jueves, 26 de febrero de 2026

EL NACIMIENTO DE AREETA-LAS ARENAS

Como decía en mi entrada del 9 de julio del 2023, al hablar del barrio de Areeta-Las Arenas, las comunicaciones entre Las Arenas y Algorta y de estas con Bilbao por la ría, en 1857, aún eran inexistentes: “...Para atravesar desde Leioa hasta Algorta había avanzar por el lateral de la ría, a través de los arenales (Las Arenas), llegando a los altos de la denominada “Avanzada”, que era conocido como “el alto de los arenales”, y de allí al barrio de Algorta, no era cosa fácil, aquella dificultosa subida...” Getxo por entonces, en 1857, según el padrón municipal tan solo contaba con 2.478 habitantes (Santa María tenía 783 y Algorta 1.695), de Las Arenas y la Vega de Santa Eugenia no se tenía referencias.

Años antes, en 1849, desde la desembocadura del río Udondo, al que llegaban las aguas dulces procedente del río Gobela, tras pasar el puente de los “Siete Ojos” y desembocar en río Udondo, el terreno hasta las Casas del Consulado en Las Arenas, a excepción de los muelles, era arena y fango que quedado cubierto en las pleamares; tras esas casas del Consulado se extendía la gran playa de Las Arenas. En el interior solo existían las marismas de la Vega de Santa Eugenia, que al llegar a la curva de la Avanzada y desde ese punto, seguían un camino de difícil transito hasta subir a Algorta. El acceso desde Punta Begoña, a través de escarpes rocosos aún era más arduo e intransitable.

Estado, en esos terrenos, desde finales del Siglo XVIII y durante el trienio liberal (1820-1823), realizó las primeras desamortizaciones. Durante la segunda fase de las mismas, en el bienio llamado progresista, continuaría la venta de las mismas a grandes tenedores. La venta de bienes municipales siguió un camino, muchas veces contestado y recurrido por el Ayuntamiento de Getxo, la misma incluyo la venta de bienes eclesiásticos y la enajenación y venta de las tierras de propiedad municipal. La primera de estas ventas de la desamortización, se realizó el año 1856, y afectó a la llamada «Vega de Lamiaco», que fue adquirida por el empresario bilbaíno Máximo Aguirre. Hacía 1860 ya se estaban preparando los primeros planes de urbanización de la zona.

Pues bien, es en ese inhóspito terreno, cuando en febrero de 1863, se estaba gestando a través de un oficio del Gobierno Político de Bizkaia un expediente para la edificación de los terrenos de Las Arenas, terrenos que hasta entonces habían sido de propiedad comunal, y que habían sido comprados al Estado, los cuales iban a soportar unos gastos que, por indicación de dicha Institución, deberían correr por cuenta del Ayuntamiento de Getxo: “...El Regimiento Político, como encargado de la administración económica de los pueblos, pide información al Ayuntamiento, sobre un proyecto de edificación em el punto llamado «Las Arenas» de la jurisdicción de Guecho. Siendo por cuenta de ese Ayuntamiento los gastos causados y la terrificación de los citados terrenos para el emplazamiento de casas, plazas y edificios en esa población...” En el mismo de decía por parte de nuestro Ayuntamiento: “...Guecho se considera con derecho a los terrenos a los que se refiere el proyecto...” (Archivo Foral de Bizkaia. Expediente R-00050/006 de 1863).

Y ese momento, se podría considerar como el del nacimiento del barrio de Areeta-Las Arenas. Ya que en un acta del “Gobierno de la Provincia de Vizcaya” del 20 de septiembre de 1863, relativa a asuntos de la desamortización, se hablaba de la idea de crear un centro de nueva población en el barrio de Las Arenas: “...Instruido expediente para la venta de los terrenos arenosos, llamados Las Arenas, en la jurisdicción de la Anteiglesia de Guecho, pertenecientes al Estado: Formado el plano de edificación por el ingeniero de caminos y puertos de esta Provincia, el cual ha conceptuado como más apropiado para llevar a cabo la idea de fundar un centro de nueva población en dicho sitio, ha dispuesto el Sr. Director General de Propiedades y Administración del estado, se cursen los mencionados expedientes y planos a poder de V.I., como encargado de la administración económica de los pueblos, y se sirva en expresar su parecer...” (Archivo Foral de Bizkaia. Expediente R-00050/006_000300 del 15 de septiembre 1863).

Un año más tarde en un plano del barrio de Las Arenas, proyecto del ingeniero D. Amado de Lázaro aprobado por Real Orden del 10 de diciembre de 1864, se recogían las construcciones existentes entre la calle Mayor y la playa, en el aparecía la modificación que se preveía realizar en la carretera general de Las Arenas hacia Algorta. En dicho plano aparecían las fincas, con los nombres de sus propietarios, y una superficie destinada a la futura Iglesia. También se señalaban los balnearios de la familia Aguirre y el de Felipa Bustingorri, así como los talleres y oficinas de la Compañía del Tranvía. En total no eran más de 24 parcelas de terreno.

Así pues, no es descartable, reconocer ese momento como, el del nacimiento del barrio de Areeta-Las Arenas.


domingo, 22 de febrero de 2026

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -466

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX veíamos como, los diarios bilbaínos publicaban la noticia del fallecimiento de un soldado natural de Getxo.

En las Actas del Hospital Hospicio de Algorta se recogía algunos acuerdos relativos a la vida del establecimiento benéfico: “...Reunidos en la Sala de Juntas los miembros de la Junta de Caridad acordamos: Celebrar el día 7 de febrero, el primer aniversario de su inauguración, con una misa rezada, que se celebrará a las 9 de la mañana, en sufragio de las almas de los fallecidos en este establecimiento benéfico y por los bienhechores del mismo, con una comida extraordinaria para los asilados por cuenta de los hermanos de la Junta. Firmaban aquel acta: Los señores Pedro Amezaga, Antonio Uribe, Emilio Basagoiti y Juan Barasorda...” (Libro de Actas del Hospital Hospicio de Algorta del 15 de febrero de 1898).

El hambre, era tal entre los trabajadores en la provincia, por la escasez de los derivados del trigo, que en la villa de Bilbao se anunciaba la distribución de bonos para el pago del pan, a través de la beneficencia domiciliaria en distintos puntos de la capital: “...Se pone en conocimiento de las clases jornaleras que durante la mañana de hoy lunes; se procederá por las Juntas de distrito, en los puntos que a continuación se indican, a la distribución de cartas ordenes para la obtención de bonos en pago del precio del pan...” (El Noticiero Bilbaíno del 6 de junio de 1898).

Y sin embargo, otro diario bilbaíno, decía respecto de las existencias del trigo: “...Llama la atención pública un célebre economista sobre el curioso espectáculo que hoy ocurre, relativo al trigo y a su consumo. Hará cosa de quince días que en todas las naciones asustaba el aspecto del hambre, y el valor del trigo alcanzaba precios que hace más de quince años no se habían conocido. Esta situación ha cambiado en breves días; los precios del trigo y de la harina han descendido de manera sensible...” (La Voz de Vizcaya del 6 de junio de 1898).

Por aquellos días se publicaba «El Indicador Oficial de los Ferrocarriles, Tranvías y Servicios Marítimos de Vizcaya», dicha obra aportaba información los caminos y ferrocarriles que llegaban hasta nuestra Anteiglesia: “...Por Real orden de 3 de Febrero de 1859 se aprobó el proyecto de ensanche y afirmado del camino de sirga en la margen derecha de la ría desde Bilbao a Las Arenas, construyéndose en seguida la carretera por el ramo de Obras públicas de las Provincias Vascongadas y por cuenta del Estado. Abierta esta importante vía de comunicación al tránsito público, se estableció un servicio de coches cada vez más frecuente, y al propio tiempo otro de vaporcitos por la ría, que aun luchando con el inconveniente de los altos fondos o churros demostró el tráfico futuro de viajeros en las márgenes del Nervión para cuando se instalasen otros medios de transporte más perfeccionados...” La misma, hablaba también sobre los medios de transporte entre los años 1840 y 1848: “...Facilitadas la comunicaciones y servicios de viajeros, hallandose empedradas las calles de la Villa de menudo guijo, estaba prohibida la entrada de coches, permitiéndose tan sólo el tránsito de narrias; más adelante se estableció la ruta de las calles de la Ronda, Ascao y la Esperanza para el paso de coches, penetrando los vehículos en el centro de la población. A raíz del término de la guerra se construyó el tranvía de Bilbao a Las Arenas, inaugurándolo a la explotación con motor de sangre en Septiembre de 1876. Aquel adelanto bastó para dar notable impulso al tráfico de viajeros entre la capital de Vizcaya y la orilla del mar, que antes se hacía con numerosos coches y vaporcitos. El éxito de esta línea de tranvía indujo a prolongarla hasta Algorta. Los dos tranvías de motor de sangre instalados en las carreteras de ambas orillas de la ría se transformaron en eléctricos; y después de algunos ensayos infructuosos, se aplicó a la de Bilbao a Las Arenas, el 10 de Noviembre del mismo año y en 16 de Marzo de 1897 la sección de Las Arenas a Algorta.

El camino de hierro económico de Bilbao a Las Arenas construido con vía de un metro se inauguró al tránsito público en 1887. Creció paulatinamente el número de viajeros hasta el año 1893 en que llegó a 863.882. Entre los ferrocarriles de las dos márgenes de la ría se ha acrecentado en tales proporciones el movimiento entre Bilbao y el mar, que en el último ejercicio han transportado entre los dos ferrocarriles y los dos tranvías más de 5.000.000 de viajeros. En consecuencia de cuanto antecede, en el bienio inmediato de 1888, se ha declarando como de utilidad general la línea de Las Arenas a Plencia...” (Monografía de los Caminos y Ferrocarriles de Vizcaya de D. Pablo de Alzola y Minondo de 1898).

En medio de esos día de carestía y escasez, alguna fabrica pensaba en las penurias de sus empleados: “... El Consejo de Administración de la Sociedad Altos Hornos ha llevado a cabo un rasgo digno de ser imitado por otras fábricas de la provincia de Vizcaya. En vista del gran incremento que ha tenido el precio de los géneros de primera necesidad para la alimentación de los obreros, ha acordado dicho Consejo de Administración que la Sociedad Cooperativa expenda los géneros al mismo precio que los expendía en el mes de Marzo último, abonado el exceso del precio actual la Sociedad de Altos Hornos...” Y, no se sabe, si tuviera que ver con aquella hambruna, aunque estos si tenían para cartuchos, el mismo diario informaba: “...Se nos dice que en la playa de Las Arenas algunos individuos, se dedican a cazar, como si no estuviéramos en tiempo de veda...” (El Noticiero Bilbaíno del 7 de junio de 1898).

La próxima llegada de la estación del estío, hacía que los horarios de los tranvías eléctricos de Bilbao a Las Arenas y Algorta aumentaran sus frecuencias:”...La Compañía del Tranvía Eléctrico, de Bilbao, pone en conocimiento del público que, partir del día 11 del corriente, las salidas de Bilbao para Las Arenas serán desde las 2,20 de la tarde, de 10 en 10 minutos, hasta las 6,40 y cada 30 minutos desde las 7 hasta las 9,30 noche. La última salida de Bilbao para Algorta será a las 8 de la noche, y de Algorta para Bilbao a las 8,10 y de Las Arenas a las 8,30 noche...” (El Nervión del 7 de junio de 1898).

Con la próxima llegada del verano, se recibían autorizaciones para la apertura de establecimientos de baños de Las Arenas: “...Por el señor Gobernador civil ha sido autorizada Dña. Felipa Bustingorri para que pueda abrir su establecimiento de baños calientes en Las Arenas el día 15 del actual...” Y algunas novedades se producían en el Faro de la Galea: “...Ha sido trasladado al faro de Palamós el torrero mayor D. Miguel Plaza Vilanova, que prestaba sus servicios en el faro de la punta de la Galea, de Algorta...” (La Voz de Vizcaya del 8 de junio de 1898).

En el pleno municipal del 8 de junio de 1898, se daba cuenta de haberse formado el presupuesto anual del hospital Hospicio de Algorta: “...Primeramente se dio cuenta y quedó aprobado por el Ayuntamiento, el presupuesto de formado por la Junta de Caridad del Santo Hospital Hospicio de Algorta, para el año económico de 1898-1899, cuyos gastos ascienden a 9.675 pesetas, estando igualados con las 3.675 pesetas producto de los recursos del establecimiento y las 6.000 que el Ayuntamiento deberá abonar...”

En la próxima entrada de esta serie veremos como, algunos vecinos de Getxo solicitaban plazas como vigilantes de las playa del municipio.


jueves, 19 de febrero de 2026

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -465

 

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX veíamos como, se realizaban algunas celebraciones religiosas para implorar por el triunfo de las armas españolas en la guerra de Cuba.

En el pleno del 2 de junio de 1898, se daba cuenta de la petición de un vecino de Neguri, que solicitaba la concesión de un premio que el Ayuntamiento otorgaba a quien, con arreglo a una circular de la Diputación Provincial, diera muerte a animales considerados dañinos: “...Se da cuenta de una instancia de D. Cándido Arzubiaga, de esta vecindad, y por la misma acuerda este Ayuntamiento conceder al exponente el premio de dos pesetas y cincuenta céntimos, con arreglo a la Circular de la Diputación General del 28 de octubre de 1862, por haber dado muerte en esta jurisdicción a una garduña o gato montes...” En el siglo XIX, animales como garduñas, garduños, zorros y otros carnívoros pequeños y medianos eran considerados dañinos para el ganado y los cultivos. Por lo que la Diputación General de Bizkaia, del 28 de octubre de 1862, recordaba y mejoraba otra del 11 de mayo de 1860, sobre animales dañinos aumentando las recompensas por la captura de ciertos animales, como la garduña, zorros, gatos monteses, por considerarlos dañinos para la agricultura y ganadería. Decía aquella Circular: “...Esta circular encaminada a precaver los daños que causan los animales dañinos como la garduña o gatos monteses, zorro, zorra o zorillo, ha creído oportuno adoptar medidas de ampliación del premio asignado en la anterior circular, conforme a lo dispuesto en la Circular del 3 de mayo de 1834, de 20 reales por cada zorro, 30 por cada zorra y 40 si esta preñada, 10 reales por cada zorrillo, y la mitad de estas cantidades por garduñas, gatos monteses y demás animales menores...” (Archivo Foral de Bizkaia expediente AJ01621/037 del 28 de octubre de 1862).

En el mimo pleno se trataba sobre una Circular del Arcipreste de Bilbao, referida a una carta dirigida a un conocida hostelera del barrio de Las Arenas: “...Se da cuenta de una carta del Sr. Arcipreste de Bilbao D. Pedro Lorenzo Castañares, del 30 de mayo último, dirigida a Dña. Felipa Bustingorri, de esta vecindad del barrio de Las Arenas, referente al nuevo título o coadjutor para la Iglesia de Nuestra Señora de Las Mercedes. Asunto que fue resuelto en la sesión del 14 de abril último, en la que tras una razonada discusión se decidió: Autorizar al Alcalde Presidente para que se dirija al Excmo. Obispo de la Diócesis de Vitoria, manifestándole que esta Corporación Municipal, mientras no se disponga otra cosa, satisfará desde el primero de julio de 1898, 500 pesetas al nuevo Coadjutor, para que se establezca para el servicio de la Iglesia de Las Arenas...”

Seguía el pleno municipal y en el se trataba sobre temas relacionados con algunos hábitos no muy adecuados, en lo que se denomino en algunos lugares como “escusados o mingitorios”, que en el Siglo XIX eran de creación incipiente o simplemente inexistentes. Eso motivó que el Alcalde de Getxo decidiera crear uno en la parada del tranvía, junto a la Casa Consistorial: “...A propuesta del Sr. Alcalde Presidente, se abrió un meditado y razonado debate entre los concejales, acerca de la conveniencia y la decencia de que se construya un “meadero” al termino de la vía del tranvía, al lado Noroeste de la Casa Consistorial. Y tomando en consideración lo indicado, acordó autorizar al vigilante de las obras del municipio D. Juan Learra, con el fin de que estudie un proyecto con su presupuesto, para la construcción del referido meadero...”

A comienzos de junio de 1898 llegaban noticias relativas a la guerra en Cuba, y los diarios bilbaínos publicaban la noticia del fallecimiento de un soldado natural de Getxo: “...Ha fallecido en Puerto Príncipe (Cuba) el soldado Joaquín Santa Cruz, natural de Guecho...” (El Noticiero Bilbaíno del 3 de junio de 1898).

Sin embargo, no todo eran noticias desagradables en la prensa bilbaína, algunas reflejaban avances en los medios de comunicación: “...En breve quedaran terminadas las obras que se están ejecutando en Luchana para la construcción de la casa de Máquinas que ha de suministrar fluido eléctrico al tranvía de Bilbao a Las Arenas...” Y ante la inminente llegada del verano, algunos vecinos de Algorta comenzaban a alquilar sus habitaciones: “...En Algorta.- Se arrienda la habitación principal de la casa más próxima al baño, amueblada, con bajada interior a la playa. Para el ajuste de precio pueden contactar con D. Vicente Suarez, en la calle de la Estufa nº 6, 4º piso, Bilbao...” (El Noticiero Bilbaíno del 3 de junio de 1898).

El precio del pan subía, a pesar de que el del trigo bajaba en Castilla, y a pesar de que en la villa de Bilbao, se daban bonos a las gentes más desvalidas, estas dudaban utilizarlos por el !que dirán!: “...Ahora que comienzan a bajar los precios de los trigos en los mercados de Castilla, es precisamente cuando el precio del pan ha subido en Bilbao, cosa que muchas personas no se explican. Esas mismas personas creen que los bonos del Ayuntamiento no resolverán el conflicto, habrá muchas familias que, aun estando verdaderamente necesitadas no querrán exponerse al sonrojo de reclamar los bonos...” (El Noticiero Bilbaíno del 5 de junio de 1898).

La carestía del pan, y probablemente los bajos salarios, de los trabajadores del Puerto hicieron que algunos de ellos se declararan en huelga: “...Anteayer se declararon en huelga cuarenta operarios que trabajaban en las obras del puerto en la Galea. Los huelguistas, que se hallan en actitud pacífica, piden que se les aumente en un real diario el jornal...” (El Noticiero Bilbaíno del 5 de junio de 1898).

Sin embargo un diario bilbaíno hablaba sobre la carestía del trigo: “...Llama la atención pública un célebre economista sobre el curioso espectáculo que hoy ocurre, relativo al trigo y a su consumo. Hará cosa de quince días que en todas las naciones asustaba el aspecto del hambre, y el valor del trigo alcanzaba precios que hace más de quince años no se habían conocido. Esta situación ha cambiado en breves días; los precios del trigo y de la harina han descendido de manera sensible; las ofertas se multiplican, y al parecer, reina una abundancia relativa. A pesar de tal apariencia, conviene averiguar si es verdadero el cambio que se advierte...” (La Voz de Vizcaya del 6 de junio de 1898).

Por otro lado los asuntos de la guerra en Cuba, que traían de cabeza a las gentes más relevantes del Pueblo, hacían que algunos articulistas enviaran cartas a las redacciones de los diarios bilbaínos. Cartas que nos ofrecían datos, de las fuerzas vivas del Pueblo, que se ponían responsables de la recaudación de los dineros para ayudar en los frentes de guerra: “...En mi carta anterior del 31 de mayo, decía a V. que en la próxima daría cuenta de la formación de la junta de este pueblo para la recaudación de fondos con destino a la suscripción nacional.

El pasado jueves quedó constituida aquella, bajo la presidencia del Señor Cura Párroco D. Juan José de Arechaderra, y la cooperación del Alcalde D. Juan J. Bilbao, el Juez municipal D. José R. de Ansoleaga, el médico D. Manuel Hormaeche, D. Juan A. Aldecoa, D. Luis Lasa, D. Pedro Basterrechea, y como secretario tesorero el profesor de instrucción primaria D. Valentín Cuartango.

Una vez constituida esta junta acordaron citar a varios vecinos, para que, formando sub-comisiones, se encarguen, en unión de aquella, de recaudar fondos en Algorta, Las Arenas, y Santa María de Guecho.

Muy bien podrían celebrarse también funcionen profanas, particularmente algunas teatrales, en el Casino Algorteño y en la Sociedad Recreativa de Las Arenas, con objeto de recaudar mayores sumas...” Aprovecha ese escribiente para informar de los avances de las obras más significativas de la Anteiglesia: “...Siguen muy adelantadas las obras del murallón carretera que empezando en el contramuelle de «Arriluce» y pasando por la playa de «Ereaga», terminará en el puerto de este Pueblo. Además de la elevación que en algunos puntos tiene ya el muro, gracias a la actividad de los contratistas señores Iturburu y Garay, se han realizado ya más de cuatrocientos metros de cimentación de los mil y ciento que próximamente tendrá el muro. Con estos trabajos y con los de la fortificación del Castillo de San Ignacio, que también están muy adelantados los obreros tienen donde ganarse el jornal, cosa tan necesaria hoy que se cotizan tan caros todos los artículos de primera necesidad...” Y adelantaba la próxima llegada de veraneantes a nuestros barrios: “...Algunas familias forasteras han empezado ya a alquilar habitaciones para el próximo verano, siendo ya varias las casas que se han comprometido...” Por otro lado ya llegaban los anuncios de las próximas modas de vestimenta veraniega, obviamente para familias pudientes: “...Se ha recibido un gran surtido de lanería y sedería para trajes de señora y niñas, con dibujos de última novedad. Igualmente en percales franceses y del país, batitas escocesas de cambaya y céfiros de fantasía, piques blancos y driles para trajes de niños, e infinidad de artículos de temporada...” (El Noticiero Bilbaíno del 5 de junio de 1898).

En la próxima entrada de esta serie veremos como, se daba cuenta de haberse formado el presupuesto anual del hospital Hospicio de Algorta.

domingo, 15 de febrero de 2026

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -464


En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX veíamos como, se concedía una pensión a un joven escultor de Algorta, D. Miguel García de Salazar, para continuara sus estudios de escultura.

Finalizaba aquel triduo a las armas, que sin embrago no parece por la historia que diera resultado alguno, pero que no obstante, como acontecimiento de una época relatare a continuación: “...Prosiguiendo la relación del solemne triduo celebrado en la parroquia de San Nicolás de Bari de Algorta, para implorar de la Virgen de las Victorias el triunfo de nuestras armas, le participo que en el mismo ceremonial del primer día se celebró el pasado domingo la función religiosa. El sermón estuvo a cargo del presbítero D. Rufino Iturriagagoitia.

Hallábanse en el presbiterio, además del cabildo parroquial, varios señores sacerdotes de los pueblos vecinos, la Comunidad de religiosos Trinitarios, autoridades Judiciales y algunos concejales de nuestro Ayuntamiento con el primer Teniente de Alcalde y el Secretario de la Corporación.

A continuación del ejercicio de las flores de Mayo, ocupó la cátedra sagrada el religioso Trinitario del convento de este pueblo R. P. Lorenzo de la Concepción.

Corca de una hora estuvo el citado Padre en el púlpito desarrollando y de un modo grandilocuente, su hermoso y patrió sermón, con frases arrebatadoras poniendo de manifiesto la necesidad de pelear siguiendo con la fe del cristiano, y dijo que, como en todas las conquistas y guerras es imprescindible que la cruz vaya unida a la bandera. Concluyó con una hermosa invocación al Rey de los Ejércitos y a la Virgen de las Victorias, para que, oyendo las suplicas de los católicos otorgue el triunfo a nuestros valientes soldados.

Terminado el sermón, se organizó la procesión, llevando en ella las imágenes de San Luis, la Santísima Virgen, el Sagrado Corazón de Jesús y San Nicolás, con los cuatro estandartes referidos.

Recorrió el itinerario marcado, por la ralle Avenida de Basagoiti, cuyos edificios ostentaban hermosas colgaduras, para llegar a la Iglesia de San Ignacio de Loyola, cantando en el trayecto de ida y vuelta el Santo Rosario. Una vez allí, la capilla de San Nicolás cantó una bonita letanía, terminada la cual se puso en orden la procesión para volver al punto de partida, donde se cantó la Salve popular y se dio la bendición del Santísimo.

Finalizó esta solemnidad religiosa, con la oración enviada por al señor Obispo para las actuales circunstancias, y con una tierna platica del Cura Párroco dando loa gracias a todos los asistentes. !Quiera Dios Nuestro Señor y la Santísima Virgen que, atendiendo a las suplicas de este católico vecindario, terminen pronto estas odiosas guerras, otorgando a nuestros soldados la más completa victoria, pero especialmente a esas madres que tienen sus hijos allende los mares...” Finalmente daba el cronista su felicitación al Párroco de Algorta D. Juan José de Arechaederra.

Sin embargo, en sus páginas, el diario daba cuenta de las muertes en Cuba, que al parecer no habían tenido la intercesión divina: “...Han fallecido en Pinar del Rio y la Habana los siguientes soldados vizcaínos: Manuel Trapagas Torres, de Carranza; Pedro Armando Urquiaga, de Llodio; Eustaquio Corcostegui, de Plencia; José Escobar Goicoechea, de Sestao; Joaquín Girón Santiago, de Arcentales; Carlos Gisbert Catalá de Portugalete, y Domingo Larrinaga, de Elorrio...”

La obsesión por la guerra y los sospechosos de espionaje, también se hacía sentir en la ría bilbaína: “...En Erandio detuvieron anteayer los forales de Deusto a un individuo llamando Frank Jakson, tripulante del vapor Inglés «Honrsey», en el momento en que se hallaba sacando fotografías de los muelles de la ría y de sus alrededores...”

Lo que llevaba a los militares en ejercicio a cursar visitas a nuestra Anteiglesia, para reconocer sus baterías de defensa, y obsequiarse un suculento almuerzo en un reconocido establecimiento hostelero de Las Arenas: “...El general D. Sabas Marín, acompañado del gobernador militar y de varios oficiales, visitó ayer los trabajos que para la defensa del Puerto de Bilbao se están ejecutando en el Castillo de San Ignacio de Algorta. Acompañaban también al general Marín el general de brigada Sr. Porras y el gobernador civil Sr. Polanco. Después de almorzar en el Hotel Ventura pasaron a Portugalete y se dirigieron a Santurce, donde visitaron el fuerte de Mazo...”

Aquel mismo diario hablaba sobre las vestimentas que iban a lucir en la fiesta del Corpus algunas adineradas señoras: “...Vestidos de seda en negro y colores, por 100 pesetas, que hace la casa «Au Petit Parisién», y su sombrerería, con forros, hechuras y adornos. Nos consta que, a pesar de su bajo precio, son muchas las señoras que han quedado satisfechas de su confección, y que tienen pendientes muchos encargos para el próximo día del Corpus...” (El Noticiero Bilbaíno del 1 de junio de 1898).

Algunos actos de carácter religioso, eran celebrados en Algorta por las “Hijas de San Vicente Paul” (conocidas en la actualidad como “Las Monjas del Puerto”), en los que volvían a repetirse los ruegos para el triunfo en aquella guerra de Cuba: “...Ayer a las cuatro de la tarde tuvo lugar en el colegio, establecido aquí por las “Hijas de San Vicente de Paul”, la función que las discípulas del mismo dedican a la Madre del Amor Hermoso, como despedida de las flores de Mayo durante el citado mes. Las discípulas ofrecieron un ­ ramo de flores a la Virgen, recitando de memoria, unos en versos, y otras en prosa. Entre estos ofrecimientos hubo uno, de Sor Ana; una de las maestras del colegio, dedicado a implorar el auxilio de la Purísima Madre de Dios, en favor del triunfo de las armas españolas en la presente guerra con los Estados Unidos. Terminada esta función, asistimos al que, con el mismo objeto se celebró a las siete en la parroquia de San Nicolás de Bari, en donde después de las oraciones y cánticos de costumbre, cantaron algu­nas Hijas de María, un precios adiós en vascuence a la Virgen...” (El Nervión del 2 de junio de 1898). Las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul, las “Monjitas del Puerto de Algorta”, llegaron a nuestro Pueblo en 1889, para cumplir el encargo legado por Dña. Rogelia de Cortina y Aldecoa de trabajar en la educación de los niños de Algorta. Fue D. Juan Bautista de Cortina y Aldecoa, quien cumpliendo los deseos de su hermana Rogelia, compró a D. Dionisio de Zubiaga y Aldecoa, una tierra en el término llamado de “Mugaburu”, para edificar un colegio para los pobres de Algorta.

En la próxima entrada de esta serie veremos como el Ayuntamiento de Getxo acordaba crear un “meadero”, cerca de la Casa Consistorial de Algorta.

jueves, 12 de febrero de 2026

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -463

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX veíamos como, el pleno municipal trataba sobre las ayudas realizadas para personas pobres atacadas de viruela.

Seguían los actos dedicados a las armas y la prensa bilbaína anunciaba: “...Hoy, mañana y el lunes tendrá lugar en parroquia de San Nicolás de Bari de Algorta, un triduo con sermones, que terminará con una solemne procesión a la capilla de San Ignacio, y regreso s la parroquia, a fin de implorar de la Virgen de las Victorias el triunfo de nuestras armas....” (El Noticiero Bilbaíno del 28 de mayo de 1898).

En la prensa bilbaína, también, se publicaban anuncios referidos al barrio de Las Arenas: “...Velocípedos.- En Las Arenas, calle Mayor, se ha abierto la sucursal de bicicletas de R. de Damborenea. Alquiler y reparaciones...” (El Nervión del 29 de mayo de 1898).

Y como en aquel final de mayo de 1898, las noticias referidas a nuestra Anteiglesia escaseaban, una simple esquela servía para ver con cuanto detalle informaban de los acontecimientos luctuosos: “...Ha fallecido la Sra. D. Higinia Eguia y Berreteaga. El día 28 de mayo de 1898, a las cuatro de la mañana, su esposo D. Bonifacio Zarate, el cadáver será conducido al camposanto de Algorta, hoy día 29 a las cinco de la tarde. Los funerales en sufragio de su alma se celebraran en la parroquia de San Nicolás de Bari, el miércoles 8 de junio...” (El Noticiero Bilbaíno del 29 de mayo de 1898).

Y sin embargo otros asuntos festivos llamaban a la puertas, estaban a punto de comenzar los romerías en Bizkaia, y la prensa contaba algo sobre aquellas celebraciones, y de como los hábitos de diversión iban cambiando: “...Comienzo de las romerías. Porque mañana es el comienzo oficial en Vizcaya de las romerías que se suceden sin interrupción desde los castañares de Castrejana y el alto de Santa Lucía del Yermo, hasta la campa de San Fausto, allá, a la caída de la hoja, cuando el otoño comienza a señalar las negras tristezas del invierno. Las romerías que se celebran en el castañar de Castrejana y en Santa Lucía de Yermo, suelen ser de las más concurridas. A la primera, dados los fáciles elementos que hay de transporte, acude numerosísima concurrencia que por la tarde de regreso converge en La Casilla.

Antiguamente esta romería tenía su parte final en la campa de Basurto, pero hoy nos hemos aristocratizado y ya no nos hacen efecto guitarras y violines tañidos sor ciegos más o menos auténticos y después del almuerzo bajo los castañares, viajamos en tracción eléctrica y nos refocilamos a los candenciosos acordes de una habanera o los rápidos de una polka.

Los que acuden a Santa Lucía de Yermo, son los más impertérritos de nuestros vecinos, que siguen rindiendo culto a las viejas costumbres. Tras un viajecito en tren hasta Llodio y luego de empechugar aquella interminable cuesta hasta la ermita, existen todavía algunos bilbaínos “araganes” que por el Pagasarri van tomando la fresca. Cerca de las neveras un traguito y hala que hala hasta Santa Lucia. Así que habrá que cantar el domingo la viaja copla de “Vamos al frontón”, pues se anuncia una solemnidad pelotística en el frontón Euskalduna...” (El Nervión del 29 de mayo de 1898). Quizá para subir aquellas cuestas fuera necesaria la ayuda, que rimara “Campoamor:

...En las cuestas arriba

Quiero mi mulo,

Que las cuestas abajo

Yo me las subo...”

Aquellos versos eran publicados en la revista bilbaína “Ecos Literarios” de 1898-1899.

Y aquí, en casa, seguro que sonaron bien los compases, que la Banda de Portugalete, la “Euterpe”, interpretaba en la Plaza del Solar, ya que no eran tiempos de gran diversión: “...En el día de ayer comenzó la banda de música La Euterne, de Portugalete, a tocar en la plaza. Según nuestras noticias, seguirán tocando los domingos y días festivos amenizando el paseo del muelle de Churruca con sus tocatas...” (El Noticiero Bilbaíno del 30 de mayo de 1898).

Los temporales de viento, al igual que los actuales, a veces daban sustos, que afortunadamente terminaban bien: “...La balandra Concha, que ayer mañana navegaba con rumbo a Bilbao, fue empujada por el fuerte viento que reinaba contra la punta de la Galea. Ante el temor de un choque, los tripulantes pidieron auxilio al gánguil “San José”. Cuando este iba a prestárselo, una ráfaga de viento favorable puso en ruta a la balandra, sin más consecuencias...” (El Noticiero Bilbaíno del 30 de mayo de 1898).

Una carta desde Algorta, venía a animar la escasez de noticias en prensa referidas a nuestra Anteiglesia: “...En el periódico de su digna dirección, y en el extracto de la sesión celebrada el miércoles último por la Excma. Diputación, daba usted cuenta de haberse acordado conceder la pensión de 1600 a 2000 pesetas, por uno o dos años, a D. Miguel García de Salazar, para continuar sus estudios de escultura.

Con respecto al joven D. Miguel, hijo de este pueblo, puedo decirle que no estará mal empleada la pensión que a el pueda dársele, pues así lo demuestran las varias certificaciones presentadas a nuestra Corporación Provincial, y especialmente la expedida por la docta Real Academia de San Lucas, de Roma.

Según telefonema recibido de Barcelona, en la Exposición que allí se celebra ha obtenido el señor Salazar una segunda medalla por su hermoso trabajo escultórico titulado “Desierto”, siendo ésta la primera obra presentada por tan inteligente joven...” (El Noticiero Bilbaíno del 30 de mayo de 1898). El escultor algorteño Miguel García de Salazar Pinedo (1877-1959), el 6 de mayo de 1898, solicitaba a través de su padre una subvención a la Diputación de Vizcaya para continuar sus estudios de escultura en Roma. Su composición “En el desierto”, dos años más tarde, figuraría en la Internacional de Munich. Le seguirían obras como “Prometeo”, el monumento a Churruca, en el muelle de Las Arenas; también con obras funerarias como el Panteón de la familia Basagoiti del cementerio de Bostgarrena de Getxo.

Continuaba aquel escrito con la información del “Triduo a las Armas” celebrado en el barrio de Algorta: “...Ayer dio principio en la parroquia de San Nicolás de Bari, de este pueblo, el solemne triduo dispuesto para implorar de la Virgen Santísima el triunfo de nuestras armas. Comenzó la religiosa función con la exposición de S. D. M. rezándose a continuación el Santo Rosario. Seguidamente ocupó la catedra sagrada el profundo orador R. P. Sabino de la Natividad, religioso trinitario del convento de este pueblo.

Dio principio a su sermón bajo el tema siguiente del libro de los Macabeos: «Morir en el campo de batalla defendiendo a la patria es preferible a sufrir humillaciones, recordando a los valientes marinos de Cavite, que murieron en lucha desigual sin rendirse.

Terminado el sermón, tuvo lugar el ejercicio de las flores de Mayo, cantando la capilla parroquial bajo la dirección del organista de la misma D. Pablo Mugica, finalizó el primer día del triduo con la bendición del Santísimo. En la tarde de hoy, segundo del triduo, el encargado del sermón es el presbítero D. Rufino Iturriagoitia...” (El Noticiero Bilbaíno del 30 de mayo de 1898).

En la próxima entrada de esta serie veremos como continuaba aquel triduo religioso en Algorta.