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jueves, 16 de julio de 2026

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -490

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX veíamos como, la vida veraniega, transcurría placida para la burguesía bilbaína en los elegantes locales de Las Arenas, pero la prensa ignoraba la vida local de los menos favorecidos.

La Colonia Escolar bilbaína instalada en Algorta, recibía la visita del Alcalde de Bilbao y del Jefe de los servicios de Higiene de dicho Ayuntamiento: “...El Alcalde señor Alonso de Celada ha visitado la colonia escolar de Algorta, obsequiando a los niños con preciosas cajas de dulces. Le acompañó el inspector de los Servicios de higiene y demografía, señor Gorostiza...” (El Nervión del 12 de agosto de 1898).

En uno de los periódicos bilbaínos se daba cuenta de una reclamación realizada por los vecinos del barrio de Andra Mari de Getxo: “...Reclamación realizada por los vecinos del barrio de Santa María de la Anteiglesia de Guecho al Ayuntamiento de la misma, sobre el agotamiento de la fuente llamada Elejalde...” (La Voz de Vizcaya del 12 de agosto de 1898).

Antes de continuar con este relato del último cuarto del Siglo XIX, y aprovechando una cita sobre la lozanía de las flores, he pensado enlazarla con una entrevista a un cantautor catalán. Decía aquel artículo de 1898: “...Monologo de una flor,- Como todas las flores, he tenido una época en que fui hermosa, y mi lozanía y aroma atraían a miles de insectos que se consideraban muy dichosos cuando les concedía asilo entro mis pétalos. Poco me duró aquel reinado, unos dedos, suaves como los besos del céfiro me colocaron sobre otro trono. Un tiempo llegó en que fui olvidada. Muchos años pasaron sin que nadie se acordara ni de ella ni de mí...” Y ahora, transcurridos 128 años, este cantautor nos recuerda: “...Resulta curioso como, al hacernos mayores, nos empujan hacia un rincón, como si nuestra sol existencia recordara a los demás, una verdad que prefieran ignorar, que el tiempo pasa para todos...” Y es que el edadismo se ha echo parte de nuestra cultura, mientras que antes se valoraba el saber de la edad, ahora se ignora, desconociendo la sabiduría del reino animal, que como los elefantes singuen al más longevo, pues el, es quien posee la sabiduría de la ruta hasta en agua.

Y continuando con las historias del Siglo XIX, relatar como contaba la prensa bilbaína, aquellos días del verano de agosto de 1898, en que ambas orillas del Nervión disfrutaban de las fiestas de uno y otro lado de la ría: “...Explendido fue el tiempo de ayer y aprovechado para la gente que gusta de solaz y de esparcimiento. A Las Arenas y Portugalete acudió inmenso gentío. La vecina villa de Portugalete estará hoy animadísima y los trenes y tranvías de ambas orillas del Nervión, harán seguramente su agosto, trasladando gente a aquella bonita estación veraniega. Por la mañana con una diana, tocada por la banda municipal y por la tarde con patos y cucaña en la ría...” Y es que aquel día los termómetros marcaban 37º C, a la vez que en Algorta se celebraba la romería de San Ignacio. (La Voz de Vizcaya del 15 de agosto de 1898). Mientras, a los bebedores del destilado del txakolin, les llegaban noticias desde Las Arenas: “...La colonia veraniega de Las Arenas tiene buena ocasión de surtirse del excelente cognac de chacolí. Se expende al por mayor y menor en el acreditado establecimiento de la señora viuda de Caballero, frente al camino de la playa de Las Arenas...” (El Noticiero Bilbaíno del 15 de agosto de 1898).

Y respecto de aquellos días de fiesta en Portugalete y Las Arenas, la prensa decía: “...En Portugalete y Las Arenas.- Todo cuanto se diga de la animación que reinó en estos puntos, será pálido ante la realidad. En Portugalete hacía calor y con esto está dicho todo. Medio Bilbao, puede decirse se trasladó a participar de los festejos con que los Ayuntamientos de Portugalete y Guecho obsequiaban al público y a disfrutar al propio tiempo de la agradable temperatura que reinaba. Los tranvías y trenes fueron materialmente atestados de viajeros. El remolcador Rodas que partió del muelle del Arenal a las tres de la tarde condujo al Abra numerosa concurrencia. A media tarde los muelles de Portugate y Las Arenas totalmente ocupados ofrecían aspecto magnífico. A las cinco se verificaron las cucañas anunciadas. A esta hora, multitud de botecitos, chanelas, lanchitas y otras pequeñas embarcaciones, algunas de ellas caprichosamente adornadas, circulaban en torno del vapor donde tuvo lugar el espectáculo. El puente Vizcaya estuvo toda la tarde pasando gente, el trasbordador iba lleno en todos los viajes. En los tranvías lo mismo que en los trenes venía gente hasta en los estribos. En ocasiones tomaba la gente con una hora de anticipación los carruajes del tranvía. Los fuegos artificiales fueron de mucho efecto. Para que se juzgue el movimiento de expedicionarios que hubo ayer a las playas debemos decir que, según cálculos hechos, el ferrocarril de Portugalete transportó más de 20.000 viajeros, el de Las Arenas 10.000 y el Tranvía Eléctrico 15.000...” (La Voz de Vizcaya del 16 de agosto de 1898).

Y para ver como estaban los precios por aquellos tiempos, contar lo que publicaba uno de los diarios bilbaínos, acerca del tema: “...Alubia agarbanzada a 5 reales. Chocolate 70 céntimos paquete. Café mezclado 4 reales con regalo. Garbanzo (cuece en una hora) 14 reales. Jabón superior 3 reales kilo...” Estos producto se vendían en el Almacen de los Santos Juanes de Bilbao. (El Noticiero Bilbaíno del 16 de agosto de 1898).

Los pescadores furtivos, algunos de ellos provistos de explosivos, trataban de hacer el agosto en nuestras aguas: “...Nos dicen de Portugalete que ayer fueron entregados por el cabo de mar señor Alcaraz, al Comedor de los pobres de aquella Villa, el pescado que se acogió ayer, a los cuatro mozalbetes que, según contamos anteayer, fueron conducidos a aquel pueblo por una pareja, de carabineros...” Contaban que los cuatro furtivos podían ser de Algorta o Plencia. (El Nervión del 17 de agosto de 1898).

En el pleno del Ayuntamiento de Getxo del 18 de agosto de 1898 se trataba entre otros temas, la concesión de agua potable a D. Alberto Palacio, vecino de la calle Barria de Areeta-Las Arenas: “...Se da cuenta de una instancia de D. M. Alberto Palacio, vecino de Bilbao y dueño de la casa llamada «Cristina Echea» número 6, sita en la calle Barria del barrio de Las Arenas, y tomando en consideración su solicitud, concederle el agua potable que solicita para el consumo de la citada casa...”

Otros vecinos, estos de Algorta, solicitaban construir un pequeño espigón cerca de la peña llamada «Galdaretxe» del Puerto de Algorta: “...Se da cuenta de una instancia firmada por D. Ignacio Urrechua, D. Pedro Picaza y otros 32 vecinos de esta Anteiglesia, en la que exponen las razones por las que considera conveniente, de que por el lado de la llamada peña «Galdareche», próxima al Puerto de Algorta, se construya un pequeño espigón...”

En la próxima entrada de esta serie veremos como, el suministro de agua era asunto de discusión en el pleno municipal, en este caso atañía al colegio de niños/as pobres de las Escuelas del Puerto de Algorta, conocido como «Las Monjas de Puerto».

domingo, 12 de julio de 2026

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -489

 

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX veíamos como, las obras del Contramuelle de Arriluze, requirieron de mucha mano de obra, para ello se hizo necesaria la contratación de muchos trabajadores, algunos de ellos de procedentes de otras provincias.

Continuaba el pleno municipal de Getxo del 10 de agosto de 1898, en el se trataba sobre el arreglo de las Escuelas de Niñas del barrio de Andra Mari: “...Se da cuenta del acuerdo adoptado el 14 de julio último, para el arreglo de la Casa Escuela de Niñas de Santa María de Guecho, por el que se arreglara y blanqueara dicha escuela y la habitación de la maestra. Así mismo se autoriza a la Comisión de Obras para que proceda al blanqueo interior y exterior de la Escuela de Niños...”

Seguía el pleno municipal de Getxo, y en el se trataba sobre los carros que utilizaba para la «Fábrica de Cemento la Algorteña»: “...Se da cuenta de una instancia de D. Miguel Uria, dueño de la «Fábrica de Cemento la Algorteña», radicante en esta localidad, en la que solicita que para los efectos del remate de los derechos municipales impuestos a los carros, se haga constar que para dar servicio a su fabrica utiliza dos carros, uno de ellos tirado por caballerías y otro por bueyes, todos de su propiedad, con los que trae continuamente piedra con destino a su fábrica de dos canteras que posee, una en la jurisdicción de Lejona y otra en Berango...”

Y ya metidos en la proximidad de las fiesta locales del municipio, el Ayuntamiento acordaba: “...Asistir en Corporación a las misas mayores que con motivo de las celebraciones de San Nicolás (Algorta) y Nuestra Señora de la Asunción (Santa María de Guecho), se celebran los días 11 y 15 del mes corriente en esta Anteiglesia...”

Uno de los diarios bilbaínos anunciaba la próxima celebración de las elecciones provinciales: “...Según nos anuncia el telégrafo, el gobierno tiene el propósito de no aplazar las elecciones provinciales en la Península, a pesar de las difíciles circunstancias porque las que atravesamos. Las elecciones se celebrarán, por lo tanto, en la primera quincena de Septiembre. Por ese motivo gobierno levantará la suspensión de las garantías constitucionales durante el período de elecciones para la renovación parcial de las Diputaciones provinciales, se publicará mañana...” (El Nervión del 10 de agosto de 1898).

La prensa bilbaína anunciaba en sus páginas el comienzo de las fiestas de Algorta: “...Fiestas en Algorta.- Programa de las piezas que ejecutará la Banda Municipal de música de Guecho, en el baile que tendrá lugar hoy, de diez a doce de la noche, en la plaza pública bajo la Casa Consistorial (San Nicolás):

1ª Paso doble “La gracia de Díos” de Roig.

2º Tanda de walses de .Olmos.

3º Polca “Juanita” de Milpager.

4º Mazurca “La Dalia” de Verguilla.

5º Schotis gavota “Las dos amigas” de Mora.

6º Habanera “La flamenca” de Erviti.

7º Jota de la zarzuela “Las Zapatillas” de Chueca...” (El Noticiero Bilbaíno del 11 de agosto de 1898).

En nuestro pueblo hermano de Portugalete, la llegada del verano hacía que la música en la Plaza del Solar, aumentara sus frecuencias: “...Todos los jueves, a partir de hoy, dará un concierto de seis de la tarde a nueve de la noche, en el quiosco de la plaza de Portugalete, la banda del regimiento de Garellano...” (El Noticiero Bilbaíno del 11 de agosto de 1898).

La Guerra con los Estados Unidos veía como llegaba a su fin: “...La Paz.- A estas horas habrá sido ya firmado en Washington al protocolo de las negociaciones de paz que, representando a España, han sido llevadas a cabo con el Gobierno yankee y por el embajador de Francia en los Estados Unidos, “Mr. Cambo”. Quedarán, por lo tanto, suspendidas las hostilidades entre el ejército español y el americano...” (El Nervión del 11 de agosto de 1898).

En ese mismo diario se daba cuenta de la concesión de una medalla por parte de la «Sociedad de Salvamento de Náufragos»: “...En la sección de premios y recompensas del último número de la Sociedad de Salvamento de Náufragos, se da cuenta de la concesión de una medalla de bronce y un expresivo voto de gracias, al Práctico de Portugalete D. Juan de Belarrinaga, por el auxilio prestado a la tripulación del balandro de pesca francés «Saint Pierre» que zozobró en la playa de Las Arenas el día 12 de Mayo último...” (El Nervión del 11 de agosto de 1898).

Alguna pequeña reseña, sobre las fiestas de San Nicolás de Algorta, la ofrecía un diario bilbaíno: “...Ayer, jueves, hubo una especie de romería en Guecho. La banda municipal de aquella anteiglesia ejecutó junto a la Casa Consistorial un escogido programa, que fue escuchado por numerosa concurrencia. Reinó allí, con tal motivo, gran animación...” (La Voz de Vizcaya del 12 de agosto de 1898).

A cerca del baile que había sido anunciado, en el establecimiento de «Baños de Mar Bilbaínos», para la selecta colonia veraniega, que acudía al establecimiento de Las Arenas, decía un diario bilbaíno: “...En el elegante salón del Establecimiento de Baños de Mar Bilbaínos, instalado en Las Arenas, se verificó anoche el baile anunciado para el lunes, y que se adelantó a petición de las distinguidas personas que veranean en tan deliciosa playa, el baile se vio animadísimo, y fue un centro de reunión de la colonia veraniega...” (El Nervión del 12 de agosto de 1898). Al día siguiente, ese mismo diario bilbaíno ofrecía información a cerca de aquel baile: “...De veraneo en Las Arenas.- Las invitaciones señalaban la hora de las nueve de la noche para dar comienzo a la fiesta, y desde esa hora comenzaron a llegar los invitados y a poblarse el gran salón de fiestas del elegante establecimiento de «Baños de Mar Bilbaínos»». El salón, brillantemente alumbrado y decorado; presentaba un deslumbrador aspecto, viéndose en el a la mayoría de las distinguidas personas de la colonia veraniega que habitan en esta playa.

El piano, hábilmente tocado por una notable profesora, lanzaba sin cesar las notas de rigodones, walses y polcas, de que se aprovechaba la gente joven, bailando sin solución de continuidad, mientras las señoras y los caballeros, quienes pasaron de las dulzuras del baile, formaban alegres tertulias donde se hablaba de todo en animada y grata conversación.

El anfitrión había dispuesto las cosas con la distinción que le caracteriza, y obsequiaba a sus amigos con exquisitos refrescos y un «lunch» tan delicado como bien servido por el acreditado Gran Hotel del Sr. Larrázabal. Entre las muchas personas que discurrieron por los elegantes y espaciosos salones del establecimiento estaban: Los marqueses de Mondejar; señoras de Godó y Ugarte con sus hijas. Señora de Coste y Víldosola, señora de Vitoria e hija, Marqueses de Urrea y familia, y don Teodoro Calvache con la suya. Señora de Zubiria con sus hijas y señores de Sainz y Ojanguren con sus familias.

Señora de Arellano e hijas, Dña. Saturnina de Azáola, señoritas María Luisa Ibarra y Asunción Barandiárán. Marqueses de Besora, señora de Villabaso, señoras de Meaders e hija, de Anduiza y de Nestaye con sus hijas, y señora y señorita de Luzcain. Le seguía una corte de personajes de la alta burguesía bilbaína, entre los que estaba los Aguirre, Landecho, Careaga, Castellanos.

A las dos y media da la madrugada se disolvió la reunión, saliendo todo el mundo satisfecho por la amabilidad del señor Levison...” Aquella crónica, firmada por un tal Juan de Amorebieta, parecía una más una crónica palaciega de revistas del corazón.

En la próxima entrada de esta serie veremos como, algunos vecinos de Algorta solicitaban al Ayuntamiento, se construyera un pequeño espigón por el lado de la peña «Galdareche», en el Puerto de Algorta.


viernes, 10 de julio de 2026

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -488

 

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX veíamos como, se estaban tendido de cables eléctricos entre Las Arenas y Plencia.

El tiempo de aquellos días de finales de julio y comienzos de agosto de 1898, a decir de la prensa era espléndido: “...De tan espléndido tiempo como desde hace unos quince días a esta parte, gozan los vecinos, y que aprovechan, como es natural, tan propicia ocasión para divertirse y solazarse. El calor que se dejó sentir ayer invitaba a la gente a abandonar sus respectivos domicilios, y así lo hizo, para distribuirse entre los diversos puntos en que había atractivos y distracciones más o menos agradables.

En Las Arenas y Portugalete, inútil creemos manifestar que los trenes de ambas orillas del Nervión y el tranvía eléctrico condujeron a aquellas playas multitud de expedicionarios que, en estas tardes de estío y mucho más en días de fiesta, elijen tan pintorescos y agradables sitios como lugar de recreo, aspirando como se aspira allí la pura y fresca brisa del mar. En la playa de Las Arenas se bañó muchísima gente. Se repitió además la romería de Santa Ana en dicho barrio de Guecho y ya pueden suponer nuestros lectores lo que sería a media tarde la campa de los Pinares: un hormiguero, un verdadero maremágnum de gentes. Al regreso fueron tomados por asalto y poco menos que a bofetadas, los trenes y tranvías...” Y como en todo evento multitudinario los amigos de lo ajeno merodeaban por la campa de Santa Ana: “...En la romería de Las Arenas fueron ayer tarde detenidos cinco timadores muy conocidos en Bilbao que sin duda merodeaban por allí para limpiar las carteras de los romeros que se descuidasen...” (La Voz de Vizcaya del 8 de agosto de 1898).

Aquellos días de verano, en que la canícula apretaba, independientemente de si eran días de fiestas o simplemente un día corriente, calor hacía que la afluencia hacia nuestras playas fuera enorme. Contaba un diario bilbaíno a cerca de como era el comportamiento de aquellas gentes: “...Llega un domingo o un día festivo cualquiera, y haya o no haya romería, la gente se desborda y llena los tranvías y los trenes para trasladarse a las playas de Portugalete y Las Arenas. El viaje de ida suele hacerse con relativa comodidad. Al regreso, para tomar asiento en un tranvía o en un carruaje de los trenes, hay que reñir casi una batalla campal. Grupos de individuos penetran en las estaciones y pretenden ocuparlo todo. !Pero señores, les dice algún empleado, si hay otro tren enseguida; si sale otro tranvía al momento. No hay que apresurarse!. La avalancha no atiende a razones; no oye, no ve. Se precipita, lo arrolla todo, lo estruja, lo revienta, si a mano viene, y penetra en montón en el carruaje por cualquier sitio. Ayer tarde un expedicionario, viendo que en ninguna parte encontraba sitio, por que estaba invadido todo, se metió en el ténder y vino a Bilbao en clase de carbón. Cuando puso el pie en el anden echaba chispas...” (El Noticiero Bilbaíno del8 de agosto de 1898). El ténder de ferrocarril era el vehículo remolcado inmediatamente detrás de una locomotora de vapor, diseñado para transportar el combustible (carbón o leña).

Las obras del Contramuelle de Arriluze, requirieron de mucha mano de obra, para ello se hizo necesaria la contratación de muchos trabajadores, algunos de ellos de procedentes de otras provincias. Y como sucede en la actualidad, no se sabe si por malas condiciones de trabajo o imprudencia, algunos sufrían accidentes laborales: “...Hallándose ayer tarde trabajando en las obras del muelle que se construye en Algorta, un operario llamado Manuel García, de 24 años de edad, soltero y natural de Villafranca del Bierzo (León), fue cogido por el engrane de una máquina, resultando con la mano derecha destrozada. Fue conducido para su curación al hospital civil, en cuyo establecimiento quedó en una sala de cirugía, en bastante mal estado...” (La Voz de Vizcaya del 8 de agosto de 1898).

Y aún inmersos en Estado de Guerra, se acercaba el momento de convocar elecciones Provinciales: “...Según nos anuncia el telégrafo, el gobierno tiene el propósito de no aplazar las elecciones provinciales. Las elecciones se celebrarán, por lo tanto, en la primera quincena de Septiembre, época señalada por la ley, el gobierno levantará la suspensión de las garantías constitucionales durante el período da elecciones...” (El Nervión del 10 de agosto de 1898).

Las Arenas, cada poco tiempo, en la época del estío, aparecía en la prensa, debido unas veces a la climatología, otras a sus instalaciones veraniegas y otras a sus celebre visitantes, y en algún caso permitía adivinar la ideología del corresponsal y del medio. Parecía aquel artículo, más, una crónica palaciega: “...De veraneo en Las Arenas.- La temporada estival se desliza en medio de un tiempo seco, como hace muchos años no se ha conocido. La playa se ve animada a todas horas, formándose tertulias, en las que se hace la crónica del día, hablándose de todo un poco, hasta de política inclusive, cosa, que a mi juicio debiera estar desterrada, dado que aquí venimos a buscar salud por medió del oxigeno que vivifica nuestros pulmones, y la política, en la época actual es ante-higiénica en grado sumo; a tal estado ha llegado.

Se habla de reuniones de confianza para dar expansión al ánimo. Por de pronto voy a dar cuenta de una noticia agradabilísima para las numerosas familias de la buena sociedad que veranean en esta linda playa. El distinguido clubmann D. A. Levison, que como dije en una de mis anteriores crónicas, pasa la época actual, como de costumbre, en esta playa, ha organizado para el próximo lunes, festividad de Nuestra Señora de Begoña un baile de confianza.

Este se celebrará en el magnifico salón del balneario de los Baños de Mar Bilbaínos. A la fiesta habrán sido ya invitadas por su simpático organizador, las distinguidas familias que habitan en Las Arenas, y por descontado se puede asegurar que el baile será magnificó, y la perspectiva de tan agradable fiesta habrá llevado la alegría a la gente joven que arde en deseos de divertirse. Según, mis noticias, el señor de Levison tiene empeñó en que estas fiestas se sucedan para solaz de la buena sociedad que aquí reside, y si esto es asi y logra sus laudables propósitos, puedo afirmar que obtendrá el más completo parabién de los veraneantes.

Y ya que hablo del Gran Hotel de los Baños de Mar Bilbaínos, en donde va a celebrarse tan agradable fiesta, diré que se halla muy animado, y más teniendo en cuenta el estado, anormal por que atraviesa la nación, Entre las numerosas familias que han llegado últimamente se encuentra la señora de Ugarte y sus hijas que han venido de Madrid. El distinguido director de la escuela de Arquitectura de Madrid, D. Federico Aparicio, con su apreciable familia. La señora, de Godó e hijas, procedentes de Barcelona, donde fijaron hace tiempo su residencia; D. Eduardo Meléndez y familia de Zaragoza; D. Ramón de la Peña y familia de Madrid, y otras distinguidas personas cuyo nombre siento no recordar.

Pero, cuando la animación llega a su colmo en este, elegante establecimiento, es en los días festivos, en que se ocupan todas las mesas de la terraza, por conocidas familias bilbaínas, que van a disfrutar de las brisas marinas y de la admirable perspectiva, que desde aquel punto se divisa, y sobre todo de la buena mesa, pues el simpático Ángel, general en jefe de la cocina, es un verdadero maestro en el arte culinario. Esto, unido a la amabilidad exquisita de los señores de Larrazabal, dueños del establecimiento, hace que este sea preferido por la buena sociedad bilbaína y forastera.

Entre las distinguidas personas que últimamente han llegado a esta playa, se encuentra senador vitalicio bilbaíno D. Martin Zabala, a quien tanto debe Vizcaya, pues no descansa un momento en cuantas ocasiones son necesarios sus servicios para beneficio de la provincia.

Los demás hoteles y fondas se ven también muy concurridos, y el establecimiento de Baños de Mar Calientes «Las Delicias», al que acuden muchísimas personas en busca de alivio para sus dolencias, y donde encuentran agradable trato.

En mi próxima crónica daré a los lectores cuenta de lo más saliente que ocurra, y sólo les diré, para terminar, que si la romería del domingo último en Lamiaco fue un verdadero maremágnum» de gente, la que se prepara para el próximo domingo en la avanzada de Algorta, no lo será menos. Firmaba la crónica un tal, Juan de Amorebieta...” (El Nervión del 10 de agosto de 1898). Juan de Amorebieta era el seudónimo utilizado por el escritor, poeta y periodista vasco Juan Iturralde y Suit para firmar sus crónicas estivales y artículos periodísticos en ese diario.

En el pleno del Ayuntamiento de Getxo del 10 de agosto de 1898, se daba cuenta de: “...La renuncia del vocal asociado, D. José Ignacio Sarria, fundándose en que ha pasado la edad de sesenta años. Por lo que el Ayuntamiento de Guecho acuerda proceder al sorteo para cubrir dicha vacante...”

En la próxima entrada de esta serie veremos como, se realizaban las obras de reposición de las Escuelas de Getxo.

domingo, 28 de junio de 2026

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -487

 

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX veíamos como, un escultor, vecino de Algorta, D. Miguel García Salazar, que había obtenido una medalla de segunda clase en la Exposición de Industrias Artísticas de Barcelona.

En el pleno municipal de Getxo del 4 de agosto de 1898 se trataba entre otras cosas, sobre un oficio del Director de la Banda Municipal: “...Como contestación a lo acordado sobre ella en la sesión del 28 de julio último, en el que manifiesta que dicha banda seguirá prestando sus servicios con arreglo al contrato, y acompaña con la lista de los individuos mayores de 16 años pertenecientes a la misma...”

En dicho pleno se acordaba: “...Autorizar a Dña. Marcelina Berreteaga para que pueda habitar el piso nuevo construido en su casa de la Avenida Basagoiti Nº 80...”

También se trataba sobre uno de los rematantes de los arbitrios municipales: “...Se aprueban las actas de remate de los arbitrios municipales de esta Anteiglesia para el ejercicio de 1898-1899, a condición de que se otorguen las correspondientes escrituras con los rematantes. Se da también cuenta de las instancias presentadas por D. Luis Sancho, rematante del arriendo de los arbitrios de vinos, chacolis, aguardientes, licores, abacería y otros artículos, proponiendo como sus fiadores a los señores D. Eustasio Zalduondo, D. Tomás Goicoechea y D. Román Olavarria, los tres vecinos y propietarios de esta Anteiglesia...”

Además se trataba sobre un terreno expropiado en el barrio de Alango: “...Se da cuenta del convenio verificado por Dña. Felipa Arana, viuda y vecina y propietaria de esta, sobre un terreno que se le expropia de su propiedad de «Ascorriena», para regularizar y ensanchar un trozo de la calle Alangüetas...”

Entre los pagos, que en aquel pleno se acordaban, aparecían los destinados a soldados retornados de la Isla de Cuba: “...A los soldados vueltos de Cuba, y naturales de esta Anteiglesia, D. Anselmo Zugazabeitia y D. Dionisio Gorordo, se le abone por sus respectivas raciones de pan y haberes, al segundo por inútil 44 pesetas, y al primero 36, correspondientes al mes de julio último...”

Unas piedras talladas extraídas de una casa de la calle San Martín de Algorta, eran también asunto de aquel pleno: “...El Ayuntamiento acuerda ingresar en la Caja Municipal de la Depositaría 12,60 pesetas, por las piedras labradas facilitadas a D. Tomás Guerediaga, procedentes de la casa derruida de la calle San Martín, para atender los jornales de los trabajos hechos en la misma, a consecuencia de su malísimo estado en que se encuentra y sin dueño en la localidad...”

Y finalmente, en dicho pleno, se acordaba realizar el sorteo para designar «Vocales Asociados»: “...En la forma de costumbre, acuerda este Ayuntamiento practicar el sorteo de Vocales Asociados, que en unión de los concejales electos de esta Corporación Municipal han de constituir la Junta Municipal de esta Anteiglesia para el ejercicio de 1898-1899. Cuyo acto, teniendo presente las listas de las cuatro Secciones en que se halla dividido el Pueblo y que han estado expuestas al público durante ocho días, sin que se haya presentado reclamación alguna, se ha llevado a efecto con el siguiente resultado:

PARA LA SECCIÓN PRIMERA (cuatro asociados): D. Luis Lasa, D. Juan Bautista Ibarra, D. D. Ignacio Urrechua y D. Agapito Elustondo.

PARA LA SECCIÓN SEGUNDA (tres asociados): D. Salvador Cortina, D. Melchor Munarriz y D. José Ignacio Sarria.

PARA LA SECCIÓN TERCERA (dos asociados): D. Antolín Urtiaga y D. Domingo Eguidazu.

PARA LA SECCIÓN CUARTA (dos asociados): D. Joaquín Sarria y D. Juan Arrieta.

Acordaban publicar según era costumbre, durante ocho días aquella lista, para conocimiento del vecindario...”

La prensa bilbaína daba cuenta de una autorización por parte del Gobernador de la provincia a la Sociedad del Puente de Bizkaia: “...El señor Gobernador Civil de la Provincia ha otorgado la concesión correspondiente a la Sociedad Anónima «Puente de Vizcaya», para aprovechar cinco metros cúbicos de agua en cada veinticuatro horas de tiempo del río Gobelas, en su jurisdicción del Ayuntamiento de Guecho, con destino a la alimentación de la caldera de la máquina de vapor que mueve el carretón del puente trasbordador establecido entre Portugalete y Las Arenas...” (La Voz de Vizcaya del 5 de agosto de 1898).

El tendido de cables eléctricos entre Las Arenas y Plencia recibía el espaldarazo para su inicio: “...Por R. O. ha sido autorizada la Sociedad Anónima «Eléctrica de Guecho», para instalar cables eléctricos entre Plencia y Las Arenas...” (El Nervión del 6 de agosto de 1898).

Las Colonias Escolares del las niñas más humildes y de salud más endeble de las escuelas de Bilbao, y de su estancia en Algorta, seguía siendo asunto relevante de las primeras planas de la prensa bilbaína. En dichos diarios hablaban de sus hábitos en la localidad y de sus lecturas: “...Si la institución de estas colonias no fuese tan simpática, por el espíritu que la anima y por los resultados que de ella se esperan, la colonia escolar de Algorta lo sería, de seguro, por su directora la sin par Juliana de Aguirrezabala, en esta Ilustrada profesora llega a verse realizado el ideal de la maestra moderna. Como profesora de párvulos ha sido declarada, por el Inspector Provincial, Sr. Núñez, “Maestra sin Rival”.

Los detalles de esta Colonia son admirables: Las niñas hacen sus camitas, no sólo cómodas, sino también con cierta coquetería, hallando en esto de seguro una satisfacción moral. Cuando vuelven del baño, sus profesoras les enseñan a hacer la limpieza personal, ayudándolas cuando no saben, dirigiéndolas cuando lo hacen mal y siempre atentas a educar con el ejemplo, en casa, en la mesa, en el paseo, en todas partes y en todas ocasiones.

Lo más importante, lo que hace a esta colonia una colonia y una escuela modelo es que su celosa directora no piensa más que en aprovechar todas las ocasiones que las mismas niñas ofrecen, para educarlas, para darles explicaciones variadas, amenas, con las cuales fortalece sus almas, del mismo modo que el clima, los aires y la buena alimentación fortalecen aquellos cuerpos enfermos.

Todas las niñas hacen sus diarios y en ellos se refleja su carácter y sus aficiones, a unas les gusta mucho una cosa que para otras pasa inadvertida, y a veces, emiten acerca de ello los juicios más diversos y peregrinos. Una sola entre todas ellas no sabe escribir, y, por consiguiente, no puede hacer su diario; pero en cambio entre juegos y caricias de sus profesoras aprende a hacer emes.

Al lado del «Quijote de la juventud», figuran la obra maestra de Amicis «Corazón», poesías escogidísimas, las magnifican «cartillas científicas», un diccionario de la lengua castellana y, para que nada falte, un libro de poesías escritas en euskara.

La obra, pues, que Juliana esta realizando en las colonias escolares de niñas es digna de las mayores alabanzas y del mayor agradecimiento, y el magisterio de Bilbao tiene forzosamente que estar agradecido a quien tan alto esta colocando esa misión. Firmaba aquel escrito una tal Adelina Méndez de la Torre...” (El Noticiero Bilbaíno del 7 de agosto de 1898). En el Primer Congreso de Estudios Vascos celebrado bajo el patrocinio de las Diputaciones Vascas, Adelina fue la única mujer ponente que presentó una biografía como maestra y educadora.

En la próxima entrada de esta serie veremos como, el calor hacía que la afluencia hacia nuestras playas fuera enorme.