El
Puerto de Bilbao, mucho se ha escrito sobre nuestro Puerto, una de
esas historias fue descrita por un diario bilbaíno, “El Pueblo
Vasco”, se trataba de un diario nacido el 1 de mayo de 1910, era de
carácter monárquico de tendencia maurista. Pero lo importante de los
artículos que sobre el puerto realizaba era la visión que desde
1925 hacían en esa rotativa acerca del Puerto de Bilbao.
Encabezaban la información, en su primera plana, con una imagen del
creador de aquella obra de ingeniería, D. Evaristo de Churruca, que
titulaban como: “...El
Hombre que hizo el Puerto.
En
este día en que dedicamos unas páginas al Puerto de Bilbao,
querernos consagrar en lugar preferente de nuestro número un
recuerdo al inolvidable y esclarecido ingeniero D. Evaristo de
Churruca. El nombre de Churruca irá unido perpetuamente aI Puerto de
Bilbao. Fue el vencedor de la lucha que durante tantos siglos
sostuvo Bilbao con el mar...”
(El
Pueblo Vasco del 1 de julio de 1925).
En
el interior del diario, a lo largo del varias páginas, se desgranaba
la historia del Puerto, sus industrias, las Compañías de Cabotaje y
Navieras.
HISTORIA
DEL PUERTO Y LA RÍA:
Empezando
por los prolegómenos de sus obras, los cuales datan de 1502: “...Los
primeros documentos de las obras emprendidas se refieren al año 1502
en que se consultó a los maestros Guiot de Beaugrand y Juan de
Garita, sobre que diesen dictamen para hacer mejora de la barra y
parte interior de la ría. En el dictamen que dieron ambos y sobre
todo el famoso Guiot, padre del que labró maravillosamente el
antiguo y hoy desaparecido retablo de plata de la iglesia de
Santiago, decían “que el río que viene de Gresalzu junto a la
casa de Las Arenas hace tanto daño que si el remedio de ello no se
ponía en breve tiempo y con diligencia, podrá ser que pierda toda
la canal desde San Nicolás de Somorrostro hasta todo el sorgidero,
de las naos delante de la villa de Portugalete porque el dicho río
trae mucha arena consigo”...”
Continuaban con la descripción de las obras acometidas, incluyendo
la modificación del curso de río Gobela: “...Tratan
de la manera de edificar y remediar lo de la barra que habría de
tener 410 brazas, cada braza antigua tiene tres medias varas mayores,
según da estas medidas el Fuero de las Encartaciones que se formó
precisamente un año después del año 1503 y en la iglesia de San
Francisco de Bilbao. El capital de aquella obra era de 620 ducados.
Para apreciar el valor de esta cantidad basta saber que la nao que
dio la vuelta al mundo en el año 1521 costo 720 ducados. Con la
obra anterior se modificaba el curso del Gobelas como se corrigió y
así aparece en los antiguos planos...”
(El
Pueblo Vasco del 1 de julio de 1925).
Y
aunque lo que describo a continuación no pertenece a aquellos
artículos del diario bilbaíno, me parece interesante incluirlo
porque complementan los datos anteriores. En 1558, el 9 de Abril,
pasaron a reconocer las obras de la barra del Abra: “...Una
Comisión, compuesta por delegados de ambos Consulados (se referían a
los de Bilbao y Burgos)..., ...entre ellos Juan de Erauso, nombrado
por el de Bilbao...,...como resultado del reconocimiento, expresaron
que...,...había de desviar el rio Gresalzu (hoy llamado Gobela), con
objeto de que en lugar de desembocar en la ría, donde lleva muchas
arenas, lo haga en el mar, hacia la parte de Algorta, junto a las
peñas del Gobela...”
El
río Gobela, a lo largo de los siglos, ha ido sufriendo modificaciones
en su transcurso, como decía, existen datos que avalan que ya desde
1.501, se empezó a interferir en su cauce, las crecidas del rio, los
sedimentos que arrastraba iban aumentando, la ya dificultosa para la
navegación barra de Portugalete, por ello se recomendaba la creación
de un canal que fuera, a través de las dunas de la “Vega
de Santa Eugenia”,
las cuales todavía no recibían ese nombre, y que desembocara junto a
los escarpes de Arriluze.
Su
desembocadura en 1.853, antes de comenzar el relleno de la Avanzada,
cuando la Playa de Las Arenas iba desde la mojijonera de Las Arenas
hasta los escarpes de la llamada playa de la Bola, y aun estaban sin
construir los contramuelles, y los arenales de Romo aun no recibían
ese nombre, el río tenia su desembocadura cerca de lo que hoy es la
Playa Balanar (La Bola).

Por entonces la llamada Vega de Santa Eugenia (Romo), que aún
pertenecía a Las Arenas, era una zona
de prados juncales semiencharcados y arenales. Esta situación se va
a mantener hasta la segunda mitad del Siglo XIX (1.859), la
urbanización de toda aquella vega junto con la de Lamiako, adquirida
por el empresario bilbaíno Máximo Aguirre, creara un nuevo canal
para el Gobela, obligándole a desembocar junto al río Udondo en la
ría del Nervión.
Las obras de los muelles y la ría, y sobre este río, las describí
en mi entrada del 14 de enero del 2015, “Los muelles de la ría, el
informe Ochadategui”.
Estos asuntos eran tratados, entre otros, en algún diario de 1882.
(“La
raza Latina” del 30 de agosto de 1882).
Sobre
el río Gobela, en 1928 se decía que era: “...Un
riachuelo al que en la actualidad llaman Gobela y también Gobelas,
que tomó su nombre en época todavía reciente, de un caserío
antiguo llamado Gobela y por junto a cuya puerta pasaba el camino que
conducía al río o regato que en aquella época llamaban
sencillamente “Errekea”, sin adición alguna. Algún tiempo
después de la última Guerra Carlista, los en aquel tiempo escasos
habitantes de los caseríos de Algorta dieron en llamar “Gobela’ko
errekea” al citado riachuelo, y traduciendo la denominación al
castellano le llamaron “el río de Gobela”, después “El rio
Gobela”…”
(Al
referirse a la última Guerra Carlista lo hacían a la de 1872-1876).

Volviendo
a aquel extenso artículo del diario “El Pueblo Vasco”, en el
mismo se tocaba la importancia de las infraestructuras portuarias para
nuestro puerto: “...Pero
dificultades mayores surgirían para dar al puerto de Bilbao
facilidad en la entrada y permanencia de los buques, porque como dice
la exposición que se dirigió a los Reyes Católicos el año 1503
“la canal que está cerca de la Villa de Portugalete es de tal
condición variable que muchos navíos e gente se pierde”. Se
pretendió remediar tal suerte con boyas traídas de Flandes, de
estas boyas hablan los documentos antiguos. Eran seis boyas, cuyo
coste era de 300.000 maravedíes (por entonces una gallina costaba
tres maravedíes. Dichas boyas de grandes dimensiones obtuvieron
nueve codos de profundidad, en mareas muertas, oséa unos 18 pies, con
lo que se remedió en falso el fatal paso de la barra...”
(El
Pueblo Vasco del 1 de julio de 1925).
SUS
INDUSTRIAS
Aquel
diario también hablaba sobre las industrias existentes en 1925, sobre
ellas decía: “...En
la dársena de Axpe parte de la ría que parece escogida a propósito
para el establecimiento de factorías dedicadas a la construcción y
reparación de buques, se halla montada desde hace muchos años la
que hoy rige bajo la razón social de Mutiozabal y Fernández. Aunque
principalmente se dedica a la construcción y reparación de buques,
abarca también las construcciones metálicas y maquinaria en
general. Seguía detallando otras muchas a lo largo de la ría como
el Establecimiento de los Señores Guezuraga y Anasagasti (Erandio),
la Compañía Española de Pinturas Internacional (Lutxana), la del
naviero D. Miguel Orozco (Deusto) o La Industria Electromecánica
S.A. (Deusto), también de los talleres de construcción y reparación
de buques de Alejandro Bengoechea Compañía, Ltda, en el muelle de
Botica Vieja...”
Trataba
sobre la importancia del Puerto de Bilbao para la importación y
exportación de «Productos
Coloniales».
Sobre esta faceta decían: “...El
puerto de Bilbao ha sido, desde muy antiguo, uno de los centros
importadores de mayor categoría de productos coloniales, y por eso
no sorprende que haya en nuestra Villa casas importantísimas que se
dedican al comercio de estos productos de tan general consumo. Entre
las que se dedican al tráfico de importación y exportación destaca
la de D. Luciano Acle, que desde hace muchos años se halla
establecido en Bilbao. D. Luciano Acle se dedica principalmente a la
importación de bacalaos, tasaje, garbanzo mexicano y alubia de todas
las procedencias. De la casa de tostación mediante aire caliente de
café de D. Eusebio Legarreta de Bilbao...”
LAS
COMPAÑÍAS DE CABOTAJE Y NAVIERAS
Desde
su fundación, Bilbao, se percató de la intima vinculación de sus
destinos con su ría y con el mar: “...Por
medio de algunos de sus órganos representativos, Corporaciones
locales, Cámara de Comercio, Industria y Navegación, Junta de Obras
del Puerto y diversas entidades mercantiles estuvo siempre pendiente
de las mudanzas de los tiempos para adaptar su evolución progresiva
a a naturaleza del trafico y condiciones económicas que pudieran
determinar el mayor auge de su puerto. Este tráfico, en su forma
preponderante lo constituyen dos productos de gran masa : uno, el
mineral de hierro vizcaíno exportado; y otro, el carbón inglés
importado. Pero la exportación del mineral vizcaíno, por causas muy
conocidas, va decreciendo sensiblemente; de unos cinco millones de
toneladas, cifra máxima registrada en el año 1900, ha bajado a unos
dos millones en 1924. Y la importación del carbón inglés no ha
alcanzado,
en ese mismo año de 1924, ni a 200.000 toneladas. En otros tiempos,
antes de la guerra, era más del triple o del cuádruple de esa cifra
la cantidad del carbón importado....”

Pensando
en el tipo de vida que una ciudad marítima requería, idearon un
proyecto de convertir Bilbao, la Vega de San Mames, en una zona que
fuera útil para el trafico marítimo y servicios.
Seguían
diciendo que: “..Los
puertos pueden clasificarse, como las ciudades, en absorbentes,
tentaculares, delanteros y en subalternizados, satélites y
retardatarios. Bilbao, ciudad y su Puerto pertenecen a la primera
categoría...”
De
un estudio realizado por un ingeniero Americano, Nelson P. Lewis,
entendieron que las ciudades de esas características debían tener
grandes medios de transporte: “...El
tráfico, de forma preponderante, lo constituyen dos productos de
gran masa: Uno, el mineral de hierro vizcaíno exportado; y otro, el
carbón inglés importado. Por lo que en lo sucesivo se deberá dar
prioridad al amejoramiento de vías y servicios ferroviarios
portuarios llevando los servicios hasta el último rincón del Puerto.
Y
ponían como ejemplo los puertos de Holanda y Bélgica, en los que se
crearon dársenas y canales interiores, creando zonas de servicios
para dichos cauces. Y hacían notar que la «Compañía del Norte»,
poseedora de la red de vía ancha que utilizaba la zona de influencia
del Puerto de Bilbao, tenía tan solo un enlace peligroso e
insignificante a través de Cantalojas, e indirectamente a través de
ferrocarriles de vía estrecha...”
Hablaban
de la «Compañía
de Seguros Bilbao»,
fundada en septiembre de 1918: “...Esta
casa en Bilbao se dedica a la exportación de
minerales
de hierro, surtiendo a las fábricas siderúrgicas de Gran Bretaña
suministrando sus minerales a las fábricas asturianas, e importando
a considerable escala carbones ingleses...”
También
lo hacían de la casa «Aznar
y Compañía»:
“...Una
de las firmas que de más antiguo vienen, dedicándose en Bilbao a
los negocios marítimos. Quienes ostentan la agencia en estía plaza
de las grandes líneas trasatlánticas: «The Unión-Castle
M Ail Steamship C. Ltd., de Londres y «Det Forenede Dampskibs
Selskab»,
de Copenhague...”
Mencionaban
en aquel artículo a la «Compañía
Trasatlántica»,
de ella decían: “...Tiene
líneas con distintos puntos de América desde este Puerto a la
Habana, Veracruz y Tampico, con los nuevos, veloces y lujosos vapores
de su
flota
«Alfonso
XIII»
y
«Cristóbal
Colón»...”

También
lo hacían a la «Compañía
Marítima del Nervión»:
“...Esta
importante Compañía, cuyos buques tocan en todos los puertos del
mundo, y que tan alto han colocado el pabellón marítimo de nuestro
Puerto, destaca por su sólido renombre entre las navieras con que
cuenta Bilbao. Constituida el 16 de mayo de 1907, con capital
exclusivamente bilbaíno, cuenta en la actualidad, a pesar de haber
perdido durante la guerra varios de sus
barcos,
con los siguientes: Mar Mediterráneo, Mar del Norte, Mar Tirreno, Mar
Rojo, Mar Caspio, Mar Báltico, Mar Caribe, Mar Negro y Mar Adriático,
algunos de ellos de ellos de moderna construcción quemaban
indistintamente carbón y petróleo o ambos combustibles al mismo
tiempo. Esta Compañía tiene líneas regulares entre la península y
el continente americano...”
Entre
los Corredores los Corredores Interpretes de Buques de Bilbao estaba
en activo uno de nuestra Anteiglesia: “...D.
Policarpo Eguiraun y Cortina,
que tenía casa en la calle Avenida Basagoiti, y contaba con el número
de teléfono 7090...”
Estaba
en comunicación con nuestro puerto por medio de
las compañías «Neptun
y Menzell»
y el puerto de Bilbao con América en línea rápida por medio de la red
«Star
Line»,
representadas en Bilbao por sus consignatarios la acreditada casa
bilbaína «Hoppe
y Compañía».
Los muelles de Ripa, Arriaga y Uribitarte, así como la zona de ría
entre Erandio y Baracaldo, por las fotografías que mostraban en
aquel reportaje, se hallaban repletos de gabarras y vapores.
Al
hablar sobre la Asociación de Navieros, y en este capitulo
mencionaba a nuestra dársena de Arriluze, decían: “...La
Asociación de Navieros de Bilbao se constituyo para la defensa y
fomento de los intereses de los armadores asociados y de la Marina
Mercante de Bilbao. De la obra de la Estación de salvamento de
Algorta (El
12 de Marzo de 1920, en nombre de la Asociación de Navieros,
Francisco de Aldecoa, solicito el permiso para la construcción de un
edificio destinado a Salvamento de Náufragos y Cofradía de
Pescadores), en ese edificio se halla instalado el Refugio de los
Pescadores de Algorta, cedido por la Asociación de Navieros sin
ningún coste...”
Así
era como desde aquel año de 1925, el diario “El Pueblo Vasco”
describía la pujanza de nuestro Puerto y sus márgenes hasta la Villa
de Bilbao. Rubricaban aquellos artículos algunas firmas como: D. Luis
Camiña, Director del Puerto de Bilbao; D. Ramón de Olascoaga; D.
Julio de Lazurtegui y D. Fernando de la Cuadra Salcedo.