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jueves, 2 de julio de 2020

LOS MOLINOS DE GETXO y -IV-



Con esta entrada finalizo esta serie sobre los Molinos de Getxo, recordando los que existieron accionados por el Viento.

MOLINOS DE VIENTO:

Respecto de los Molinos de Viento cabe decir que según refería el Diccionario de la Real Academia de la Historia en 1802, cuando se refería a la Anteiglesia de Getxo indicaba: “...Perteneciente a la Merindad de Uribe y al Obispado de Calahorra, contribuye con 166¾ de fogueras. Tiene una población de 1528 personas. Su iglesia dedicada a Santa María fue reedificada en 1739, y está servida por cuatro beneficiarios que presenta en dueño de la casa solar de Jauruegui. Hay 6 molinos de agua y 2 de viento. Desde 1780 se celebra el Santo Ángel de la Guarda...”

MOLINO DE AXPIKORTA:


En la obra “Bilbao y los Molinos Vascos” de Gregorio Prieto se habla de que: “...Dentro del término municipal de Guecho, se encuentran las ruinas de otro, denominado Arnabar...” Realmente se refería al de “Axpikorta” que se encontraba en el argomal y pinares de Azkorri, cerca del caserío “Arnabar”.

En un “Boletín de la Real Sociedad Vascongada de Amigos del País” de 1954, firmado por el que fuera Alcalde de Getxo D. José Juan Bautista Merino, se decía: “...En la anteiglesia de Guecho existen restos de dos molinos. Uno de ellos llamado Axerrota, tiene sus paredes bien conservadas. El otro molino se conoce con el nombre de Arnabarre o Arnabar, está situado en el límite con la Anteiglesia de Sopelana, cerca del mar, sobre una loma. En él se parapetaron los Carlistas en 1875, en sus cercanías de realizaron algunas escaramuzas con los vecinos de Algorta fieles al Gobierno...”

AIXERROTA:


El Molino de Viento de Aixerrota esta situado junto al acantilado de Arrigunaga, en el paseo de La Galea, en Santa María de Getxo. Este molino fue obra de Edmundo O'Shee Phillips nació en Dublín en 1698, hijo de D. Edmundo O'Shee Meagher y de Dña. Francisca Phillips (descendiente del Conde de Power), quien aparece en Getxo donde adquiriría los terrenos, en los que mas tarde construyó el molino de viento y casa de “Aixerrotao “Axerrota.

El primer dato histórico a cerca del Molino de Axerrota (Aixerrota) aparece en los archivos el 28 Marzo de 1725, en dicho documento se hacía referencia a la venta de una heredad de 25 peonadas (en la provincia de Bizkaia, una peonada, equivalía a 380.4236 m2). Este terreno se hallaba situado en una zona de Getxo conocida como “Armendiatxa o Azalarieta”.

Este terreno pertenecía al caserío llamado “Subyaga-Etxebarria, y fue vendido por 3.060 reales y 25 maravedís a nuestro personaje, a Edmundo Shee, quien construiría el hoy conocido como molino de Aixerrota. En 1734 alquilaría por primera vez el molino a Juan Joseph de la Fuente, seguiría apareciendo como propietario del mismo en las fogueraciones de 1746.

Las características de aquel molino eran las siguientes, según aparece recogido en los Protocolos Notariales del Archivo Histórico Provincial de Bizkaia: ...la casa y casería llamada del Molino de Biento, con sus tierras de pan sembrar y viñas y sus cinco aposentos, sala cozina y camarote que tiene dicha casa con dos hornos y el cortijo separado y demás pertenencias que son la Pieza Zircular de mampostería que fue y sirvió de molino de viento y al presente sirve de cortijo en que existen sus dos suelos altos de madera y tabla enteros con su cubierto de tejado sin otra cosa mas que su escalera hasta dicho tejado...”.

El molino fue construido para sustituir temporalmente a los de agua, ya que en la época se produjo una gran sequía, haciéndose necesario que su funcionamiento fuera mediante viento, para poder moler el grano de maíz y piensos. Producía dos tipos de harina: la fina “artourunepara la elaboración del “talo, y la ordinaria “arto-birrine, destinada a la alimentación del ganado y de las aves de corral.

Este molino dejó de funcionar en 1787. Durante algún tiempo se utilizó como almacén para guardar aperos de labranza y ganado. Más tarde, tras el fallecimiento de Edmundo y de su esposa, parece que pasó a manos de la familia de Francisco Antonio de Arteaga, en un documento de 1795 ya figura como propietario su hijo Antonio de Arteaga, persona notable en la Anteiglesia, ya que fue apoderado de Getxo en las Juntas Generales en los años 1788, 1792 y 1793 y regidor de la Anteiglesia en 1792.

En el Siglo XX, el 20 de Julio de 1935, la comisión municipal de Fomento realizaría las gestiones para que los propietarios del Molino de “Aixerrota, Dña. Josefa Ventura de Cortina (Viuda de Larrosa), cediera su arriendo al Ayuntamiento de Getxo, a fin de evitar el estado de abandono en el que se hallaba la edificación. El 20 de Agosto de aquel año se firmaría un convenio. Entre sus clausulas se indicaba que “...Dña. Josefa Cortina Vda. de Larrosa, cede en arriendo al Ayuntamiento de Getxo, el expresado molino de Axerrota y terrenos adyacentes, al objeto de realizar algunas pequeñas mejoras, para el disfrute de las personas que acceden al lugar...” El precio que se estableció como arriendo fue de 10 pesetas al año. Seguían las clausulas “...el Ayuntamiento se compromete a no destinar la finca a otra finalidad o aplicación que no sea la de utilizar para lugar de estancia del vecindario...” Aquel convenio fue aprobado en la sesión del 24 de Agosto de 1935.

El 20 de Julio de 1935 una comisión municipal presidida por el entonces Alcalde D. Luis Urresti, de la que era primer teniente de alcalde D. Juan Bta. Merino, aprobó una moción y realizó gestiones para que la propietaria del mismo Dña. Josefa Ventura de Cortina (Viuda de Larrosa), cediera su arriendo al Ayuntamiento de Getxo a fin de evitar el estado de abandono. Para llevar a cabo dichas gestiones se formó una asociación que llevó el nombre de “Amigos del Molino”.

En 1944, tras fallecer su propietaria Dña. Josefa de Cortina (Viuda de Larrosa), la propiedad pasó a ser heredada por sus hijos, D. Tomás y D. José Manuel de Larrosa y Cortina.

El 5 de Septiembre de 1951 el Ayuntamiento de Getxo, por entonces arrendatario de aquel molino y terrenos, se dirigió a uno de los herederos, D. Tomás de Larrosa y Cortina expresándole su intención de adquirir el mismo, aunque aquella nota parece que llegó a su hermano D. José Manuel, rogándole manifestase su disposición a la venta y en caso afirmativo le pusiera precio. El 14 de Octubre de aquel año D. Tomás, medico militar destinado en Donosti, indicó que: “...nosotros por hoy no tenemos intención de venderlo, salvo en el caso en el que el comprador hiciera una oferta muy por encima de su valor normal...”. En contestación, el 17 de Octubre el Consistorio le rogaba se sirviera en fijar el precio de venta. El 2 de Noviembre de 1951, D. Tomás de Larrosa valoraba su precio de venta en 50.000 pesetas (corriendo los impuestos, plusvalías y escrituras a cargo del comprador).

El 22 de Abril de 1954, avanzadas ya las negociaciones de compra, realizaba un plano de la propiedad, en la que al parecer había otros posibles propietarios de algún pedazo de la parcela señalada como necesaria para el conjunto. Sus límites los definía un muro de piedra perimetral.

El 16 de Diciembre de 1954 el Ayuntamiento de Getxo adquiría, de la mano del entonces Alcalde D. Juan Bautista Merino, a titulo de expropiación forzosa, la propiedad por 25.000 pesetas libres de impuestos. El 13 de Agosto de 1955 se firmó la escritura de compra de la propiedad, ante el notario bilbaino “Carlos Balbontin”. La casa que había sido nombrada como “Aserrota” disponía de la torre molino y un trozo de huerta.

El molino vería con el paso del tiempo su decrepitud, perdiendo sus aspas y techo. A principios de febrero de 1956 D. Juan Bautista Merino se ponía en contacto con la “Sociedad de Molinos de Madrid” para dar forma a su idea de hacer que el torreón dispusiera de unas aspas como sin duda las tuvo en su origen. El 4 de agosto de 1956 se convocó un concurso para el mejor soneto dedicado al Molino de Aixerrota.

El 20 de Julio de 1956, el Alcade de Getxo, con su buen amigo el Alcalde de Bilbao, don Joaquín de Zugazagoitia y acompañado de algunos técnicos municipales partían hacia la población manchega de Alcázar de San Juan para estudiar “in situ” un molino que al parecer tenía una estructura análoga al de Aixerrota. La prensa de la época recogía el viaje, mezcla de aventura, gastronomía y arte. La visita debió de ser positiva a juzgar por la continuidad de aquellos viajes. La finalidad de aquella visita era la de dotar a nuestro molino de unas aspas similares a los de aquella población. Finalmente aquella reforma se hizo realidad. Se inauguró el domingo 9 de Septiembre de 1956.

El 8 de Febrero de 1961 aquel viejo molino pasaría a verse convertido en un bar restaurante. Concesión que se acordó un 6 de Marzo de 1961 por el que se concedía a D. Paulino Lavin su uso por un periodo de 15 años. En la actualidad forma parte de la actividad restauradora del conocido Restaurante Cubita.

El molino de Aixerrota se instituyo como presente municipal en 1967, para premiar cuantas actividades populares, artísticas o deportivas patrocina el consistorio.

ESACERROTA:


Molino de Viento de Las Arenas situado junto a la ría, cercano al actual Puente Bizkaia, que funcionó movido por maquinaria de vapor. Este molino en 1789 tenía por inquilino a D. Antonio Artega, quien pagaba D. Jph Ignacio Sagarminaga, de Bilbao, por valor de 75 ducados. Algun autor (Historia de la economía marítima del País Vasco) hablaba de que este molino se utilizó para la desecación de las marismas próximas.

En la Foguera de agosto de 1746 expediente (Administración de Bizkaia de Hacienda y Estadística Signatura AH05013/080) realizada bajo la supervisión de Diego de Alcedo, teniente de ausencias del teniente de corregidor y comisionado para la numeración de fogueras correspondiente a Guecho se dice: “...El Molino de Viento de D. Raimundo Sehee y de D. Melchor Espinosa...”

Acerca de él, gracias al expediente del Archivo Foral de Bizkaia: “Administración de Bizkaia / Régimen Municipal y Urbanismo / AR00140/005”, podemos conocer que: “...En 1850 D. Andrés de Cortina y Arteaga, vecino de la anteiglesia de Getxo, navegante, que había surcado mares y atracado en lejanos puertos como los Saint Malo, Burdeos, Amsterdam, Brest y Cádiz, transportando en los barcos por él capitaneados innumerables tipos de mercancías tales como barricas de vino y aguardiente, jabones, harina en flor y sebos, pipas de chacoli, trigo y diversas lanas; tomó la decisión de acabar sus días de mar, dedicándose a la actividad industrial. Para ello idearía la construcción de un nuevo sistema de molienda, mediante un “Molino de Harinas” con maquinaria movida por vapor...”

Aquel molino se encontraba a 40 metros sobre la perpendicular del muelle (ria), y estaba circundada por otros tres edificios y separada de ellos por un camino carreteril. Por detrás de ella estaba la “Casa de Ventas de Las Arenas”, adosado a ella se hallaba el “Deposito de Herramienta de Obras del muelle”. Por el extremo contrario había una extensión de campo libre. A la derecha de la “Casa de Ventas”, se hallaba otra denominada “Casa de Las Arenas”. A la izquierda de la fabrica, cercana a la habitación habilitada para los obreros, se encontraba una “Casa Almacén”. La fábrica de harinas era de planta rectangular, tenía en su centro la “Torre de Maquinas” (lo que en las fotografías de la época le daba aspecto de Molino de Viento), estaba circunvalada por el despacho de harinas, un corredor y las habitaciones para los obreros (Ver plano de situación).

En Octubre de 1854, la Diputación de Bizkaia, daba el visto bueno al expediente para la construcción del Molino de Harinas, que fue llamado “Esacerrota”. Este molino harinero pronto dejó de moler grano, dedicándose a fabricar materiales de construcción.

De los recuerdos de los viejos molinos nos dejaban unos preciosos bertsos Lourdes Iriondo y Juan Mari Lekuona en su canción “Errota Zahar Maitea”:

...Errota Zahar Maitea
Uraren Ertzean
Urarean Eretzean da
Basati Beltzean
negar egiten duzu
alea txetzean
Ni ere triste nabil
zutat oroitzean...”

Viejo molino a la orilla del río,
Viejo molino querido,
esta junto al agua,
en un rincón sombrío,
lloras cuando mueles el grano
Yo estoy también triste
cuando me acuerdo de ti...”

Todos los datos de esta serie sobre los Molinos de Getxo están obtenidos de las siguientes fuentes:
  • Archivo Municipal de Getxo.
  • Archivo Foral de Bizkaia.
  • Historia General de Vizcaya” de 1787 de D. Juan Ramón de Iturrizar.
  • Historia de Getxo” de Carlos María Zabala.
  • Molinos de río en el Valle del Gobela” de Alberto Díez Sáiz.
  • Getxoko Izenak”.
  • Revista “Galea”.

Con esta entrada doy por terminada esta serie sobre los Molinos de Getxo. Si en el transcurso del tiempo encuentro algún dato que pueda complementar estas entradas lo añadiré.

lunes, 29 de junio de 2020

LOS MOLINOS DE GETXO -III-



Continuando con esta serie sobre los Molinos de Getxo, terminaré con los de río, para en la siguiente ver los de Viento.

IBATAO (IBETA):

Este Molino de río debió de estar situado junto al río Gobela en la zona de Ibeta.

Ya avanzado el Siglo XVIII se construiría el molino de Ibatao (1726), que más tarde será llamado Hormaza, y aparece citado en un contrato matrimonial del (Archivo Provincial de Bizkaia. Legajo 2747), fechado en 1726, entre Juan Bautista de Echeandia y María de Zabala, a quien sus padres donan: “...Para sobrellevar las cargas de su santo matrimonio y criar los hijos de bendición que en él tuvieren.. la casa y casería de Hormazabecoa, con su molino...”

En el expediente (Administración de Bizkaia de Hacienda y Estadística Signatura AH05006/050) de 1795 aparece recogido: “...Por Ibatao, su inquilina Josefa de Olagorta paga a Francisco de Achutegui, vecino de Barrica 22 ducados. Molino de Hormaza inutilizado...”

No obstante no he conseguido documentación que acredite la existencia de un molino en la zona de Ibeta, ni escrita ni oral, salvo las referencias que indico más arriba.

KUKULLAGA-BEKOA:


Este molino situado en Getxo, en la subida del camino de Larrañazubi, a 500 metros del cruce con la carretera que lleba desde Bolue hasta la Residencia canina Errekagane. Utilizaba el agua del arroyo Kukullaga, que salía del molino hermano “Kukullaga-goikoa” que bajaba hasta el Larrañazubi- Erreka (Bolue). Según lo que describía el Trinitario Carlos María Zabala en su libro “Historia de Getxo”: “...Aprovechaba las aguas del arroyo homónimo, que bajan desde la jurisdicción de Berango hasta encontrarse con el Bolue. Hoy está en ruinas. En 1887 hacia el número 11 de la rotulación. No aparece en 1746, sí en 1795. En ese año lo habitaba su dueño, Francisco de Iturriaga, y rentaba 400 reales anuales. En 1814 aparece como pertenencia de Maria Antonia de Larrondo. Era uno de los caseríos más fuertes en maíz (16 fanegas) y en carbón (3 cargas). En 1826 declaró una renta liquida de 127,28 reales. Los últimos propietarios fueron los Ibarra, quienes lo arrendaron a la familia Landaluce...”

En la fogueración de 1796 (Administración de Bizkaia AH05015/009) se dice: “...Otra llamada Molino de Cucullaga propio de D. Francisco de Iturriaga...”

En la estadística territorial de bienes particulares y de propios y arbitrios municipales de la anteiglesia de Guecho (Administración de Bizkaia de Hacienda y Estadística Signatura AH05005/022) realizada por Juan Bautista de Arias, comisionado nombrado por la Diputación General de Vizcaya en virtud del decreto de 30 de marzo de 1799, aparece recogido: “...Que era D. Francisco de Iturriaga quien administraba el molino de Kukullaga y sus tierras...”

En el padrón de 1868 (Expediente del Archivo Municipal de Getxo Codigo: 21417. Signatura: 2510-19) aparece como morador D. José María Ibarra de 49 años.

Esta Antigua casa-molino, hoy en ruinas, ocupaba en 1877 una extensión de 213 m², teniendo maquinaria para una sola molienda.

MOLINO DE MIMENAGA:


Molino de río que tomaba sus aguas del río Gobela y estaba situado junto a la estrada de Mimenaga, cerca del puente que atraviesa el río Gobela a la altura del bidegorri que va desde Getxo a Berango (Ver situación en plano y fotografías de las ruinas). Este molino aprovechaba todo el caudal del río Gobela y de las aguas que salían del molino de Pose, las cuales eran recogidas y traídas por medio de un calce a la antepara, que estaba situado río arriba en el término de Berango, además de recibir el caudal de los arroyos Infernueta e Iturriaga, recogiendo también las provenientes del monte “Armuru” sobre el que se asienta la Parroquia de Santo Domingo de Guzmán de Berango. Tenía cuarenta y siete pies de largo por treinta y siete de ancho y disponía de dos juegos de muelas o piedras.

De él, gracias al documentalista y escritor de Berango D. Alberto Díez Sáiz, tenemos las primera referencias en su obra “Molinos de río en el valle del Gobela”. Y al texto que a partir del mismo autor aparece pegado, protegido por una funda de plástico, en un pequeño caserío al lado de las ruinas de este molino, en la que se explica que: “...Molino de Mimenaga: uno de los molinos más antiguos de Getxo, uno de los pocos que quedan en el valle del Gobela, donde yacía una gran concentración de molinos hidráulicos, en su mayoría en funcionamiento hasta el Siglo XX. La causa de esta diversidad de molinos fue la cantidad de arroyos y manantiales existente en la zona, como el manantial de Mimenaga que aflora desde el Monte Armuru. La primera alusión a la historia de este molino se remonta al año 1472, cuando se entabla un pleito y entre los testigos se presentó a declarar Juan de Arana vecino de Arrigorriaga quien alude a las moliendas de este molino...”

En 1693 se producía el traslado del expediente promovido en 1691 ante el Alcalde de Fuero de la merindad de Uribe por María Teresa de Asua Guecho Martiartu Inglés: “...Sobre la posesión de los mayorazgos, patronatos diviseros y sus pertenencias heredadas de Diego de Asua Guecho Martiartu Inglés, su sobrino. Entre las que destacaba: el molino de "Mimenaga" y la sexta parte del de “Ibarra”, la casa, torre y solar de “Guecho”...” (Archivo Foral de Bizkaia expediente Villarías 2685/001/009).

En la Foguera de agosto de 1746 espediente (Administración de Bizkaia de Hacienda y Estadística Signatura AH05013/080) realizada bajo la supervisión de Diego de Alcedo, teniente de ausencias del teniente de corregidor y comisionado para la numeración de fogueras correspondiente a Guecho se dice: “...El Molino de agua llamado Mimena de D. José de Barraincua y de D. Francisco de Maidagan...”

Este molino según el expediente (Administración de Bizkaia de Hacienda y Estadística Signatura AH05006/050) de 1795: “...Tenía por inquilino de D. Jph de Achutegui quien pagaba la renta a D. Juan Antonio de Maydagan por valor de 56 ducados...” Quien fuera apoderado en las Juntas Generales del 18 de julio de 1774.

Pero será en 1864 según continúa relatando el texto al que me refería anteriormente sobre los Molinos del Valle de Gobela: “...Cuando legalmente lo inscribirá María Antonia de Uria y Maidagan en el registro de la propiedad, donde se constan los detalles de esta casa-molino...”

En el padrón de 1868 (Expediente del Archivo Municipal de Getxo Codigo: 21417. Signatura: 2510-19) aparece como morador D. Juan Ramón Arana de 60 años.

En el expediente titulado Estado de Rotulación de las calle y plazas de esta Anteiglesia y numeración de todos sus edificios” (Archivo Municipal de Getxo Código 2144, Signatura 4622-4) realizado en 1887, esta casa del barrio de Santa María de Getxo, señalada con el numero 27, estaba destinada a vivienda y molino, tenía una habitación con dos pisos de altura.

Entre 1900 y 1912 se tramitaba un expediente ante el Ayuntamiento de Berango por parte de Jacinto de Eguiguren Urresti, vecino de Guecho, molinero y propietario del molino “Mimenaga, solicitando la limpieza del camino de “Landaidas” en Berango que atravesaba el cauce que conducía a su molino. (Archivo Foral de Bizkaia expediente Berango 0047/011)

En 1925 figuraban como propietarios del molino harinero de Mimenaga Carmen y Tomas Arcillona Uria. (Archivo Foral de Bizkaia expediente Sopelana 0075/012)

El último molinero que ejerció esa función, en este quebrantador de grano a partir de una masa de agua en movimiento, fue el Sr. Olagorta quien dejo de moler definitivamente en 1950. En la actualidad esta edificación se encuentra en ruinas.

En la próxima y última entrada de esta serie dedicada a los Molinos de Getxo finalizaré con los de Viento.

miércoles, 24 de junio de 2020

LOS MOLINOS DE GETXO -II-



En la anterior entrada de esta serie sobre los Molinos de Getxo pudimos ver una cronología histórica sobre el desarrollo de los molinos en nuestra Anteiglesia.

En nuestro entorno del río Gobela y de sus afluentes (Bolue, Kandeluerreka, Larrañazubi y los arroyos Infernueta e Iturriaga), en el área de Getxo, se puede decir que existieron básicamente tres tipos de molinos para la producción de grano, Molinos de río, Eléctricos y Viento y Vapor:

Entre los Molinos de río aparecieron los de Bolunzarreta, Errotatxu, Ibarreko-Errota, Ibatao, Kukullaga-bekoa y Mimenaga.

Entre los Molinos Eléctricos cabe citar a un pequeño lugar de molienda que se abrió en la calle Santa Eugenia de Romo, por Román Ausín, vecino de esta calle, en 1929, destinado según decía su constructor: “...A la molduración de piensos y la preparación de compuestos para la cabaña ganadera y avícola...” (Archivo Municipal de Getxo, Expediente 2600016)

Entre los Molinos de Viento se encontraban los de Aixerrota, Axpikorta y Esacerrota; este último, aunque dispuso de aspas cómo los de viento, realmente puede ser considerado cómo Molino de Vapor ya que funcionó mediante una maquinaria movida por ese gas: Su expediente de construcción fue aprobado por la Diputación Provincial de Bizkaia en 1854, aunque pronto dejó de moler grano para dedicarse a la molienda de materiales de construcción.

Algunos de ellos ya aparecían en los datos de la Administración de la Hacienda de Bizkaia de 1795 (Signatura AH05006/050), en el que se trata sobre: “...Las casas, molinos, ferrerías y demás fincas de la jurisdicción de la anteiglesia de Guecho, de sus inquilinos y propietarios, de las rentas anuales que pagan, del producto de propios y arbitrios municipales...” En este documento de marzo de 1795 se enumeran los molinos de Getxo siguiendo este orden: “Mimenaga, molino”, “Errotatxu, molino”. “Molino de viento”. “Molino de Ormaza, inutilizado”, y “Molino de Kukullaga”. En la fogueración de 1796 se anotaba que en esta jurisdicción existía un molino “...Que se maneja desde otra casa...”. Se censaban también las casas de “Boluntzarreta” e “Ibarreko-errota”, pero estas no eran calificadas como molinos. Sin embargo, en la Estadística que la Diputación Provincial ordenó enviar al Ayuntamiento de Getxo en marzo de 1814, aparecían ya como molinos.

También en otro expediente del Ayuntamiento de Getxo de junio de 1887 “Estado de roturación de las calles y plazas de la Anteiglesia” que dividía Getxo en dos zonas “Santa María” y “Baserri” nos ofrecían el documento el número de molinos que existían en esa dos zonas: En Santa María indicaban la existencia de dos molinos y en la de Baserri de tres.

En diciembre de 1997 la revista getxotarra “Galea” llevaba a sus paginas un artículo sobre los “Molinos en la cuenca del Gobela”. En la misma afirmaban que: “...Aseguran los historiadores que en la cuenca del Gobela (Sopelana, Berango y Getxo) pudieron contarse alrededor de veintiséis molinos de agua pertenecientes al tipo llamado de antepara. Mas extraños fueron en nuestro entorno los molinos de viento (en Aixerrota y Las Arenas)...” En el se continuaba explicando cómo era el funcionamiento de los molinos de río: “...El agua se almacenaba en un primer deposito, llevándola a través de un pequeño cauce hasta un segundo o antepara. La circulación se regulaba mediante pequeñas compuertas a las que se acostumbraba añadir unas rejillas destinadas a detener ramas o malezas que podrían dañar la maquinaria. Esta se situaba normalmente debajo de la planta de molienda cuyo suelo se sostiene mediante arcos, frecuentemente de medio punto. Su elemento principal era una rueda con palas o cucharas movida por el golpe del agua. Un sistema de ejes transmitía el movimiento a la muela superior, mientras la inferior permanecía fija. Mediante una tolva se dejaba caer el grano en el orificio central de la superior, pasando a continuación entre ambas muelas. En los últimos tiempos la fuerza motriz facilitada por la caída de agua fue sustituida, en algunos casos, por la que generaban motores de baja potencia (entre siete y diez caballos). Con ello, el molino perdió su tradicional carácter...

En esta revista daban algunos datos acerca del fenómeno molinero y su población a comienzos del Siglo XIX: “...Getxo contaba en ese año con 1528 habitantes. La producción declarada de cereales en 1814 era: Trigo: 897 fanegas (1 fanega: 55,5 litros); Maíz: 1999 fanegas...” Otros datos que facilitaban del entorno de aquellas fechas eran los siguientes: “...Precios en (1794), Trigo: 33 reales/fanega; Maíz: 26 reales/fanega. Tiempo aproximado de molienda de una fanega: Trigo: 1 hora y media. Maíz: 3 horas y media. Costo molienda: Trigo: 6 libras, Maíz: 8 libras. Rentas/año pagadas por 5 molinos (en reales): Errotatxu 825, Ibarreko 2200, Boluntzarreta 1650, Kukullaga 400 y Mimena 616...”

Pero no todas las estaciones eran adecuadas para la molienda ya que con la llegada del verano los arroyos perdían caudal y los molinos dejaban de trabajar. Algo de eso debió de suceder en el verano de 1929, en el que algunos agricultores de Sopelana protestaban: “...Ante el Ayuntamiento de Sopelana los labradores y vecinos de este municipio Mariano Bilbao Expósito y Ramón Bilbao Bilbao, manifiestan que se dirigieron con una fanega de maíz al molino Mimenaga de Guecho para moler dicho grano para consumo propio y el encargado de dicho molino no se lo permitió alegando que en verano no se puede moler por falta de agua...” (Archivo Foral de Bizkaia, Espediente: Archivo Municipal de Sopelana/Sopelana 0075/022)

De ellos iremos viendo a través de datos obtenidos de expedientes Provinciales, Municipales y aportaciones de algún autor, a quien mencionaré, algunas referencias históricas en torno a las fechas de construcción, propietarios y localización. Comenzaremos por orden alfabético por los Molinos de Río:


MOLINO DE BOLUNZARRETA:

Molino de río situado en la llamada vega de Baserri, que recibe el nombre de Bolunzarreta y también Errotabarri, tomaba sus aguas del río que baja desde Martiartu, llamado “Bolua Erreka”, que a su paso por el molino dará su nombre a la esa trituradora de grano cómo “Bolunzarreta”. Estaba situado a la altura del actual N.º 15 de Larrañazubi kalea (Ver situación en plano). Este molino según el berangotarra (Alberto Díez Sáiz) data de 1480 que funcionaba con dos ruedas. A partir de 1602 paso a ser un molino de tres ruedas.

En relación a su fecha de construcción se puede decir que esta debió de ser con posterioridad a 1746, ya que no aparece en documentos hasta 1789 según describían en el expediente existente en el (Archivo Foral de Bizkaia: “H05006/001-067”) titulado “Casas y Molinos de Guecho” en el que se dice: “...Tenía por inquilino a D. Benito Livarona, quien pagaba la renta a D. Manuel Montiano por valor de 150 ducados…”

En la estadística de 1814 se le denominaba cómo “molino” y cómo propietario a D. Jose Ramón de Zalduondo y como inquilino a D. Jose Ramón de Libano. Era una propiedad, al decir de sus contribuciones, de renta muy fuerte: “...Ya que el propietario contribuyo con 600 reales, con 4 fanegas de trigo, 7 de maíz, y una de alubias; mientras que el inquilino lo hacía con, con 6 fanegas de trigo, 10 de maíz, y una de alubias. En 1826 declaro una renta de 891 reales...” El edificio del molino ocupaba en 1885 una extensión de 21 estados de 49 pies cuadrados.

En 1887 llevaba el numero 4 de la rotulación municipal. A este molino se le adoso posteriormente una modesta vivienda. En 1925 vivió en ella D. Francisco de Zubiaur. Esta industria funciono hasta la muerte de Ignacio Bilbao en los años cincuenta. Durante sus dos últimos años de vida realizaba dos moliendas anuales. Hoy este viejo molino esta, al igual que la mayoría de los de Getxo, en absoluta ruina.


ERROTATXU:

Molino situado en el camino a Berango, entre la estación de servicio y Zubilleta. Documentado en 1761 por primera vez, en el que aparece como Errotachu, unas pocas veces como Rotachu y en 1788 lo llamaron Ormatzaerrota y muchas veces se dice que era de la casa Ormatzabekoa.

Molino de río alimentado por el arroyo Kandeluerreka, que debió ser construido sobre 1740, dato que se conoce gracias a una escritura del 16 de febrero de ese año: “...En ella intervenían Domingo de Maidagan y José Ordoñez de Barraicua. Dentro de la misma fijaron las siguientes condiciones: Ambas partes se comprometen a pagar 50 ducados de renta anual, hipotecando, para la seguridad de la paga, no sólo su caserío Ibarra, en Getxo, y el molino de Mimenaga, el cual recibía la cesión temporal del dominio útil del inmueble, a cambio del pago anual de dicho canon, sino también su caserío de Ibarra en esa anteiglesia...”

Según recogía el libro del trinitario Carlos María Zabala “Historia de Getxo”: “...Recogía las aguas del arroyo “Itxe”, que viene de santa Ana, y las desaguadas por el molino Mimenaga a través de un largo calce. El caudal de ambos cauces se acumulaba en la “antepara", hoy acondicionada para otros menesteres. Fue un molino de tres juegos de muelas o piedras, dato revelador de la gran capacidad molturadora del mismo. Dos juegos estaban destinados a moler el maíz y el tercero al trigo...”

Este molino según figura en el expediente (Administración de Bizkaia de Hacienda y Estadística Signatura AH05006/050) de 1795: “...Tenía por inquilino de D. Jph de Zalduondo, quien pagaba la renta a D. Juan Antonio de Maydagan por valor de 65 ducados...”

En el libro “Getxoko Izenak” aparece recogido: “...Es curioso que en 1863 se recogiera la traducción en la documentación: La casa molino harinero nombrada Errotachu, que es el dialecto vascongado, y significa Molinito. En 1933-1936, mientras en España gobernó la CEDA parece que en esta casa se refugiaban los de izquierdas y que aquí estuvo escondido Indalecio Prieto…”

En 1863 por escritura de compraventa paso a ser propiedad de Manuel de Vidaurrazaga e Iturriaga. A su fallecimiento lo heredo su hijo Enrique Vidaurrazaga e Itxaurtieta, el cual lo lego a su hija Esperanza de Vidaurrazaga y Olaeta, casada con Juan Mendieta y Andikoetxea. Funcionó como molino hasta 1970.

Como decía al comienzo, en diciembre de 1997 la revista “Galea” llevaba a sus paginas un artículo sobre “Molinos en la cuenca del Gobela”. Cuando en dicho artículo se referían al de Errotatxu decían lo siguiente: “...El mejor conservado, hasta hace poco tiempo, era el de Errotatxu, en Berango. Cuenta con una antepara de 8,75 metros cuadrados de lamina d e agua y una altura util de 5,2 5 metros. Actualmente la antepara se encuentra cubierta de ramajes y la ma quinaria confundida con todo tipo de enseres: conserva parte de los cajones destinados al almacenamiento de las harinas obtenidas…” En la fotografía inferior podemos apreciar el estado del molino en esas fechas.

Hoy tan solo quedan pequeños vestigios de lo que fue en su día y se ha convertido en un remozado caserío propiedad de la familia Mardaras de Getxo.


IBARREKO-ERROTA:

Molino situado en el valle del río “Larrañazubi” o “Bolue”, en la bajada de Santa Coloma hasta la carretera que conduce a Martiartu. Utilizaba el agua del río Bolue, después de su salida del molino Boluntxu, y de varios arroyuelos que daban con sus aguas a aquél, destacando las que provenían de Kukullaga-bekoa.

Este molino según el expediente (Administración de Bizkaia de Hacienda y Estadística Signatura AH05006/050) de 1795: “...Tenía por inquilino a D. Agustín de Oriosolo paga renta de 200 ducados a D. Juan Bautista de Sopandas vecino de Berango…”

En 1843 el arquitecto Luis de Arauco y el maestro de obras José Javier de Echebarría, de la Real Academia de Nobles Artes de San Fernando, reconocen y valúan el molino de “lbarreco-errota”; y lo hacen con todo lujo de detalles: “...El molino consta de piso bajo, primero y cámara. La construcción del edificio es de paredes de mampostería de cal y canto, con sus esquinas y poyales de piedra sillar. La carpintería se compone de postes, frontales, armadura de la cubierta, solibas, cabrios y lata, todo de madera de roble, exceptuando un tramo de solibas que son de madera de haya. La entablación de los pisos es de roble y de pino, como igualmente el ensamblaje. Las divisiones interiores del edificio son, la que divide el depósito de trigos, de paredes de mampostería de cal y canto y la de los dormitorios, de tabiques sencillos. La cubierta del edificio es de teja de buena calidad. La maquinaria del molino se compone de dos rodetes de fierro, con sus pujones, tortas, cellos, jungulos de fierro, bantiadura de la mesa de las moliendas, las cajas de arateguis, dos chiflones de madera reforzados con cellos de fierro que sirven para surtir las aguas, con cuatro piedras de moler de un diámetro de cuatro y medio pies (aprox. 1,26 m.) Los enseres que pertenecen al molino son: una balanza de fierro con sus cartolas de madera y abrazaderas de fierro, cuatro pesas de piedra con sus argollas de fierro, siendo el peso de una de ellas de cien libras, otra de cuarenta y las dos restantes de veinte. Además contiene cinco pesas de fierro, que la primera contiene diez libras, la segunda cinco, la tercera tres, la cuarta dos y la quinta una. También es propiedad de la casa una palanca de fierro de peso de diez y seis libras, dos picachos de fierro para refinar las piedras de moler, dos cadenas de eslabones de fierro que sirven para las tapas de los chiflones y una polea con su maroma. Calculado por menor todas las obras y enseres de la casa-molino, su antuzano y su horno, con su planta, terreno y las aguas que ocupaban su calce las paredes de su presa y paredes de contención, ascendía todo a la cantidad de 44.389 reales de vellón...”

En el padrón de 1868 (Expediente del Archivo Municipal de Getxo Codigo: 21417. Signatura: 2510-19) aparece como morador D. Manuel Mota de 37 años.

Como decía al comienzo, en diciembre de 1997 la revista “Galea” llevaba a sus paginas un artículo sobre “Molinos en la cuenca del Gobela”. Cuando en dicho artículo se referían al de Ibarreko-errota, hacían la siguiente descripción del estado del molino en aquel momento: “...En Getxo, por el importe de las rentas pagadas, destaca el de Ibarrek . Que esta situado en la cuenca del Bolue, muy cerca de la ermita de Santa Coloma. El edificio es de mampostería y esquinales de sillería, con cubierta a doble vertiente, se mantiene en relativo buen estado. Se identifica fácilmente la antepara, cuya obra de fábrica se conserva. En el estolde se utiliza el arco de medio punto. El buen aspecto exterior pone de manifiesto la existencia de manos que lo cuidan. La fachada formada por una especie de atrio cubierto, con cuatro puntales de sustentación, la salida del estolde, los macizos de flores y un puentecillo rústico de madera, ofrecen un conjunto atractivo…”

Cesó en su actividad molinera en 1960. Hoy, forma parte de un chalet propiedad de la familia Zubizarreta, en el que quedan los restos de algunas muelas y articulaciones metálicas del molino, así cómo el túnel de paso del agua desde la antepara (deposito de agua que alimentaba al molino). Las fotografías que adjunto me permitió amablemente realizarlas su actual propietario.

En la siguiente entrada de esta serie sobre los Molinos de Getxo continuaremos viendo los molinos de río de nuestra Anteiglesia.