jueves, 8 de enero de 2026

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -457

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX, veíamos como, el contratista de las obras de la carretera-murallón de Ereaga, vio necesario construir una senda desde un punto de Algorta hasta la obra que estaba realizando en las cercanías de dicha playa.

Parece que la propuesta realizada por un articulista, en la anterior entrada del 25 de abril de 1898, relativa a la defensa del Abra, con motivo de la guerra entre Estados Unidos y España, no cayó en saco roto: “...Tenemos noticias, de que para atender a la defensa del puerto de Bilbao van a ser emplazadas las baterías siguientes: Una en el Mazo, al píe del Serantes, otra en el Campo grande, otra en la punta de San Ignacio y otra en la Punta de la Galea, u otro punto punto conveniente. Cada batería contará con seis cañones...” (El Noticiero Bilbaíno del 29 de abril de 1898). Para entonces ya hacía siete días que los primeros enfrentamientos con los Yankis, según la prensa bilbaína, empezaban tener lugar; y la Cámara de Comercio de Bilbao trataba sobre: “...La conveniencia de “armar en corso” algunos buques que presten ayuda a los de la marina de guerra...” (El Noticiero Bilbaíno del 30 de abril de 1898).

En esas fechas de primero de mayo de 1898, la “Rondalla Bilbaína” recorría algunas poblaciones de ambas márgenes de la ría: “...La Rondalla Bilbaína recorrió ayer los pueblos de Sestao y Portugalete. En todas partes les fue dispensado un cariñoso recibimiento por parte de las autoridades y del vecindario. Hoy irán a Deusto, Las Arenas y Algorta...” (El Noticiero Bilbaíno del 1 de mayo de 1898).

Tal era la obsesión ante la guerra con EEUU que se suspendían los actos del 2 de mayo en Bilbao. Y el Gobernador Militar de Bizkaia pedía al Ayuntamiento de Getxo: “...El Gobernador militar de esta plaza ha pedido al Ayuntamiento de Guecho la cesión de algún terreno en punto adecuado para las obras de fortificación y defensa del Puerto...” (El Noticiero Bilbaíno del 1 de mayo de 1898).

Por aquel entonces, el estado español, metido en conflictos armados, tenía en otros territorios los siguientes Generales: “...En Cuba 10, en Filipinas 6 y en Puerto Rico 3, el total de soldados desplazados ascendía a 218.701...” (Tuñón de Lara; La España del Siglo XIX). Aunque a decir de la prensa bilbaína los resultados para la armada española eran catastróficos en Filipinas: “...El combate en Filipinas.- Se ha librado un terrible combate en aguas de nuestras posesiones de Oriente. La escuadra yankee, perfectísimamente pertrechada y preparada, compuesta de barcos muy superiores en potencia y en medios ofensivos defensivos a atacado y hemos sufrido un nuevo y terrible golpe...” (El Nervión del 2 de mayo de 1898).

En es mismo diario insertaban un curioso anuncio, en que el barrio de Las Arenas cambiaba de denominación: “...Venta de terrenos solares.- A voluntad de su dueño, se venderán en pública subasta extrajudicial, los siguientes terrenos: Cuatro lotes, radicados en “Las Arenas de Lamiaco” (Guecho), situados en ventajosa posición, entre la Estación del ferrocarril y el Balneario. El acto tendrá lugar a las once de la mañana, el día 14 de mayo, en la Notaria de Isidro Erquiaga en la calle lotería de Bilbao...” (El Nervión del 2 de mayo de 1898).

En el pleno del 5 de mayo de 1898 se trataba sobre algunos asuntos, uno de ellos relativo a la guerra en curso con los EEUU. Y como los ardores guerreros anidaban entre los mandos militares, en aquellos días de la guerra en Filipinas, y a pesar de que en algunas iglesias se realizaban rogativas, que no eran correspondidas ni por santos o deidades, los militares se prestaban la defensa de nuestro Puerto: “...El Gobernador Militar a notificado al Alcalde de Guecho que debe de poner a disposición del ramo de la Guerra la Punta de San Ignacio con objeto de situar en la misma una Batería...” El Ayuntamiento solicitaba al Gobernador: “...Se acuerda cumplir la orden, y se suplica al ramo de la Guerra que con el menor daño posible sitúe la batería, por ser la campa punto donde desde hace muchos años vienen celebrándose la romerías públicas con motivo de la festividad del Santo Patrón de la parroquia de Algorta...” Precisamente la víspera, el día 4 de mayo de 1898, aparecía recogida en la prensa bilbaína una noticia referida a ese lugar, la Punta San Ignacio: “...Hoy comenzarán las obras para el emplazamiento de una batería en la punta de San Ignacio, en Algorta...” (La Voz de Vizcaya del 4 de mayo de 1898).

En ese mismo pleno municipal de Getxo, se trataba sobre la pretensión de un conocido vecino de la Vega de Santa Eugenia (Romo), para realizar un puente sobre el río Gobela: “...Se da cuenta de lo que manifiesta la Comisión nombrada, para resolver sobre un puente de madera que trata de ejecutar D. Matías Romo, para atravesar en el punto de Lamiaco, de esta jurisdicción, el río Gobelas, siendo su paso para el público gratuito, según anuncio publicado por el Gobernador Civil en el Boletín Oficial del día 18 de abril último. El Ayuntamiento, de conformidad con lo indicado por dicha Comisión, y no siendo perjudicial a este Municipio, acuerda no oponerse a la construcción del mismo...”

En aquel pleno municipal de Getxo, se trataba también, sobre el pago de la cuenta de la comida ofrecida por un establecimiento hostelero de Algorta, con motivo de la colocación de la primera piedra del murallón carretera de Ereaga: “...Se da lectura y se aprueba se verifique el pago de la cuenta de Dña. Josefa Uribe, que con descuento de mil pesetas asciende a 221,50 pesetas que sirvió en su casa el día 10 de enero último, con motivo de la colocación de la primera piedra del murallón carretera que va desde el contramuelle al Puerto de Algorta, habiendo facilitado las 1.000 pesetas D. Antonio Basagoiti...”

Seguí el pleno y se daba cuenta de otros pagos realizados por el Ayuntamiento: “...Se abonen a D. Teodoro Onagoitia27 pesetas por cena y cama para seis Guardia Civiles en la noche del 27 de marzo último, y desayuno de los mismos en la mañana del 28 del mismo mes...” Algunos de aquellos pagos tenían que ver con la reciente epidemia de viruela: “...A Dña. Juana Vicenta Basañez, 56 pesetas por 16 días empleados en atender algunas casas donde ha existido viruela, con el fin de evitar que se propagara la epidemia. A la dogüería de Bilbao “Barandiaran y Compañía” 3,75 pesetas por 10 kilos de azufre, para emplearlos en las casas donde ha existido viruela en este vecindario...”

En la próxima entrada de esta serie veremos como, el Ayuntamiento de Getxo, preparaba la apertura de un expediente contra el rematante de vinos y carnes del municipio.