MEMORIAS DE GETXO

jueves, 12 de noviembre de 2015

CRÓNICA DE UNA EVACUACIÓN, LOS NIÑOS DE LA GUERRA -VI-



La anterior entrada la terminábamos con los avisos de milicianos o personas civiles que diariamente aparecían en la prensa pidiendo saber el paradero de sus familiares.

El 11 de junio de 1937 se produjo un nuevo viaje del Warrior (ex Goizeko-Izarra), que salió de Santurtzi de madrugada con unos 300 evacuados, de ellos 139 niños del sanatorio de Gorliz, para San Juan de Luz. Le dieron escolta el Resolution y 1 destructor. Regresó a Santurce el día 13.


El día 11 de junio el diario Euzkadi anunciaba: “...Ayer embarcaron en el “Goizeko-Izarra” los primeros enfermitos expedicionarios procedentes de Gorliz...”. El día 12 de junio, el Secretario General de Asistencia Social, Sr. Bustos, confirmaba para aquella tarde la salida del trasatlántico “Habana”, con los niños destinados a Francia y la U.R.S.S., con rumbo al puerto francés de “La Pallice”. Esa misma tarde saldrían otros 300 niños a bordo del vapor “Ploubazlanec”, un barco fletado por el socorro Rojo Internacional. Este viaje del “Habana” fue el último que realizó el trasatlántico. Llevaba a bordo 4.500 niños, más las personas auxiliares 215 maestros y 15 sacerdotes; en total realizaría 6 viajes con evacuados. Desde “La Paulliac” 1.500 de aquellos pequeños serían conducidos hasta “Leningrado”, siendo trasladados desde este puerto hasta las poblaciones de Crimea, Odessa y la capital Rusa, Moscu. El “Habana” realizó un total de seis viajes, todos con destino a puertos franceses con excepción del tercer viaje que recaló en Southampton. Fue con diferencia el barco que más niños evacuó. Según las cifras aportadas por Jesús J. Alonso Carballés (2007, 692) en estos seis viajes el Habana transportó un total de 22.692 refugiados de los cuales una gran mayoría, un 70% (17.474), eran niños.


El 13 de junio de 1937 será el último viaje del Habana con 4.201 niños y 205 adultos a Pauillac y penúltimo del Warrior con varios cientos de evacuados, incluidos otros 131 niños del Sanatorio de Górliz con destino a Bayona, que salen de Santurce de madrugada; le dan escolta el Resolution y dos destructores. El 14 de junio de 1937 el mercante Seven Seas Spray sale de Bilbao con refugiados para Francia.

El 15 de junio de 1937, de madrugada, los destructores Císcar y José Luis Díez salen de Santurce llevando a bordo 288 evacuados, de ellos 122 hombres en edad militar, muchos de los cuales son importantes responsables militares que abordaron el barco sin autorización y aprovecharon el viaje para escapar. A continuación salen el Warrior, también con algunos escapados a bordo; el Thorpehall, con 750 refugiados para Pauillac, y el Alice Maríe que conduce a La Pallice a 790 personas. Los bous Gipuzkoa, Bizkaya, Iparreko-Izarra y Gasteiz, los dragaminas y lanchas auxiliares salen de Portugalete para Santoña y Santander evacuando al personal y pertrechos de la Marina de Guerra Auxiliar. También el C-2, el Torpedero nº3 y numerosas embarcaciones de todo tipo comienzan a dejar los puertos de la ría con un buen número de refugiados, tratando de alcanzar Santander o Francia.


Ese mismo día se producía un histórico y desgarrador llamamiento del primer Lehendakari Vasco D. José Antonio de Agirre y Lekube a la resistencia, que el “Euzkadi” titulaba: “...En defensa de la Libertad y la Patria...”. En él se decía: “...En estos momentos de Intensa y dramática emoción me dirijo a vosotros con el alma henchida de una fe que es patrimonio de los vascos..., en medio del pueblo y con el pueblo y en nombre de él os he de decir que el acuerdo firme es resistir, resistir con ímpetu y con fe..., en pie todos detrás del Gobierno; todos detrás de los Jefes militares, a defender en formación cerrada este patrimonio nuestro..., no es el momento para entregarse a optimismos de ninguna clase..., Pueblo vasco que estás aquí concentrado y que tienes en la villa de Bilbao el enemigo cerca sus puertas: no pierdas jamás la fe, levanta el espíritu y unánimes en pie en estos momentos a todos los hombres de buena voluntad. Fe en la victoria, firmeza en la lucha. ¡Aurrera, Euskotarrak...”. En él hacía un llamamiento a las mujeres, ancianos y niños para que buscaran lugares que garantizaran su seguridad, lejos de aquel frente de guerra: “...dejar el lugar sólo a los hombres, a los que quieren defender la tierra de sus padres con todos los sacrificios que sean precisos...”. Se anunciaba la localización de los refugios en caso de bombardeos por la aviación fascista, y el significado de las señales acústicas: un toque largo significaba peligro, dos señalaban la vuelta a la normalidad. Ante la inminente caída de Bilbao, solamente algunos pequeños vapores se atrevieron a evacuar nuevos niños, el “Alice Marie” fue uno de ellos, que trasportó 150 pequeños a La Rochelle.


El 16 junio de 1937 continúa la salida de pesqueros y mercantes hacia Santander. Entran allí con evacuados los mercantes Cabo Corona, Zurriola, Galea, Lola, Marqués de Urquijo, Mari Elvira y Antonieta. En total llegaron por mar a Santander unos 10.000 refugiados. Otros buques trasladaron equipos, pertrechos y diverso material. El mercante francés Sontay sale de Pauillac en dirección a Leningrado conduciendo 1.494 niños vascos transbordados del Habana dos días antes. El 22, llegará a Leningrado.

El 17 de junio de 1937 llega a Santander el Itxas-Zuri, último buque procedente de Bilbao. Ese mismo día se hacía un llamamiento urgentísimo para que: “...Pasen mañana, día 17 de junio, de cuatro a cinco y media de la tarde sin falta, los padres de los niños de las escuelas de Euzkadi que estén aún en Bilbao y que se hallen inscritos en la colonia para Francia y también las maestras del Departamento que están señaladas para acompañarlos...”. Mientras, se evacuaban los ayuntamientos de Basauri, Galdakano y Sondika. El día 18 ya se tenían violentos enfrentamientos en Artxanda, los rebeldes fascistas llegaban al Casino.



Tras la caída de Bilbao el 19 de junio de 1937, el 23 desde el puerto de Santander, lugar al que habían huido miles de familias, que se habían trasladado en ferrocarril, saldrían en pequeños vapores y pesqueros huyendo de los fascistas. El último viaje lo realizó desde ese puerto el vapor francés “Ploubazlanec” con 800 niños de las Ikastolas a bordo.

Si hacemos un resumen de las evacuaciones que se produjeron, de los barcos que las protagonizaron y de las poblaciones a las que fueron llevados, tanto niños como adultos, desde el mes de mayo hasta junio de 1937, veremos que fueron más de una veintena, y sucedieron en las siguientes fechas:

El 7 de mayo de 1937, el Goizeko-Izarra con 319 refugiados.
El 8 de mayo de 1937, y el trasatlántico Habana con 2.326. El mismo día el Marvia lo hacía a Pauillac con 500 refugiados.
El 9 de mayo de 1937, los mercantes franceses Carimare, Château Palmer, y Château Margaux salen con 2.000 refugiados.
El 10 de mayo de 1937, viaje del Marvia con 242 refugiados para Pauillac.
El 12 de mayo de 1937, zarpan los mercantes británicos Thurston y Stancourt con más refugiados para Francia.
El 16 de mayo de 1937, salen de Santurce el Habana con 3.869 refugiados y el Goizeko Izarra con 700 más, hasta Pauillac.
El 21 de mayo de 1937, el Goizeko-Izarra sale para Francia con 350 refugiados y el Habana con 4.095 más para Inglaterra. El Goizeko-Izarra hasta Bayona, a donde llegó el mismo día, y el Habana hasta Southampton. Allí desembarcará a sus pasajeros el día 23.
El 22 de mayo de 1937, salen hacia Le Verdon los mercantes Cabo Corona con 1.185 refugiados, Galea con 879 y Zurriola con 759.
El 27 de mayo de 1937, salen de Santurce el Cabo Corona con 1.283 refugiados para Pauillac y el británico Kenfig Pool con otros 750 hacia Le Verdon.
El 1 de junio de 1937, el Habana sale de Santurce con 3.728 evacuados y llega a La Pallice el día 2.
El 6 de junio de 1937, el Habana vuelve a salir con 4.251 refugiados en dirección a La Pallice.
El 11 de junio de 1937, nuevo viaje del Warrior (ex Goizeko-Izarra), que sale de Santurce de madrugada con unos 300 evacuados, de ellos 139 niños del sanatorio de Gorliz, para San Juan de Luz.
El 13 de junio de 1937, último viaje del Habana con 4.201 niños y 205 adultos a Pauillac y penúltimo del Warrior con varios cientos de evacuados, incluidos otros 131 niños del Sanatorio de Górliz con destino a Bayona, que salen de Santurce de madrugada. Sale después el mercante francés Ploubazlanec con 300 niños también para Pauillac.

El 14 de junio de 1937, el mercante Seven Seas Spray sale de Bilbao con refugiados para Francia.


El 15 de junio de 1937, de madrugada, los destructores Císcar y José Luis Díez salen de Santurce llevando a bordo 288 evacuados, de ellos 122 hombres en edad militar, muchos de los cuales son importantes responsables militares que abordaron el barco sin autorización y aprovecharon el viaje para escapar. A continuación salen el Warrior, también con algunos escapados a bordo; el Thorpehall, con 750 refugiados para Pauillac, y el Alice Maríe que conduce a La Pallice a 790 personas.

Los bous Gipuzkoa, Bizkaya, Iparreko-Izarra y Gazteiz, los dragaminas y lanchas auxiliares salen de Portugalete para Santoña y Santander evacuando al personal y pertrechos de la Marina de Guerra Auxiliar. También el C-2, el Torpedero nº3 y numerosas embarcaciones de todo tipo comienzan a dejar los puertos de la ría con un buen número de refugiados, tratando de alcanzar Santander o Francia.

El 16 junio de 1937, continúa la salida de pesqueros y mercantes hacia Santander. Entran allí con evacuados los mercantes Cabo Corona, Zurriola, Galea, Lola, Marqués de Urquijo, Mari Elvira y Antonieta. En total llegaron por mar a Santander unos 10.000 refugiados. Otros buques trasladaron equipos, pertrechos y diverso material. El mercante francés Sontay sale de Pauillac en dirección a Leningrado conduciendo 1.494 niños vascos transbordados del Habana dos días antes. El 22, llegará a Leningrado.

El 17 de junio de 1937, llega a Santander el Itxas-Zuri, último buque procedente de Bilbao. Desde la caída de Bilbao, las evacuaciones se produjeron desde otros puertos del Cantábrico (Asturias y Santander).

Parte de la pesadilla había acabado para algunos de los refugiados. Bajo los cielos apacibles de aquellas Bélgica, Francia, Inglaterra, Rusia y Mexico, países de acogida, algunos de ellos aún sin frentes de guerra, las inocentes criaturas comenzaban a olvidar los días y noches de una guerra atroz, el ruido de las bombas, el siniestro trepidar de las ametralladoras de los Junkers, y la horrorosa imagen de las casas incendiadas. Pero aún quedaban días y noches con el recuerdo de sus familias, sus casas, sus amigos, de aquel mundo que se habían visto obligados a abandonar, forzados por un cruento golpe de estado. Y aún faltaba por llegar la II Guerra Mundial, protagonizada por los aliados del Golpe de Estado Franquista.


Niños que pasaron de ser considerados como “evacuados” en su país de origen para convertirse en “refugiados” en el país de acogida. Según decía alguno de aquellos pequeños, ya adulto, en Londres en el 2006: “...Somos los olvidados, no nos dieron pasaporte, éramos “enemigos aliens”. Cuando nos casamos en el Reino Unido Franco no reconoció nuestras bodas, pues no eran católicas ni religiosas, y consideraron a nuestros hijos bastardos...”. Según fuentes de la Cruz Roja en junio de 1937 salieron para Rusia un total de 3.260 niños, en febrero de 2004 todavía se contaban 239 “Niños de Rusia” como residentes en los territorios de la antigua Unión Soviética.



Parte de la pesadilla había acabado para algunos de los refugiados. Bajo los cielos apacibles de aquellas Bélgica, Francia, Inglaterra, Rusia y Mexico países de acogida, algunos de ellos aún sin frentes de guerra, las inocentes criaturas comenzaban a olvidar los días y noches de una guerra atroz, el ruido de las bombas, el siniestro trepidar de las ametralladoras de los Junkers, y la horrorosa imagen de las casas incendiadas. Pero aún quedaban días y noches con el recuerdo de sus familias, sus casas, sus amigos, de aquel mundo que se habían visto obligados a abandonar, forzados por un cruento golpe de estado. Y aún faltaba por llegar la II Guerra Mundial, protagonizada por los aliados del Golpe de Estado Franquista.

Niños, que pasaron de ser considerados como “evacuados” en su país de origen para convertirse en “refugiados” en el país de acogida. Según decía alguno de aquellos pequeños, ya adulto, en Londres en el 2006: “...Somos los olvidados, no nos dieron pasaporte, éramos “enemigos aliens”. Cuando nos casamos en el Reino Unido Franco no reconoció nuestras bodas, pues no eran católicas ni religiosas, y consideraron a nuestros hijos bastardos...”. Según fuentes de la Cruz Roja en junio de 1937 salieron para Rusia un total de 3.260 niños, en febrero de 2004 todavía se contaban 239 “Niños de Rusia” como residentes en los territorios de la antigua Unión Soviética.


Suelen decir que la Historia la escriben los vencedores. En el caso del “Goizeko Izarra”, el “Habana”, el “Galea”, el “Cabo Corona”, el “Luchana” y otros buques, las evacuaciones de los niños está claro que también la escribieron los vencedores, o mejor dicho, no la escribieron. Y como decía Aitor en su trabajo !...esta es una de las intenciones más importantes a la hora de redactarlo. Quisiera poner mi granito de arena en la ardua tarea de dar a conocer un pasaje desconocido de la Historia, desde el punto de vista, esta vez sí, de los perdedores, cuya voz ha sido durante tantos años silenciada...”. Pero sus descendientes no dejaremos que eso suceda, que su memoria sea olvidada.

Algunos de aquellos niños, regresaron. Otros nunca lo harían. Algunos se afincaron en los países de acogida, como los 450 niños que quedaron permanentemente a vivir en “Southampton”. Entre los meses de marzo y octubre de 1937 fueron evacuados más de 32.037 niños vascos. Según algunas fuentes : “...17.824 fueron llevados a Francia, 5.130 a Belgica, 4.435 a Inglaterra, 3.291 a Rusia, 807 a Suiza, 430 a México y 120 a Dinamarca...”. En esta relación faltan muchos, tanto adultos como menores, que fueron acogidos en diversos lugares, tanto de Europa como de America.

Este trabajo tiene, entre otras fuentes, las de los periódicos bilbainos de la época: “Euzkadi”, “El Liberal”, “La Tarde”, “Lan-Deya”, “Lucha de Clases”, “Unión” y el “Noticiero Bilbaíno”; además de algún diario británico. La base de datos “Badator”. Y como no, el trabajo de Aitor Arrate. En la próxima entrada incluiré la relación de algunos de los niños y adultos que salieron al exilio.

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