domingo, 4 de octubre de 2026

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -496

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX veíamos como, con la llegada del primero de septiembre, nuestros huertos y compas se llenaban de cazadores a la búsqueda de los ansiados Chimbos.

Las elecciones a Diputados Provinciales habían tenido lugar, como estaba previsto, el día 11 de septiembre de 1898. Los resultados eran recogidos por la prensa bilbaína: “...La lucha electoral de ayer no tuvo la importancia que por algunos auguraban. Viose que los elementos bizkaitarristas trabajaron con afán, y como partido nuevo en esta clase de lides mostraron sus adeptos mucho entusiasmo.

Los Socialistas trabajaron bastante bien y se opusieron a la compra de votos, persiguiendo a los pagadores, y haciéndose con uno de los sacos de dinero. En el portal de Zamudio también denunciaron al cabo de municipales señor Terán, porque en una puerta del colegio se decía que estaban pagando los votos.

En algunos colegios hubo camorras desde primera hora, pero ninguna de ellas fue de importancia.

Los tropas permanecieron acuarteladas en previsión de que se alterase el orden.

El resultado de la elección es el siguiente en el distrito de Bilbao:

Aresti 4.503 votos.

Arrola 4.452.

J. Arana 4.246.

Zunzunegui 3.785.

Aréizaga 3.430.

Faltan los datos de dos colegios, uno de Lujua y otro de Guecho.

En los colegios de Bilbao la mayoría fue para los señores Aresti, Areizaga, Zunzunegui y Arana. Los amigos de la candidatura del señor Arana, dicen que este tiene asegurado el triunfo...” (El Noticiero Bilbaíno, La Voz de Vizcaya y El Nervión del 12 de septiembre de 1898).

El pan, un bien preciado, sobre todo para las clases más humildes, entre los que se encontraba el “richi” (pan de corteza fina y miga ligera), ideal para acompañar la comida, pero el consumo principal era la hogaza, y también el pan de maíz sin harina, que se solía utilizar en los desayunos para hacer sopas de pan con leche. Curiosamente este preciado producto también tenía clases, en función de su composición y peso, los había de primera, segunda y tercera: “...La panadería «La Magdalena» expende desde hoy pan a los precios siguientes: El de público a 0,45 pesetas. El de 1.500 a 0,65. El de 2.0 a 0,85.

Primera clase: El de 1.000 gramos de peso para el público a 0,50 pesetas. El de 1.500 a 0,75. El de 2.00 a 0,95. El de 2.50 a 1,15. Para las vendedoras, 5 céntimos más barato.

Segunda clase: El de 1.000 gramos de peso, para el público a 0,45 pesetas. El de 1.500 a 0,65. El de 2.0 a 0,85. El de La panadería «La Magdalena» expende desde hoy pan a los precios siguientes:

2,5 a 1,05. 2,5 a 1,05.

Tercera clase: En Gomuñas de 1.000 gramos, para el público a 0,40 pesetas y el de 2.000 a 0,75.

Pan de lujo: Riche, viena, fot, francés, etc., en piezas de 90, 180 y 360 gramos, a 0,05, 0,10 y 0,20 pesetas piezas para el público...” (La Voz de Vizcaya del 13 de septiembre de 1898).

Cuentan que en Getxo se fabricó pan: “...Pan de trigo en algunas viviendas del Puerto Viejo y coincidiendo con épocas de carencia...” (Atlas Etnográfico de Vasconia).

Algunos hombres poderosos del municipio obtenían permisos, que de otra manera, probablemente no se hubieran autorizado, y dicho permiso permitió la apertura al público de un calle de Algorta; sobre eso se trató en el pleno municipal de Getxo del 15 de septiembre de 1898: “...Se da cuenta de una instancia de D. Luis de Villabaso, residente en la casa numero 88 de la Avenida Basagoiti de Algorta, solicitando se le conceda autorización para pasar con su coche por la calle Miramar, atravesando la citada Avenida Basagoiti por la Campa de San Ignacio. Tras una razonada discusión el Ayuntamiento de Getxo acuerda: Por unanimidad conceder al exponente el permiso solicitado, y que sin perdida de tiempo se habilite aquella calle para paso público de toda clase de carros y carruajes, colocando adoquines en el punto donde cruza la Avenida Basagoiti...”

El agua potable era demanda para ser suministrada a sus casas por algunos vecinos de Las Arenas: “...Se da cuenta de tres instancias de los señores Conde de Ibarra, D. Ignacio Rosello Gabell y D. Antonio Ruiz de Velasco, solicitando se les conceda agua potable a domicilio para abastecimiento de sus respectivas casa del barrio de Las Arenas. El Ayuntamiento accedió a sus peticiones...”

En ese pleno del 15 de septiembre de 1898 se trataba sobre un puente de la Vega de Santa Eugenia: “...Se da cuenta de una instancia de los vecinos moradores de la Vega de Santa Eugenia en el barrio de Las Arenas (actual Romo), solicitando se arregle el puente de madera que existe sobre el río Gobelas para poder transitar los vecinos sobre el. El Ayuntamiento de Guecho acuerda: Que teniendo presente que el referido puente se halla casi completamente destrozado, y que su reposición costaría más de lo que en su día se pago a D.Valentín Cajigas, que fueron 100 pesetas, considerando que en aquel punto debe existir un puente para el paso y transito de público, y teniendo en cuenta que el 5 de marzo de 1896 se comprometió el Ayuntamiento, a instancias de D. Pedro Olavarria y otros propietarios de la Vega, además de arreglar la calle, a construir un puente de hierro en el punto donde existe el actual, se construya dicho puente de hierro, entregando al Arquitecto Municipal todos los expedientes para formular un proyecto y llevar a cabo la ejecución de dicho puente...”

Otra queja, en ese mismo pleno, de los vecinos de Santa Eugenia, estaba relacionada con el cierre mediante una tapia del paso del rio Gobela y del ferrocarril de Las Arenas: “...Se da cuanta de una queja de los vecinos de la Vega de Santa Eugenia, del barrio de Las Arenas, así como del vigilante de obras del Municipio, en la que se manifiesta haberse cerrado con pared a cal y canto y candado por D. Matías Romo, el paso público que ha invadido en dirección del rio Gobelas, cerca del puente del ferrocarril de Las Arenas a Plencia. El Ayuntamiento de Guecho acuerda: Que habiendo causado gran perjuicio a los vecinos el cierre de dicho paso, y no ateniéndose a las disposiciones vigentes a cerca de las márgenes el cierre de dicho paso, se ordene al Sr. Romo que dentro de ocho días a más tardar deberá dejar libre la cerradura de dicha pared permitiendo la libre circulación al público con tres metros de ancho de paso, y que en caso de no hacerlo será el propio Ayuntamiento quien ejecutara la obra a costa del Sr. Romo...”

Finalizaba el pleno del 15 de septiembre de 1898, con una petición del Director de la Escuela de Náutica: “...Por último se da cuenta de una petición del Director de la Escuela de Náutica de Algorta D. Domingo de Ochoa, quien solicita protección del Municipio con el fin de continuar en dicha Escuela o Colegio con la 2ª enseñanza. Acuerda el Ayuntamiento de Guecho: Nombrar una comisión para que estudie detenidamente el asunto en una reunión con el citado Sr. Ochoa, quien deberá presentar un proyecto, para en su vista acordar lo más pertinente...”

Finalmente la prensa bilbaína facilitaba el resultado del escrutinio, de la elección a Diputados Provinciales, por el Distrito de Bilbao: “...El escrutinio general.- Bajo la presidencia del Magistrado señor Polanco y en la Sala de quintas de la Casa Consistorial se reunió ayer a las 10 de la mañana la Junta de Escrutinio. Hecho el recuento resultaron con los votos que consignamos los señores siguientes: Señor Aresti 4.823, señor Sabino Arana 4.525; señor Arrola 4 353; señor Zunzuneguí 4.316; señor Aréizaga 3.496; señor Villar 1.830; señor Aldaco 1.820, y señor Orte 1.788. Fueron proclamados diputados electos los cuatro primeros...” (La Voz de Vizcaya el 16 de septiembre de 1898).

Alguno de los candidatos tuvo un detalle con sus interventores y amigos que tomaron parte, en apoyo a su candidatura , en la elecciones del domingo día 11 de septiembre: “...Banquete.- Por el candidato triunfante Sr. Arana fueron obsequiados ayer con un banquete todos los interventores de las mesas y personas de su amistad que tomaron parte en las elecciones del pasado domingo en pro de su candidatura...” (La Voz de Vizcaya el 16 de septiembre de 1898).

En la próxima entrada de esta serie veremos como, diversos vecinos de Las Arenas solicitaban el suministro de agua potable para sus viviendas.


lunes, 28 de septiembre de 2026

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -495

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX veíamos como, la prensa, en función de sus idearios políticos, iba tomando posiciones respecto de las inminentes elecciones a Diputados Provinciales.

A pesar de que el verano llamaba a su fin, todavía algunos amantes asiduos de los en nuestras playas, marcaban clase con sus abalorios externos cuando se dirigían a la de Ereaga: “...El día de la Virgen se extravió en Algorta, a la bajada de la playa, un reloj de oro de señora, forma medallón, sus pendido de un asa consistente y con incrustaciones de esmalte negro, y la leontina con tres brillantes y otro en un guardapelo pequeño; dentro de una de las tapas del reloj hay un retrato de caballero. Por ser un recuerdo muy estimado de familia dan cien pesetas de gratificación a quien lo entregue en Algorta, Avenida de Basagoiti, núm. 64...” (La Voz de Vizcaya del 10 de septiembre de 1898). Por cierto “Leontina” se refiere a una cadena de las que se usaban para colgar los relojes de bolsillo.

Y es que ya, empezaban a reducirse los servicios de los transportes por ferrocarril, al acabar la temporada veraniega: “...Ferrocarril de Bilbao a Las Arenas.- Desde el 12 del corriente quedan suprimidos los trenes de las nueve de la noche de los días festivos y los de las ocho los días laborables, subsistiendo estos últimos los días festivos hasta nuevo aviso...” (El Noticiero Bilbaíno del 10 de septiembre de 1898).

Aquel movimiento que se había iniciado con el pronunciamiento de “Larrazabal”, el 3 de junio de 1893, en Begoña, provocaba no pocos recelos en la corte de Madrid. Alguna prensa local recogía los mismos y trataba de apaciguar ánimos, cuando no, infravalorando lo que estaba detrás de aquella nueva corriente de ideas: “...Lamentamos profundamente que se haya dado motivo para que, por parte de la prensa de Madrid y de algunas otras poblaciones, se hable desde hace días de un movimiento que se supone iniciado y desarrollado en Vizcaya en sentido separatista.

Nosotros nos permitimos recomendar a todos los que a gran distancia de aquí se ocupan de este asunto, que no procedan con ligereza; qué no se dejen guiar por informaciones equivocadas. Nuestra provincia aspira a recuperar los derechos que le fueron arrebatados. Lo que Vizcaya quiere; es la reivindicación de santos derechos....” Todo aquello aderezado con arengas patrias. (El Nervión del 10 de septiembre de 1898).

Día a día, los repatriados de la Guerra de Cuba, Puerto Rico y Filipinas, iban llegando a sus casa a cuenta gotas, la prensa local daba noticias de los mismos, casi a diario: “...Soldados Repatriados procedentes de la Coruña, llegaron ayer en el Ferrocarril del Norte, entre los mismos estaba Marcos Urquiza de Las Arenas...” (El Nervión del 10 de septiembre de 1898).

Y mientras aquellos dolientes soldados, mucho con amputaciones de miembros y otros enfermos, iban llegando a hospitales y casas, los elegantes salones de algún establecimiento de Las Arenas, en los que se juntaba lo más granado de la burguesía bilbaína y de otros lares, celebraban las últimas fiestas veraniegas, también en otros pueblos cercanos: “...De veraneo en Las Arenas.- El baile de confianza anunciado para la noche de ayer en los salones del Gran Establecimiento de Baños de Mar Bilbaínos, resultó tan brillante como los anteriores. Los artífices de la fiesta, los señores Augusto Lewison y Andrés Larrazabal, pudieron salir satisfechos del resultado de su trabajo.

El señor Lewison, encargado de dirigir la fiesta, autentico «sportman» tuvo el don de multiplicarse y estar en todas partes. Entre las muchas personas que acudieron al evento estaban: Los señores de Costa, Ojanguren, Zubiria, Alzola, Mieg, Hurtado, Ubao, Victoria, Velasco, Gaardamino, Díaz, Landecho, Basterra, Borda, Ibarra, Maruri, Garay y otros muchos. Se bailo desde las nueve de la noche hasta bien entrada la madrugada, repartiéndose obsequios a los asistentes a la fiesta.

Ayer se celebró en Ondiz la tradicional romería, desde Las Arenas acudió mucha gente joven.

Este playa sigue tan animada como siempre, debido al buen tiempo, pues el verano no tiene trazas de terminar tan pronto.

Las romería de UrduIiz se han visto muy animada y concurrida por gente de Plencia y Algorta.

Con motivo de la repetición de la romería de San Antolín se celebrará mañana domingo en el salón del casino en Plencia un baile de cotillón, que comenzará a las ocho y media de la noche. Con objeto de que los que veranean en Las Arenas y Algorta, puedan asistir a dicha fiesta, la Compañía del Ferrocarril de Las Arenas a Plencia ha dispuesto la circulación de un tren especial que saldrá de Plencia por la noche, deteniéndose un minuto en Algorta...”(El Nervión del 10 de septiembre de 1898).

Entre tanto, las excursiones en vapores por el Abra se sucedían: “...Mañana a las tres y media de la la tarde, saldrá desde el muelle del Arenal, el Vapor Rodas. El precio de la excursión será: En puente 2 pesetas; Cubierta 1,50 pesetas. Los señores excursionistas tendrán la opción de quedarse en Portugalete, tanto a la ida como a la vuelta...” (El Nervión del 10 de septiembre de 1898).

Una vieja tradición en aquel final del Siglo XIX, de aquellos que podían permitirse comprara una chimbera o escopeta de cartuchos, era la de buscar por las vegas de Baracaldo, Munguía o Las Arenas, en zonas de arbolado atravesadas por un sin fin de vericuetos, lanzándose al comienzo de septiembre, a la captura de los deliciosos «Chimbos», un pequeña pequeña ave migratoria, pajarillo de cuatro pulgadas de largo, con lomo pardo y blanquecino por el vientre, pieza deseada en esa época. Aquellos tiratiros, cazadores, matarifes para otros, provistos de escopeta o simplemente chimbera, al inicio de la temporada de caza, el primero de septiembre, unos en ferrocarril y otros caminado se dirigían a sus apetecidos territorios de caza, en busca de los chimbos y calandrias; precisamente en la época en que las apetecidas aves estaban mas rollizas (el otoñó), que se alimentaban en nuestras bien surtidas huertas de cereal, semillas, toda clase de insectos y frutos. Cuya receta gastronómica consistía en: “...Los chimbos, después de bien limpios y destripados, se les corta las patitas y el pico, y se hacen en manteca, con un poquito de sal cada uno por dentro y por fuera. Una vez hechos, se sacan, y en la misma manteca se echa pan rallado, mezclado con perejil picado y un poco de ajo...” Era típico su consumo en tabernas y txakolis. Pues a aquella legión de pantagrueles, la prensa bilbaína, en un artículo de primera plana, le dedicaba un espacio a primeros de septiembre, cuando se abría su veda: “...Desde que el calendario señaló la fecha del 1° de Septiembre, el bélico toque del clarín chimbero, dio la señal de guerra sin cuartel a todo bicho con plumas, que fuera hallado en las estradas de Begoñá, Abando, Asúa, Lujua, Sondica, Arrigorriaga, Las Arenas y demás cazaderos, donde sientan sus reales los sabrosos chimbos, las asustadas chontas, las vivas eperdicaras y demás fauna, incluyendo los liliputienses chíos, pues ni aún éstos se libran de la batida.

La caza del chimbo tiene sus encantos, desde la compra del perdigón que suele ser precisamente del llamado «niebla» o del número diez (señalados ambos como los más apropósito para la caza, y la caja de capuzones, la limpieza de la escopeta, los preparativos de repletar la burjaca, donde no ha de faltar el fot con las tajaditas de carne frita para las once, y los tacos hechos con el papel del periódico comprado para conocer las noticias, y que los sábados sirve para otra cosa más que los restantes días de la semana. Los días de lluvia son los que atraen a los chimberos. Dicen los entendidos: ¿Qué puede compararse con las delícias de una buena mesa donde la sabrosa merlusita de Bermeo y los pollitos de molino de patita amarilla hacen el gasto, en medio de chispeante conversación y entre trago y trago del zumo de las cepas!...” A aquella pequeña ave, en 1898, le dedicaron una canción relacionada con su caza: “...Chimbó, chimbo, chimbo, chimbole; coge la escopeta, !púm! Matale...” (El Nervión del 11 de septiembre de 1898).

En la próxima entrada de esta serie veremos como, se habían celebrado las elecciones a Diputados Provinciales.


jueves, 24 de septiembre de 2026

EL CRISANTEMO EN LAS EXPOSICIONES DE GETXO

 


El Crisantemo, una flor originaria de Asia, que dio lugar a exposiciones en Getxo en el Siglo XX. Planta perenne que ya en la denominada “Zhòngguó” (China), era símbolo de nobleza, salud y longevidad y que fue cultivada hace más de 3.000 años. Planta ornamental que con posterioridad los japoneses adoptarían como emblema imperial.

Las flores siempre fueron consideradas como símbolo de sentimientos y estados de ánimo; a ellas un diario bilbaíno le dedicaba los siguientes: “...La Amapola la esperanza; al Cardo la austeridad; al Clavel la altivez; la Camelia la bondad; la Malva la dulzura; el Ciprés el duelo; el Jacinto la benevolencia; el Jazmín la amabilidad; el Lirio la humildad; al Loto la elocuencia; al narciso el egoísmo y al Crisantemo la dignidad...” (La Tarde del 11 de mayo de 1935).

El crisantemo, botón de oro o flor de los muertos, tiene una larga tradición a lo largo y ancho del mundo. En China apareció en los antiguos escritos en el Siglo XV a.C., donde se usaba como planta medicinal, otorgándole el poder de la vida, siendo también utilizado como hierva culinaria. En Japón, donde llegó procedente de China en el año 400 a.C., se celebraba el día Nacional del Crisantemo al que llamaron «Festival de la felicidad; a esta flor, en Japón le atribuían su creación la siguiente leyenda: “...Una leyenda del País del crisantemo, cuenta que el mismo nació, hace muchísimos años, de la alianza de la tierra con una estrella, aquella flor fue cortejada por el Sol, de la unión entre ambos nacería el primer emperador de Japón...” (Alrededor del Mundo del 7 de septiembre de 1905).

En el siglo XVII, el crisantemo fue introducido en Europa por el padre de la taxonomía moderna Karl Linnaeus, quien le dio su nombre occidental «crisantemo». El nombre se deriva de las palabras griegas «chrysos» que significa oro, y «anthemon» que significa flor. Posteriormente al crisantemo se le asigno la función de honrar a los fallecidos.

En 1890 la Sociedad Nacional de Horticultura de Francia celebró en Paris, en el Gran Salón de la calle Grenelle, una exposición de Crisantemos. A partir de entonces paso de los parajes de la muerte a la elegancia de las bien cultivadas «serres». También en Iparralde, en San Juan de Luz existió una agrupación de crisantemistas en 1911.

Entre nosotros esta planta ornamental, a comienzos del Siglo XX, adquirió importancia entre la alta sociedad del llamado Neguri. En el Club Marítimo del Abra del barrio de Las Arenas, instituyeron la «Fiesta de los Crisantemos». La primera de aquellas fiesta-exposión de crisantemos, se celebró el domingo día 29 de octubre de 1905, lo anunciaba el diario “El Noticiero Bilbaíno”.

La apertura del aquella primera exposición de crisantemos, en el Real Club Marítimo del Abra de Las Arenas, que tuvo lugar el día 29 de octubre de 1905 a las dos de la tarde. Sobre ella la prensa bilbaína decía: “...A semejanza de los que se hace todos los años en importantes capitales del extranjero, el Club Marítimo del Abra a acordado celebrar el próximo mes de octubre una “Exposición y Concurso de Crisantemos”, que tan preferente atención merece en la sociedad elegante. Las condiciones para el concurso serán las mismas que las del «National Chrysanthemum Society» de Londres, debiendo entregarse diez pesetas por cuota de inscripción...” (El Nervión del 2 de mayo de 1905). Llegado el día de la exposición los datos a cerca de la misma eran ofrecidos por otro de los diarios bilbaínos: “...La apertura de la exposición celebrada ayer en el Club Marítimo del Abra, de Las Arenas, constituyo una lucidísima fiesta. El local se hallaba adornado con exquisita elegancia. Al evento acudió lo más selecto de la la sociedad bilbaína de los alrededores, numerosas damas asistieron con elegantes atavíos.

Se habían establecido seis series, la Serie A: para doce ejemplares de crisantemos de diferentes clases; la Serie B: para doce ejemplares de flores con tres variedades; la Serie C: para doce ejemplares de flores de igual color de diferentes clases; la Serie D: para tres clases de flores del mismo color o de igual variedad; la Serie E a base de jarritos pequeños con crisantemos y el premio a la las serie F para profesionales, con doce flores distintas.

La Serie A con Premio de honor y las siguientes distinciones: Jarrón de plata, medalla de oro y 100 pesetas, fue otorgado a las flores presentadas por D. Jaime A. Allison.

La Serie B: medalla de plata y 50 pesetas, fue otorgado a las flores presentadas por D. Jaime A. Allison.

La Serie C: Se otorgaron dos primeros premios, consistentes en medalla de plata y 50 pesetas, para los señores Jaime A. Allison y Carlos Kinfton.

La Serie D: Con medalla de plata y 50 pesetas, fue otorgado a las flores presentadas por D. Alejandro Plangray.

El premio de las Serie E, para crisantemos con tres o más variedades de flores, quedó libre.

La Serie F: Dedicado a profesionales, con medalla de bronce y 50 pesetas, fue otorgado a D. Diógenes de Orueta...” (El Noticiero Bilbaíno del 30 de octubre de 1905).

En 1911, se celebro la exposición de crisantemos, el día 28 de octubre, el premio de la “Serie E”, para flores del mismo color, recayó en la Sta. Lola Sota. En la de 1912, que se celebró un 27 de octubre, se ampliaron las bases del concurso exposición, incluyendo entre sus clausulas que para tener en propiedad la copa del Club era condición haberlo ganado al menos durante 4 años consecutivos. En 1916, se celebro la exposición de crisantemos el día 28 de octubre, una novedad se incorporaba a aquella exposición de flores, la «Cena de Crisantemos»; en ella se concedió un premio especial, por al presentación de un precioso conjunto de palmeras, a la señorita María de la Sota y Aburto.

Aquellas exposiciones duraron hasta 1920, aquel año se celebró el día 31 de octubre.

Y quizá por aquello que publicara en 1935 D. Andima de Orueta, dejaran de hacer aquellas exposiciones de crisantemos: “...¿A que ir a su descanso eterno con nuestra pobre vanidad, si las flores olvidadas en las tumbas, al mustiarse, proclaman impiedad? Crisantemos y dalias, pobres flores de este día de muertos oficial. !Cuanto mas bello y dulce el homenaje floreciendo en la tierra por Igual!...” (La Tarde del 1 de noviembre de 1935).

martes, 22 de septiembre de 2026

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -494

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX veíamos como, en aquellos días, el movimiento en nuestro puerto era intenso.

A principios del mes de septiembre de 1898, en la prensa bilbaína saltaba la noticia de la presencia en las listas electorales de un vecino de Getxo: “...Nos dicen de Algorta que en aquel pueblo ha sido recibida con júbilo la noticia de que el Sr. Arrola se presenta como candidato a la Diputación por el Distrito de bilbao en las próximas elecciones. Dicho Sr. Arrola lleva cuatro años ocupando el cargo de Diputado por Bilbao...” (El Noticiero Bilbaíno del 8 de septiembre de 1898).

La actividad pesquera durante el mes de agosto había sido productiva. Decía la prensa bilbaína: “...Durante el pasado mes de agostó en la plaza del Mercado de Bilbao, entraron 800 kilos de sardinas, 200 de chicharrillos, 10 de langosta, 200 de bonito, 100 de boas, 20 de quisquillas y 200 de verdeles...” (El Noticiero Bilbaíno del 8 de septiembre de 1898).

Y como decían anteriormente la música, en los jueves, atraía gran gentío a la plazuela de Las Arenas: “...Programa de las piezas que ejecutaran hoy jueves a las ocho de la noche la Banda Comercial de Sestao, bajo la dirección de D. Ambrosio Hernández:

1º. Los Paveros en Sestao, pasodoble de Hernández.

2º Numero 3º y 4º de Juventud Dorada, wals, de Waldteufel.

3º En Las Arenas, polka, de Hernández.

4º Amalia, mazuika, de Hernández.

5º No me olvides, schotis, de Hernández.

6º Aurora, habanera, de Hernández.

7º Jota Los baturros, de Chopin...” (El Noticiero Bilbaíno del 8 de septiembre de 1898).

Un edicto en la prensa bilbaína anunciaba la pública subasta por el Juzgado de 1ª Instancia de Bilbao de un terreno inculto de Algorta: “...Hago saber que: Que a las doce de la mañana del día 28 de septiembre, saldrá a pública subasta, la mitad prodivisa de un terreno inculto denominado «Echeandia», de la Jurisdicción de Guecho. Tasado en 9.384,85 pesetas, el cual ha sido embargado en autos ejecutivos por D. Marcos Narvaiza contra D. Juan bautista Patrón...” (El Noticiero Bilbaíno del 8 de septiembre de 1898).

En un artículo de primera plana, en un diario bilbaíno, aparecía la siguiente noticia: “...Desde que se declaró oficialmente el periodo electoral, se van haciendo trabajos de zapa por algunos candidatos. Respecto al distrito de Bilbao el numero de candidatos ha disminuido; los republicanos no irán a la lucha, a pesar de tener intervenidas las mesas.

La candidatura liberal que forman D. Enrique de Aresti, futuro presidente de la Corporación; D. Casimiro Zunzunegui y D. Atanasio Areizaga. A pesar de las muchas probabilidades de éxito con que cuenta esta candidatura, sin embargo, hay quien cree que puede ser objeto de modificaciones.

Aspira al puesto, de la minoría el actual Diputado Carlista D. Ildefonso Arrola, que cuenta con numerosos amigos.

Los bizkaitarras presentan a D. Sabino de Arana y D. Tomás de Eguidazu, quienes se las prometen muy felices, en vista de los trabajos que vienen realizando.

Los socialistas lucharán con sus propias fuerzas: presentan candidatura cerrada con los nombres de D. José Aldaco, D. Manuel Orte y D. Marcelino Villar...” (El Nervión del 8 de septiembre de 1898). Decía la presa que a la borrasca habida el domingo último en la Junta provincial del Censo electoral ha sucedido una calma precursora quizá de nuevas tempestades.

También eran noticia los rendimientos del ferrocarril de Bilbao a Portugalete: “...Los productos obtenidos por la Compañía del Ferrocarril de Bilbao a Portugalete durante el mes de Agosto último han ascendido a 104.410,57 pesetas. En igual mes del año 1897 se recaudaron 116.353,04 pesetas...” (El Nervión del 8 de septiembre de 1898).

Los Balnearios de nuestro Pueblo debían de servir como referente otros pueblos de Europa, ya que en el vecino Paris, se apresuraban a construir su propio establecimiento de Baños de Mar, que aliviara del la canícula durante la estación cálida: “...Hablan los periódicos parisienses del proyecto de crear un establecimiento de baños de mar en pleno Bosque de Bolonia. Dispondría de un vastísimo estanque, especie de mar interior, que sería construido en el antiguo campo de maniobras de Longchamp, y para dar mayor parecido a la realidad, las orillas estarían cubiertas de fina capa de arena con sus respectivas conchas. En este mar interior podrían bañarse los que no se ausentan de París durante el estío. Como la playa de Longchamp no habría de tardar en convertirse en una de las más chic, no le faltaria su casino y hasta su fiesta náutica...” Incluso se sentían generosos con los más desfavorecidos ya que anunciaban: “...Que con el sobrante de aquellas aguas salinas, las cuales podrían dedicarse a la limpieza por regadío de calles y plazas, tendría la ventaja de permitir a los pobres el que tomasen baños en medio del arroyo...” (La Voz de Vizcaya del 9 de septiembre de 1898).

La prensa, en función de sus idearios políticos, iba tomando posiciones respecto de las inminentes elecciones a Diputados Provinciales, lo cual no dejaba en buen lugar sus apreciaciones sobre el euskera: “...Los bizkaitarras son un puñado de ilusos; pero como hablan a los aldeanos en vascuence, sus doctrinas encierran peligros, y si lograran el triunfo, con el auxilio de los despechados, se introducirá en la Diputación de Vizcaya una grave perturbación...” (El Noticiero Bilbaíno del 9 de septiembre de 1898). Otro de los diarios anunciaba que: “...La verdadera lucha en Bilbao estará entre el candidato Carlista y el separatista...” (El Nervión del 9 de septiembre de 1898).

En la próxima entrada de esta serie veremos como, los repatriados de la Guerra de Cuba, Puerto Rico y Filipinas, iban llegando a sus casa a cuenta gotas, entre ellos algún vecino de Las Arenas.