MEMORIAS DE GETXO

lunes, 1 de junio de 2015

LA FUENTE DE SAN NIKOLAS y LAS ESCULTURAS EGIPCIAS



La fuente de San Nikolás con su estatua luminaria y la de la Plazuela de Areeta-Las Arenas, las esculturas de Maria Cristina y Jardingana, son uno de los elementos urbanos, que siempre nos han llevado a preguntarnos ¿Qué son, de donde vienen?. Y aunque no todo tiene de momento respuestas, algunas cosas sí conocemos, como sus emplazamientos a lo largo del tiempo.

Gracias a mi buena amiga María Antxia, de la Biblioteca San Nikolás, he podido añadir a estas interrogantes, otra más: ¿Son las estatuas luminarias (egipcias), fruto de la mano de un escultor francés de principios del pasado Siglo XX?.

Pero vayamos paso a paso: La primera obra conocida formaba parte del conjunto escultórico de la Plaza de San Nikolas. Estaba situada casi en el centro de la plaza. Era la época en la que la plaza agrupaba en torno suyo a la Iglesia, Ayuntamiento y las Escuelas (ver fotografía de encabezamiento). Era el Siglo XIX cuando el maestro de obras (arquitecto municipal) D. Ciriaco de Menchaca, redactaba un escrito que iba cambiar la fisonomía de la mentada plaza.


Estas escuelas que se construyeron entre 1850-1860, tuvieron como primer maestro a D. Juan José Jauregui. En 1867 se construyó la casa del maestro y se añadió el “Salón de Sesiones” del Ayuntamiento de Getxo. El Consistorio celebró sus sesiones hasta 1881 en ellas. El salón de sesiones también se utilizó como aula para niñas. Pero como decía antes, la plaza fue construida en la entonces “Campa de Mugica”, tal y como recoge en su escrito el Sr. Mechaca en 1871 definiéndola como: “...barrio habitado por familias muy acomodadas...,...que han construido edificios de muchísimo gusto...”. Y acometió una de las obras más importantes que la plaza había conocido. Se debió plantear que era necesario coronar dicho emplazamiento con una escultura acorde a su rango social. Ya que se instaló una fuente pública (en esa época tenían gran importancia las fuentes pues no todas las edificaciones disponían de agua potable), y sobre la misma se dispuso una de esas efigies egipcias de fundición, de las que hablaba con anterioridad.


Conjunto escultórico no exento de conflicto social, ya que al acometer, años más tarde, las obras de derribo de las escuelas (1910), se retiró dicha fuente dando lugar a un escrito vecinal reivindicándola. Entre los firmantes estaban (Pantaleón de Goienechea, Juan de Carrandi, Eustasio Zalduondo, Luis de Uranga, Juan Tomás de Guerediaga y otros). En el escrito del 14 de septiembre de 1910 decían los vecinos: “...Que habiéndose despejado la Plaza de la Constitución con el derribo de las escuelas y la desaparición de la fuente pública, nos extraña que esta no haya sido repuesta...,...el privar de tan imprescindible liquido a una importante vecindad y concurrencia pública, sin que las vendejeras sean una entidad despreciable...,...pues han de recorrer un largo trayecto hasta dar con la primera fuente...,...nos tememos que pese a que se iba a reponer en breve, se halle dicha fuente relegada al olvido...”. Aducían a que teniendo en cuenta el extraordinario gasto, para la época, llevado a cabo por el consistorio 700.000 pesetas en conducciones de agua, solicitaban que “...se sirvan acordar el restablecimiento de una fuente en las inmediaciones de la que por tantos años ha venido prestando tan importantes servicios al vecindario...”.


Las conocidas como “Egipcias” eran en realidad esculturas luminarias (que acababan en un cristal de protección en forma de llama), que dicen debieron fundirse en Barcelona. Y que a pesar de que algunos autores reclaman su fundición entre 1905-1910, parece que las mismas fueron fundidas con anterioridad, ya que al remodelarse la Plaza de San Nikolas a partir de 1871 aparecían en el centro de la plaza sobre la fuente. Desaparecieron en 1910 con el derribo de las escuelas.

Posteriormente en 1911, según se recoge en el libro de actas municipal del 16 de diciembre, el vecino de Algorta D. Vicente Ibarguengoitia, solicitó que con motivo de las obras que se estaban realizando en una calle transversal a la iglesia de San Nikolas, obra que se estaba realizando en una edificación derribada denominada “Simonena”, se trasladase la fuente, que se había llevado a ese lugar, desplazándola a una esquina del terreno de su propiedad, quedando la misma instalada en la confluencia de la nueva calle con la de San Nikolas (triangulo formado por las calles San Nikolas, Artibai y Obispo Etxeandia). Ya en 1915 la plaza, tras el derribo de las escuelas, aparecía casi vacía, solamente se alzaba en ella un pequeño quiosco de madera.


En esos mismos años, en la Plazuela de Las Arenas (Bizkaiko Zubia Enparantza), tenían una fuente de similares características, con la estatua luminaria sobre la misma (igual a la de la plaza de San Nikolas de Algorta) Estaba situada en una plazuela que se formaba en la confluencia de la carretera general con la calle Mayor, tras la caseta del fielato, tal y como se aprecia en la fotografía inferior datada en 1919 y tomada de la web “www.guregipuzkoa.net” que recoge el legado del “Fondo Indalecio Ojanguren” (montañero y fotógrafo eibartarra gracias al cual podemos recuperar imágenes de nuestro municipio). Tras los bombardeos de la aviación franquista de 1939, la zona en la que estaba la fuente con la estatua resultó gravemente dañada, y como se puede apreciar en la fotografía superior, tras el arbolado, solo quedo en pie la fuente desapareciendo la escultura egipcia. Y aquí surge una nueva pregunta: ¿Realmente eran dos fuentes iguales o se trasladó a este emplazamiento la de Algorta?, quizá más adelante esta pregunta pueda tener respuesta.


Cuando me hacía al comienzo la interpelación “...¿Son estas estatuas luminarias (egipcias), fruto de la mano de un escultor francés de principios del pasado Siglo XX?...”. Tras observar detenidamente, las existentes en Urkijobaso (Maria Cristina), me percaté del extraordinario parecido con las diseñadas por el escultor francés Mathurin Moreau (ver fotografía inferior).


De 1849 a 1879 Moreau proporcionó varios modelos de esculturas para la explotación comercial por la fundición francesa “Val d'Osne”, una de las más importantes de los siglos XIX y XX, de la que Moreau llegó a ser uno de sus directivos. Durante el Siglo XIX se desarrolla una enorme operación de normalización del paisaje urbano, desarrollo tecnológico que permitiría despertar la industria de fundición sobre todo en Francia e Inglaterra y con ella la difusión de elementos urbanos a lo largo del mundo. Es muy probable, que puesto que se asevera por algunas personas que dichas estatuas fueron realizadas en una fundición de Barcelona, realmente se tratara de una empresa intermediaria de la fundición francesa.


Y finalmente la de “Jardingana”, realizada en los años 80, fue obra del escultor algorteño Jose Luis F. Butron. Era una copia de la original, que realizo en su estudio. Incomprensiblemente de esa efigie solo quedan los pies sobre la peana, recordando que en ese lugar, que esa copia de la histórica escultura vigilaba silenciosa la Avenida Basagoiti de Algorta.

No obstante, seguiré comprobando los libros de actas municipales y otros documentos, por si aparece alguna referencia en los mismos, que pueda aclararnos las dudas y volveré a publicarlo para completar este articulo.


2 comentarios:

  1. Hola!
    ya son varias veces que buscando informacion o alguna foto antigua de Algorta acabo aqui.
    Soy una chica joven de Algorta y me impresiona mucho el gran trabajo que realizas al compartir con todos nosotros tanta historia y recuerdos. Es una labor muy importante y tiene que ser costosa, solo queria comentar para darte las gracias y para darte mucho animo.
    Es realmente un placer leer este blog, saber como era antes nuestro pueblo y como ha ido transformandose, pero lo mas importante es que hay personas cono tu que invierten su tiempo en estudiar, documentarse y publicar sus hallazgos con todos nosotros para que todo eso no caiga en el olvido.
    Zorionak bihotzez ta segi aurrera!

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