domingo, 11 de enero de 2026

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -458

 

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX, veíamos como, el contratista de las obras de la carretera-murallón de Ereaga, vio necesario construir una senda desde un punto de Algorta hasta la obra que estaba realizando en las cercanías de dicha playa.

En el pleno municipal de Getxo del 5 de mayo de 1898, entre otros asuntos, se trataba sobre los arbitrios de carne y vino, que según decían estaban sin abonar por parte del rematante de dichos artículos: “...No habiendo satisfecho todavía el rematante de vinos y otros artículos así como de carnes, los plazos ya vencidos el pasado día 15 de marzo último. Acuerda este Ayuntamiento autorizar al Sr. Alcalde Presidente para que empiece a instruir el expediente correspondiente de apremio administrativo, contra el rematante de arbitrios municipales D. Ramón Olavarri, así como contra sus valedores solidarios D. José Antonio Olavarria, D. Ignacio Frías y D. Juan Ramón Mota vecinos y propietarios de esta Anteiglesia...”

En dicho pleno, en el último punto de la sesión, se trataba sobre el conflicto surgido con un vecino de Algorta, sobre la propiedad de la Plazuela de Ereaga: “...Por último, estando señalado para el día 9 del actual a las once de la mañana, para dar inicio en el juzgado de Primera Instancia de Bilbao la prueba de testigos de parte de esta Corporación, en la demanda, de los testigos propuestos por este Ayuntamiento, por parte de D. Vicente Suarez contra este Municipio sobre la propiedad de la plazuela de Ereaga. Acuerda este Ayuntamiento que acuda el Sindico Municipal D. Manuel Cámara con los testigos propuestos...”

La prensa bilbaína, en su primera plana daba cuenta de la Batalla la bahía de Cavite en Manila: “...Continúa en el Congreso el debate promovido con motivo de la intervención del Señor Salmerón acerca del desastre de Cavite...” (El Noticiero Bilbaíno del 6 de mayo de 1898). En Cavite aconteció la llamada “Batalla de la Bahía de Manila” el día 1 de mayo de 1898, donde una moderna flota estadounidense, bajo el mando del Comodoro Dewey, aniquiló a la anticuada escuadra española del Pacífico del Almirante Patricio Montojo (aunque cuentan que realmente los buques de que disponía a pesar de que eran más modestos que los estadounidenses, no eran tan obsoletos como se ha dicho tradicionalmente). Esta batalla marcó un inicio devastador para España en la guerra Hispano-Estadounidense y aceleró el fin de su imperio colonial. Decían en “La Voz de Vizcaya”, de esa misma fecha, que: “...Los barcos de la escuadra española eran de madera...”

Seguía el diario ofreciendo noticias relacionados de los conflictos bélicos allá de los mares: “...Procedentes de Cuba llegaron ayer a Bilbao 34 soldados. Entre ellos el soldado del batallón de Barbastro llamado Dámaso Gorordo, natural de Algorta. Que en un combate resultó con dos balazos en las piernas. Le fue amputada la pierna derecha...” (El Noticiero Bilbaíno del 6 de mayo de 1898).

Y mientras que en Asturias los mineros se manifestaban al grito de: “...!Pan barato!...” Aquí, en casa, se anunciaba en el mismo diario : “...El próximo domingo abrirá en el barrio de Santa Ana de Las Arenas, un magnifico café y restaurante denominado “El Campo”, propiedad de Dña. María Martínez, quien ha montado aquel establecimiento con toda clase de comodidades, en un sitio extenso y pintoresco...” (El Noticiero Bilbaíno del 7 de mayo de 1898).

Por aquellos días, en el mercado de abastos, los precios de algunos artículos oscilaban entre: “...El azúcar en sus diferentes gamas (Cortadillo, pilón, granulado, blanquillo y dorado) oscilaba entre 66 y 50 pesetas los 50 kilos; el arroz entre las 56 y 60 pesetas; el aceite de oliva oscilaba entre los 47 y 48 reales los 11,50 kilos; el de cacahuete iba costaba a 130 pesetas los 100 kilos; las carnes saladas (tocino) a 90 reales la arroba; la carnes (de cebón, pecho y falda, chuleta o solomillo) iba desde1,40 a 3,50 pesetas el kilo; las aves de corral (pollos y gallinas) desde 2 a 7 pesetas kilo; el pescado llamaba la atención por sus precios (la merluza a 2 pesetas el kilo, congrio a 1,75 pesetas el kilo , salmón a 6 pesetas el kilo, besugo a 1 peseta el kilo, lenguado a 2 pesetas el kilo y las angulas 1 peseta el kilo); la habas a 40 reales la fanega (32 kilos); la manteca (de vejiga, Bancroft, en barril o lata) oscilaba entre 2,25 y 2,60 el kilo; la fruta (manzana a 25 céntimos la docena, peras a 1,25 céntimos la docena y las naranjas a 6 pesetas el ciento...” Por cierto, que la suscripción para 3 meses a aquel diario costaba 3,75 pesetas.(La Voz de Vizcaya del 7 de mayo de 1898).

En la feria de ganados de la campa de Basurto (Bilbao), uno de nuestros convecinos de Las Arenas recibía varios premios a la categoría de novillas, vacas, novillos y toros: “...En la feria de ganados de la campa de Basurto se adjudicaron los siguientes premios: Segundo premio de 25 pesetas, para una novilla a D. Valentín Celaya de Guecho. Primer premio de 37,50 pesetas para la mejor vaca a D. Valentín Celaya de Guecho. Primer premio de 62,50 pesetas, al mejor toro que se presentó, en la categoría de 2½ a 4½ años, para reproducción, a D. Valentín Celaya de Guecho. Primer premio de 50 pesetas, al mejor novillo de 8 a 5 años, que no se halle destinado a la reproducción a D. Valentín Celaya de Guecho...” (El Nervión del 8 de mayo de 1898).

Y respecto de los ardores guerreros de aquellos días, no parece que algunos vecinos de Getxo se sintieran muy deseosos de participar en aquella contienda, ya que el Ayuntamiento publicaba una lista de prófugos: “...El Ayuntamiento de Guecho ha declarado prófugos a los mozos Antonio Mola, Nicolás Infante, Desiderio San Sebastián, José María Encera, Juan Pablo Fano y Eugenio Vidaurrázaga...” (El Nervión del 8 de mayo de 1898).

Algunos datos a cerca del movimiento de minerales de Bizkaia, así como el trasiego de buques en el puerto de Bilbao, nos los dejaba la revista semanal “Bilbao”, órgano de la Cámara de Comercio, los cuales aparecen en la fuente de prensa de la “Biblioteca de Prensa Histórica” del Ministerio de Cultura : “...La importación de Cabotaje, desde el 4 al 12 Mayo de 1898, había sido de: 46.923 toneladas de carbón, 4.640 toneladas de cemento, 170 toneladas de garbanzos y 155 toneladas de salvado. Materiales traídos a puerto mediante Vapores, balandras, goletas, pataches, lanchones, pailebotes. Mientras que la exportación al Extranjero y Ultramar de minerales y carga general, desde el 6 al 12 Mayo de 1898, había sido de: 1.629.268 toneladas de mineral, 10.293 toneladas de mineral de hierro. Y la exportación de cabotaje, desde el 5 al 12 Mayo de 1898, había sido de: 19.414.079 kilos de mineral, 35.049.412 kilos de lingotes de hierro, 2.532.099 kilos de hojalata, 805.216 kilos de alambre, 2.161.728 kilos de harina, 1.747.382 litros de vino, fundamentalmente destinados a puertos del Estado. El vapor «Algorteño» salía con 3.247 y 3.174 toneladas de mineral de hierro, cargados por los Sres. Macleod y Cia y Otto Kreizner, ambos en los droppss de la Franco Belga y con destino a Rotterdam...” (La Voz de Vizcaya del 7 de mayo de 1898).

Y en relación a ese trasiego de minerales, un vapor quedaba varado en la ría, en el banco NE de Portugalete, frente a la torre de señales: “...Anteanoche quedó varado en el banco N. E. de Portugalete, frente a la torre de señales, el vapor “Chindor”, de la matricula de Bilbao, y perteneciente a la casa armadora «Compañía Marítima Cantábrica». Dicho buque, que procedía del puerto de Gijón, flotó a las dos horas de varar y entró en Bilbao, para donde traía cargamento de carbón...” (La Voz de Vizcaya del 8 de mayo de 1898).

En la próxima entrada de esta serie veremos como, la vida empezaba a encarecerse como consecuencia de la guerra con los EEUU en Filipinas.

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