domingo, 26 de abril de 2026

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -476

 

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX veíamos como, la guerra de Cuba afectaba hasta los conciertos, que con la llegada del verano, la banda de Sestao daba en el barrio de Las Arenas.

Entre las consecuencias de aquella Guerra entre EEUU y España, las más graves aunque menos aireadas por la prensa fueron las de vidas humanas, así que en este caso me limitaré a transmitir lo que referido a los buques perdidos relataba algún diario bilbaíno: “...Desde el principio de la insurrección cubana hasta la declaración de guerra con los Estados Unidos, España había perdido los siguientes buques de guerra. «Sánchez Barcáiztegui,» crucero que chocó en la bahía de la Habana con el vapor mercante «Conde de la Mortera.»

«Relámpago», cañonero echado a pique por los rebeldes en el río Cauto.

Después de la declaración de guerra con los Estados Unidos, se han perdido los siguientes buques de la Armada:

Dieciocho Buques, entre ellos, el «Infanta María Teresa», el «Vizcaya» y el «Oquendo», ambos de 7.000 toneladas; Veinticinco Mercantes.

Además, han apresado los americanos varios buques mercantes llegados a Manila y algunas goletas de matrícula de la Habana. España no ha conseguido apresar más que un sólo buque mercante norteamericano, el Savanah...” (La Voz de Vizcaya del 10 de julio de 1898).

El Pueblo hermano de Leioa era noticia en la prensa al quedar vacante la plaza de médico: “...Vacante de médico.- Por haber cumplido el tiempo reglamentario el que la desempeñaba, se halla vacante la plaza de médico titular de Lejona, dotada con el sueldo anual de 999 pesetas...” (La Voz de Vizcaya del 10 de julio de 1898).

Seguía adelante el mes de julio y las noticias sobre el tiempo y nuestro Pueblo seguían apareciendo en la prensa bilbaína: “...No fue del todo apacible el día de ayer, porque apenas lució el sol, pero no llovió, aunque en algunos momentos se cubrió el horizonte de nubarrones que hacían presagiar una tormenta, manteniéndose el tiempo sereno y dejándose sentir bastante calor. Los ferrocarriles y tranvías de ambas orillas del Nervión, transportaron multitud de expedicionarios a Portugalete y Las Arenas, puntos en que reinó extraordinaria concurrencia. En Las Arenas se dejó oír la banda de Sestao, que fue muy aplaudida.

En el kiosco de la plaza de Las Arenas tocó ayer por primera vez la banda de música «La Comercial», recientemente organizada por el notable maestro compositor D. Ambrosio Hernández. Todas las piezas que ejecutó la mencionada banda con maestría, fueron aplaudidas por la numerosa y distinguida concurrencia que acudió en busca del aire fresco a la pintoresca anteiglesia de Guecho, y en especial la pieza titulada «Cacería descriptiva», que fue coreada por niños de las escuelas municipales. El próximo domingo se repetirá la fiesta, amenizada por la misma banda de música, que no dudamos alcanzará tantos aplausos como ayer...” (La Voz de Vizcaya del 11 de julio de 1898).

Y para que no digan que la iglesia predicaba la paz entre los Pueblos, con ocasión de la Guerra entre EEUU y España, algunas ordenes religiosas apoyaron el levantamiento contra los que ellos consideraban sus enemigos: “...Un periódico de Manila llegado ayer dice: Numerosos padres dominicos, agustinos, recoletos, franciscanos, capuchinos y jesuitas han salido para las provincias insurreccionadas con objeto de predicar la guerra contra los americanos y procurar levantar el espíritu de los leales y atraerse a los rebeldes...” (El Noticiero Bilbaíno del 11 de julio de 1898).

Y como la guerra tenía encendidos los ánimos de algunos convecinos, varios de estos pretendían que el Abra fuera escenario de pruebas balísticas: “...Se nos dice que varias distinguidas personalidades de esta Villa están dispuestas a costear los gastos que origine el viaje a Bilbao y estancia aquí del célebre «Daza», con el fin de practicar en el Abra pruebas del aparato de su invención, las cuales también serían costeadas por dichos convecinos nuestros, en el caso de que el gobierno no apoye el proyecto del sabio químico...” (La Voz de Vizcaya del 12 de julio de 1898). Manuel Daza fue un inventor de Alhama (Murcia), uno de sus inventos el «Tóxpiro», un cohete que al explotar expandía gases tóxicos, el cual tenía encendido eléctrico y que se basaba en los mismos principios que los actuales cohetes o misiles. Otro diario decía sobre la utilidad del invento de Daza, quien mostraba una gran seguridad en sus ideas: “...El inventor dio además a los militares algunas noticias relativas a su invento, según el, con un gasto de 50.000 duros, en un plazo de quince días podrían construirse los toxpiros necesarios para atacar todos los puerto yanquis del Atlántico. Para esta operación no sería necesaria una escuadra, pues bastaría, según el señor Daza, un solo barco...” (El Nervión del 13 de julio de 1898).

En el pleno del Ayuntamiento de Getxo del 23 de julio de 1898 se trataba sobre el posible cierre de la Central de Telégrafos de Algorta: “...Se da cuenta de un oficio del del encargado del telégrafo de Algorta, informando que la superioridad ha dispuesto el cierre provisional de la oficina de telégrafos, y que para que se encargue del servicio de correos y del material se designase a una persona. Al efecto ha sido nombrado el cartero señor Buñuel. Dicha instancia iba dirigida con copia al Ayuntamiento...”

En la próxima entrada de esta serie veremos como, un vecino de Algorta, de la Avenida Basagoiti, solicitaba permiso para poner un toldo en su zapatería.

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