En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX veíamos como, se suprimían las Garantías Constitucionales debido a las guerras que en ultramar se estaban combatiendo y que habían llevado al Estado a una situación ruinosa.
El día 18 de julio, según contaba la prensa al día siguiente, el tiempo cambió de repente: “...Ayer, después de cuatro días de un calor sofocante, descargó una regular tempestad. Acompañó al copioso aguacero una serie de truenos imponente. Durante la noche ha seguido a ratos la tormenta, habiendo con tal motivo refrescado la temperatura...” (La Voz de Vizcaya del 19 de julio de 1898).
Había costumbre en aquella época realizar el traslado de los difuntos entre Campos Santos, probablemente para acercarlos a el Pueblo donde vivían sus familiares: “...Se ha autorizado la traslación de los restos del cadáver de Dña. María Luisa Gil del cementerio de Lejona al de Algorta...” (El Noticiero Bilbaíno del 19 de julio de 1898).
La memoria de algunos periódicos bilbaínos no dejaba de recordar el funesto día en que se perdieron, lo que ellos evocaban como «los derechos del Pueblo Vascongado»: “...Fecha tristísima es esta del 21 de Julio en los anales del País Vascongado. Ella nos recuerda, más vivamente que aquel 21 de Julio de 1876, en que un gobierno, malamente llamado conservador, descargó el último golpe sobre las libertades y las Instituciones de esta honradísima tierra, a la que privo de sus antiguas y patriarcales leyes, en todas partes reconocidas como buenas, como la mejor y más fiel expresión del régimen a que pueden aspirar los pueblos para su administración más acertada y equitativa.
Entonces, además de una injusticia grande, se cometió un error grandísimo, como después han llegado a reconocer aquellos mismos que contribuyeron a causar la desgracia a este país, cuyas leyes debieron ser tomadas por modelo para aplicarlas a toda la nación en cuanto fueran compatibles con las costumbres y la manera de ser de cada comarca...” (El Noticiero Bilbaíno del 19 de julio de 1898).
La competencia entre los diferentes medios de transporte, de cara a la demanda de baños en nuestras playas, se dejaba sentir en la prensa bilbaína. La Compañía del tranvía ofertaba: “...La Compañía del Tranvía Eléctrico ha establecido billetes de abono para viajes redondos entre Bilbao y Las Arenas, al precio de 40 céntimos viaje, osea el mismo precio de los billetes ordinarios de ida y vuelta entre Bilbao y Las Arenas. Con estos abonos y los de los baños que se expenden en la playa de Las Arenas, vienen a costar los 9 baños de mar fríos, en combinación con el Tranvía, 6 pesetas 60 céntimos. Los viajeros podrán ir hasta la misma playa en los coches que hacen este servicio y hasta la calle de la playa en los coches del servicio de Algorta...” La Compañía del Ferrocarril de Bilbao a Las Arenas, por su parte, ofrecía: “...Ferrocarril de Bilbao a Las Arenas. Desde el día 19 de julio se expenden, en la estación de Bilbao, tarjetas de abono para baños en combinación con este ferrocarril, a los precios siguientes: Por nueve baños de mar fríos y nueve viajes de ida y vuelta 7,50 pesetas en primera clase y 5,70 en segunda. Por nueve baños de mar calientes y nueve viajes de ida y vuelta 16,50 pesetas en primera y 12,70 pesetas en segunda...” (El Noticiero Bilbaíno del 19 de julio de 1898).
Y la capitulación del ejercito español en Cuba se produjo inexorablemente, decía un diario bilbaíno a cerca de dicho asunto: “...Las negociaciones para la capitulación de Santiago han durado diez días. Mac Kinley ha adelantado una proclama, que, transmitida por telégrafo ha publicado en inglés y en español. Se prometen medidas que garanticen la libertad absoluta y personal hasta de los voluntarios que han dado palabra de honor de no hacer armas contra los yanquis...” (El Nervión del 21 de julio de 1898).
En el pleno municipal del día 21 de julio de 1898, se informaba de que iba a cursar visita el Sr. Obispo de la Diócesis de Vitoria a la parroquia de San Nicolás de Algorta: “...Se da cuenta de una instancia del cura ecónomo de la Parroquia de San Nicolás de Bari de Algorta, referente a la venida del Sr. Obispo de la Diócesis de Vitoria a dicha parroquia...”
Seguía el pleno municipal de Getxo, y en el se informaba sobre un oficio de D. Andrés Isasi, en representación de la Iglesia de San Ignacio de Algorta: “...Se da cuenta de un oficio de D. Andrés Isasi, en representación de la Iglesia de San Ignacio de Algorta, dando las gracias en nombre de la Comisión por la subvención para la función religiosa, que con motivo del día de San Ignacio, próximamente se celebrará, a la vez que invita a la Corporación Municipal a dicho acto. El Ayuntamiento acordó concurrir en Corporación dicho día...”
Las vacaciones de las Colonias Veraniegas de la capital de Bizkaia, sobre todo para niños/as pobres, se realizaron a partir del finales del Siglo XIX. Era esta una medida orientada a la mejora de su salud y a la prevención de enfermedades. Precisamente sobre dichas colonias trataba el pleno del Ayuntamiento de Getxo del 21 de julio de 1898: “...Se da cuenta de una instancia de D. Juan Montes vocal de la Junta Local de 1ª Enseñanza del Bilbao, individuo que organiza las Colinas Escolares de vacaciones, quien indica haber tenido pleno consentimiento de D. Luciano Alday para utilizar los locales de la Escuela de la Fundación de niñas pobres de Andrés Cortina en Algorta, para instalar una Colonia Escolar de 15 niñas también pobres durante el presente periodo de vacaciones escolares. El Ayuntamiento de Getxo acuerda conceder con sumo gusto, la autorización que se solicita, debiendo dejar el solicitante dichas escuelas en el estado en que las recibe, y tras realizar las formalidades necesarias, con el Sr. Regidor Sindico D. Manuel Cámara...”
Decía la revista madrileña «Nuevo Mundo» a cerca de las Colonias Escolares de Bilbao: “...La higiene, que en otros tiempos ocupaba un lugar secundario entre las ciencias, ha adquirido muy grande importancia, hasta el punto de ser una verdad inconcusa, la de que los pueblos que mejor guardan sus sabios preceptos son los más felices. Entre las muchas manifestaciones de la higiene moderna resulta una de las más simpáticas importantes la creación de las colonias escolares de veraneo para los niños pobres. La comisión organizadora eligió como lugares de residencia los pueblos de Zalla y Larrauri en el interior, y los de Guecho y Gorliz en la costa. El día 29 de Julio salieron las cuatro colonias para sus respectivos destinos...” (Mundo Moderno del 14 de diciembre de 1898). Ya desde 1897 el Ayuntamiento Bilbaíno comenzó con la organización de esas Colonias Escolares en Gorliz.
En ese mismo pleno municipal del Ayuntamiento de Getxo, se daba luz verde para la habitabilidad de una vivienda de nueva construcción en la Avenida Basagoiti de Algorta, se trataba del edificio de D. José Antonio Uriarte: “...Se da cuenta del informe emitido por el Arquitecto Municipal de Getxo, acerca de la instancia de D. José Antonio Uriarte, fechada el 4 de mayo último, en la que solicita sea reconocida por ese Ayuntamiento la casa que últimamente ha construido en la calle Avenida Basagoiti de Algorta, frente a la farmacia del Sr. García Salazar, en cuyo informe expresa el Arquitecto Municipal haberse cumplido en el edificio todos los requisitos establecidos en la Ordenanzas Municipales y puede autorizarse la habitabilidad del mismo...”
Por último, en ese mismo pleno, se trataba sobre la celebración de las Fiestas de Santa Ana, en el barrio de Las Arenas: “...Acuerda la Corporación Municipal acudir el día 26, a las 10 de la mañana, a la función religiosa que se celebrará en la Ermita de Santa Ana en el barrio de Las Arenas...”
Uno de los diarios bilbaínos publicaba una reseña de los años en que en Europa había reinado la paz, contraponiendo los de guerra, que eran más numerosos: “...La Guerra en Europa.- La «Revue Scientifique» reseña el contenido de un libro muy curioso publicado en Viena por el oficial austríaco Sr. Otto Bernat, y que contiene interesantes estadísticas y observaciones de importancia. El autor empieza presentando un cuadro comparativo de los años de paz y de guerra de este Siglo, en los principales Estados de Europa:
|
NACIÓN |
AÑOS DE PAZ |
AÑOS DE GUERRA |
|
Alemania |
13 |
83 |
|
Austria Hungría |
17 |
79 |
|
Inglaterra |
21 |
75 |
|
Italia |
23 |
73 |
|
Rusia |
24 |
72 |
|
Francia |
27 |
69 |
|
Turquía |
37 |
59 |
También inserta el autor un cuadro comparativo de las pérdidas ocasionadas por las últimas guerras. Durante la de Crimea, en que las fuerzas aliadas alcanzaban a 482.200 hombres, hubo 362.200 enfermos, de los cuales murieron 109.200 y 6.200 perecieron a consecuencia de las heridas recibidas. Pero la guerra que más vidas ha costado ha sido la de 1870. De los 200.000 alemanes que rodeaban a Metz, 130.000 se amontonaron en las ambulancias; y de la cifra total de 295.00U0 enfermos cuidados en los hospitales alemanes, sólo 80.000 eran heridos de la guerra. La cifra de enfermos y heridos, incluso los franceses prisioneros de guerra, atendidos en territorio alemán, alcanzó durante la guerra a los 812.000 hombres...” Mientras aquí, cerca de casa, en Leioa, otra temida enfermedad acechaba: “...Participa el alcalde de Lejona que se ha declarado en aquel pueblo el sarampión con bastante intensidad. La Junta de Sanidad ha adoptado precauciones con el fin de evitar el desarrollo del mal...” (La Voz de Vizcaya del 22 de julio de 1898).
En la próxima entrada de esta serie veremos como, la llegada del verano daba mayor protagonismo, en prensa bilbaína a nuestros barrios.





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