MEMORIAS DE GETXO

lunes, 25 de junio de 2018

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -44-





En la anterior entrada veíamos cómo en 1884, muchos pueblos de Vizcaya se veían en la necesidad de cubrir las cargas municipales por medio de repartos o derramas al vecindario. A la vez que algunos pobres imposibilitados del municipio se veían forzados a ser atendidos por órdenes religiosas como “Las hermanitas de los Pobres” de Bilbao.

Pero, antes de seguir con esta historia, no quiero dejar sin comentar un suceso de carácter religioso, relacionado con el barrio de Santa Ana (Areeta-Las Arenas). El 1 de junio de 1884 aparecía recogido en el “Noticiero Bilbaino”: “...«Se ha obtenido de Su Santidad autorización para que permanezca el Santísimo Sacramento en el sagrario de la capilla de Santa Ana, en las Arenas. En acción de gracias por este fausto suceso, mañana lunes se celebrará en dicha capilla una solemne función religiosa»...” Al parecer los vecinos de este barrio debían de acudir a Algorta en demanda de auxilios sacramentales. El promotor de aquella autorización fue el párroco D. Martín Fernández de Retana.

El 11 de septiembre de 1884 se recibía la carretera que iba desde Urduliz a Getxo y el ramal a Sarri. En ese mismo acto se recibía para esta anteiglesia la denominación de Pueblo de ruta para los efectos del plan de iguala (Los Ayuntamientos dependientes de al Diputación de Bizkaia obtenían por su participación en la construcción de las principales vías de comunicación una rebaja en los tipos concertados para el sostenimiento de dichas carreteras por las cantidades que invertían en esas obras). Dicha vía había quedado abierta al servicio público el 30 de mayo de 1884. Sin embargo, el consistorio de Getxo presentaba una queja ante la Comisión Provincial por entender que con aquella declaración se lesionaban derechos adquiridos con anterioridad: “...«De reintegro de arbitrios que antes venía percibiendo, habiendo sido dañados muy seriamente intereses muy sagrados de este pueblo, adquiridos a costa de grandísimos sacrificios»...” El jueves 13 de noviembre se recibía la desestimación por parte de la Diputación: “…«Desestimar la reclamación interpuesta por el ayuntamiento de Guecho contra el acuerdo considerándole como pueblo de ruta a los efectos del plan de iguala, desde el 30 de mayo último en que fueron abiertos al servicio público los ocho trozos de la nueva carretera de Urduliz a Guecho con su ramal de Sarri»...” El 26 de noviembre de 1884, la Diputación de Bizkaia anunciaba en el “Noticiero Bilbaíno” la subasta de acopio de piedra para algunos tramos de dicha carretera.


A mediados de septiembre una de las cosas que preocupaba a los ediles de Getxo era dónde depositar las basuras del vecindario de Las Arenas: “«…Se trata de recoger en un sitio las basuras y desperdicios de las casas del barrio de Las Arenas»...” Para ello, por indicación previa del gobierno de la provincia, se dirigieron a los señores D. Diego de Uribarri y D. Niceto de Urquizu para que prestaran terrenos situados en sus pinares para depositar las basuras.

El 18 de septiembre de 1884, a propuesta del edil D. Manuel de Zalduondo, el Ayuntamiento de Getxo decidía enviar un oficio a los Sres. Diputados a Cortes por esta Provincia, en el que se solicitaba: “...«Todo su valimiento y apoyo en los centros oficiales de la Corte, a fin de saber el estado en el que se encuentran los importantes negocios de este municipio y gestionar caso de que sea posible su despacho favorable a esta Corporación»...” Entre aquellos negocios a los que se referían estaban 40 solares de Las Arenas, que el Gobierno había vendido como bienes del Estado, a cuyo remate (subasta) protestó el ayuntamiento en 1865 por ser propios de este municipio; además de que en 1873 se vendió, así mismo, un terreno pegado a aquellos solares, próximo al mar. En la solicitud se pedía que “...«Se averigüe el estado de dicha protesta, y se aplique el valor total de los mencionados 40 solares a este municipio»...” Por otro lado se solicitaba que: “...«Que teniendo este municipio, con arreglo a la Real Orden del 20 de enero de 1862 comunicada al señor Gobernador de Vizcaya por el Ministerio de Hacienda el 14 de marzo del propio año y a la Diputación el 26 del mismo mes, derecho sin el descuento del 20% al total del valor de los terrenos, que cómo propios le han sido vendidos, se emitan a favor de este pueblo las correspondientes inscripciones, que le han sido descontados en la venta de los mencionados terrenos propios»...” Acompañaban a aquellos Oficios una serie de documentos justificativos que el Ayuntamiento había enviados el 23 de marzo de 1882 al Gobernador Civil de la Provincia.


En esa misma fecha se hablaba de la posibilidad de destinar a hospital de coléricos el matadero de Iturribarri: “...«Para que en caso de que fuera invadido este Pueblo por la epidemia de cólera que aflige a varias poblaciones del reino»...” Así mismo de encomendaba, en esa misma sesión, a dos ediles a hacerse cargo de la reparación de los caminos rurales y peatiles de toda la Anteiglesia.

A principios de octubre de 1884, el servicio peatón de correos parece que dejaba mucho que desear, por ello el consistorio decidía ponerse en contacto con los Ayuntamientos de Portugalete y Santurce, que al parecer tenían el mismo problema para que, de forma mancomunada, enviar una queja al Director de Correos y Telégrafos solicitando: “...«Que en lo sucesivo se envíen una o dos expediciones diarias por los tranvías, con la correspondencia que haya para las tres poblaciones»...”

Y como ya estaba próxima la época de la corta de la argoma, acordaba la corporación: “...«Acuerda el Ayuntamiento conceder permiso, bajo las prescripciones y multas consignadas en su acuerdo del 29 de octubre de 1883, a los vecinos de esta Anteiglesia para que puedan cortar argoma en el monte comunal de la Galea, en la zona llamada Baserri desde Jauregui-Argalena hasta Erroteche, debiendo verificar dicha operación desde el 15 de octubre hasta el 15 de noviembre»...” Aunque días más tarde, el 9 de octubre, enmendaban dicho acuerdo señalando que: “...«Para que cada vecino pueda cortar, a lo más ocho carros de argoma, debiendo abonar en el acto una peseta por cada carrada, a los guardas que se establecerán para vigilancia de dichos montes»...” Para dichos vigilantes se asignaba una soldada de dos pesetas diarias procedentes de lo que iban a producir los argomales cortados. Hubo una voz discrepante, la del edil Sr. Inchaurtieta, quien consideraba que: “...Los pobres quedarán sin cortar argoma por no tener con qué pagar»...”

Las travesuras de algunos muchachos en el barrio de Sarri, el 9 de octubre de 1884, llevó al consistorio acordar: “...Que siendo prejudicial para el municipio, las actuaciones de algunos muchachos en el techo de la fuente pública de Sarri, subiendo al mismo y haciendo desperfectos, así como las molestias que causan a la lavanderas; acuerda el Ayuntamiento que al padre del primer muchacho que se encontrara sobre el referido techo, se hagan pagar todos los daños causados, con imposición de multa correspondiente, sin perjuicio de castigar a los mismos delincuentes, con arreglo a las leyes»...” Eran los tiempos de la alcaldía de D. José Antonio Uriarte.

Eran los últimos días de octubre cuando el consistorio trataba sobre la oportunidad de un nuevo puerto en Algorta: “...Habiendo manifestado el regidor D. Manuel de Zalduondo, que en el día de ayer estuvo el Diputado de este distrito D. Rafael de Mazarredo, a ver el local donde se proyecta construir en el barrio de Algorta el nuevo puerto, para en su vista presentar en Cortes el oportuno proyecto de ley, acuerda este Ayuntamiento: Se le entregue el expediente elaborado para que después de estudiarlo , en unión de los señores Diputados D. Ángel y D. Manuel Allende Salazar, lo pasen al Ministerio de Fomento para su debida tramitación»...” Días más tarde el Diputado a Cortes por Markina D. Manuel Allende Salazar agradecía por carta el envío de la documentación y aseguraba que pondría de su parte junto a los Diputados de Bilbao y Gernika y Lumo, afín de que ese y otros asuntos tuvieran un feliz resultado.


El 30 de octubre el consistorio trataba sobre la Cantera de Bolunzarreta: “...«D. Federico Baquero de Aldecoa, vecino de Bilbao, se ha fijado en el sitio de “Alto de Bolunzarrreta”, terreno comunal perteneciente a esta Anteiglesia, para explotar una cantera de tierra arenisca, y construir un camino de carros para llegar a ese punto»...” El Ayuntamiento daba su autorización para un tiempo de explotación de tres años, debiendo de pagar 250 pesetas anuales.

En la próxima entrada veremos los abonos que percibía el Ayuntamiento de Getxo, a principio de noviembre de 1884, por las cabinas de baño instaladas en las playas del municipio. Así como de la protesta presentada por la venta de terrenos propios.

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