MEMORIAS DE GETXO

domingo, 1 de julio de 2018

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -46-



En la anterior entrada veíamos cómo la recaudación por casetas de baño aumentaba, y cómo el tránsito de ganados y carros por el camino peatil desde el jardín de Telletxe hasta el pórtico de la iglesia de Santa María de Getxo deterioraba la calzada.

Comenzaba el año 1885. Los pobres del municipio requerían ayudas, tal era su depauperada situación. Y a pesar de que las ayudas, a fecha de hoy, pudieran parecer escasas venían a aliviar las situaciones desgraciadas que algunas familias pasaban en algunos casos por perdidas de la matriarca de la familia. La cantidad asignada de carácter mensual ascendía a 18,65 pesetas.

Las noticias referidas al transporte eran primera plana de los diarios bilbaínos. El “Noticiero Bilbaíno” del 1 de enero de 1885 recogía el “...«Concurso para la ejecución de las obras del ferro-carril económico de Bilbao a Las Arenas. Los planos, presupuestos, condiciones facultativas y económicas, se hallan en las oficinas de la compañía (Campo de Volantín Nº 1. en Bilbao)»...” Mientras, el medio de transporte más generalizado era el tranvía. La venta de los billetes se anunciaban en este mismo medio: “...«Tranvía de Bilbao a Las Arenas y Algorta. Esta compañía expende en Portugalete, al precio de una peseta, billetes para venir a Bilbao y regresar a Las Arenas en el mismo día. EI despacho se halla establecido en casa de D. José Bilbao, en el muelle Viejo N.º 1 de Portugalete»...”

Getxo era una población solidaria con las desgracias de más allá de sus límites geográficos. El 29 de enero de 1885 entregaba en la sucursal el Banco de España de Bilbao la suscripción realizada en el municipio para ayudar a los damnificados por los terremotos ocurridos en Granada y Málaga, que el Noticiero Bilbaíno anunciara en sus paginas del 29 de diciembre de 1884: “...Granada 26. El alcalde de Talarraya participa que, a consecuencia del terremoto de anoche, se hundieron multitud de casas...” Entre las gentes que contribuyeron a aliviar aquella desgracia se encontraban algunas sociedades de nuestros barrios, como el Casino y una estudiantina, que al parecer existía por esas fechas en Algorta: “...Que recorrió sus calles, recolectando la cantidad de 1.847 pesetas, de las que una vez deducidos gastos se hizo entrega al Sr. Cura Párroco de Algorta (San Nicolas) la cantidad de 1.266 pesetas para que a través del Prelado (Obispo), se remita a las provincias de Granada y Málaga, para alivio de las victimas de los terremotos»...”


El nuevo puerto que se pensaba construir en Algorta, en la forma que se estaba tramitando el proyecto del nuevo puerto. En una carta enviada a los Diputados a Cortes D. Rafael Mazarredo y D. Ángel Allende Salazar, el Consistorio de Getxo expresaba su disconformidad. EL 5 de febrero de 1885 el Ayuntamiento de Getxo planteaba: “...«No estaba en el deseo de la corporación municipal, que el nuevo puerto que se proyecta construir en el barrio de Algorta, se clasificase de interés general de segundo orden, por cuanto realizándolo de esa forma, después de haber contribuido el Municipio con cantidad de alguna consideración, creemos no podrá establecer tarifas de carga, descarga y calado de embarcaciones, cómo podría haber hecho si su hubiera declarado puerto de interés local, sin prejuicio de que luego hubiera sido declarado de interés general. Que de acuerdo con estos deseos se practicaron los estudios, y se entregó el proyecto al digno Diputado Sr. Mazarredo. En consecuencia se ruega encarecidamente a los mencionados señores Diputados interpongan su valiosa influencia para hacer realidad el deseo de esta corporación municipal»...”

Volviendo al anterior tema relacionado con el Ferrocarril Económico de Bilbao a Las Arenas, el 25 de febrero de 1885 saltaba a la paginas de la prensa bilbaína el posible trazado y los beneficios que dicho medio de transporte iba a reportar, no solo a la Compañía, si no a los que iban a participar en dichas obras: “...«Obras que se han subastado estos últimos días. El ferro carril de Bilbao a Las Arenas podrá ser más ó menos útil a sus accionistas en el concepto económico, pero no cabe duda de que ha de reportar mucho bien a la comarca donde radique. Ha de proporcionar trabajo por largo tiempo a gran número de braceros, contribuirá por tiempo indefinido a beneficiar la industria y la vida en la comarca que recorra»...” A continuación venía una descripción del recorrido del mismo, que a su vez describía la zona por la que iba a transcurrir: “...«La nueva vía férrea arrancará en Bilbao de la colina que se alza sobre el que fue solar del convento de San Agustín, en la margen derecha de la ría.

Apenas partida de la estación de San Agustín, atravesará los pequeños declives que dominan inmediatamente las huertas de la villa, llanura o vega que se va poblando de elefantes casas y establecimientos industriales y es continuación del paseo titulado Campo Volantín. Inmediatamente encuentra el arroyo de Artaza-Mina, primera de las cañadas que descienden de la cordillera de Archanda.

Seguirá por las pendientes estrivaciones de la montaña, quedando entre la ria y la vía los hoteles de la Cava, propios de la familia de los Sres. Ibarra y la magnífica Universidad que poco más allá se levanta; y recorriendo la poblada anteiglesia de Deusto por centro, ósea por las cercanías de la iglesia parroquial atravesará el alto collado de Luchana, de forma prismática, por lo que en lo antiguo se le daba el nombre de “Sepultero”; salvará por un puente el río que desciende de los valles de Sondica y Erandio, atravesará otro collado de menos elevación que domina la casa de Ardanaz, y que desemboca en una hermosa vega frente al Desierto, donde tiene su casa de campo el Sr. Agustín M.ª de Obieta.

Las famosas canteras de Axpe que hoy surten de piedra de mampostería y sillería a la mayor parte de las obras que se ejecutan, tanto en la ría como en Bilbao y municipios circunvecinos, serán atravesadas por la nueva vía, y ésta al fin penetrará en las llanuras de Lamiaco, teniendo a corto trecho que salvar, en Udondo, por medio de un puente, no de gran importancia, el río que forma poco más arriba la unión de los ríos que descienden de Lejona y Berango.

Por último recorriendo la vía las huertas, jardines y pinares que esconden la Capilla de Santa Ana y la multitud de casas de campo, que preceden al núcleo principal de población de Las Arenas, terminará en estas, cerca del gran Balneario y en el paso del camino de Algorta.

El ferrocarril de Bilbao a Las Arenas, casi constantemente ira dominando la ría y las poblaciones que se agolpan casi sin interrupción en ambas riberas»...”


La nueva carretera de Las Arenas a Plencia parece que daba problemas de seguridad por la saturación de visitantes. Los numerosos robos que hasta fechas cercanas se venían circunscribiendo a zonas de Encartaciones, se empezaban a producir con mayor intensidad en las inmediaciones de Bilbao y sobre todo por la margen derecha de la ría y Las Arenas en particular. El 12 de febrero de 1885, el consistorio de Getxo acordaba solicitar al Gobernador de la Provincia: “...«Para conservar el debido orden y la vigilancia como protección de las personas y propiedades, debido a los numerosos forasteros de otras provincias que se vienen aglomerando en este Pueblo, haga el Sr. Gobernador establecer un puesto de Guardia Civil en esta población, y caso de no conseguir esto gestionar ante la Diputación Provincial poner un puesto de Miñones»...”

Ya para febrero de 1885 se abría una nueva calle que conducía desde la ermita de Santa Ana a la ría. El encargado de aquella obra fue D. José María de Aramberria vecino de Erandio, quien licitó la misma por 1.750 pesetas. El Ayuntamiento accedió a realizar la obra con la condición de que se echaran en dicha calle 25 centímetros de piedra machacada y 5 de recebo de grueso.

En la próxima entrada veremos cómo las obras del nuevo puerto seguían dando quebraderos de cabeza a nuestros munícipes. Así como las ordenes del gobierno de la provincia sobre enterramientos y cementerios que debían de ser cumplimentadas.

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