En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX veíamos como, las Colonias Veraniegas de la capital de Bizkaia, llegaba a Algorta.
Con la llegada del verano, los veraneantes y las fiestas locales, nuestros barrios comenzaban, como en otros años, a tener mayor presencia en la prensa bilbaína. Dos cartas, la primera desde Algorta (de “un bañista”) y la segunda de Las Arenas (de “un corresponsal”) eran publicadas en la prensa bilbaína: “...Desde Algorta.- Hoy & las ocho de la mañana ha venido a este municipio el Excmo. Obispo de Vitoria, acompañado del Rector del Seminario de Vitoria D. Juan Cenarruzabeitia, con objeto de girar su visita pastoral y confirmar a los niños, tanto de Algorta y Guecho, cuanto a los de Las Arenas y Berango. El Obispo ha sido recibido en el primero de los barrios mencionados de esta anteiglesia, por el clero parroquial y el Ayuntamiento y a los acordes de la marcha de los Infantes ejecutada por la banda municipal, a las ordenes de D. José Galubert, se ha dirigido al templo donde esperaban buen número de confirmandos.
El trayecto estaba adornado con dos hermosos arcos de follaje, en cuya coronación se vían inscripciones alusivas al hecho, dedicadas por el clero, con banderas y gallardetes, mandados colocar por orden de la corporación municipal. dos arcos triunfales con sus dedicatorias, uno a la entrada de la Avenida de Basagoiti y otro frente de la Iglesia de San Nicolás de Bari.
Padrinos del acto de Confirmación, D. Miguel Bautista Urresti y la señorita doña Fidela Aldecoa; por cierto que dichos nombramientos han llamado altamente la atención vecindario en general, porque hasta ahora, en casos análogos, el señor Alcalde y su señora habían sido los que habían desempeñado semejante cargo.
Ayer llegaron los dos cañones que se emplazarán en el castillo de San Ignacio de Algorta, y según tenemos entendido hoy llegará otro, haciendo en conjunto tres en lugar de cuatro, que por R. O. de la Superioridad debieran emplazarse. La falta de este cañón puede dejar incompleta la debida defensa de todo el litoral encomendado a este fuerte, circunstancia, que redundaría en perjuicio de la propiedad de Algorín. Por esta razón, seguramente, el Ayuntamiento en sesión celebrada esta mañana acordó dirigir un telegrama al Señor Ministro de la Guerra suplicando ordene la remisión del cuarto cañón...” La segunda que iba dirigida desde Las Arenas decía: “...Desde Las Arenas.- Hoy se ha verificado en la bonita iglesia dedicada a Nuestra Señora de las Mercedes de este barrio de Las Arenas, el solemne acto de imponer el Sacramento de la Confirmación, por el señor Obispo de la Diócesis, a los niños y niñas del barrio. El templo se hallaba muy bien engalanado y su ilustrísima impuso el sacramento a unos trescientos niños y niñas. Fueron padrinos del acto, ayudando al señor Obispo en sus funciones, nuestro particular y querido amigo don Santos Larrazabal y su apreciable hermana política Dña. Concepción Larragoiti. La ceremonia, que dio comienzo a las cuatro de la tarde, terminó a las seis de la misma. Sigue aumentando la concurrencia de bañistas. Las gentes se preparan para la romería de San Ignacio en la avanzada de Algorta y la de Santa Ana en la ermita de Lamiaco...” (El Nervión del 22 de julio de 1898).
En la prensa bilbaína se publicaba una prohibición, del Gobernador Civil, en la que se limitaba el uso de la arenas de la Playa de Las Arenas: “...Por el Gobierno civil y en vista de un escrito de queja presentado por varios propietarios de terrenos y edificios situados en la playa de Las Arenas de Guecho, han sido dictadas las siguientes dísposiciones:
1ª Qua prohibida la extracción de arenas en el trozo de la playa destinada a baños comprendida entre el muelle de Las Arenas y una línea paralela a la fachada NE. de la última casa construida en la parte oriental de la playa distante 150 metros de dicha casa.
2ª No podrá extraerse arena de la playa, que descubre en baja mar, entre la línea del muelle de Las Arenas y la escollera llamada Mojijonera, prohibiendose la extracción de la parte superior de la playa contigua a aquel muelle...” (El Nervión del 22 de julio de 1898).
Otro diario bilbaíno, en una columna titulada «Crónicas Algorteñas» decía refiriéndose a este barrio de Getxo: “...Se halla animadísimo este lindo pueblecillo, a lo que contribuyen por igual la seguridad de sus bonitísimas playas, la limpieza del pueblo y el buen humor y amabilidad de los algorteños.
He de inaugurar esta serie de «Crónicas algorteñas» dándole cuenta de la función teatral que organizada por varios jóvenes se celebró la noche del jueves en el salón del Círculo Algorteño.
Tres eran las piececitas anunciadas entre las que además de la bonitísima Causa criminal, representada irreprochablemente por el joven Inchaurtieta, figuraban el célebre drama de D. José Zorrilla, titulado “El puñal del godo” y la chistosísima “Parada y fonda” de D. Vital Aza.
Invitada por los señores de la Comisión y pecando de amabilidad, se encargó del preludio la bellísima señorita bilbaína Luisa Dobaran, quien se mostró una vez más como consumada artista, por la ejecución, delicadeza y valentía con que tocó la bonita jota del señor La Regla, titulada “Viva Navarra”. Al terminar recibió infinidad de felicitaciones y aplausos, a los que uno el mío, más entusiasta si cabe aun, cuanto que soy profano en el divino arte. Además del señor Inchaurtieta, tomaron parte los señores D. Juan José Rochelt, D. Luis Garitagoitia y D. José Luis Smitch, todos los cuales cumplieron con exceso su cometido.
¡Cuántas lumbreras de escenario envidiarían el arte de estos jóvenes aficionados! Antes de terminar, y para que no todo sean aplausos, ha de haber también una censurita para los señores que componen la comisión de dicho Círculo por su mal acuerdo de consentir aquella rifa, a mi parecer, propia tan solo de cómicos y prestidigitadores trashumantes...” (La Voz de Vizcaya del 23 de julio de 1898).
Y mientras en Bilbao se preparaban para celebrar las fiestas de agosto, con iluminaciones, cucañas, regatas en la ría y gigantes y cabezudos. Aquí en casa, ya acercándose el día de Santa Ana, fiestas en el barrio de dicho nombre de Las Arenas, la presa decía: “...Para el día de Santa Ana se preparan en Lamiaco, por el Ayuntamiento de Guecho, grandes festejos, a presenciar los cuales acudirán, como todos los años, muchos bilbaínos...” Y una noticia referida al titulo de bachiller de un vecino de Algorta salta a esas páginas: “...La Universidad de Valladolid ha remitido el título de Bachiller a favor de D. José María Zulueta e Isasi de Algorta...” (La Voz de Vizcaya del 23 de julio de 1898).
La actuación en los locales del Circulo Algorteño, debío de dejar buen sabor de boca, pues la prensa bilbaína decía: “...Esta noche se dará otra función en el «Círculo Algorteño» en obsequio a los forasteros y es de esperar superará a la celebrada el jueves pasado...” Y es que hasta un tal “Chomin.Chiqui” decía a modo de verso en aquel diario: “...En cuanto llega el Estío y el calor molesta ya, todo el que tiene dinero se marcha a veranear, por tres o cuatro semanas o por menos o por más. Unos se largan a Algorta, otros a Plencia se van...” (La Voz de Vizcaya del 24 de julio de 1898).
Por aquellos días se hablaba de realizar desinfecciones de los productos de la huerta, que se llevaban a la vendeja, y es que su consumo sin haber sido previamente tratadas provocaban diversas dolencias : “...Es indudable que la salud pública en Bilbao puede considerarse actualmente como buena. Lo atestiguan así, no solamente las noticias oficiosas que tenemos, sino también el registro civil con sus datos diarios, por lo que se ve que el número de defunciones ahora es menor, bastante menor que en otros años por esta misma época, ocasionada, por los abusos que suelen hacerse de frutas, verduras y bebidas refrescantes. A que suceda así, es indudable que contribuyen en gran escala las fumigaciones que con tanto acierto y tanto rigor se practican...” (El Noticiero Bilbaíno del 24 de julio de 1898).
Con motivo de las fiestas de Santa Ana, en el barrio de Las Arenas, al parecer tenían costumbre de cantar cierto coros, en el kiosko de la plaza del transbordador: “...He aquí en programa que los coros que en la noche de Santa Ana, y en el kiosko del barrio de Las Arenas, cantará el orfeón del mencionado barrio, titulado, «Ondartzako-Gaztetazuna»: 1º Nere Maitiarentzat. 2º Charmangarria Gora. 3º Adio Euskalherria. 4º Triki bersos (Asto kontua). 5º Alegriko Trapera. 6 Mariñela y 7º Gernikako Arbola...” Y ya se anunciaban en la prensa las fiestas de Santa Ana en Las Arenas: “...Fiestas en la anteiglesia de Guecho.- Día 26 de Julio, Santa Ana, en el barrio de Las Arenas: A las seis de la mañana recorrerá las calles de aquel barrio la banda de música de aquella localidad. A las diez, solemne función religiosa en la ermita de dicha santa. A las cuatro de la tarde romería en la campa inmediata a la misma, inmediatamente por la banda de música de nuevo a las once de la noche baile en la plazuela de dicho barrio, con asistencia también de la banda de música, cuyo lugar estará iluminado con luz eléctrica...” (El Noticiero Bilbaíno del 24 de julio de 1898).
En la próxima entrada de esta serie veremos como, la banda Comercial de Sestao continuaba con sus conciertos en el barrio de Las Arenas.

















