jueves, 5 de marzo de 2026

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -468

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX veíamos como, en las Memorias las obras de Saneamiento de Bilbao, se facilitaban informes a cerca de sus avances en nuestro municipio.

Y ya pasada la oscura temporada del invierno y vencida la primavera, un relato venía a despedirlas: “...Echa en el hogar los últimos leños, pon al fuego las últimas castañas de la banasta , el invierno se va. ¿No has visto cómo reverdecen las copas de los árboles? ¿No has visto cómo se cubre de flores la margen del arroyo? El sol refleja ya bien temprano su lumbre en los cristales de la laguna, y los días ya igualan a estas horas con las noches. Dentro de poco volverán a bailar en nuestro tejado las pardas golondrinas; volverán a granar las doradas espigas de nuestro campo.

Y hénos de nuevo en los linderos de la alegre primavera. El perfume de la violeta empieza a traer el caprichoso vuelo de la sutil mariposa; la fresas asoman, como esparcidos rubíes, entre la esmeralda que tapiza el fresco valle.

¿No estás viendo cómo reverdecen hoy las ramas de los árboles, ayer desnudos de follaje; no cantas viendo cómo se cubre de flores lo margen del arroyo, antes tan árida...”

Y con la temporada de verano ya a las puertas, la prensa bilbaína publicaba anuncios relativos a la apertura de algunos de los establecimientos de Baños Calientes de Las Arenas: “...Baños de Mar Calientes «Las Delicias» de Las Arenas.- El día 15 del presente se abrirán al público donde hallarán un esmerado servicio de duchas calientes y frías...” (La Voz de Vizcaya del 11 de junio de 1898).

En una columna de prensa bilbaína titulada «Paginas de Piedra de la Historia de Vizcaya», en la que se hablaba sobre las casa torre y fuertes, se decía: “...Ahora que la Diputación de Vizcaya se ocupa de las defensas militares y artillado de las costas y sobre todo del Abra de Bilbao, en previsión de las contingencias que puedan acontecer, no dejan de tener interés los restos que aún quedan en Gorliz, Plencia, en Guecho y en Algorta de los fuertes construidos por la Diputación Foral y el Consulado de Bilbao, en el siglo pasado, para defender las costas contra las invasiones marítimas extranjeras. El año de 1742 se construyó a expensas del país, a la derecha del Abra de Bilbao, un castillo o fuerte que llevó el titulo de «Castillo del Príncipe». Tenía foso y troneras para diez y seis cañonee, por ocho de los cuales asomaban sus bocas a finales del siglo pasado, otras tantas piezas de a diez y ocho. Los otros dos castillos o fortalezas de la desembocadura del Nervión estaban defendidos, en ésa época, por cuatro piezas de 4 diez y ocho cada una. Uno de estos fuertes, en buen estado de conservación, destínase hoy a servicio bien utilitario y humano, por todo extremo distinto del que se le asignó en su primitiva construcción y emplazamiento...” (El Nervión del 12 de junio de 1898). Ese mismo día aparecía en ese diario la noticia de que: “...Ha sido nombrado jefe de Obras públicas de la dirección de la demarcación de las Provincias Vascongadas y Navarra el ingeniero jefe de segunda clase del Cuerpo de Caminos, Canales y Puertos, D. Vito Ernesto Hoffmeyer y Zubeldia...” Ernesto Hoffmeyer y Zubeldia intervino en la constitución de la Compañía del Ferrocarril de Las Arenas a Plencia, siendo nombrado director de obras.

Y entre tanto las romerías comenzaban a llenar las campas y pueblos de nuestro entorno, la octava del Corpus, las de San Juan en Eibar, las de San Antonio en Gallarta, en Sopelana y Gorliz, también en la Campa de Martiartu: “...Con la repetición de San Antonio, en la misma hubo arrastre de piedra, en la que participaron algunos dueños de bueyes de la zona...” (El Noticiero Bilbaíno del 13 de junio de 1898).

Aquel mismo día aparecía publicada en la prensa bilbaína la esquela de Dña. Isabel Larragoita, esposa de D. Santos Larrazabal e hija de Dña. Felipa Bustingorri; su cuerpo fue conducido al Campo Santo de Algorta. (El Nervión del 13 de junio de 1898).

La guerra de Cuba continuaba, y ante el temor de una invasión Yankee, la comandancia General del Sexto Cuerpo del Ejercito disponía: “...Se proceda inmediatamente al estudio de las defensas del Puerto de Bilbao, terrestres y submarinas, en las cuales se invertirán las 50.000 pesetas donadas donadas por la Diputación con la suscripción nacional y los donativos que en adelante se hicieran...” Si embargo la prensa local no veía mucha diligencia en aquel inicio de gestiones, y de forma velada decían en sus páginas: “...La tramitación se ve muy larga, el Gobernador Militar a invitado al Comandante de Marina para que nombre dos oficiales que, en unión de los comandantes de artillería e Ingenieros de esta plaza, harán de componer la Junta consultiva que bajo la presidencia del un general, dictamine a cerca de las defensas. Tenemos la seguridad de que en Bilbao se despachará el asunto inmediatamente, y seria de desear que se hiciera lo propio en los demás centros oficiales para que comiencen las obras. No vaya a ocurrir que cuando llegue la ocasión de empezar esas obras haya terminado ya la guerra...” (El Noticiero Bilbaíno del 14 de junio de 1898).

El Ayuntamiento de Getxo anunciaba en la presa la subasta de: “...En los días 17 y 21 del mes actual a las diez da la mañana, en la Casa Consistorial, se verificarán los remates de los arbitrios municipales de este pueblo, impuestos sobre consumo y entrada de carros, para el presenta año económico de 1898-1899, con las condiciones aprobadas.

Se pone en conocimiento de quienes deseen participar en las subastas, que dichos arbitrios ascenderán a 11.000 pesetas. Guecho a 15 de junio de 1898, el Alcalde D. Juan José Bilbao...” (El Noticiero Bilbaíno del 14 de junio de 1898).

Algunos periodistas anunciaban que eran escépticos en cuanto a la posibilidad de que la armada americana pudiera tener tentaciones de llegar a nuestro Puerto: “...No pertenecemos al número de los que creen que algunos buques de guerra de la República Norte Americana puedan estar en disposición de hacer una correría, por los puertos de nuestro litoral. Sin embargo, y como quiera que con muy buen acierto, nuestra Diputación Provincial dispuso que a fin de hacer frente a toda contingencia, se aplicara a los gastos de su defensa con toda la celeridad posible. La Naturaleza nos ofrece, fuera del futuro puerto exterior, dos sitios llamados Punta Lucero y Punta Galea en admirables condiciones para hacer una vigorosa defensa y rechazar las acometidas de toda a escuadra enemiga...” (El Nervión del 16 de junio de 1898).

Un vecino de Algorta, también, seguramente imbuido por el ambiente bélico de la época, realizaba una invención “invencible”: “...El Sr. D. Andrés de Menchaca, de Algorta, ha inventado una granada denomina «Invencible», de la cual nos remitió ayer los planos. Los efectos de esta granada, según el dicho señor, son formidables y en cuanto al explosivo no ofrece el menor temor su manipulación. No se altera ni se desvirtúa por el paso del tiempo, pudiendo estar la granado cargada, sin temer que ni por el choque ni el calor estalle, mientras no se golpee el pistón interno es segura hasta el momento de usarla...” (El Noticiero Bilbaíno del 17 de junio de 1898).

Una carta a la prensa enviada desde Algorta, venía a ensalzar nuestro Pueblo, como lugar de veraneo: “...Estamos a fines de la primavera, y próximos por consiguiente a entrar en el verano; y si hemos de Juzgar este por los hermosos días que han corrido en la estación que va a despedirse de nosotros, no nos equivocaremos; al augurar un estío en el rubicundo Febo con sus dorados cabellos hará las delicias de los que, huyendo del bullicio de las grandes poblaciones donde el aire siempre es impuro, escogerán la costa para respirar el embalsamado aire del Cantábrico, refrescando al mismo tiempo el cuerpo con las aspersiones del mar, de su cuerpo cansado por las fatigas del trabajo durante el año.

Si a un verano hermoso en perspectiva se agrega el súbito cambio de los francos en la vecina república, donde en años anteriores emigraba una gran porción de veraneantes españoles, es de deducir que con el se vean favorecidas nuestras costas, puesto que la enorme subida del cambio representa un gasto aproximadamente del doble.

A estas dos circunstancias se debe, sin duda alguna, que desde hace mas de un mes hayan sido muy solicitadas las casas dedicadas a bañistas en Algorta y Las Arenas, y que al presente se hallen muy pocas desocupadas. Los que las han tomado, han obrado cuerdamente, porque dada la posición topográfica de Algorta y sus deliciosas vistas, es una de las poblaciones más agradables para el verano; ya por los aires puros que se respiran, y ya también porque esta muy higienizada y la estadística demográfica acusa pocas defunciones. En cuanto a las Arenas, su espaciosa y segura playa la hacen uno de los mejores puntos de baños del litoral. Por otra parte, ambos barrios del Municipio de Guecho cuentan con fáciles y cómodas comunicaciones con la capital de la Provincia y pueblos circunvecinos, así como con agradables paseos a la orilla del mar. Los consumos al mismo tiempo, con relación a años anteriores, han aumentado a consecuencia de las obras de saneamiento de la ría de Bilbao y las del murallón-carretera que, partiendo del puerto de Algorta, terminaran en el contramuelle del puerto exterior.

Por otro lado decir que, se ha verificado la conducción del cadáver del presbítero D. Leandro José de Uribe al Camposanto de esta parroquia...” (El Noticiero Bilbaíno del 17 de junio de 1898).

En la próxima entrada de esta serie veremos como algunos pescadores de red, de nuestra ría, rogaban solicitar al Comandante de Marina, que dejara sin efecto la orden de prohibición de la pesca a red en la ría.

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