con sus jardines como las de los señores Basterra hermanos, Coste, Aguirre, Uribarri y otros más. Se ha construido una capilla, dos hermosas fondas. En sus cercanías existe una fábrica de cementos y cal hidráulica propiedad de los Sres. Cortina y Arregui que elaboran sus productos por medio de un motor de vapor. Hay otra dedicada al mismo objeto, pero de distinto sistema, propiedad de los Sres. Mieg y Compañía. Guecho produce trigo, maíz, alubias, hortalizas y frutas...” Respecto de sus comunicaciones ofrecía los siguientes datos: “...Cuenta Las Arenas con un telégrafo que le comunica con Bilbao. Desde Las Arenas se conducen despachos a otros pueblos por peatones o expresos, cada despacho de 30 palabras cuesta 2 reales y 47 céntimos. El camino que conduce desde Bilbao a Las Arenas y Algorta se ve cubierto todos los días por cómodos y elegantes carruajes públicos y particulares, los primeros salen a horas fijas y hacen cuatro viajes diarios, empleando cada uno menos de una hora, el trayecto se realiza por la exigua cantidad de cuatro reales...”

Cuando en la Guía describían el barrio de Algorta decían: “...Cuando el marinero fatigado tras una penosa navegación divisa una mancha blanquecina, su corazón se dilata porque abriga la seguridad de que ha avistado la Galea, sobre ese promontorio que tanto anhelaba descubrir esta situado el barrio de Algorta. El pueblo esta formado por casas sin orden alguno de alineación, de tal manera que en algunas su fachada principal da a la zaguera de la más próxima. Dispone de una sola calle, si podemos llamar calle a una senda tortuosa que arranca desde el Puerto hasta la cúspide del promontorio, es sumamente larga, costanera y mal empedrada, pero a pesar de ello en ella existen muy buenas casas. Este desorden forma parte del espíritu independiente de los algorteños, casi todos hombres de mar, antiguos capitanes de buques mercantes que navegaron por las Antillas, del Pacifico, y las costas de Guinea, para quienes adquirir un trozo de tierra y construir sobre él su vivienda era una costumbre inveterada. Las casas de Algorta son generalmente todas de un piso y algunas disponen de sótano, porque el aire del invierno allí es siempre recio y huracanado, si los edificios fueran de mayor altura correrían el riego de deteriorarse con mayor facilidad. Algorta tiene una antigua ermita sobre el Puerto, de advocación a San Nicolás de Bari y una iglesia construida de nueva planta, que fue inaugurada el día 2 de julio de 1863, dedicada al mismo santo; se halla situada en el punto más alto de la población, a su lado se hallan la escuela y el Ayuntamiento, también construidos de nueva planta. A dicha población acuden gentes desde el interior de España, buscando en ella sus playas, ensenadas para disfrutar de los baños de mar. Su playa es crecida, de menuda arena, con un ligero desnivel, y mientras que en otros lugares cuando el mar se halla agitado ningún bañista puede penetrar en el mar, en esta playa se bañan con la mayor tranquilidad…”

Y ahora venía en aquella publicación una defensa de la venta, de los terrenos hasta entonces comunales, que sufrieron una intensa especulación: “...Algorta poseía sobre esa famosa playa unas tierras eriales, incultas, ajenas a toda vegetación, porque las abrasaba el sol del verano el hálito del viento del Norte en invierno. Esas tierras se sacaron a pública subasta con arreglo a la Ley de Desamortización de octubre de 1863 y hubo tal empeño en adquirirlas que tasado cada pie a 15 céntimos, se obtuvieron por ellos de cuatro, cinco y seis reales por cada pie. A partir de ese momento cambio la suerte del barrio, y hoy ya se levanta una multitud de casas y otras están en construcción. Algorta esta comunicada con Bilbao por un cómodo camino, sobre el que ruedan diariamente multitud de ómnibus y carretelas, el viaje de Bilbao a Algorta cuesta entre 3 y 5 reales…”

A continuación hablaban sobre la actividad de las gentes de Algorta: “...En este puertecito no se dedican a la pesca, sus hijos se ocupan en un ejercicio penoso pero importante, de dotar de prácticos a los buques que navegan hacia Bilbao, así como de auxiliar a los que se ven comprometidos en el Abra. Algorta alberga los restos de tres castillos mandados construir en los Siglos XVII y XVIII por la Diputación General y el Consulado de Bilbao para contener las invasiones de los corsarios ingleses, en 1742 se construyó uno de ellos, el Castillo del Príncipe en la Galea…”


Respecto a la actividad el Puerto de Bilbao relataban lo siguiente: “...El Puerto de Bilbao es uno de los que importa más artículos del extranjero y de nuestras colonias de ultramar, frutos coloniales, caldos, bacalao, tejidos, maderas, hilazas, quincalla, maquinaria y sustancias químicas. Su exportación principal son las harinas, granos, vinos, frutas y los productos procedentes de sus fabricas. A continuación publicaban una tabla con las cantidades recaudadas por la aduana de Bilbao desde su instalación en 1841: En la que indicaban las mismas desde 1841 hasta 1863, en octubre de 1841 se había facturado la suma de 470.755 reales, en 1850 se había llegado a facturar 16.454.343 reales y en 1863 se habían alcanzado los 26.110.904 reales...” Hasta comienzos del siglo XIX el principal comercio de exportación eran las lanas, para contenerlas se construyó un edificio en Bilbao la Vieja, contiguo al Puente de San Antón que llevaba el nombre de “Almacen de Lanas”, desde el mismo se cargaban en gabarras y eran transportadas a grandes buques que las llevaban al extranjero. El transito de buques, en ese último año de 1863, que habían entrado en Bilbao eran de: “...De bandera española: De vela procedentes de América 30, de otros lugares del extranjero 186 de vela y 187 de vapor; de pabellones extranjeros 394 de vela y 26 de vapor. Entre los buques procedentes del extranjero se contabilizaban: 136 Ingleses, 222 Franceses, 36 Noruegos, 10 Holandeses, 10 Daneses, 3 Suecos, 2 Prusianos y 1 de Hannover...”

En la próxima entrada de esta serie veremos como las escaleras para subir a la plaza de San Nicolás estaban deterioradas.


miércoles, 8 de enero de 2020

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -137-


En la anterior entrada veíamos como la casería llamada “Villamonte” estaba en ruinas.

Seguía la vida en nuestra Anteiglesia, el pleno municipal del 22 de enero de 1891 trataba sobre un asunto relacionado con la seguridad de las personas duran
te las noches en el barrio de Algorta: “...Se hace presente la urgente necesidad y conveniencia de que se establezca un cuerpo de serenos o vigilantes nocturnos para el reposo o seguridad del vecindario, para ello muchos vecinos de Algorta están dispuestos a contribuir para sufragar parte de coste de ese cuerpo...” El Ayuntamiento acordaba que: “...Teniendo en cuenta la ayuda que los vecinos ofrecen, se establezca a la mayor brevedad dicho servicio de serenos o vigilantes, incluyendo en el presupuesto adicional la cantidad para su sostenimiento y compra del equipo y armamento necesario...” Los Serenos de Getxo fue un cuerpo que se creó en 1.892: “...En sus inicios ese cuerpo constaba de dos secciones: La primera tenia 1 Cabo y 5 Serenos, la segunda tenia 1 Preferente y 2 Serenos. Todos los accesorios que utilizaban, incluido uniformes, armamento, aceite y linternas eran de propiedad municipal, por lo que al terminar su servicio o dejar el cuerpo, debían ser devueltos en perfecto uso...” Su reglamento se aprobó el 24 de Febrero de aquel año. En el mismo pleno se aprobaban las cuentas del ejercicio 1889-1890: “...Fijando su importe en 111.898,63 pesetas. Se preveía que para el siguiente ejercicio iba a quedar un excedente de 22.713,39 pesetas...”

Por otro lado los dineros que entraban en las arcas municipales procedentes de las concesiones de las canteras, no parece que eran cumplimentadas por algunos concesionarios, ya que el 22 de enero de 1891 el Ayuntamiento acordaba lo siguiente: “...No pudiendo obtener el municipio la nota justificativa de la cantidad de metros cúbicos de arena blanca y amarilla que se extrae del terreno comunal de Aiboa. Acuerda este consistorio que a los encargados o autorizados de extraer dicha arena se prevenga y ordene que a partir del 1 de febrero y en adelante todo carro que conduzca la expresada arena, se de nota cada vez que pase por el barrio de Las Arenas al alguacil del mismo...”

En relación al mal tiempo del que hablaba en mi entrada anterior, del día 24 de enero de 1891, en una carta remitida desde Algorta y dirigida a la rotativa de “El Noticiero Bilbaíno” se hablaba sobre los menos favorecidos, que en aquellos días de temporal de nieve y falta de trabajo habían visto pasar grandes penurias: “...Enteramente acoquinados nos ha tenido el frío hasta hace dos días que empezó a licuarse la blanca alfombra de nieve, que tapizaba tanto las calles como los campos y montes en este pueblo. La misma ha dejado huella en aquellos que faltos de trabajo y cargados de familia, no tienen recursos para atender las necesidades más perentorias, y ven aparecer en su hogar la amarillenta faz del hambre. La miseria ha sentado también sus reales aquí, por eso se hace necesaria la formación de un centro o asociación de caridad domiciliaria que lleve el consuelo a las familias necesitadas. Actualmente hay menesterosos en el pueblo que sufren en silencio, pues no se atreven a pedir caridad puerta a puerta, mucho podría hacer nuestro Ayuntamiento destinado algunos fondos a tal objeto, y si estos no fueran suficientes tomar la iniciativa de aquellos que pudiendo, colaborasen caritativamente a complementarla...”


El 7 de febrero de 1891 se daba cuenta en el pleno municipal de la subvención recibida por la Diputación de la Provincia: “...Con fecha del 31 de diciembre de 1890, concediendo para la construcción del Hospital Hospicio proyectado en esta población la subvención de 139,42 pesetas...”

Y como el carnaval ya estaba en puertas la Compañía del Tranvía de Bilbao a Las Arenas anunciaba que durante los tres días del las fiestas daría servicio a la salida del teatro hasta la estación del Desierto. En la orilla opuesta, en Portugalete, la Sociedad La Unión ofrecía veladas musicales durante esos días.

En el Puerto Viejo de Algorta la venta de pescados era una actividad que reportaba importantes recursos al municipio, por ello en el pleno del 7 de febrero de 1891, el Ayuntamiento acordaba: “...En vista de una instancia presentada por D. Pedro Miguel Urrechaga, vecino de Lemoniz, encargado del transporte de besugo y otros pescados frescos al punto donde se verifica su peso en la calle del Puerto, actividad que deja recursos no despreciables en favor de los fondos municipales. Acuerda este Ayuntamiento que para el fin de que dicho interesado y otros de su clase puedan hacer el transporte del besugo y demás pescados desde la casa llamada “Adabena” al punto de pesaje establecido, se haga un carro de manos adecuado y fuerte por cuenta del municipio, por hallarse en aquel punto prohibido el transito de carros de mayor tamaño por la estrechez del lugar...”


El 12 de febrero de 1891 se trataba en el pleno municipal sobre el estado de la calle que iba desde “Mantequena” (casa de los Aldecoa en San Nicolás) al punto llamado “La Cadena”: “...Teniendo en cuenta que el pase peatil, intransitable en los días que llueve, en la carretera provincial que se dirige a Plencia, en el trayecto desde la revuelta del punto de Mantequena hasta cerca de la casa llamada La Cadena en Algorta, en cuyo trayecto se halla bastante número de casas habitadas, acordamos formar un proyecto para la mejora de dicha vía…”

El 12 de febrero de 1891 aparecía en el Boletín Oficial de la Provincia la información relativa a: “...A la Real Orden del Ministerio de Fomento, autorizando la transferencia de la concesión del ferrocarril de Las Arenas a Plencia, hecha por D. José María de Aramberria en favor de la Compañía de dicho ferrocarril...”

El 19 de febrero de 1891 era la maestra de la escuela de niñas del barrio de Santa María quien hacía ver al consistorio el deficiente estado de la tejavana contigua a la casa que ella ocupaba y de la necesidad de repararla.

Y como ya faltaba un escaso mes para la próxima Semana Santa el Ayuntamiento de Getxo acordaba: “...Autorizar al primer teniente de Alcalde Sr. Arrola, para que proporcione predicadores para los tres sermones de los días del jueves y viernes Santo…”


El 5 de marzo de 1891, en el pleno municipal, se trataba sobre: “...El expediente que se ha formado para la ejecución de las obras de un Hospital Hospicio en esta localidad. Acordamos sacar a subasta pública, en tres lotes, dichas obras. Pero en primer lugar debiendo de satisfacer a Dña. Basilia Aresti la cantidad de 750 pesetas, por el valor de su heredad donde irá instado el edificio del Hospital Hospicio, acuerda este municipio dirigirse a D. Manuel Valle, rogándole se sirva anticipar a cuenta las mandas de su Sra. madre política dicha cantidad, a fin de otorgar la correspondiente escritura con la expresada Sra. Aresti y hacer pago en el acto del valor de su heredad...”

La obras sanitarias de alcantarillado comenzaban a hacerse necesarias en un barrio que crecía, se trataba del de Las Arenas, en el que los vecinos reclamaban a través del segundo Teniente de Alcalde, residente en dicho barrio: “...Que he recibido las quejas de personas residentes en el barrio de Las Arenas, quienes solicitan se construya una alcantarilla que partiendo del punto medio de la calle de la Estación desemboque en la existente en la plazuela de dicho barrio que fue construida por el Sr. Martínez Rivas...”

En la próxima entrada de esta serie veremos cómo la Compañía del tranvía trataba de modificar el trazado de las vías construyendo un nuevo apartadero cerca de la Fonda de San Ignacio.

lunes, 6 de enero de 2020

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -136-




En la anterior entrada veíamos como se anunciaba en la prensa las listas de candidatos a Diputados Provinciales.

Para el día 10 de enero de 1891 el Arquitecto Municipal D. Eladio Iturria informaba al Ayuntamiento de Getxo sobre la inspección de la casería llamada “Villamonte” y su estado: “...Declara que después de las quejas habidas a cerca del mal estado en que se encuentra para habitar la misma, casa que administra Dña. Juana Altuna de este vecindario, y después de un detenido reconocimiento me veo en el caso de declarar que la citada casa “Villamonte” amenaza ruina inmediata, siendo necesario sea desalojada en breve...” El consistorio de Getxo acordaba: “...Que a más tardar en el plazo de cinco días, bajo su responsabilidad desaloje dicha casa, así como poner el estado del edificio, para evitar alguna desgracia a algún transeúnte o persona que se cobije en ella...” La casa “Villamonte o Billamonte”, situada en el barrio de Algorta, se encontraba entre la calle de este nombre y Billaondoeta. Los primeros datos sobre la existencia de la misma datan de 1.614.

Y se daba cuenta en el pleno municipal de una circular del Gobernador Civil, del pasado día 8 de diciembre, para que: “...Le sean remitidas las actas de amojonamiento de este termino municipal. En vista de lo cual se decide que siendo indispensable proceder a la construcción de varios mojones del deslinde del año anterior, ponerse de acuerdo con los Ayuntamientos limítrofes para llevara acabo la ejecución de dichos mojones…”

En esa misma fecha el consistorio acordaba: “...Que se oficie al arquitecto municipal D. Eladio Iturria para que haga el ensayo, donde mejor creyere conveniente de las baldosas de las fábricas “La Algorteña” y “Progresiva”…”Las baldosas se iban a colocar en la calle Mayor (Actual Avenida Basagoiti). También acordaban se mandara confeccionar un traje de invierno para el tamborilero de Las Arenas.


En el pleno del día 15 de enero de 1891 se trataba sobre una propuesta de la Compañía del ferrocarril de Las Arenas a Plencia para realizar cambios en la Línea en Algorta. También la Compañía del Tranvía realizaba obras de mejora en el tramo de esta calle.

Por otro lado, se expedía a nombre de Dña. Concepción Hormaza Soltura, que en esas fechas era viuda, un expediente de posesión del caserío “Urrechaga” y sus pertenencias a nombre de la citada señora. Este caserío estaba situado en el barrio de Santa María. De su existencia se tienen datos desde 1.635.

En aquellas fechas, al igual que ahora, los maestros al llegar a su mayoría de edad laboral buscaban la jubilación. Era por eso que: “...D. Juan Antonio Munio, maestro de las escuela pública de niños de Algorta manifestaba su deseo de jubilarse, dada su edad avanzada y sus largos años de servicio, por lo que solicitaba una jubilación especial de 500 pesetas anuales de los fondos municipales...” No parece que el asunto fue del agrado de al corporación puesto que se quitó el asunto de encima diciendo: “...No podemos acceder a su solicitud porque no podría ser aprobada su solicitud en el presupuesto a causa de ser ilegal...”

Una nueva solicitud para la construcción de una casa de nueva planta se tramitaba en el Ayuntamiento el 20 de enero de 1891: “...Presenta una instancia D. Ramón Olabarria, vecino de esta, solicitando permiso para construir una vivienda, en la calle que partiendo de la de Govelas se dirige a la carretera de Algorta desde el barrio de Las Arenas...” Al parecer esa edificación distaba: “...Desde el vértice formado por la fachada de la casa que se trata de ejecutar dista 16,50 metros del angulo más próximo a donde se halla la Estación Central de Telefónica...”

Y como era la época de la poda de árboles, el Ayuntamiento acordaba: “...Que sin levantar mano proceda la Comisión de Fomento y Policía Urbana a la poda del arbolado público existente en Algorta, Las Arenas y Santa María, así como a la plantación de árboles que hacen falta, colocando unos 20 o 30 a modo de prueba en la Galea, al resguardo de Faro, poniendo cerradura de vallado para evitar que los ganados los dañen...” Ese termino, de “sin levantar mano”, significaba que no era necesario trámite especial así como sin intervención de la Comisión citada.

D. Casto Zabala levantaba un plano acotado para el emplazamiento de un Hospital Hospicio para cuyas labores fue acompañado del maestro de obras D. Manuel Otaduy.


En el pleno del 22 de enero de 1891 el Ayuntamiento de Getxo trataba sobre la conveniencia de tener en la Corte (Madrid): “...Un comisionado o agente que para que gestione activamente, en representación de la Anteiglesia, el expediente de los suministros hechos al Gobierno de la Nación durante la última guerra civil, con el fin de que cuanto antes sean reconocidos por el Gobierno a favor de esta corporación los expresados suministros...” Por lo que el consistorio acordó: “...Nombrar a D. Castor Ibañez de Aldecoa, vecino de Madrid, para que en nombre y representación de este municipio practique las expresadas diligencias...”

Se daba cuenta de una Real Orden, inserta en el Boletín Oficial del 17 de enero, relativa a compromisarios para la elección de Senadores. Aquella Real Orden entre otras cosas decía: “…Según los artículos 25, 26, 27, 28 y 29 de dicha ley, el día 1.° de Enero todos los años los Ayuntamientos formaran y publicarán listas de sus individuos y de un número cuádruplo de vecinos del mismo pueblo con casa abierta, que sean los que paguen mayor cuota de contribuciones directas. Dos elementos han de concurrir a la elección de Compromisarios para la de Senadores, según el art. 31 los individuos de Ayuntamiento, y los mayores contribuyentes. Sólo serán elegibles para este cargo los individuos de Ayuntamiento y mayores contribuyentes que concurran al acto y sepan leer y escribir. ...” El número de compromisarios para la elección de Senadores que correspondían a Getxo era de 44 (cuádruplo de los que componían el Ayuntamiento): “...Un vecino de Algorta, rematante de arbitrios, reclamaba su inclusión en la lista de compromisarios, se trataba de D. Dioniso Zubiaga; aquel año habían sido incluidos otros tres vecinos para cubrir las bajas de las listas D. José Domingo Oñate, D. Francisco Ciriaco de Menchaca y D. Emilio Basagoiti. En vista de la solicitud el Ayuntamiento acordaba realizar un sorteo entre los tres y el reclamante. Tras el mismo quedaba excluido D. Dioniso Zubiaga...”

En aquel mismo pleno trataban sobre la preparación de las mesas para la elección de Diputados a Cortes: “...De conformidad con la Ley para la elección de Diputados a Cortes, que se celebrarán el día 1º de febrero de 1891, la Sección 1ª se colocará en esta Casa Consistorial (San Nicolás) y la Sección 2ª en la llamada Casa Hospital (que estaba próxima a San Ignacio)...” Una curiosa disposición velaba por el buen discurrir de las elecciones en los colegios: “...Ningún elector puede entrar en los colegios portando armas, palos, bastón, paraguas, excepto los que por impedimento notorio tengan necesidad de apoyo para acercarse a la mesa...”

Por aquellas fechas corrían malos tiempos para los pobres, pues además de un durísimo temporal de nieve, que hacía que el blanco manto se apilara en las calles, el trabajo escaseaba en la provincia, incluso en la zona minera se dejaba sentir sus efectos, y un vecino de Gallarta escribía en la prensa: “...Si quiera en la Villa halla el pobre alivio en la caridad de los pudientes, pero en esta zona ¿vamos a dejar que se muera de hambre el pobre obrero en paro...” En Bilbao la Comisión de Socorros ayudaba a los más pobres: “…Ayer día 21 de enero de 1891, la Comisión de Socorro disribuyó 8.800 raciones de pan, arroz, habichuelas con patata y carne, y bacalao...” En aquellos actos de caridad intervinieron sociedades bilbaínas y personas particulares como: “...El Club Náutico, los hermanos Ricardo y Oscar Rochelt, Tomás Arellano y otros...” En la provincia escaseaba el trabajo, por lo que el Gobierno Civil enviaba una circular al Ayuntamiento de Getxo: “...Con motivo de los malos tiempos que han reinado para el trabajo este Gobierno ha destinado la cantidad de 188,52 pesetas para repartir entre los pobres de esa localidad...” Por ello el consistorio de Getxo acordaba que los concejales: “...Sres. Arrola y Carrandi para que formen una lista para repartir dicha cantidad entre los mismos, señalando la limosna que creyeran conveniente aplicar a cada uno...”

La “Diputación de Vizcaya” remitía una circular al Ayuntamiento indicando: “...La necesidad de proceder al arreglo del Archivo Municipal incluyendo en el inventario los documentos que faltan...” El consistorio de Getxo nombraba dos comisiones: “...Para que una de ellas arregle el Archivo y la otra para preparar el inventario. Quedaron comisionados para la primera los Sres. Arrola, Icaza y Unzga y para la segunda Ajuria y Carrandi...”


Así mismo en la prensa “El Noticiero Bilbaíno” aparecía la noticia de: “...El Consejo de Administración de la Compañía del Ferrocarril de Las Arenas a Plencia ha acordado sacar a concurso las obras del primer tramo de esta línea, que comprende desde Las Arenas a Algorta...” Firmaba aquel anuncio su presidente D. José Luis Villabaso.

Algunos anuncios, visto desde hoy, sacarían los colores y provocarían protestas. En la sección de anuncios de trabajo de “El Noticiero Bilbaíno” aparecía la siguiente joya: “...Un caballero viudo sin hijos, de buena posición y de 60 años de edad, necesita un ama de gobierno, que reúna las siguientes condiciones: Que tenga sobre 40 años y buena salud. Que sepa leer y escribir. Que sea soltera o viuda sin hijos. Que conozca bien las labores propias de su sexo...”

En la próxima entrada de esta serie veremos cómo en la Anteiglesia de Getxo, en el barrio de Algorta, se solicitaba la creación de un cuerpo de serenos o vigilantes.

viernes, 20 de diciembre de 2019

YA HA LLEGADO LA NAVIDAD



Ya ha llegado la Navidad. Parece que tan solo han pasado unos pocos días desde el caluroso verano. El tiempo ha cambiado, el frío y los resfriados nos acechan, y nuevamente estamos metidos en esas fechas tan extrañas en las que parece que de repente todos se vuelven buenos.

Sin embargo, muchas son las preocupaciones que embargan a miles de personas en todo el mundo. Los del llamado primer mundo, que también lo pasamos mal, aunque nada que se pueda parecer con lo que sufren los miles de seres humanos de un poco más abajo o a derecha e izquierda, con hambrunas, miserias y guerras, muchas de ellas provocadas por este primer mundo. Mientras que los más afortunados pasaremos unos días de alegría alrededor de una buena mesa. No todos, pues algunos lloraran, por distintos motivos, la falta de sus seres queridos o por alguna enfermedad.

Estas fiestas celebran la llamada Pascua que las diferentes confesiones religiosas celebran en diferentes fechas:

El 25 de diciembre la Iglesia Romana y la Protestante, ambas regidas por el calendario reformado por el papa Gregorio XIII el año 1582.

La Iglesia griega-ortodoxa o comunión ruso-griega se atiene al calendario Juliano adoptado por Julio Cesar, y según su cuenta su 25 de Diciembre corresponde a nuestro 6 de Enero.

La Iglesia armenia tiene también diferente calendario eclesiástico y según él la Pascua cae el 18 de Enero.

Mientras que otras culturas y tradiciones religiosas celebran sus tradiciones invocando otras deidades o ritos: El Anuká de los judíos, el Diwali indú y otras ajenas a la cultura judeo-cristiana.


A lo largo de los siglos esta fiesta adquiere diferentes ritos mundanos, algunos relacionadas con la precariedad, como la de las navidades de 1891, en las que una de las preocupaciones de algunos bilbaínos menos favorecidos estaban centradas en la posibilidad de que les tocara la lotería, según contaba el diario “El Nervión” el 24 de diciembre, en su sección “De ayer a hoy”: “...Desde hace quince días la preocupación del 50 por 100 era el premio gordo de la lotería de Navidad. Seguramente no habrá uno solo de los que interesarán por lo menos una peseta en alguno de los números de esa extracción, que no se hiciese la ilusión de que buenamente saliera premiado su billete, llegando a poseer de ese modo una porrada de miles de duros. No hay que decir que en Bilbao, en donde se jugaban más de dos millones de reales, las esperanzas fuesen grandísimas. Nuestro gozo en un pozo, el gordo sé quedó en Madrid...”

Otros se preocupaban por cuando iba a ser año bisiesto o la llegada del fin del mundo. Como este año que vamos a entrar (2020) que los es, veamos por ejemplo como lo veían un 24 de diciembre de 1895. Era “El Diario de Álava” de inspiración según decían en su portada de “Unidad católica-Fuerista”: “...Todo el mundo sabe que el año próximo será bisiesto por ser 1896 divisible por cuatro; pero lo que tal vez no sea tan general es que será el último año bisiesto del siglo XIX, pues el año 1900 no será bisiesto y habrá que esperar ocho años para volver a ver un mes de Febrero de veintinueve días...” Eso sí, una de las preocupaciones que seguro todos hemos oído en alguna ocasión, al menos de niños, era la posible llegada del “Fin del Mundo”, y este diario incluía un anuncio de la editorial Libro Nuevo que incluía la noticia: “...El fin del Mundo después de los 10 Papas futuros, publicado por El Abate De La Tour de Noé, a 1,50 pesetas, de venta en la Librería del Corazón de Jesús...” Este abate publicó su libro en al menos nueve ediciones en 1895. Estaba basado en las profecías de San Malaquías. Hablaba sobre los diez papas futuros. Pero no parece que estaba muy seguro de las fechas en que se había de producir o se aseguraba no caer en futuros errores, ya que decía en el mismo: “...El soberano árbitro de la vida de los hombres puede en los últimos días del mundo abreviar o prolongar la existencia de los pontífices para el cumplimiento de sus impenetrables designios. Entonces, la fecha del fin del mundo, que he tomado por el término medio de la vida de los Papas, se encontrará modificada. Por el contrario, el número de los pontífices es inmutable. Pedro II es el último de todos los Papas; después de él, viene el fin...” !Así que de momento estamos a salvo, aún no ha llegado ese Papa!.

Otras formas de entender la navidad estaban relacionadas con la gastronomía y los excesos culinarios. Era la que nos dejaban algunas informaciones de principios del Siglo XX. Así en las navidades de 1900-1904 el diario “El Noticiero Bilbaíno” nos regalaba las siguientes perlas: “...Fiesta de la religión y del pueblo, que hace olvidar con sus francas alegrías los rasguños del dolor, que apaga los ecos de le batalla entre las notas alborotadas del rabel, el redoble de las panderetas y el bullicioso repiqueteo de las castañas, la Nochebuena no perderá jamás la poesía...”

Fiesta en la que viejas costumbres salían a la luz: “...Como las de los peluqueros que colocaban la bandeja de aguinaldo sobre el tocador provocando a los parroquianos a dejar su aguinaldo, costumbre no muy bien vista pues decían que “dicha bandeja era provocadora e insultante, puesto que la propina de los barberos se da todos los días...”


Eran aquellos días en los que las risas, los ruidos de sartenes y calderos, a cuyo alrededor había multitud de cacharros llenos de viandas, el besugo y la berza, no faltaban en las mesas de las familias.

Y no era para menos, ya que, por ejemplo, en algunos lugares de Euskal Herria, como en Hondarribia, los arrantzales, tras una fructifica pesca, llenaban las plazas con sus capturas y dejaban una nota nostálgica con los precios de la actualidad, ya que algunos ejemplares se cotizaban más que actualmente: “...En la pescadería han entrado 2.600 kilos de besugo que se vendió de 1,39 a 1,66 pesetas el kilo. Otros 1.600 kilos de merluza que se vendió a 1,75 pesetas y 160 kilos de congrio que se vendió de 2,00 a 2,60...”

Incluso servían para recordar algunas tradiciones curativas, ya que en otra columna relataban: “...En tiempos de Catón, se conocían en Roma seis variedades de higueras, pero que tras largos años de cultivo, dos siglos después de Catón, Plinio registraba en sus obras más de treinta. Y hablaban sobre las virtudes del higo como sanador: El higo, antes de estar maduro, y las partes blandas del Árbol, segregan un zumo blanco lechoso, de sabor acre, del cual sirve para destruir las verrugas de la piel…”

Mientras recordaban que: “...Hoy obliga el ayuno a todo cristiano que tenga 21 años y no esté imposibilitado para ello. También obliga el precepto de la vigilia...” !Malas fechas para castigar el cuerpo!.

Otra visión, casi premonitoria, ofrecía en 1931 el diario “Navarra” de Tudela, que al grito !Estamos en Navidad!, escribían con una visión casi imperecedera de la Navidad, a la que añadían la machacona realidad de los pueblos pobres y enfrentados: “...¡Pobre Peralta!... Un pueblo noble, honrado, laborioso, donde parece que la paz debía tener su asiento. Sigan, sigan peleándose los campesinos, imiten esa conducta todos los pueblos. Pero ¿no hay unas cuantas personas de buena voluntad que terminen con esas discordias de nuestros pueblos, promovidas en muchas ocasiones para servir fines particulares, por odios y venganzas personales?. No es así como se termina con el poder de los caciques (y ¡cuidado, que hay muchas clases de caciques! unos lo fueron antes, y otros están rabiando por ser ahora. Estamos en Navidad, suculentos banquetes, comidas opíparas, festines interminables, Turrones, confituras, vinos de marca, cigarros habanos. ¿No es esto lo que caracteriza estos días de Navidad? Pero…, por qué se caracterizan estos días de Navidad? Obreros parados, hogares sin pan, familias enteras sin amparo. Hambre, miseria, frío, dolor. ¿No es también esta otra característica de esta Navidad?...”

Así que ahora, pasados muchos años desde aquellos tiempos, mañana, cuando nos sentemos a la mesa, entonaremos el Hator, Hator…, recordando a nuestros seres queridos:

“…Hator, hator, mutil etxera
gaztainak ximelak jatera
gabon gaba ospatutzeko
aitaren ta amaren ondoan.
Ikusiko duk aita barrezka
ama ere poz atseginez.

Eragiok mutil aurreko dambolin horri
gaztainak erre artean,
gaztainak erre artean,
txipli, txapla, pun.
Gabon gaba pozik igaro daigun...”

“…Ven, ven a casa chico
a comer castañas asadas
para celebrar la nochebuena
junto al padre y a la madre
verás al padre reír y también a la madre llena de alegría
dale, muchacho
cuida el fuego
hasta asar las castañas
hasta asar las castañas
chipli chapla pun!
y que pasemos una
buena nochebuena...”


Rememoraremos anteriores fiestas en las que todos estábamos alrededor de la mesa, mientras que la chapa de la vieja cocina económica chisporroteaba, las cazuelas se agolpaban en ella y el besugo se asaba en el horno. Cuando aún no había entrado en nuestras vidas esa cosa que acabó con las tertulias familiares, la televisión. !Que mayores nos hemos hecho!.

Y con esta entrada me despido hasta el próximo año, volveré a estas páginas el día 7 de enero del 2020.

!Zorionak eta Urte Berri On!

ONDO PASA

miércoles, 18 de diciembre de 2019

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -135-



En la anterior entrada veíamos cómo aparecían noticias relacionadas con los avances en el tratamiento de una de las enfermedades que asolaba una población de crecimiento: la “Tisis”.

El día 27 de noviembre de 1890 la “Compañía del Ferrocarril de Las Arenas a Plencia” publicaba en “El Noticiero Bilbaíno” el anuncio de que sacaba a subasta el suministro de traviesas para toda la línea. Ese día los buques “surtos” (fondeados) en la ría ascendían a 84, aunque a lo largo del mes de noviembre hubo días que llegó a haber hasta 280 buques.

Ese mismo día cayó desde primeras horas de la mañana una copiosa nevada que dejó los tejados y montes vecinos de un blanco inmaculado. Quizá por ello ya se anunciaba en la Villa de Bilbao: ¡¡Guerra al Frío!!, y se ponían a la venta mantas de lana, impermeables y paraguas, camisetas y calzoncillos de franela en la casa “Tomasa y Carolina Rodríguez” de la calle Lotería; otros productos para contrarrestar el frío eran los zapatos. Se anunciaba la venta de chanclos, borceguíes y botinas con suela de madera. Se vendían en el Depósito de la Rivera, frente al puente de la Merced. Llegaba al puerto el vapor “Concordia” de Berjen (Noruega) con una carga de bacalao.

A finales de noviembre de 1890 el “Colegio Inglés” de Las Arenas, que era para señoritas, anunciaba que abrían la matricula para pensionistas, medio pensionistas y externas.

El día 2 de diciembre de 1890 se anunciaba en la prensa las listas de candidatos a Diputados Provinciales. Por el de Bilbao, al que entonces pertenecía Getxo, resultaban proclamados por papeletas o electos: “...D. Manuel Galindez Mermajillo, D. Tomás de Eguidazu Irusta, D. Manuel Zalduondo Libarona, D. José Aramburu Arteta, D. Julio Guiard Larrauri y D. Eduardo Aznar Tutor...” Y los llamados candidatos por derecho propio pertenecientes a clases nobles o económicamente pudiente: “...D. Benito Goldazarena, D. Pedro María Merladet, D. Tomás de Acha, D. Eusebio Echevarria y D. Victoriano Zabalinchaurreta...” En el recuento de papeletas para proclamar interventores el resultado fue: “...La Candidatura Liberal-Monárquica obtuvo 2.209 firmas, la Unión Republicana 1.452 firmas y la Fusión Carlista 869 papeletas...”

El 4 de diciembre de 1890 se procedía en la Casa Consistorial a la talla de los mozos. A aquel remplazo le correspondía la zona militar de Vitoria. el sorteo se iba a celebrar el día 14 de diciembre.


En esa misma fecha el consistorio aprobaba la solicitud de Dña. María Antonia Sarria para construir una casa de nueva planta: “...En el barrio de Algorta, en la confluencia de las calles Carretera y el camino que conducía a Plencia, cerca de Mantequena...”

El pleno municipal acordó que: “...La comida de los de la Sección 1ª se prepare en el Casino Algorteño. Y para los de la Sección 2ª lo hagan en casa de Dña. Josefa Uribe (Fonda San Ignacio)...” para las personas que iban a estar en las mesas de los colegios electorales

Uno de los cetáceos más bellos del mundo, del que los vascos fuimos precursores en su caza a lo largo de cinco siglos, en 1890 seguía siendo perseguido y esquilmado. Buena prueba de ello son los datos que ofrecía la prensa “El Noticiero Bilbaíno” el 7 de diciembre sobre los arponeros ingleses, que no solo pescaban cetáceos sino también otros mamiferos por su valiosa piel: “...Han regresado todos los balleneros ingleses de su anual viaje por los mares árticos. Los cuatro buques que se dirigieron a Terranova han dado muerte a 481.000 focas, cuyo valor oscila en las 70.000 pesetas; Otros tres barcos visitaron las costas de Groenlandia cazando cuatro ballenas y 1.750 focas, que produjeron 50 toneladas de aceite; más afortunados resultaron los cinco barcos que llegaron al estrecho de Davis, han traído 440 toneladas de aceite y 14 huesos obtenidos de las 18 ballenas negras que pescaron...” Mientras, se daba cuenta de un suculento menú, al precio de 15 pesetas el cubierto, en el “Restaurante Scala” de Bilbao, compuesto por: “
“….Ostras
Puré de gallina
Entremeses
Fritos
Pasteles a la Parisien
Pescado
Lubina a la mayonesa
Sorda en Selmis
Galantina de Faisán Trufado
Coliflor en ensalada
Solomillo mechado con berros
Flan a la vainilla
Postres variados
Café y coñac
Los vinos que se tomaron fueron:

Media botella de manzanilla
Media botella de Rioja Medoc
Media botella de Saint Emilion...”
Un autentico festín que parecía sacado de los Sueños Caprichosos de Pantagruel.

Tras la celebración de las elecciones del día 7 de diciembre, el día 12 del mismo mes se publicaba el resultado de las mismas en “El Noticiero Bilbaíno”: “...La candidatura más votada en Getxo fue la de D. Eduardo Aznar Tutor con 827 votos, le seguían D. Manuel Zalduondo Libarona con 414 votos, . Manuel Galindez Mermajillo 286, D. Benito Goldazarena 40, D. Tomás de Acha 24,…” En el cuadro inferior podemos ver los resultados por el distrito de Bilbao. Curiosamente en dicho cuadro los tres primeros, que fueron los elegidos por este distrito, aparecen señalados con la letra “A”, que según dicho documento correspondía a los llamados “Adictos”.


A veces el espectáculo que dejaban algunas actividades comerciales no era muy gratificante. Las calles donde se realizaban las matanzas de cerdos presentaban un aspecto sanguinolento y sus aromas resultaban sumamente desagradables. Ocurría en Algorta en diciembre de 1890, por lo que el Ayuntamiento acordaba: “...Con el fin de evitar que las sangres de los cerdos que se matan en la barriada llamada “La Calle” anden en la vía pública, acordamos que para sacrificar dichos cerdos se construya un banco o mesa en la parte del mar de las escaleras de San Nicolás, cerca de la escuela de francés y comercio...”

A mediados de diciembre de 1890 se estaba empezando a preparar el embaldosado la calle Mayor (actual Avenida Basagoiti). El rematante de dichas obras era D. Matías Aldazabal, el Ayuntamiento aconsejo aplazar el inicio de las obras hasta el día 7 de enero de 1891 para evitar en las fiestas de navidad, a las que concurría gran cantidad de gente, causaran molestias a los viandantes.

Uno de los elementos ornamentales que resultaba ser de gran utilidad (por entonces la mayor parte de las gentes no disponían de reloj) era el nicho de la torre de la iglesia de San Nicolás que, por su orientación estaba sometido a la influencia de los vientos y temporales. El consistorio decidía en el pleno del 18 de diciembre de 1890: “...Que siendo conveniente y necesario resguardar de los vientos y temporales la esfera del reloj de la torre, por ello se decide cubrirla con un cristal, para ello se encomienda al Regidor Sr. Ajuria comprar dicho cristal donde considere conveniente...”

En las mismas fechas, 18 de diciembre de 1890, el estado de la casa rústica de labranza llamada “Villamonte” presentaba un estado deplorable, por lo que el Ayuntamiento decidía: “...Que teniendo noticia del mal estado que presenta la casa rústica y de labranza llamada “Villamonte”, que por la situación aislada que ocupa puede causar un mal a los transeúntes. Para evitar que los moradores sufran alguna desgracia, acordamos que dicha casa sea reconocida por el arquitecto municipal, y que en vista del informe que emita, la corporación pueda adoptar una resolución...”

Pero no era solamente esta casa la que presentaba mal aspecto y su abandono podía ser objeto de mal uso. Otra casa esta del barrio de Santa María, próxima a la iglesia del mismo nombre, requería de la intervención municipal: “...Ya que la casa Machalenena, situada cerca de la parroquia de Santa María, situada en el cruce de dos caminos públicos, por su abandono pudiera ser abrigo para pobres y mendigos, y quizá de malhechores, ya que está inhabilitada con sus puertas y ventanas abiertas, motivo por el que requerimos a su propietaria para que en el plazo más breve de tiempo proceda a tapiar dichas puertas y ventanas...”

El 24 de diciembre de 1890 el Ayuntamiento de Gtexo, en el pleno celebrado, se daba por enterado de la autorización del Gobernador Civil: “...Por Real Orden del 13 del corriente, comunicada por dicho gobernador el 18 del mismo, autorizando al Ayuntamiento a vender en pública subasta el actual Matadero y sus tierras...”

Un nuevo hotel nacía en Las Arenas. Se instalaba en otro existente con anterioridad, que había sido el Hotel Aramberria: “...Queda enterado el Ayuntamiento de Guecho de una instancia de Larrazabal Hermanos de que se han establecido en la Fonda de la casa, propiedad de D. José María Aramberria, sita en Las Arenas...” A la vez autorizaban a colocar en su fachada el rótulo con el nombre del nuevo hotel que se llamó “Larrazabal Hermanos”. Estaba frente a la casa de los Aguirre, y contaba con un restaurante permanente, del que decían estaba montado a la altura de los más exigentes.

Y como eran días de fiestas navideñas y aquel Ayuntamiento estaba compuesto por regidores muy confesionales acordaban: “...Que con motivo de ser el día de mañana el nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo asistir en Corporación a la misa mayor de la parroquia de San Nicolás de Bari...”

A la vez que acordaban: “...Poner en cumplimiento de lo que previene el artículo 25 de la Ley del 8 de febrero de 1877, se forme la lista de electores para el nombramiento de los compromisarios para la elección de Senadores...” La cual decía en dicho artículo 25: “...El día 1 de enero, todos los años, los Ayuntamientos formarán y publicarán listas de sus individuos y de un número cuádruplo de vecinos del mismo pueblo con casa abierta, que sean los que paguen mayor cuota de contribuciones directas, sin acumularse lo que satisfagan en ningún otro; y si para completar este número dos o más que paguen la misma cuota decidirá la suerte los que hayan de ser comprendidos en la referida lista...”

Llegado el final de año, la prensa bilbaína ofrecía un resumen de las operaciones realizadas con el mineral de hierro a lo largo de 13 años: “...Que iban desde 1878 en que se exportaron 1.224.780 toneladas, pasando por 1884 en que la exportación ascendió a 3.155.482 toneladas, finalizando en 1890 que se había exportado 4.216.887 toneladas...”

Y finalizaba 1890. En su último día de pleno del 31 de diciembre, con algo que era habitual por aquellas fechas como era la presencia de pobres de solemnidad en el municipio y que por no existir todavía Hospital Asilo en Getxo eran enviados al de San Mames de Bilbao. El desafortunado vecino de la Anteiglesia era D. Eulogio Ruiz.

En ese último pleno del año 1890 se trataba sobre la solicitud de la Sociedad titulada M. A. de Palacio y Compañía: “...Para poder ocupar los terrenos marcados en el plano que acompaña al objeto de establecer fiadores para el amarre de los cables del puente en construcción entre Portugalete y Las Arenas...” El Ayuntamiento de Getxo trasladó a la Comisión de Fomento y Policía Urbana el dictamen de dicha solicitud.


La última decisión del pleno del 31 de diciembre de 1890 era: “…Asistir en Corporación a la misa mayor de la parroquia de San Nicolás mañana con motivo de ser la Circuncisión del Señor...”

En la provincia, el Presidente de la Diputación de Bizkaia D. Pablo Alzola realiza un balance del año que acababa de terminar. Entre otras cosas se refería a: “...Que a lo largo del año la Diputación había financiado la construcción de 74 kilómetros de ferrocarriles, abriendo 54 kilómetros de nuevas carreteras. En lo referido a la instrucción pública decía se habían instalado a costa de la Diputación la Escuela Superior de Comercio de Bilbao, creado las cátedras de taquigrafía y vascuence e iniciado la formación de una Biblioteca Municipal. En lo referente a la Beneficencia hemos procurado proveer a la insuficiencia de Asilos para ancianos desamparados aumentando la cuota de 50 plazas de acogidos de los pueblos que tienen derecho a ingresar en San Mamés; a los sordos y mudos de la provincia se les sostiene por cuenta de la Diputación en establecimientos de otras provincias; se ha formulado un proyecto para instalar la observación de alienados en Bermeo; el servicio de expósitos esta a gran nivel en Vizcaya y como complemento se ha acordado el establecimiento de una casa de maternidad...” Pero la mendicidad seguía preocupando a nuestros mandatarios y estudiaban soluciones que se estaban aplicando en el Norte de Europa, tales como el establecimiento de colonias agrícolas para dar trabajo a los indigentes.

En la próxima entrada de esta serie veremos cómo el nuevo año (1891) traía noticias sobre el amojonamiento de la Anteiglesia de Getxo.