lunes, 9 de septiembre de 2019

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -112-



En la anterior entrada -111- veíamos cómo algunos ilustres visitantes acudían a Las Arenas para descansar y tomar baños de mar.

En agosto de 1889 algunos de los instrumentos musicales de la banda municipal fueron adquiridos al parisino instalado en Bilbao, químico y litógrafo, D. Luis Ernest Dotesio, quien además de instrumento musicales y partituras en su tienda de la calle la Cruz de Bilbao, se dedicó a la venta de velocípedos y triciclos.

Muchas calles en mal estado en Algorta necesitaban repararse. Se decidió “...Que era necesario colocar aceras nuevas en parte de la calle Mayor, por entonces la más pública y transitada, para colocar desde frente a la Iglesia de San Nicolás hasta Jardingana y desde la casa que habita D. Juan Luis Uriarte hasta la plaza de San Ignacio, baldosas hidráulicas de la fabrica del Sr. Uria...” También se trabajaba “...En el adoquinado de diferentes cruces de callejones, cómo el del frente de la casa Amesti y en la plazuela que existía en el mismo; además de en los andenes y caminos peatiles que iban desde la casa del finado D. Juan Bautista Cortina a la de D. Dionisio Zubiaga y orillando las cerraduras de la propiedad de Dña. Dominica Berreteaga, en la calle Carreras del Castillo...” Quedó encargado de dicho proyecto el arquitecto D. Eladio Iturria.

Algunas zonas de Algorta se veían colapsadas por el paso de carros y carruajes, por lo que se iba haciendo necesario ensanchar las calles: “...Se está haciendo necesario el ensanchamiento de la carretera desde la casa Mariandresena (que estaba junto al garaje la Unión) hasta Calvetena (que estaba en el nº 13 de la calle Mayor), para que el gran movimiento de carros y carruajes que se ve va en aumento progresivo desde que se abrió el camino a Plencia permita pasar sin peligro porque su anchura sea suficiente...” (1) Pero a pesar de que la carretera, de propiedad municipal pero su conservación de la Diputación Provincial, el consistorio de Getxo decidía “...Trasladar a la Diputación provincial la solicitud de que emprenda cuanto antes el ensanchamiento de dicha carretera en el tramo indicado...” (1) Datos extraídos del callejero de Getxo de 1887 (Expediente 4622-4).


Finalizaba agosto de 1889 y era ya llegado el momento de la corta de argoma, la cual era depositada en un lugar de almacenaje para que durante el otoño junto a paja, helecho, hojarasca y otras materias, se pudriera durante el invierno, transformándose en materia apta para el abono de los campos. Por ese motivo y para facilitar que los agricultores pudieran obtener esa retama espinosa, el Ayuntamiento de Getxo decidía “...Conceder permiso para cortar argoma en el monte de la Galea desde la propiedad de Dilizandi hasta enfrente del caserío Cotiñe, en línea con dirección al mar. En la zona de Baserri en el mismo lugar del año pasado y si no fuera suficiente, en otro que se fije pegado a aquel y en todo el monte de Aiboa o cantera de Algorta...”

A primeros de septiembre de 1889, el colegio San Bernardo de Amesti, dirigido por D. Juan Dourte, como todos los años ofrecía e invitaba al Ayuntamiento al reparto de premios al alumnado de su escuela pública, aquel año: “...Tras la misa mayor, tendrá lugar el acto de entrega de premios, seguido de una obra de teatro a cargo de los alumnos del centro...” Unos días más tarde comentaba el diario”El Noticiero Bilbaíno”: “...Algunos aficionados ejecutaron con notable maestría varias obras musicales y los alumnos una piececita cómica en verso. El director y su esposa hicieron los honores a la concurrencia. Algunos se preguntaban -¿Por qué no habrá en Algorta con más frecuencia reuniones similares?-...”

Había un servicio de carruajes entre Bilbao, Algorta y Plencia regentado por D. Fermin Gorordo con salidas de ambos puntos entre la 6 y 7 de la mañana.

Los vecinos del barrio de Sarri en Santa María de Getxo y de sus inmediaciones solicitaban al Ayuntamiento: “...Que se reponga la fuente de Sarri o bien se instale una en un punto céntrico donde podamos surtirnos de agua...” Dicha fuente fue repuesta por D. Juan Arrieta.

Las obras de edificación en Algorta iban a buen ritmo: en esas fechas D. Vicente Suárez solicitaba permiso para construir una casa en su propiedad de Ereaga. El contratista de obras D. Juan José Sarria realizaba las obras de cantería de D. Santiago Diliz en la calle San Nicolás de Algorta, se refería a la casa llamada “Gabrielena Vieja”, que estaba en el número 59 de dicha calle.


Acababa de recibirse el Real Decreto sobre amojonamiento del suelo el 28 de agosto de 1889, el cual recogía todo tipo de servidumbres (Medianería, paso, luces y vistas, desagüe de los edificios, de las distancias para obras y plantaciones, dominios de aguas). Incluso en aquel decreto se incluía la comunidad de pastos en terrenos públicos, pertenecientes a los Municipios y al Estado. Por lo que se procedía también al amojonamiento y deslinde del monte de Baserri, que debido al mal tiempo de aquel invierno pasado no se había podido realizar. Para dicho acto, que iba a verificar el arquitecto municipal, se invitaba a los vecinos colindantes.

El 21 de septiembre de 1889, tras no haberse presentado ninguna reclamación, quedaban conformadas las listas para la elección de los concejales de esta Anteiglesia. El número de electores elegibles era de 458, el de no elegibles era de 114 y el de capacidades no legibles ascendía a 17 vecinos. Firmaba el acta municipal la comisión formada por D. Pedro Amezaga y D. Idelfonso Arrola, definiendo a Getxo como entidad perteneciente a la: “...Provincia de Vizcaya=Ayuntamiento de Guecho=Partido Judicial de Bilbao=Colegio Único Casa Consistorial...”

Las fuerzas de artillería volvían a tronar los cielos de Getxo: “...Mediante un comunicado del Gobernador Militar de Vizcaya informaban que la Fuerza de la 4ª Batería del Regimiento de Montaña se halla actualmente acantonada en esta población...”

Tras el cobro de las cedulas personales de esta Anteiglesia, la misma había ascendido a 1.397,50 pesetas.

Desde el Ayuntamiento se acudía puntualmente a los pagos de los servidores públicos así como a los socorros de los pobres. El consistorio acordó: “...Se pague desde la caja especial de la Provincia los sueldos y retribuciones de los cuatro maestros de ambos sexos de las escuelas de públicas municipales, así como lo correspondiente al material de dichas escuelas y la casa del maestro, disponiendo que a los auxiliares de las escuelas de Algorta se paguen sus sueldos en lo sucesivo, directamente por medio de libramientos desde la secretaría del Ayuntamiento. Igualmente se acordó el pago del trimestre corriente a todos los empleados municipales según costumbre, así cómo el socorro a los pobres...”

En la próxima entrada veremos la llegada de las fiestas de Las Mercedes de Las Arenas.

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