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miércoles, 22 de abril de 2026

COLONIAS ESCOLARES EN GETXO

 

Antes de que en nuestro entorno sugieran las primeras Colonias Escolares de Verano, comentar que sobre este tipo de Colonias Escolares, más allá de nuestras fronteras, en la vieja Alemania, ya se trataba en 1876. Contaba el diario madrileño «Época»: “...Colonias escolares de Vacaciones.- La Revista germánica, que aparece en Leipzig, ha publicado en uno de sus últimos números un
importante artículo sobre Estudios Pedagógicos. El periódico hispano alemán, al estudiar el importante asunto de las colonias escolares de vacaciones, o sea la residencia en los mejores puntos de la montaña, de los niños de constitución débil o enfermiza e hijos de familias menesterosas que concurren a las escuelas urbanas. El pastor Bion, natural de Zurich, fue el que inició tan provechosa idea en 1875, enviando al campo a niños de ambos sexos, dirigidos por varios profesores. Al año siguiente casi se duplicó el número de los infantiles expedicionarios, fundándose inmediatamente colonias en Basilea, Francfort, Stuttgart, Dresde, Berlín, Brema, Leipzig y Colonia. También han tomado carta de naturaleza en Austria
...” (La Época 14 de enero de 1883).

Getxo tuvo sus propias Colonias Escolares, en la segunda década del Siglo XX, entre los años 1927 y 1936, en la población de Cardeña Jimeno (Burgos). Nuestro municipio creyó llegado el momento de crear un centro de salud para nuestros pequeños, sobre todo para tratar, como decían en 1929: “...La salud de los niños pobres y enfermizos, necesitados de cambio de clima, seleccionando en las escuela primarias a los mas pobres y débiles...”

Pero además, nuestra Anteiglesia, sirvió como lugar de colonias para niños/as de la comarca, sobre todo de Bilbao, desde finales del Siglo XIX. La corporación bilbaína tenia colonias en varios puntos de la geografía, en las cuales cerca de un millar de niños disfrutaron en los veranos, tanto en zonas de playa como de campo, pero que gravaban mucho las arcas del ayuntamiento, por lo que decidieron realizar una actividad, que por un lado resultara beneficiosa para aquellos pequeños y por otro abaratase el presupuesto, dicha actividad buscaba enviar mil niños a disfrutar de los baños de mar.

Esta actividad se desarrolló en la playa de Ereaga. En esas primeras experiencias, los niños iban a pernoctar en sus propios domicilios, realizando diariamente viajes de ida y vuelta entre Bilbao y Algorta. Existe constancia de esas colonias veraniegas durante los años 1912, 1913, 1914, 1915, a través de algunas publicaciones como «Nuevo Mundo» (Madrid) y «Novedades» (Gipuzkoa), además de por la prensa bilbaína.

Ya desde agosto de 1898 aparecen en la prensa bilbaína las primeras referencias a las Colonias Escolares, a las que acudían los niños bilbaínos. Comenzaba el relato de prensa, el día en que partieron hacía las colonias: “...Hoy marcharan a Larrauri, Zalla, Gorliz y Algorta las colonias escolares organizadas por la Junta Local de Primera Enseñanza de Bilbao.

La Colonia Escolar de Algorta esta formada por: Las Maestras, Dña. Juliana Aguirrezabala y Dña. Ángeles G. de Mardones; las niñas que compones dicho grupo son: Carmen Zamacois, Mercedes Vidaurrazaga, Victoriana Larrea, Eulalia Azpitarte, Lucia Arachavaleta, Adela Labin, Asunción Bilbao, Narcírsa García, Joaquina Hungría, Constancia Pradera, María Lecuona, Carmen Echeandia, Gumersinda Arrizabalaga, Benita Santa María, e Isabel Arteaga. La colonia va acompañada por un vocal de la Junta, el cual no regresara hasta que el grupo quede instalado. El señor Mendizabal marchará con la de Algorta.

Ayer se remitió a los puntos de destino el material y la ropa de los escolares. Los niños vestirán blusa, sombrero de paja y alpargatas, cada uno lleva su correspondiente bolso de mano. El tiempo de duración de la colonia será de cuatro semanas...” (El Noticiero Bilbaíno del 29 de julio de 1898).

Unos días más tarde, el mismo diario, hablaba sobre las actividades que desarrollaban las niñas en la colonia de Algorta: “...Las niñas hacen sus camitas, cuando vuelven del baño sus profesoras les enseñan a hacer su limpieza personal, ayudándolas cuando no saben y dirigiéndolas cuando lo hacen mal, y siempre atentas a educar con el ejemplo, en casa, en la mesa, en el paseo, en todas partes. Todas las niñas escriben sus diarios. Disponen de una pequeña biblioteca, en la que se incluyen: Al lado del «Quijote de la juventud», la obra maestra de Amicis «Corazón» poesías escogidísimas, las magnificas «Cartillas Científicas», un diccionario de la lengua castellana, y para que nada falte, un libro de poesías escritas en euskera...” (El Noticiero Bilbaíno del 7 de agosto de 1898). La obra «Corazón», de Edmondo de Amicis, que pertenece a la literatura Italiana del Siglo XIX, enfoca el papel de la escuela pública como centro integrador de orígenes territoriales y de diferencias sociales; la misma narra las vivencias de un niño italiano, sus ilusiones, alegrías y tristezas. Es la historia de un año escolar, descrita por un alumno de tercero de una escuela municipal de Italia.

Casi al finalizar el tiempo de la Colonia, una nueva carta llegaba a la prensa bilbaína: “...Los sesenta niños (treinta de cada sexo) que constituyeron las cuatro colonias escolares, acudieron ayer a la Casa Consistorial, donde fueron sometidos a un minucioso examen antropométrico y antropológico por el doctor Gorostiza. Vienen muy mejorados, y casi todos han ganado un peso muy cerca de los tres kilos.

Durante las cuatro semanas que han permanecido en Gorliz, Larrauri, Zalla y Algorta han sido objeto de las generales atenciones del vecindario. Las profesoras Dña. Juliana Aguirrezabala, Dña. Victoria Urcelay, Dña. Ángeles Mardones y Dña. Guadalupe Blasco, como los profesores señores Mata y Lara, que han estado al frente de las colonias, regresan altamente satisfechos de la expedición, de la que se han obtenido saludables frutos físicos y morales...” (El Noticiero Bilbaíno del 28 de agosto de 1898).

Las vacaciones de las Colonias Veraniegas de la capital de Bizkaia, estaban orientadas a la mejora de su salud y a la prevención de enfermedades. Precisamente sobre dichas colonias trataba el pleno del Ayuntamiento de Getxo del 21 de julio de 1898: “...Se da cuenta de una instancia de D. Juan Montes vocal de la Junta Local de 1ª Enseñanza del Bilbao, individuo que organiza las Colinas Escolares de vacaciones, quien indica haber tenido pleno consentimiento de D. Luciano Alday para utilizar los locales de la Escuela de la Fundación de niñas pobres de Andrés Cortina en Algorta, para instalar una Colonia Escolar de 15 niñas también pobres durante el presente periodo de vacaciones escolares. El Ayuntamiento de Getxo acuerda conceder con sumo gusto, la autorización que se solicita, debiendo dejar el solicitante dichas escuelas en el estado en que las recibe, y tras realizar las formalidades necesarias, con el Sr. Regidor Sindico D. Manuel Cámara...”

La prensa bilbaína, y también alguna revista gipuzkoana, recogieron pequeñas historias y fotografías de aquellos pequeños, que desde la Villa de D. Diego pasaron algunos veranos, acompañados de sus maestros/as disfrutando de nuestras playas, siendo acogidos en algún Colegio de Algorta.

En un pleno del Ayuntamiento de Bilbao del 21 de octubre de 1910, presentaba una moción el Sr. Horn Areilza, en la que se decía: “...El Ayuntamiento hace un gran esfuerzo enviando cada verano a mil escolares de ambos sexos a las colonias de verano, pero que es una pena que muchos otros que también lo necesitaban por su precaria salud, queden sin ese recurso. Para paliar esta carencia y mejorar la salud de un mayor número de escolares proponía organizar el envío de otros mil más a tomar baños de mar en alguna de las playas cercanas a la Villa. Y se aprobó aquella propuesta que sería llevada adelante en 1911...” (Bilbao periódico municipal, Baños de mar para los escolares 2005).

La prensa bilbaína, en uno de sus ejemplares, describía el semblante de algunos de aquellos niños, a los que presentaba con aspecto raquítico y endeble: “...Sus rostros denotan la huella de una enfermedad terrible, propia de organismos pobres...” (El Noticiero Bilbaíno del 7 de agosto de 1910). Aquel año los niños bilbaínos fueron a colonias de Villaverde de Trucios, Montes Claros, Busturia y Lekeitio.

Distintas comisiones y servicios del Ayuntamiento colaboraron con otros organismos e instituciones a lo largo de aquel invierno para hacer posible estos baños: “...Las compañías de transportes contestaron de forma afirmativa; la Compañía Vizcaina de Electricidad informaba en carta remitida el 10 de abril de 1911 de su disposición a transportar en su tranvía a 100 escolares cada día desde Bilbao hasta la Avanzada y regreso por un precio de diez céntimos por día y escolar. Pocos días más tarde, el 25 de abril, la Compañía del Ferrocarril de Bilbao a Santander, escribía que estaba dispuesta a transportar a cuantos escolares fuera necesario por el mismo precio que el tranvía, diez céntimos diarios por niño, en su ferrocarril desde Bilbao hasta Algorta y regreso. A comienzos de mayo, una vez elegida la playa de Ereaga como destino, el alcalde, Federico Moyua dirigió un oficio al Ayuntamiento de Getxo, cuyos alcalde y concejales ofrecieron todas las facilidades que pudieron y reservaron un espacio de playa para la colocación de las casetas, además de ceder gratuitamente un local en el que se pudieran guardar durante el invierno las casetas, lonas, estacas, maromas, etc. El 19 de junio de 1911 se aprobaron los presupuestos y normativa de esta iniciativa que años más tarde tomó el nombre de Semicolonia de Algorta...” (Bilbao periódico municipal, Baños de mar para los escolares 2005).

En las expediciones del año 1911 Se siguieron las normas referidas, con las siguientes peculiaridades:

El servicio de almuerzo quedó a cargo del industrial J. García Cazaña, dueño de la panadería “La Esperanza”, quien debía de suministrar un bocadillo compuesto por pan francés con una loncha de jamón un día y por pan español con dos lonchas de queso al siguiente. En su oferta inicial incluía un pastel cosa que el médico municipal estimó conveniente retirar, incrementando en su lugar la cantidad de pan.

Se presentaron numerosos maestros para los puestos de directores y de ayudantes, lo que no es de extrañar pues las cien pesetas asignadas a cada uno como gratificación suponían una cantidad importante para ellos (en aquella época el sueldo mínimo de los maestros vizcaínos era de 825 pesetas anuales).

Los bañeros seleccionados por el Ayuntamiento de Getxo fueron todos ellos vecinos de Algorta y marinos de profesión: José Domínguez, Juan Cruz Llona, José Núñez, Agustín Irueta, Antonio Deusto, Jenaro Maguregui, Martín Echevarria y Manuel Sáez.

Una fotografía de 1912 en la revista «Nuevo Mundo» de Madrid nos daba idea de las vestimentas de los niños de las Colonias veraniegas.

En ese año, 1912, los expedicionarios parece ser que provocaron varios incidente en el ferrocarril de Algorta y en la playa, lo que dio lugar a algunas reformas implantadas a partir del verano de 1913.

Se separaron las expediciones de niños y niñas, acudiendo los primeros desde mediados de julio hasta comienzos de agosto y las niñas después; también se incrementó el tiempo de permanencia en la playa. Se limitó a doscientos el número de expedicionarios de cada día y se intensificó la vigilancia, incrementando el número de maestros acompañantes a la vez que disminuía el total de expedicionarios a 435 plazas para niñas y 409 para niños.

Cada día acudían cerca de doscientos escolares divididos en cuatro secciones, acompañados por un maestro director con cuatro ayudantes, cuando los chicos, y por la directora con cuatro maestras auxiliares cuando las niñas. Tenían su salida a las ocho de la mañana en la estación del ferrocarril a Plentzia y el regreso lo iniciarían en la estación de Algorta en el tren que tenía su salida a las 17,30h. Cada sección disfrutaba de media hora de baño, aunque los bañeros deberían de permanecer en su puesto, por si acaso, desde las 8h. Hasta las 12,30h.

La ampliación del horario de permanencia obligó a sustituir el bocadillo de almuerzo por una comida en regla, suministrada por el Ayuntamiento siguiendo las normas y menús del reglamento que regía la cantina escolar de la escuela de Urazurrutia. También se confeccionaron menús para los maestros, a base de sopa, cocido, dos principios y postre. Después de dirigirse infructuosamente a una treintena de industriales del ramo de Getxo, se recurrió al Hospital Hospicio de Getxo, que se hizo cargo de todos los aspectos: cocina, comedor y limpieza. Se repartieron 8.358 raciones de comida a niños y niñas, con un coste que sumó 4.233 pesetas.

El presupuesto total de la semicolonia ascendía a 9.500 pesetas, durante los siguientes años se mantuvo esta actividad sin variaciones, en los posteriores a la Guerra Civil se utilizó el mismo modelo, pero cambiando el destino que pasó a ser Artxanda; lugar adonde los escolares subían utilizando el funicular”.

En la foto superior se puede ver a la izquierda de la foto a los maestros bilbaínos Srs. González, Fernández Playas y Barrios; a la izquierda se aprecia al Bañero de Algorteño Sr. Echevarria explicando a los niños cosas relativas al mar.

En el año 1913, el comienzo de aquellas colonias fue por iniciativa de D. Juan de Irala: “...El propietario del moderno barrio de Irala-barri, D. Juan J. Irala, se propone, al igual que en años anteriores, enviar en la primera quincena del próximo mes de Septiembre unos 100 niños de las escuelas de dicho barrio a tomar los baños en la playa de Algorta. Con esta fecha ha dirigido el Sr. Irala un escrito a la Alcaldía, en el que solicita se le conceda permiso para usar gratuitamente las casetas y demás servicios que utilizan en la actualidad en Algorta los niños de las escuelas municipales de nuestra Villa. Los niños que se propone el Sr. Irala enviar a tomar baños, irán acompañados de sus respectivos profesores y del intendente del citado barrio, para mayor vigilancia y seguridad...” Aquella temporada de baños escolares, para niños, terminaba el día 12 de agosto: “...Hoy termina la temporada de baños de los niños de las escuelas de esta villa que diariamente los vienen tomando en la playa de Ereaga de Algorta. Según el acuerdo oportunamente adoptado por la Comisión municipal de Fomento y Colonias Escolares, las 175 niñas ya designadas empezaran a tomar los baños, en la citada playa, el próximo miércoles. Esta temporada de baños para las niñas durara hasta el 9 de Septiembre. Dichas niñas irán acompañadas de cinco maestras de las escuelas municipales y una portera...” (Euzkadi del 6 y 12 de agosto de 1913).

En 1915, el Ayuntamiento de Bilbao programó para su población escolar con mayor riesgo de enfermedades unas vacaciones de verano al aire libre. Enviar mil niños a disfrutar de los baños de mar, la cual fue conocida bajo el nombre de “Semicolónia de Algorta, una experiencia en la cual los niños iban a pernoctar en sus propios domicilios, realizando diariamente viajes de ida y vuelta entre Bilbao y Algorta.

Una vez seleccionados los mil candidatos a disfrutar de esta “semicolonia”; selección que realizaba el Médico Municipal Inspector de Escuelas, fueron sólo 766 los seleccionados, quedando los restantes escolares limitados a jugar en la playa, sin contacto con el agua, lo cual seguro que fue un castigo para los que no habían sido agraciados en la selección.

A cada niño se le proporcionaba un carnet en el que constaban sus datos personales, descripción física, días en que debía acudir, medio de transporte y horario, así como unas casillas perforables numeradas para cada viaje y cada almuerzo. Cada escolar debía de llevar una “sábana” y un traje de baño, condición sin la cual no serían admitidos.

Se dividió a los escolares en tres grupos, cada grupo acudiría a tomar baños durante nueve días. Cada uno de ellos sería a su vez subdividido en tres secciones: las dos primeras se reunirían a las seis y media de la mañana; una en el Ayuntamiento, para salir a las siete en el tranvía hasta la Avanzada, tomaría sus baños entre las nueve y las diez de la mañana para regresar a Bilbao en el tren que salía de Algorta a las once.

La segunda tenía su punto de reunión en el Instituto Vizcaino, situado en lo que ahora es la plaza de Unamuno, saliendo para Algorta en el tren de las siete de la mañana, tomaría su baño entre las ocho y las nueve de la mañana, y regresaban a Bilbao en el tranvía que salía de la Avanzada a las once y media, la tercera se juntaba a las siete y media en el Instituto Vizcaino, saliendo en el tren de las ocho para tomar su baño entre las diez y las once. Su regreso se hacía también en ferrocarril, en el tren que tenía su salida de la estación de Algorta a las doce menos diez.

Los niños procedentes de Zorrotza y Olabeaga se desplazaban en el ferrocarril de Bilbao a Portugalete, cruzando el Puente Colgante, y desde allí, en tranvía a Ereaga. Los de la zona de Ibaizabal y la Peña lo hacían en el Ferrocarril Vascongado hasta Bilbao, donde enlazaban con el resto de los niños utilizando el tranvía urbano. En ambos casos, eran acompañados por un maestro ayudante.

Se suministraba a cada niño un almuerzo, seleccionado por concurso entre los proveedores locales, recibirían además un traje de baño cada uno. El personal que acompañaba a cada expedición, consistente en seis maestros voluntarios, actuando dos de ellos como director y directora; los directores cobrarían 125 pesetas y los ayudantes 100 pesetas.

De acuerdo con lo pactado con el Ayuntamiento de Getxo, éste seleccionaba ocho bañeros, que percibirían 138 pesetas cada uno por mes y medio de trabajo, debiendo prestar servicio entre las ocho y las once de la mañana.

También se contrató en Getxo una señora encargada de recoger, secar y guardar la ropa de los niños, que percibiría 2,50 pesetas por día trabajado.

Desde Instrucción Publica de Bilbao decían: “...Se ha reunido ayer esta Comisión municipal, con asistencia de los señores Etxebarria, Laiseka y Otazua, adoptando, entre otros, los siguientes acuerdos: Quedan enteradas de la comunicación de la Alcaldía de Getxo, autorizando la instalación de las casetas de baños en la playa de Ereaga para el servicio de los niños, y cediendo los locales del año pasado para establecer en ellos los comedores, habiéndose acordado dar las gracias. Ultimados todos los preparativos para las Colonias, se ha dispuesto que éstas salgan de Bilbao el día 21, verificándose las operaciones de peso y talla el día 19, a las cuatro de la tarde, en el Salón de Quintas...” (Euzkadi del 11 de julio de 1915).

El anuncio de aquellas expediciones se publicaba en la prensa bilbaína: “...Los Baños Escolares.- Por el tren que tiene su salida a las ocho de la mañana, marchó ayer a la playa de Ereaga, de Algorta, la expedición escolar de niñas de las escuelas municipales que van a tomar baños.

La expedición, compuesta de 175 niñas, dividida en cuatro secciones, fueron bajo la dirección de la maestra municipal Dña. Braulia Rodríguez. Las cuatro secciones van al cuidado de las maestras Dña. Engracia Abad, Dña. Francisca Iza, Dña. Elena de las Fuentes y Dña. Julia Elorriaga. La temporada de baños durará 27 días...” (Euzkadi del 14 de agosto de 1915).

Algunos de estos datos están extraídos: De una publicación del Ayuntamiento Bilbao, del diario «El Noticiero Bilbaíno» y «Euzkadi», además de algunos diarios madrileños.

miércoles, 8 de septiembre de 2021

LA COLONIA ESCOLAR DE CARDEÑAJIMENO y -III-

Con esta entrada, la última de esta serie, finalizaré la historia de una de las iniciativas municipales, en favor de los niños y niñas más desfavorecidos de nuestra Anteiglesia.

SEXTA EXPEDICION A CARDEÑAJIMENO (1933)

El día 16 de junio de 1933 salía, para Cardeñajimeno, la primera expedición de niñas: “...Colonia Escolar.- Hoy a las siete de la mañana, saldrá con dirección a Aguas Claras (Burgos) la primera expedición escolar de esta Anteiglesia, integrada por 40 niñas, a la que acompañan las maestras Dña. Luciana Salazar y Dña. Francisca Ugarte y el oficial de la sección de Instrucción Pública D. Luis Ezcurdia...” (El Liberal 16 de junio de 1932).

El viernes 1 de agosto se producía el relevo de los colonos: “...El relevo de los colonos.- A mediodía de hoy se verificará en el vestíbulo de la Casa Consistorial la revisión de los equipos que han de llevar los cuarenta niños que el día 1 de agosto próximo han de ir a la finca de Fuentes Blancas (Burgos) para relevar a las cuarenta niñas que allí están desde hace mes y medio, formando la primera expedición de las Colonias escolares de este año...” (El Noticiero Bilbaíno 28 de julio de 1933).

El viernes día 15 de septiembre volvía la última tanda de los colonos de Cardeñajimeno: “...Las Colonias escolares.- Mañana, viernes, regresarán de la finca San Ignacio, que el Ayuntamiento de Guecho posee en Aguas Claras, término municipal de Cardeñajimeno (Burgos), los cuarenta niños que forman la segunda expedición de las Colonias escolares de este año, después de haber estado allí durante mes y medio. Con el regreso de esta expedición ha quedado ultimado, por este año, el veraneo de los niños, que tan grato resulta a los pequeños escolares...” (El Noticiero Bilbaíno 14 de septiembre de 1933).

SEPTIMA EXPEDICION A CARDEÑAJIMENO (1934)

Getxo en 1934 era un municipio puntero, en cuanto a protección a las personas más necesitadas. Tenía cinco Cantinas Escolares: “...De cuya administración se encarga el Patronato de Protección Escolar. Estaban situadas en Las Arenas, San Ignacio, Algorta, Santa María y Sarachaga. A las mismas asisten unos 300 escolares. El coste por comida ascendía a unos 50 céntimos...”

Además el Municipio contaba con: “...Baños Artificiales en la casa de Socorro, en un departamento independiente, los mismos eran llevados con la cooperación de la Junta Antituberculosa de Getxo, que estaban a cargo de practicantes. Los baños ultravioletas, se aplicaban a toda persona necesitada, que no contará con recursos no le permitieran costearse ese tipo de medicación...”

En cuanto a la Lucha Antituberculosa: “...El Ayuntamiento se encargaba de procurar la vacuna B.C.G., para todo recién nacido en el municipio, y de procurar la enfermera titulada que la aplique...”

En 1934 se realizó un plano de obras, que a pesar de que la calidad fotográfica no es la idónea, nos permite ver como era la colonia, y la descripción que hacían de la misma, conocer cómo eran sus instalaciones.

Decía la memoria: “...La Colonia esta instalada en la “Quinta San Ignacio”, Ayuntamiento de Cardeñajimeno, a siete kilómetros de Burgos, y a dos de la Cartuja de Miraflores. Está situada en un altozano.

Consta de tres plantas: En la planta baja se encuentran las cocinas, comedores, salas de recreos, y una amplia Capilla.

En el Primer piso, se encuentran los dormitorios, cuartos de baño, servicios sanitarios, enfermería y ropero.

El Segundo piso, tiene la misma disposición que el primero.

Adosado a una de las paredes de la finca hay un frontón. Rodea a la misma un robledal y huerta donde se cultivan las hortalizas para alimentar a la Colonia. El agua es abundante, se extrae por medio de un motor eléctrico, que a su vez provee de luz eléctrica a la finca. Los servicios religiosos, son efectuados por el párroco de Cardeñajimeno, quien autorizado por su superiores, celebra misa todos los domingos en la capilla de la Finca...” (Expediente Signatura 3236002 del A.M.G.).

En 1934, el número de niñas/os que viajaban a la Colonia de Cardeñajimeno se había consolidado, ya que en los últimos tres años se había mantenido en 40 pequeñas/os.

La primera expedición de ese año partió para Cardeñajimeno el día 20 de julio: “...La primera Colonia.- Hoy, miércoles, saldrán en autobús para la finca de Aguas Claras, en el término municipal de Cardeñajimeno (Burgos), las cuarenta niñas que componen la primera Colonia escolar de este año, con el propósito de que pasen dos meses en aquella hermosa posesión. Acompañarán a las expedicionarias las maestras Dña. Amalia Fernández y Dña. Luciana Salazar y el oficial de la Sección municipal de Instrucción Pública, D. Luis Ezcurdia, más el personal subalterno necesario...” (El Noticiero Bilbaíno 20 de junio de 1934).

La segunda tanda, la de los niños, salía para Cardeñajimeno el día 7 de agosto: “...Relevo de colonos.- El lunes, a las siete de la mañana, saldrán en un autobús para la finca “Quinta de San Ignacio”, que el Ayuntamiento posee en el término municipal de Cardeñajimeno, a siete kilómetros de Burgos, los cuarenta niños que han de componer la segunda expedición de las colonias escolares de este año, para pasar allí cuarenta y cinco días. Van con ellos los maestros municipales señores D. Tirso Pérez Alveniz y D. Samuel González. El mismo lunes por la tarde, regresarán en el mismo autobús las cuarenta niñas que formaron la primera expedición, y que pasaron allí el plazo reglamentario de cuarenta y cinco días, durante los cuales experimentaron una notable mejoría en el aspecto general de su salud.

Al anochecer regresaron en el mismo autobús las cuarenta niñas que formaron la primera expedición, que permanecieron allí mes y medio, tiempo que también estarán los que marcharon ayer. ...” (El Noticiero Bilbaíno 3 y 7 de agosto de 1934).

Los niños regresaron el día 20 de septiembre de Cardeñajimeno: “...Regreso de colonos.- En perfecto estado de salud, regresaron a sus casas los 40 niños que por cuenta de este Ayuntamiento formaron la segunda expedición de las Colonias escolares de Guecho, habiendo pasado una temporada en la finca “San Ignacio”, que el Municipio posee en el término de Cardeñajimeno (Burgos)...” (El Noticiero Bilbaíno 21 de septiembre de 1934).

OCTAVA EXPEDICION A CARDEÑAJIMENO (1935)

Aquellas colonias habían calado, por sus virtudes curativas en los vecinos de Getxo, hasta el extremo de que los empleados municipales se sentían deseoso de verse incluidos entre los seleccionados. El día 15 de abril de 1935, el Alcalde y Primer Teniente de Alcalde, D. Luis Urresti y D. José Bautista Merino presentaban una moción el el pleno municipal: “...Proponiendo, que sin que sea perjuicio para las Colonias escolares, podrían habilitarse unas habitaciones para los empleados municipales, abonando por ello el estipendio que se considere oportuno...” Propusieron en el pleno municipal que: “...Por ser el primer año, y como periodo de prueba, la permanencia de cada empleado sea de una semana completa. Que sea concedido a los empleados municipales de plantilla...” (Expediente Signatura 2478-2 del A.M.G.)

Cómo relataba en la primera entrada la iniciativa mas sonada para ayudar de las Cantinas escolares y aquellos pequeños escolares fue: “...La encabezada por el arenero D. Juan Ituarte (Ver fotografía superior, dentro de un círculo), que llegó hasta el frontón “Hai Alai” de Sanghai, donde el gerente del mismo D. Teodoro Jauregui, junto al cuadro de pelotaris del frontón, realizaron una campaña para enviar fondos para el mantenimiento de setenta niños de las cantinas escolares, durante la temporada de 1936...” (El Noticiero Bilbaíno 23 de junio de 1935).


Con la llegada del verano la octava expedición a Cardeñajimeno partía para Burgos el martes 18 de junio de 1935: “...La primera expedición escolar.- El próximo martes, a las nueve de la mañana, saldrán de frente a la Casa Consistorial, en autobuses, cincuenta niñas de las diversas escuelas públicas de la localidad que han sido seleccionadas para ir a pasar una temporada de mes y medio en la Colonia que este Ayuntamiento posee en término de Cardeñajimeno (Burgos). Acompañarán a las niñas las profesoras Dña. Luciana Salazar y Dña. Amalia Fernández, y para su servicio irán dos sirvientas y una cocinera. Conducirá la expedición, hasta dejarla instalada en la Colonia, el jefe del Negociado de Instrucción Pública del ayuntamiento, D. Luis Ezcurdia...” (El Noticiero Bilbaíno 15 de junio de 1935).

El lunes 5 de agosto retornaban los expedicionarios, y como venía siendo habitual, en el mismo autobús, salían las niñas hacia Cardeñajimeno: “...Relevo de colonos.- El lunes saldrán para la finca que el Ayuntamiento posee en Cardeñajimeno (Burgos), 40 niños que componen la segunda expedición que este año se envía a dicha Colonia Escolar. El mismo día regresarán las 40 niñas de la primera expedición que han pasado allí una temporada de 45 días, durante la cual han experimentado notable mejoría en su estado de salud...” (El Noticiero Bibaíno 4 de agosto de 1935).

Aquellos pequeños colonos retornaban a Getxo el viernes día 20 de septiembre: “...Regreso de colonos.- Esta noche, alrededor de las ocho y media, llegarán a esta localidad los cuarenta niños que han pasado una temporada de mes y medio en la magnífica finca que, para sus colonias escolares, posee el Ayuntamiento de Guecho en el término de Cardeñajimeno, de la provincia de Burgos...” (El Noticiero Bilbaíno 20 de septiembre de 1935).

NOVENA EXPEDICION A CARDEÑAJIMENO (1936)

Esta fue la última experiencia de las niñas y niños de Getxo en aquella colonia. El golpe de estado de 1936 truncaría aquellos días de salud y divertimento de los pequeños de nuestra Anteiglesia.

En marzo de 1936 la Junta Municipal de Beneficencia estaba compuesta por:

  • Dña. Justa Ugarte.

  • Josefa Tapia (Viuda de López).

  • Dña. Isabel Echevarria de Pereiro.

  • Dña. María Luisa de Zubiaria.

  • Dña. Dolores Ibarra Arana.

Y el Patronato de Protección escolar estaba formado por:

  • Josefa Tapia (Viuda de López).

  • Dña. Isabel Echevarria de Pereiro.

  • Dña. María Luisa de Zubiaria.

  • Dña. Dolores Ibarra Arana.

Para el día 3 de junio de 1936 se anunciaba en la prensa bilbaína: “...Las Colonias Escolares- Mañana, miércoles, se reunirá en el Ayuntamiento el Protección Escolar, a fin de proceder a la elección de las cuarenta niñas que han de formar la primera expedición de las Colonias Escolares, que han de pasar mes y medio en el edificio-quinta que este Ayuntamiento posee en el termino de Cardeñajimeno (Burgos)...” Las niñas salieron hacía la Colonia el día 18 de junio. (El Noticiero Bilbaíno 2 y 17 de junio de 1936).


Ese 18 de junio de 1936 salían para Cardeñajimeno las niñas de Getxo. Aquella iba a ser la última estancia en aquella colonia, ya que tras los primeros movimientos sediciosos de los golpistas, el día 29 de julio de 1936, llegaban a la prensa las preocupaciones de los familiares de las pequeñas: “...Ha comenzado a despertar inquietud entre las familias, el hecho de que no se tenga noticia alguna del estado en que se encuentran las niñas de las escuelas públicas de esta localidad, las cuales forman parte de la Colonia Escolar que el Ayuntamiento de Guecho mantiene en Cardeñajimeno...” (El Noticiero Bilbaíno 29 de julio de 1936).

Para el día 8 de agosto de 1936 ya se habían recibido noticias de las niñas de Castrojimeno: “...Merced a las gestiones realizadas por el Ayuntamiento de Guecho, en cooperación con Radio Emisora Bilbaína, se ha sabido con satisfacción que tanto las niñas, como el personal de dirección y subalterno de la colonia escolar, que el Ayuntamiento sostiene en Cardeñajimeno (Burgos), continua sin novedad en su salud...” (El Noticiero Bilbaíno 8 de agosto de 1936).

En octubre de 1936, los frentes de guerra ya mostraban gran actividad, en Elgeta los rebeldes lanzaban un duro ataque, en el de Elorrio las refriegas eran continuas.

Para lograr que niños, maestros y personal afecto a la Colonia pudieran regresar se realizaron diversas gestiones entre el Ayuntamiento de Getxo, Cuerpo Consular y Cruz Roja Internacional. Prueba de ello son las cartas que estos organismos se cruzaron, y que aparecen recogidas en la documentación de “Badator” (Euskadiko Artxibo Historikoa), del fondo de D. Santiago Aznar Sarachaga.

La primera estaba dirigida al decano del Cuerpo Consular (Zona Internacional) de Las Arenas, y era de fecha 1 de octubre de 1936: “...Teniendo en cuenta su alta representación y teniendo en cuenta las constantes demandas que en esta Alcaldía se reciben por parte de padres y familiares de las niñas y demás personal de la Colonia Escolar que este municipio sostiene en Cardeñajimeno (Burgos), realice gestiones encaminadas a lograr el retorno de los mismos.

La Colonia se compone de 41 niñas, y el personal afecto a la misma, maestra-administradora, maestra- vigilante, cocinera y dos sirvientas.

La proximidad de la época de frio, y teniendo en cuenta que salieron provistas de ropas, para la época de verano, unida a una larga separación de sus padres, tratándose de niñas de tan corta edad, aconsejan el retorno a sus casas.

Por ello y teniendo en cuenta que se trata de una cuestión humanitaria, solicitamos su gestión...”

La segunda carta de fecha 3 de octubre de 1936, respuesta del Cuerpo Consular Internacional, recogía lo siguiente: “...Nos es grato acusar recibo de su carta del 1 del actual. Queremos hacer presente nuestro propósito de la gestión humanitaria que nos han encomendado. Hemos de hacer presente, que habiendo obtenido autorización por al Junta de Defensa de Vizcaya, por medio del Gobernador Civil de la Provincia, comenzamos inmediatamente nuestras gestiones...” Firmaba el escrito el Secretario del Cuerpo Consular, N. Berastegui.

En la tercera, fechada el 14 de octubre de 1936, que recogía las declaraciones de padres, madres y personas integrantes de la Colonia, en ella se decía: “...Las madres de las niñas se reiteran en su deseo de que las niñas retornen a sus hogares. Por todo ello el Alcalde , recogiendo ese unánime deseo de las madres, no puede menos que acudir a V.S. ponga en practica lo medios que su alto cargo le sugieran para que esas niñas y demás personal de la Colonia vuelvan al calor de sus hogares...” La carta iba dirigida al representante de la Cruz Roja Internacional.

Adjuntaban una relación con los nombres de las niñas y el personal afecto a la Colonia que adjunto más abajo.


Tras estas gestiones, un lago recorrido les esperaba aún, el día 15 de octubre viajaron en autobús desde Burgos, acompañadas por la Cruz Roja, hasta Gasteiz, de allí se trasladaron a Donosti, donde pernoctaron en un colegio. El día 16 embarcaron en el puerto de Pasajes, en el destroyer ingles S.K.H. 15, llegando a Las Arenas ese mismo día, hacia las 14:45. La prensa bilbaína relataba así el periplo de las niñas y sus acompañantes: “...Poco antes de las tres de la tarde fondeó en el Abra el buque de guerra ingles (Destroyer inglés “S. K. H. 15”), a bordo del cual venían embarcadas desde San Sebastián, las cuarenta niñas, dos profesoras y servidumbre, que formaban la Colonia Escolar de Guecho, que desde junio último se encontraban en la finca “San Ignacio” de Cardeñajimeno...” Para recibirlas, en las pasarelas del embarcadero de Las Arenas se encontraban: “...Una Comisión del Ayuntamiento y el Cuerpo Consular, familiares de las niñas y gran número de vecinos, la banda de música y tamborileros municipales. Las gestiones para llevar a feliz termino el retorno de las pequeñas y acompañantes, fueron llevadas por el Gobierno Vasco, Cruz Roja Internacional, Cuerpo Consular de Inglaterra...” (El Noticiero Bilbaíno 17 de octubre de 1936).

La noticia también era recogida por otros diarios, la rotativa del “Euzkadi” llevaba a sus paginas una gran fotografía: “...De las niñas de la Colonia Escolar, junto Comité de la Cruz Roja Internacional, y un jefe y un oficial del destroyer en el que efectuaron el viaje...” (Euzkadi 17 de octubre de 1936).

Con la guerra ya avanzada, negros nubarrones de represalias caían sobre los territorios ocupados. Se decretaban incautaciones: “...Contra inculpados por actos u omisiones contrarios al movimiento nacional...” (El Diario de Burgos 25 de febrero de 1937). Incluso la Iglesia amenazaba: “...A quien coopere con anarquistas y comunistas, quedará excomulgado...” (Fragmento de la pastoral del Arzobispo de Burgos. Publicado en el “Diario de Burgos” 27 de febrero de 1937).

En este estado de cosas, nuestras Colonias Infantiles también sufrieron de ocupaciones y embargos forzados. El día 27 de febrero de 1937 se recibía una nota del Guarda Jurado de la finca San Ignacio de Cardeñajimeno: “...El que suscribe, Guarda Jurado del Sanatorio, propiedad del Ayuntamiento de Guecho, hace constar que en el edificio requisado por orden del General Jefe de la Sexta División se ha procedido, por el Capitán de Intendencia D. Antonio Bienzobas, al recuento de los efectos que en el mismo se hallan...”

El 12 de abril de 1937 se recibía una comunicación, en el Ayuntamiento de Getxo, por parte del Ayuntamiento de Burgos: “...Para que se autorice a la Academia de Ingenieros Militares la utilización de la finca...” En ese entre acto, en el mismo escrito, se decía: “...También se han recibido solicitudes para utilizarla por parte de Organizaciones Juveniles de Burgos (Falange Española) y del jefe de la Guardia Civil de esta Capital...”

El 27 de marzo de 1937, el Teniente Coronel de E. M. de la Sexta División de Burgos, enviaba un escrito al guarda de la finca de Cardeñajimeno, D. Francisco Calvo (que vivía en el barrio de Cortes), en la que ordenaba: “...Sírvase V. entregar en esta sección de E.M. las llaves del sanatorio de “Villa San Ignacio”, propiedad del Ayuntamiento de Getxo...”

El 18 de noviembre de 1937, un informe del Ayuntamiento de Getxo, firmado por el Jefe de Negociado D. Tirso P. de Albeniz, daba detalle sobre la finca San Ignacio de Cardeñajimeno: “...Esta finca estuvo bajo la custodia del guarda D. Francisco Calvo hasta el 27 de marzo último. Momento en el que se ordenó a dicho guarda entregara las llaves en la Sección del estado Mayor de Burgos. A partir de esa fecha parece fue ocupada por fuerzas del ejercito, actualmente se halla cerrada...”

Aquellos terrenos y edificio, como relata el medico e historiador Martín Frutos, en su obra “El Sanatorio antituberculoso de Fuentes Blancas”: “...Hubo otra incautación, esta por parte del ejercito golpista. A primeros del 1937 se decide ubicar allí un sanatorio antituberculoso, pero como la germana Legión Cóndor no tenía dónde ubicarse para descansar, tras bombardear las zonas “rojas” del Norte, se decidió usarlo como refugio de los soldados alemanes...”

Cosa que confirmaba un escrito del Procurador D. José Ramón Echevarrieta a D. Idelfonso Arrola del 27 de julio de 1937: “...Para contestar a su pregunta del 17 de esta, sobre al situación de la finca, escribí al Párroco de Cardeñajimeno. Hoy he recibido la visita de dicho señor, quien me dice que en la actualidad se encuentra libre, por haber sido desalojada recientemente por unos alemanes que la ocupaban...”

El 5 de junio de 1939 una nueva notificación del mencionado Procurador era enviada al Alcalde de Getxo: “...Tengo noticias de que en breve quedará desalojada la finca San Ignacio de Cardeñajimeno, al haber terminado su misión la Academia de Ingenieros, que allí ha estado instalada...”

Como consecuencia del paso del ejercito por aquella finca, se hizo preciso solicitar el reconocimiento y eliminación de materias peligrosas. El 2 de octubre de 1939, el General Jefe de Artillería, enviaba un telegrama por correo, al Procurador del Ayuntamiento de Getxo, D. José Ramón de Echevarrieta : “...En relación a su solicitud de reconocimiento de los alrededores del edificio propiedad del Ayuntamiento de Guecho. Manifiesto que realizado el reconocimiento por parte del personal del Parque de Artillería, se ha destruido una carga de inflamación y varios cartuchos de dinamita goma. No se puede garantizar que dicha zona haya quedado totalmente libre de materias peligrosas...”

El 25 de junio de 1940, según una nota del Ayuntamiento de Getxo, se accedía a que pudieran usar la finca de Cardeñajimeno: “...Accediendo a la Jefatura de la O.J.E. de Burgos, cedemos para el presente verano la finca de Cardeñajimeno...” Todas estas noticias relacionadas con la ocupación de la finca San Ignacio de Cardeñajimeno están sacadas de la siguiente documentación (Expediente Signatura 3236002 del A.M.G.).

LA COMPRA DE LA FINCA SAN IGNACIO POR LA DIPUTACIÓN Y EL AYUNTAMIENTO DE BURGOS EN 1940

Esta propiedad fue “comprada” al Ayuntamiento de Getxo por la Diputación de Burgos en 1940, tras el golpe de Estado de 1936: “...Adquisición de la finca que posee el Ayuntamiento de Guecho. Tras las gestiones realizadas por los comisionados que se desplazaron a Guecho, para tratar con aquel Ayuntamiento de la compra de la finca que posee en Cardeñajimeno, se adopta el acuerdo de adquirirla en 147.500 pesetas...” (Diario de Burgos 4 de agosto de 1940).

El 22 de diciembre de 1940, en ese diario, se decía respecto de la compra de la “Villa San Ignacio”: “...Se autoriza a la Diputación de Burgos para adquirir del Ayuntamiento de Guecho la finca de Cardeñajimeno, sita en las proximidades de Fuentes Blancas, que se destinará a Hogar Infantil y Colonia de los jóvenes del Asilo. Queda enterada la Corporación y que se ponga en conocimiento del Ayuntamiento de Guecho, para que pueda otorgarse la correspondiente escritura de compraventa, facultando al Diputado D. Emilio Quintana, para que la firme y haga entrega...” (Diario de Burgos 22 de diciembre de 1940).

Aquellos terrenos y edificio, más tarde, como cuenta el medico e historiador Martín Frutos, en su obra “El Sanatorio antituberculoso de Fuentes Blancas”: “...Tras su adquisición por la Diputación de Burgos en 1943, y ser cedido al Patronato Nacional Antituberculoso, se usará como hospital hasta 1956. A partir de ese momento todas las ideas que se plantearon, no cuajaron, por lo que ante su precaria situación, en los años 80 fue derribado...”

Ese fue el destino final de un centro que durante ocho años acogió, durante los veranos, a los niños/as de Getxo.

Todos los datos de esta historia, de la Colonia Escolar de Cardeñajimeno (Burgos), están sacadas de los siguientes expedientes del Archivo Municipal de Getxo: Signaturas-2513-2, 3144014, 3245013, 3266002, 3135-7, 2478-2 y 2819-16. Además de artículos de prensa de los siguientes diarios: El Noticiero Bilbaíno, El Liberal, Euzkadi, La Tarde, de Bilbao y el Diario de Burgos.