MEMORIAS DE GETXO

lunes, 4 de diciembre de 2017

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -V-



En la anterior entrada veíamos cómo la guerra causaba las penurias de Getxo, mientras el consistorio se veía entre la espada y la pared para poder cobrar los impuestos, ya que el barrio de Santa María estaba controlado por las tropas Carlistas y lo cobrado del barrio de Algorta no alcanzaba ni para el pago de un mes al ejercito Liberal.

El 22 de octubre de 1874, el Gobernador de la provincia, enviaba un oficio en el que informaba de: “...la colocación de un cable telegráfico entre Bilbao y Santander...”

El control de entrada de artículos importados era rigurosamente supervisado por el Jefe de la guarnición de Las Arenas. El consistorio advertía al caminero D. Ángel Egusquiza, que ejercía el control en el puesto de guardia establecido a la entrada de la carretera de Bilbao a Las Arenas para que no dejara paso a dichas mercancías. Los artículos que habían sido prohibidos importar eran: “...Petroleo, alpargatas de cáñamo y suela para zapatos. Se ordena al caminero permanezca en dicha entrada para impedir la entrada de estos productos...”

La valija municipal era trasladada a Bilbao en una cartera de cuero, la cual tenía un rótulo indicando Guecho e iba cerrada con un candado. El coste de la misma era de 130 reales y fue adquirida al vecino de Bilbao D. Gregorio López.

Comenzaba diciembre de 1874 con noticias de la guerra, el teniente coronel de la guarnición Liberal de Algorta D. Bonifacio Ruiz, reclamaba al Ayuntamiento lo siguiente: “...Sabiendo extrajudicialmente que en la secretaría de este Ayuntamiento, existen instancias de vecinos de esta población dirigidas a los Carlistas o sea a la Diputación, solicitando a la misma se exima del servicio de armas rebeldes, alegando que sus hijos o parientes se hallan ausentes; en ultramar unos y de marineros otros; bajo la más estrecha responsabilidad e ese Ayuntamiento, proceda a efectuar su entrega a mi autoridad para inutilizar dichos armamentos, aun no estén en poder de las fuerzas de ocupación Liberales...”


Los sellos de impuesto eran también sujeto de fraude, por lo que el 3 de diciembre se leyó un oficio del Administrado Económico de la provincia. Ordenado se evitará el uso de los sellos de impuestos de guerra fraudulentos, el Alcalde solicitó de la Diputación: “...que la misma emitiera una regla de conducta a seguir...” En esa fecha se hizo presente el informe sobre el cobro de arbitrios de 1873: “...estando presente al frente de este Pueblo Autoridad ilegitima o fieles Regidores, fueron sacados a subasta pública los arbitrios de vino tinto, blanco, chacolí, aguardiente y licores, que el rematante valoró en 34.600 reales…, estando el mes de enero esta población totalmente ocupada por fuerzas Carlistas rebeldes También se hizo entrega de vino a las fuerzas de la Nación destacadas en Portugalete así como para las rebeldes...”

El decomiso de bebidas alcohólicas, por no pasar las normas establecidas, estaba a la orden del día. Entre los barriles decomisados se encontraba alguno conteniendo Ron y otro de una bebida dulce llamada Marrasquino, (un licor delicado, incoloro, glutinoso, dulce y fragante. Que se hacía de una variedad de cerezas llamadas marrascas, a las que se añadía azúcar, almendras y miel).

Aunque a decir de las actas, no todo eran noticias de represalias, ya que a veces la tropa colaboraba en el salvamento de náufragos. Era el caso del siniestro acaecido frente al Puerto Viejo de Algorta el día once de diciembre de 1874. Se hablaba: “…del naufragio y destrozo de la barca “Juanita Bilbao”, en que hallándose entre las olas y los cascos del buque los náufragos fueron salvados, algunos de estos por D. Joaquín Roca y Beltrán, soldado de la quinta compañía del segundo batallón de infantería del regimiento Saboya...” En la barca, cargada de madera y con destino a Barcelona, a consecuencia de un fuerte temporal, murieron siete de los doce tripulantes.


Finalizaba el año con malas noticias para la educación de los niños, la crisis económica llevaba al consistorio a adoptar una de las medidas más controvertidas: “...en las actuales circunstancias por falta de fondos…, por las cargas que ocasionan las Escuelas Públicas de Primera enseñanza de niños de ambos sexos…, y considerando que suprimirlas completamente traería consecuencias quizá irreversibles…, acordamos suprimir y se suprime…, desde el día 1 de enero de 1875, mientras otra cosa no se determine, las retribuciones a los maestros, que correrán a cargo de los padres, quienes deberán satisfacer directamente al maestro...” El sueldo del maestro de Algorta era de 3.300 reales anuales más otros 990 como compensación de casa habitación; el de Santa María recibía 2.200 y tenía casa habitación puesta por el pueblo. No parece que aquella decisión contentó a los maestros, ya que el día 3 de enero el maestro de Santa María de Getxo D. Carlos de Salazar, con razón, renunciaba a la oferta de hacerse con la plaza de Algorta, ya que según su escrito: “...No conviene a sus intereses el regentar la escuela de Algorta con la rebaja y supresión acordada…, por lo que me quedo con la de Santa María, por la que tengo 5.000 reales pagados en todos los conceptos...” El Ayuntamiento para mantener su criterio afirmaba que: “...teniendo en cuenta que hallándose abandonada, como se halla, la escuela de Santa María por las circunstancias actuales es imposible dar la enseñanza. Acuerda el Ayuntamiento que dicho maestro dé la enseñanza como sitio seguro y sin peligro, en el edificio titulado “Escuela de Náutica” de la feligresía de Algorta, reconociendo a su favor 5.000 reales anuales. Pero como se expresaba en el acuerdo del 31 de diciembre, debe de pasar a los padres las papeletas del importe de las retribuciones...”


En la próxima entrada veremos cómo el nuevo año comenzaba al igual que el anterior, con ruido de sables, caballos y una tropa que comía mucho y al parecer bebía más.

1 comentario:

  1. es importante que la historia de un pueblo la sepamos todos y asi valorar lo que nos dejaron nuestros antepasados y podderlo dar a conocer a nuestros herederos sumamando mas acontecimientos que dar valor a un pueblo

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