domingo, 16 de junio de 2024

LA ANTEIGLESIA DE GETXO A FINALES DEL SIGLO XIX

De como nos veía la prensa bilbaína y como llamaban a la Anteiglesia de Getxo, nos da idea una de las cartas que a la misma se dirigían a finales del Siglo XIX.

No es nuevo, que muchas veces, por la preponderancia de alguno de sus barrios, confundieran al más desarrollado con Getxo. Cosa que causaría deseos de desanexión en alguno de ellos, como sucedió con el barrio de Areeta-Las Arenas. Como decía en mi entrada del 18 de noviembre del 2013, en mi entrada «Los Intentos de Segregación de Areeta-Las Arenas»: “...El barrio de Areeta-Las Arenas, no sólo tuvo una canción independentista para segregarse de Getxo, si no que en 1880 tuvo un primer intento, promovido en las Cortes, por D. Eduardo Aguirre. Aquella canción, quizá recogiera el espíritu de la propuesta de quien la formuló en 1880. Pero su letra, con un mucho de humor y retranca, sí tenía deseos secesionistas: «El pueblo de Las Arenas, que a Getxo no pertenece, le vamos a gobernar de manera independiente. Alcalde Simón Ugarte y secretario Batelera. Serenos Silbote y Manta; y de alguacil Irineo y a Lasuen, y a Mendia, para que el pueblo ande bien, por si acaso hay viajeros sospechosos en el tren. Y Don Pedro de Oliver, de recaudador de multas, y la Casa Ayuntamiento será la tasca de Lucas».

Pues bien, en 1883, una semblanza del barrio era recogida, precisamente por algún ciudadano de uno de sus barrios “Algorta”. Decía aquella epístola dirigida a uno de los diarios de mayor tirada en la Villa de Don. GUECHO: “... Esta anteiglesia la constituyen tres barrios bastante extensos, que casi podían calificarse de tres pueblos, tanto más por las costumbres tan diferentes de sus respectivos pobladores. En uno de sus barrios, propiamente el mismo Guecho, en su generalidad sus pobladores se dedican a la labranza, muchos de estos después de retirarse de la navegación.

El otro barrio, o sea la feligresía de Algorta, es el más poblado de los tres; siendo a día de hoy quien da vida a la anteiglesia; sus moradores compuestos por intrépidos e inteligentes marinos que han cruzado todos los mares conocidos, como por instinto se retiran, como el ave envejecida a las inmediaciones del nido desde donde salió su primer vuelo, para concluir su existencia en ese pueblo o barrio: El retiro de esas aves que, saliendo del Puerto de Algorta en botes o lanchas, han extendido su navegación por los inmensos mares para después de cierto número de años refugiarse al pueblo a vivir en el retiro y el descanso de la azarosa vida del navegante; así es que este hábito de intrépidos marinos les hace que sea esta tan distinta de la del pausado y sistemático labrador.

El tercer barrio, Las Arenas, denominación derivada por los arenales donde están asentada esta población, en ella son sus pobladores tan varios y de tan distintas procedencias, que no es posible clasificar sus hábitos y costumbres.

El municipio o Ayuntamiento de este pueblo se denomina de Guecho, y está en su mayor parte compuesto por los habitantes de Algorta; tiene ese espíritu de expansión, ese hábito de progreso, esa inclinación a imitar lo mucho que han visto; y esto les sirve para que el pueblo en pocos años haya avanzado extraordinariamente; y son tales los provectos que tienen concebidos los concejales que componen el Ayuntamiento actual, que si los realizan dejarán memoria para los tiempos venideros. Proyectase un gran puerto, para el cual pronto se practicarán los estudios; el relleno y desmonte de varios terrenos, con el objeto de hacer una esplanada; la traída de aguas abundantes y de buena calidad, con un crecido número de fuentes, y un camino que llevará a Arrigunaga, sin genero de duda al mejor punto para tomar baños de mar.

En cuanto al primer proyecto que he señalado, no sé que ventajas podrá redundar sobre el interés del capital que se invertiría; pero no hay duda que, como inteligentes marinos, no se les puede disputar la competencia en este terreno. El relleno y desmonte ya no es un plan tan vasto; y como esta clase de trabajos es tan vulgar que hasta a los más legos nos es permitido tratarla, diremos que es muy sencilla su ejecución, no de gran coste; pero para hacerlo con más economía, en primer lugar, ya que no está en el escalafón de proyectos, bueno seria pensar en las alcantarillas maestras, y con las excavaciones que de ellas resultara, llenar las depresiones de los terrenos que ahora intenta rellenar el contratista que toma una obra de esta naturaleza, fijando el lugar que se le señale para el trasporte de tierras sobrantes, y que le vendrían muy bien todas las ondulaciones que se le señalaran. Además, ya que toda la extensión de estos terrenos que se quieren terraplanear son de particulares, que cada uno los haga a su gusto; en todo caso, al que le sobre la tierra, se le podrá permitir que la eche a otro solar que le haga falta, y así recíprocamente, entendiéndose los dueños, podrán arreglarse más a su gusto, y el Ayuntamiento tendría de este modo ese desembolso de menos que hacer; pero esta no es una obra de gran necesidad por ahora.

El camino a Arrigunaga es de menor coste y más necesario, ya que es un camino público en el cual los ayuntamientos deben cifrar sus ideas y llevarlas a cabo; estos son planes de bien general, diferentes del anterior, con el que solo saldrían beneficiados los dueños de aquellos solares.

Sobre el otro, el de la traída de aguas abundantes y de buena calidad, corren versiones muy distintas sobre dicho proyecto: Hay quien dice que es imposible su traída; quienes afirman que costaría más de 40.000 duros; otros que afirman que no se puede quitar a los molinos dicha agua; otros, en fin... En resumen que ven imposible su ejecución.

Yo soy lego aún en este ramo; pero he oído que una empresa se propone traer el agua y distribuirla en la población creando unas catorce fuentes por 25.000 duros; y como desconfían los del pueblo que pueda esta cumplir su cometido, ha propuesto no cobrar ni un céntimo hasta que se vean las aguas correr por el pueblo de Algorta. Esta empresa ha hecho los estudios a su costa y asegura ser fácil la traída de las aguas; sobre todo si es cierta su proposición, con la condición que establece de no cobrar nada hasta que las aguas lleguen al pueblo. Se les achaca que no son facultativos los que han hecho los estudios.

Se me olvidaba decir que la última fuente la señalan en el punto de la Avanzada, desde donde con poco más coste se podría abastecer al barrio de Las Arenas.

A los actuales concejales no se les puede tachar de negligentes; antes por el contrarío, son hasta muy activos; sólo se oye tacharles de elegir los proyectos menos necesarios con gran furor, como el de los terraplenes, al cual se opone casi todo el vecindario, y prefieren el de la traída de aguas, como de urgencia mayor aquellos se oponen. En fin, el año pasado han probado prácticamente la escasez del agua, y los forasteros que han estado en baños, en lugar de gastar su dinero recreándose lo han echo sacrificándose y padeciendo la sequía. Estos proyectos son cuestión de apreciación o de gusto, es decir, que hay quien considera que las grandes explanadas, aunque sean reducidas a árido suelo, como el desierto de Sahara, son mas convenientes y pintorescas que la linda Venecia convertida en un ameno y delicioso vergel...” (El Noticiero Bilbaíno del 25 de abril de 1883).

De algunas de aquellas obras, de las que se trataba la carta dirigida al Noticiero Bilbaíno, ya se hablaba desde hacía muchos años antes:

En el pleno del 24 de julio de 1879 se decía sobre la necesidad de un camino que desde Algorta condujera a la playa de Arrigunaga, en vista de que como el verano y las playas atraían al los forasteros. Por los que acordaron que se realizara: “...Un camino peatil a la playa de Areachu cerca de Arrigunaga, y que se haga de coste barato, con los camineros de la población, nombrando administrador de las obras al regidor D. Francisco de Uriaguereca...”

Sobre la escasez de agua se decía en el pleno del 17 de junio de 1875: “...Hízose presente que en esta población escasea mucho uno de los artículos de primera necesidad que es el agua...” Por lo que decidieron aprovechar un pequeño manantial próximo a la casa de D. José Ramón de Arecheta, y realizar una fuente para el consumo del vecindario. Por aquellos días decidieron construir fuentes en Ereaga y Arrigunaga.

Sobre la traída de aguas, en el pleno municipal de Getxo del 13 de septiembre de 1883, el Ayuntamiento trataba sobre dicha traída de aguas potables al municipio.

A principios de junio de 1884 se informaba en el pleno municipal de la aprobación, por parte del Ayuntamiento y Junta Municipal, del proyecto presentado por el ingeniero D. Laureano Gómez Santa María, para la traída de aguas a la población; “...«Desde los manantiales de Berango, Basarte, Achabale y Jauncoerreca, situados en los montes, de la jurisdicción del inmediato pueblo de Berango»...”

Otra de las obras que se mencionaba en aquella carta, la del nuevo Puerto, iba a ser realidad unos pocos año más tarde: “...El 18 de agosto de 1887 el pleno municipal de Getxo trataba, a solicitud del regidor D. Mateo Ajuria, uno de los asuntos que venía para modificar el aspecto exterior e interior del Abra, su Puerto exterior. La construcción del Puerto, obra del D. Evaristo Churruca, a su regreso de la Habana en 1873, tras hacerse cargo en 1877 de la construcción del mismo y la canalización del río Nervión. Obras estas que finalizaron en 1904...”

Muchas obras iban a ver la luz para la mejora de la Anteiglesia de Getxo, de ellas ya he hablado en mi relato de los “Aconteceres del último cuarto del Siglo XIX en Getxo”. Pero así era como nos veían y hablaban sobre nuestra Anteiglesia en esos años de 1883.

jueves, 13 de junio de 2024

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -390-

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX, veíamos como, se traba sobre la estadística por vivienda en el municipio.

En la pasada entrada se esta serie sobre el “Ultimo Cuarto del siglo XIX”, veíamos como una noticia sobre la autoría del Puente de Bizkaia o Transbordador de Las Arenas a Portugalete, saltaba a la prensa bilbaína. Nuevamente el asunto volvía a aparecer en el mismo diario que la reprodujera anteriormente: “...El puente Vizcaya.- En respuesta al artículo que días atrás publicamos, rectificando una manifestación del diario de Burdeos La Petite Gironde, el cual atribuía a Mr. Arnodín la paternidad del proyecto del puente «Vizcaya», hemos recibido muy atenta carta de dicho señor, acompañada de una Memoria descriptiva del puente. Memoria de la cual entresacamos el siguiente párrafo: Y «Los estudios técnicos y las disposiciones de la ejecución de este trabajo, son debidos en conjunto a los señores Arnodín y Palacio, los cuales se asesoraron debidamente, para lo referente a los cálculos de estabilidad y resistencia del citado puente, con el distinguido ingeniero Mr. Brull de París. Hacemos esta aclaración por deferencia a Mr. Arnodín y para que cada cual quede en el lugar que le corresponde. Y suponemos que en el mismo sentido quedará aclarado el particular de que se trata en la «Crónica científica» de La Petite Gironde...” (El Nervión del 5 de junio de 1897).

Como decía en mi anterior entrada los efectos de la llegada del verano ya se hacían sentir entre nuestros visitantes, y probablemente, también entre el vecindario de Getxo. De los primeros, y posíblemente dirigido a ellos, la prensa bilbaína decía: “...Mientras que durante la noche pasada, en el Arenal bilbaíno, debido al buen tiempo reinante, las gentes disfrutaban de los conciertos de la banda de música. Al día siguiente, en Las Arenas y Portugalete no faltó tampoco gente que fue a gozar de la agradable temperatura que reinaba a las orillas del mar...” Esa misma prensa ofrecía en sus anuncios, para aquellos elegantes visitantes, de traje a rayas, que gustaban de usar sombrero canotier: “...Prevenimos a nuestros lectores que ha empezado la liquidación de cinco mil sombreros de paja para caballero a 90 céntimos uno, en Hijos de Emiliano Amann...” (El Nervión del 6 y 7 de junio de 1897).

En el pleno del Ayuntamiento de Getxo del 7 de junio de 1897, se trataba en sobre un único punto en el orden del día, que versaba sobre: “...La Comisión nombrada para presentarse en Bilbao ante la Junta de Obras del Puerto, la cual ha cumplido su cometido. Dicha Comisión conferenció largamente con dicha Junta presentando explicaciones razonadas sobre la propuesta del Municipio de Guecho, para la construcción del camino que desde el contramuelle del Puerto Exterior se dirigirá hasta el Puerto de Algorta, y que Guecho contribuya a sufragar la tercer parte de las obras del mismo. Proyecto que había sido formado por el Ingeniero D. Evaristo de Churruca, y presupuestado en 202.000 y pico de pesetas, debiendo este Ayuntamiento satisfacer dicha tercera parte en cinco años, por cantidades iguales cada año, empezando en el año económico de 1898-1899. Acordaba el Ayuntamiento de Guecho aceptar y aprobar la propuesta en todas sus partes...”

En uno de los diarios bilbaínos aparecía recogida la noticia referida a la relación de los jueces municipales que habían sido nombrados para el bienio: de 1897 al 1899, correspondientes a los términos de la provincia de Vizcaya: “...Por el Partido Judicial de Bilbao era nombra como Juez de Guecho, D. José Ramón Ansoleaga; por el de Berango D. José Manuel Egusquiza y por el de Lejona D. Victoriano Basanez. Por el Partido Judicial de Valmaseda era nombrado como Juez de Portugalete D. Manuel del Valle...” (El Nervión del 10 de junio de 1897).

Quizá como un anticipo de lo que los oráculos del pensamiento y la moral definían como forma de conductas apropiadas para la época, y como continuación de aquello que ya aconteciera diez años antes, con la Fiesta del Ángel de la Guarda en nuestra Anteiglesia en 1887, (Entrada del 21 de diciembre del 2011). Algunas quejas, que más adelante trataré, referidas a los usos y costumbres de los bailes públicos en Getxo, parecen sacadas de esas mentes pensantes. La protesta que aparecía recogida un diario, se refería a esos hábitos de diversión en una localidad de Busturialdea, en Pedernales: “...Como todos los años y por las Pascuas, tuvieron lugar el domingo y lunes las romerías en la estrecha plaza de Pedernales. Se bailó a más no poder, si bailar se le puede llamar a la infernal baraúnda que los bailarines entro si producían en los corros. Durante muchos años, he vivido lejos de esta tierra, en donde nací, las romerías que ha habido siempre en los pueblos Vascos, eran muy concurridas y hermosas en la época en que yo abandoné este querido suelo. Entonces se bailaba con orden y decencia, y recordando aquellas diversiones he experimentado muy desagradable impresión al ver un jolgorio desenfrenado, un espectáculo en el que dominaba la nota chulesca. Yo no se á qué influencia se debe la introducción en plazas públicas y en nuestras tan celebradas y renombradas romerías, por su moralidad, esta maldita costumbre de bailar el baile de importación funesta y desmoralizadora. Lo que sé es, que este grave mal, ya bastante desarrollado, adquirirá muy pronto el máximum de sus proporciones, si las autoridades no se deciden a extirparlo, alternando los medios de persuasión con los de energía, y no perdonando esfuerzo alguno que pueda contribuir eficazmente a la desaparición de costumbres canallescas que rápidamente van reemplazando nuestras tradicionales fiestas populares...” Llamaba aquel interprete de las buenas costumbres, un tal J. T. Albizuri a: “...Como ahora es el tiempo en que van a tener lugar romerías en casi todos los pueblos circunvecinos, de publicidad en su acreditado diario a este trabajillo...” (El Nervión del 10 de junio de 1897). Este diario pertenecía a la familia Gandarias, era de ideología conservadora y monárquica.

En el pleno del 10 de junio de 1897, se trataba sobre una invitación dirigida a la corporación municipal del Ayuntamiento de Getxo: “...Se da cuenta de un oficio de Fr. Gregorio del Sagrado Corazón de Jesús, presidente del Convento de los Trinitarios en Algorta, invitando a esta Corporación a la función religiosa que el día 13 del actual , a las 10 de la mañana, tendrá lugar en el referido Convento. El Ayuntamiento acuerda asistir en Corporación a dicha función...” Dicha función religiosa celebraba la Festividad de la Santísima Trinidad.

En la próxima entrada de esta serie veremos como, el Ayuntamiento de Getxo acordaba concurrir a la conducción del cadáver de la esposa del veterinario municipal.

 

domingo, 9 de junio de 2024

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -389-


En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX, veíamos como, en la prensa bilbaína aparecían algunas quejas sobre las entradas y salidas de los buques en el Puerto del Abra.

Por aquellos días de principios de 1897, en el pleno municipal de Getxo del 3 de junio de 1897, se traba sobre la estadística por vivienda en el municipio: “...En vista de las disposiciones y ordenes de Estadística por vivienda, acuerda este Ayuntamiento que con el fin de designar la Comisión Ejecutiva que debe llevar los trabajos del citado asunto, se reúna la Junta Municipal del Censo...” Tras los trabajos elaborados por dicho organismo municipal, podemos saber que nuestra Anteiglesia, Getxo, contaba con en 1897 con: “...Una población de hecho de 5.211 habitantes, la de derecho alcanzaba 5.221 y el número de hogares era de 1.135...” En un periodo de 10 años, desde 1887, la población de derecho había aumentado en 1.535 habitantes y el número de viviendas en 298. (Instituto Nacional de Estadística Demografía y población / Alteraciones de los municipios en los Censos de Población desde 1842).

Otro de los puntos del orden del día versaba sobre las obras proyectadas en el Puerto Exterior: “...Se da cuenta de un oficio de la Junta de Obras del Puerto Exterior de fecha 28 de mayo de 1897, encareciendo la conveniencia de que se nombre una Comisión, que investida de las facultades necesarias pase ante aquella Junta para fijar y convenir la cantidad con la que ha de contribuir el municipio a las obras proyectadas, para la construcción de un camino que ha de ir desde el contramuelle del Puerto Exterior hasta el Puerto de Algorta. Acordaba el Ayuntamiento, que en ausencia del Regidor D. Asensio Inchaurtieta que fue quien fue nombrado en la sesión del 6 de mayo, junto con el Alcalde Presidente y el Regidor Larrondo, para evacuar con la mencionada Junta, para llenar el vacío dejado por dicho regidor en la Comisión, nombrar al teniente 1º D. Juan Libano y al Sindico, con el fin de que estos cuatros miembros se presenten ante aquella Junta el día 5 de junio de 1897...”

Entre los pagos municipales que se contemplaban en aquel pleno municipal se incluían las siguientes partidas: “...Al Administrador de la Red Telefónica de Bilbao, 34 pesetas por la suscripción de este municipio a dos teléfonos del trimestre que vence el 30 del actual. A D. Pedro Ganchegui encuadernador de Bilbao 13,25 pesetas por un juego de libros de contabilidad par la Contaduría de este Municipio. A D. Ramón Mota 31,50 pesetas por el carbón suministrado durante el último invierno, para las estufas de la Casa Consistorial y dos quintales para la cocina del Hospital Hospicio de Algorta. A Dña. Sebastiana Mundaca 25 pesetas en clase de pobre, para poder satisfacer los gastos que le origina el examen que debe sufrir de las asignaturas que se halla estudiando para piloto...”

Seguía el pleno municipal de Getxo, y en el mimos se trataba sobre algunas obras, que un vecino deseaba realizar en en un cortijo de su propiedad: “...Se da cuenta de una instancia de D. Juan Antonio Zubiaur, de esta vecindad, en la que manifiesta que desea derribar el horno y cortijo de su propiedad llamada “Menchaquena”, situada en la parte rural de la localidad, una pequeña casita...”

En ese mismo pleno municipal, y con la temporada de baños a las puertas, se recibían solicitudes para ocupar puestos de vigilantes de las playas del Municipio: “...Se dio cuenta de las instancias presentadas por D. Lucas Gallego, D. Félix Minguez y D. Primitivo Sanz solicitando se les nombre vigilantes de la playa de Las Arenas, para la próxima temporada del verano y de D. Venceslao Sánchez para cualquiera de ellas. Así mismo D. Juan Bautista Aguirrechu solicita ser nombrado para las playas de Algorta y Arrigunaga. Acordaba el Ayuntamiento de Guecho: Que en su vista, teniendo presente que que durante pasado año a satisfacción de la autoridad local y del público ejercieron su cargo D. Primitivo Sanz en la playa de Las Arenas y D. Juan Bautista Aguirrechu en las de Algorta y Arrigunaga, sin que tampoco haya que manifestar algo en contra de los otros aspirantes, acuerda el Ayuntamiento nombrar a D. Primitivo Sanz como vigilante de la playa de Las Arenas y a D. Juan Bautista Aguirrechu para las de Algorta y Arrigunaga, para la próxima temporada de baños que empezará en el mes de julio, el día en que según necesidad señale el Sr. Alcalde, y terminará a los más tardar el día 30 de septiembre, abonándose a cada uno el jornal de 2,50 pesetas al día...”

Por otro lado se daba cuenta de la toma de posesión del nuevo Depositario del Municipio: “...Se hace constar, que previa la correspondiente escritura ha entrado en el ejercicio de su cargo el nuevo Depositario del Municipio, D. Pedro Amezaga, quien ha recibido el anterior tesorero Sr. Ugarte, según arqueo y balance de los fondos al día 31 de mayo anterior, 26.148,47 pesetas, cantidad que se deposito en la caja de las tres llaves del Municipio que se halla en esta Casa Consistorial...”

Y precisamente, sobre las Obras del Puerto Exterior, la prensa bilbaína nos explicaba como se sucedían las obras, que en el Puerto Exterior se estaban realizando par la construcción de los contramuelles: “...Adelantan con bastante rapidez aprovechando el buen tiempo y el buen estado del mar las Obras del Puerto Exterior.

En los talleres que la empresa constructora tiene en Axpe, reina mucha actividad y se trabaja en ellos durante horas extraordinarias, acumulando el material preciso para dar un gran impulso a la construcción del Puerto Exterior.

Son bastante numerosos los cajones de hierro que están ya preparados y dispuestos para la obra; solo les faltan los remaches. Ayer fue llevado hasta, el Abra por el vapor remolcador de la empresa, el cajón número 49, que quedará en el día de hoy colocado en el fondo del mar.

La operación que con estos se hace resulta en extremo curiosa: Colócase en primer término en el fondo una buena capa de hormigón con hidráulica, operación que se practica por medio de un buzo, para después, por medio de la grúa Titán, que se mueve a impulso del vaporar de fuerza eléctrica, se sumerge el cajón, inundándole previamente de agua, para darle más peso. y antes de soltarle, se observa si queda bien sentado sobre su lecho, y, en casó contrario, se renueva la operación, hasta que quede completamente asentado.

A continuación se coloca en su interior grandes bloques artificiales, construidos expresamente adquiriendo así el cajón el pesó que fluctúa entre 1.500 a 2.000 toneladas. Si como es de espera, y el estado del mar lo permite, durante la actual temporada, para el próximo invierno, se han de ver palpablemente los grandes progresos en la construcción del muelle del Oeste, obra la más difícil y peligrosa, pues que por la posición que aquel ocupa, es el que tiene que sufrir todos los embates de los mares cuando los temporales se desencadenan en la costa Cantábrica.

También el contramuelle que nace de la orilla de Algorta, avanza con bastante rapidez, sin que hasta la fecha, haya sufrido la menor avería. En fin, si continúan los trabajos con la misma fortuna que hasta aquí, para fines del año próximo podrán fondear sin inconveniente alguno y con toda seguridad, poniéndose al abrigo del Puerto Exterior, toda clase de embarcaciones por grandes que sean sus calados...” (El Nervión del 4 de junio de 1897).

En la próxima entrada de esta serie veremos como, la Comisión nombrada para negociar la aportación con la que el Ayuntamiento de Getxo debía de contribuir a la obras del camino que se iba a construir desde el contramuelle del Puerto Exterior hasta el Puerto de Algorta, llegaba a un acuerdo con la Junta de Obras del Puerto.

jueves, 6 de junio de 2024

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -388-

 

En la anterior entrada de esta serie sobre el último cuarto del Siglo XIX, veíamos como, llegaba la temporada veraniega y se recibían las primeras solicitudes para ocupar puestos de vigilantes de playas.

Continuaba el pleno del Ayuntamiento de Getxo del 26 de mayo de 1897, en el se trataba sobre la comida de la inauguración del Hospital Hospicio de Algorta: “...Se abonarán a Dña. Josefa Uribe la cantidad de 807 pesetas, por la comida servida a 45 personas en su fonda, el día 7 de febrero último, con motivo de la inauguración del nuevo Hospital Hospicio municipal...”

Algunos arreglos de calles se realizaban solicitando su aportación a la Compañía del Tranvía Eléctrico de Bilbao a Las Arenas y Algorta: “...Acuerda el Ayuntamiento se arregle la calle Avenida Basagoiti desde frente a la Botica de Sarria hasta próximo a la casa de Dña. Leona Larrazabal, debiendo reclamar cuando menos el recebo necesario a la Sociedad del Tranvía Eléctrico de Bilbao a Algorta...”

Finalizaba aquel pleno del 26 de mayo de 1897 tratando sobre el camino de Alango, que desde la campa de Alango pasando por las casas de Alangüetas y Arene se dirigía a las Canteras de Aiboa: “...Se da cuenta del proyecto formado por el Arquitecto del Municipio, D. Fidel Iturria, para la construcción de un trozo de camino, en el punto de Alangüetas, desde cerca de la casa de D. Juan José Unzaga va hasta la conclusión de la casa de D. José I. Amann y se dirige al Fuerte las Canteras, cuyo presupuesto asciende a 4.341, 12 pesetas...” Seguí el mismo punto para el arreglo de otro de los caminos, este que pasaba frente al Hospital Hospicio: “...Se da cuenta del presupuesto formado para el arreglo del camino por la calle que va, desde junto a la casa de D. Juan Luis Uriarte llamada “Cueva” pasando frente al Hospital Hospicio, matadero y deposito de aguas llegando a la casa de D. Antonio María Ugarte, realizando el ensanche en la propiedad de Dña. Felipa Arana en el punto de Alangüetas de en Algorta...”

Y mientras en la Diputación divagaban sobre si colocar tablillas en las casas afectadas por la viruela, y como era mayo, el llamado mes de las flores, en que la devoción a la Virgen María se hacía sentir, en una época de gran influencia religiosa, la prensa bilbaína anunciaba la creación en euskera de algunas canciones, que más tarde en los años 50 del Siglo XX, se entonaban en aquellos improvisados “altares”, que se colocaban en los colegios adornados por calas y otras flores: “...Euskerazko ereziak Elizarakoak (Cánticos bascongados sagrados).- El primer cuaderno que acaba de publicarse en la imprenta de la revista Euskalzale contiene lo siguiente: Iº- Erdu, goazan gustiok, (venid, y vamos todos); IIº Maiatzeko lorakaz (con flores de Mayo); IIIº- Mariaren semeak (Hijos de Maria) y IVº- Biotz gozo gozoa (o corazón dulcísimo o por voluptas coelitum). Cuyo autor es el presbítero, Dr. D. Resurrección Mª de Askue. A esta publicación de «Euskerasko ereziak» se suscribe en casa de Aranguren e hijos, Bidebarrieta 12, Bilbao, y en la misma imprenta, de Jardines 10. Cada cuaderno cuesta 2 pesetas...” Y quizá por aquello de mayo florido y hermoso, las temperaturas en aquellos días, a decir de la prensa, eran verdaderamente primaverales. (El Nervión del 27 de mayo de 1897).

También por aquellos días las obras del Puerto Exterior avanzaban: “...El miércoles último se colocó en las obras del puerto exterior, el cajón de hierro número 48, el cual, en unión de los anteriormente colocados y los que todavía se han de colocar, formarán la base o cimentación para el contramuelle que se construye en la parte de Santurce...” (El Nervión del 28 de mayo de 1897).

Mientras, en la Republica vecina de Francia, parece que la moral, el pudor y la buenas costumbres eran cuidadas mediante Leyes punitivas: “...Por virtud de un proyecto de ley que, seguramente, será, aprobado por las Cámaras francesas, se dará mayor amplitud al articulo de la ley del 2 Agosto de 1882, referente a los castigos que han de imponerse a todos los que ofendan el pudor y las buenas costumbres por medio de libros, grabados, anuncios y pinturas. Según el citado proyecto incurrirán en las mismas penas señaladas para los autores, editores, ejecutores ú intermediarios en la venta ó colocación de las pinturas, anuncios, grabados y libros que ataquen a la moral, los que pronuncien discursos, entonen cánticos ó profieran gritos que puedan escandalizar a sus gentes. Las penas que se aplican en Francia por tan groseros delitos, son: Prisión de un mes a dos años, y multa de 10 francos a 3.000. Con arreglo al proyecto de ampliación del artículo 1° de la ley de 1882, los citados castigos serán dobles de los que hoy se aplican, cuando el delito se cometa ante menores de edad...” (El Nervión del 28 de mayo de 1897).

Y como no en aquella prensa, de vez en cuando tocaba hacer afirmaciones o menciones, que seguro a las mujeres no harían mucha gracia, y que visto desde hoy son auténticos desatinos, decían: “...El corazón de la mujer ha dado mucho que hacer a los escritores: Para algunos la mujer no tiene corazón. Para Limayrac el corazón de la mujer es un santuario de oro en donde muchas veces reina un ídolo de barro. Para Byron, es una parte de los cielos; pero cree que, como el firmamento, cambia noche y día. Alejandro Dumas compara el corazón de la mujer con esas cajas de resorte, en las cuales saltan, al abrirlas, diablos de todas especies y de todas formas. Alguien ha dicho que el corazón de la mujer es un solón de casa grande en el cual no se puede entrar sin hacer antesala. Los poetas han dado infinidad de nombres al corazón de la mujer: le han llamado arcano, abismo insondable, trozo de mármol, etc, etc....” (El Nervión del 29 de mayo de 1897).

En la prensa bilbaína seguían apareciendo algunas quejas y consejos, respecto de las entradas y salidas de los buques en el Puerto del Abra: “...Repetidas veces nos hemos ocupado de las dificultades que existen para las entradas y salidas de los buques en nuestro puerto, de los trastornos y perjuicios que, por tal motivo, sufre el comercio y del peligro consiguiente para los tripulantes que tienen que prolongar su permanencia en el mar por no poder acogerse al amparo del puerto.

Con frecuencia han ocurrido casos que constituyen perfecta demostración de cuanto acabamos de decir. Hoy tenemos conocimiento de otro hecho análogo a los anteriores denunciados; hecho en el que aparece de relieve, una vez más, la imperiosa necesidad de que la Cámara de Comercio de esta Villa, tome cartas en el asunto y gestioné del señor Comandante de Marina, la introducción de radicales reformas.

Se trata del vapor de esta matrícula «Triano» que se presentó el martes último, 4 las tres y media en punto de la tarde, a la vista del puerto; en dicho día la pleamar fue a las diez y media de la mañana. Pitó dos veces consecutivas desde a bordo el Capitán, marcando los pies de calado del barco y pidiendo entrada, más a pesar de las señales del vapor, la torre del piloto permanecía muda.

El capitán del «Triano», en vista de que el piloto mayor no le respondía, puso con decisión la proa del barco con rumbo al puerto, acometiendo la entrada. El barco entró sin el menor contra tiempo, y en el momento mismo en que llegaba a la altura de entre muelles, fué cuando el piloto mayor izó la bandera de señales, dándole entrada. El caso ocurrido con el «Triano» indica claramente que hay deficiencias bien sea en el reglamento ó en el ser vicio, que indudable parece que deben ser corregidas sin dilación.

Padece que el reglamento solo permite la entrada en nuestro a los barcos hasta dos horas de iniciada la vaciante. Esta disposición estaba justificada hace catorce años, oséa el tiempo en que por el mal estado de la barra, perdían los buques la entrada de dos ó más mareas, efecto por el cual se aglomeraban 20 o 30 barcos para entrar a puerto, lo cual fue causa de que se adoptaran aquellas medidas de precaución. Pero hoy que el movimiento se hace a diario, con toda regularidad, los buques que solicitan entrada a puerto se les debiera de dar acceso, y que puedan fondear provisionalmente en el muelle de la Benedicta...” (El Nervión del 29 de mayo de 1897).

Y ya, abocando el estío, los establecimientos de Baños de Mar saltaban a la prensa, anunciando su próxima apertura, a partir del mes de junio, así lo hacían: “...Baños de mar calientes «Pabellón Balneario de la playa del Salto», de Portugalete. Desde el 1° de junio se abren al público los acreditados baños de mar calientes y duchas de este establecimiento.

Baños de mar calientes «Las Delicias» en Las Arenas. El día 15 de Junio se abre al público este establecimiento tan acreditado para los dolores reumáticos. Hay duchas frías y calientes y bonitas camas para poner al pie de la bañera para andar. En el mismo Establecimiento hay fonda, se reciben huéspedes a precios económicos, se sirven chocolates, almuerzos, comidas y meriendas; hay médico para los que quieran tener consulta...” (El Nervión del 31 de mayo de 1897).

En la próxima entrada de esta serie veremos como, la prensa bilbaína informaba sobre algún acontecimiento social en Las Arenas.