lunes, 17 de febrero de 2020

HISTORIA DE UN GOLFO QUE PASÓ POR GETXO


El cine, desde sus inicios, utilizó imágenes de nuestros pueblos para algunos de sus primeros rodajes. Sobre las películas que se rodaron en Getxo ya he hablado en algunas de mis entradas. Al referirnos al inicio del cine mudo se puede hablar de títulos como “El puente del Arenal” de 1897, producida por José María Obregón; o de Fructuoso Gelabert quien llegó a ser uno de los fundadores de la industria cinematográfica catalana, que en 1906 rodó “Portugalete y los Altos Hornos”, documentales del cine mudo.

A lo largo de los años, esta industria eligió nuestro municipio como imagen animada de muchos de sus rodajes. En esta ocasión hablaré sobre el rodaje del film “El Golfo”, algunos de cuyos exteriores se rodaron en Las Arenas y Algorta.

En 1917 José de Togores realizó la película “El Golfo”, basada en la novela de Ernesto Vilches “El último beso”, película perteneciente a la época cine mudo (1894-1920). Película que según la “Filmoteca Vasca”: “...Se puede considerar como uno de los primeros trabajos del cinematógrafo en el País Vasco...”


Largometraje de estilo folletinesco, que ofrecía una visión sobre conflictos sociales, en el que se contaba las peripecias de un golfillo, un vagabundo al que le faltaba el calor de unos padres y hogar en el que cobijarse, que incluso en su adolescencia llegó a robar el monedero a la madre de su enamorada, que más tarde lucharía por labrarse una fortuna, y así ganar la mano de esa rica heredera. La duración del film fue de 81 minutos. Los exteriores de la película se rodaron en Bizkaia (Las Arenas y Algorta), Donosti y Valencia.

Este filme del cine mudo de principio del Siglo XX contó con la participación de Ernesto Vilches, Irene López de Heredia y José Olózaga. Los intérpretes de “El golfo” fueron, aparte de las dos figuras centrales: Ana Navacerrada; la esposa del propio Togores, director del film; José Olózaga, que hacía de traidor; Manuel Arbó y José Calle. Entre los personajes que participaron en el film estaban otros menos conocidos en el mundo del celuloide como: “...Un actor alicantino de menuda estatura llamado Artemio. En unas escenas rodadas en el Hipódromo de Lasarte y el Club Náutico de Algorta intervino de forma accidental el príncipe Pío de Saboya, formando un curioso contraste la estatura reducida de Artemio con la extraordinaria del personaje real...” Seguramente cuando hablaban del Club Náutico de Algorta se referían al Marítimo del Abra de Las Arenas. Otro de los intérpretes en el film fue Mariano Ozores que interpretaba un papel de policía.


La película, que habían pensado realizar en un mes debido al carácter irritable de su protagonista se dilató más de lo esperado, por lo que el rodaje que comenzó en agosto de 1917 no terminó hasta los primeros días de 1918.

La “Filmoteca Nacional” guarda copia de este film. Visualizando unos cortes de la misma, que me ha facilitado un amigo (Jon Angeru Lo Iza), he podido tirar del hilo de la película. En los mismos podemos ver los rodajes realizados en nuestro municipio:

En el primero se ve cómo en el paseo de Zugatzarte, nuestro golfo conocerá a una niña vestida de blanco, que mientras salta a la comba se cae al suelo y se daña en una la rodilla.

En el segundo aparecen dos peripuestas señoras mientras hablan distendidamente esperando la llegada del transbordador para pasar a Portugalete. Una vez dentro de la barquilla, vemos algunos detalles de los ocupantes: una vendéjera dirigiéndose al mercado de Portugalete, un jumento seguramente utilizado para transportar verduras.


En el tercer corte observamos a un grupo de niños que chapotea en la orilla de la playa de Ereaga y al fondo de la imagen, en el contramuelle, se puede divisar la grúa Titán; mientras un pequeño fumador, nuestro protagonista en su etapa de juventud, un autentico Golfillo, pasea por el muelle; tras el se ve por la carretera pasar a un tranvía dirigiéndose hacia Las Arenas.

En el cuarto corte vemos a los dos enamorados en el paseo del muelle de Las Arenas, al fondo se divisa un embarcadero con escasas embarcaciones, cuando de repente un individuo dispara a nuestro protagonista que cae sobre el paseo del muelle. Unos viandantes acuden en su ayuda, el pistolero emprende la huida perseguido por gentes que han contemplado la agresión, mientras dos viandantes y la enamorada ayudan a incorporarse a nuestro protagonista.

Para completar esa historia de comedia dramática recojo una parte del argumento relatando como acontecen los hechos y lugares del rodaje: “...En las primeras escenas aparece el paseo de Zugatzarte, lugar en el que nuestro protagonista conocerá a una niña vestida de blanco, la cual va saltando a la comba e inesperadamente cae al suelo dañándose la rodilla, el pequeño golfillo acudirá en su ayuda, siendo retirado despectivamente por la madre y la institutriz de la pequeña, a quienes se les cae un pequeño monedero de color blanco, que el pequeño recogerá del suelo, entonces es retenido por unos paseantes quienes le increpan “...¡Devuelve ese monedero, ratero!...” Saliendo la pequeña en su defensa pidiendo que regalen el monedero al pequeño que acudió en su ayuda. Más tarde el golfillo ingresará en un asilo, protegido por una dama de la beneficencia, donde demostrará sus aptitudes para la mecánica. La niña ya adolescente, durante su veraneo en Donosti, recordará a aquel golfillo de noble corazón que acudió en su ayuda en Zugatzarte. Pero aquel niño había dejado atrás su época de raterillo callejero viajando a las américas, instalándose en Nebraska donde llegará a ser director de una fábrica de Altos Hornos. De nuevo regresa a Las Arenas, para tomar a su cargo los asuntos financieros de la familia de su enamorada. Finalmente durante un paseo por Zugatzarte con su enamorada, mientras ella recuerda aquel accidente de su niñez en el que el pequeño le auxilió, Ernesto duda de si descubrir que el pequeño ratero y el son las misma personas. Entre tanto el traidor que había sido desdeñado por la bella Irene, espía a la pareja, y toma su venganza disparando al enamorado protagonista en muelle de Las Arenas, al grito de “...¡Tu vida por mi deshonra!... ¡estamos en paz!...”


Según contaba una revista de cinematografía de la época: “...Las dificultades para encontrar un lugar donde filmar los interiores fueron innumerables. Por fin, y después de mucho buscar, se rodaron en los locales de una fábrica en construcción que había en el camino de Las Arenas a Bilbao...” Algunos de ellos también fueron rodados en alguna de las mansiones de Zugatzarte.

La Película no parece que recibiera de la crítica cinematografía grandes halagos, ya que sobre ella, la revista madrileña “Cinegramas” decía en 1936: “...El libreto era malo, verdaderamente; su conflicto dramático resultaba inocente y cursilón y pertenecía al género que entonces se llamaba de “alta comedia”, mezcla pretenciosa de drama psicológico, con los tintes melodramáticos del teatro francés y la poesía estomagante y trasnochada de las películas italianas...”

Precisamente sobre esta película, en mayo de 1995, escribiría D. Alberto López Echevarrieta, quien fuera director de “La Hoja del Lunes de Bilbao”, en un libro que publicó titulado “Bizkaia, plató de cine”, editado por “Bizkaiko Gaiak, sobre temas vizcaínos”: “...“El Golfo”, una película cuyo presupuesto se desbordó sumiendo a la productora Dessy Films en la más completa ruina…, filme que ofrece unos impagables planos rodados a pie del “Puente Vizcaya” apreciándose claramente las características de la primera barquilla y el trabajo de algunos de sus operarios...” Libro por otra parte de gran interés para seguir la relación de películas profesionales realizadas en Bizkaia desde 1905 hasta 1994.

Hasta aquí una nueva reseña de los rodajes que el cinematógrafo realizó por nuestras calles allá por 1917. Y de lo interesante que es a veces tirar de un hilo para llegar a conocer cómo se desarrollaron los hechos a pesar de haber pasado más de cien años desde que se produjeron los mismos en nuestras calles.

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