En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX veíamos como, las obras del Contramuelle de Arriluze, requirieron de mucha mano de obra, para ello se hizo necesaria la contratación de muchos trabajadores, algunos de ellos de procedentes de otras provincias.
Continuaba el pleno municipal de Getxo del 10 de agosto de 1898, en el se trataba sobre el arreglo de las Escuelas de Niñas del barrio de Andra Mari: “...Se da cuenta del acuerdo adoptado el 14 de julio último, para el arreglo de la Casa Escuela de Niñas de Santa María de Guecho, por el que se arreglara y blanqueara dicha escuela y la habitación de la maestra. Así mismo se autoriza a la Comisión de Obras para que proceda al blanqueo interior y exterior de la Escuela de Niños...”
Seguía el pleno municipal de Getxo, y en el se trataba sobre los carros que utilizaba para la «Fábrica de Cemento la Algorteña»: “...Se da cuenta de una instancia de D. Miguel Uria, dueño de la «Fábrica de Cemento la Algorteña», radicante en esta localidad, en la que solicita que para los efectos del remate de los derechos municipales impuestos a los carros, se haga constar que para dar servicio a su fabrica utiliza dos carros, uno de ellos tirado por caballerías y otro por bueyes, todos de su propiedad, con los que trae continuamente piedra con destino a su fábrica de dos canteras que posee, una en la jurisdicción de Lejona y otra en Berango...”
Y ya metidos en la proximidad de las fiesta locales del municipio, el Ayuntamiento acordaba: “...Asistir en Corporación a las misas mayores que con motivo de las celebraciones de San Nicolás (Algorta) y Nuestra Señora de la Asunción (Santa María de Guecho), se celebran los días 11 y 15 del mes corriente en esta Anteiglesia...”
Uno de los diarios bilbaínos anunciaba la próxima celebración de las elecciones provinciales: “...Según nos anuncia el telégrafo, el gobierno tiene el propósito de no aplazar las elecciones provinciales en la Península, a pesar de las difíciles circunstancias porque las que atravesamos. Las elecciones se celebrarán, por lo tanto, en la primera quincena de Septiembre. Por ese motivo gobierno levantará la suspensión de las garantías constitucionales durante el período de elecciones para la renovación parcial de las Diputaciones provinciales, se publicará mañana...” (El Nervión del 10 de agosto de 1898).
La prensa bilbaína anunciaba en sus páginas el comienzo de las fiestas de Algorta: “...Fiestas en Algorta.- Programa de las piezas que ejecutará la Banda Municipal de música de Guecho, en el baile que tendrá lugar hoy, de diez a doce de la noche, en la plaza pública bajo la Casa Consistorial (San Nicolás):
1ª Paso doble “La gracia de Díos” de Roig.
2º Tanda de walses de .Olmos.
3º Polca “Juanita” de Milpager.
4º Mazurca “La Dalia” de Verguilla.
5º Schotis gavota “Las dos amigas” de Mora.
6º Habanera “La flamenca” de Erviti.
7º Jota de la zarzuela “Las Zapatillas” de Chueca...” (El Noticiero Bilbaíno del 11 de agosto de 1898).
En nuestro pueblo hermano de Portugalete, la llegada del verano hacía que la música en la Plaza del Solar, aumentara sus frecuencias: “...Todos los jueves, a partir de hoy, dará un concierto de seis de la tarde a nueve de la noche, en el quiosco de la plaza de Portugalete, la banda del regimiento de Garellano...” (El Noticiero Bilbaíno del 11 de agosto de 1898).
La Guerra con los Estados Unidos veía como llegaba a su fin: “...La Paz.- A estas horas habrá sido ya firmado en Washington al protocolo de las negociaciones de paz que, representando a España, han sido llevadas a cabo con el Gobierno yankee y por el embajador de Francia en los Estados Unidos, “Mr. Cambo”. Quedarán, por lo tanto, suspendidas las hostilidades entre el ejército español y el americano...” (El Nervión del 11 de agosto de 1898).
En ese mismo diario se daba cuenta de la concesión de una medalla por parte de la «Sociedad de Salvamento de Náufragos»: “...En la sección de premios y recompensas del último número de la Sociedad de Salvamento de Náufragos, se da cuenta de la concesión de una medalla de bronce y un expresivo voto de gracias, al Práctico de Portugalete D. Juan de Belarrinaga, por el auxilio prestado a la tripulación del balandro de pesca francés «Saint Pierre» que zozobró en la playa de Las Arenas el día 12 de Mayo último...” (El Nervión del 11 de agosto de 1898).
Alguna pequeña reseña, sobre las fiestas de San Nicolás de Algorta, la ofrecía un diario bilbaíno: “...Ayer, jueves, hubo una especie de romería en Guecho. La banda municipal de aquella anteiglesia ejecutó junto a la Casa Consistorial un escogido programa, que fue escuchado por numerosa concurrencia. Reinó allí, con tal motivo, gran animación...” (La Voz de Vizcaya del 12 de agosto de 1898).
A cerca del baile que había sido anunciado, en el establecimiento de «Baños de Mar Bilbaínos», para la selecta colonia veraniega, que acudía al establecimiento de Las Arenas, decía un diario bilbaíno: “...En el elegante salón del Establecimiento de Baños de Mar Bilbaínos, instalado en Las Arenas, se verificó anoche el baile anunciado para el lunes, y que se adelantó a petición de las distinguidas personas que veranean en tan deliciosa playa, el baile se vio animadísimo, y fue un centro de reunión de la colonia veraniega...” (El Nervión del 12 de agosto de 1898). Al día siguiente, ese mismo diario bilbaíno ofrecía información a cerca de aquel baile: “...De veraneo en Las Arenas.- Las invitaciones señalaban la hora de las nueve de la noche para dar comienzo a la fiesta, y desde esa hora comenzaron a llegar los invitados y a poblarse el gran salón de fiestas del elegante establecimiento de «Baños de Mar Bilbaínos»». El salón, brillantemente alumbrado y decorado; presentaba un deslumbrador aspecto, viéndose en el a la mayoría de las distinguidas personas de la colonia veraniega que habitan en esta playa.
El piano, hábilmente tocado por una notable profesora, lanzaba sin cesar las notas de rigodones, walses y polcas, de que se aprovechaba la gente joven, bailando sin solución de continuidad, mientras las señoras y los caballeros, quienes pasaron de las dulzuras del baile, formaban alegres tertulias donde se hablaba de todo en animada y grata conversación.
El anfitrión había dispuesto las cosas con la distinción que le caracteriza, y obsequiaba a sus amigos con exquisitos refrescos y un «lunch» tan delicado como bien servido por el acreditado Gran Hotel del Sr. Larrázabal. Entre las muchas personas que discurrieron por los elegantes y espaciosos salones del establecimiento estaban: Los marqueses de Mondejar; señoras de Godó y Ugarte con sus hijas. Señora de Coste y Víldosola, señora de Vitoria e hija, Marqueses de Urrea y familia, y don Teodoro Calvache con la suya. Señora de Zubiria con sus hijas y señores de Sainz y Ojanguren con sus familias.
Señora de Arellano e hijas, Dña. Saturnina de Azáola, señoritas María Luisa Ibarra y Asunción Barandiárán. Marqueses de Besora, señora de Villabaso, señoras de Meaders e hija, de Anduiza y de Nestaye con sus hijas, y señora y señorita de Luzcain. Le seguía una corte de personajes de la alta burguesía bilbaína, entre los que estaba los Aguirre, Landecho, Careaga, Castellanos.
A las dos y media da la madrugada se disolvió la reunión, saliendo todo el mundo satisfecho por la amabilidad del señor Levison...” Aquella crónica, firmada por un tal Juan de Amorebieta, parecía una más una crónica palaciega de revistas del corazón.
En la próxima entrada de esta serie veremos como, algunos vecinos de Algorta solicitaban al Ayuntamiento, se construyera un pequeño espigón por el lado de la peña «Galdareche», en el Puerto de Algorta.















