lunes, 17 de junio de 2019

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -104-



En la anterior entrada veíamos cómo el organista de San Nicolás de Bari de Algorta D. Pablo Mujica pasaba dificultades para subsistir por el poco dinero que se recaudaba entre los vecinos del barrio.

Era el 9 de mayo de 1889, la Alcaldía de Getxo estaba dirigida por el entonces primer edil D. Pedro Amezaga. Comenzaba mayo con una R.O. insertada en el Boletín Oficial de la Provincia, convocando a la renovación de las corporaciones municipales: “...La renovación bienal de los ayuntamientos, que deberá verificarse se celebrarán el mes de diciembre...” Para ello los Ayuntamiento debían de proceder a formar durante el mes de mayo el padrón municipal, el censo de vecinos y las listas electorales. Los concejales elegidos tomarían posesión el día primero de de enero de 1890 y permanecerían en sus cargos hasta el 30 de junio de 1893. El consistorio de Getxo acordó se cumpliera todo cuanto aparecía publicado en la R.O.

Las celebraciones religiosas tomaban protagonismo en nuestro municipio. Esta vez era la de San José. Para celebrar la festividad, el mayordomo de San Nicolás de Bari de Algorta enviaba una invitación al consistorio para que participara en la función religiosa que se iba a celebrar el días 12 de mayo.

La colonia francesa del Las Arenas celebraba en el Casino de la localidad el centenario de la revolución de 1789.

El 14 de mayo de 1889 el Administrador de Aduanas de Bilbao informaba que: “...Queda habilitado el muelle de Las Arenas para carga y descarga de mercancías...” noticia que era recogida por “El Noticiero Bilbaíno” del 15 de mayo: “...Por R.O. orden queda habilitando el muelle de Las Arenas para la carga y descarga de carbones, leñas, piedras, tierras, cales, hierros, tejas y ladrillos para la construcción urbana y artículos de mucho volumen y poco derecho arancelario, todo con intervención del delegado de aduanas de Portugalete...” Para lograr que ese muelle fuera una realidad fue necesario la intercesión del Senador por Bizkaia D. Martín Zavala, a quien el consistorio Getxotarra agradecía su parte activa en el hecho.


Las calles seguían iluminándose con petróleo. Aún faltaban seis años para que las primeras luces eléctricas vieran aluzar la fachada del Casino Algorteño. En los manifiestos de aduanas de Bilbao podían comprobarse las llegadas de las embarcaciones con crudo desde América: la barca: “Bride”, procedente de New York, llegaba con 19.825 cajas de petróleo crudo y la “Fluorine”, procedente de Filadelfia, desembarcaba 16.902 cajas.

La afición a la caza de palomas tenía muchos seguidores. No estaba exenta de picaresca. La Diputación tuvo que consultar con el Gobernador Provincial si: “...Se podían cazar las palomas a menos de 1.000 metros de distancia del palomar...” Se ve que algunos avispados acosadores conseguían algunas piezas rondando los caseríos cercanos.

El 16 de mayo de 1889 volvía el matadero a las actas municipales, ya que el viejo matadero, ya en desuso, se halla emplazado algo distante de la parte poblada de Algorta, contiguo a un arroyo donde nacía una fuente de agua constante en un terreno de la “Estrata-mosu” cerca de la fuente “Iturribarri” (entre Alango y Villamonte). En el pleno de ese día se daba cuenta de: “...La autorización a esta corporación municipal, por parte del Gobernador Civil para llevar a cabo la enajenación en pública subasta de la casa matadero...” Sin embargo, el terreno adyacente que el consistorio deseaba juntar con el matadero para subastar, no recibía la autorización pues lo consideraba la autoridad provincial como un buen terreno para edificación o tierra de labor. El Ayuntamiento decidió unirlo al expediente. Consideraba que solo el edificio carecía de valor por hallarse alejado de la población.

En ese mismo pleno se hablaba de unas consultas realizas por el consistorio sobre la continuación de la línea del ferrocarril de Las Arenas a Algorta. Y como se acercaba el verano conminaron al contratista D. José Leandro Uribe para acelerar las obras de la calle Mayor (actual Avenida Basagoiti). En esas fechas continuaba al frente de la corporación el Alcalde D. Pedro Amezaga.


En el pleno del 26 de mayo de 1889 se trataba sobre una circular de la Diputación Provincial sobre la mendicidad: “...Circular que ha dirigido la Diputación a los Alcaldes presidentes de los Ayuntamientos de esta provincia dictando reglas para extirpar la mendicidad en Vizcaya...” El Ayuntamiento de Getxo decidía: “...Proveer de placas identificativas a los pobres que pueden implorar limosna en esta Anteiglesia...

En esa fecha “El Noticiero Bilbaíno” abría sus paginas con la siguiente declaración: “...Suponer que el País Vascongado ha de relegar al olvido la reivindicación de sus derechos, inicuamente arrebatados a raíz de la última guerra civil, es suponer un absurdo que está en abierta contradicción con lo noble y lo grande de la causa foral...”

Ya cerca del verano, algunos anuncios relativos a nuestro pueblo aparecían en los diarios bilbaínos. Uno de ellos lo hacía en “El Noticiero Bilbaíno”. Se refería al “Casino de Las Arenas”: “...Este establecimiento inaugurará su temporada el 1º de de junio, permaneciendo abierto todo el año...” Sobre las actividades, decían: “...Se ofrecerán Bailes semanales, Conciertos, Bailes para niños, un restaurante que permanecerá abierto a todas horas y un teléfono para los señores socios...” Las cuotas de suscripción, por costumbres de época, daban derecho de entrada a las señoras de los socios, por lo que es fácil deducir que solo eran socios los varones. Sus precios eran: “...Suscripción por 15 días 7 pesetas. Por un mes 10 pesetas. Y por un año, hasta el siguiente ejercicio, 20 pesetas...”

El 1º de junio de 1889 comenzaba a funcionar el Reglamento de la Corporación de los Prácticos de la Barra y Ría. Para la inauguración de dichas ordenanzas salieron desde el muelle del Arenal algunas personalidades a bordo de los remolcadores Algorta y Somorrostro. Al frente de la comitiva iba el presidente de la corporación D. Juan Bautista Belerrinaga. El servicio del practicaje se realizaba mediante lanchas de vapor. El reglamento prescribía que: “...Los servicios de los buques se realizarán sujetándose a un orden o turno riguroso y por medio de lanchas de vapor que irían tripuladas por un patrón, los prácticos designados, un maquinista, dos fogoneros y un marinero...”


Las obras próximas del inicio del puerto volvían a traer a los plenos, escritos de advertencia sobre los problemas que podrían causar en nuestra costa. Una de ellas la encabezaba Dionisio de Zubiaga: “...Sobre los daños y perjuicios que podrán causar las obras del puerto en el Abra, puerto de Algorta y propiedades particulares...” Por ello el Ayuntamiento de Getxo decidió crear una comisión que obteniendo datos y antecedentes se acerque en primer lugar a la Junta de Obras del Puerto del Abra para recabar datos. Al frente de aquella comisión se pusieron los siguientes ediles: El Alcalde D. Pedro Amezaga, el Síndico D. Irineo Ramón Diliz y el Regidor D. Eladio Sustacha.

En la próxima entrada veremos cómo algunos vecinos de Algorta solicitaban colocar aceras desde Mantequena hasta la Cadena.

1 comentario:

  1. Muy interesante. Mue gustaría saber más sobre la familia de Antonio de Arrarte Uriarte y su descendencia ya que tuvieron una bodega aquí, en Tomelloso, Ciudad Real, y estoy haciendo un trabajo de investigación. Soy catedrático retirado de La Universidad de la Ciudad de Nueva York y ahora vivo en La Mancha. Un saludo y mis coordenadas por si se quiere poner en contacto conmigo: Dionisio Cañas 629 011 524 dionisiocanas@telefonica.net

    ResponderEliminar