En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX veíamos como, la prensa bilbaína anunciaban los nuevos productos, que la fabrica “La Algorteña” ofrecía al mercado.
La crisis alimentaria debida al encarecimiento de los derivados del trigo, harina y pan provocaba reflexiones en la prensa bilbaína: “...Se nos anuncia una nueva subida del pan; venimos sufriendo las consecuencias de una crisis alimenticia en España que no tiene procedentes desde tiempos remotos, parece vislumbrarse un horizonte más obscuro, por lo menos hasta conocer de un modo cierto cual será la suerte de la cosecha del trigo. Tal vez a la la hora en que vean estas líneas se haya dispuesto por el gremio de panaderos subir el precio del pan...” (El Noticiero Bilbaíno del 22 de mayo de 1898).
Otro de los temas que nos ofrecía la prensa bilbaína estaba relacionado con el Colegio Farmacéutico del Nervión, el cual celebraba en Las Arenas Junta General: “...Se ha verificado en Las Arenas, la anunciada Junta General del Colegio Farmacéutico del Nervión, tratándose en ella de la colegiación forzosa a que se refiere una Real Orden. Los Colegiados acordaron aceptar lo dispuesto, por el ministerio de la Gobernación, y en consecuencia disolver el actual Colegio...” (El Nervión del 22 de mayo de 1898). Decía la R.O. que el motivo de la misma era oponerse al intrusismo, además decía en alguno de sus párrafos: “...Para ejercer en España la profesión de Farmacéutico, es indispensable que el interesado, además de cumplir con todas las disposiciones legales y administrativas que rigen sobre el particular, se halle inscrito en el Colegio de Farmacéuticos de la provincia donde tenga su residencia habitual...” (Gaceta de Madrid del 15 de abril de 1898).
En el acto de disolución del Colegio de farmacéuticos, acordaron celebrar una comida en el barrio de Las Arenas: “...Los socios del Colegio Médico Farmacéutico del Nervión, sociedad que acaba de disolverse por R.O., celebrarán el lunes próximo en Las Arenas un banquete de despedida...” (El Nervión del 25 de mayo de 1898).
En el pleno municipal del 26 de mayo de 1898 se trataba sobre el cauce del río Gobela, que de forma periódica anegaba zonas de vega que eran utilizadas para siembra: “...Se da cuenta de una instancia de D. Gregorio Arzubiaga, de esta vecindad, referente a la limpieza de las vegas y del río Gobelas. Acuerda el Ayuntamiento nombrar una Comisión Especial para que sin perdida de tiempo se reconozca el referido río, y en caso de que sea necesaria su limpieza, la que se ejecutara por medio de jornaleros vigilados por la misma, con el fin de dar libre paso a las aguas, para que se puedan realizar en la vega los sembríos. Recayó la elección para dicha Comisión en los Regidores Zamacona, Beascoechea y Goicoechea...”
Algunos caminos carreteriles en el barrio de Algorta no parecen que estaba en condiciones para el tránsito, ya que en aquel pleno municipal se decía: “...En vista de lo que manifiesta y solicita D. Miguel Uria en una instancia, y tomando en consideración sus pretensiones, acuerda el Ayuntamiento autorizar a la Comisión de Obras para que proceda al arreglo del camino carretera que desde la Avanzada se dirige pasando por frente de la Fonda San Ignacio hasta la proximidad de la casa del finado D. Manuel Arrigorriaga...”
Seguía el pleno municipal de Getxo, y en el se traba sobre una invitación de las “Hijas de María” de Algorta: “...Se da cuenta del escrito de la Asociación de las Hijas de María en Algorta, invitando a esta Corporación a la función Religiosa que se celebrará en la Parroquia de San Nicolás de Bari de Algorta el domingo 22 del actual a las tres de la tarde, que terminará con el besapié a la Santísima Virgen...”
Y en el mismo pleno se trataba sobre las ayudas que se habían realizado para personas pobres atacadas de viruela: “...Se aprueba la cuenta de las carnes suministradas por el rematante D. Ramón Olavarria, por encargo de la Comisión, para personas pobres que han sido atacadas de viruela en Algorta, desde el 15 de enero último hasta el 7 de mayo, cuenta que importa la cantidad de 215,25 pesetas, acordando se paguen con cargo al Capitulo de Beneficencia...” También se informaba sobra otros pagos: “...Se acuerda verificar los pagos siguientes: A D. Juan Eguia 105 pesetas por los refescos y comidas suministrados en su casa Arenas a la Comisión y acompañantes de esta Corporación, el día 25 de enero último, con motivo del deslinde de los terrenos de este Municipio y del de Lejona...”
Como último punto del orden del día, el Ayuntamiento tuvo que tomar cartas en el asunto, de una casa en estado ruinoso en la calle San Nicolás de Algorta: “...Habiendo sido preciso, para evitar desgracias personales demoler por completo con jornaleros por el estado ruinoso en que se encontraba, y sin dueño de este País, el resto de la casa llamada “San Martín de Ibarra”, en la calle San Nicolás, han sido vendidas a D. Juan Bautista Aguirrechu por 20 pesetas las pocas tejas y maderas podridas de aquel edificio...”
Los asuntos de la guerra volvían a ocupar las páginas de la prensa bilbaína, uno de los artículos llegaba desde uno lector de Algorta: “...En su diario he leído con sumo interés un razonado artículo referente a la defensa de nuestra costa, ante la presencia de un buque enemigo. La solución es bien fácil, artillando convenientemente nuestro Puerto. El de Bilbao es de imprescindible necesidad, las obras de defensa que se están realizando son deficientes, es necesario que se instalen en esos dos puntos cañones de a 32. Los cañones de gran alcance deben situarse en punta Lucero y la Galea, verdaderos puntos estratégicos y centinelas que impedirán la entrada de buques en el Abra, ya que controlan las costas del Este y del Oeste. De no hacerlo así cualquier buque de guerra enemigo, situado a la altura de la Galea podría destruir impunemente, tanto las fabricas de los Altos Hornos, los Astilleros del Nervión, y la riqueza urbana de Santurce, Portugalete, Las Arenas y Algorta.
El sábado 28, domingo 29 y lunes 30 del corriente, tendrá lugar en la parroquia de San Nicolás de Bari de Algorta, un triduo con sermones, que terminará con una solemne procesión a la capilla de San Ignacio y regreso a la parroquia de Algorta; dedicado a implorar de la Virgen de las Victorias el triunfo de nuestras armas.
Las fortificaciones del castillo de San Ignacio, en Algorta, están sumamente adelantadas, igual que las del murallón-carretera, desde el Puerto al contramuelle de Algorta. El próximo jueves se constituirá la Junta de la Suscripción Nacional bajo la presidencia del señor cura párroco D. Juan José Arechaederra...” (El Nervión del 27 de mayo de 1898).
En la próxima entrada de esta serie veremos como se celebraba un “Triduo a las Armas” en Algorta .




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