miércoles, 2 de marzo de 2022

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -260-

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX, veíamos cómo el día 2 de marzo de 1895 se inauguraba el suministro de luz mediante energía eléctrica en Algorta.

Tras el incendio producido en la calle San Nicolás de Algorta, en la madrugada del día 14 al 15 de febrero de 1895, en la casa de Dña. Margarita Uria, esta vecina de la bajada de San Nicolás dirigía una carta de agradecimiento a la Compañía Aseguradora: “...Me creo en el deber de gratitud al hacer público por medio del periódico de su digna dirección que ha recibido del señor Amann, representante de la Compañía de Seguros contra Incendios “La Urbana”, la suma de 8.814,23 pesetas, importe de los daños en que han sido justipreciados de común conformidad por el incendio ocurrido el 15 del mes finado en mi casa de Algorta...”

Como una pequeña anécdota de la actividad pesquera de los arrantzales del Puerto Viejo de Algorta sirva una reseña aparecida en “El Noticiero Bilbaíno” del 16 de marzo de 1895: “...Un pescador de Algorta trajo ayer a la plaza del mercado una partida de erizos de mar cogidos en aquel puerto, los cuales vendió a 10 céntimos la docena...” Puerto que también ofrecía noticias de un naufragio, debido a la fuerza de la mar, que afortunadamente no se saldó con victimas: “...A la vista del puerto de Algorta naufragó ayer una lancha pescadora, cayeron al mar tres tripulantes de la misma, los cuales fueron salvados por otros que acudieron con dos lanchas...”

El día 18 de marzo de 1895, en el diario “El Nervión”, publicaban la Memoria del Ferrocarril de Las Arenas, la cual había sido leída en la Junta de Accionistas del 16 del mismo mes: “...En la misma se hace constar que el número de viajeros, que en 1893 fue de 863.882 disminuyó en 1894 a 741.172. En cambio se transportaron en 1893, 20.820.998 kilogramos de mercancías, aumentado en el siguiente año en 4..886.808 kilogramos.

Los 15.343 trenes que circularon durante el año realizaron un total de 179.207 kilómetros.

Los ingresos durante el año fueron de 226.919,51 pesetas, o sea una disminución de 766,74, respecto del año anterior. Los gastos de explotación fueron de 142.042,26 pesetas, ose una disminución de 12.180,73 pesetas, respecto del año anterior...” Esta noticia aparecía también recogida en el diario “El Noticiero Bilbaíno” del día 19 de marzo de 1895.

Una buena noticia para nuestros pequeños llegaba desde París, la cual era recogida por “El Noticiero Bilbaíno” del 20 de marzo de 1895: “...Los doctores franceses Sevestre y Meslay, que han verificado inoculaciones en el hospital Trousseau, de París, en 150 niños atacados de difteria, han emitido un luminoso informe que puede servir de mucha utilidad a los médicos que traten casos diftéricos. De los 150 niños inoculados se han salvado 135, y los 15 muertos lo fueron en las primeras veinticuatro horas, habiendo llegado al hospital en muy mal estado...”

En mismo diario, pero del día 21 de marzo de 1895, se recogía la noticia de que: “...En la Avanzada de Algorta han comenzado las obras destinadas a contener los estragos que el oleaje venia haciendo en las dunas que dan asiento a la carretera y al tranvía...” También recogía otra buena noticia para el tratamiento de la difteria: “...En la barriada de Algorta ha ensayado el médico de Erandio, Sr. Goiri, la aplicación del suero antidiftérico del doctor Roux con un éxito tan lisonjero como rápido...”

En el pleno municipal de Getxo del 21 de marzo de 1895, se trataba sobre una expropiación para regularizar la calle Mayor de Algorta (Actual Avenida Basagoiti): “...Acordó el Ayuntamiento aprobar el abono hecho a D. Juan Bautista Manene de 80 pesetas por 6,19 metros cuadrados de terreno frente a su casa llamada “Manene”en la calle Mayor, expropiados para regularizar la línea de dicha vía...” La casa “Manene” estaba situada en la calle Mayor de Algorta entre las casas “”Amorotoena-Cortina” y “Altamira” (Expediente Código 2147 Signatura 2510-15 del Archivo Municipal de Getxo).

Algunas veces vecinos de Algorta trataban de mejorar el aspecto de la zona donde ellos tenían sus mansiones. En el pleno anteriormente mencionado, se hablaba de la donación de un vecino para mejorar el aspecto de la plazuela de Amesti: “...Se da cuenta de una instancia, la cual copiada literalmente dice así, yo Antonio Uribe, vecino de esta Anteiglesia, con cédula personal numero uno de sexta clase, respetuosamente expongo: Que habiendo esa Iltre. Corporación Municipal explanado la plazuela llamada “Amesti” con objeto de hermosearla y colocar en su centro una fuente publica que hoy existe en ella, y deseando el que suscribe, que a dicha plazuela se le de toda la lucidez posible, como propietario colindante a ella, no tengo inconveniente en contribuir a este objeto con una columna fuente de buen aspecto costeada por mi, siempre que ese Ayuntamiento se comprometa a no quitar ni mover de la plazuela la fuente y enverjado antes mencionada, sin previa autorización del que suscribe o de sus herederos después del fallecimiento de este...” El Ayuntamiento de Getxo acordaba aceptar la donación en vista de que aquella fuente iba a mejorar el aspecto de dicha plazuela.

El alistamiento de mozos para los reemplazos del ejercito muchas veces llevaban a situaciones que se podrían tildar de absurdas, pero a las que el Ayuntamiento debía de hacer frente por imposición legal. Tal fue el caso de algunos mozos de la Anteiglesia de Getxo, sobre los que trató uno de los puntos del orden del día del 21 de marzo de 1895: “...Se da cuenta de seis expedientes instruidos contra los mozos Pedro Felipe Abascal Basauri, hijo de Patricio y Josefa Ramona; Eugenia Landarte Uribarri, hijo de Leandro y Anastasia; Eduardo Fano Lejarraga, hijo de Juan Pablo y Ángela; Rafael Francisco Camiruaga Ibarra, hijo de Juan José y Dominga; Placido Jenara Vidaurrazaga Arana. Hijo de Jenaro y Petra y Quintín Astica Govela, hijo de Manuel y Francisca; números 6, 8, 11, 12, 16 y 17 del presente reemplazo.

Resultando, que dichos mozos no se presentaron a la talla que tuvo lugar el 10 de febrero último, a pesar de haberse realizado las citaciones con arreglo a la Ley, mediante edictos fijados en esta localidad y publicados en el boletín Oficial de la Provincia.

Resultando, que se ausentaron, sin duda al objeto de proporcionarse mejor modo de vivir, ya hace seis años a la república de Chile donde actualmente residen...” A continuación seguía la descripción del asunto, donde al parecer más dolía al Gobierno: “...Que no tienen constituido el fondo de las 2.000 pesetas en metálico cada uno, cosa que previene el artículo 33 de la Ley de reemplazos del 11 de julio de 1885...” Por lo que estos mozos cuyos padres no entraban en responsabilidades penales por su inasistencia al pago de sus obligaciones: “...Son declarados prófugos, condenándoles al pago de todos los gastos que ocasionen su busca, captura y conducción ante la autoridad competente, declarando también exentos de responsabilidad a los padres de los cinco primeros mozos y al hermano del último...” Aquel acuerdo, que ya venía de antiguo, más parecía un tramite burocrático para salvar las responsabilidades municipales y de las familias de los “fugados”. Su declaración como prófugos aparecía publicada el 27 de marzo de 1895 en el diario “El Nervión”.

Por fin le llegaba al vecino de Venturillena, D. José Palacio, su anhelado permiso para la cría de cerdos: “...Acuerda este Ayuntamiento acceder a su pretensión, concediéndole el oportuno permiso para construir un nuevo chiquero para la cría de cerdos, en el terreno de la casa llamada “Venturillena”...”

En la próxima entrada de esta serie veremos cómo uno de los terratenientes del barrio de Las Arenas, había construido unas escalinatas en terrenos que el Ayuntamiento, las cuales eran consideradas por el Consistorio de propiedad comunal.

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