MEMORIAS DE GETXO

miércoles, 1 de abril de 2015

UNA MIRADA A PUNTA BEGOÑA



Existen muchas formas de ver Punta Begoña: desde los ojos de un paseante, desde la lejanía en el recuerdo y desde los ojos de la ciencia. Durante muchos años la gran mayoría de los vecinos de Getxo hemos contemplado cómo esa hermosa construcción iba deteriorándose con el paso del tiempo, la actuación de la dictadura y la acción de los graffitis, sin que nadie hiciera nada por remediar ese declive.

Desde que el consistorio, en el 2014, tomó la decisión de llevar a cabo la recuperación de las galerías a través de un proyecto estratégico con planes trianuales, un grupo de 67 experimentados investigadores de la EHU/ UPV, pertenecientes a 10 departamentos de los 3 campus, han invadido las murallas para ir desgranando los secretos de sus desvencijadas paredes, que esconden pinturas que hablan del paso del tiempo.

El viernes 27 de marzo, junto a los responsables municipales, este grupo de expertos desgranó, desde una perspectiva científica, su plan de trabajo y lo realizado hasta la fecha, con una cuidada presentación. En una edición especial de “El Liberal”, en cuyas páginas nos mostraban un recorrido por la historia de la trasformación del Abra, mediante una visión retrospectiva, que abarcó la historia geológica de nuestras playas y acantilados; su importancia como lugar estratégico para la defensa de Bilbao; su creación como símbolo de una clase social; la novedosa tecnología empleada en su construcción y las actuaciones a realizar para emitir un diagnostico.


En primer lugar tomó la palabra Agustín Azkarate, Catedrático de la EHU/ UPV., que realizó la presentación de las personalidades asistentes. Entre las que se encontraban: Alicia Echevarrieta (nieta de Horacio Echevarrieta), Luis Sala de la “Fundación Indalecio Prieto”, Jose Ramón Forester Bastida (familiar del arquitecto Ramón Bastida), Ruper Ormaza presidente de la Unesco Etxea, y otros asistentes.

Nos habló de ese lugar de descanso y esparcimiento que fue Punta Begoña, apuntando además que cumplía la función de contención de un acantilado sumamente inestable, que unía en una sola obra la hermosura del lugar con la protección para los viandantes. Un emplazamiento espectacular, que dominaba la que fue principal entrada desde la mar al País Vasco durante siglos. Al concebir la obra, como una oportunidad única, para sacar máxima rentabilidad a un lugar excepcional, autentico “Hall de Euskadi”, el Abra.

Azkarate definía esta visita como: “...un aperitivo de otra más importante que se realizará en verano...”. Advertía que esa maravilla corrió el riego de desaparecer, de ser radicalmente modificada hasta el punto de hacerla inidentificable, que de haber sucedido hubiera sido una pérdida irreparable para Getxo. Pero que gracias a la colaboración del Ayuntamiento, Diputación de Bizkaia y la propia EHU/ UPV: “...se están dando los primeros pasos para poner en valor este lugar tan extraordinario...”. Para hacerlo accesible a vecinos y visitantes.


Seguía exponiendo el trabajo a realizar al decir: “...estamos empezando un proceso de recuperación de la Memoria Histórica del lugar y de su entorno, huyendo de la mirada fetichista circunscrita a lugares concretos. Queremos que Punta Begoña sea el faro que irradie a todo su entorno, haciendo un proyecto de naturaleza sistémica, en el que la colaboración con otros organismos (Puente Bizkaia, Uneco Etxea...) es absolutamente fundamental...”. Aconsejaba mirar nuestro patrimonio con: “...una mirada integral, no puntual, de objeto por objeto...”. Y focalizaba esa perspectiva en la frase de un psiquiatra famoso Carlos Castilla del Pino, quien hace años se preguntaba: “...¿Qué es lo que nos hace ser sujetos, ser personas?...”, y el se respondía : “...Somos personas porque poseemos una biografía, una memoria...”, y explicaba que: “...ahora bien, nuestra historia es nuestra memoria, somos personas diferenciadas porque poseemos una memoria propia...”. Para ilustrarlo ponía el ejemplo del enfermo de alzheimer: “...que pierde su memoria, que olvida su historia inmediata, que no sabe qué acaba de hacer, qué termina no sabiendo evocar quién es, ni quiénes son los suyos, tristemente deja de ser protagonista de su propia historia, y de su propia vida...”.


Esa frase “...Somos personas porque poseemos una biografía, una memoria...”, estaba plasmada en un gran cartel en el pasillo de acceso a las galerías. Fue el inicio de una interesantísima visita, plagada de explicaciones de carácter, técnico-científico, que nos acercó a la historia de este paraje de nuestro municipio, que todos los días, afortunadamente, podemos ver alzarse majestuoso, en ese escarpe de la ladera de “La Begoña”.

Terminaba su exposición diciendo: “...estamos hablando del patrimonio como un tema muy importante. El Patrimonio es la memoria de una sociedad, si lo descuidamos, lo abandonamos y lo destruimos, corremos el riego de derribar identidades colectivas, que son la garantía de un futuro amenazado por una globalización, que cada día nos hace más homogéneos a todos...”. En la explicación hacía referencia a que esa idea de Patrimonio como Memoria de una sociedad, que no quiere diluirse en la marea de la globalización y desea mantener su memoria e identidad propia. Hablaba de la memoria como recurso, no solamente algo que solo interesa a los universitarios, a los investigadores: “...si no como un recurso que se está convirtiendo en un sector estratégico de primer orden para el desarrollo y revitalización de muchos lugares, pensando en ¿En qué se gasta y cuánto revierte para la sociedad?...”. Y ponía como ejemplo que en la revitalización de la catedral de Gasteiz “...cada euro que se invertía revertía en 3,5 euros para la sociedad alavesa...”.


Al acceder a la estancia principal de las galerías “El Gran Salón”, nos hacía referencia a la importancia del patrimonio: “...fíjense que cuando cualquier totalitarismo quiere dominar a un pueblo, que es lo que pasó en Afganistán con los Budas de Bamiyán, sus actuaciones van encaminadas a la destrucción del mismo, diluyendo su identidad...”. En este caso era perfectamente visible el paso de la dictadura franquista por Punta Begoña. La estancia llena de paneles explicativos era un compendio de lo recogido en el periódico repartido a la entrada. Le siguieron otros oradores (Ander de la Fuente, Xurxo Ayan, Gorka Arana y Tomás Morales) que desgranaron todas y cada una de las actuaciones que se están realizando en nuestras galerías.


Hasta aquí un pequeño resumen de esa visita, que nos acercó a comprender mejor nuestra historia a través de esa muralla y que promete revelarnos sus entrañas, las de su historia.


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