domingo, 28 de junio de 2026

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -487

 

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX veíamos como, un escultor, vecino de Algorta, D. Miguel García Salazar, que había obtenido una medalla de segunda clase en la Exposición de Industrias Artísticas de Barcelona.

En el pleno municipal de Getxo del 4 de agosto de 1898 se trataba entre otras cosas, sobre un oficio del Director de la Banda Municipal: “...Como contestación a lo acordado sobre ella en la sesión del 28 de julio último, en el que manifiesta que dicha banda seguirá prestando sus servicios con arreglo al contrato, y acompaña con la lista de los individuos mayores de 16 años pertenecientes a la misma...”

En dicho pleno se acordaba: “...Autorizar a Dña. Marcelina Berreteaga para que pueda habitar el piso nuevo construido en su casa de la Avenida Basagoiti Nº 80...”

También se trataba sobre uno de los rematantes de los arbitrios municipales: “...Se aprueban las actas de remate de los arbitrios municipales de esta Anteiglesia para el ejercicio de 1898-1899, a condición de que se otorguen las correspondientes escrituras con los rematantes. Se da también cuenta de las instancias presentadas por D. Luis Sancho, rematante del arriendo de los arbitrios de vinos, chacolis, aguardientes, licores, abacería y otros artículos, proponiendo como sus fiadores a los señores D. Eustasio Zalduondo, D. Tomás Goicoechea y D. Román Olavarria, los tres vecinos y propietarios de esta Anteiglesia...”

Además se trataba sobre un terreno expropiado en el barrio de Alango: “...Se da cuenta del convenio verificado por Dña. Felipa Arana, viuda y vecina y propietaria de esta, sobre un terreno que se le expropia de su propiedad de «Ascorriena», para regularizar y ensanchar un trozo de la calle Alangüetas...”

Entre los pagos, que en aquel pleno se acordaban, aparecían los destinados a soldados retornados de la Isla de Cuba: “...A los soldados vueltos de Cuba, y naturales de esta Anteiglesia, D. Anselmo Zugazabeitia y D. Dionisio Gorordo, se le abone por sus respectivas raciones de pan y haberes, al segundo por inútil 44 pesetas, y al primero 36, correspondientes al mes de julio último...”

Unas piedras talladas extraídas de una casa de la calle San Martín de Algorta, eran también asunto de aquel pleno: “...El Ayuntamiento acuerda ingresar en la Caja Municipal de la Depositaría 12,60 pesetas, por las piedras labradas facilitadas a D. Tomás Guerediaga, procedentes de la casa derruida de la calle San Martín, para atender los jornales de los trabajos hechos en la misma, a consecuencia de su malísimo estado en que se encuentra y sin dueño en la localidad...”

Y finalmente, en dicho pleno, se acordaba realizar el sorteo para designar «Vocales Asociados»: “...En la forma de costumbre, acuerda este Ayuntamiento practicar el sorteo de Vocales Asociados, que en unión de los concejales electos de esta Corporación Municipal han de constituir la Junta Municipal de esta Anteiglesia para el ejercicio de 1898-1899. Cuyo acto, teniendo presente las listas de las cuatro Secciones en que se halla dividido el Pueblo y que han estado expuestas al público durante ocho días, sin que se haya presentado reclamación alguna, se ha llevado a efecto con el siguiente resultado:

PARA LA SECCIÓN PRIMERA (cuatro asociados): D. Luis Lasa, D. Juan Bautista Ibarra, D. D. Ignacio Urrechua y D. Agapito Elustondo.

PARA LA SECCIÓN SEGUNDA (tres asociados): D. Salvador Cortina, D. Melchor Munarriz y D. José Ignacio Sarria.

PARA LA SECCIÓN TERCERA (dos asociados): D. Antolín Urtiaga y D. Domingo Eguidazu.

PARA LA SECCIÓN CUARTA (dos asociados): D. Joaquín Sarria y D. Juan Arrieta.

Acordaban publicar según era costumbre, durante ocho días aquella lista, para conocimiento del vecindario...”

La prensa bilbaína daba cuenta de una autorización por parte del Gobernador de la provincia a la Sociedad del Puente de Bizkaia: “...El señor Gobernador Civil de la Provincia ha otorgado la concesión correspondiente a la Sociedad Anónima «Puente de Vizcaya», para aprovechar cinco metros cúbicos de agua en cada veinticuatro horas de tiempo del río Gobelas, en su jurisdicción del Ayuntamiento de Guecho, con destino a la alimentación de la caldera de la máquina de vapor que mueve el carretón del puente trasbordador establecido entre Portugalete y Las Arenas...” (La Voz de Vizcaya del 5 de agosto de 1898).

El tendido de cables eléctricos entre Las Arenas y Plencia recibía el espaldarazo para su inicio: “...Por R. O. ha sido autorizada la Sociedad Anónima «Eléctrica de Guecho», para instalar cables eléctricos entre Plencia y Las Arenas...” (El Nervión del 6 de agosto de 1898).

Las Colonias Escolares del las niñas más humildes y de salud más endeble de las escuelas de Bilbao, y de su estancia en Algorta, seguía siendo asunto relevante de las primeras planas de la prensa bilbaína. En dichos diarios hablaban de sus hábitos en la localidad y de sus lecturas: “...Si la institución de estas colonias no fuese tan simpática, por el espíritu que la anima y por los resultados que de ella se esperan, la colonia escolar de Algorta lo sería, de seguro, por su directora la sin par Juliana de Aguirrezabala, en esta Ilustrada profesora llega a verse realizado el ideal de la maestra moderna. Como profesora de párvulos ha sido declarada, por el Inspector Provincial, Sr. Núñez, “Maestra sin Rival”.

Los detalles de esta Colonia son admirables: Las niñas hacen sus camitas, no sólo cómodas, sino también con cierta coquetería, hallando en esto de seguro una satisfacción moral. Cuando vuelven del baño, sus profesoras les enseñan a hacer la limpieza personal, ayudándolas cuando no saben, dirigiéndolas cuando lo hacen mal y siempre atentas a educar con el ejemplo, en casa, en la mesa, en el paseo, en todas partes y en todas ocasiones.

Lo más importante, lo que hace a esta colonia una colonia y una escuela modelo es que su celosa directora no piensa más que en aprovechar todas las ocasiones que las mismas niñas ofrecen, para educarlas, para darles explicaciones variadas, amenas, con las cuales fortalece sus almas, del mismo modo que el clima, los aires y la buena alimentación fortalecen aquellos cuerpos enfermos.

Todas las niñas hacen sus diarios y en ellos se refleja su carácter y sus aficiones, a unas les gusta mucho una cosa que para otras pasa inadvertida, y a veces, emiten acerca de ello los juicios más diversos y peregrinos. Una sola entre todas ellas no sabe escribir, y, por consiguiente, no puede hacer su diario; pero en cambio entre juegos y caricias de sus profesoras aprende a hacer emes.

Al lado del «Quijote de la juventud», figuran la obra maestra de Amicis «Corazón», poesías escogidísimas, las magnifican «cartillas científicas», un diccionario de la lengua castellana y, para que nada falte, un libro de poesías escritas en euskara.

La obra, pues, que Juliana esta realizando en las colonias escolares de niñas es digna de las mayores alabanzas y del mayor agradecimiento, y el magisterio de Bilbao tiene forzosamente que estar agradecido a quien tan alto esta colocando esa misión. Firmaba aquel escrito una tal Adelina Méndez de la Torre...” (El Noticiero Bilbaíno del 7 de agosto de 1898). En el Primer Congreso de Estudios Vascos celebrado bajo el patrocinio de las Diputaciones Vascas, Adelina fue la única mujer ponente que presentó una biografía como maestra y educadora.

En la próxima entrada de esta serie veremos como, el calor hacía que la afluencia hacia nuestras playas fuera enorme.

jueves, 25 de junio de 2026

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -486

 

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX veíamos como, una escuela de Algorta, servía, entre otras localidades bizkainas, como base para el cuidado de las niñas pobres, que se encontraban en estado sanitario precario en las Escuelas de Bilbao.

Finalizaba el mes de julio de 1898, y con el llegaban las fiestas de Algorta y Santa María de Guecho. Una asociación del barrio de Algorta se encargaba de animar el barrio. Una carta en la prensa, bajo el título, «Carta de Algorta», así lo anunciaba: “...Hemos entrado ya en el periodo de fiestas. El sábado último tuvo lugar en el Circulo Algorteño una hermosa velada. Varios jóvenes bilbaínos, unidos a otros de esta localidad, pusieron en escena tres bonitas obras tituladas «La Calentura» (continuación de «El Puñal del godo»), «Noche toledana» y «Los dos sordos». Tomaron parte en el desempeño de dichas obras las señoritas Mercedes Bilbao y María Balana, y los jóvenes Rochelt (J. J.) Garigoitia, Inchaurtieta(G. y R.) e Ibargurengoitia (J.), que lo hicieron como consumados artistas. El salón, en el que se veían muchas y forasteras junto a otras algorteña, ofrecía un hermoso golpe de vista.

Ayer, con motivo de la festividad de San Ignacio de Loyola, patrón de Vizcaya, estuvimos todo el día de continua fiesta. Por la mañana la banda de música recorrió la población ejecutando alegres pasa-calles. A las diez se celebró en la elegante y artística Iglesia de San Ignacio, que se hallaba profusamente iluminada y adornada con sumo gusto, una solemne función religiosa.

Un nutrido coro de buenas voces, dirigido por el afamado pianista D. Román Ibisate, cantó muy bien la misa original de dicho autor, y varios motetes.
Ocupó la sagrada cátedra el R. P. Lorenzo de la Concepción (Trinitario) quien con facilidad de palabra ensalzó, haciendo un brillante panegírico del fundador de la Compañía de Jesús. A la misma asistió el Ayuntamiento con bandera y música, acompañado de una numerosa concurrencia.

Por la tarde tuvo lugar la renombrada romería, y tanto en la campa contigua a la Iglesia cuanto en el magnifico paseo de la «Avenida Basagoiti», por el que era casi imposible transitar, la concurrencia fue tal, que nunca se había conocido cosa igual. Los amantes de Terpsicore tuvieron donde divertirse, pues no faltaron los ciegos y no ciegos con sus guitarras, bandurrias y acordeones, además de los tamborileros y banda de música. Por la noche, de diez a doce, hubo baile campestre en el mismo lugar, que estuvo muy concurrido.

La autoridad local, representada por el Concejal D. Francisco Goicoechea, no tuvo que hacer uso de su derecho, pues a pesar de la mucha concurrencia no hubo que lamentar la más mínima pendencia.

Las próximas fiestas serán en Las Arenas, como repetición de Santa Ana, y más tarde las de Algorta los días 11, 12 y 13, y las de Santa María de Guecho durante los días 14, 15 y 16 de agosto...” (El Noticiero Bilbaíno del 2 de agosto de 1898).

Un escultor, vecino de Algorta, D. Miguel García Salazar, que había obtenido una medalla de segunda clase en la Exposición de Industrias Artísticas de Barcelona, exponía su obra en un escaparate bilbaíno: “...Llama la atención de los visitantes una estatua a ecuestre titulada «Desierto», obra del joven escultor vizcaíno D. Miguel García Salazar, expuesta en el escaparate de la camisería inglesa, en el Arenal, que representa un camello sobre el que va sentado un Árabe. Notable trabajo, que ha obtenido medalla de segunda clase en la Exposición de Industrias Artísticas de Barcelona, la cual revela inspiración en en su autor, que ha sido pensionado por la Diputación de Vizcaya para que prosiga sus estudios en Roma...” (El Noticiero Bilbaíno del 2 de agosto de 1898).

Algunos accidentes originados en los tranvías, debidos a la gran afluencia de público en días festivos, como uno reciente acontecido en el de Bilbao a Las Arenas, en el punto de Elorrieta eran objeto de la mirada del gobernador Civil: “...Atribúyese al señor Gobernador Civil el propósito de obligar a las empresas de los tranvías y ferrocarriles a que no consientan montar en los carruajes más personas que las que el reglamento señala.

El domingo último en la estación del ferrocarril, desde las seis de la tarde en adelante, los trenes eran materialmente tomados por asalto, hubo imprudentes que se colgaban a los coches y trepaban a las plataformas y hasta invadían las cubiertas de los mismos.

Otro tanto pasaba con los coches del tranvía. Y es que la inmensa multitud que acude a Las Arenas, en días tales como el domingo último, de diversión y de romería, no quiere sacrificar nada de su comodidad, y exponiéndose
a toda clase de peligros y despreciándolos, se empeña en regresar a Bilbao a una misma hora, a la que más apropósito y más cómoda le parece, para cenar tranquilamente antes de ir a oír la música en el Arenal.

Para impedir que esto suceda, no encontramos más que un medio, y es aumentar cuanto sea necesario el contingente de fuerza pública en las estaciones a la hora de la salida de los ferrocarriles y de los tranvías...” (La Voz de Vizcaya del 3 de agosto de 1898).

Como consecuencia del Estado de Guerra proclamado en Bizkaia, en relación a las guerras de Ultramar, la autorización para la celebración de aquellos festejos requerían del permiso de la Autoridad Militar de la provincia. En el pleno municipal de Getxo del 4 de agosto de 1898, se decía: “...Se da cuenta de un oficio del Gobernador Militar de la Provincia autorizando el Programa de Fiestas y Festejos dispuesto por esta corporación municipal, y que han de celebrarse durante el presente verano. Esta autorización militar es a causa de hallarse en Estado de Guerra la nación española, y estar suspendidas sus garantías Constitucionales...” Obviamente, la autorización se había recibido con retraso, las fiestas habían empezado ya a celebrarse (Santa Ana).

En la próxima entrada de esta serie veremos como, un oficio del Director de al Banda Municipal confirma que esta seguiría prestando sus servicios.

domingo, 21 de junio de 2026

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -485

 

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX veíamos como, el verano animaba a acudir a nuestras playas a famosos personajes, entre ellos el diseñador del Puente Bizkaia, D. Alberto de Palacio Elissague.

Un comentario en la prensa, sobre uno de los instrumentos más utilizados en el Siglo XIX y siguiente, venía a poner en solfa la intrusión de nuevos elementos musicales en las romerías locales: “...El tamboril está en el esplendor de su reinado anual. El lunes en Amorebieta y Basurto. El martes en Bolueta y Lamiaco. Hoy en la Avanzada de Algorta. No se podrá quejar la gente joven y de buen humor, de falta de sitios donde dar expansión al ánimo y movimiento a las piernas. Las clásicas limonadas de Amorevieta el lunes; la espuelita el martes en Lamiaco, y hoy, para remachar el clavo, la Avanzada de Algorta.

Por eso el tamboril impera, si bien vienen a combatir su reinado las bandas de música que tocan schotís y habaneras más o menos cadenciosas, con harto detrimento de aquellas clásicas romerías donde, a lo sumo, algunos rasca tripas (vulgo/violines), venidos desde el interíor de Galicia, aprovechando los momentos entre aurresku y aurresku para dar contento a los incansables pies de inútiles y neskas y sacar algunos ochotes.

Todo cambia en estos tiempos y la clásica chozna ha sido sustituida por la elegante instalación, donde al vino helado o chacolí, sustituye la cerveza y el sorbete helado más o menos de limón o fresa. Hoy se verá esto último en la Avanzada de Algorta y allí se irá en tranvía eléctrico paseando la gente con la misma parsimonia que si lo hiciera en el paseo del Arenal y volverá a, Bilbao, diciendo que ha estado en la romería. Firmaba el artículo un tal, Juan de Amorebieta...” (El Nervión del 31 de julio de 1898). El Chacolí (Txakolin) o uno de sus derivados «El Cognac de chacolí), fue una creación de la casa bilbaína Barbier e Hijos, de Bilbao, creada en Bilbao a finales del siglo XIX (hacia 1890), por destiladores locales que buscaron competir con los licores franceses aprovechando nuestra materia prima local.

Nuestro Pueblo, nuestro barrio, Algorta, servía, entre otras localidades bizkainas, como base para el cuidado de las niñas pobres, que se encontraban en estado sanitario precario en las Escuelas de Bilbao. Lo cual ayudo a que las mismas recrearan una canción que hablaba sobre la placidez de su estancia y del entorno: “...Esta tierna canción eúskara con música llena de melancolía, del país vasco septentrional, cantaban los niños de la colonia escolar de Guecho el día de San Ignacio, cuando tuvimos el placer de visitarlos, su titulo: Nere Echea.

Ikusten dezu goizean

Argía assten danean,
mendi pustacho batean

Eche zuricho chiqui polit bat
Lan aritz andizen artean

Iturricho bat aurrean

Chakur chiqui bat atean

Anche bizi naiz pakean

(Mi casa.- Cuando al alborear el
día, veo en la puntita de un monte
una casita pequeña, bonita y blanca,

rodeada de cuatro robles que crecen,

una fuentecita en frente

y en la puerta un pequeño perro,
allí vivo en paz).

Nada más adecuado que este canto, en el se retrataba, con toda felicidad, el lugar que temporalmente ocupaban, se trataba de la Escuela del Patronato de Niñas Pobres, de San Martín, en Algorta.

La escuela de Patronato de Guecho está llena de poesía, situada en un alto, sus paredes son blancas, sus dimensiones reducidas, con árboles que crecen y la rodean; solamente le falta para completarla de verdad, por la canción, la fuente y el perro.

En este retiro viven en paz, contemplando la belleza de un delicioso panorama, gozando de un ambiente de higiénica pureza, fortificando su debilitado organismo y curándose de las dolencias que engendra la miseria fisiológica y material, quince niñas de las escuelas municipales de Bilbao, hábilmente dirigidas por la distinguida profesora Dña. Juliana de Aguirrezabala, a quien Dios ha dotado del raro y envidiable privilegió de saberse identificar con el corazón, de los niños, de conocer sus inclinaciones e instintos y de transmitir, con facilidad los conocimientos necesarios a su espíritu y las obligaciones que tienen con Dios y la sociedad.

Comparte y ayuda en su caritativa labor, doña Ángeles Mardones, que estudiando algún tiempo bajó; la dirección de tan apreciable maestra, ha aprendido de ella mucho bueno y la secunda admirablemente en la formación de la Colonia Escolar.

Por la mañana en la playa, por la tarde en los higiénicos paseos, en todo tiempo en las obligaciones que las mismas tienen, en las ocupaciones inherentes a la familia y a la casa, no pierden ocasión estas profesoras para que a la par que el organismo de las niñas adquiere vigor, se corrijan sus costumbres descuidadas y aprendan lo necesario en los detalles domésticos de aseo, orden y compostura.

La instrucción es sencilla y práctica; cada niña anota sus impresiones de paseo y al día siguiente las confirman o rectifican oyendo las explicaciones da las maestras. Estas lecciones son muy breves pues el fin principal de las colonias escolares es higiénico y no conviene para llegar a él, sobrecargando de ideas el cerebro de las niñas.

Así lo ha comprendido la directora de esta colonia y por este motivo en el reparto del tiempo se ha fijado con mucha predilección que las niñas gocen del mayor tiempo posible de las distracciones de la playa, en donde a la vez que los baños de sol y de mar, destruyen los estragos del perpetuo hacinamiento en que las niñas han vivido, el ejercicio muscular de trepar por las peñas, para coger mariscos, y la respiración de una atmósfera pura, desarrollan sus encanijados miembros y dan vigor a los pulmones.

A esto ayuda poderosamente, la alimentación a que se hallan sometidas; por casualidad presenciamos la cena que tomaron el domingo, que consistió en una ensalada abundante de patatas, merluza en salsa y postres de frutas con vino. Con estos factores, hábilmente dirigidos, es seguro que los frutos que se obtendrán de estas colonias han de ser del todo satisfactorios.

Ha aquí una institución caritativa popular que merece perpetuarse y darle mayor extensión, cual sucede en Alemania y Suiza, en donde merced a la iniciativa particular de aquellos hombres prácticos que saben hacer la verdadera caridad, saliéndose de los moldes rutinarios, las colonias escolares han adquirido vida propia, poseen casas de su propiedad y todo el mobiliario necesario.

No desconfiamos que en Bilbao suceda lo mismo; la institución es tierna y simpática por que por ella los favorecidos son los niños...” (El Nervión del 2 de agosto de 1898).

En la próxima entrada de esta serie veremos como, el Circulo Algorteño, aprovechando las fiestas de San Ignacio, ofrecía al barrio un surtido de obras teatrales.

jueves, 18 de junio de 2026

SAN JOAN GAUA

 

San Joan gaua, tradizioz iraganeko garaietako kontakizunak eta historia uzten zituen gaua, suek tradizio zahar horren kontakizun bat idazten zuten haurtzaroko oroitzapenak. Bilboko presak 1856an zioenez: “…Euskal Herrian, santuaren biseran, basoetako egurra erretzen da, lastozko behorrak, gezi pila lehorrak. Baserri batzuek, nekez, ez dute suterik pizten fatxadaren aurrean, nekazari askok, bi sexuetakoek, lastozko fardelak piztuta gurutzatzen dituzte soroetan, eta ozenki eta doinu bereziz ahoskatzen dute ritma ezaguna:

San Joan!, San Joan!,
garyec eta artoac gorde,
lapurrec eta zorgiñec erre.
San Juan!, San Juan!,
gari eta maizak babesten ditu,
sorginak eta lapurrak erretzen ditu.

Bitartean, bildutakoek triska eta dantza egiten dute, eta horrela, San Juanek, gurtza eskaini eta bere oroimen iraunkorra gogoratuz...” (Irurak bat, 1856ko ekainaren 26koa).

La noche de San Juan, una noche que tradicionalmente dejaba relatos y historia de épocas pasadas, recuerdos de la niñez en que las hogueras escribían un relato de esa vieja tradición. Según contaba la presa bilbaína allá por 1856: “...En el Pais Vascongado, en la vispera del santo, se quema leña de los bosques, yaces de paja, montones secos de sarmiento. A penas hay caserio que no encienda una hoguera delante de su fachada, por los campos multitud de campesinos, de ambos sexos, cruzan portando fajos de paja encendidos, y pronuncian en alta voz y en un tono especial la conocida ritma:

San Joan!, San Joan!,

garyec eta artoac gorde,

lapurrec eta zorgiñec erre.

San Juan!, San Juan!,

ampara a los trigos y maices,

quema a la brujas y ladrones.

Mientras, los congregados triscan y bailan, y así, San Juan, a conseguido que le rindan culto y recordando su peremne memoria...” (Irurak bat del 26 de junio de 1856).

San Joan Suei buruzko istorio zahar horien atzean bada kontakizun bat, 1895az geroztik Bonifacio de Echagarayk deskribatu zuena, San Joan Arbolari eta Suei buruz: “...Egun horretan plazen erdian zuhaitzak altxatzeko eta mendietan eta herrietako kaleetan suak pizteko jatorria edo arrazoia ezagutzea. Druiden eta bertako baso sakratuen oroitzapenetik datorkigu gogora zuhaitza. Baina, nondik edo nola sartu zen ohitura hori Euskal Probintzietan? Nork inportatu zuen? Zein arrazak edo herrik ekarri zuen tradizio hori?

Honi buruz, Gamonek bere Noticias históricos de Rentería liburuan dio, San Joan bezperan zuhaitz bat bedeinkatzeko ohiturari buruz: Gaskoiek, beste herri batzuek bezala, ohitura hori hartu zuten, iparraldeko arrazena, eta, batez ere, Britainiar Uharteena, non festa hori gorde eta egiten den, ez San Joanek, baizik eta Maiatzek, hilabete honen etorrerak sortzen duen poza adierazteko.

Walter Scottek bere Glenifinlás balada samurrean edo Lord Rolandoren hileta kantuan, hau aipatzean eta suei buruz hitz egitean, eta hauek magoen eta druiden gurtzara goratzen direla dio, Highlandersek goietan pizten zituztenak...” Historikoki, Highlander mendiek mendietako muino eta tontorretan suak pizten zituzten ospakizun tradizionaletan, eta praktika hori Europako iparraldeko San Joan (udako solstizioa) egunarekin ere lotuta egon da. Su hauek izpiritu gaiztoak uxatzeko eta soroen eta abereen emankortasuna ziurtatzeko egiten ziren.

Tras esas viejas historias de las Hogueras de San Juan existe un relato, que desde 1895, aparecía descrito por Bonifacio de Echagaray, acerca del Árbol y las Hogueras de San Juan: “...Conocer el origen o la causa por la que en este día se levantan los árboles en medio de las plazas, y se encienden hogueras en los montes y en las calles de los pueblos. El árbol nos evoca desde el recuerdo de los druidas y de sus bosques sagrados. Mas, ¿de dónde o cómo se introdujo esa costumbre en las Provincias Bascongadas? ¿Quién la importó? ¿Qué raza o pueblo fué el que trajo consigo esa tradición?

Respecto de esto, nos dice Gamón en sus Noticias históricas de Rentería, refiriéndose a la costumbre de bendecir la víspera de San Juan un árbol: Los gascones como otros pueblos tomaron esa costumbre, de las razas del Norte, y principalmente de las Islas Británicas, donde se conserva y se hace esa fiesta, no por San Juan, sino por Mayo, para expresar la alegría que produce la llegada de este mes.

Walter Scott en su tierna balada Glenifinlás o el canto fúnebre de Lord Rolando, al citar esto y hablar de las hogueras, y dice que se hacen remontar estas al culto de los magos y de los druidas, que se encendían por los Highlanders en las alturas...” Históricamente, los Highlanders encendían hogueras en las colinas y cimas de los montes como señal en las celebraciones tradicionales, una práctica que también ha estado asociada con las festividad de San Juan (solsticio de verano) en el norte de Europa. Estos fuegos se hacían para ahuyentar a los malos espíritus y asegurar la fertilidad de los campos y el ganado.

Diotenez, XIX. mendearen amaieran, 1892an, tradiziozkoa zen leku batzuetan: “...San Joanen bispera gauean herriko kaleak zeharkatzen ziren, sokazko instrumentuak joz, eta laguntzaileen ahots ozpinduek laguntzen zieten. Egunsentia baino askoz lehenago, jende gaztea txabola postuak zeuden leku batera joaten zen, non alai eta inolako eskrupulurik gabe jaten baitzen. Han, itsuek, beren instrumentu trebeekin, dantza animatzen zuten, abestiak abestean urratuz...” (Nerbioi 1892ko ekainaren 23an). Bertsio hau eta beste batzuk XIX. mende amaierako prentsa hartan zehar zebiltzan.

Cuentan que a finales del Siglo XIX, en 1892, era tradicional que en algunos lugares: “...La noche de la vispera de San Juan se recorrían las calles del pueblo, tañendo instrumentos de cuerda a los que acompañahan las voces más o menos vinosas de los acompañantes. Mucho antes del amanecer, la gente jóven se dirigía a un lugar donde se habian instalado puestos de chozneras, en donde se comía alegremente y sin ningún género de escrúpulos. Allí, los ciegos con sus destemplados instrumentos animaban el baile, desgañitandose en cantar canciones...” (El Nervión del 23 de junio de 1892). Esta y otras versiones corrían por aquella prensa de finales del Siglo XIX.

Hurrengo mendean, XX .ean, egunkariren batek gogoratzen zuen: “...San Joan gaua, hainbestetan kantatua, isil-isilik eskaintzen zitzaigun, burrunba baten baretasunean. Ekarritako bidearen ertzetan suak kliskatzen ziren. Batzuk, auzunean bildutako traste zaharrekin duela gutxi egindako gizentzearen bizitasunarekin. Beste batzuk moteldu egin ziren, gaueko ordu hartan mizpirek eguneroko ibileren nekea salatzen zutelako eta ohearen atsedena nahi zutelako. Ilunabarreko maga orduan espero genuen lehen «lastamoltzoa» (lasto-sorta) agertzea, sasi eta tresna zahar eta baliaezin guztiak, etxeak kentzen zituztenak, pilatzea piztuko zuena, Elizak kristautu nahi izan zuen antzinako tradizio paganoarekin lotutako berrikuntza-erritu bat oharkabean betez. Sugarren jolasa haurren kontura doa, gai erregaiak biltzen baitituzte etxetik gauza zahar eta baliaezin guztiak eskatuz, eta gaur gauera arte pilatutako zaintzaileak...” (1959ko ekainaren 25eko Iparraldeko Gazeta).

En el siguiente siglo, el XX, algún diario recordaba: “...La noche de San Juan, tantas veces cantada, se nos ofrecía silenciosa en la calma de un despejo de tronada. A los bordes del camino que traíamos parpadeaban, las hogueras. Algunas con la viveza del reciente cebo con los trastos viejos reunidos en la barriada. Amortiguadas otras porque los níños acusaban a la hora aquella de la noche el cansancio de sus andanzas corrientes del dia y apetecían el descanso de la cama. En la hora maga del crepúsculo esperábamos la aparición del primer «lastamoltzo» (haz de paja) que prendiera el amontonamiento de zarzas y de todos los enseres viejos, inservibles, de los que se despojaban las casas, cumpliendo inconscientemente un rito de renovación asociado a la primitiva tradición pagana que la Iglesia quiso cristianizar. El jolgorio de las fogatas corre a cuenta de los niños que hacen acopio de materias combustibles pidiendo de casa en casa todo lo viejo e inservible, y guardandolas apiladas hasta esta noche...” (La Gaceta del Norte del 25 de junio de 1959).

Gaur egun 80ko hamarkadan ileak orrazten ditugun askok gogoratzen ditugu egun haiek, San Joanen bisperak, lorontziak, zuhaixkak, egurrezko eta kartoizko kaxak, lastaira zaharrak eta mahaitxoak garraiatu genituenean lur harrotuzko bide haietan zehar, gure pirata irrikatuetarantz. Bertan, trapuzko panpina batek koroatutako zutoin baten inguruan, suak errautsetan islatuko zituen fruitu guztiak pilatu genituen, gure sekretuen aldareak balira bezala. Pira inguratzen zuen sutondoaren ingurua, paperez, egur hondarrez eta gauza zaharrez estalitako nahaspila zainduaren erdian zegoen. Han eta bere inguruan dantzatzera joan ginen, zalapartaka, isiltasunean desira bat amesten genuen bitartean, eta haren sutondoan inguruko baratzetan ikusitako patatak erre genituen. Biharamunean, ke-usaina zerien inguru guztiei, eta oraindik ere txingarrak piztuta zeuden.

Muchos de aquellos que hoy peinamos canas, ya cercanos a los 80, recordamos aquellos días, visperas de San Juan, cuando acarreabamos jaros, arbustos, cajas de madera y cartón, viejos jergones y destartaladas mesillas, por aquellos caminos de tierra batida, hacia nuestras anheladas piras. En ellas, alrededor de un poste coronado por un muñeco de trapo, amontonabamos como si fueran altares de nuestros secretos, todos aquellos frutos que el fuego iba a convertrir en cenizas. El entorno de la fogata que rodeaba la pira, estaba en medio de un cuidado desorden, cubierto de papeles, restos de maderas y cosas viejas. En ella y a su alrededor ibamos a danzar, alborotadamente, mientras en silencio soñabamos un deseo, y en su lumbre asabamos las patatas que habíamos sisado en los huertos má cercanos. Al día siguiente, todos los alrededores olían a humo y aún algunas brasas continuaban activas.

Orain, ia 70 urte igaro ondoren, zelaiek eta zuhaixka-guneek, non zaharrak erretzen baitziren, orain garbiguneetara eramaten diren tresnak, erritual zahar horiek minimizatu dituzte azkenean, haur eta gazteengatik batez ere gozatzen dutenak, tradizio zahar hori gure herrietako plaza batzuetan su boliko bihurtuz, su handi eta distiratsu haiek landa-eremuetara mugatuz, baserri zahar horietako baratzeetara, non, txikiagoak izanik, tresna zahar batzuk erretzeko aprobetxatzen baita, denboraren poderioz jada kordekaturiko ukuiluetan gorderik.

Ahora, pasados ya casi 70 años, las campas y zonas de arbustos, donde se quemaban los viejos, enseres que ahora se llevan a los garbigunes, han terminado por minimizar esos viejos rituales, de los que disfrutan sobre todo por los niños y jóvenes, transformado esa vieja tradición en hogueras símbolicas en algunas plazas de nuestros pueblos, limitando aquellas grandes y centelleantes fogatas a las zonas rurales, a los huertos de esos viejos caserios, donde con menor tamaño, se aprovecha para quemar algunos restos viejos enseres, almacenados en cuadras ya carcomidos por el paso del tiempo.

Andra Mari, Zubilleta, Algorta eta beste zonalde batzuk, oraindik landatarrak, zeruan San Joan gau magikoaren himeante gisa ikusten dira.

Andra Mari, Zubilleta, Algorta y algunas zonas, aún rurales, veran sobre sus cielos en penacho humeante de la noche magica de San Juan.

Itxas Argia-koek (Andra Mari) Malakate parkean ospatuko dute. Kartelean adierazten dutenez, jaia 18:45ean hasiko da, txistulari, dultzainero eta trikitilariek girotuta. Ondoren, sardina-jana izango da, elkarteko neskek prestatzen duten txokolate goxoarekin, eta, azkenik, 21:45ean, Sanjuanada tradizionala.

Los de Itxas Argia (Andra Mari) la celebraran en el parque de Malakate, anuncian en su cartel que la fiesta comenzará a la 18:45 amenizada por txistularis, dulzaineros y trikitilaris, a la que seguira la popular sardinada, con ese exquisito chocolate que preparan la chicas de la Sociedad, y finalmente a las 21:45 la tradicional Sanjuanada.

Algortakoak, "Egizu" programak egiten dituenak, azken urte guztietan bezala San Nikolas plazan ospatuko dituzte, ekitaldiak 18:30ean hasiko dira, egitarauan Bolibia dantzak, San Juan de Urdiain/Itzartu Dantza Taldearen konjurua, bertsoak, eta ohiko sua plazaren erdian, orri honetan ikus daitekeen egitarau zabalarekin.

Los de Algorta, cuya programación elabora “Egizu”, como todos los últimos años lo celebraran en la Plaza de San Nicolás, los actos daran comienzo a las 18:00, en su programa anuncian dantzas de Bolibia, conjuro de San Juan de Urdiain/Itzartu dantza Taldea, bertsos, y la tradicional hoguera en medio de la plaza, con un amplio programa que se puede ver en esta página.

Zubilleta auzoak, ekainaren 19, 20, 21 eta 23ko lau eguneko jaien egitarauarekin, hainbat lehiaketa eskainiko ditu. Horien artean, ostiraleko Txupinazoa, hilaren 19ean, 17:00etan, eta San Joan eguneko plater nagusia, "Jon Deuna Sua" (San Juan sua). Gainerako programazioa jai-kartel ikusgarrian dago jasota.

El barrio de Zubilleta con su programa de fiestas de cuatro días 19, 20, 21 y 23 de junio, ofreceran distintos concursos que incluyen el Txupinazo del viernes día 19 a las 17:00, y su plato fuerte de San Juan, su “Jon Deuna Sua” (La Hoguera de San Juan). El resto de la programación esta recogida en su vistoso cartel festivo.

Los programas de cada barrio aparecen recogidos en los carteles de fiestas que incluyo en esta entrada.

SAN JOAN GAUEKO

TXARRA ERRE ETA BERRIA JASO!

ONDO PASATZEA 2026!