Antes
de dar inicio a la historia de esta fuente lavadero, voy a desgranar
un poco de historia sobre estos lugares de uso comunitario.
Los
lavaderos y abrevaderos, fueron lugares de uso comunitario, que a lo
largo de la historia sirvieron para proveer de agua potable a la
población y para dar de beber a los animales domésticos. Los
primeros también fueron utilizados para el lavado de las tripas de
los cerdos (las cuales se usaban para hacer morcillas y chorizos).
El
reparto del trabajo, a todas luces injusto, segregaba a las mujeres
de los hombres. Hacía que, mientras nuestras madres realizaban los
trabajos de limpieza de las coladas en las riveras de los rios; los
maridos disfrutaban de una jarra de vino o txakoli en las tabernas.
Incluso había quien consideraba los lavaderos como: “...Uno
de los lugares para la reunión, intercambio de información y relajo
para las lavanderas (las mujeres); los lugares destinados a los
hombres eran las bodegas, tabernas, txakolís y sidrerías...”
Los
primeros lavaderos fueron construidos mediante piedras planas
inclinadas, apoyadas sobre la tierra de la rivera de los ríos,
generalmente en el borde de los mismos, aprovechando la corriente. En
ellos las mujeres, fundamentalmente las de las llamadas clases
populares, que eran quienes realizaban ese trabajo considerado un
apéndice del domestico, ante la inexistencia de agua en las casas,
se vieran en la obligación de acudir a las riveras de los ríos para
lavar sus coladas. En esos lugares, rodilla en tierra, lavaban sus
ropas utilizando los prados cercanos para tender la ropa a clarear y
secar, la mujeres. Más tarde, colocando las ropas dentro de un balde
de zinc, apoyado sobre sus cabezas lo transportaban a sus casas.
Con
el tiempo, para facilitar aquel duro trabajo de las lavanderas, que
en los fríos inviernos dejaban en sus manos y rodillas llagas y
sabañones además de provocar numerosos reumas y artrosis, se
construyeron lavaderos de piedra, pozos que posteriormente serían
cubiertos, esto permitió que en días lluviosos pudieran guarecerse
del agua, haciendo el trabajo más llevadero al poder lavar de pie y
no de rodillas.
En
varios puntos de Getxo se construyeron algunos de esos lavaderos y
abrevaderos, sobre todo a lo largo del río Gobela (Las Arenas, Romo,
Alango). Otros se construyeron en las zonas rurales de Santa María
de Getxo (Andra Mari). Según una relación, que hace más de 10 años
me facilitó un amigo del barrio de Santa María (Ramontxu Bilbao),
existían entre otros los siguientes (incluyo bajo estas líneas la
relación que dejó manuscrita:
En
Getxo se construyeron varios lavaderos, hoy la mayor parte están ya
desaparecidos. En 1864 aparece la primera referencia sobre la
construcción de un lavadero, se trataba del lavadero fuente de
Aretxondo (Algorta), la cual era utilizada por los vecinos del Puerto
para su consumo.
Le
seguiría el lavadero de Sarri, que se construyo en el barrio del
mismo nombre en Santa María de Getxo (detrás del actual Ambulatorio
de Bidezabal). Esta fuente y lavadero se cubrió en 1878.
En
1883, en Las Arenas, junto al río Gobela, se realizó otro lavadero
en un punto al que llamaban “Lejarraga”; otro se construyó al
comienzo de la calle Ibaigane.
El
día 12 de julio de 1883, se trataba en el pleno de Getxo sobre la
construcción de una fuente lavadero en el barrio de Iberre de Santa
María de Getxo: “...«El
maestro de obras D. Francisco Ciriaco de Menchaca presenta plano y
presupuesto para la ejecución de una fuente, lavadero y abrevadero
en el punto llamado Chacharro, barrio de Iberres de la feligresía de
Santa María»...”
En
1885 se daba inicio a los primeros tramites para la construcción del
lavadero de Aretxondo,
junto a la propiedad de Dña. Leona de Aguirre.
En
1885, el 22 julio de ese año, ya se hablaba en el pleno de Getxo, a
cerca de que la fuente y lavadero que existía en Azkorri
presentaba muy mal estado, debido a que las tierras de algún
promontorio que se hallaba en sus inmediaciones habían caído sobre
ellos, el consistorio acordaba acometer su reparación a fin de que
los vecinos pudieran surtirse de agua y lavar sus ropas.
El
6 de agosto de 1885, un vecino de la Vega de Santa Eugenia, D. Juan
Bautista Elortegui presidente de la “Comisión de Limpieza de
Vegas”, solicitaba se asignara una partida del presupuesto para la
limpieza del río Gobela: “...En
el trayecto que mediaba entre el lavadero al que acuden la lavanderas
de Portugalete y los vallados del Sr. Urquizu...”
El
10 de agosto de 1886 se trataba en el pleno sobre la construcción de
dos lavaderos en Algorta, uno de ellos en el punto llamado “San
Martín”:
“...Conducir
mediante un caño las aguas residuales del lavadero de San Martín a
la alcantarilla de Aretxondo...”
En
uno de los pleno del Ayuntamiento de Getxo de 1887 se decía: “...Los
lavaderos situados, uno de ellos en la plazuela de Alangos, y el otro
en el alto de San Martín, son cubiertos pero están perfectamente
dispuestos para su ventilación y luz, la cual penetra por numerosas
persianas de cristal y por los luceros del tejado. Cada uno de ellos
tiene doce espaciosas pilas para el jabonado, una piscina para el
aclarado y una habitación aislada para desinfección y fumigación
de ropas en casos de epidemia...”
En
la rotulación de calles de 1887 aparecía en
Algorta: “...En
la calle San Nicolás, en el número 1, existe un lavadero
público...”
Precisamente en julio de 1887 se daba cuenta de que: “…Los
lavaderos, situados uno de ellos en la plazuela de Alangos, y el otro
en el alto de San Martín, son cubiertos, pero perfectamente
dispuestos para su ventilación y luz, la cual penetra por numerosas
persianas de cristal y por los luceros del tejado. Cada uno de ellos
tiene doce espaciosas pilas para el jabonado, una piscina para el
aclarado y una habitación aislada para desinfección y fumigación
de ropas en casos de epidemia. Las aguas que consumen estos dos
lavaderos se aprovechan para la limpieza del alcantarillado desde la
escuela de fundación hasta el Puerto, y desde Alangos hasta Ereaga
con un trayecto que casi recorre todo el barrio de extremo a
extremo...”
Los
reglamentos para el uso del agua también fueron necesarios en Getxo,
el 24 de noviembre de 1887, el consistorio informaba del:
“...Proyecto
de reglamento formulado para los lavaderos de Alango y San Martín,
construidos últimamente...”
En dichos lavaderos fueron colocados colgadores de ropa con ganchos
de hierro. Constaba de siete artículos y fue puesta una copia de los
mismos en cada uno de los lavaderos.
En
1888 el agua era un bien tan demandado por los habitantes de Getxo,
máxime por los ganaderos de la zona de Alango, que hacía que fuera
objeto de petición de una solución municipal, en el pleno del 7 de
junio de 1888 se trató sobre el asunto: “...Ya
que de la fuente y lavadero de dicho barrio se surtían regularmente
mediante calderas o vasijas, por lo que demandaban se construyera un
abrevadero en un lateral de dicho lavadero. Autorizando el
Ayuntamiento la construcción de dicho abrevadero para dar servicio a
los ganaderos...”
En
un expediente municipal de 1887 apare que existía: “…Un
lavadero en la calle entonces denominada Mayor antes Tetuán…”
En
el pleno municipal de marzo de 1892 se hablaba sobre otro de estos
lavaderos: “…En
vista de diferentes quejas justas de los vecinos, habiendo examinado
la Comisión de Policía Urbana la fuente y lavadero del punto de
Hormaza, hemos visto con sorpresa que las mismas quedan ya
inutilizadas como consecuencia de las obras del Ferrocarril de Las
Arenas a Plencia...”
En
el pleno del 4 de mayo de 1893 se trataba sobre las reclamaciones de
algunos vecinos de la zona de Santa María, las cuales no siempre
eran atendidas, con el argumento de falta de fondos: “…En
una instancia de varios vecinos de Santa María, fechada el 28 de
abril último, solicitan: 1º La reposición de la fuente del punto
llamado Azcorri por su mal estado. 2º Construcción de un abrevadero
en el punto de Gorrondo-eche…”
En
las Ordenanzas Municipales de 1893 se hablaba sobre: “…Los
lavaderos
montados con todas las reglas del arte, los cuales se cerraban por la
noche. Lavaderos cubiertos con menores prestaciones que los primeros
que también eran cerrados por la noche. Lavaderos cubiertos, al aire
libre, que no se cerraban por la noche. Y lavaderos al aire libre que
no se cerraban por la noche. De ellos había dos, de primera clase,
eran conocidos como los de Alango y San Martín. Uno de segunda clase
situado en Arechondo. Y cuatro de tercera clase Arrigunaga, Sarri,
Elorri y Iturribarri...”
Algunos
lavaderos disponían de abrevaderos para el ganado, los cuales
tuvieron su propia normativa, sobre todo en épocas de cólera. Como
en 1894 cuando se estableció que: “...Se
atienda la limpieza de los lavaderos
prohibiendo
que en la cercanía de los mismos, cuando estos tengan fuentes,
estacionen carruajes o carros, caballos, así como depósitos, cubas
o vasijas. Se prohibía así mismo desviar las aguas procedentes de
las mismas para obras o amasado de cal. Se indicaba que la persona
que llevara a abrevar a los animales no podía tener menos de 14
años, no pudiendo conducir al lugar a más de cuatro animales a la
vez o hacerlo a partir de las ocho de la noche, así como lavar ropas
en dichos reductos...”

Según
contaba el semanario “La Voz de Getxo”, un periódico de tirada
local que se publicó desde abril de 1899 hasta marzo de 1900, en su
edición del 20 de agosto de 1899, en su Sección “En el
Ayuntamiento”, decía al referirse a los acuerdos del día 5 de ese
mes: “...Se
dio lectura a un escrito presentado por varios vecinos del barrio de
Santa María de Guecho pidiendo agua por haber desaparecido la fuente
llamada Chacaharra...”
En
1901 se construyó otro en Las Arenas cuyo titular fue el Sr. Romo.
Entre 1913 y 1930 se construyen los de Salsidu, Alango y Los Puentes
en Algorta.
En
1920 se hablaba de que: “...Habiendo
descendido al caudal del rio Gobela a su nivel ordinario, ha quedado
de nuevo habilitado para su uso peculiar el lavadero público del
barrio de Las Arenas...”
Entre
1923-1924 cuando el Instituto Geográfico y Estadístico comienza a
elaborar la documentación preparatoria del mapa topográfico de
Bizkaia, Getxo empezó a tomar carta de naturaleza mediante un
levantamiento topográfico que incluyó a la mayor parte del
municipio. Se realizaron apuntes, que más tarde iban a servir para
hacer los planos de Las Arenas, Neguri y Algorta, en suma de las
áreas urbanas más pobladas de nuestro municipio. Entre otras cosas
en los apuntes del mismo aparecían reflejado un lavadero en la
llamada “Cuesta San Ignacio” (Ver fotografía inferior).
Entre
1930 y 1950 se construyen los de Iberre y Perune (Andra Mari),
Usategui, Avenida Basagoiti y Andikoetxe en Algorta.
Finalmente
voy a terminar con unos pequeños apuntes sobre la fuente lavadero
que da titulo a esta entrada, el lavadero de Txatxarro. Lo hago, casi
por casualidad ya que el día 1 de marzo del 2021, durante de uno de
mis paseos vespertinos por las estradas de Santa María de Getxo,
tuve la agradable sorpresa de ver que uno de los pocos lavaderos
existentes en nuestro municipio estaba siendo recuperado, por ese
motivo traigo a esta página unos pequeños datos a cerca del mismo,
junto a algunas fotografías actuales:
Se
trata de
la
“Fuente
y lavadero de Txatxarro”,
la cual
también tenía, al igual que otras del municipio, abrevadero. Este
conjunto esta situado en el barrio de Santa María de Getxo, en la
estrada de Martiturri, frente al campo de fútbol del Galea. Su
nombre proviene del manantial y arroyo Txatxaro, que nace cerca del
caserío Torrotxe, en la carreta de Zientoetxe, el mismo tras pasar
por Martiturri desemboca en el río Gobela.

Este
lavadero de Santa María de Getxo fue construido en 1883, cuando el
Ayuntamiento decide edificar una fuente con lavadero y abrevadero
para dar de beber a los animales y para limpiar la ropa: “…En
el lugar denominado Txatxarro de Ibarreta…”
La decisión se adoptó a pesar de que decían que “…El
mismo esta un poco alejado, pero seguro que será beneficioso para
los habitantes de la zona…”
Aquel acuerdo se tomó un 12 de julio de 1883, en un pleno municipal:
“...El
maestro de obras D. Francisco Ciriaco de Menchaca presenta plano y
presupuesto para la ejecución de una fuente, lavadero y abrevadero
en el punto llamado Chacharro, barrio de Iberres de la feligresía de
Santa María...”
Más
tarde en el siglo XX este lavadero fue remodelado, colocándole una
cubierta de cemento. Aquellas reformas facilitaron el trabajo de las
mujeres que debían limpiar la ropa, y aunque parezca extraño la
cubierta que hicieron resultaba pequeña para la gente que se
acercaba al mismo.
En
la Anteiglesia de Getxo, la mayor parte de estas fuentes-lavaderos
desaparecieron o fueron derribadas. Tan solo queda en la actualidad
esta fuente lavadero que está siendo recuperada; y aunque tapiado,
el lavadero de la bajada de Aretxondo.
Incluyo
en esta entrada un apunte que ya hace años me dejó un buen amigo,
Ramontxu Bilbao (+), y que aunque desconozco el origen de sus datos,
me parece interesante su publicación, que seguro que podrá ser
confirmada por algunos vecinos de Getxo (Andra Marí).
Aunque
ya es tarde, pues muchos desaparecieron: !Ojala esto suponga un
cambio de tendencia!, en un Getxo que a lo largo de toda su historia,
al menos desde que existe documentación escrita (mediados del Siglo
XIX), ha visto desaparecer numerosas edificaciones, algunas de ellas
históricas.