MEMORIAS DE GETXO

jueves, 23 de mayo de 2019

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -99-



En la anterior entrada veíamos cómo la entrada del año 1889 comenzaba con una temperatura que no excedía de los 6 grados, lo que obligó a colocar una estufa en la estación telegráfica de Algorta.

Al comienzo de enero de 1889, el día 11 y 12, las fuertes lluvias caídas en nuestra provincia provocaron que por la ría bajara un gran torrente de aguas, por el que navega una ingente cantidad de árboles y arbustos, lo que motivó que todas las embarcaciones tuvieran que doblar sus amarras para evitar que fueran arrastradas por la fuerza de la corriente.

El día 11 de enero de 1889 se iba a celebrar un pleno en el Senado que pretendía aprobar un proyecto ley sobre el pago a los maestros de primera enseñanza. Y es que en muchos casos se decía que los maestros de enseñanza primaria: “...Llevaban casi cinco meses de ayuno y ya que están dotados de un mezquino sueldo, al menos que lo cobren con toda puntualidad…” Como consecuencia de este estado de cosas el Ayuntamiento de Getxo citaba a todos los maestros de enseñanza primaria de ambos sexos, tras haber recibido una circular de la Diputación Provincial, en la que se prevenía de la necesidad de recabar la opinión de los maestros sobre el proyecto de Ley que se había presentado en las Cortes relativo al pago de sus funciones. El acuerdo al que llegó el consistorio que recogía las aportaciones de los maestros era que: “...El pago de las atenciones de primera enseñanza se siga realizando de acuerdo con lo que se viene haciendo hasta la fecha...” Pero la realidad chocaba contra las demandas de los maestros ya que a mediados de enero todavía seguían discutiendo los Ministros del ramo y Ayuntamientos sobre quién era el culpable de dichos retrasos en el cobro de los haberes de los enseñantes. Y se pedía en el Senado al Ministro Sr. Galgo de la Gallarda que “...Haga todo lo posible para que se satisfagan los haberes a los maestros de escuela que hace un trimestre no han cobrado ni un céntimo...” A finales de febrero de ese año se llevaba al presupuesto general del Estado para las Escuelas normales y los Institutos de segunda enseñanza concediendo a los maestros de las Escuela» normales premios de antigüedad y la concesión de una cantidad para derechos pasivos a los maestros de primera enseñanza.

El día 11 de enero las comunicaciones entre Getxo e Inglaterra quedaban interrumpidas debido a un corte en el cable de conexión producido a unas 11 leguas de la playa de Las Arenas. Se esperaba la llegada a nuestra costa del vapor “Electra” de la compañía del cable para proceder a su reparación. Decía la prensa que: “...Si el tiempo abonanzase, la operación seria cosa de ocho o diez días a lo sumo. El cable es nuevo y es la primera avería que ha sufrido desde que se tendió, que hará unos dos años...”


Por aquellos días la torre Eiffel continuaba imparable su lenta ascensión hasta alcanzar los 300 metros que inicialmente iba a tener. Acababa de llegar a los 250 metros de altura, 50 más que el edificio más alto del mundo en aquel entonces.

El 17 de enero de 1889 por indicación del regidor D. Eladio Sustacha el Ayuntamiento de Getxo decidía: “...Por su mal estado para el tránsito público, se quite el encachado de piedra bola que existe en la calle Rivera frente a la casa de Dña. Ramona Zavala, colocando en su lugar la baldosa de la fabrica del Sr. Uria...”

El 17 de enero se leían en el pleno las cuentas del ejercicio 1887-1888. El resultado de las mismas fue que se habían tenido unos ingresos de 97.356, 91 pesetas, mientras que los gastos habían supuesto 81.816, 68 pesetas, por lo que queda para el siguiente ejercicio 1888-1889 la cantidad de 15.540,23 pesetas. A su vez se procedía al arreglo de varios caminos peatiles en el barrio de Las Arenas.

El 24 de enero de 1889 el Ayuntamiento de Getxo, después de agradecer a la Cámara de Comercio de Bilbao y al Sr. Zubiaga sus gestiones para la habilitación del Puerto de Algorta cómo zona de carga y descarga de mercancías, acordaba : “...Solicitar la habilitación del muelle de Las Arenas para carga y descarga de dichos géneros...”

El 24 de enero de 1889 el consistorio de Getxo autorizaba a la maestra de la Escuela de Fundación de Niñas Pobres (San Martín) a suscribirse a la revista de Barcelona “El Primer Femenil”. Era una publicación de lujo que dirigió en 1889 D. Eduardo Blasco, quien regentara también la revista semanal ilustrada “Iris”.


El 31 de enero de 1889 con un censo que podía rondar los 4.000 habitantes, el Ayuntamiento de Getxo exponía al público las listas de electores y elegibles para cargos municipales, la cual se iba a exponer a los vecinos en la primera quincena del mes de febrero. Los vecinos “Elegibles” hacían un total de 453 habitantes; continuaba la lista con los “No elegibles” que sumaban 98 vecinos; le seguía otros que figuraban como “Capacidades no elegibles” los cuales sumaban 20 vecinos. Lo cual no alcanzaba más que al 14,27% de los habitantes de hecho del municipio.

Entre los vecinos “Elegibles” de Algorta aparecían notables como el Alcalde D. Pedro Amezaga Abaroa que vivía en la calle Mayor, actual Avenida Basagoiti de Algorta. No era el único que habitaba en esa calle; otro de los ediles de esa bulliciosa calle era D. Mateo Ajuria Mendiguren; Otro de los primeros ediles (ex-Alcalde) era D. Ramón de Arecheta Barrenechea que vivía en la Bajada de Ereaga. Otros vecinos, algunos del Puerto, cómo D. Juan Aguirre Bilbao (c/Calleja), D. Joaquin Ardanza Uria, Fulgencio Franco y D. José María Baez García (c/Puerto), D. Vicente Aresto Artolozaga y D. Casimiro Landarte Mujica (c/Rivera), entre otros venía a formar parte de los “Elejibles”; la lista era amplia y otras calles de Algorta completaban los vecinos de Algorta situados en esa preferente condición, en la Cuesta de San Nicolás aparecían D. Isidro Achondo Saitua, D. Gregorio Aldecoa Sarria, D. Gabriel Elorriga Aurrecoechea, D. Felipe Landaida Ibatao y D. Eladio Suatacha Libarona, que se veían a unir a otros de la zona el Castillo cómo D. Pedro Aldecoa Villares, D. Miguel Bengoechea Ugarte, D. Juan Bautista Echeandia Manene, D. Francisco Antonio Icaza Argaluza, D. Pedro Inchaurtieta y D. Santiago Saitua Algorri.

Entre estos vecinos algunos eran del barrio de Santa María de Getxo, cómo D. Victor Aresti Goiri, D. Miguel Astica Basauri, D. Juan Arrieta Larrabeiti, D. Ramón Bilbao Ayo, D. Eugenio Camiruaga Goñia, D. Ramón Cayero Goitia, D. Juan Bautista Diliz Sarria, D. Manuel Fresnedo Balziscueta, D. Francisco Gorordo Azcorra, D. Mariano Goiri Mota, D. Miguel Ibatao Arana, D. Ramón Iturregui Bilbao, D. José Domingo Izcoa Ibatao, D. Manuel Larrinaga Aresti y D. José Ramón Zalduondo Elorrieta. Otros del barrio de Las Arenas, cómo D. Gerardo Cotera Presmanes, D. Felipe Charroalde Eguia, D. Domingo Eguidazu Arregui, D. Juan Gorostiola Ereño, D. Isidro Inchaurtieta Elorriaga, D. Andrés Larrazabal Tellería, D. Evaristo Martinez Talledo, D. José Oyarzabal, D. Luis Peña Zavala, D. José Puialto Casas, D. Roman Scala Lera, D. Antolín Urtiaga Juaresti y D. Marcos Zamacona. La lista de los no elegibles tenía vecinos de los distintos barrios de Getxo, que no incluiré en esta pequeña relación. Durante muchos años los regidores o concejales se elegían en sufragio censitario, restringido a los vecinos con la capacidad legal electoral derivada del nivel de su fortuna económica. La ley electoral de agosto de 1870 decía: “...Serán electores los vecinos cabezas de familia con casa abierta que lleven dos años por lo menos de residencia fija en el término municipal, y vengan pagando por bienes propios alguna cuota de contribución de inmuebles, cultivo y ganadería o de subsidio industrial o de comercio, con un año de anterioridad a la formación de las listas electorales. También serán electores los mayores de edad que llevando dos años por lo menos de residencia en el término del Municipio, justifiquen su capacidad profesional ó académica por medio de un título oficial…” Así que los no propietarios y sin titulación quedaban excluidos.

La próxima entrada llegaremos al Capítulo 100 de esta serie, que comenzará con algunos problemas de falta de fondos municipales para poder acometer obras en Ereaga.

domingo, 19 de mayo de 2019

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -98-



En la anterior entrada veíamos cómo el 27 de diciembre de 1888 la Diputación de Bizkaia declaraba de interés general para la provincia el ferrocarril de Las Arenas a Plencia.

Comenzaba un frio enero de 1889. Ya desde días antes la mar estaba encrespada y el horizonte amenazaba con un feo turbón, el primer día del año estaba cerrado en aguas, la temperatura no excedía de los 6 grados, lo que obligó a colocar una estufa en la estación telegráfica de Algorta. En ese ambiente invernal no era de extrañar que ya se publicara en la prensa bilbaína, en “El Vasco” diario carlista fundado por D. Estanislao Jaime de Labayru, unas pastillas llamadas “Carbón Luz” para encender fuego, de las que decían: “...Sirven para mil usos domésticos sustituyendo con economía a las lamparillas de espíritu de vino...” Llamaban espíritu de vino al alcohol, producto que al parecer pertenecía al legado de los alquimistas árabes y se hallaba a la venta en diversos establecimientos al precio de 20 céntimos de peseta las 10 unidades.

Nuestro Ayuntamiento, gobernado por el Alcalde D. Pedro Amezaga y los concejales D. José María Azpiri, D. Irineo Ramón Diliz, D. Mateo Ajuria, D. Idelfonso Arrola y D. León Beitia comenzaban el pleno tras las fiestas navideñas el día 3 de enero, con unas quejas de D. Antonio Uribe y Dña. Albara Sarria, propietarios de la mitad norte de la casa llamada “Amesti-Vieja”, por algunas molestias que les estaban causando sus vecinos de la otra mitad de la casa.


Y como decía al principio tal era el frío reinante que el Oficial de la Estación Telegráfica de Algorta pedía le fuera colocada una estufa. Pero no era el único establecimiento público que demandaba la colocación de una fuente de calor, también la escuela de la fundación de Niñas Pobres de la calle San Martín de Algorta solicitaba la colocación de otra estufa.

Los medicamentos de la clase específicos despachados para enfermos pobres de la localidad, según la factura presentada por el farmacéutico local , supusieron una cuenta de 26,75 pesetas; mientras que los ingresos de la Estación Telegráfica de Algorta, del mes de diciembre de 1888, supusieron 27,95 pesetas.

La gestión de las cuentas municipales y el cobro de arbitrios parecía marchar bien para el municipio, ya que el día 10 de enero de 1889 se daba cuenta de las existencias en caja, las cuales arrojaban un saldo positivo para el primer trimestre del año de 16.388,62 pesetas.


En la sesión ordinaria de la Cámara de Comercio de Bilbao, celebrada el 18 de enero de 1889 se leyó y fue aprobado un informe de la comisión segunda, acerca de la solicitud presentada por D. Dionisio de Zabiaga pidiendo la habilitación del puerto de Algorta para ciertas operaciones de carga y descarga.

El bacalao fue uno de los productos más demandados en diferentes usos en nuestro municipio. Ya desde 1570 algunos marinos de Getxo se dirigían a Terranova para realizar la pesquería del bacalao. Lo curioso es que su venta se realizaba además de en las farmacias, en las droguerías. Su grasa a lo largo del Siglo XIX (1801–1900) y su uso para el alumbrado domiciliario o en la medicina fueron de gran importancia. Así era relatado en tiempos pasados cuando en nuestro municipio, según un documento del 12 de Mayo 1759, con la creación de una “Casa Nueva”, en el muelle de Areeta-Las Arenas (hoy Tomas Olabarri), de promoción vecinal, para posada y venta de dicho producto: “...En las casas Nueva y Vieja de los arenales frente a Portugalete, con la condición de que el arrendatario debe tener en venta aceite de ballena y bacalao, sin faltar en dicha casa vieja, con un añadimiento en la primera donde tenían su habitación y vivienda los barqueros...”. Incluso aparecía mencionado en naufragios que tuvieron lugar en zonas cercanas como el acontecido en el Abra en 1799, el de la “Fragata Bilbao”, que cargada con 2.600 quintales de bacalao naufragó a su entrada. Producto que por aquellos días de comienzos de 1889, el bacalao y sus derivados, aparecían en la prensa como medio para atajar diversas enfermedades cómo: “...El remedio más eficaz para el alivio y cura de la Tisis, resfriados y toses, bronquitis, anemia y raquitismo...” Uno de sus productos el aceite de hígado de bacalao, que tras ser sedimentado, hervido con agua y prensado, era empleado a comienzos del siglo XIX por prescripción médica sobre todo en la medicina infantil. En los tratamientos de esa época era utilizado, según la prensa contra la tisis tumoral con un derivado denominado “Bacalao pancreático”. Su mal sabor y los trastornos que provocaba su uso continuado fueron relegando su utilización. Se obtenía de la pesquería, sobre todo en Noruega, Escocia y Terranova.


Las relaciones con otras cofradías de mareantes y Ayuntamientos, en los caso de naufragio de sus marinos era solidaria, aunque a veces dependía de cómo ellos habían actuado en casos similares, algo de eso se desprende de la solicitud que el mayordomo de la Cofradía de Mareantes de Santurtzi cursó al Ayuntamiento de Getxo el 6 de enero de 1889: “...Suplicamos se interese la Corporación con alguna cantidad para aliviar la aflictiva situación de las familias de los náufragos de este puerto, que perecieron ahogados el día 18 de noviembre de 1888...” El Consistorio de Getxo tras estudiar la petición acordaba: “...Se averigüe la regla de conducta que en análogos casos con náufragos del Puerto ha observado el Ayuntamiento de Santurce, y si resultare haya abonado alguna cantidad, se faciliten 50 pesetas para alivio de las familias de los citados náufragos, y nada de lo contrario si resultare que aquel Ayuntamiento no alivió a los del Puerto...” Casi con seguridad que se trataba de la lancha pesquera “Joven María” de Santurtzi en la que perecieron 11 arrantzales.

El 10 de enero de 1889 el Ayuntamiendo de Getxo decidía en vista del deterioro que presentaba la plazuela de Ereaga por el paso continuado de carros que bajaban a la playa a recoger arena: “...En vista del crecido número de carros que bajan a la playa de mar de E reaga, destrozando el camino que a ella se dirige, así como sus inmediaciones y la plazuela, se haga una pared seca en la parte de tierra firme, a fin de evitar dicho carreteo y el destrozo de vías...” Acordaban también que en lo sucesivo se prohibiera la extracción de arena: “...Por los perjuicios que irroga al Ayuntamiento dicha extracción en la parte de baños...”

En la próxima entrada veremos cómo se decidía quitar el encachado de piedra de bola, por su mal estado, en la calle Rivera del Puerto, frente a la casa de Dña. Ramona Zavala.

viernes, 17 de mayo de 2019

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -97-



En la anterior entrada veíamos cómo la Diputación de Bizkaia manifestaba que la corporación municipal de Getxo tenía atribuciones para emitir el empréstito de 70.000 pesetas proyectado con destino a las obras de mejora de Las Arenas.

El consumo de alcohol y los rematantes de arbitrios municipales de la provincia mantenían un conflicto por el exceso en los cobros de dichos arbitrios, por ello acudieron a una reunión en Madrid el día 28 de noviembre, donde fueron aprobadas sus gestiones, acordando dar un voto de gracias al Comité Ejecutivo del Circulo Mercantil de Madrid por la ayuda que prestó a dichos representantes, que tanto ha contribuido al feliz resultado de lo que pretendían. En la misma reunión expusieron algunos individuos la extralimitación que se está cometiendo con algunos pueblos de esta provincia en el cobro de los derechos municipales sobre aguardientes y licores, y acordó hacer público en la prensa el día 4 de diciembre lo siguiente : “...Según la circular de la Excma. Diputación Provincial, de fecha 1.° de agosto, no tienen los ayuntamientos ni los rematantes atribuciones para cobrar más que 30 pesetas por 100 litros de alcohol puro, por consiguiente, el gremio de alcoholes aconseja a todos los tratantes y particulares que se nieguen rotundamente a pagar el aumento que se les exija de más sobre la citada cantidad...”

El 6 de diciembre, fiesta del patrón de la iglesia de San Nicolás de Bari de Algorta. El consistorio, fiel a sus creencias, decidía aplazar el pleno para acudir a las funciones religiosas que en dicha parroquia se celebraban por la mañana y tarde. Seguro que en aquella decisión, a pesar de lo devotos que debían ser, algo tuvo que ver la invitación del párroco de dicha feligresía que el día 5 de noviembre enviaba la siguiente circular: “...El párroco de San Nicolás de Bari invita a ese Ayuntamiento a las funciones que tendrán lugar en esta parroquia los días 6 y 8 de noviembre...”

Una de las enfermedades más temida por la población, la Viruela, llevaba más de una año atacando a los habitantes de Bizkaia, sobre todo a los de las zonas mineras y fabriles. Criticaban que los gobiernos no le prestaran suficiente atención a esta enfermedad, y ponían como ejemplo los medios dedicados a la epidemia de cólera, que incluso en el Siglo XVIII contó con un lazareto en la zona de Punta Begoña para internar a los viajeros que llegaban por tierra o mar a nuestros pueblos. La viruela también atacaba a algunos vecinos de Algorta. El Ayuntamiento daba lo que llamaban “limosna de una sola vez” para auxiliar a una familia atacada por la misma. La cantidad entregada era de 25 pesetas; además para ayudar a atajar el brote epidémico acordaban: “...Proporcionar la cantidad que se creyera conveniente de ácido fénico a las casas donde concurran casos de enfermedades epidémicas y contagiosas...” El Ácido Fénico era utilizado en el Siglo XIX como desinfectante junto al sulfato de cobre, la lechada de cal y la lejía.

Para principios de diciembre de 1888 la estación telegráfica de Algorta aportaba a las arcas municipales 27,35 pesetas, producto de la recaudación del mes de noviembre.

El Ayuntamiento, necesitado de fondos para sus obras, reclamaba a la Diputación de Bizkaia el pago de la carretera que se había construido desde Mantequena (Algorta) hasta Las Arenas.


El 13 de diciembre de 1888 el techo del pórtico de la iglesia de San Nicolás de Bari de Algorta presentaba un estado ruinoso. D. José Ramón de Ansoleaga y varios vecinos solicitaron al Ayuntamiento su reparación. Se encargó al maestro de obras D. Francisco Ciriaco de Menchaca la realización de un informe sobre el estado de dicho pórtico. Como consecuencia del mismo se decidía apuntalar el pórtico para evitar males mayores, y teniendo conocimiento de que existía una suscripción voluntaria entre los vecinos para su arreglo, comunicaban al párroco: “...El estado deplorable en que se halla el citado techo, recomendando que por todos los medios a su alcance active la ejecución de las obras, con el fin de evitar cualquier desgracia que pudiera ocurrir...”

Y como ya estaban cercanas las fiestas de navidad, el consistorio acordó, según era costumbre, expedir los libramientos para efectuar pagos a los empleados municipales, pobres de la localidad, lactancias y maestros del municipio.

La Diputación de Bizkaia envió una carta el día 18 de diciembre de 1888 interesándose por al posibilidad de apertura de una casa para 6 ó 10 “alienados pobres”, que no era si no una forma sutil de esquivar la expresión comunmente utilizada de “locos”. A lo que el Ayuntamiento de Getxo contestó: “...Que no hay posibilidad de establecer en esta localidad ninguna casa para que esos enfermos puedan sufrir el periodo de observación...”

El 20 de diciembre de 1888 contestaba el Diputado D. Eduardo Aguirre al requerimiento del consistorio de Getxo acerca de la retirada de la proposición de segregación de Las Arenas diciendo: ...Que el procedimiento para que queden sin efecto los proyectos de ley pendientes en un legislatura, es no reproducirlos en la siguiente, que es lo que he hecho con el tema de la segregación de Las Arenas...”


El 27 de diciembre de 1888 la Diputación de Bizkaia declaraba de interés general para la provincia el ferrocarril de Las Arenas a Plencia, pero antes de abonarle la subvención establecida en la ley, exigieron que debían demostrar que se había constituido la compañía en forma competente.

El 29 de diciembre se nombraba como maestro de Santa María de Getxo, en las escuelas de Sarri, con plaza en propiedad, a D. Valentín Cuartango Ortega, con un salario de 825 pesetas anuales, disponiendo de vivienda en dicho barrio. El matrimonio formado por D. José María Laucirica y Dña. Carmen Acha solicitaba inscribir varias porciones de casas y pequeños terrenos en el barrio de pescadores del Puerto Viejo de Algorta.

En esa misma, fecha a indicación de varios concejales, acordaba el Ayuntamiento de Getxo estudiar la posibilidad de establecer en Algorta un servicio de serenos o guardia nocturna armada.

La fuerza pública que durante las fiestas pasadas del barrio de Las Arenas habían vigilado sus calles, junto a los músicos que habían ambientado dicha celebración, fueron alimentados durante aquellos días por cuenta del municipio, por lo que D. Benigno Zarranz pasaba una minuta de 126 pesetas.


Finalizaba diciembre de 1888. No sabemos lo que opinarían los pequeños respecto de algunas fórmulas para combatir el raquitismo, que al decir de la época: “...Se modificaba el raquitismo de los niños endebles estimulando el apetito y tomando fuerzas con el “Vino de quina lodado de Orive”, el cual decían era superior al aceite de hígado de bacalao…”

El último día del año 1888 se anunciaba en la prensa bilbaína la salida de un coche diario desde Algorta a Plencia, con salida desde la Villa de Plencia a las 6:30 y a las 16:00 horas desde Algorta, aquel servicio solo funcionaba los días de labor.

La prensa bilbaína cerraba el año con un consejo para las celebraciones festivas: “...Siendo las próximas fiestas semillero de enfermedades por virtud de las extralimitaciones en que incurren la generalidad de las gentes, aconsejamos a todos moderación en el cenar, y sobro todo en el beber, que no se opone la higiene a echar una cana al aire, siempre que no se rebasen los limites de lo prudente...” Cena que en algunas mesas era escasa, mientras en otras no faltaba la coliflor, el besugo, bacalao, chirlas y compota de postre.

Así terminaba el año 1888. En la próxima entrada veremos cómo se iba a desarrollar la vida de nuestros antepasados en el municipio de Getxo.

jueves, 16 de mayo de 2019

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -96-



En la anterior entrada veíamos cómo la actividad urbanística en el barrio de Romo, entonces perteneciente a Las Arenas, comenzaba a dar sus primeros pasos.

El 15 de noviembre de 1888 la Diputación de Bizkaia manifestaba que la corporación municipal de Getxo tenía atribuciones para emitir el empréstito de 70.000 pesetas proyectado con destino a las obras de mejora de Las Arenas. En vista de ello el Ayuntamiento acordaba: “...Se anuncie la subasta de las 140 obligaciones de a 500 pesetas nominales para el 29 de diciembre próximo, con cargo a los arbitrios municipales de dicho barrio...” Aquellas obligaciones eran al portador y producían un 5% de interés anual, pagadero por semestres vencidos: “...La amortización periódica de esas obligaciones, comenzará el 30 de noviembre de 1889, y se verificará anualmente hasta la total extinción de la deuda...” El Ayuntamiento protegía los intereses de los vecinos de Getxo reservándose el derecho de declarar extintas éstas si en barrio de Las Arenas en algún momento decidía segregarse del municipio.

En noviembre de 1888 el nivel de las demandas de asistencia benéfica era tal que el Ayuntamiento de Getxo creyó llegado el momento de crear un Hospicio-Hospital en Algorta. Las demandas asistenciales eran continuas y varios concejales propusieron que: “...En este tiempo y debido al estado en que han llegado las necesidades de beneficencia es urgente y de necesidad pública se adopten todas las diligencias para construir un Hospicio-Hospital en esta población, con el fin de llenar las necesidades del municipio. Y teniendo conocimiento que la finada Dña. Salome Bareño ha dejado una cantidad de consideración para este objeto...” Aquel acto de beneficencia nacía a partir de una comunicación leída en el pleno del 15 de noviembre de1888 que decía : “...Se da cuenta de un escrito, el cual copiado a la letra, dice así: Los que suscriben vecinos de esta Anteiglesia, tienen el honor de poner en conocimiento de esa Ilustre Corporación que en uno de los últimos días de su vida, nuestra madre Dña. Salomé Bareño y Sustacha (Q.E.P.D.), queriendo secundar sin duda una idea algunos años iniciada y deseando coadyubarla, les indicó verbalmente que el producto de la venta de la cas “Muxique Osticoa” y sus pertenencias así como también la casa “Manuelena” ya vendida a D. José Ramón Diliz y Arana, sea destinada a la construcción de un Hospital-Hospicio para pobres en el barrio de Algorta. Obra que nadie desconoce reportará grandes beneficios a esta localidad y especialmente a los desvalidos que en el se alberguen...” Firmaban aquella donación en nombre de su madre, D. Manuel del Valle y Dña. Josefa Leona de Zalduondo.


Por lo que el Ayuntamiento de Getxo decidía: “...Se remita una atenta comunicación a D. Luciano Alday como albacea testamentario de D. Francisco Abaroa, manifestándole si se conforma en que se venda por este municipio el edificio titulado Hospital, construido con el legado de la expresada Sra. Abaroa, para el solo fin y objeto de que con su importe, el que ha dejado la citada Sra. Bareño y algunas otras cantidades que se podrán destinar, se instruya el oportuno expediente para construir el citado Hospicio-Hospital...” El Ayuntamiento delegaba en el Alcalde D. Pedro Amezaga y en el Regidor D. Eladio Sustacha para presentarse ante el arquitecto D. Casto Zavala quien había formado el proyecto para su construcción, para poner en práctica, con la mayor brevedad posible, la ejecución del citado edificio. El 19 de noviembre de 1888 D. Luciano de Alday manifestaba su conformidad a la propuesta municipal. El 20 de junio de 1890 se comisiona al arquitecto D. Eladio Iturria para que formule planos y condiciones, quien los presenta el 15 de julio de siguiente. A partir de ese momento le siguieron algunos acontecimientos que conviene recordar para la historia de la beneficencia en nuestro municipio:

  • El 9 de Enero de 1894 se anuncia al público el proyecto de emplazamiento del nuevo Hospicio-Hospital.

  • La primera piedra se colocó el 14 de octubre de 1894.

  • La inauguración del hospital-hospicio del sagrado Corazón de Jesús fue el 7 de febrero de 1897.

  • El “Cuarto de Socorro” se iniciaría gracias a la intervención de unos médicos residentes en el Municipio (D. Román Pereiro, D. Joaquín Aman y D. Manuel Hormaeche), que el 31 de Julio de 1.905 se dirigieron al consistorio solicitando: “...Que ante el creciente aumento de la población, se hacia preciso la creación de dicho centro, así como de la imperiosa necesidad de la formación de un “Gabinete de Consultas” donde tratar, si fueran pobres de solemnidad de forma gratuita, y si no lo fueran mediante una pequeña cantidad, al resto de las personas que lo necesitaren, quedando las cantidades recaudadas a beneficio del Hospital Hospicio...”

  • La Sala Cuna del Hospital Hospicio de Algorta nace por iniciativa de D. Juan José Sarria el 11 de Mayo de 1.926.

Varias fueron las obras que en esos día del 15 de noviembre, entre ellas, se acordaba autorizar en el pleno municipal: D. Robustiano Larrondo realizaba la del Convento de la Calle San Martín (Trinitarios); D. Genaro Vidaurrazaga las de su casa “Manuelena” y D. Miguel París deseaba realizar su casa en Las Arenas, en medio de la de D.Alvaro García y la del Sr. Uribarri.

Y cómo había que poner música a la vida del Pueblo, D. Carlos Urteaga solicitaba: “...Se le consintiera tocar en los días festivos, por la tarde, en la plaza pública, bandurria y guitarra para la diversión de la juventud...”

El 29 de noviembre de 1888, en vista de que el Ayuntamiento de Getxo había presentado el expediente con arreglo a lo acordado con los vecinos y propietarios de Las Arenas para realizar las obras de mejoras del barrio, así cómo el de variación de la carretera general hacia Algorta: “...Dirigía una comunicación al Diputado a Cortes D. Eduardo Aguire para hiciera las gestiones en el Congreso para que retirara la proposición de la Segregación de Las Arenas...”

En la próxima entrada veremos cómo ya entrando en el mes de diciembre llegaba la fiesta de San Nicolás, patrón de la parroquia de Algorta, por lo que el consistorio decidía acudir en pleno a los actos que se iban a celebrar en dicha parroquia.

lunes, 13 de mayo de 2019

GETXO 2019, SAN ISIDRO



Cómo ya comenté en otra entrada, la festividad de San Isidro en Getxo se puede considerar casi de nuevo cuño. Era una festividad atribuida a los labradores que, sin embargo, en Getxo (Andra Mari), no aparece en sus carteles y/o expedientes municipales hasta bien entrado el siglo XX. Y eso a pesar de que originariamente fuese una población de origen eminentemente rural.

Las celebraciones más populares en su día fueron las del Ángel (inicialmente celebrada el 1 de marzo que desde 1887 pasaría al 1 de octubre), La Asunción de Santa María (15 de agosto) y San Roque (16 de agosto). Todas ellas en torno a festejos relacionados con concursos de ganado, muestras de labranza y pruebas de bueyes.

Las fiestas siempre han contado con la participación activa del Grupo local de dantza “Itxas Argia” desde su formación el 27 de Noviembre de 1958. A lo largo de su vida han tenido momentos álgidos y otros de decaimiento. Nos puede dar una idea de esos altibajos algunas de sus ediciones a partir de los años 50:

Tras la guerra de 1936, volverán con un cartel en 1950 anunciando unas pruebas de arrastre de piedra. A lo largo de esa década vuelven a aparecer en documentos municipales, incluso en el diario monárquico, entonces controlado por la Falange “La Gaceta del Norte”, recogía el acontecimiento de 1950: “...En el barrio de Santa María de Guecho se celebró la festividad de San Isidro Labrador, contado con la presencia del Alcalde D. Juan Bautista Merino. Se iniciaron con una misa muy concurrida de fieles. Por la tarde la banda municipal, que dirige el maestro Cebolla, ofreció un concierto. Las pruebas de arrastre de piedra por parejas de bueyes fueron suspendidas por la lluvia...”



Al parecer, esa festividad fue poco a poco decayendo, ya que el 27 de marzo de 1961, el Consistorio de Getxo creaba una Comisión Especial de Festejos para: “...Resucitar en el barrio rural de Santa María, la festividad de San Isidro Labrador, otorgándole la importancia y esplendor que antaño tuvo...” Y para ello solicitaba la colaboración de varias entidades: “...Caja de Ahorros Vizcaina, Caja de Ahorros Municipal, Unión Territorial de Cooperativas del Campo, Julio Ruiz de Velasco, Cooperativa de Consumos de Guecho, Hermandad de Ganaderos de Guecho, Leche Ona y Leche Beyena...” Aquella festividad que arrancaba el domingo día 14 de mayo, a las doce del mediodía contó con la actuación del grupo de dantzas de la “Sociedad Gobela de Romo”, por la tarde se produjo un desafío de bueyes por parejas entre los ganaderos D. Julian Bilbao y D. Domingo Iturregi, seguido de un concurso de jotas, verbena y toro de fuego ofrecido por la “Pirotécnica Zaragozana”. Se cerraban con un Concurso Comarcal de Ganado Vacuno.



En 1965 los carteles y los premios daban una idea de la importancia que iba adquiriendo esta festividad. La prensa bilbaína, “La Gaceta del Norte”, recogía la noticia con un titular algo confuso: “..«Ganado espléndido, a nivel de Neguri, ayer en el concurso Comarcal de Guecho»”...” Se referían a que por su calidad parecía que aquel ganado hubiera pastado en dicho barrio de Getxo, por lo lozanos que se veían los animales. El primer premio local fue para D. Ramón Echevarri, el segundo en ganados suizos fue para el vecino de Getxo D. José Elordui, otros vecinos del barrio eran premiados, entre ellos D. Manuel Abascal y D. Luis Bilbao. La exposición se celebró en el desaparecido probadero, frente a la iglesia, parte del cual hoy ocupaba el Polideportivo de Andra Mari.


Se fueron celebrando, cada vez con más auge, prueba de ello era la cantidad de premios (15) que en 1971 se repartieron, el arrastre se realizó con una piedra de 1.910 kg. Las inscripciones se realizaron en la “Casa Venta”. Aunque el “movimiento” seguía sin fiarse de los organizadores, y para ello asignaba la presencia de un Delegado Gubernativo en todos los actos.



En 1977 los organizadores de las fiestas de San Isidro fueron Itxas Argia, Eleixpe y la Ikastola Geroa. Fiestas que tuvieron un preludio de pruebas de bueyes el día 7 de mayo, y finalizaron el 22 del mismo mes con una marcha regulada por la mañana y una prueba de arrijasotzales por la tarde, que contó con la presencia de Perurena de Leiza y Aretxa II. El responsable de los permisos fue D. Jesús Azpuru Zarandona, que lo hizo en representación de la Sociedad Itxas Argia. Al año siguiente el responsable de los permisos fue el presidente de la sociedad D. Pedro Ibarra Menchaca. Al año siguiente la subvención para las fiestas de San Isidro, solicitada por el mismo presidente de la sociedad, fue de 100.000 pesetas.

Durante los años 80: las fiestas continuaron a buen ritmo. En 1986, la música corrió a cargo de los grupos “Kemen” e “Irrintzi”, mientras que las pruebas de bueyes fueron una de las señas de identidad de las fiestas; las sardinadas y el deporte rural con aizkolaris y harrijasotzailes congregaron a numeroso publico alrededor de la Iglesia de Andra Mari; mientras que las carreras de bicis empezaban a aparecer en el programa festivo. La de ese año era valedera para el trofeo “Andrakas” de la Federación Bizkaina de Ciclismo; junto a los coros y una exhibición de karate, por el grupo local “Kuu Shikan” en Malakate cerraban las fiestas de ese año.



Se puede decir que 1987 fue uno de los años, que en esa década, alcanzaron un mayor apogeo festivo, las mismas abarcaron a los días 15 de agosto (viernes), 16 (sábado), 17 (domingo) y el 24 de agosto (domingo). A lo largo de esos día se celebraron diversos actos festivos: El viernes día 15 con la actuación de los txikis de Itxas Argia por la mañana, por la tarde con actuación de aizkolaris y trokalaris y harrijasotzailes, en este último grupo tuvo una destacada actuación Iñaki Perurena, que realizó 3 alzadas con la piedra de 261 kg, y 4 con una sola mano con la de 200 kg.; le siguió al caer la tarde una actuación dentro de la iglesia de Andra Mari de los coros de Elorrio (Ikasama) y Biotz Alaia de Algorta. Al día siguiente 16 de agosto (sábado), se iniciaba la mañana con un pasacalles y a las 12 del medio día sokamuturra para los txikis y una exhibición de karate a cargo del grupo local “Kuu Shikan”, por la tarde, en primer lugar se celebro en 1º Cros “Gran Premio San Isidro ala 16:30, a las 18:30 sokamuturra para los mayor, la fanfarria del “Tío Jeriko” animo esa tarde y por la noche, en Malakate, actuaba en la verbena el grupo “Escorpio”. El domingo día 17 de agosto transcurrió con el gran premio ciclista para cadetes trofeo “Andrakas” y la clásica tirada local al plato, cuyo trofeo aquel año fue donación del “Bar Lorea”. Terminaban las fiestas el domingo 24 de agosto, víspera de paellas, con una carrera ciclista “Gran premio San Román” para aficionados de 1ª y 2ª.



Aunque en 1989 hubo un tiempo en el que a decir de la prensa, estas: “...Fiestas que pasaron unos años relegadas al olvido, solamente acudían los vecinos del barrio y poca juventud, pero con el traslado de parte de las mismas a Malakate, comenzó a venir gente joven y no solo la del barrio...” En ese año eran los cantautores Etxamendi y Larralde los encargados de abrir las fiestas. El grupo “Samaurais” llevaba la música al parque de Malakate. La carrera ciclista para cadetes volvía a ocupar la programación festiva ese año. Otros actos como el tiro al plato, la artesanía y la gastronomía se añadían a los atractivos de esos días. Una velada boxística completaba la atracción de la festividad. Y cómo no, era la Sociedad Itxas Argia, con sus actuaciones y la sardinada popular animada por el grupo Guretzat, quien alegraba el espacio festivo. En aquellos días Itxas Argia iba a celebrar su 30 aniversario, pero como no se habían terminado las obras del Polideportivo, que era donde pensaban celebrar dicho aniversario, la efeméride hubo de realizarse entre cascotes. El resto es actualidad y aunque tiene su parte de historia, esta será para otra ocasión.

Este año nos ofrezcan nuevas y buenas sensaciones, empezando con el txupinazo en Malakate, con un programa dedicad sobre todo a los más pequeños, pero que incluye también Conciertos en el Aparcamiento del Polideportivo de Andra Mari y la Feria de productores locales de la mano de la Agroasanblada de Uribe Kosta.

jueves, 9 de mayo de 2019

LA PRIMERA PIEDRA DEL PUERTO EXTERIOR



La primera piedra del puerto exterior del Abra, el inicio de los contramuelles, se produjo un viernes 21 de septiembre de 1888 a las tres de la tarde. La noticia fue seguida, entre otros, por dos medios gráficos: El madrileño “La Ilustración Española y Americana” revista quincenal fundada en 1869 y “El Noticiero Bilbaíno”, diario matutino fundado en 1875.

Por aquellos días se había iniciado una suscripción para constituir una sociedad que tomara parte en las subastas de las obras del puerto exterior. Dicha recolecta al día 22 de septiembre de 1888 alcanzaba la cifra de 3.297.500 pesetas.

Para aquella inauguración habían llegado procedentes de Madrid en el tren expreso de la mañana el Ministro de Fomento y el de Marina. A las tres de la tarde zarparon en el vapor “Auxiliar de la Compañía de Remolcadores Bilbaínos” las autoridades antes citadas junto a las de la Provincia y algunos invitados. La comitiva que navegaba por la ría iba secundada por otros siete vapores.

Ambas orillas de la ría aparecían repletas de expectantes vecinos, desde las mismas se lanzaron volanderas: “...Sobre todo desde las fabricas de “Altos Hornos” “San Francisco” “La Vizcaya” y “Astilleros del Nervión”. Surcaban las aguas de la ría numerosas embarcaciones llegadas de Motrico, Lequeitio, Ondarroa y Bermeo...” Al llegar a la barra observaron el trabado de los rompeolas del futuro puerto y escucharon la descripción del mismo hecha por su autor, D. Evaristo de Churruca: “...Desde Punta Begoña se hallaban colocadas de 50 en 50 metros 17 lanchas, marcando el rompeolas menor; el otro rompeolas, partía desde la Santurce y lo marcaban 30 lanchas para fijar clara y precisamente la entrada del futuro puerto, donde se hallaban dos gánguiles de la Junta de Obras. El punto en el que se iba a depositar aquella primera piedra aparecía señalado por lanchas, que estaban alrededor del mismo...”

El encargado de bendecir la primera piedra fue el párroco de la Basílica de Santiago D. Ramón Prada. Dicha piedra de mármol blanco llevaba la inscripción “Inauguración de las obras en el Abra”, en un lado y la fecha “21 de septiembre de 1888” en el otro. A las cuatro y veinte minutos se abrió paso entre las olas la primera piedra del puerto exterior; una gabarra se hallaba dispuesta allí mismo repleta de piedra, inmediatamente hizo el alijo en medio de atronadores aplausos, la piedra fue depositada en el lado de la punta del que iba a ser rompeolas de Santurce. Precisamente el gravado que encabeza esta entrada se refiere al ese momento y pertenece a la revista “La Ilustración Española y Americana” del 8 de octubre de 1888, el cual representa el momento en que el Ministro de Fomento, tirando del cordón, dejó caer la primera piedra.

Acto seguido la fiesta continuó con una regata que se celebró entre Portugalete y Las Arenas. Compitieron dos embarcaciones una de Bermeo y otra de Ondarroa, quedando triunfadora la primera. Después de la regata la comitiva se dirigió al muelle de Las Arenas donde desembarcaron, allí les esperaba el Alcalde de Getxo D. Pedro Amezaga, para seguir hasta el Casino del barrio arenero y tomar un refrigerio.


De allí se dirigieron a la estación de ferrocarril de la calle Mayor de Las Arenas, donde estaba preparado un tren especial que les conduciría a Bilbao. Y aquí terminaron los actos para nuestro Pueblo, pero no quiero dejar de referirme, por lo opulento y ampuloso, al banquete que se celebró aquella noche en Bilbao, en el que participaron representantes de la Diputación, Ayuntamiento, Gobernador Civil, Junta de Obras, Cámara de Comercio, Ejercito, Prensa, Industria Naval, así cómo algún ilustre vecino de Getxo cómo D. José Mártinez Rivas. El menú consistió en:

Conzommé Cumberland
Sautier da Tonkin Cobden Jambon
Foie-gras d`ole á L`archebeque
Punch glacé du Principe Albert (Agua de limón helada)
Poulardes du Mans gastronome
Petits poids Saboyards
Croutes a la Marie Christine
Parfait a L`ambassadricce

No me digan que no eran ampulosas las referencias del menú, ya que por ejemplo el “Punch glacé du Principe Albert”, no era si no un agua de limón helada. La cena fue regada por diversos caldos: Jerez, Sauterne, Medoc, Saints Julien, Campagne y Oporto.

Aquellos selectos gastrónomos que no escatimaban ocasión de hacer alarde de su agrado por los grandes ágapes, siempre que la ocasión fuese propicia y fuera el erario público el que corriera con los gastos, ateniéndonos a lo que costaba dos años más tarde, un banquete en homenaje a un político republicano, de inferior entidad la comida, el cual venía a costar a cinco pesetas el cubierto, un auténtico dispendio cuando el jornal medio de trabajador era de 3,5 pesetas diarias, seguro que el de la primera piedra tuvo que costar un riñón a los contribuyentes. Y a pesar de ello, en aquella ocasión, tan exquisitos comensales dijeron: “ ...La comida así como el servicio han dejado algo que desear...”

Cosas de otra época que nos recuerdan acontecimientos sociales de unas élites, tan lejanas y tan cercanas, que parecen actuales.

domingo, 5 de mayo de 2019

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -95-



En la anterior entrada veíamos cómo la caseta del Fielato de la Plazuela de Las Arenas (Actual Bizkaiko Zubia) no reunía las condiciones para la colocación de la báscula para pesaje de los arbitrios de vinos y licores de dicho barrio.

En los libros de actas del 11 de octubre de 1888 la banda municipal de Getxo tenía su pequeño espacio. El director de la banda D. Pablo Arzuaga y el músico de la misma D. Saturnino Azcorra recibían autorización de la banda para entenderse con el Ayuntamiento respecto de los pagos que la entidad municipal tuviera que realizar a sus componentes. Pero una de sus reclamaciones referidas a su actuación en la festividad del Ángel de la Guarda, en la que habían participado el pasado 1 de octubre, en Santa María de Getxo, fue desechada por el consistorio.


El día 15 de octubre de 1888, a petición de D. Luciano Alday, quedaba nombrada como maestra auxiliar de la Escuela de Niñas Pobres de la Fundación de D. Andrés Cortina Alday, Dña. Carmen Ugarte, con la dotación de 750 pesetas anuales.

A pesar de que para la construcción del convento que se iba a realizar cerca de la casa llamada “Miragaray”, en el punto de “San Martin-Ondo” y que la cantera de la que se pretendía extraer estaba en el punto denominado “Bajo el Castillo”, el consistorio acordaba no pertinente dicha extracción por hallarse prohibida dicha actividad en esa zona.


La actividad urbanística en el barrio de Romo, entonces perteneciente a Las Arenas, comenzaba a dar sus primeros pasos. El día 18 de octubre de 1888 el vecino de Bilbao D. Juan Domingo Echevarria solicitaba al consistorio permiso para tirar raíles en la calle pública que iba desde el ferrocarril de Las Arenas al río Gobela: “...Para poder conducir materiales para las calles que estaba ejecutando en la propiedad de D. José Niceto Urquizu...” El consistorio accedía a condición de que quedaran expeditas al transito público. Este propietario de la Vega de Santa Eugenia, D. José Niceto Urquizu, que llegó a ser diputado entre 1852 y 1864, nacido en Elorrio, tomó partido ora por el bando gamboíno, ora por el oñazino, fue en varias ocasiones diputado general (primero, segundo y tercero), este último cargo por el bando gamboíno (1868-1870). Dicen que desarrolló con poca fortuna algunos intentos de parcelación en Las Arenas y en la Vega de Santa Eugenia. Sus terrenos en esta Vega estaban próximos al Gobela y la Avanzada, terrenos comunales que en enero de 1868 habían salido a subasta y se componía de dos lotes: El primero: “...Este lote confina por N. con la colina de Algorta llamada de la Avanzada por S. con arenales de D. Eduardo Aguirre, con la zona marítima de seis metros contados desde la cresta…, con la zona de tres metros para el servicio de la carretera de Algorta...” El segundo: “...Confinaba por el N. con las colinas de Algorta, y con el camino vecinal que se dirige a Lejona, por el S. con los arenales de D. Jose Niceto de Urquizu...”

En noviembre de 1888 la prensa madrileña hablaba sobre el ferrocarril de vía estrecha que unía Bilbao con Las Arenas y el tranvía. El diario “El Día” decía refiriéndose a este medio de comunicación: “...El ferrocarril de Bilbao a Las Arenas, con escaso movimiento durante el invierno, pues su trazado por las laderas de la montaña no es fácilmente accesible para la población del litoral. Sin embargo, en competencia con esta vía hemos visto a menudo circular por ella dos coches del tranvía a la vez, arrastrados por cuatro caballerías. En esta última población, Las Arenas, cautiva la pintoresca y desordenada de los hoteles, chalets y viviendas de todo linaje, que a su derecha dibuja la estación balnearia, envuelta en la espesura de un frondoso pinar, detrás de cuyas copas se distingue en la lontananza, diseminado en las alturas del arrecife que hacia el mar avanza, el pueblo de Algorta...”


El 8 de noviembre de 1888 el Director de Telégrafos de la Sección de Bilbao comunicaba al consistorio de Getxo la colocación en Algorta del hilo telegráfico: “...En cinco postes destinados comunicar con el Semáforo de la Galea...”

Como novedad comunicativa decir que para el 14 de noviembre de 1888 Bilbao contaba con cuatro locutorios de telefonía desde los cuales se podía comunicar con todos los abonados de Las Arenas y Algorta. Por parte del Ayuntamiento de Getxo el encargado de recorrer la linea telegráfica para informar sobre su estado fue D. Juan Lledo.

En esas fechas, la arena, ese abundante material en las zonas bajas de nuestro pueblo desde Algorta a Las Arenas, era demandada para la construcción. En las canteras de Aiboa era extraído por D. Esteban Elorriaga, pagando a razón de 37,5 pesetas el metro cúbico.


A finales de noviembre de 1888 el Ayuntamiento de Getxo sacaba a subasta 140 títulos del empréstito acordado emitir para el pago de la ejecución de obras y mejoras en el barrio de Las Arenas.

El 15 de noviembre de 1888 el muro del cementerio de Algorta (Campa del Muerto), que pertenecía a la feligresía de San Nicolás, presentaba un estado ruinoso, por lo que los vecinos se dirigieron al Ayuntamiento solicitando: “...Se ejecuten por cuenta de los fondos municipales las obras necesarias para reparar las ruinas que amenaza el muro que se halla a la parte Norte del citado cementerio hacia el Este de la Capilla...” El Ayuntamiento decidía: “...Que ya que todo el terreno del centro de dicho lugar sagrado, al día de hoy, pertenece Municipio, y a pesar que no existe en el presupuesto consignación para cementerios, es urgente e imprescindible ejecutar las obras de la pared del muro para evitar que se derrumbe con las próximas aguas del invierno, evitando que en caso de producirse resulte un espectáculo lamentable triste y doloroso ver los cadáveres desparramados que hoy yacen en los nichos contiguos...” Por otro lado la capacidad del cementerio había llegado a la saturación por lo que el Consistorio acordaba: “...Que no siendo suficiente el cementerio de la Parroquia de San Nicolás de Bari para el enterramiento de los cadáveres que en el día de hoy ocurren en dicha parroquia, se practiquen las diligencias conducentes con el fin de formar un proyecto para la ampliación de dicho cementerio...”


En la próxima entrada veremos cómo se fueron solucionado los problemas de beneficencia en nuestro Pueblo.