MEMORIAS DE GETXO

jueves, 19 de febrero de 2015

CUANDO LAS PIEDRAS HABLAN DE GETXO


Cuando las piedras nos hablan de Getxo, es casi seguro que detrás están las manos de un artista. Y es cierto, esas manos llevan muchos años hablándonos en cada uno de nuestros rincones. Manos expertas que han trabajado con cariño, con emoción, con destreza, dando a sus obras ese toque especial que solo los creadores saben dar.
 
Es fácil hablar con José Luis Butrón. Es un hombre asequible, amable, que habla con emoción de sus criaturas. ¿Pero quién es? Aunque sería más correcto formular la pregunta de otra manera, ¿Alguien no le conoce? Personaje tan reconocido en Algorta, que bien pudiera hacer bueno, parafraseando a su origen bilbaino, el dicho: “...Los de Algorta nacemos donde queremos...”. José Luis Butrón, bilbaíno, aunque getxotarra de adopción y convicción, nació en la villa bizkaina el 15 de agosto de 1933. 

 
Una aclaración previa respecto a su apellido. Aunque en algunos escritos podemos ver su nombre reflejado como “José Luis Butrón” y en otros “José Luis F. Butrón”, ambos corresponden a la misma persona. Cuenta que cuando empezó al Colegio de los Hermanos de Lasalle, dos alumnos compartían el mismo apellido: “...así que optaron por llamar a uno Fernández y a mi me tocó ser Butrón, así que me quedé con él para toda la vida, es como el que tiene un apodo...”, era una practica habitual en muchos centros educativos. 
 
Sus primeros escarceos con el mundo del arte comienzan a los doce años. Empezó a ir al “Museo de Reproducciones Artísticas” de Bilbao, en los bajos de las Escuelas de Berastegi, en Colón de Larreategi, donde hoy se alza el Palacio de Justicia. Sus primeros pasos los da como dibujante y escultor. Con tan solo 14 años realiza el busto de su padre (ver fotografía inferior). 

 
Al preguntarle ¿Cuál es la obra a la que tienes más cariño?, sin dudarlo responde: “...mira, eso es como decir a cual de tus hijos quieres más, cada vez que terminaba una obra, me daba pena venderla...”. Sus primeras obras las crearía en su casa paterna de Bilbao, utilizando barro para sus creaciones, comenta que “...lo que vale es el barro, es donde creas la figura...”. 
 
Pero será en Barcelona donde conocerá a uno de sus grandes maestros, Joseph Clara (Olot, 1878) discípulo de Rodin y Bourdelle. Durante cinco años realiza un intenso aprendizaje, que le llevaría a la “Escuela de Bellas Artes” de la capital Catalana. Regresa a su Bilbao natal, con tan solo 20-21 años, e inicia su vida como escultor profesional, sigue viviendo en Bilbao hasta los 24 años. Mantiene su vivienda en la capital, pero empiezan sus contactos con Getxo. Define ese momento de su vida con un: “...vivía en Bilbao, pero mi vida la hacia aquí, era Getxo (se refiere a Andra Mari), es donde empecé a hacer cosas para “mi” Pueblo...”, a finales del los 60 se instalaría definitivamente en Algorta. 


Allí, en Getxo, con su gran amigo Cándido Arrieta, en cuyo caserío tuvo su taller, acometerá la reforma de la Iglesia de Andra Mari (1968-1973), obra que duraría varios años. La iglesia estaba en muy malas condiciones. Cándido, de la mano del párroco D. Francisco Antxustegi, idearían la misma. Allí ambos artistas, establecerían su puesto de mando y taller, en aquel antiguo monasterio, las reformas las deciden sobre la marcha. 
 
Y es a partir del inicio de la obra cuando obtenemos datos que nos ayudan a conocer una parte de la historia de los enterramientos de Andra Mari, pero sobre todo conocer que es lo que apareció al levantar el suelo de la iglesia: “...los antiguos enterramientos estaban en el presbiterio (Parte de la iglesia donde está situado el altar mayor), esta zona estaba destinada a las jerarquías, presbíteros y personalidades de cierto rango. A lo largo de la nave central y bajo ella estaban los enterramientos del pueblo llano, sobre todo en la zona delantera...”. 

 
Los restos de aquellas jerarquías se depositaron al final del pórtico, en un pequeño espacio (habitación), que se halla tras una puerta de madera. El resto de los huesos, descansan junto a los del antiguo cementerio, depositados, en el exterior del templo, creando una pequeña zona ajardinada, sobre la que se colocaron una estela funeraria y otra lapida con los símbolos de los masones. 

En este lugar, saldrán de sus manos creaciones que hoy podemos admirar: ...En la fachada posterior del campanario, sobre el osario que recoge los restos del antiguo cementerio, en arenisca de Berango, cincela los nombres de los caseríos de Getxo por orden alfabético “...para que nadie se sintiera relegado...”; el escudo de Getxo con su leyenda “Bizarra Lepoan Kaltea Dagianak” (El que hace mal, lleva la barba sobre los hombros). Sobre esta placa de arenisca, junto a las letras gravadas, aparecen diferentes motivos gravados, todos ellos figuras que existían en las fachadas de los baserris de Getxo. Durante un tiempo Butron fue recorriendo estos lugares, recogiendo esas figuras y dibujándolas en papel, para después esculpirlas. El último que talló, un perrito, correspondía al caserío “Millaondoeta”, es el del ultimo caserío que está al final del Bolue, antes de llegar a Martiartu. 


Otra de sus realizaciones, fruto del traslado de un elemento existente en otro solar de Algorta será “La Torre del Moro”, monolito del que ya he hablado en una entrada anterior; sobre este osario aparecen, también otra obra suya, la estela funeraria antes citada, que tiene grabada por una cara la cruz del caserío Jauregi y por la otra una cruz del baserri de Arteaga (Goierri de Getxo); a la otra estela, la correspondiente al masón, le fue borrado el nombre, “...el criterio del párroco fue que ya que no constaban nombres en el osario, era mejor que todo permaneciera de forma anónima...”. 
 
Resulta de interés saber cómo apareció una de las ventanas que hoy luce en su parte trasera, y por qué se instaló. Pensaron: “...como la parte de atrás del coro esta muy oscura, !por qué no abrimos una ventana para darle luz!...”. Al descubrir la piedra del muro, para quitarle el enfoscado, se encontraron con que en la misma existían trozos dispersos, sin orden ni concierto, de relleno (un capitel, una columna...restos románicos), de lo que en su día pudo ser una ventana, recuperaron aquellos pedazos y crearon una nueva entrada de luz natural. 


Esta entrevista nos permite también conocer algunos entresijos curiosos, de las piedras, de lo hallado bajo el suelo de la iglesia de Andra Mari. Y así, casi como una prolongación del la cita del evangelio de Mateo “les aseguro que los publicanos y las prostitutas llegaran antes que ustedes al reino...” Las piedras que cubren el suelo del pórtico y la subida desde la cruz a la iglesia, antes de acabar la reforma, llegaron desde una zona considerada por algunos “lugar de pecado”, desde la mismísima calle las Cortes. Esas losas cubrieron en algún tiempo la calle del “vicio y la vida alegre”. 

 
Entre otras obras suyas, Getxo tiene varias más, está la “Gripta del Padre Félix” (en los Trinitarios), el Cristo y el altar que se encuentra en la Capilla de la Virgen de Begoña, obras realizadas en los años 60. Tiene una anécdota de aquella época, del arquitecto que llevaba las obras Emiliano Amann. Al escultor le llamaron los frailes para que hiciera la Virgen de Begoña, le pidieron que fuera al estudio del arquitecto, se presentó en sus oficinas de la calle Nueva para informarle del encargo. Cuando llegó estaba el arquitecto echando una bronca a voces a un matrimonio: “...los gritos eran impresionantes. Viene hacia mi y me dice !Y usted qué es lo que desea!...,...le informé de mi cometido y me responde !pues rápido que tengo mucha prisa!...,...cojo la cartera, saco una tarjeta de visita y le digo !Cuando no tenga prisa me llama por teléfono...”. No debía estar acostumbrado a que le respondieran, ya que cuando llegué a Algorta, “...los frailes estaban asustados, le tenían terror...”. El arquitecto, como represalia había encargado a otro la imagen y el altar, pero los frailes deseaban que lo realizara yo, así que le rogaron que iniciara las obras. Aceptó el cometido, pero a pesar de que nunca lo hacía, esta vez puso condiciones: “...Que no aparezca Amann por aquí mientras yo esté trabajando, si aparece cojo las herramientas y me marcho...”. Efectivamente no apareció por allí, aunque un día al finalizar la obra, un trinitario, el padre Carlos le dijo “..el otro día cuando marchabas vino por aquí para ver la obra...,...!pues les salvó que no le vi. Si no hubiera dejado la obra!...”. 

 
Artista prolífico, más de 200 obras llenan calles, iglesias, parques y plazas de distintos lugares del mundo (Alemania, Argentina, Burdeos, Lisboa,...). Siempre obras de gran tamaño, y aunque en su obra, no ha sido amigo de creaciones abstractas. En uno de nuestros barrios luce una de ellas, en Romo, en la escultura de la fuente de la plaza Ganeta (1996), con aspecto de mujer. En Getxo realizó también el “Crucero” de la Iglesia del Redentor, en Ollaretxe (1982); el “Busto de Vicente Amezaga” Ereaga (1985), obra que tristemente sigue decapitada; “La Sardinera” del Puerto Viejo de Algorta (1994), el escudo del batzoki de Getxo, y el escudo de Satistegi; el “Busto del Tenor Constantino” (1986), obra de la que tiene una reproducción en el rellano de su casa.


Otra de sus obras dedicada al que fuera párroco de GetxoMonumento dedicado a D. Francisco Antxustegi” esta situada en la calle Bizkargi de Andra mari (ver fotografía superior). Muchas de sus obras se reparten por la geografía bizkaina, la “Sirena” de Bermeo obra de seis metros, “La ultima cena”, escultura monumental situada en el altar mayor de San Felicísimo (Deusto). 

 
Precisamente al realizar una de sus obras para la iglesia del Corpus Christi de Bilbao, unas figuras para un víacrucis, sucedió un hecho que provocaría una reacción del escultor, dando entrada en el mismo a un personaje no previsto: Tuvo que realizar un viaje a Cangas de Onís (Asturias), en la carretera tuvo un pequeño percance de trafico, no provocado por el, pero que le llevó a tener que acompañar a los agentes de trafico al cuartelillo, a prestar declaración. En aquella estancia:”...se me tomó declaración, la mayoría de los agentes presentes actuaron con corrección, pero uno de ellos era muy agresivo y trataba de provocarme. Al regresar a Bilbao, y debido al trato poco adecuado de aquel guardia, concebí la idea de representar el rostro del mismo, en una de las figuras, elegí para ello la del mal ladrón, !a este le dejo crucificado para siempre!...”. Esta representación es la que se puede ver debajo de estas líneas.

 El mal ladron

Algunas de las realizadas para otras comunidades del estado, como la de Colindres (Santander), que realizó como encargo para el “Homenaje del V Centenario del Descubrimiento de América”, está compuesta de once figuras desnudas, tiene ocho metros de diámetro. Algunas de sus obras, las conserva en miniatura, descansan en varias estancias de su casa, en el balcón y otros lugares. Para Melilla realizó once figuras de mujer, todas iguales posando desnudas, eran para una plaza de aquella localidad, de alguna forma ese trabajo era algo transgresor, teniendo en cuenta la cultura local: “...a mi me parecía que tan vestidas las mujeres, todas cubiertas, no debían de estar...”.

 Mujer (Plaza Ganeta)

Finalmente, como todo en esta vida, la edad no perdona, y al ser sus obras figuras de gran tamaño, que requieren de gran esfuerzo, decide retirarse en el 2010. No obstante, no ha abandonado el contacto con el arte, sigue dedicando un espacio a la pintura en su estudio familiar. Sirva esta entrada para reconocer el trabajo de este artista algorteño.

9 comentarios:

  1. La sardinera del puerto viejo no es de Butrón, según publica el Ayunatmiento de Getxo en un follero turístico, sino el arrantzal.

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  2. Acabo e hablar con e escultor Jose Luis Butron, me dice que esa publicación el Ayuntamiento de Getxo e incorrecta. La Obra de Butron es la Sardinera, precisamente colocó en a cesta su nombre. Hace ya algún tiempo se lo advirtió a los responsables de la Oficina de Turismo de Ereaga para que corrigieran el error

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    1. Ok. Muchas gracias por la info. Puedes preguntarle a ver si es el autor de otra sardinera en Colindes???

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    2. Buenas noches. Soy su hijo y si, tiene varias obras en colindres y alrededores: Laredo, Santuario de la Bien Aparecida, etc...Tanto en Iglesias como ayuntamientos y para particulares.

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    3. Gracias por la info!! Saludos!!

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  3. En la segunda foto del post, su parecido con el actor Kevin Spacey http://goo.gl/b3QQrb es increible

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  4. Getxosarri...como sp, tus fotos chapeau!!!
    Sarrikobasoa

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  5. Ignoro si la historia que cuenta este señor sobre emiliano amann es cierta o falsa pero en todo caso no me parece de recibo publicarlo sin corroborarlo antes con posibles testigos.eso no es una anécdota es un ajuste de cuentas.

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  6. releo la entrada...creo q en getxo se desconoce mucho d lo q aqí s cuenta
    tb sugiero a getxosarri q dediqe una entrada especial a los grandes cambios q sufrió la iglesia d andra mari, su campa, su cementerio...
    sarrikobasoa

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