jueves, 5 de marzo de 2026

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -468

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX veíamos como, en las Memorias las obras de Saneamiento de Bilbao, se facilitaban informes a cerca de sus avances en nuestro municipio.

Y ya pasada la oscura temporada del invierno y vencida la primavera, un relato venía a despedirlas: “...Echa en el hogar los últimos leños, pon al fuego las últimas castañas de la banasta , el invierno se va. ¿No has visto cómo reverdecen las copas de los árboles? ¿No has visto cómo se cubre de flores la margen del arroyo? El sol refleja ya bien temprano su lumbre en los cristales de la laguna, y los días ya igualan a estas horas con las noches. Dentro de poco volverán a bailar en nuestro tejado las pardas golondrinas; volverán a granar las doradas espigas de nuestro campo.

Y hénos de nuevo en los linderos de la alegre primavera. El perfume de la violeta empieza a traer el caprichoso vuelo de la sutil mariposa; la fresas asoman, como esparcidos rubíes, entre la esmeralda que tapiza el fresco valle.

¿No estás viendo cómo reverdecen hoy las ramas de los árboles, ayer desnudos de follaje; no cantas viendo cómo se cubre de flores lo margen del arroyo, antes tan árida...”

Y con la temporada de verano ya a las puertas, la prensa bilbaína publicaba anuncios relativos a la apertura de algunos de los establecimientos de Baños Calientes de Las Arenas: “...Baños de Mar Calientes «Las Delicias» de Las Arenas.- El día 15 del presente se abrirán al público donde hallarán un esmerado servicio de duchas calientes y frías...” (La Voz de Vizcaya del 11 de junio de 1898).

En una columna de prensa bilbaína titulada «Paginas de Piedra de la Historia de Vizcaya», en la que se hablaba sobre las casa torre y fuertes, se decía: “...Ahora que la Diputación de Vizcaya se ocupa de las defensas militares y artillado de las costas y sobre todo del Abra de Bilbao, en previsión de las contingencias que puedan acontecer, no dejan de tener interés los restos que aún quedan en Gorliz, Plencia, en Guecho y en Algorta de los fuertes construidos por la Diputación Foral y el Consulado de Bilbao, en el siglo pasado, para defender las costas contra las invasiones marítimas extranjeras. El año de 1742 se construyó a expensas del país, a la derecha del Abra de Bilbao, un castillo o fuerte que llevó el titulo de «Castillo del Príncipe». Tenía foso y troneras para diez y seis cañonee, por ocho de los cuales asomaban sus bocas a finales del siglo pasado, otras tantas piezas de a diez y ocho. Los otros dos castillos o fortalezas de la desembocadura del Nervión estaban defendidos, en ésa época, por cuatro piezas de 4 diez y ocho cada una. Uno de estos fuertes, en buen estado de conservación, destínase hoy a servicio bien utilitario y humano, por todo extremo distinto del que se le asignó en su primitiva construcción y emplazamiento...” (El Nervión del 12 de junio de 1898). Ese mismo día aparecía en ese diario la noticia de que: “...Ha sido nombrado jefe de Obras públicas de la dirección de la demarcación de las Provincias Vascongadas y Navarra el ingeniero jefe de segunda clase del Cuerpo de Caminos, Canales y Puertos, D. Vito Ernesto Hoffmeyer y Zubeldia...” Ernesto Hoffmeyer y Zubeldia intervino en la constitución de la Compañía del Ferrocarril de Las Arenas a Plencia, siendo nombrado director de obras.

Y entre tanto las romerías comenzaban a llenar las campas y pueblos de nuestro entorno, la octava del Corpus, las de San Juan en Eibar, las de San Antonio en Gallarta, en Sopelana y Gorliz, también en la Campa de Martiartu: “...Con la repetición de San Antonio, en la misma hubo arrastre de piedra, en la que participaron algunos dueños de bueyes de la zona...” (El Noticiero Bilbaíno del 13 de junio de 1898).

Aquel mismo día aparecía publicada en la prensa bilbaína la esquela de Dña. Isabel Larragoita, esposa de D. Santos Larrazabal e hija de Dña. Felipa Bustingorri; su cuerpo fue conducido al Campo Santo de Algorta. (El Nervión del 13 de junio de 1898).

La guerra de Cuba continuaba, y ante el temor de una invasión Yankee, la comandancia General del Sexto Cuerpo del Ejercito disponía: “...Se proceda inmediatamente al estudio de las defensas del Puerto de Bilbao, terrestres y submarinas, en las cuales se invertirán las 50.000 pesetas donadas donadas por la Diputación con la suscripción nacional y los donativos que en adelante se hicieran...” Si embargo la prensa local no veía mucha diligencia en aquel inicio de gestiones, y de forma velada decían en sus páginas: “...La tramitación se ve muy larga, el Gobernador Militar a invitado al Comandante de Marina para que nombre dos oficiales que, en unión de los comandantes de artillería e Ingenieros de esta plaza, harán de componer la Junta consultiva que bajo la presidencia del un general, dictamine a cerca de las defensas. Tenemos la seguridad de que en Bilbao se despachará el asunto inmediatamente, y seria de desear que se hiciera lo propio en los demás centros oficiales para que comiencen las obras. No vaya a ocurrir que cuando llegue la ocasión de empezar esas obras haya terminado ya la guerra...” (El Noticiero Bilbaíno del 14 de junio de 1898).

El Ayuntamiento de Getxo anunciaba en la presa la subasta de: “...En los días 17 y 21 del mes actual a las diez da la mañana, en la Casa Consistorial, se verificarán los remates de los arbitrios municipales de este pueblo, impuestos sobre consumo y entrada de carros, para el presenta año económico de 1898-1899, con las condiciones aprobadas.

Se pone en conocimiento de quienes deseen participar en las subastas, que dichos arbitrios ascenderán a 11.000 pesetas. Guecho a 15 de junio de 1898, el Alcalde D. Juan José Bilbao...” (El Noticiero Bilbaíno del 14 de junio de 1898).

Algunos periodistas anunciaban que eran escépticos en cuanto a la posibilidad de que la armada americana pudiera tener tentaciones de llegar a nuestro Puerto: “...No pertenecemos al número de los que creen que algunos buques de guerra de la República Norte Americana puedan estar en disposición de hacer una correría, por los puertos de nuestro litoral. Sin embargo, y como quiera que con muy buen acierto, nuestra Diputación Provincial dispuso que a fin de hacer frente a toda contingencia, se aplicara a los gastos de su defensa con toda la celeridad posible. La Naturaleza nos ofrece, fuera del futuro puerto exterior, dos sitios llamados Punta Lucero y Punta Galea en admirables condiciones para hacer una vigorosa defensa y rechazar las acometidas de toda a escuadra enemiga...” (El Nervión del 16 de junio de 1898).

Un vecino de Algorta, también, seguramente imbuido por el ambiente bélico de la época, realizaba una invención “invencible”: “...El Sr. D. Andrés de Menchaca, de Algorta, ha inventado una granada denomina «Invencible», de la cual nos remitió ayer los planos. Los efectos de esta granada, según el dicho señor, son formidables y en cuanto al explosivo no ofrece el menor temor su manipulación. No se altera ni se desvirtúa por el paso del tiempo, pudiendo estar la granado cargada, sin temer que ni por el choque ni el calor estalle, mientras no se golpee el pistón interno es segura hasta el momento de usarla...” (El Noticiero Bilbaíno del 17 de junio de 1898).

Una carta a la prensa enviada desde Algorta, venía a ensalzar nuestro Pueblo, como lugar de veraneo: “...Estamos a fines de la primavera, y próximos por consiguiente a entrar en el verano; y si hemos de Juzgar este por los hermosos días que han corrido en la estación que va a despedirse de nosotros, no nos equivocaremos; al augurar un estío en el rubicundo Febo con sus dorados cabellos hará las delicias de los que, huyendo del bullicio de las grandes poblaciones donde el aire siempre es impuro, escogerán la costa para respirar el embalsamado aire del Cantábrico, refrescando al mismo tiempo el cuerpo con las aspersiones del mar, de su cuerpo cansado por las fatigas del trabajo durante el año.

Si a un verano hermoso en perspectiva se agrega el súbito cambio de los francos en la vecina república, donde en años anteriores emigraba una gran porción de veraneantes españoles, es de deducir que con el se vean favorecidas nuestras costas, puesto que la enorme subida del cambio representa un gasto aproximadamente del doble.

A estas dos circunstancias se debe, sin duda alguna, que desde hace mas de un mes hayan sido muy solicitadas las casas dedicadas a bañistas en Algorta y Las Arenas, y que al presente se hallen muy pocas desocupadas. Los que las han tomado, han obrado cuerdamente, porque dada la posición topográfica de Algorta y sus deliciosas vistas, es una de las poblaciones más agradables para el verano; ya por los aires puros que se respiran, y ya también porque esta muy higienizada y la estadística demográfica acusa pocas defunciones. En cuanto a las Arenas, su espaciosa y segura playa la hacen uno de los mejores puntos de baños del litoral. Por otra parte, ambos barrios del Municipio de Guecho cuentan con fáciles y cómodas comunicaciones con la capital de la Provincia y pueblos circunvecinos, así como con agradables paseos a la orilla del mar. Los consumos al mismo tiempo, con relación a años anteriores, han aumentado a consecuencia de las obras de saneamiento de la ría de Bilbao y las del murallón-carretera que, partiendo del puerto de Algorta, terminaran en el contramuelle del puerto exterior.

Por otro lado decir que, se ha verificado la conducción del cadáver del presbítero D. Leandro José de Uribe al Camposanto de esta parroquia...” (El Noticiero Bilbaíno del 17 de junio de 1898).

En la próxima entrada de esta serie veremos como algunos pescadores de red, de nuestra ría, rogaban solicitar al Comandante de Marina, que dejara sin efecto la orden de prohibición de la pesca a red en la ría.

domingo, 1 de marzo de 2026

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -467

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX veíamos como, en las Actas del Hospital Hospicio de Algorta, se recogía algunos acuerdos relativos a la vida del establecimiento benéfico.

En la prensa bilbaína a lo largo de 1898 iban a aparecer diversas noticias referidas a nuestra Anteiglesia, Getxo. En esas fechas, tres de los diarios consultados, eran los que incluían referencias a nuestro Pueblo (El Noticiero Bilbaíno, El Nervión y La Voz de Vizcaya), además de otras algunas de ámbito estatal, pero estas también llegaban de las Memorias de algunos Ayuntamientos. Ese era el caso de la Villa de Bilbao, que en las Memorias relativas a sus obras de Saneamiento, incluía referencias al avance de las mismas en nuestra Anteiglesia: “...1897-1898- Descripción de las obras que se están construyendo para realizar el saneamiento de la Villa de Bilbao.- El proyecto que se está llevando a cabo tiene por fundamento el separar las aguas sucias procedentes de las viviendas, de las que vierten las lluvias sobre la superficie de la villa. En las referidas a las que se conducen hasta Guecho: Las Aguas que desde el Deposito regulador de Zorrozaurre, las cuales se extraerán a este depósito, se impulsarán por una cañería de 60 centímetros de diámetro colocada bajo el suelo, siguiendo la línea que el plano general señala; primero por los muelles de encauzamiento de la margen derecha hasta Axpe; y luego por la vega de Lamiaco y próxima al ferrocarril de Las Arenas, y desde este punto hasta Guecho por la vega de Gobelas.

Termina la conducción en el túnel de la Galea de 2.759 metros de longitud, y con pendiente hacia el mar, esas aguas se vertian al Este del semáforo de la Galea y a 7 metros de altura sobre la bajamar equinoccial.

Para realizar los pozos y bocas de entrada del túnel de la Galea y trinchera de acceso a aquella, se han adquirido 26.051,16 metros cuadrados, que han costado 23.669,71 pesetas, además de 728,75 pesetas pagadas a los colonos por perjuicios en sus cultivos, oséa un total de 24.398,40 pesetas resultando el metro cuadrado a 0,93 pesetas.

Túnel de La Galea.- Termina la conducción en el túnel de la Galea, de 2.759,50 metros de longitud y con pendiente constante de 1 por 1.000. El túnel tiene la sección que detallan los planos al final de esta Memoria, y arranca del valle de Guecho, en punto próximo al empalme de la carretera de Guecho con la general de Algorta a Plencia, terminando en una pequeña ensenada al N. E. del faro de la Galea. Se verificó el concurso para la construcción de esta obra el día 30 de Junio de 1896, adjudicándose á D. Francisco Bustinza.

La obra comprendía la apertura de la trinchera de acceso al túnel, valorada en 20.590,49 pesetas, y la construcción de la boquilla de desagüe. El plazo señalado para la construcción fue de dos años, que terminan el 9 de Septiembre de 1898. Con objeto de facilitar la perforación del túnel y multiplicar los puntos de ataque, se abrieron tres pozos intermedios, cuyas profundidades son, numerando los pozos según la marcha de las aguas: Pozo Nº 1 (44.55 metros); Pozo Nº 2 (61.68 metros) y Pozo Nº 3 (77.57 metros).

Para la extracción de los productos de las excavaciones de los pozos y galerías, ha establecido el contratista: una grúa giratoria de mano de tres toneladas de fuerza, en el pozo de entrada; y tornos de extracción de vapor en los pozos números 1, 2 y 3. En el pozo auxiliar hay un malacate movido por caballerías. Por las galerías circulan mesillas sobre carriles, movidas a mano, las que se vacían por los pozos, y con caballería la de la boca de salida.

1898-1899- Durante el ejercicio económico a que esta Memoria se contrae se han practicado los estudios de detalle indispensables para el trazado definitivo de alguno de los sistemas de la canalización interior. Se han llevado a cabo las rectificaciones y comprobaciones de alineación y rasante en el túnel de la Galea.

En la Memoria correspondiente al ejercicio anterior describimos sucintamente este túnel y las dificultades que su perforación ofrecía, debidas principalmente a la gran afluencia de aguas que ha surgido en las galerías, contra toda previsión, y a la poca consistencia que el terreno ha presentado en las proximidades de la boca de entrada. Como quiera que ésta es la obra más importante del proyecto, daremos acerca de su ejecución algunos detalles técnicos.

La arena, para la obra, procede de las minas de Algorta, es silícea, y bien seca deja en tamiz de 324 mallas por c/m 2 y un 36 por 100 de residuo en peso.

Hasta 30 Junio de 1898 se llevaba invertido en estas obras 351.891,41 pesetas, el gasto total que implica la construcción de la boquilla de desagüe, túnel de la Galea y galería de acceso hasta la fecha, es de 809.901,62 pesetas.

Las bombas que han de elevar las aguas sucias las han de impulsar por una cañería de 60 centímetros de diámetro interior hasta la boca de entrada del túnel de la Galea...” (Memorias acerca del Estado y Progreso de las Obras de Saneamiento de la Villa de Bilbao de los años económicos de 1897 a 1898 y 1899).

Algunas artes de pesca estaban prohibidas por entonces y esto obligaba a que el Cabo de Mar de Portugalete tuviera que intervenir: “...El cabo de mar de Portugalete Sr. Alcaraz impidió el pescar ayer tarde a los trañeros de Zorroza, folio 171, 265 y 141, porque estos llevaban para pescar redes, de arrastre, cosa que está prohibida en este puerto por el Comandante de Marina...” La intensa sobrepesca, determinó, ya a finales del siglo XIX, un abrupto declive en las capturas. (El Nervión del 7 de junio de 1898).

Por aquellos días el movimiento de buque y minerales en nuestro Puerto era intenso: “...Han salido de este puerco desde el 27 de Mayo al 3 de Junio, los vapores Algorta y Bachí, el primero con 3.280 toneladas de mineral de hierro cargado por la Luchana Mining y con destino a Middlesbrough, y el segundo fué cargado por el señor Farley, y condujo 3.116 toneladas del mismo cargamento con destino a Rotterdam.

Entraron en el mismo período de tiem­po el vapor Algorteño, con 2.065 toneladas de carbón mineral, procedente de Rotterdam para la sociedad Vizcaya, y los vapores ingleses Pierremont y Blytwille con iguales toneladas, o sea 1675 cada uno, procedentes de Newcastle, el primero para a Altos Hornos y el segundo para la sociedad Vizcaya. En la última semana entraron en el puerto de Bilbao 70 buques de todas clases y salieron 75...” (La Voz de Vizcaya del 7 de junio de 1898).

Aunque no explicaban el motivo de la autorización, el Gobernador Civil de Bizkaia, autorizaba la apertura del uno de los establecimientos de baños de Las Arenas: “...Por el señor Gobernador Civil ha sido autorizada doña Felipa Bustingorri para que pueda abrir su establecimiento de baños calientes en Las Arenas el día 15 del actual...” (La Voz de Vizcaya del 8 de junio de 1898).

Por aquellos días un viejo conocido industrial del barrio de la Vega de Santa Eugenia (Romo), entonces perteneciente a Las Arenas, se dedicaba en su comercio de Bilbao al cambio y compra de oro y moneda extranjera: “...Cambio de Oro.- Matías Romo, Correo, 13, joyero. Se compra oro español y toda clase de monedas y billetes extranjeros, abonando cambios ventajosísimos...” (La Voz de Vizcaya del 8 de junio de 1898).

En la próxima entrada de esta serie veremos como, el Ayuntamiento de Getxo intervenía para evitar que en la playa de Las Arenas, los espacios dedicados a casetas de baño se utilizaran para la instalación de barracas para albergar animales.


jueves, 26 de febrero de 2026

EL NACIMIENTO DE AREETA-LAS ARENAS

Como decía en mi entrada del 9 de julio del 2023, al hablar del barrio de Areeta-Las Arenas, las comunicaciones entre Las Arenas y Algorta y de estas con Bilbao por la ría, en 1857, aún eran inexistentes: “...Para atravesar desde Leioa hasta Algorta había avanzar por el lateral de la ría, a través de los arenales (Las Arenas), llegando a los altos de la denominada “Avanzada”, que era conocido como “el alto de los arenales”, y de allí al barrio de Algorta, no era cosa fácil, aquella dificultosa subida...” Getxo por entonces, en 1857, según el padrón municipal tan solo contaba con 2.478 habitantes (Santa María tenía 783 y Algorta 1.695), de Las Arenas y la Vega de Santa Eugenia no se tenía referencias.

Años antes, en 1849, desde la desembocadura del río Udondo, al que llegaban las aguas dulces procedente del río Gobela, tras pasar el puente de los “Siete Ojos” y desembocar en río Udondo, el terreno hasta las Casas del Consulado en Las Arenas, a excepción de los muelles, era arena y fango que quedado cubierto en las pleamares; tras esas casas del Consulado se extendía la gran playa de Las Arenas. En el interior solo existían las marismas de la Vega de Santa Eugenia, que al llegar a la curva de la Avanzada y desde ese punto, seguían un camino de difícil transito hasta subir a Algorta. El acceso desde Punta Begoña, a través de escarpes rocosos aún era más arduo e intransitable.

Estado, en esos terrenos, desde finales del Siglo XVIII y durante el trienio liberal (1820-1823), realizó las primeras desamortizaciones. Durante la segunda fase de las mismas, en el bienio llamado progresista, continuaría la venta de las mismas a grandes tenedores. La venta de bienes municipales siguió un camino, muchas veces contestado y recurrido por el Ayuntamiento de Getxo, la misma incluyo la venta de bienes eclesiásticos y la enajenación y venta de las tierras de propiedad municipal. La primera de estas ventas de la desamortización, se realizó el año 1856, y afectó a la llamada «Vega de Lamiaco», que fue adquirida por el empresario bilbaíno Máximo Aguirre. Hacía 1860 ya se estaban preparando los primeros planes de urbanización de la zona.

Pues bien, es en ese inhóspito terreno, cuando en febrero de 1863, se estaba gestando a través de un oficio del Gobierno Político de Bizkaia un expediente para la edificación de los terrenos de Las Arenas, terrenos que hasta entonces habían sido de propiedad comunal, y que habían sido comprados al Estado, los cuales iban a soportar unos gastos que, por indicación de dicha Institución, deberían correr por cuenta del Ayuntamiento de Getxo: “...El Regimiento Político, como encargado de la administración económica de los pueblos, pide información al Ayuntamiento, sobre un proyecto de edificación em el punto llamado «Las Arenas» de la jurisdicción de Guecho. Siendo por cuenta de ese Ayuntamiento los gastos causados y la terrificación de los citados terrenos para el emplazamiento de casas, plazas y edificios en esa población...” En el mismo de decía por parte de nuestro Ayuntamiento: “...Guecho se considera con derecho a los terrenos a los que se refiere el proyecto...” (Archivo Foral de Bizkaia. Expediente R-00050/006 de 1863).

Y ese momento, se podría considerar como el del nacimiento del barrio de Areeta-Las Arenas. Ya que en un acta del “Gobierno de la Provincia de Vizcaya” del 20 de septiembre de 1863, relativa a asuntos de la desamortización, se hablaba de la idea de crear un centro de nueva población en el barrio de Las Arenas: “...Instruido expediente para la venta de los terrenos arenosos, llamados Las Arenas, en la jurisdicción de la Anteiglesia de Guecho, pertenecientes al Estado: Formado el plano de edificación por el ingeniero de caminos y puertos de esta Provincia, el cual ha conceptuado como más apropiado para llevar a cabo la idea de fundar un centro de nueva población en dicho sitio, ha dispuesto el Sr. Director General de Propiedades y Administración del estado, se cursen los mencionados expedientes y planos a poder de V.I., como encargado de la administración económica de los pueblos, y se sirva en expresar su parecer...” (Archivo Foral de Bizkaia. Expediente R-00050/006_000300 del 15 de septiembre 1863).

Un año más tarde en un plano del barrio de Las Arenas, proyecto del ingeniero D. Amado de Lázaro aprobado por Real Orden del 10 de diciembre de 1864, se recogían las construcciones existentes entre la calle Mayor y la playa, en el aparecía la modificación que se preveía realizar en la carretera general de Las Arenas hacia Algorta. En dicho plano aparecían las fincas, con los nombres de sus propietarios, y una superficie destinada a la futura Iglesia. También se señalaban los balnearios de la familia Aguirre y el de Felipa Bustingorri, así como los talleres y oficinas de la Compañía del Tranvía. En total no eran más de 24 parcelas de terreno.

Así pues, no es descartable, reconocer ese momento como, el del nacimiento del barrio de Areeta-Las Arenas.


domingo, 22 de febrero de 2026

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -466

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX veíamos como, los diarios bilbaínos publicaban la noticia del fallecimiento de un soldado natural de Getxo.

En las Actas del Hospital Hospicio de Algorta se recogía algunos acuerdos relativos a la vida del establecimiento benéfico: “...Reunidos en la Sala de Juntas los miembros de la Junta de Caridad acordamos: Celebrar el día 7 de febrero, el primer aniversario de su inauguración, con una misa rezada, que se celebrará a las 9 de la mañana, en sufragio de las almas de los fallecidos en este establecimiento benéfico y por los bienhechores del mismo, con una comida extraordinaria para los asilados por cuenta de los hermanos de la Junta. Firmaban aquel acta: Los señores Pedro Amezaga, Antonio Uribe, Emilio Basagoiti y Juan Barasorda...” (Libro de Actas del Hospital Hospicio de Algorta del 15 de febrero de 1898).

El hambre, era tal entre los trabajadores en la provincia, por la escasez de los derivados del trigo, que en la villa de Bilbao se anunciaba la distribución de bonos para el pago del pan, a través de la beneficencia domiciliaria en distintos puntos de la capital: “...Se pone en conocimiento de las clases jornaleras que durante la mañana de hoy lunes; se procederá por las Juntas de distrito, en los puntos que a continuación se indican, a la distribución de cartas ordenes para la obtención de bonos en pago del precio del pan...” (El Noticiero Bilbaíno del 6 de junio de 1898).

Y sin embargo, otro diario bilbaíno, decía respecto de las existencias del trigo: “...Llama la atención pública un célebre economista sobre el curioso espectáculo que hoy ocurre, relativo al trigo y a su consumo. Hará cosa de quince días que en todas las naciones asustaba el aspecto del hambre, y el valor del trigo alcanzaba precios que hace más de quince años no se habían conocido. Esta situación ha cambiado en breves días; los precios del trigo y de la harina han descendido de manera sensible...” (La Voz de Vizcaya del 6 de junio de 1898).

Por aquellos días se publicaba «El Indicador Oficial de los Ferrocarriles, Tranvías y Servicios Marítimos de Vizcaya», dicha obra aportaba información los caminos y ferrocarriles que llegaban hasta nuestra Anteiglesia: “...Por Real orden de 3 de Febrero de 1859 se aprobó el proyecto de ensanche y afirmado del camino de sirga en la margen derecha de la ría desde Bilbao a Las Arenas, construyéndose en seguida la carretera por el ramo de Obras públicas de las Provincias Vascongadas y por cuenta del Estado. Abierta esta importante vía de comunicación al tránsito público, se estableció un servicio de coches cada vez más frecuente, y al propio tiempo otro de vaporcitos por la ría, que aun luchando con el inconveniente de los altos fondos o churros demostró el tráfico futuro de viajeros en las márgenes del Nervión para cuando se instalasen otros medios de transporte más perfeccionados...” La misma, hablaba también sobre los medios de transporte entre los años 1840 y 1848: “...Facilitadas la comunicaciones y servicios de viajeros, hallandose empedradas las calles de la Villa de menudo guijo, estaba prohibida la entrada de coches, permitiéndose tan sólo el tránsito de narrias; más adelante se estableció la ruta de las calles de la Ronda, Ascao y la Esperanza para el paso de coches, penetrando los vehículos en el centro de la población. A raíz del término de la guerra se construyó el tranvía de Bilbao a Las Arenas, inaugurándolo a la explotación con motor de sangre en Septiembre de 1876. Aquel adelanto bastó para dar notable impulso al tráfico de viajeros entre la capital de Vizcaya y la orilla del mar, que antes se hacía con numerosos coches y vaporcitos. El éxito de esta línea de tranvía indujo a prolongarla hasta Algorta. Los dos tranvías de motor de sangre instalados en las carreteras de ambas orillas de la ría se transformaron en eléctricos; y después de algunos ensayos infructuosos, se aplicó a la de Bilbao a Las Arenas, el 10 de Noviembre del mismo año y en 16 de Marzo de 1897 la sección de Las Arenas a Algorta.

El camino de hierro económico de Bilbao a Las Arenas construido con vía de un metro se inauguró al tránsito público en 1887. Creció paulatinamente el número de viajeros hasta el año 1893 en que llegó a 863.882. Entre los ferrocarriles de las dos márgenes de la ría se ha acrecentado en tales proporciones el movimiento entre Bilbao y el mar, que en el último ejercicio han transportado entre los dos ferrocarriles y los dos tranvías más de 5.000.000 de viajeros. En consecuencia de cuanto antecede, en el bienio inmediato de 1888, se ha declarando como de utilidad general la línea de Las Arenas a Plencia...” (Monografía de los Caminos y Ferrocarriles de Vizcaya de D. Pablo de Alzola y Minondo de 1898).

En medio de esos día de carestía y escasez, alguna fabrica pensaba en las penurias de sus empleados: “... El Consejo de Administración de la Sociedad Altos Hornos ha llevado a cabo un rasgo digno de ser imitado por otras fábricas de la provincia de Vizcaya. En vista del gran incremento que ha tenido el precio de los géneros de primera necesidad para la alimentación de los obreros, ha acordado dicho Consejo de Administración que la Sociedad Cooperativa expenda los géneros al mismo precio que los expendía en el mes de Marzo último, abonado el exceso del precio actual la Sociedad de Altos Hornos...” Y, no se sabe, si tuviera que ver con aquella hambruna, aunque estos si tenían para cartuchos, el mismo diario informaba: “...Se nos dice que en la playa de Las Arenas algunos individuos, se dedican a cazar, como si no estuviéramos en tiempo de veda...” (El Noticiero Bilbaíno del 7 de junio de 1898).

La próxima llegada de la estación del estío, hacía que los horarios de los tranvías eléctricos de Bilbao a Las Arenas y Algorta aumentaran sus frecuencias:”...La Compañía del Tranvía Eléctrico, de Bilbao, pone en conocimiento del público que, partir del día 11 del corriente, las salidas de Bilbao para Las Arenas serán desde las 2,20 de la tarde, de 10 en 10 minutos, hasta las 6,40 y cada 30 minutos desde las 7 hasta las 9,30 noche. La última salida de Bilbao para Algorta será a las 8 de la noche, y de Algorta para Bilbao a las 8,10 y de Las Arenas a las 8,30 noche...” (El Nervión del 7 de junio de 1898).

Con la próxima llegada del verano, se recibían autorizaciones para la apertura de establecimientos de baños de Las Arenas: “...Por el señor Gobernador civil ha sido autorizada Dña. Felipa Bustingorri para que pueda abrir su establecimiento de baños calientes en Las Arenas el día 15 del actual...” Y algunas novedades se producían en el Faro de la Galea: “...Ha sido trasladado al faro de Palamós el torrero mayor D. Miguel Plaza Vilanova, que prestaba sus servicios en el faro de la punta de la Galea, de Algorta...” (La Voz de Vizcaya del 8 de junio de 1898).

En el pleno municipal del 8 de junio de 1898, se daba cuenta de haberse formado el presupuesto anual del hospital Hospicio de Algorta: “...Primeramente se dio cuenta y quedó aprobado por el Ayuntamiento, el presupuesto de formado por la Junta de Caridad del Santo Hospital Hospicio de Algorta, para el año económico de 1898-1899, cuyos gastos ascienden a 9.675 pesetas, estando igualados con las 3.675 pesetas producto de los recursos del establecimiento y las 6.000 que el Ayuntamiento deberá abonar...”

En la próxima entrada de esta serie veremos como, algunos vecinos de Getxo solicitaban plazas como vigilantes de las playa del municipio.


jueves, 19 de febrero de 2026

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -465

 

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX veíamos como, se realizaban algunas celebraciones religiosas para implorar por el triunfo de las armas españolas en la guerra de Cuba.

En el pleno del 2 de junio de 1898, se daba cuenta de la petición de un vecino de Neguri, que solicitaba la concesión de un premio que el Ayuntamiento otorgaba a quien, con arreglo a una circular de la Diputación Provincial, diera muerte a animales considerados dañinos: “...Se da cuenta de una instancia de D. Cándido Arzubiaga, de esta vecindad, y por la misma acuerda este Ayuntamiento conceder al exponente el premio de dos pesetas y cincuenta céntimos, con arreglo a la Circular de la Diputación General del 28 de octubre de 1862, por haber dado muerte en esta jurisdicción a una garduña o gato montes...” En el siglo XIX, animales como garduñas, garduños, zorros y otros carnívoros pequeños y medianos eran considerados dañinos para el ganado y los cultivos. Por lo que la Diputación General de Bizkaia, del 28 de octubre de 1862, recordaba y mejoraba otra del 11 de mayo de 1860, sobre animales dañinos aumentando las recompensas por la captura de ciertos animales, como la garduña, zorros, gatos monteses, por considerarlos dañinos para la agricultura y ganadería. Decía aquella Circular: “...Esta circular encaminada a precaver los daños que causan los animales dañinos como la garduña o gatos monteses, zorro, zorra o zorillo, ha creído oportuno adoptar medidas de ampliación del premio asignado en la anterior circular, conforme a lo dispuesto en la Circular del 3 de mayo de 1834, de 20 reales por cada zorro, 30 por cada zorra y 40 si esta preñada, 10 reales por cada zorrillo, y la mitad de estas cantidades por garduñas, gatos monteses y demás animales menores...” (Archivo Foral de Bizkaia expediente AJ01621/037 del 28 de octubre de 1862).

En el mimo pleno se trataba sobre una Circular del Arcipreste de Bilbao, referida a una carta dirigida a un conocida hostelera del barrio de Las Arenas: “...Se da cuenta de una carta del Sr. Arcipreste de Bilbao D. Pedro Lorenzo Castañares, del 30 de mayo último, dirigida a Dña. Felipa Bustingorri, de esta vecindad del barrio de Las Arenas, referente al nuevo título o coadjutor para la Iglesia de Nuestra Señora de Las Mercedes. Asunto que fue resuelto en la sesión del 14 de abril último, en la que tras una razonada discusión se decidió: Autorizar al Alcalde Presidente para que se dirija al Excmo. Obispo de la Diócesis de Vitoria, manifestándole que esta Corporación Municipal, mientras no se disponga otra cosa, satisfará desde el primero de julio de 1898, 500 pesetas al nuevo Coadjutor, para que se establezca para el servicio de la Iglesia de Las Arenas...”

Seguía el pleno municipal y en el se trataba sobre temas relacionados con algunos hábitos no muy adecuados, en lo que se denomino en algunos lugares como “escusados o mingitorios”, que en el Siglo XIX eran de creación incipiente o simplemente inexistentes. Eso motivó que el Alcalde de Getxo decidiera crear uno en la parada del tranvía, junto a la Casa Consistorial: “...A propuesta del Sr. Alcalde Presidente, se abrió un meditado y razonado debate entre los concejales, acerca de la conveniencia y la decencia de que se construya un “meadero” al termino de la vía del tranvía, al lado Noroeste de la Casa Consistorial. Y tomando en consideración lo indicado, acordó autorizar al vigilante de las obras del municipio D. Juan Learra, con el fin de que estudie un proyecto con su presupuesto, para la construcción del referido meadero...”

A comienzos de junio de 1898 llegaban noticias relativas a la guerra en Cuba, y los diarios bilbaínos publicaban la noticia del fallecimiento de un soldado natural de Getxo: “...Ha fallecido en Puerto Príncipe (Cuba) el soldado Joaquín Santa Cruz, natural de Guecho...” (El Noticiero Bilbaíno del 3 de junio de 1898).

Sin embargo, no todo eran noticias desagradables en la prensa bilbaína, algunas reflejaban avances en los medios de comunicación: “...En breve quedaran terminadas las obras que se están ejecutando en Luchana para la construcción de la casa de Máquinas que ha de suministrar fluido eléctrico al tranvía de Bilbao a Las Arenas...” Y ante la inminente llegada del verano, algunos vecinos de Algorta comenzaban a alquilar sus habitaciones: “...En Algorta.- Se arrienda la habitación principal de la casa más próxima al baño, amueblada, con bajada interior a la playa. Para el ajuste de precio pueden contactar con D. Vicente Suarez, en la calle de la Estufa nº 6, 4º piso, Bilbao...” (El Noticiero Bilbaíno del 3 de junio de 1898).

El precio del pan subía, a pesar de que el del trigo bajaba en Castilla, y a pesar de que en la villa de Bilbao, se daban bonos a las gentes más desvalidas, estas dudaban utilizarlos por el !que dirán!: “...Ahora que comienzan a bajar los precios de los trigos en los mercados de Castilla, es precisamente cuando el precio del pan ha subido en Bilbao, cosa que muchas personas no se explican. Esas mismas personas creen que los bonos del Ayuntamiento no resolverán el conflicto, habrá muchas familias que, aun estando verdaderamente necesitadas no querrán exponerse al sonrojo de reclamar los bonos...” (El Noticiero Bilbaíno del 5 de junio de 1898).

La carestía del pan, y probablemente los bajos salarios, de los trabajadores del Puerto hicieron que algunos de ellos se declararan en huelga: “...Anteayer se declararon en huelga cuarenta operarios que trabajaban en las obras del puerto en la Galea. Los huelguistas, que se hallan en actitud pacífica, piden que se les aumente en un real diario el jornal...” (El Noticiero Bilbaíno del 5 de junio de 1898).

Sin embargo un diario bilbaíno hablaba sobre la carestía del trigo: “...Llama la atención pública un célebre economista sobre el curioso espectáculo que hoy ocurre, relativo al trigo y a su consumo. Hará cosa de quince días que en todas las naciones asustaba el aspecto del hambre, y el valor del trigo alcanzaba precios que hace más de quince años no se habían conocido. Esta situación ha cambiado en breves días; los precios del trigo y de la harina han descendido de manera sensible; las ofertas se multiplican, y al parecer, reina una abundancia relativa. A pesar de tal apariencia, conviene averiguar si es verdadero el cambio que se advierte...” (La Voz de Vizcaya del 6 de junio de 1898).

Por otro lado los asuntos de la guerra en Cuba, que traían de cabeza a las gentes más relevantes del Pueblo, hacían que algunos articulistas enviaran cartas a las redacciones de los diarios bilbaínos. Cartas que nos ofrecían datos, de las fuerzas vivas del Pueblo, que se ponían responsables de la recaudación de los dineros para ayudar en los frentes de guerra: “...En mi carta anterior del 31 de mayo, decía a V. que en la próxima daría cuenta de la formación de la junta de este pueblo para la recaudación de fondos con destino a la suscripción nacional.

El pasado jueves quedó constituida aquella, bajo la presidencia del Señor Cura Párroco D. Juan José de Arechaderra, y la cooperación del Alcalde D. Juan J. Bilbao, el Juez municipal D. José R. de Ansoleaga, el médico D. Manuel Hormaeche, D. Juan A. Aldecoa, D. Luis Lasa, D. Pedro Basterrechea, y como secretario tesorero el profesor de instrucción primaria D. Valentín Cuartango.

Una vez constituida esta junta acordaron citar a varios vecinos, para que, formando sub-comisiones, se encarguen, en unión de aquella, de recaudar fondos en Algorta, Las Arenas, y Santa María de Guecho.

Muy bien podrían celebrarse también funcionen profanas, particularmente algunas teatrales, en el Casino Algorteño y en la Sociedad Recreativa de Las Arenas, con objeto de recaudar mayores sumas...” Aprovecha ese escribiente para informar de los avances de las obras más significativas de la Anteiglesia: “...Siguen muy adelantadas las obras del murallón carretera que empezando en el contramuelle de «Arriluce» y pasando por la playa de «Ereaga», terminará en el puerto de este Pueblo. Además de la elevación que en algunos puntos tiene ya el muro, gracias a la actividad de los contratistas señores Iturburu y Garay, se han realizado ya más de cuatrocientos metros de cimentación de los mil y ciento que próximamente tendrá el muro. Con estos trabajos y con los de la fortificación del Castillo de San Ignacio, que también están muy adelantados los obreros tienen donde ganarse el jornal, cosa tan necesaria hoy que se cotizan tan caros todos los artículos de primera necesidad...” Y adelantaba la próxima llegada de veraneantes a nuestros barrios: “...Algunas familias forasteras han empezado ya a alquilar habitaciones para el próximo verano, siendo ya varias las casas que se han comprometido...” Por otro lado ya llegaban los anuncios de las próximas modas de vestimenta veraniega, obviamente para familias pudientes: “...Se ha recibido un gran surtido de lanería y sedería para trajes de señora y niñas, con dibujos de última novedad. Igualmente en percales franceses y del país, batitas escocesas de cambaya y céfiros de fantasía, piques blancos y driles para trajes de niños, e infinidad de artículos de temporada...” (El Noticiero Bilbaíno del 5 de junio de 1898).

En la próxima entrada de esta serie veremos como, se daba cuenta de haberse formado el presupuesto anual del hospital Hospicio de Algorta.