MEMORIAS DE GETXO

lunes, 27 de abril de 2015

LA MOJIJONERA DE AREETA y EL MONUMENTO A CHURRUCA



Vivimos en un pueblo que, como ya he comentado en otras ocasiones, ha visto rebautizar sus calle, plazas y monumentos, dependiendo de las vicisitudes políticas y/o de los golpes militares.

Y es precisamente de uno de estos lugares “La Mojijonera de Areeta-Las Arenas” también conocida como paseo o espigón de Churruca, del que voy a tratar en este artículo. Y del escultor que realizó el monumento al conocido ingeniero gipuzkoano Evaristo de Churruca y Brunet (quien fuera director de la Junta de Obras del Puerto, autor de la obra del Puerto exterior de Bilbao), que fue de quien recibió el nombre.



A pesar de que su inauguración se realizó el 25 de octubre de 1939, dicho monumento ya se contemplaba levantar desde 1918. Tras la convocatoria de un concurso en 1918, llegaría el acuerdo de ejecución en 1931. En esa época apenas avanzaba el paseo y la superficie que ocupan los jardines alrededor del mismo. El resto de la escollera, como paseo, se realizaría años más tarde. En planos municipales de 1927 y 1930, se podía ver el espacio reservado para el monumento.



La elaboración del conjunto escultórico, obra del algorteño Miguel García de Salazar en colaboración con el arquitecto Ignacio Maria Smith, se acuñó bajo la premisa “El esfuerzo de Bilbao para la conquista del mar”. Desde él, Churruca observa, pluma en ristre, la alegórica lucha de Neptuno contra la mar.

En la misma intervendría otro destacado escultor local, también de Algorta, Eduardo Urrutia Gorordo, nacido el 5 de enero de 1889, cerca de la gasolinera de Goñi, frente al actual casino algorteño. Recibió las aguas bautismales en la Iglesia de San Nikolas de Bari de Algorta el 6 de enero de 1889, hijo de Jose Maria Urrutia Learra “Jose Mari el Carromatero” (hacía los viajes de Algorta a Bilbao con su carro) y de Andresa Gorordo Bilbao). Y fue precisamente en las escuelas de esa misma plaza, donde realizaría sus primeros estudios. De su obra y de su persona realizaré un pequeño semblante más tarde.


Eduardo Urrutia Gorordo

La reinauguración de este monumento, como no podía ser de otra manera, estuvo rodeada de trajes militares, camisa azules y brazos en alto. Los insignes “ganadores” del golpe de estado se lanzaron a una desaforada carrera de inauguraciones en los años inmediatos a la finalización de la guerra, incluso con cambios de nombre de monumentos ya inaugurados. Así el Puente Bizkaia o Puente Palacios fue vuelto a bautizar con el nombre del “Caudillo” de aquella contienda.



Se realizó tras el preceptivo almuerzo en el Club Marítimo del Abra, a las cuatro de la tarde, bajo una intensa lluvia !era lo único que no podían controlar!. Encabezaban la delegación Salvador Basagoiti (Alcalde de Getxo), el Ministro de Obras Publicas, la familia del homenajeado y otros invitados. Tras un discurso en el que intervino el Secretario de la Junta de Obras del Puerto Sr. Aniano, en el que leyó el acta del acuerdo para la erección del monumento, se procedió por parte del párroco de Las Mercedes a su bendición. Le seguirían varias alocuciones (las de Oriol y Goyoaga), que como era de rigor en la época acabarían con los consabidos !Vivas y Arribas!.



Pero volviendo a nuestros escultores, de cuyas manos nació este emblemático monumento, recordar a uno de ellos Eduardo Urrutia, quien fuera coetáneo de otros insignes escultores como los bilbainos Antonio Guezala, Higinio Basterra y Quintín de Torre. Realizó trabajos en la iglesia de los Trinitarios de Algorta, para la que labró el altar mayor y esculpió la imagen de la Virgen de Begoña entre otros. Podemos ver su obra en la fotografía superior, junto a sus dos hijas Merche y Olasne, a la entrada de la casa paterna.

Precisamente un boceto suyo del Monumento a Churruca es el que podemos ver en la fotografía inferior. El boceto del Monumento a Churruca, por las fechas, creemos fue realizado en el taller de Salazar.



Eduardo Urrutia se casó con la bilbaina Consuelo Urresti el 3 de febrero de 1915, a quien había conocido en su balneario de Las Arenas, lugar al que solía acudir durante los veranos. Persona con facultades poéticas, inmortalizó uno de sus pensamientos hacia su amada Consuelo, en julio del 1912, en una tarjeta postal, con el siguiente adagio: “...A ti inolvidable Consuelo, dulce encanto de mis amores, juventud absoluta de las cosas amadas...”.


Eduardo Urrutia y Consuelo Urresti

En la fotografía inferior podemos verle frente a otra de sus obras, una talla de su hermano pequeño (Iñaki Urrutia Gorordo), yerno de un viejo conocido del barrio Juan Aulestiarte, a quien los veteranos del lugar recordarán por sus correrías por la “Campa de Juan”, lugar situado a la derecha de la “Cuesta Basabe” (actual calle Club). Fundamentalmente sus trabajos fueron de imaginería religiosa.



Este matrimonio tuvo una larga prole (siete hijos, 4 chicos y tres chicas). Uno de ellos, también de nombre Eduardo, sería su sucesor. Se instalaron con su familia en la calle Novia Salcedo de Areeta-Las Arenas, en el numero 20, una casita de planta y piso donde, en un lateral de la misma, podemos ver una placa que dice “E. Urrutia Escultor”. En la fotografía inferior podemos ver a los hermanos Urrutia Urresti frente a la pastelería Zurikalday, de ellos este último aparece a la izquierda de la foto.



Hasta aquí un repaso sobre este escultor local, que fue coautor del monumento dedicado a Churruca, que se levanta egregio en la Mojijonera de Areeta-Las Arenas.



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