Como decía en mi entrada del 9 de julio del 2023, al hablar del barrio de Areeta-Las Arenas, las comunicaciones entre Las Arenas y Algorta y de estas con Bilbao por la ría, en 1857, aún eran inexistentes: “...Para atravesar desde Leioa hasta Algorta había avanzar por el lateral de la ría, a través de los arenales (Las Arenas), llegando a los altos de la denominada “Avanzada”, que era conocido como “el alto de los arenales”, y de allí al barrio de Algorta, no era cosa fácil, aquella dificultosa subida...” Getxo por entonces, en 1857, según el padrón municipal tan solo contaba con 2.478 habitantes (Santa María tenía 783 y Algorta 1.695), de Las Arenas y la Vega de Santa Eugenia no se tenía referencias.
Años antes, en 1849, desde la desembocadura del río Udondo, al que llegaban las aguas dulces procedente del río Gobela, tras pasar el puente de los “Siete Ojos” y desembocar en río Udondo, el terreno hasta las Casas del Consulado en Las Arenas, a excepción de los muelles, era arena y fango que quedado cubierto en las pleamares; tras esas casas del Consulado se extendía la gran playa de Las Arenas. En el interior solo existían las marismas de la Vega de Santa Eugenia, que al llegar a la curva de la Avanzada y desde ese punto, seguían un camino de difícil transito hasta subir a Algorta. El acceso desde Punta Begoña, a través de escarpes rocosos aún era más arduo e intransitable.
Estado, en esos terrenos, desde finales del Siglo XVIII y durante el trienio liberal (1820-1823), realizó las primeras desamortizaciones. Durante la segunda fase de las mismas, en el bienio llamado progresista, continuaría la venta de las mismas a grandes tenedores. La venta de bienes municipales siguió un camino, muchas veces contestado y recurrido por el Ayuntamiento de Getxo, la misma incluyo la venta de bienes eclesiásticos y la enajenación y venta de las tierras de propiedad municipal. La primera de estas ventas de la desamortización, se realizó el año 1856, y afectó a la llamada «Vega de Lamiaco», que fue adquirida por el empresario bilbaíno Máximo Aguirre. Hacía 1860 ya se estaban preparando los primeros planes de urbanización de la zona.
Pues bien, es en ese inhóspito terreno, cuando en febrero de 1863, se estaba gestando a través de un oficio del Gobierno Político de Bizkaia un expediente para la edificación de los terrenos de Las Arenas, terrenos que hasta entonces habían sido de propiedad comunal, y que habían sido comprados al Estado, los cuales iban a soportar unos gastos que, por indicación de dicha Institución, deberían correr por cuenta del Ayuntamiento de Getxo: “...El Regimiento Político, como encargado de la administración económica de los pueblos, pide información al Ayuntamiento, sobre un proyecto de edificación em el punto llamado «Las Arenas» de la jurisdicción de Guecho. Siendo por cuenta de ese Ayuntamiento los gastos causados y la terrificación de los citados terrenos para el emplazamiento de casas, plazas y edificios en esa población...” En el mismo de decía por parte de nuestro Ayuntamiento: “...Guecho se considera con derecho a los terrenos a los que se refiere el proyecto...” (Archivo Foral de Bizkaia. Expediente R-00050/006 de 1863).
Y ese momento, se podría considerar como el del nacimiento del barrio de Areeta-Las Arenas. Ya que en un acta del “Gobierno de la Provincia de Vizcaya” del 20 de septiembre de 1863, relativa a asuntos de la desamortización, se hablaba de la idea de crear un centro de nueva población en el barrio de Las Arenas: “...Instruido expediente para la venta de los terrenos arenosos, llamados Las Arenas, en la jurisdicción de la Anteiglesia de Guecho, pertenecientes al Estado: Formado el plano de edificación por el ingeniero de caminos y puertos de esta Provincia, el cual ha conceptuado como más apropiado para llevar a cabo la idea de fundar un centro de nueva población en dicho sitio, ha dispuesto el Sr. Director General de Propiedades y Administración del estado, se cursen los mencionados expedientes y planos a poder de V.I., como encargado de la administración económica de los pueblos, y se sirva en expresar su parecer...” (Archivo Foral de Bizkaia. Expediente R-00050/006_000300 del 15 de septiembre 1863).
Un año más tarde en un plano del barrio de Las Arenas, proyecto del ingeniero D. Amado de Lázaro aprobado por Real Orden del 10 de diciembre de 1864, se recogían las construcciones existentes entre la calle Mayor y la playa, en el aparecía la modificación que se preveía realizar en la carretera general de Las Arenas hacia Algorta. En dicho plano aparecían las fincas, con los nombres de sus propietarios, y una superficie destinada a la futura Iglesia. También se señalaban los balnearios de la familia Aguirre y el de Felipa Bustingorri, así como los talleres y oficinas de la Compañía del Tranvía. En total no eran más de 24 parcelas de terreno.
Así pues, no es descartable, reconocer ese momento como, el del nacimiento del barrio de Areeta-Las Arenas.















