miércoles, 14 de octubre de 2020

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -180-

 


En las entradas anteriores veíamos cómo se promulgaron las “Ordenanzas Municipales” el 5 de diciembre de 1893.

 

Ahora que el uso del tabaco está cada día más perseguido, aunque sea debido a la pandemia, es bueno recordar una noticia aparecida el día 10 de marzo de 1893, que era recogida por uno de los diarios  bilbaínos, “El Nervión”, en su columna “De Ayer a Hoy”: “…El abuso del tabaco, acaba de ser reconocido en Los Estados Unidos como un motivo suficiente para lograr el divorcio. Una mujer alegó y probó que su marido abusaba del cigarro y que fumaba de noche en la cama, los jueces han admitido esta queja como valedora, aunque no prevista por la ley, y en su consecuencia han pronunciado el divorcio en favor de la mujer. ¡Conque ojo, fumadores!...”

 

El 13 de marzo de 1893 la Dirección General de Contribuciones trasladaba a la Administración de Hacienda provincial la siguiente orden: “...Que debe repuntarse haber para los efectos de este impuesto, no solo el sueldo, sino cualquier clase de renta, ya proceda de bienes o industrias. Que la renta o alquiler de los chalets y casas de campo habitados por sus propietarios debe graduarse por el que paguen las fincas análogas que se hallen alquiladas en la localidad o por el producto líquido que se obtenga en el país de los capitales invertidos en la edificación...” No parece que los más pudientes fueran muy amigos de pagar a la hacienda sus rentas y desde sus diarios defendían su forma de proceder: “...Pocos asuntos afectan como éste al interés de toda la  provincia, y la provincia toda o su representación debe velar y trabajar para que esos sus intereses no sean atropellados y menoscabados por resoluciones contrarias a las leyes, y dictadas a espaldas del principal interesado: el contribuyente...”

 

Algunos hábitos a la hora de conducir los carruajes para repararlos por parte de algún vecino, a la herrería de la calle “El Pinar” de Las Arenas provocaron la denuncia de la Compañía del Tranvía ante el consistorio de Getxo el día 16 de marzo de 1893: “...Dada cuenta de una denuncia del Director Gerente de la Compañía del Tranvía de Bilbao a Algorta, participando haber atravesado el paseo del tranvía a la herrería del pinar. El carro de D. Agapito Elustondo, guiado por su criado Julián, ocasionando al atravesar la rotura de dos tamarices, el Ayuntamiento acuerda se imponga la multa de cinco pesetas por estar prohibido aquel paso para carros...” 



En ese mismo pleno se daba cuenta de la invitación cursada por el: “…Mayordomo de la Cofradía de San José, de la iglesia de San Nicolás de Bari de Algorta para asistir a la celebración que en honor a dicho Santo se va a celebrar el día 20 de marzo a las 10 de la mañana…”  El Ayuntamiento acordaba que: “…Los miembros de esta corporación municipal que puedan, asistan a la misma…”

 

En el pleno del 16 de marzo de 1893 se daba cuenta de: “…La inscripción en el Registro de la Propiedad, del partido de Bilbao, la casa matadero actualmente en uso del punto de Iturribarri con sus tierras pertenecientes al Municipio. Ordenado que dichas propiedades se saquen a la venta pública, con el fin de lograr que lo que se obtenga sirva para el pago de las obras del nuevo matadero…” Se trataba del matadero de Alango. Por otro lado las obras del nuevo matadero estaban ya en marcha y se hacía imprescindible nombrar a un responsable que llevara las obras e inspeccionara su ejecución, por lo que en el pleno se decía: “…Siendo indispensable poner una persona entendida o práctica, de bastante carácter, al frente de las obras del nuevo matadero en construcción,  a fin de que inspeccione y vigile la ejecución de las mismas, así como de los materiales que se empleen, por cuanto el Arquitecto Director no puede ejercer la vigilancia con la frecuencia necesaria; acuerda este Ayuntamiento nombrar para el efecto a D. Martín Berasluze, maestro cantero y vecino de ésta, con la condición de que se presente tres veces al día al pie de la obra para evacuar su cometido. Se le abonaran 300 pesetas por todas sus ocupaciones hasta terminar las obras de cantería y albañilería. Por lo que se decide se ponga en contacto con el rematante de las obras  D. Domingo Zubizarreta…”

 

Para esas fechas el estado de la Escuela de Elemental Completa de Niños de Algorta presentaba un lamentable estado, en cuanto a capacidad y estado físico, por lo que el maestro solicitaba al Ayuntamiento: “…La urgente necesidad, hasta que el Ayuntamiento disponga de otro local más capaz, de trasladar a parte de los niños asistentes a la sala que hoy ocupa el Juzgado Municipal, la cual se encuentra sobre el citado local…” El consistorio decidía pasar el tema a la Junta de Enseñanza local para que entendieran acerca de la petición del maestro.



Y ya cercana la Semana Santa de 1893, transcurrió durante la última de marzo y primeros de abril, el cura ecónomo de la parroquia de San Nicolás de Bari de Algorta comunicaba mediante un oficio al consistorio: “…Que el día 17 del actual, a las cinco de la tarde, llegaran a esta parroquia los R.R. Padres Pasionistas de Deusto para comenzar su predicación…” En ese pleno se acordaba relacionado con estas festividades: “…Comisionar al  primer teniente de Alcalde D. Asensio Inchaurtieta para Proporcionar sacerdotes con el fin de predicar un sermón el próximo jueves Santo por la tarde, y dos el viernes por la mañana y tarde, y se paguen los estipendios de los fondos del municipio según costumbre…”

 

En ese mismo pleno se daba cuenta de que los gastos por las fiestas del verano en nuestros barrios había supuesto un gasto de 4.237,27 pesetas.

 

El día 20 de marzo, cuando ya se sabían los resultados de las elecciones a Senadores, algunos de los afortunados celebraban su elección con un ágape, decía el diario “El Nervión” del 20 de marzo de 1893: “…Los interventores del señor D. Adolfo Urquijo y Goicoechea han festejado hoy con un banquete en Las Arenas el triunfo de su candidatura para la diputación a Cortes por el distrito de Bilbao…”

 

Mientras el cólera amenazaba nuevamente, en Francia se habían producido algunos casos, por lo que la Dirección General de Sanidad publicaba una Real Orden, dirigida a los Gobernadores de las zonas marítimas, por la que: “…En vista de haberse producido en Francia algunos casos de cólera, se ordena que todos los barcos salidos después del día 11 de marzo de dicho País, que lleguen a nuestros puertos con patente limpia sufran una observación de tres días. Si en la nota se consigna algún caso de cólera epidémico a bordo deberá ser despedido el buque al lazareto sucio…” 

 

En el pleno de día 23 de marzo de 1893 se trataba sobre la solicitud de un propietario de Algorta, para adquirir una pequeña parcela, de propiedad municipal, colindante con su vivienda: “…Se daba cuenta de las mediciones realizadas por los arquitectos D. Eladio Iturria y D. Alfredo Acerbal, vecino de Bilbao, de una pequeña parcela sobrante de vía pública perteneciente al municipio, situada en la calle San Nicolás, contra la casa llamada “Fiquena la Nueva” propiedad de D. Vicente Larrea, también vecino de Bilbao, con una superficie de 20,88 metros cuadrados. Parcela que ha solicitado el citado Sr. Larrea. El Ayuntamiento acordaba permitir la venta, poniendo antes, mediante un edicto, a conocimiento público por si alguien se creyera con derecho a reclamarla…”



Durante aquellos días previos a la Semana Santa, en que los R.R. Padres Pasionista de Deusto se encontraban en Algorta predicando, el Ayuntamiento acordaba por petición del cura Párroco de San Nicolás de Bari de Algorta: “…Sea colocada una cruz de hierro frente a dicha iglesia, en la plazuela donde están los árboles, la cual será bendecida por los R.R. Padres Pasionista de Deusto, que están predicando la santa Misión en dicha iglesia, durante los días de costumbre. Habiendo convenido con dicho Párroco que dicha cruz será colocada, cuando marchen los Pasionistas, en un punto señalado entre ambos…”

 

En la próxima entrada veremos cómo el maestro de obras D. Francisco Ciriaco de Menchaca evaluaba unos terrenos pertenecientes a la casa “Dominguena” situada en la calle San Nicolás de Algorta.

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