jueves, 16 de abril de 2020

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -157-



En la anterior entrada veíamos cómo ya se anunciaba que en breve iba a ser inaugurada la iglesia de San Ignazio de Algorta.

En la marea del día 3 de marzo de 1892, tras haber sido rescatado en la playa de Las Arenas, salía el Vapor “Xania” rumbo a Middlesbrough (Inglaterra).

Algunas personas, en general de cierta edad, enfermas, y de avanzada edad, recurrían a las ayudas municipales para poder atender sus mínimos vitales a comienzos de marzo de 1892. Era el caso de una anciana enferma domiciliada en la casa “Iturrigana” quien solicitaba: “...Ayuda facultativa y suministros de medicamentos para atender sus enfermedades...”; en otro caso se trataba de un vecino de Getxo quien solicitaba: “...Ayuda de alguna cantidad para alivio de los gastos que le acarrea la enfermedad de viruela que ha padecido recientemente, de la que se encuentra convaleciente...” O el de una señora viuda que solicitaba: “...Socorro domiciliario por haberse quedado en dicho estado hace un mes con tres tiernas criaturas, carecer de recursos y verse imposibilitada para conseguirlos debido a encontrarse embarazada...” A esta última persona se le asignó la cantidad de 15 pesetas mensuales, mientras al resto se les denegaba por: “...Carecer este Ayuntamiento de recursos municipales para concederle la gracia que solicita...”

Las obras del ferrocarril de Las Arenas a Plencia, a veces creaban conflictos entre dicha compañía y los Ayuntamientos vecinos, algo de eso sucedió el 3 de marzo de 1892: “...En un oficio del Alcalde de Lejona en nombre y representación del ayuntamiento que preside, fechado el 24 de febrero último, presenta una queja contra la Compañía del Ferrocarril de Las Arenas a Plencia por haver obstruido e inutilizado por completo, con las obras de la línea, el camino de carros de servidumbre que desde tiempos inmemoriales se dirige desde este pueblo a Las Arenas, por el cauce del río Gobelas cerca de la casa llamada del “Salchichero”...”El Ayuntamiento de Getxo instó a la compañía ferroviaria para que dejara expedito el camino de carros a la mayor brevedad.


Algunas veces el puesto de trabajo dependía de la suerte de una simple moneda lanzada al aire, eso fue lo que ocurrió un 12 de marzo de 1892: “...La plaza de “sereno preferente” del barrio de Las Arenas había quedado vacante por la renuncia de quien la ocupaba, D. Rudesindo Gonzalez. Para ocupar dicha plaza se presentaron aspirantes: D. Raimundo Alonso, D. Simón San Miguel, D. Claudio Martín, D. Antonio Campos y D. Apolinar Muñoz. Los ediles revisaron todas las propuestas observando que todos ellos cumplían las condiciones para ocupar la plaza, no obstante dos fueron los seleccionados: D. Raimundo Alonso y D. Antonio Campos. Tras ponerse a discusión quien debía ser el agraciado y no queriendo singularizar el nombramiento decidieron echarlo a suertes. Así que una moneda lanzada al aire fue la responsable del nombramiento como “sereno preferente” de Las Arenas de D. Antonio Campos. A quien se emplazó a acudir a la Casa Consistorial de la Plaza de San Nicolás para recibir el equipo y armamento, y empezar a ejercer dicho cargo por el que se le iba a abonar 908 pesetas anuales pagaderas por trimestres vencidos...”

En aquel mismo pleno Municipal, debido a que ya estaba cercana la festividad de San José, se trataba sobre la invitación que cursaba al Ayuntamiento la Cofradía de San José para que acudiera la Corporación Municipal a la función religiosa que se iba a celebrar el día 19 de marzo en la iglesia de San Nicolás de Bari de Algorta.

Dos eran las noticias que relacionadas con el Abra y Las Arenas se adelantaban el 17 de marzo de 1892 a la prensa bilbaína: La primera referida al Puerto exterior del Abra. En el diario “El Nervión” informaban de los avances del contramuelle de Santurce que estaba desarrollando el contratista Sr. Allard: “...Calculase en dos años el tiempo que adelantará para la entrega de las obras...” Al parecer era tal el avance que: “...Durante la bajamar en la época de las mareas vivas, se ve claramente dibujado en la superficie del agua, tal y como ha de ser, el muelle y rompeolas que partiendo del costado de Santurce, avanza airoso hasta el centro del Abra. Actualmente una de las cosas que más ha preocupado al director de esta empresa, ha sido la colocación de una gran grúa, puesta sobre el mismo muelle; esta se halla ya instalada y funciona de una manera tan sencilla como admirable, pues transporta y coloca perfectamente los grandes bloques de piedra, tanto a uno como a otro lado de los muelles...” Además de la que facilitaba “El Noticiero Bilbaíno”: “...La boya luminosa adquirida por la Junta de Obras del Puerto de Bilbao para la entrada del rompeolas será colocada la próxima semana...” La otra se refería a los avances del Puente Bizkaia: “...El próximo mes de Abril darán principio las obras para el montaje de los pies del puente en construcción en Portugalete; las correspondientes a la parte de Las Arenas van muy adelantadas; el último plazo señalado al contratista de estas obras, Sr. Anoden, para la completa terminación, es el próximo mes de Septiembre...”


Y aunque se trataba de una noticia relacionada con el municipio hermano de Leioa, cabe mencionar un hecho casi histórico para la población, relacionado con la industria de Lamiaco, la cual adelantaba el 16 de marzo de 1892 el “El Noticiero Bilbaíno”: “...Ya se ha encendido el horno de la fábrica de vidrios de Lamiaco, que ha de servir para la fundición de los materiales componentes del cristal. Para que el horno empiece a prestar el servicio a que se le destina es necesario que llegue a tener la elevadísima temperatura de dos mil grados de calor...”

Por aquellos días, en un lugar algunos kilómetros más alejado, se celebraba el centenario de uno de los instrumentos que igualó a reyes y plebeyos, “La Guillotina”. Fue creada por un decreto de la Asamblea Legislativa Francesa, recibió su nombre del doctor Joseph Ignace Guillotin. Dicha herramienta fue ensayada por primera vez un 25 de abril. Canellot d`Anglemont sería unos meses más tarde el primer condenado político en probar su afilada cuchilla.

La seguridad de los trenes de todo el Estado era un asunto de interés público. Los sistemas de precaución, tanto en andenes cómo en el interior de las unidades saltaba a la prensa el día 22 de marzo de 1892 mediante una Real Orden del 29 de febrero. En concreto, a nuestro ferrocarriles de Las Arenas y Portugale se les demandaba: “...Que deberán presentar en el término de un mes, con el debido detalle, el sistema de campanas eléctricas de alarma que se propongan adoptar, indicando su distribución en Ias líneas; en la inteligencia de que para 1 de Enero de 1893 deberán hallarse instalados dichos aparatos en las citadas líneas. Que se imponga a las empresas la obligación de colocar discos avanzados en todas las estaciones, bifurcaciones y cruzamientos a nivel de vías férreas y en todos aquellos puntos que por una causa cualquiera convenga proteger. Las distancias a que han de colocarse los discos respecto a las agujas que protejan, salvo circunstancias especiales son: 800 metros, en rampas de seis milésimas, 1.000 metros en horizontal y rampa hasta seis milímetros, 1.200 metros en pendiente hasta de 8 milímetros y 1.500 metros en pendiente que exceda de 8 milímetros. En el interín, mientras no se establezca la comunicación entre los viajeros y agentes de los trenes, se colocará en el ténder una campana que se halle en comunicación con los furgones de cabeza y cola del tren por medio de una cuerda o cable de alambre, a fin dé qué pueda en caso necesario darse al maquinista la señal de alarma...” Por aquellos días la “Compañía del Ferrocarril de Las Arenas a Plencia” realizaba expropiaciones a algunos propietarios de terrenos en el término de Barrika.

El 24 de marzo de 1892 D. Gabriel Elorriaga, vecino de Algorta, recibía la autorización Municipal para: “...Edificar una casa de nueva planta en la huerta de su propiedad de la calle San Nicolás...”

El celo por repartirse el suministro de medicamentos gratis a las familas pobres del Municipio probablemente no estaba en algunos casos, tanto en la atención a estos desheredados, si no a los beneficios que para los farmacéuticos suponía tal concesión. El 24 de marzo de 1892 uno de esos farmacéuticos instalados en Algorta reclamaba del consistorio: “...D. Rogelio del Val, licenciado en farmacia, vecino de esta, expone que teniendo abierta una farmacia en el barrio de Algorta, viene suplicando que el servicio farmacéutico municipal para suministro de medicamentos a los pobres se reparta entre las tres farmacias establecidas en esta localidad...” El Ayuntamiento, tras un amplio debate acordaba tomar en consideración la solicitud del farmacéutico, y teniendo en cuenta que hasta aquella fecha: “...Dicho servicio había estado encomendado al farmacéutico D. Miguel García Salazar, y que teniendo en cuenta la gran extensión que tiene esta Anteiglesia se reparta entre las tres farmacias de esta localidad...” Desde el día 29 de junio de 1883 aquella concesión a una única farmacia había venido funcionando así: “…Las familias pobres que excedan de 50 se aplicarán en proporción al farmacéutico D. Cándido Zugazagoitia, que en esa época estaba establecido en esta localidad, quedando hasta ese número a cargo del señor García Salazar...” A partir de este acuerdo se iba a distribuir de la siguiente manera: “...El suministro de medicamentos a 50 familias pobres quede a favor de D. Miguel García Salazar por al cantidad de 375 pesetas anuales. El suministro de medicamentos, excepto específicos, a los pobres de Santa María de Guecho y Algorta, que excedan de los 50 indicados y no pasen de 16, quede a favor de D. Rodrigo del Val por al cantidad de 125 pesetas al año. Que por igual suministro de medicamentos, a excepción de los específicos, hasta 16 familias del barrio de Las Arenas, se abonen al farmacéutico D. Fermín Unanue, establecido en él, 125 pesetas al año...”


Sobre el lavadero de Aretxondo y sus muros se trató en un pleno Municipal el 24 de marzo de 1892, en él que se acordó la manera en que se iba a realizar su mantenimiento: “...Que las obras del nuevo lavadero, ejecutadas hace pocos días por el Ayuntamiento en la fuente pública de Arechondo contra la pared de la huerta de Dña. Trinidad Sarria y Cortina: El Ayuntamiento se compromete a conservar en el mismo o mejor estado, que hoy guarda, las paredes de la fuente pública de Arechondo, por todo el tiempo que el Ayuntamiento crea conveniente exista dicho lavadero, dejando la referida fuente como se encontraba antes de llevar a cabo las obras del lavadero, si este desapareciera por acuerdo del Ayuntamiento, renunciando este a todo derecho que pudiera adquirir el Municipio por el lapso de tiempo...”

En el mismo pleno se informaba sobre la invitación que el Presidente de la Construcción de la Iglesia de San Ignacio cursaba para: “...La inauguración del templo que se iba a realizar el día 25 de marzo...”

En la próxima entrada de esta serie veremos cuáles eran las inscripciones municipales en la sucursal del Banco de España en Bilbao.

lunes, 13 de abril de 2020

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -156-



En la anterior entrada veíamos cómo toda la costa de Vizcaya fue azotada por un imponente temporal con granizo y fuertes ráfagas de viento.

En el pleno del día 25 de marzo de 1892 el Alcalde de Getxo D. Santiago Diliz informaba que: “...Cómo presidente la Comisión Constructora de la Iglesia de San Ignacio, había acudido a una reunión de dicha Junta el día 22 de ese mes para recibir información de la marcha de los trabajos de dicho templo. Entre los datos aportados por esa Junta estaba el de la fecha en que se iba a producir su apertura al culto. La cual era estimada que se realizaría entre los días 20 o 25 del próximo mes de marzo...”

En ese mismo pleno se daba cuenta de la inscripción el en Registro de la Propiedad de la casa llamada “Landa” por D. Higinio Cereceda.

El día 20 de febrero de 1892 se levantaba el Estado de Guerra en Bizkaia: “...Reunidas ayer tarde a las cuatro en el Gobierno Militar las autoridades militares y civiles de Vizcaya, y después de hacerse cargo de la situación de la zona minera, donde reina completa tranquilidad, habiéndose reanudado los trabajos en circunstancias normales, acordaron levantar el Estado de Guerra en esta Provincia...”

El día 24 de febrero de 1892 se fijaba para pagar el valor estipulado por la expropiación de terrenos para la construcción del ferrocarril de Las Arenas a Plencia, entre las personas a las que se habían expropiado dichos terrenos se encontraban: “...D. Martín Berreteaga, D. Juan Antonio Garay, D. Joaquín Bautista Sarria, Dña. Gabina Arteta y D. Juan Arrieta...”

Corría el 27 de febrero de 1892 cuando en el pleno municipal se leía: “...El proyecto de ordenanzas Municipales que se había previsto rigieran en la Anteiglesia, los cuales fueron aprobados por unanimidad, acordando exponerlos al público para que pudiera presentar cuantas alegaciones considerara pertinentes. A la vez se leían todos los capítulos del proyecto de ordenanzas para la construcción en el Municipio de Guecho. Y como de ordenanzas iba se leían también las del cuerpo de serenos o vigilantes nocturnos de la Anteiglesia...” Aquellas normas Municipales darían lugar en 1894 a la edición de un libro que recogía las “Ordenanzas Municipales de Edificación y Policía” que recogieron todas la normas a aplicar en este municipio: “...Iban desde “La Autoridad Municipal y sus Agentes”, al “Aprovechamiento de lo que el mar arrojaba a las Playa”, cafés y tabernas, carruajes y caballerías, cementerios, carnicerías, fondas y posadas, fiestas, higiene pública, inhumaciones, lavaderos, mendicidad, matadero, pesas y medidas, titiriteros y volatineros hasta la venta de leche y mantecas…”


Y mientras en la Villa de Don Diego los carnavales, en los salones de renombre bilbaíno D. Juanes apodado “El Diablo de los Salones” ofrecía una velada de juegos de prestidigitación, las gentes se divertían con las peleas de gallos y la entrada de buques de distintas nacionalidades se sucedía en el Puerto: “...El 21 de febrero de 1892 habían arribado a puerto 59 buques de vapor y 16 de vela. De ellos 24 fueron de nacionalidad Inglesa, 13 franceses, 1 alemán y otro noruego...” En Las Arenas se sucedían pequeños hurtos como el realizado en el palomar de D. Marcelino Zabalegui a quien los aficionados a lo ajeno robaron cerca de 20 palomas. También le tocó en suerte a la “Fonda San Ignacio” de Algorta, la entrada en sus instalaciones de los ladrones, que tras entrar por una de sus ventanas se llevaron varios utensilios de la decoración.

Ya por esos días se preveía la puesta a flote del Vapor “Xania” que había quedo varado en la playa de Las Arenas el día 2 de febrero de 1892. Habían decidido ponerlo a flote para el día 28 de febrero: “...El vapor tenía algunas abolladuras en los fondos, pero no creían que tuviera vías de agua, y ya lo estaban pintando para ponerlo a flote en la próxima marea...” Según relataba el diario “El Noticiero Bilbaíno” del 28 de febrero de 1892: “…Hoy a las tres de la tarde están hechos todos los preparativos para poner a flote el vapor “Xania”. Para realizar la maniobra por la popa del vapor se han pasado dos cadenas, una de las cuales, Ia mayor, se compone de diez grilletes, de 15 brazas cada uno, de modo que aquella tiene una longitud de 150 brazas. El extremo de la cadena, provisto de un ancla, se halla sujeto cerca de los restos de un vapor hundido en aquellas inmediaciones, y que creemos es el “Myosaotis”. La otra cadena está sujeta al muelle nuevo de Portugalete. A las tres, y con las máquinas de a bordo, se pondrán en tensión las cadenas y al mismo tiempo comenzarán a trabajar los remolcadores...” Tan solo fueron necesarios tres arranques de los remolcadores para poner a flote el vapor. El responsable de aquel rescate fue D. Manuel Zarraga.

El día 27 de febero de 1892, en el diario bilbaíno el “Nervión” hablaban sobre la inminente puesta en marcha de la línea del ferrocarril entre Las Arenas y Algorta: “...A juzgar por la marcha que siguen los trabajos de construcción en el ferrocarril de Las Arenas a Plencia, se espera que hacia el mes de Junio próximo se dé comienzo a su explotación en el trayecto de Las Arenas a Algorta, y tal vez si las. circunstancias fueran favorables, para esa época podría explotarse dicho ferrócarril entre Las Arenas y Urduliz, desde donde seria muy corto. el viaje en diligencia hasta Plencia, pues a lo sumo se emplearía un cuarto de hora en ese viaje de coche. Parte del material móvil, tal como un coche de 1ª; otro mixto de 1ª y 2ª y otro de 2ª y 3ª dé viajeros, sistema Trucf, y seis u ocho vagones de mercancías, lo mismo que una locomotora con freno automático, se hallan ya en poder de la compañía...”


Durante el día 28 de febrero de 1892 ya eran numerosas la rondallas que recorrían nuestras calles con motivo de la celebración de los carnavales: “...Alegrando al vecindario con los instrumentos y sableando lindamente a cuantos transeuntes tenían la curiosidad de escuchar sus coplas...”

Durante el año determinados terrenos de Getxo fueron utilizados como canteras para la extracción de piedra y arena para las obras de la Anteiglesia, lugares cómo La Galea, Baserri, Arnabar (en Azkorri), Arrigunaga, Aiboa, Erega, el Castillo y otros puntos. De alguna de estas canteras se extraía arena blanca, cómo la que obtenía D. Gabriel Elorriaga en Alango. De otras era la piedra el material apetecido para obtener tras el proceso de triturado el cemento. Uno de los vecinos de Getxo que trabajó ese material granular fue D. Miguel Uria, quien el 3 de marzo de 1892 solicitaba al Ayuntamiento de Getxo “...Se le conceda terreno comunal entre el punto llamado Ase-rrota y el faro de la Galea, con objeto de extraer piedra y convertirla en cemento en su fábrica...” Se trataba de una franja de 200 metros de ancho situada cerca del acantilado, por la que pagó un canon de 50 pesetas al año. La fábrica de cementos estaba en la Avanzada.

En la próxima entrada de esta serie veremos cómo algunas personas de Getxo estaban necesitadas de la ayuda Municipal.

viernes, 10 de abril de 2020

UN AÑO ATÍPICO, CUANDO EL “ABERRI EGUNA” CAMBIÓ DE FECHA



Aberri Eguna, una festividad celebrada tras aquel primero de 1932 en todo el mundo por aquellos que desde posicionamientos políticos diferenciados consideran que Euskal Heria es su Patria y que los de uno y otro lado de la muga forman parte de una única Nación.

Festividad que desde sus inicios en 1932, casi siempre se ha celebrado coincidiendo con el llamado “Domingo de Resurrección”. Pero no siempre se celebró en esa fecha. El Aberri Eguna de 1936 fue un año atípico ya que se celebró un 31 de mayo, en medio de un ambiente cargado por los continuos enfrentamientos entre las derechas y el frente popular, las elecciones a Compromisarios en el Estado y otros asuntos, que así eran comentados en la prensa, lo que aconsejó cambiar de día la celebración del Aberri Eguna de 1936.

Pero antes de la llegada de este acto de contenido netamente político, que ya desde el mes de abril se denominaba cómo “fecha anómala”, la celebración del Aberri Eguna se iba a desarrollar en cada Provincia. Previamente se sucedieron las llamadas hogueras, más de cien montes de Bizkaia, en la noche del sábado, para anunciar aquel gran día: “...Grandes hogueras arderán en las crestas de nuestras altivas y arrogantes montañas. Y en la oscuridad de la noche la llama de esas hogueras subirá al cielo. Cuando las hogueras comiencen a arder, las trompetas resonarán vibrantes y un irrintzi agudo se dejará oír en las soledades montaneras vascas. Y los poetas, en la embriaguez de su inspiración, glorificarán a Euzkadi y los bertsolaris entonaran emocionados el “Itxarkundía”...” Y se anunciaba el mitin que iba a tener lugar el domingo 31 de mayo en el Euskalduna de Bilbao. Para cubrir los gastos organizativos se animaba a depositar 25 céntimos por asistente.


Aquel mismo día se iba a presentar en el Teatro Trueba de Bilbao la película “Sinfonía Vasca”, documental realizado por el cineasta Alemán Adolf Trotz en 1936. A la vez que en la prensa bilbaína “La Tarde” se anunciaba uno de los establecimientos emblemáticos de Las Arenas “Los Encanjeros” que abría sus puertas en la calle Paulino Mendivil n.º 6.

En la Capital del Estado el ambiente era de máxima tensión, el diario bilbaíno del 29 de mayo de 1936 decía: “...La policía realizaba un registro en la casa de primo de Rivera donde se hallaban reunidos un grupo importante de seguidores, algunos escondidos debajo de las camas, hallando abundantes armas cortas y munición...” Mientras en los barrios de Getxo el ambiente era de carácter prefestivo y las autoridades civiles animaban a acudir al acto que se iba a celebrara en Bilbao dos días después.

Mientras, el 30 de mayo de 1936, víspera de la festividad, el diario bilbaíno “Euzkadi” comenzaba su edición a grades titulares “Hoy comienzan las fiestas de Aberri-Eguna” Incluían un recordatorio de la efeméride que iban a regalar ese día a las juventudes que visitaran “Sabin Etxeia”. En los Pueblos de ambas márgenes de la ría los nacionalistas calentaban motores para el gran día: “...En el “Batzoki de Ondarreta” el exAlcalde y Diputado por Bizkia D. José Antonio de Agirre iba a dar una conferencia esa misma noche...” Además en una de sus páginas ofrecían una relación de los Pueblos donde se iban a encender las hogueras anunciadoras del Aberri-Eguna, que en el caso de Getxo se iba a realizar en el monte “Muñarrikolanda” de Berango.


En el mitin del Euskalduna, que comenzaría a las 10:30, iban a participar como oradores Enrique de Ortueta, Sorne de Unzueta y Julio de Jauregui.

Al día siguiente, 1 de junio de 1936, un periódico tan poco sospechoso de nacionalista como el diario “La Tarde” decía en sus paginas refiriéndose a lo que el reportero pudo ver aquel día: “…Permítase por un momento al periodista la expansión de no enfocar objetivamente la fiesta vasca que ayer se celebro en todo el territorio vasco; permítase al periodista, aunque sea brevemente, que hable de las sensaciones que ayer sintió a la vista del movimiento sereno y severo de un pueblo que manifiesta anhelos incontenibles. Los pueblos que saben dar esa sensación que ayer dio el vasco son pueblos de una capacidad política que declara su mayoría de edad, que le dan idoneidad para cualquier aspiración y empresa en que inicien...”

Los actos comenzaron por la mañana con las Bandas de música y de Txistularis que despertaron a la villa ejecutando alegres dianas. Una hora antes del principio del acto que se iba a celebrar en el Euskalduna, en las inmediaciones se notaba ya una extraordinaria animación. En la calle había quedado mucha gente sin poder entrar al frontón.


El acto comenzó, tras los toques de los dulzaineros con el “Agur Jaunak”, con el primer orador Enrique de Ortueta que habló rememorando: “...Las Repúblicas vizcaínas de Abando, Bilbao, Begoña y Deusto y de la fuerte villa de Bilbao, los de la Rebelión de la Sal, la Matxínada, las Aduanas y mujeres de la patria. Afirmando que caminamos derechamente por imperativo de propia conservación hacia la libertad que aspira nuestro pueblo...” Le siguió Sorne de Unzueta quien afirmó que: “...Hay lenguas hermosas y que merecen el cariño de sus hijos, la de los vascos está por encima la riqueza de nuestro léxico...” Finalizó el acto Julio de Jauregui quien afirmaría que: “...El Aberri Eguna se presenta ante nosotros como un alto en el camino, desde donde podemos considerar lo que es el nacionalismo y lo que cada uno de los nacionalistas ha hecho y debe hacer por Euzkadi...” Obviamente los discursos fueron más largos y en ellos se trató sobre las preocupaciones del momento.

A continuación, tras finalizar el mitin, comenzó el desfile hasta Sabin Etxea. La comitiva iba encabezada por los dantzaris, las autoridades y el abanderado, le seguían las emakumes, a continuación cerrando la manifestación iban las banderas de los centros nacionalistas. Al llegar a los Jardines de Albia una impresionante muchedumbre llenaba Ibáñez de Bilbao y Colón de Larreategui. Allí se procedió a la bendición de la bandera y se entonó el “Eusko Abandearen Ereserkia ”, terminado el cual Jenaro de Elorriaga fue el encargado de hacer la ofrenda a Sabino de Arana, momento en el que entre otras cosa dijo: “…¿Los ves, maestro? Son los de tu entrañable República de Abando, donde al conjuro del gran Luis, brotó la llama, son los de la República de Begoña, del grito de Larrazabal; son de la fuerte Bilbao, que recibió el primer vuelo de la bandera que tremolaste con sangre en el fondo y, sobre él, la cruz de la independencia y la cruz blanca de Cristo…” Con aquel discurso se dieron por finalizados los actos, continuando la fiesta por la tarde, en cada uno de los pueblos con animadas romerías.


Mientras en nuestra Anteiglesia se celebraron los actos que se habían anunciado con motivo de la festividad de Aberri.Eguna. En la Iglesia parroquial de Santa María de Getxo: “...Se celebró una solemne misa aplicada al eterno descanso de las almas de los nacionalistas fallecidos. A continuación se bailó en la campa de la iglesia el aurresku de autoridades, actuando después los ezpatadantzaris y gorularis de Getxo...” En la “Euzko-Etxia” de Algorta: “...El presidente de la entidad, señor Otaola, dio lectura a un manuscrito con la dedicatoria del día, interpretándose a continuación el “Itxarkundia”. Le siguió una conferencia a cargo de don Ceferino de Jemein, en torno a la vida de Sabino de Arana en diferentes fases de su vida. Después se proyectaron las películas de los anteriores Aberri-Eguna. Le siguió una actuación de Euzko-Abesbatza, bajo la dirección de Segundo de Atxurra, interpretando un selecto programa de música vasca...” En el Batzoki de Ondarreta: “...Se leyó, al igual que en el de Algorta, la dedicatoria del día. A continuación pronunció una conferencia el ex-consejero del B..B.-B. don José María de Izaurieta, quien habló sustituyendo a José Antonio de Agirre que por motivos de su intensa actividad no puedo acudir. En esa disertación habló sobre el Estatuto Vasco...”

El día terminaba en nuestro Municipio a las cinco de la tarde con un festival de Danzas Vascas en la Campa de la Avanzada, seguido de una animada romería.

Un año más se celebraba este día, esta vez de una forma atípica por la amenaza de la pandemia, lo tendremos que hacer dentro de nuestros hogares, al menos la gran mayoría. Que por lo menos se note nuestra presencia con las Ikurriñas colgadas en los balcones !!Ojalá llegue el día en que todos podamos reunirnos bajo una sola llamada y libres de este virus asesino!!.

!!GORA ABERRI EGUNA!!

jueves, 9 de abril de 2020

!PATXI GARATE HIL DA!



Acaban de darme una desagradable noticia. Un buen amigo, Patxi Garate, acaba de fallecer. Ahora no es posible hacerle la despedida que muchos desearíamos.

Patxi era un entrañable amigo a quien conocí al comienzo de los años 60 en los tiempos de “Itxas gane”. Fue un personaje que me impactó por su alegría contagiosa. Una persona profundamente abertzale, amante de la música, con una capacidad innata para el aprendizaje de idiomas y para cualquier tipo de elaboración o investigación. Un autodidacta, que lo mismo hacía un telescopio que construía un instrumento musical. Fue popular su “Tuba”, de la que era inseparable y con la que pudimos disfrutar, gracias a su saber hacer en las fiestas del pueblo. Un ocurrente y divertido acompañante festivo. Sus caracterizaciones nunca dejaban de sorprendernos, lo mismo en carnavales que en otras fiestas populares.

Siempre hay recuerdos que nos quedan gravados en la mente: aquella forma “sui géneris” de calentar el vino en el txoko de Juanjo, en el microondas, mientras cantábamos algunas canciones.

Precisamente de su paso por la música, muchos le recordarán. Fue miembro de la Fanfarria Areatxu, director del Coro Gorrondatxe y componente del Conservatorio de Música de Getxo.

Muchas veces en los últimos tiempos pudimos disfrutar de su compañía y de su amena y atractiva conversación un grupo pequeño de amigos, que los jueves solíamos quedar para arreglar el mundo.

Muchos y largos son los recuerdos. Todos buenos: montaña, paellas, bacalada de Berango, marmitako en el Puerto y los agradables festejos que celebrábamos durante los veranos en Zamudio. Su música, sus canciones, su buen humor y su inmensa memoria, siempre nos acompañaran.

!Goian Bego Patxi. Espéranos un poco!

lunes, 6 de abril de 2020

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -155-



En la anterior entrada de esta serie veíamos cómo se anunciaba la venta de las caserías “Menchaquena” y “Arrigunaga”.

Ya casi finalizaba enero de 1892 cuando a propuesta del Regidor D. Juan José Camiruaga, se proponía: “...La necesidad de que se construya en la Casa Escuela de Niños de la Parroquia de Santa María una habitación para el maestro, ya que el Municipio viene pagando 250 pesetas al año por el alquiler de la que ocupa actualmente perteneciente a un propietario particular y que está desmereciendo notablemente porque el maestro no puede vigilar dicha vivienda a causa de la gran distancia que está de la escuela, además que si la habitación del maestro estuviera en la escuela él estaría más descansado y la casa Escuela vigilada debidamente...” El Ayuntamiento ordenaba que el Arquitecto Municipal D. Eladio Iturria elaborara el plano, pliego de condiciones y presupuesto para la construcción de la habitación para el maestro en aquella Escuela.

Durante aquel mes de enero de 1892 la estación telegráfica de Algorta había producido para el Ayuntamiento la cantidad de 32,45 pesetas.

El día 2 de febrero de 1892 se inició un potente temporal: “...Toda la costa de Vizcaya fue azotada por un imponente temporal con granizo y fuertes ráfagas de viento, por las calles era peligroso transitar, por la ría bajaban troncos de árboles, ramas desgajadas, los buques y gabarrones doblaron sus amarras. La mar presentaba un aspecto imponente, con enormes olas que chocaban contra el rompeolas de Las Arenas y Portugalete, produciendo un ruido ensordecedor...” Como consecuencia de la marejada se suspendía el servicio de lanchas del pasaje de Portugalete. Al día siguiente el vapor Noruego “Xania” embarrancaba, según contaba “El Noticiero Bilbaíno”, como consecuencia del temporal: “...El vapor Noruego “Xania” que arribaba a puerto fue arrojado sobre el banco del N.O. donde quedó encallado, las olas lo llevaron de un sitio a otro, hasta quedar embarrancado junto al muelle de Las Arenas, la tripulación pudo llegar sana y salva al muelle...” El jueves día 4 de febrero el temporal ya había cedido y empezó a soplar viento del sur. Por lo que debido a la mejora del tiempo muchas personas acudieron a la playa de Las Arenas: “...Para contemplar el vapor “Xania”, varado en la playa, y más próximo a las casas que los que hasta hoy han embarrancado en ése sitio...” Este vapor de reciente construcción, que se había botado en diciembre de 1891, estaba haciendo su primer viaje.


EL 4 febrero de 1892 D. Eduardo Urrecha Zabala solicitaba una certificación para poder inscribir en el Registro de la Propiedad: “...La parte de una habitación de la casa “Juana” en Arechondo y la de Echechu...” El Ayuntamiento acordaba concederle dicha certificación.

El 8 de febrero de 1892 ya se anunciaba en la prensa bilbaína el segundo tomo de “Guía histórico-descriptiva del viajero en el Señorío de Vizcaya” que contenía todos los datos de los Pueblos de la Provincia, entre ellos estaba Getxo. Dentro de la Anteiglesia daba datos sobre sus barrios: “...Algorta, barrio que según aquella guía contaba con 2.156 habitantes, a la que llamaba arrabal conformado por casas sin orden alguno, pero llamado a figurara en la historia moderna de Vizcaya. Y Las Arenas, a la que situaba en la llamada Playa de Lamiaco, de la que decía que: En la propiedad de la viuda de D. Máximo Aguirre e hijos se esta empezando a conformar una población que muy pronto será uno de los centros más elegantes del País Vascongado...” Curiosamente sobre el barrio matriz Getxo solamente indicaba la guía que pertenecía a Merindad de Uribe.

El día 10 de febrero de 1892 el diario bilbaíno “El Nervión” informaba en sus paginas que: “...Mr. Arnodenr, ingeniero francés y contratista del puente aéreo de Portugalete, ha encargado a los talleres de Zorroza la construcción el tablero para dicho puente, el cual sufrirá algún retraso en su terminación, por consecuencia del tratado aduanero con Francia, en cuya nación se estaba construyendo el material necesario y el que no conviene importarlo a España por el fuerte recargo que pagaría con las nuevas tarifas ...”

El 11 de febrero de 1892 el Ayuntamiento de Getxo cobraba a la “Compañía del Ferrocarril de Las Arenas a Plencia” 5.478,70 pesetas, en concepto de indemnización por los 10.726 metros cuadrados de terrenos comunales ocupados por dicha Compañía para realizar la línea en nuestro municipio.

En ese mismo pleno el consistorio acordaba abonar a D. Santiago Lecumberri, la renta por las habitaciones que en su casa de Las Arenas ocupaba la fuerza del puesto de la Guardia Civil, a razón de 150 pesetas al año. Además de acordar que: “...Se destine diariamente en los laborables, un peón jornalero para arreglo de calles, cunetas y limpieza de las orillas de las vías en el barrio de Las Arenas...”

En ese pleno se daba cuenta, también, de una circular del Gobernador Civil de la Provincia: “...Del día 20 de enero último, insertada en el Boletín del día 27, para que se remita a esa autoridad con la mayor brevedad, la lista de los vecinos y personas declaradas pobres para la asistencia facultativa y poder admitir en calidad de tales en los establecimientos de baños sulfurosos...” Finalmente acordaba el Ayuntamiento nombrar: “...Tallador para el alistamiento de mozos al Sargento retirado del cuerpo de carabineros D. Desiderio Méndez...”


Una noticia cuando menos curiosa para la historia era relatada el día 12 de febrero de 1892 en el diario bilbaíno “El Nervión”: “...El invento de poner buzones para las cartas en varios puntos de las poblaciones, data nada menos que del mes de Agosto de 1653. La primera vez que se intentaron instalar fue en París, fueron instalados en las esquinas de la calles, solo servían para el interior de la capital francesa, las cartas nunca lograron llegar a su destino. Un siglo después el filántropo Mr. Chamouset recogió esta idea y la hizo entrar de lleno en las costumbres, el ensayo de 1653 había sido tan dado al olvido, que se hicieron a los buzones todos los honores de ordenanza, siendo sancionados por una ley en 15 de Agosto de 1759...”

El día 13 de febrero de 1892 se conocía que el maestro de la escuela de niños de Algorta D. Juan Antonio Munio, había publicado un compendio de aritmética para uso de los niños. Dicha obra se vendía a razón de 4 reales la docena. (“El Noticiero Bilbaíno”).

Para el día 14 de febrero de 1892, con un tiempo ya apacible, eran numerosas las personas que en Las Arenas contemplaban al vapor “Xania”, que continuaba embarrancado en la playa cuyo salvamento decían se iba intentar en breves días. (“El Noticiero Bilbaíno”).

El día 18 de febrero de 1892 D. Gabriel Elorriaga solicitaba al Ayuntamiento de Getxo: “...Que teniendo la necesidad de explotar una cantera de piedra situada en la huerta de la casa llamada “Catarena” en la calle San Nicolás, se me conceda permiso para tirar algunos barrenos para facilitar la extracción de la piedra…”

Según relataba “El Noticiero Bilbaíno” del 22 de enero de 1892, a lo largo del año 1891: “...Se habían producido en Vizcaya 9.793 nacimientos y 8.749 defunciones.

En la próxima entrada de esta serie veremos el anuncio de la apertura al culto de la nueva iglesia de San Ignacio de Algorta.

jueves, 2 de abril de 2020

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -154-



En la anterior entrada de esta serie veíamos cómo el municipio seguía con escasez de aguas potables.

Comenzaba enero de 1892 con noticias del estado de la carretera de Algorta a Plencia: “...Se había realizado en el verano de 1891 un ensanche en la zona correspondiente a Algorta, pero como resultado de las obras habían quedado amontonados en ambos margenes de al carretera escombros que dificultaban el paso, tan es así que unos días antes, el 31 de enero de 1891, unos viajeros que se dirigían a Plencia se vieron obligados a bajarse de los vehículos porque el lodazal que se había formado enterró una da las ruedas del coche...”

En esas fechas en las que todos se reunían alrededor de una buena mesa, aunque fuera humilde, algunos espabilados utilizando un procedimiento, ya conocido en muchos lugares: el del “Gorrón”. Tras haberse dado un homenaje en una de las tabernas del pueblo, negándose a pagar y ser conducidos a la perrera, saldaban su ágape pagando una multa de 8 reales.

Para el 5 de enero de 1892 ya se había terminado de embaldosar la calle Mayor de Algorta y el contratista D. Miguel Uria solicitaba se recibieran las obras.

Mientras, los Reyes Magos, traían en su saco un acontecimiento que venía a perturbar la tranquilidad de los trabajadores de “Astilleros del Nervión”, de la que era accionista un conocido vecino de Las Arenas, mientras negociaban con un capitalista bilbaíno, senador para más señas, saltaba la noticia de que : “...Se temen alteraciones del orden público en Sestao, se ha descubierto un desfalco de dos millones de reales...” (El Nervión 5 enero de 1892).


El 11 de enero de 1892 se anunciaba la venta en “El Noticiero Bilbaíno” de las caserías: “...“Menchaquena”(Plano de 1878), que estaba junto a la Plazuela de Menchaca, frente a al Escuela de Niñas Pobres de la Fundación Alday (San Martín); y “Arrigunaga” (Plano de 1929), que estaba encima de la playa del mismo nombre, en la esquina de la campa situada sobre el edificio del “Cable Ingles”...” (Ver planos superior e inferior). Para contactar indicaban ponerse en contacto con el Juez Municipal D. Remigio de Anchia.

Era la época en que algunas mujeres, que recientemente habían dado a luz, para ayudar a mantener a su familia se ofrecían para trabajar de “Nodrizas”. Así se anunciaban en la prensa bilbaína: “...Casada de 24 años de edad y un mes parida, se ofrece para criar en casa de los padres a la criatura...”

El 14 de enero de 1892 D. Estanislao Bilbao solicitaba al Ayuntamiento de Getxo: “...Permiso para cerrar terreno de la casa Andicoeche en Algorta, lindante con el camino que se dirige al cementerio de Algorta…” Se refería al situado en la llamada “Campa del Muerto” en la calle de la Trinidad.


El Ayuntamiento de Getxo decidía proporcionar a los tres alguaciles vigilantes de aguas trajes de paño.

En el diario “El Nervión” del 17 de enero de 1892 aparecía publicado lo siguiente: “…La compañía del ferrocarril de las Arenas a Plencia pretende sanear una marisma en la ría de Plencia con destino a emplazamiento de la estación de término de dicho ferrocarril...”

Los árboles de la campa de la Iglesia de Santa María de Getxo, con los temporales que se produjeron durante el comienzo del invierno, causaron serios problemas en el tejado de dicho templo por lo que el párroco solicitó al Ayuntamiento que algunos de aquellos ejemplares fueran trasladados a otro lugar. Ese mismo 21 de enero de 1892, el cura ecónomo de Santa María daba cuenta en un oficio al consistorio de que: “...Ha terminado el bienio para el que se nombró vocal de la Junta de Fábrica de esta parroquia a D. Juan José Camiruaga, por lo que suplico se nombre igual nombramiento para el bienio 1892-1894...” El Ayuntamiento de Getxo decidía volver a nombrar al mismo vocal, quien aceptó la designación.

El alguacil del Juzgado Municipal y a la vez ordenanza del Telégrafo D. Manuel Fernández Blanco solicitaba al Ayuntamiento se le hiciera un traje de invierno igual al que se había acordado hacer al resto de los Alguaciles del Municipio.

Algunos caminos del barrio de Algorta estaban en un estado deplorable por lo que el Ayuntamiento decidía: “...Que hallándose en mal estado el camino que es de servicio público desde tiempos inmemoriales, que desde la Plazuela de Amesti va por medio de las casas de D. Antonio Uribe y D. Patricio Abascal y se dirige hacia Villabotas, hallándose cerca de su ingreso una escuela privada a la que diariamente concurren un número crecido de niños. Acuerda este Ayuntamiento que con resebo de Axpe y una acera de piedra de losa en el centro se reponga el camino...”

En el mismo pleno se daba lectura a las cuentas Municipales del periodo de 1890 a 1891: “...Cargo 117.742,06 pesetas, Data 103.059.15 pesetas; Existencias para el ejercicio de 1891 a 1892, 14.682,21 pesetas...”

El alistamiento de mozos para el reemplazo, a pesar de que el Art. 50 de la Ley de Alistamiento decía que “...Serán excluidos totalmente del servicio militar activo los individuos pertenecientes a las Órdenes y Congregaciones siguientes: Religiosos y novicios de la Compañía de Jesús, además de otras congregaciones...” En su Artículo 40 facultaba al Ayuntamiento para: “...La rectificación del alistamiento...” Por ello en el pleno del día 28 de enero de 1892 se daba cuenta de un oficio del Alcalde de la Villa de Elorrio: “...Del 23 del actual, referente al individuo D. Casimiro Gomendio-Urritia y Aguirrebeitia, nacido el 4 de marzo de 1873, hoy noviciado de la Compañía de Jesús establecida en Murcia, y cuya madre reside en el barrio de Las Arenas. En función de las facultades que la Ley de Quintas confiere a esta Corporación Municipal, acordamos incluir al referido individuo en el alistamiento de los mozos de esta localidad, para el reemplazo del ejercito del año actual...”


Cómo dato de curiosidad histórica referido a Getxo, al tratar de localizar un libro en el que se hacía referencia de los Gobiernos del Régimen Foral desde 1632 a 1700, que publicó “Emperaile” en enero de 1892 titulado “El Gobierno y el régimen foral de Vizcaya desde 1632 al 1700”, he encontrado otro de fecha más tardía pero que hacía referencia a esa época “El Gobierno Universal del Señorío de Vizcaya” de 1943 de Darío Areitio y Mendiolea Archivero, bibliotecario y publicista especializado en asuntos forales, que falleció en Getxo en 1968. En el se hacían continuas referencias a hechos históricos relacionados con nuestro Pueblo: “...El día señalado para la celebración de la junta los Procuradores con el Corregidor y personas que constituían el Regimiento se reunían en la Casa Consistorial de Guerníca de donde salían en solemne procesión dirigiéndose al pórtico construido so el árbol tradicional y allí so el árbol de Guernica reunidos en junta general los Oficiales del Señorío y representantes de las anteiglesias presididos por el Sr Corregidor se hacía el llamamiento y se reconocían los poderes que se entregaban en las dos mesas de mármol que existen...” Entre aquellas Anteiglesias se encontraban las de Getxo y Berango. En la elección de la Junta General del año 1586 celebrada en Bilbao: “...Aparecía Guecho dentro del bando Oñacino y como secretario de la misma D. Pedro de Ibarra vecino de Guecho...” En La junta de noviembre de 1794: “...Congregada en la sacristía de la iglesia parroquial de Begoña asistieron bajo la presidencia del Corregidor los Regidores Capitulares y Síndicos: La Merindad de Uribe envió representación colectiva y un solo apoderado particular que fue el de Guecho...” En la pagina 17 de dicho libro se hablaba de la pertenencia de Getxo al Bando Oñacino: “...En el Reglamento de Elecciones de Señores del Regimiento General o del nuevo Gobierno Universal de Vizcaya Lejona, Guecho y Berango figuran en el Bando Oñacino...” Todavía en la elección para el bienio de 1854 A 1856 lo seguía haciendo. Dicho libro, publicado por la Junta de Cultura de la Diputación se puede encontrar en el siguiente enlace: (http://www.ehu.eus/ituna/pdf/GobiernoUniversalSenorioVizcaya.pdf).

Y mientras que en esos días del 19 de enero de 1892 el tiempo hacía que muchos vecinos estuvieran, como decía un diario que: “…Llevábamos tantos días metidos en nuestra concha como el caracol, aguantando las nieves y granizadas y las grandes lluvias, que al ver un poco despejado el cielo que nos había abrumado con sus gigantescos nubarrones, decidimos salir...” Para encontrarnos con nuevos acontecimientos del devenir diario de nuestro pueblo, entre ellos la forma que aconsejaban para hacer impermeables las telas: “...Hervir y sumergir las telas en un baño de Gelatina y jabón de sebo neutro de 300 gramos, Alumbre de 700 y con 17 litros de Agua. Dejándolo escurrir y secar...” Fechas en las que se vendía en la zona del Castillo de Algorta (Usategi) el caserío “Achea”, del que decían que: “...Está situado en uno de los mejores sitios de vistas de Algorta, en la zona del Castillo, donde se celebran las romerías...”

Para visualizar cómo era el ambiente laboral en esa época baste saber lo que acontecía el 27 de enero de 1892 en las minas de la Arboleda, los dueños de las minas de la Arboleda describían, desde su perspectiva, así la situación en las cuencas: “...La agitación obrera producida en el distrito minero, lejos de disminuir, va tomando serias proporciones, pudiendo asegurar que de ayer a hoy va tomando un carácter sumamente grave y belicoso...” Por otro lado las peticiones de lo mineros se referían a “...Que fueran respetados los horarios que hasta entonces se realizaban por parte de los contratistas; no permitir que en ninguna mina controlada por estos contratistas se cargara a la “rodilla”, porque perjudicaba seriamente a las articulaciones y solamente los de mayor fuerza física o más jóvenes podían soportarlo; y el respeto a los mineros ya que los capataces dirigían hacia estos palabras intemperantes y obscenas...” Así que el Gobernador Civil tras hablar con el Ministro de la Gobernación haciendo caso a una parte decidían publicar “Un Bando de Guerra”: “...La rebelión y sedición en que se han colocado los mineros exige la adopción de medidas extremas, por cuya causa y en virtud de lo dispuesto en el artículo 13 de la ley de Orden público del 23 de Abril de 1870, de acuerdo con la autoridad judicial y militar, queda declarada en esta provincia el estado de guerra, y mis atribuciones, referentes a orden público, resignadas en el Excelentísimo señor Gobernador militar D. Manuel Aguilar Diosdado...” En aquel Bando se decía: “...A los delincuentes contra el orden público, les intimo que depongan su actitud sediciosa en el plazo de dos horas; bajo el concepto de que transcurridas estas, serán sometidos a Consejo de Guerra...” Mientras los mineros que estaban concentrados en el frontón de Gallarta ante el anuncio de que se celebraría un mitin: “...No bajarían de 7.000 los asistentes, vieron llegar a los dirigentes mineros Perezagua y Várela, quienes dijeron que no podía celebrarse el acto, por hallarse la provincia en estado de guerra, disolviéndose pacíficamente los allí reunidos…” El líder minero Sr. Varela exhortó a sus compañeros huelguistas a: “...Mantener la prudencia, mucha calma, recordandoles que cualquier altercado podría perjudicar los objetivos de su reivindicación…”


El 28 de enero de 1892 el cabildo de la parroquia de San Nicolás de Bari de Algorta remitía un oficio al Ayuntamiento de Getxo pidiendo: “...Manifestando su deseo de uniformar todas las ceremonias prescritas por el Ritual Romano en las exequias fúnebres de 1ª clase, a fin de demostrar el esplendor y magnificencia del Culto Católico siguiendo las practicas establecidas en parroquias de igual rango, por lo que presentaban un plan de derechos para dicho objeto...”

En la próxima entrada de esta serie veremos cómo se producían algunas quejas del maestro de Santa María de Getxo.