domingo, 18 de febrero de 2024

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -368-

 


En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX, veíamos como se constituía la primera Junta de Caridad del Hospital Hospicio de Algorta.

Por aquellos tiempo, de finales de enero de 1897, la hambruna se cebaba en las clases más humildes, por ese motivo se daba a los obreros sin trabajo, en la plaza de toros de Vista Alegre, algunas raciones para ayuda familiar consistentes en: “...Arroz, alubias, patatas, chorizo y carne, pan y bacalao; y a los niños y niñas raciones de pan y sardinas...” (“El Nervión” del 29 de enero de 1897). 

Cómo contrastaba aquello con los convites de Léntulo, en la vieja Roma, en la que a decir de la prensa se ofrecía, a aquellos agraciados prebostes: “...Los convites de este rico Senador tenían lugar en camas de concha y los comensales comían con la cabeza coronada de amaranto, purificando sus manos con agua templada, la cual se servía en vasos de plata. El primer plato se componía de aceitunas blancas y negras, salchichones ricamente preparados, ciruelas de Siria y granadas, espárragos, lechugas, rábanos y otras verduras, caracoles y ostras. Al tiempo que los criados servían vino de Falerno preparado con miel de Himeto. El segundo plato consistía en pichones, capones, patos benáfigos, barbos y en el centro de estos manjares se colocaba una enorme liebre. El cuarto plato, que se anunciaba mediante tocata de trompetas y cornetas, consistía en un descomunal jabalí rodeado de ocho cochinillos, estos últimos preparados con varias clases de pastas azucaradas. De los colmillos del jabalí pendían pequeñas y elegantes costillas de palmera, llenas de dátiles de Siria. Después, todo desaparecía, dando paso a otro plato de colosales dimensiones, en el que se confundían pavos, faisanes, patos y extraños peces. A continuación, tras barrer los esclavos con escobas de palmera los resto del suelo, el techo se abría como por encanto, descendiendo majestuosamente hasta ponerse al nivel de la mesa, un gran azafate de plata y alabastro lleno de balsámicos perfumes, multitud de coronas de filigrana. Seguidamente se servían los postres, de toda clase formas y gustos, toda una infinidad de confituras, tordos rellenos de uvas y almendras, y otras variadas golosinas. En el centro se colocaba la estatua de Vertuma, teniendo a su alrededor gran número de membrillos rellenos de almendras y partidos en forma de erizos de mar y melones, para la limpieza dental un esclavo servía mondadientes de lentisco...” Que diferente a aquellas humildes sardinas o del precio de los panes, que a partir de febrero de aquel año pasaban a costar: “...El pan rico francés de lujo de 400 gramos 0,18 pesetas, y los panes de kilo entre 0,46 y 0,60 pesetas...” (“El Nervión” del 30 de enero de 1897).

Aquel día: “...Al entrar a puerto en la marea de la tarde, el vapor ingles “Pomarón” daba una guiñada, antes de llegar a la torre de señales del Piloto Mayor, yendo a parar a la escollera del Muelle de Hierro de Portugalete. El Pomarón venía en lastre a cargar en los dropps de la Orconera...” (“El Nervión” del 30 de enero de 1897).

Aquel final de enero de 1897 el tiempo no dio tregua, decía la prensa local sobre el aspecto que presentaba el Abra: “...Esta mañana presentaba la mar un mal aspecto, pues a causa del fuerte viento, se levantó bastante maretón en el Abra y barra, en la marea de esta madrugada, no ha salido de nuestro puerto ningún buque, y ha entrado solamente un vapor ingles. En Bilbao también se notaba mucha corriente a causa de la mucha agua que ha caído en el de monte que es arrastrada por la ría...” (“El Nervión” del 31 de enero de 1897).

Algunos animales procedentes del Océano Atlántico, algunas veces llegaban a nuestras playas, probablemente enfermos. Ese fue el caso de un simpático bigotudo mamífero que apareció muerto sobre las arenas de nuestra playa: “...Días pasados apareció muerta en la playa de Las Arenas una morsa. El animal que medía cerca de dos metros de extensión, fue enterrado en un monte próximo...” Aunque para animales muertos era asombroso el número de ellos que indicaba un periodico de Paris, recogidos en el Sena: “...Durante el pasado año fueron recogidos: 5.652 perros, 3.307 gatos, 9.108 ratas, 1.720 gallinas y pollos, 3.942 pájaros diversos, 4.209 conejos, 789 cerdos, 7 vacas, 4 erizos, 33 caballos, 15 carneros, 2 burros, 13 monos y 6 serpientes...” (“El Nervión” del 1 y 2 de febrero de 1897).

Otra de las notas estaba referida al tránsito producido durante el último año en el Puente de Bizkaia: “...Por el puente Vizcaya han circulado durante el año último, 741.990 viajeros. Los billetes despachados para mercancías ganados y carruajes, han sido 39.078. El producto de todo este movimiento ha ascendido a 47.462,90 pesetas, resaltando de la comparación de este producto con el del año anterior, una diferencia de 2.444,30 pesetas, en contra de 1896...” (“El Nervión” del 4 de febrero de 1897).

En el pleno municipal de Getxo del 4 de febrero de 1897, siendo Alcalde D. Santiago Diliz, y formando parte de aquella corporación los señores D. Juan Libano, D. Gregorio Arzubiaga, D. José María Basagoiti, D. Antonio de Ugarte, D. Victor Aresti, D. Manuel Inchaurtieta, D. Asensio Inchaurtieta y D. José de Abarrategui; se trataron varios asuntos, entre ellos una permuta de terrenos en el solar de D. José Antonio Uriarte: “...A pesar de haber permanecido, los edictos fijados en los sitios de costumbre de esta localidad, y a disposición del público en esta secretaría, el expediente con el plano instruido por el Ayuntamiento para verificar la permuta de terrenos en el solar que D. José Antonio Uriarte posee en frente a la farmacia del D. Miguel García Salazar, en la Calle Mayor de Algorta, cediendo dicho propietario a la Corporación Municipal fajas necesarias para la regulación de las vías públicas y el citado solar, y explicado todo en el escrito del Arquitecto Municipal D. Fidel Iturria, el cual queda unido al expediente, y teniendo así bien presente que es muy beneficioso para ambas partes interesadas en la permuta. Acuerda este Ayuntamiento aprobar en todas sus partes el citado expediente...”

En la próxima entrada de esta serie veremos como, por fin, se acordaba inaugurar el nuevo Hospital Hospicio.

jueves, 15 de febrero de 2024

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -367-

 

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX, veíamos como se hablaba del acto inaugural del Hospital Hospicio (Asilo) de Algorta.

Alguna prensa bilbaína, en 1897, publicaba en su primera plana un editorial mostrándose satisfecha del giro dado al asunto de las comunicaciones en la Provincia mediante ferrocarril: “...Creemos tener motivos suficientes para estar satisfechos del giro qué últimamente han tomado los asuntos que se relacionan con la terminación de líneas férreas que proporcionarán grandes beneficios a las provincias del Norte, en general. y a nuestra querida Vizcaya en particular. Es cosa acordada que la línea de Santander a Bilbao, que hoy arranca de Zorroza y que, en plazo relativamente corto, llegará directamente a nuestra villa, quedando emplazada la estación definitiva en los terrenos de la Concordia, empalmará cerca de Ollargan con el ferrocarril de Durango, estableciéndose así, por de pronto, más rápida comunicación entre la capital y pueblos de la Montaña y las provincias de Guipúzcoa y Navarra. Pero las mayores facilidades y ventajas para el comercio y para el público en general las proporcionará, primero la terminación de las obras del trozo de Deva a Zarauz, que serán emprendidas en el próximo mes de Abril y durarán próximamente un año; y después la realización del pensamiento de prolongar hasta Irún el ferrocarril de Elgoibar...” (El Nervión del 22 de enero de 1897).

Muchas de las costumbres, algunas se mantienen, de finales de enero de 1897, eran de tradición religiosa, en ellas se incluía el cepillo de los pobres, los Te Deun, San Blas, la Candelaria, Santa Agueda, las Santas Misiones, todas ellas preludio del cercano Carnaval. Algunas de esas tradiciones en nuestro Pueblo, sobre todo en Bizkaia, hablan de que por San Blas, en las ferias populares, era habitual acudieran: “...Con motivo de la proximidad de la fiesta de San Blas, han empezado la construcción de barracas para los paragüeros, quincalleros, etcétera; ya las tabernas comienzan a emperejilarse y ponerse de fiesta, señal inequívoca de que esperan hacer su Agosto, a pesar de que el frío nos dice bien elocuentemente que estamos en Enero; y por último también, en algunas poblaciones, han empezado hacer los apartados para el ganado que ha de concursar en ellas...” (Fuente: “El Nervión” enero 1897).

También la caza era otro de los hábitos de aquellos primeros días de enero y febrero, tal es así, que en muchos casos aparecían noticias relacionadas con intervenciones de escopetas a cazadores locales y otros llegados desde la Villa de Don Diego. Nuestros campos, los de Getxo, eran muy demandados por los aficionados a la cinegética, pero también los muelles de Las Arenas y Portugalete. Por ese motivo el Gobernador de la Provincia tuvo que intervenir: “...El gobernador civil de acuerdo con el señor Comandante de Marina, ha prohibido que se continué disparando armas de fuego desde los muelles de Las Arenas y Portugalete, por considerar que hay peligro para los navegantes...” Entre tanto algunas Compañías Navieras estrenaban vapores: “...Dentro de unos días entrará en puerto el nuevo vapor «Portugalete», de la propiedad de los señores Aznar y Sota...” (“El Nervión” del 27 de enero de 1897).

Por fin las noticias sobre la salud en Getxo, en el pleno municipal del 28 de enero de 1897 dejaban un respiro, tras permanecer cerrada, desde el 15 de diciembre de 1896, la escuela pública de niñas de Santa María por una enfermedad infecciosa, volvían a reanudarse las clases: “...Se da lectura a un oficio de la Maestra de la Escuela de niñas de Santa María, manifestando que el día 25 de enero proseguirá la enseñanza en aquella escuela, que había permanecido cerrada por el sarampión...”

Nuevas donaciones llegaban para el mantenimiento del Hospital Hospicio de Algorta, esta vez de ella mano de: “...El día 25 de enero de 1897 entregó al Alcalde, D. Pedro Amezaga por encargo de su finada tía Dña. María Manuela Amezaga, en concepto de donativo la cantidad de 500 pesetas para el Hospital Hospicio; así como otras 1.000 pesetas donadas por D. Antonio Uribe Lezamiz, con igual destino...”

En ese mismo pleno se informaba sobre la constitución de la primera Junta de Caridad del Hospital Hospicio de Algorta: “...Se hace constar haber tomado posesión y quedar constituida, el día 25 del corriente, la Junta de Caridad del Hospital Hospicio de Algorta, hasta el día 1 de julio próximo venidero, con la siguiente composición: Presidente D. Santiago Diliz (Alcalde), como vocales los concejales D. Juan Libano y D. Manuel Inchaurtieta, además de los vecinos D. Pedro Amezaga y D. Juan Antonio Aldecoa...”

También el ese mismo pleno se trataban asuntos relacionados con la actividad de los serenos y de sus atuendos: “...Según ha manifestado el cabo de los serenos, que durante las últimas noches, quedaron sin encender algunas luces sin encender, entre ellas: Una en la calle de la Caridad, otra en la parte superior de la cuesta de San Ignacio y la tercera detrás de la casa de D. Asensio Inchaurtieta. Acuerda el Ayuntamiento se prevenga al Director Gerente de la “Eléctrica de Guecho” para que sin tardanza se remide dicho mal...” Por otro lado era el calzado de dichos serenos asunto a tomar en cuenta por el pleno: “...Acuerda este Ayuntamiento tomar en cuenta la propuesta de D. Daniel Arechavala, y encargarle haga ocho pares de borceguies (calzado que cubría la pierna hasta la altura de la rodilla), iguales a la muestra presentada, para los serenos o veladores nocturnos de esta localidad...” Los serenos o veladores fue un cuerpo que se creó en 1.892 en Getxo.

En la próxima entrada de esta serie veremos como, el propietario de la Fonda San Ignacio presentaba una queja por el mal estado de la carretera de la bajada a Ereaga, donde se encontraba dicha fonda.

domingo, 11 de febrero de 2024

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -366-

 

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX, veíamos como se trataba sobre de las aguas sucias del barrio de la Cadena de Algorta, las cuales anegaban la carretera provincial.

El día 15 de enero de 1897 llegaba el tranvía eléctrico a Algorta, dicen que en medio de una gran algarabía con profusión de volanderas, lo que en la prensa bilbaína daba lugar a una escueta noticia que anticipaba novedades: “...Ayer a las once de la mañana, y cuando menos se esperaba llegó por primera vez el tranvía eléctrico, en medio de una multitud de cohetes que algunos expedicionarios lanzaron al aire.

En el tranvía venían el Ingeniero de la empresa, el director Sr. Amann, una comisión del Ayuntamiento compuesta por el Alcalde D. Santiago Diliz y el teniente de Alcalde D. Juan Líbano y otras personas.

A los pocos minutos volvió el tranvía a Las Arenas, la comitiva se quedó en Algorta en la Fonda de D. Justo Ugarte (Hotel Ugarte), donde les fue ofrecida una suntuosa comida.

En breve se inaugurará el magnifico edificio destinado a Hospital Asilo, siendo según se dice, muy pocas las personas que han solicitado su ingreso.

Varios jóvenes de esta localidad proyectan dar por carnaval, una velada que se espera sea del agrado del público...” (El Nervión del 16 de enero de 1897).

Cerca de nosotros, en la capital de la Provincia, un informe de la Sanidad local venía a dar luz al motivo de la excesiva mortalidad infantil, y de algunos hábitos de consumo poco adecuados en la Villa de D. Diego: “...En 1892, la Junta de Sanidad emitió un informe en el que pedía que con urgencia se declarase que el agua del rio, aún después de filtrada en los depósitos de Miradores, no reunía condiciones de potabilidad, siendo por tanto su uso perjudicial a la salud.

En vista de esto el Ayuntamiento de aquella fecha acordó publicar un bando haciendo saber al vecindario la información elaborada por la Junta de Sanidad, respecto a las aguas del río.

A principios del año 1893, con motivo de la excesiva mortalidad de niños, a consecuencia de enfermedades contagiosas, hubo de formarse un expediente que pudiera aclarar las principales causas de esto, al mismo tiempo que proponer medios para evitarlas en lo sucesivo. La Junta de Sanidad celebró varias reuniones, y con los antecedentes, no vaciló en insistir en que una de las causas que podrían influir en la mortalidad de los niños pudiera ser el agua del río, que hoy se viene usando.

Se prodigaron reuniones y entre otras disposiciones se acordó el aprovechamiento del agua de los manantiales, y prohibir terminantemente el uso del agua de río, exceptuando su uso para fines industriales y para inodoros...” (El Nervión del 16 de enero de 1897). En aquel año de 1897, Getxo contaba con una población de 5.211 habitantes y a lo largo del Siglo y al finalizar el mismo, en 1900, iba a pasar a los 5.442 (Fuente: “La inmigración en Bilbao 1860-1910”).

Los trabajos para la puesta en marcha del Hospital Hospicio avanzaban, y daban sus últimos pasos, antes de que llegara la fecha de la inauguración del mismo. En el pleno del 21 de enero de 1897 se informaba: “...Se da lectura a un oficio del Director de la “Eléctrica de Guecho” para la instalación de la luz eléctrica en el Hospital Hospicio de Algorta. Además dicho Director solicitaba al Ayuntamiento, se fije el sitio donde se desea se traslade el transformador eléctrico, que la Compañía tiene cerca de la casa llamada “Hospital” en San Ignacio...”

En aquel mismo pleno se hablaba sobre el caminero del barrio de Las Arenas, quien solicitaba le fuera aumentado el sueldo: “...Se da cuenta de una instancia de D. Jacobo Veiga, peón caminero del barrio de Las Arenas, suplicando se le haga algún aumento en el sueldo que viene disfrutando en la actualidad. El Ayuntamiento, tras una meditada y razonada discusión acuerda: Que teniendo presente la puntual asistencia y buenos servicios del exponente, aumentarle el sueldo desde el día 1 de abril de las 820 pesetas que en la actualidad disfruta a 912 pesetas anuales...”

También se trataba en ese mismo pleno municipal sobre los primeros vecinos que por su nivel de pobreza iban a ser alojados en el Hospital Hospicio de Algorta: “...Se da cuenta de la instancia de una vecina del barrio de Santa María y su hijo, Dña. María y D. Juan Bautista, quienes solicitan, debido a su extrema situación de pobreza, se les admita en el Hospital Hospicio del Sagrado Corazón de Algorta. El Ayuntamiento, tras una meditada y razonada discusión acuerda: Que considerando que ambos se hallan comprendidos en el Reglamento del citado Edificio, acceder a su pretensión y ser recibidos en aquel Asilo cuando de inaugure...”

Y por fin ya se hablaba, de forma oficial, del acto inaugural del Hospital Hospicio (Asilo) de Algorta, situado en el barrio de Alango: “...Hallándose terminadas y recibidas provisionalmente las obras del Hospital Hospicio Municipal, y colocados los muebles correspondientes, y encargadas de su gobierno las Hijas de la Caridad, acuerda este Ayuntamiento que es necesario proceder, lo antes posible, a la bendición e inauguración oficial de dicho edificio, sin que se pueda señalar fecha de momento; pero que para practicar las operaciones conducentes al efecto, y que el acto revista las solemnidades requeridas y así como disponer se prepare una decente comida, se hace necesario nombrar una Comisión especial con bastante antelación, para llevar a efecto dicho acto inaugural y fijar día. Quedando encargados de dichos trabajos los siguientes señores: El Alcalde Presidente D. Santiago Diliz, el primer teniente de Alcalde D. Juan Libano y el regidor D. Manuel Inchaurtieta...”

En la próxima entrada de esta serie veremos como, la prensa bilbaína elogiaba las obras de los transportes colectivos que se habían acometido en la provincia.

jueves, 8 de febrero de 2024

GETXO SE VISTE DE CARNAVAL

 

Getxo se viste de Carnaval, se transforma con la llegada de los primeros fríos de febrero, se cubre con disfraces, y oculta su rostro tras las máscaras, antes de que llegue la triste cuaresma.

Las grandes orgías paganas, las saturnales fiestas de Baco han dado paso a nuevas formas de diversión. Son tiempos distintos en los que la tradición ha dejado el paso a nuevas formas de expresión. Se ha perdido algo de critica social; ya tampoco la cuaresma es lo que fue, llena de aquellos ejercicios espirituales y sermones mortificantes: adiós a los ayunos y abstinencias, de interrupción de la vida cotidiana y de las diversiones “pecaminosas”.

Y cuando todavía no hemos acabado de digerir los atracones navideños, llegan los Inauteriak (carnavales), por las calles las fanfarrias inician el desfile carnavalesco, los cencerros despiertan, las cuadrillas bailan ataviadas de múltiples colores, y a lo lejos llegan a nuestras protuberancias es aromas de las humildes tostadas.

Y es que, durante unos días, nuestras vidas se visten de colores, todo se transforma, la timidez queda a un lado, y la mascara nos hace más atrevidos. La rutina diaria da lugar a una realidad paralela, la transgresión y el descontrol se adueñan de calles y plazas. Es que durante un día podemos ser quien queramos, y es que como alguien dijera “Los disfraces ocultan algo de nuestro interior, esconden lo que somos y reflejan lo que nos gustaría ser: Piratas, brujas, arlequines, lobos, payasos o diablos”. Y una vez metidos en salsa, olvidando tristezas y miedos, avanzamos por las calles libres de los temores, que la vida ya se encargará de espantarnos con su akelarre de realidad.

Fiestas que como en el año 1900 eran anunciadas en el semanario getxotarra “La Voz de Guecho”, hablando sobre una elite de Algorta: “...Reina gran animación entre el elemento joven del barrio, por el baile mixto de disfraces que ha organizado el Circulo Algorteño. De bailó mucho y bien, las jóvenes fueron obsequiadas con cucuruchos de confetis...” (La Voz de Guecho del 25 de febrero y 4 de marzo de 1900).

Esa palabra “confetti”, cuyo origen unos sitúan en la China de hace 5.000 años, y que al parecer hacían con pétalos de rosa para lanzarlos al paso de los emperadores. Otros en 1900 situaban su origen en: “...A pesar de su nombre aparentemente italiano, los confetti de papel son hijos de Paris. Dícese que una importante imprenta de litografías de París, hacía cada año miles de calendarios, el obrero agujereaba el el material por medio de una máquina que cortaba pequeñas rodajitas de cartón, la cuales se iban amontonado en el suelo. Un día un alegre obrero cogió un puñado de aquellas multicolores y pequeñas rodajitas y las arrojó a sus compañeras de trabajo, estas contestaron con las mismas armas. Paró aquella batalla el dueño de la empresa, quien viendo su posible utilidad, provisto de un paquete de aquellos inofensivos proyectiles fue al baile de la Opera, y en el momento de mayor apogeo vació el paquete desde la galería superior. Al día siguiente todos los diarios hablaron de aquella ocurrencia. Los primeros fabricantes de confetti cortaban solamente 50 kilogramos al día de aquellas rodajitas. El consumo de confetti en la actualidad (1900) alcanza ya los 50.000 kilogramos...” (El Nervión del 27 de febrero de 1900). Quien sabe, aquel puñado de pequeños circulitos de papel colorido del Casino de Algorta, que parte del peso total de los utilizados aquel año haría?

Este año, los Inauteriak de Getxo, se dividirán en dos fines de semana diferentes: Getxo (Andra Mari) y Romo los celebraran el día 10 de febrero, Areeta-Las Arenas el día 17 y Algorta los días 16, 17 y 18 de ese mismo mes.

Los Inauteriak de la Sociedad “Itxas Argia” de Andra Mari llenarán nuestras , contagiándonos con sus ritmos, colorido y alegría, con sus mozorros disfrazados de “Donostiako Danborrada”, los cuales iran acompañados por Txistu, Triki, Pandero y Fanfarria. Recorrerán, partiendo de Malakate, Maidagan hasta llegar a la Venta, y por la Avenida del Ángel seguirán hasta Bidezabal, desde donde bajaran hasta el cruce de Benancio y por Iturribide finalizaran el desfile de carnaval en la plaza de Malakate. En ese punto realizaran juegos para niños. A las 18:00, en la campa, junto a la Sociedad, los vecinos de la zona podrán disfrutar de una bien servida chocolatada. Por otro lado, Itxas Argia nos anima: ¡Poneos el disfraz y a celebrarlo con Itxas Argia!

Mientras que los inauteriak de Itzubaltzeta (Romo), que este año, se vestirán de “Villano por un día”, desfilarán el sábado 10 de febrero. En esta ocasión con premios concedidos por los bares del barrio, premios de carácter individual, de parejas y por cuadrillas. Con una exhibición de disfraces de los más pequeños a las 13:00 en la plaza de Santa Eugenia.

Los inauteriak de Areeta-Las Arenas, organizados por nuestros amigos del Berantzagi, se celebraran el sábado 17 de febrero a partir de 11:00 a 14:00 de la mañana. En su cartel festivo anuncian: Talleres infantiles, Taller de Dantza y Concurso de Disfraces. Seguro que los mozorros recorrerán sus calle y plazas, y la larga importa de “Txato” sobrevolará el desfile.

Y los últimos Inauteriak, los de Algorta, se celebraran los días 16, 17 y 18 de febrero. Dejándonos, como todos los años, el recuerdo de su tradicional Photocall en la Plaza de San Nicolás.

Para finalizar, que ese espíritu del carnaval sirva para que todos los barrios se contagien de fiesta, color y disfraces. Y que transcurran en armonía y libres de agresiones homófobas y/o machistas.


ONGI ETORRI IHAUTERIAK!

ONDO PASA

lunes, 5 de febrero de 2024

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -365-

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX, veíamos como se trataba sobre la valoración de las obras del Hospital Hospicio de Algorta.

Durante el año 1897, de uno de los diarios bilbaínos que suelo utilizar para recoger acontecimientos de nuestra Anteiglesia, tan solo existen dos publicaciones, una del 14 de abril y la otra del 27 de agosto, por lo que las referencias a Getxo, durante ese año, quedarán limitadas a lo recogido en los plenos municipales y a otro de los diarios, “El Nervión”. Así que durante ese espacio de tiempo, algunas veces, incluiré las noticias de los pueblos periféricos que me parezcan más interesantes.

Una de esas noticias de prensa se refería a nuestros vecinos de Berango, y tenía que ver con un incendio que soló uno de los caseríos de dicho barrio: “...Ha sido pasto de las llamas, en el pueblo de Berango, la casa denominada «Echechubarri», propiedad de D. José Antonio Diez, sin que a pesar de los esfuerzos del vecindario haya sido posible salvar nada, quedando del edificio solamente las paredes...” (El Nervión del 9 de enero de 1897).

Tres día mas tarde era noticia en la prensa una donación del Casino Algorteño para los soldados de Cuba y Filipinas: “...El Casino Algorteño ha entregado a la Asociación de la Cruz Roja 250 pesetas, producto de una velada celebrada en aquel circulo, a beneficio de los soldados de Cuba y Filipinas...” También en la Noble Villa Jarrillera lo iban a hacer para los soldados oriundos de Portugalete. (El Nervión del 12 de enero de 1897).

Durante aquellos días, unas noticas confusas de los prácticos del Abra, hablaban de los de nuestro pueblo, Algorta, al día siguiente una carta de un tal J.B. Belarrinaga, venía a aclarar aquel asunto mediante un remitido: “...Muy señor mío: Suplico a usted publique en su popular diario el adjunto remitido, como aclaración al asunto de los prácticos, del que en sus dos números anteriores, se ha dignado ocuparse. Durante la coche comprendida entre los días 10 y 11, quedaron de servicio en la mar a bordo del vapor «Piloto», los diez prácticos que según costumbre, están constantemente de guardia, pues ese es el número ordenado que ha de quedar de servicio al encender la luz de la Galea. Si durante la noche se embarcan aquellos, cualquiera que sea la hora, ha de regresar el vapor por otros diez, y así sucesivamente tantas cuantas veces falten prácticos a bordo del vapor de guardia...” A continuación aclaraba la confusión de días antes: “...Habiéndose, pues, embarcado el último de los diez ya citados, regresó el «Piloto» a Portugalete a tomar a los que por turco correspondía, y en ese tiempo empleado con toda la rapidez que la maniobra permitía, recalaron algunos buques y sin perjuicio a la actividad de sus compañeros, los prácticos de Algorta, como centinelas avanzados, estimulados por su buena fama y cumpliendo órdenes superiores establecidas por las autoridades de marina, salieron en una lancha, y fuera de turno, siguieron embarcándose hasta la llegada de los prácticos que el vapor «Piloto» conducía desde Portugalete, y sin pérdida de tiempo llegando a la boya de gas. Y conste, que por extraordinarias que sean las circunstancias, esta corporación de prácticos y los señores pilotos mayores, tiene tomadas todas las medidas y si el estado del tiempo lo permite, allí en la mar, día y noche, fiesta o laborable, Navidad ó Viernes" santo, hacen todo cuanto el más exigente puede pedir...” (El Nervión del 13 de enero de 1897).

Al parecer, según decía algún diario bilbaíno, los retrasos de la llegada de los cablegramas afectaba a los negocios de algunos acaudalados negociantes: “...El Cable Ingles.- Suscripta por más de doscientas firmas, entre las que figuran nombres de respetados banqueros, comerciantes, navieros, agentes de bolsa y corredores de cambio, se presentó hace algunos días a la Cámara de Comercio de esta Villa, una solicitud pidiendo el apoyo de esta respetable corporación a fin de que gestione de la empresa inglesa la adopción de medidas para que se active la trasmisión de los cablegramas que se, cruzan por medio del cable inglés, a fin de evitar que el retraso que se observa en tal servicio, siga perjudicando, como hasta el presente sucede, al comercio bilbaíno. De las indagaciones al efecto practicadas resulta que esta plaza utiliza el cable inglés, no solamente para su tráfico con Inglaterra, sino también para trasmitir órdenes de compras, ventas de valores, etcétera, en la capital de Francia. Por término medio, en la trasmisión de cada cablegrama por la indicada vía, se emplea de uno a dos minutos. A la empresa inglesa, le está vedado prestar directamente el servicio de entrega de los despachos al destinatario, por la dichosa intervención que ejerce el gobierno español. La oficina inglesa, situada encima de la española de telégrafos, recibe y manda a este centro por medio de un ascensor colocado al efecto, y con la puntualidad debida, cuantos cablegramas recibe; se ha comprobado que éstos duermen, entre la oficina y el tiempo que el empleado tarda en ponerlo en manos del destinatario, unas dos horas por lo menos...” (El Nervión del 14 de enero de 1897).

En el pleno municipal de Getxo, del 14 de enero de 1897, se trataba a cerca de las aguas sucias, que en el barrio de la Cadena de Algorta, que salían a la carretera: “...Se da cuenta de una comunicación del Comisión Provincial, relativa a las aguas sucias que salen de las casas del barrio de la Cadena a la cuneta de la carretera Provincial. El Ayuntamiento acordaba pasar el asunto a la Junta de Sanidad local...”

Seguía el pleno municipal y en el se trataba, entre otras cosas, sobre las pruebas del trazado del Tranvía Eléctrico entre los barrios de Las Arenas y Algorta: “...Se da cuenta de una instancia de los Directores del Tranvía Eléctrico de Bilbao a Las Arenas y Algorta, relativa a la visita de inspección y reconocimiento de las obras de tracción de dicho tranvía, entre la sección de Las Arenas a Algorta. Se dio cuenta también del oficio comunicado sobre el particular al Arquitecto Municipal, de haber señalado para el día de mañana, 15 de enero de 1897, a las 10 de la mañana, para realizar las pruebas de la línea en dicho trayecto, y que esta Corporación queda invitada a dicho acto...”

Avanza el pleno y en el se trataba sobre una petición de la Dirección del Tranvía Eléctrico, para el embellecimiento de la línea que se iba a inspeccionar: “...Se da cuenta de una instancia de la Dirección del Tranvía Eléctrico, suplicando se les conceda permiso para obtener algunas púas de las ramas de los tamarices, pertenecientes al Municipio, para plantarlas en los terraplenes de Las Arenas a la Avanzada. El Ayuntamiento decidió pasar el asunto a la Comisión de Fomento y Policía para que disponga la clase de pues o ramas que se puede cortar, sin dañar los mismos, para la plantación solicitada...”

En el mismo pleno municipal, del 14 de enero de 1897, se daban por recibidas las obras del Hospital Hospicio de Algorta: “...En vista de la certificación expedida por el Arquitecto Director de las obras del nuevo Hospital Hospicio de Algorta, ejecutadas por el contratista D. Manuel Bengoechea, de acuerdo con lo que se especifica en dicho certificado, acuerda este Ayuntamiento recibir provisionalmente dichas obras...”

En la próxima entrada de esta serie veremos como, el administrador del Marques de Villarías reclamaba se le abonaran los daños producidos en sus propiedades de la Galea.