jueves, 15 de enero de 2026

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -459


En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX, veíamos como, el asunto de los arbitrios de vino y carnes, obligaba a intervenir al Consistorio de Getxo.

En esta entrada quiero contextualizar como eran aquellos días de mediados de 1898. La vida, como comentaba al final de la anterior entrada, comenzaba a encarecerse en algunos artículos de primera necesidad, la prensa bilbaína decía: “...Tienen mucha razón cuantos aseguran que la vida se esta poniendo «intransitable». No solamente suben el pan y las patatas, si no también el almidón. La Revista mercantil publicada el sábado último era una especie de oración fúnebre que ponía los pelos de punta. Si esta situación se prolonga un par de semanas más tendremos que dedicarnos a comer piedras areniscas. En algunos hogares domésticos ha sido ya suprimido el pan, verdadero artículo de lujo en los tiempos presentes; y en vez de comer pan, se dedican a comer pollos, que resultan mucho más baratos. Muchas de esas amas de casa han suprimido el chocolate; y en lugar de este desayuno les dan a los chicos un trozo un trozo de bacalao frito...” Tal era el hambre y la escasez de pan que en la Villa de Bilbao: “...La comisión organizadora de la romería de la calle de las Cortes repartirá 200 raciones de pan entre los pobres de dicha calle mientras duren las circunstancias actuales...” La escasez de los alimentos derivados del trigo, además de la patata y el arroz hicieron que: “...Se publicara la urgente precisión de evitar la exportación de trigo y cereales y precaver los conflictos que pueden surgir por la cuestión de subsistencias, lo que mueve al Gobierno a plantear desde luego, no solo la exención temporal de los derechos de arancel con que están gravados aquellos artículos, sino también a prohibir su exportación.

En consecuencia, el Rey y en su nombre la Reina Regente, ha tenido a bien disponer: Que a partir de la fecha de la publicación de esta Real Orden en la «Gaceta de Madrid» se admitan con libertad de derechos a la importación por las adiciona de la Península y las Islas Boleares los siguientes artículos: El trigo, maíz, cebada, centeno, arroz, los demás cereales, harinas de todas clases, patatas, alubias blancas y de color. Que esta franquicia se aplique a las expediciones que se encuentren pendientes de despacho en las aduanas; y que a partir de la misma fecha, quede prohibida la exportación al extranjero de todos los enunciados artículos...” (El Noticiero Bilbaíno del 9 de mayo de 1898).

Los obreros de Sestao presentaron ante el Gobernador de la Provincia una queja por los precios del pan y otros artículos de primera necesidad: “...Una comisión de obreros de Sestao visito ayer al Sr. Gobernador Civil, a quien hicieron entrega de una copia de sus peticiones. En esa exposición, que lleva numerosas firmas, después de protestar contra la elevación del precio del trigo, y de manifestar los exponentes que no podrán mantenerse, ni ellos ni sus familias, al continúa la carestía de los alimentos, se lamentan de lo que ocurre con la venta del pan...” (El Noticiero Bilbaíno del 9 de mayo de 1898).

Las noticias relacionadas con movimientos militares dejaban honda preocupación entre nuestros vecinos, en un diario bilbaíno dejaban caer: “...Atendiendo a las circunstancias que atraviesa España, y por indicaciones, según dice, del Comandante General del sexto cuerpo de ejército, es probable que hoy se publique el bando declarando en estado de sitio en nuestra provincia. Esto no quiere decir que en Vizcaya ocurra al presente nada anormal, por más que, como en el resto de España, la situación económica produzca hondo malestar. También en Guipúzcoa se declaró ayer el estado de guerra, sin que ningún hecho ostensible aconsejase al parecer esta medida, que según hemos oído decir se va a hacer extensiva a toda la península...” (La Voz de Vizcaya del 10 de mayo de 1898).

La valoración que hacía alguna prensa bilbaína de la situación era: “...Es cada día más grave, no puede negarse, la situación de España. Arriba, un gobierno indeciso y vacilante, no tan unido como fuera de desear y en crisis. Abajo, pueblos, amotinados, tumultos y desordenes sangrientos; el fatídico espectro del hambre con sus horrorosas consecuencias. Motivados por la falta de subsistencias, la carestía de los artículos más indispensables para la vida...” (El Noticiero Bilbaíno del 10 de mayo de 1898).

Y una mala noticia asaltaba a Bizkaia, se declaraba el Estado de Guerra: “...D. Luis Polanco Lavandero, Gobernador Civil de Vizcaya. Hago saber: Que las circunstancias extraordinarias en que el país se halla ha aconsejado al Gobierno de S. M. la declaración del estado de guerra en el territorio de la Monarquía. El estado de guerra comenzará a regir en esta provincia desde la publicación de la presente circular, con estricta sujeción al bando que a continuación se inserta, dictado por el Excmo. Sr. Comandante en Jefe del Sexto Cuerpo de Ejército y Capitán general de Burgos-Navarra y Vascongadas. Ordeno y Mando: Queda declarado el estado de guerra en los territorios que comprenden las provincias de Burgos, Santander, Navarra, Vascongadas, y Logroño, que componen esta Región militar...” (El Nervión del 10 de mayo de 1898).

Y es en la primera anotación del pleno municipal de Getxo, del 1 de mayo de 1898, donde se va a recoger aquella declaración del estado de Guerra: “...En primer lugar se dio lectura y quedó enterado el Ayuntamiento del Bando que se inserta en el Boletín Oficial de la Provincia, el día 10 del corriente, declarando el Estado de Guerra por el Excelentísimo Sr. Capitán General del Distrito de las Provincias de Burgos, Santander, Navarra, Vascongadas y Logroño, habiendo designado el mando de la autoridad civil en la militar...”

Acto seguido se recogía un oficio de la Junta de Caridad del Hospital Hospicio de Algorta, en el mismo informaban de la constitución de dicha Junta: “...Se da cuenta de un oficio de la Junta de Caridad del Hospital Hospicio municipal, participando haber constituido aquella Junta, habiendo quedado formada por los siguientes señores:

Presidente, el Alcalde D. Juan José Bilbao.

Vicepresidente, D. Pedro Amezaga.

Secretario, D. Melchor Munarriz.

Tesorero, D. Alejo Sarria.

Vocales, D. Antonio Uribe, D. Félix Viot y D. Feliciano Ansoleaga...”

A continuación se daba cuenta de una instancia del Director de la Escuela de Náutica de Algorta: “...Del mismo modo se dio cuenta de una instancia del Director de la Escuela de Náutica de esta localidad, suplicando la conveniencia de que se subvencione la 2ª Enseñanza que se da en esta Escuela, a fin de que se pueda fomentar y sostener la misma, bajando el tipo anual que actualmente tiene...”

En la próxima entrada de esta serie veremos como, una de las maestras del la Escuela de niñas Pobres de San Martín (Algorta), solicitaba permiso para ausentarse unos días por que iba a contraer matrimonio.

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