jueves, 7 de mayo de 2026

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -478

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX veíamos como, el pleno municipal de Getxo, acordaba los cohetes y voladores que iban a ser utilizados en cada barrio de la Anteiglesia.

Con la llegada del estío, la vuelta a la afluencia de veraneantes a nuestras playas, parece que nuestros barrios resucitaran del silencioso invierno, al menos en las páginas de la prensa bilbaína. Alguno de esos diarios volvía a airear las bondades del veraneo en Las Arenas, quizá como favor o pago a algún accionista amigo, y facilitaba algunos nombres de los asiduos visitantes: “...El Veraneo en Las Arenas.- Continúa esta deliciosa playa veraniega obteniendo cada vez mayor favor del público. La bonita situación topográfica, y los demás encantos que reúne, hace que de año en año se note mayor afluencia de gentes. Unida a Bilbao por rápidos medios de comunicación, forma, como si dijéramos, una barriada suya, con todas las comodidades de la vida campestre. Buena nota de lo que digo son las numerosas personas conocidísimas en Bilbao que veranean en esta linda playa, ya en sus hoteles y quintas, ya en sus casas particulares y fondas. Nadie se acuerda de los yankees, ¿para qué? No solo no vendrán, sino que aunque vinieran no hay puerto en España que tan a mano tenga los medios de comunicación para ponerse fuera del alcance de los cañones de los acorazados, por largo que sean; y además aquí las defensas de la boca del puerto impedirían que aquellos pudieran ponerse a tiro. Por tanto todo el mundo veranea tranquilamente y con el mejor buen humor.

Pronto comenzará, el período de romerías, con la que el próximo lunes, festividad de San Ignacios celebrará en la avanzada de Algorta, a, la que seguirá la renombrada de Santa Ana, en la ermita de este barrio. Tenemos además a diario un espectáculo gratuito, como no se disfruta en ninguna otra playa, y es la entrada y salida de buques en nuestro puerto; espectáculo siempre nuevo y siempre magnifico. Esto sin contar con las agradables horas que se pasan en la playa en animadas tertulias por la mañana y tarde.

El acreditadísimo establecimiento de Baños de Mar Bilbaínos, se encuentra hoy muy concurrido, y su propietario el señor de Larrazabal, tiene un gran pedido de habitaciones para muchas familias que se proponen pasar allí la estación estival. El establecimiento de baños de mar calientes, «Las Delicias», se halla también muy concurrido, habiéndose introducido en él notables reformas para hacer aún más agradable la estancia del bañista en dicho hotel donde reciben agradable trato. Las demás fondas y hoteles se ven también muy animados, En asuma, que la temporada veraniega es de Las Arenas, es de las más agradables...” La lista de veraneantes, que el diario publicaba en sus páginas, era muy extensa y a todos les anteponían del don o doña, que no incluyo en este caso por no hacerla más tediosa: “...Martin de Zabala, Martin de Oyanguren, Plácido Allende, Toribio Ugalde, Juan de Velasco, José M. de Basterra, Juan de Aburto, Mr. Laserre, Ricardo de Arellano, señores de Gorbeña, Viuda e hijos do Gaminde, Narciso Díaz, Trinidad Hurtado de Mendozá, Casimiro Ácha, Pedro Anitua, Evaristo Albeizar, Luis Llorríllanz, Pedro Careaga, Agustín Basabe, José Mª Olabarri, José Ibarra, Miguel Careaga, Federico Belasco, Joaquín Moreno Goñi, Valentín Barbier, Joaquín Rica, Lulis Landecho, Pedro Celis, Luis Sarrie, Federico Borda, Julio Lasurtegui, Norberto Sebol, José Lequerica, señores de Somonte, Joaquín Arellano, José María y Susi, señores marqueses de Villareal, Ramón Coste, Eduardo Coste, Luis Ocharan, Pedro Montero, Miguel Olavarría, Ramón de la Sota, Francisco Sevilla, Manuel Castellanos, Viuda de Amann, Enrique Borda, Miguel Saralegui y otros varios...” La lista de los veraneantes era casi tan extensa como la de muertos en la batalla de Cavite (Manila).

Por otro lado la Compañía del Tranvía Eléctrico establecía el servicio de verano con salidas a Las Arenas cada 10 minutos. (El Nervión del 15 de julio de 1898). Decía la prensa, sobre el calor de aquel día: “...En lo que llevamos de verano no hemos conocido un calor tan intenso como el de ayer. El sol tostaba materialmente y no siendo a la sombra era poco menos que imposible permanecer algunos minutos. Con tal motivo fue mucha la gente que se trasladó a las orillas del mar...” (La Voz de Vizcaya del 16 de julio de 1898).

Y lo que estaba previsto y había de acontecer, respecto de la guerra entre España y EEUU, termino por suceder, la Capitulación: “...Un despacho recibido de Washington participa que el general Shafter ha telegrafiado a su gobierno, diciendo que el general Toral se halla dispuesto a rendir la plaza de Santiago y sus distritos, a condición de que las tropas españolas sean repatriadas. Los comisionados, añade este despacho, se hallan reunidos para arreglar las condiciones de la capitulación. De París telegrafían que además de Santiago de Cuba, se rendirán las guarniciones de Manzanillo, Guantánamo, Holguin y Baracoa. Los Estados Unidos se encargarán de conducir a España las tropas de estas guarniciones...”

Entre tanto, en Las Arenas, la música alegraba a los vecinos, con varias obras musicales a cargo de la Banda de Sestao, entre las que se encontraba el schotis “Un día feliz”. (La Voz de Vizcaya del 16 de julio de 1898).

Y lo incluyo, a pesar de no ser noticia de nuestra Anteiglesia, por su originalidad, un cartel que anunciaba la prensa bilbaína, de Iturribide: “...Hemos visto el diseño del cartel con que los vecinos de la calle de Iturríbide anunciarán los festejos que se celebrarán en la misma con motivo de la festividad de Nuestra Señora de Begoña. El cartel es muy chirene. En primer término se destaca la figura de un simpático discípulo de San Crispín conocidísimo en los cuatro puntos cardinales de Bilbao, el cual sostiene el programa donde se detallan los festejos. En el cárcel se hacen alegorías de los distintos festejos, gigantes cabezudos, dianas, romerías nocturnas, serenatas, la sartén húngara, aurreskularis y por último la marcha...de las antorchas a media luz...” (La Voz de Vizcaya del 16 de julio de 1898).

Y en esa misma prensa se anunciaba: “...Suspensión de garantías.- El Boletín Oficial de la Provincia publicará hoy un número extraordinario con la R.O. de la Presidencia del Consejo de Ministros, respecto de la suspensión de las garantías constitucionales...” (La Voz de Vizcaya del 1 de julio de 1898).

Mientras, un diplomático decía en una carta enviada a un diario bilbaíno: “...La primera idea es que la vanidad nacional nos expone en esta ocasión, como en otras muchas anteriores, a dejar lo cierto por lo dudoso: En el Siglo XVII perdimos a Portugal por nuestro empeño en conservar Flandes; al fin lo dejó D. Luis de Haro, pero ya era tarde. En el XVII perdimos Gibraltar por no dejar Nápoles, resultando de ello que nos quedamos al fin sin Nápoles y sin Gibraltar. Pues ahora, para conservar Cuba, nos exponemos a perder también Puerto Rico, Filipinas, Canarias y nuestra hacienda. Por consiguiente, no veo que haya que preparar tantos pañuelos de lagrimas ni gritar el «Finis Hispanium» por la perdida de Cuba...” (El Noticiero Bilbaíno del 17 de julio de 1898).

En el pleno municipal de Getxo del 17 de julio de 1898, se aprobaba la distribución de lotes para la colocación de las casetas de baño, de la playa de Las Arenas, y se nombraba a los vigilantes de dicha playa: “...Se aprueba la distribución de lotes para la colocación de las casetas de baño de la playa de Las Arenas, junto con el croquis y plano de la misma, señalando que a cada interesado bañero se le señale el número de su lote, y las prevenciones que sobre higiene y ornato debe guardar. Por otro lado en vista de las instancias presentadas por los señores D. Juan Bautista Aguirrechu, D. Primitivo Sanz y D. Dionisio Gorordo, se acuerda nombrar como vigilantes para la playa de mar del barrio de Las Arenas, durante la temporada de baños que termina el día 30 de septiembre próximo a D. Isidro Inchaurtieta; y para las de Algorta y Arrigumaga a D. Juan Bautista Aguirrechu con un haber diario de 2,50 pesetas...”

En la próxima entrada de esta serie veremos como, siguiendo las ordenes recibidas por el gobernador de la provincia, se remitía al mismo la relación de sociedades y círculos existentes en el Municipio.

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